Gracias por leer, por comentar y por darle una oportunidad a la historia.

Capítulo 11

El tiempo pasaba volando, Kurt había comenzado a dar clases de apoyo a los estudiantes de primer año, Blaine entrenaba dos veces por semana y tenia partidos todos los domingos, ya no podían pasar tanto tiempo juntos, salvo en el taller, pero el trabajo era mucho y a veces Kurt ayudaba a su padre los fines de semanas. La relación entre ellos tenía sus altibajos, a veces era todo rosas y otras veces, todo espinas, especialmente cuando Blaine se ponía celoso, o cuando Kurt sentía que todo el peso de los quehaceres del departamento caían sobre él. Hasta que un día estalló.

La puerta de la casa de Burt y Elizabeth se abrió, era medianoche, estaba oscuro, la luz se encendió y un pequeño ruido, un crujido. Elizabeth se levanto y fue muy lentamente hacia la sala, cuando se asomo, vio a Kurt sentado en el sofá con una mochila a su lado.

-Hijo? Que paso?- pregunto Elizabeth.

-Me vuelvo a vivir acá, no aguanto más a Blaine.- dijo Kurt, estaba muy enojado.

-Está bien, que paso? Discutieron?-

-Todo el día. Estoy harto, no se puede vivir así.- dijo Kurt.

-Contame. Tal vez pueda ayudarte.-

-Esto no tiene arreglo, él no tiene arreglo. Empezó con eso de los celos, no puede levantar su ropa del piso, desordena todo, no solo lo de él sino también mis cosas, no hay una toalla seca en el baño porque son todas un bollo en algún rincón, llego a casa tarde y él está sentado jugando a los vídeos juegos, no es capaz de cocinar, que hablo de cocinar, ni siquiera le pone la tapa a la pasta dental, se seca y a él no le importa! Quien deja la pasta dental sin tapa!.- Kurt estaba muy enojado.

-Hijo, es normal que tengan diferencias, son dos personas diferentes, dos mundos diferentes, tienen que tener paciencia el uno con el otro, acoplarse, hablar las cosas.-

-No se puede hablar con él, está reclamando todo el día que no estoy nunca, cuando estamos juntos no podemos hablar porque siempre quiere hacer el am..-

-Entiendo.- Elizabeth lo corto. -Pero tienen que sentarse y hablar, tu papá y yo también tuvimos nuestras diferencias, cuando nos casamos yo estaba embarazada, fue difícil los dos primeros años, seguimos peleando, pero pusimos todo de nuestra parte para hacer que funcione.-

Elizabeth estuvo hablando con Kurt por mucho tiempo, hasta que lo calmo, cuando estaba por amanecer, tocaron la puerta, era Blaine, tenía cara de preocupación.

-Que haces acá?- pregunto Kurt aún enojado.

-Vine a buscarte, podemos hablar?- Blaine se acerco a Kurt.

Elizabeth salió de la sala y se dirigió a la cocina. Kurt se puso de pie y cruzo sus brazos.

-Volvamos a casa, no quiero que discutamos mas, te extraño. No quiero dormir solo ahí.- dijo Blaine con una mirada de suplica.

-Yo tampoco quiero discutir mas, pero estoy cansado de todo esto, hago todo solo!-

-Ok. Prometo dedicarle más tiempo a los quehaceres, y todo lo que quieras.- dijo Blaine.

Kurt hizo un gesto con su rostro, amaba a Blaine, era el amor de su vida, y la voz de su madre resonaba en sus oídos.

-Pero no dejes las cosas tiradas por ahí, no quiero pasarme todo el día juntando tus cosas.- Dijo Kurt.

Blaine lo tomo por la cintura.

-Te lo prometo.- Blaine puso su mejor cara de niño bueno, hasta que Kurt cedió.

-Mamá! Me voy.- dijo Kurt a su madre.

Elizabeth los despidió en la puerta con una sonrisa, mientras Burt bajaba las escaleras en piyamas.

-Que paso? Que hacían acá?-

-Se pelearon, Kurt quería volver acá, estuvimos hablando, Blaine lo vino a buscar y se fueron juntos.- le explico Elizabeth a su esposo.

-Pero están bien?.-

-Si. Me voy a dormir, tengo un dolor de cabeza increíble.- dijo Elizabeth subiendo las escaleras, Burt detrás de ella.

Durante toda la mañana Burt espero que Kurt llamara, pero no sucedió. A media tarde decidió ir a su departamento y asegurarse que estaba todo bien, Elizabeth intento convencerlo que no lo hiciera pero él lo hizo igual.

Toco la puerta del departamento pero nadie atendió, escucho un sonido dentro, se acerco para escuchar mejor.

-Si! Así, así Blaine!...ahhhhh!...Más, más, más! ...Te amo tanto!-

Burt dio un salto hacia atrás y salió disparado a su camioneta, cuando llego a su casa se sentó en el sofá totalmente pálido.

-Que paso? Están bien?- pregunto Elizabeth sosteniendo un canasto de ropa sucia.

-Si. Parece que si.- dijo Burt seriamente. No volvería a ir al departamento de los muchachos sin llamar por teléfono antes.

Era muy tarde, estaba acostado en el sofá con Blaine encima de él durmiendo plácidamente, abrazados, después de la reconciliación más larga de la historia, cuando volvieron de la casa de sus padres, Kurt le hizo prometer a Blaine que sería más ordenado, no podía pedirle que sea menos celoso, eso le era imposible de manejar a Blaine, luego de una charla, lo más seria posible, y con distancia de por medio, decidieron dormir un rato, ya que ambos pasaron la noche despiertos, a eso del mediodía Kurt, quien se había prometido, no ceder tan fácilmente ante Blaine, empezó a besarlo como si nunca lo hubiera hecho. Así empezaron, hicieron el amor hasta que tuvieron hambre, se levantaron a comer, solo para descubrir lo resistente que podía resultar la mesa, y terminaron su maratón en el sofá, Kurt estaba sudado con Blaine de la misma manera, pero estaba feliz, y con hambre.

Intento despertar a su novio, la única respuesta fue un apretón de parte de él, dejándolo inmóvil, Kurt sonrió, Blaine se despertó lentamente, hundiendo su rostro en el cuello de Kurt.

-Buenas noches.- dijo Kurt acariciando la espalda de su novio.

-Hola.- dijo Blaine, y le dio un beso a Kurt. -Ya es de noche?-

-Si, y tengo hambre, pidamos pizza.-

-Primero un baño. Vamos juntos, prometo que será un baño nada mas, no creo poder hacer más, me duele todo. Dijo Blaine incorporándose y tomando de la mano a Kurt quien estuvo de acuerdo con él.

La cena transcurrió normal, Kurt llamo a su mamá, para que esté tranquila, luego miraron una película, ambos durmieron abrazados, enredados en el otro.

Al otro día Kurt recibió un mensaje, era uno de los estudiantes del instituto, pidiéndole si no podía ayudarlo a preparar un exámen. Blaine sabia de ese muchacho, era el sobrino de una amiga de su madre, llego al pueblo, según los rumores, porque sus padres no podían manejar su situación. Ya se imaginaba que situación era esa. No quería pensar en nada de eso, pero sabía que Kurt solo le ayudaba los días de semanas en el instituto, así que solo lo mantenía vigilado.

-Que quiere?- pregunto Blaine.

-Quiere que le ayude con un exámen, mañana al medio día, seguramente llego mas tarde a almorzar.-

Blaine no dijo nada, prometió portarse bien, y no lo arruinaría con una escena de celos.

-Si querés te paso a buscar cuando termines.-

-Si claro.- dijo Kurt con una sonrisa en su rostro, le encantaba que Blaine tuviera esos detalles con él. -Querés conocer a Sebastián no?, el sabe de ti, de mi, tiene claro que estamos juntos.-

-Me alegro, ósea que él es gay.- dijo Blaine sentándose en una silla, Kurt se sentó en su regazo.

-Si. Me contó que sus padres no aceptan eso y lo mandaron con su tía, dejo a su novio, pero tenían una relación abierta, así que salió con varias personas.- Kurt explicaba.

-Mmmmmm, supongo que eso funciona para ellos, yo no podría.- dijo Blaine haciendo una mueca de desaprobación.

-Claro mi amor, me imagino. Siempre fuiste celoso.- dijo Kurt en tono divertido.

-Soy celoso porque sos mío, mi pareja. Mío.- dice Blaine como si fuera la cosa más natural.

-Siempre fuiste celoso, incluso cuando éramos chicos.-

-No es cierto.- dijo Blaine mirando a Kurt.

-Si es cierto. Te acordas cuando empezaste a salir con Sol, cuantos años tenias doce?-

-Trece, tenía trece- respondió Blaine.

-Bueno. Siempre estabas con ella, y ya casi no venias a casa, entonces un día estaba en el río y apareció Rick, se había mudado hacia poco, y no conocía a nadie, así que nos hicimos amigos, tú nunca estabas en tu casa y después de una semana apareciste en la mía, estábamos jugando en los videos juegos con Rick, entraste a casa, te lo presente y te enojaste, diste media vuelta y te fuiste. Dos semanas no me hablaste.- Kurt le contaba a Blaine. -Estabas celoso. De Rick.-

Blaine lo miraba recordando ese momento. Y luego todo se hizo claro.

-Es cierto.- dijo Blaine. - Me acuerdo que te vi varias veces con él y me hizo sentir mal, creí que me habías cambiado, no me daba cuenta que eran celos, cuando fui a tu casa y lo vi, me enoje, no quería saber nada, ni contigo, ni con él, pero cada vez que estaba con Sol en algún lugar y los veía a ustedes, terminaba peleando con ella. Hasta que me dejo.-

-Si, y fuiste a casa, estabas triste.- recordó Kurt.

-Y me recibiste con un abrazo y una sonrisa. No me voy a olvidar nunca de eso. A pesar que me porte como un tonto contigo.- dijo Blaine mirando con ternura a Kurt.

Kurt le dio un pequeño beso en la nariz a su novio.

-Siempre voy a estar para ti.-

-No sé porque siempre me ponía celoso contigo, con los demás no me pasaba.- dijo Blaine.

-En serio? Con Marcela no te pasaba?-

-No. De hecho me dolió lo que me hizo, a cualquiera le molestaría que lo engañen, pero no es algo que me afectara demasiado, no sé, a veces creo que no era amor lo que sentía, no como lo que siento por ti, o lo que sentí siempre. Cuando empezaste a salir con Carla, creo que la odie.- dijo Blaine. -Recuerdo que me pasaban cosas que no entendía, tal vez siempre estuve enamorado de ti y no me daba cuenta.- reflexionó Blaine mientras miraba a Kurt quien tenía una expresión de sorpresa.

-Como?.- pregunto Kurt.

-Bueno, me puse celoso varias veces, cuando te veía con Rick, con Carla, ni te digo cuando me contaste lo del bar gay, creo que quería ser ese hombre, al que besaste. Realmente quería ser él, ser tu primer beso.- Kurt lo miraba sin creer lo que escuchaba.

-Además, me paso algo antes de salir con Marcela. Un día estábamos cambiándonos en el vestidor del club, y me quede mirándote, estabas de espalda y... no se me sentí raro mirándote, así que pensé que necesitaba una novia.- le conto Blaine.

-Estas hablándome en serio? Porque nunca me lo dijiste?- pregunto Kurt.

-Que querías que te contara! Éramos amigos, como hermanos y te iba a decir que me excite viéndote en el vestidor mientras te cambiabas!- dijo Blaine.

Kurt se tapó la boca conteniendo una carcajada.

-En serio? Te paso eso?-

-Y no sólo ahí, también un día que estábamos cambiando el tapiz del auto.- confeso Blaine mirando hacia la mesa.

-No lo puedo creer. Tengo que confesar que a mí me gustabas, pero tenía miedo de perder tu amistad y más cuando te conté que era gay, pensé que no me volverías a hablar. No me imagine que te sentías así. Supongo que nunca te preguntaste porque te pasaba eso.-

-No. Creí que estaba confundido, nunca me puse a pensar en si, que podía estar enamorado o no sé... cuando éramos chicos me pasaba, me enojaba porque tenias otros amigos o amigas, mi mamá creo se daba cuenta, siempre me decía que ibas a ser mi amigo, pero estaba bien tener más amigos, entonces pensé que era normal estar celoso de tu mejor amigo.- dijo Blaine.

-Si, eso pasa, pero no excitarse cuando miras a tu amigo. Eso no te llamo la atención?- pregunto Kurt.

-Mirarte, siempre te miro, cuando empezamos Fútbol, ambos desarrollamos nuestros cuerpos, y a veces... te miraba y pensaba que te veías bien. No como ahora, claro, era diferente,...el día que estábamos borrachos y me basaste, así...por impulso, necesite besarte, tocarte, todo lo que hicimos en realidad. Te desee tanto que no pensé si estaba bien o mal, solo quería estar contigo. Después cuando pensé en lo que paso y reflexione, me di cuenta que no quería nada mas, a nadie más, no podía perderte, no podía ser solo tu amigo después de todo eso.- Blaine miraba a Kurt con amor, y éste lo abrazo fuerte por el cuello, y descanso su rostro en su hombro. -No podría soportar perderte.-

-Te amo mucho sabes.- dijo Kurt mirándolo a los ojos, lleno de emoción en los suyos. -sos lo mas importante en mi vida.

-Yo también te amo. Mucho más.- dijo Blaine besando a Kurt.