Notas del autor:
¿Hey se acordaban de mí? Yo creo que no jaja :v les tengo buenas noticias, algún dia acabare este fic pero con que se acaba se acaba :v
PD: este capítulo tiene fanservice :v si eres homofóbico como llegaste tan lejos en este fic? :V
Los peronajes de free no me pertenecen, son propiedad de kyoto animation y animation Do.
Capítulo 11 — Más que amigos, más que novios, pero al mismo tiempo solo amigos.
Hay días en los que despiertas y "wow, me acosté con una de mis profesoras de quinto semestre que se ha acostado con muchos de mis compañeros de clases, que suerte he tenido, estaba de un buena.", o a veces despiertas "Me acosté con la chica que me gusta, pero fue un trio con mi amiga que estaba buena, ¿A quién debería elegir? Es tan difícil ser yo.", pero hoy definitivamente era uno de esos días de "estaba muy drogado en la noche de ayer, y creo que me pase de gay y le di un mínimo de esperanzas a mi amigo gay porque ahora somos novios, espero que no me haya pegado ninguna de esas enfermedades venéreas que le dan a la gente gay… yo no soy homofóbico, pero espero no tener ninguna cosa rara en mis partes íntimas… ¿Qué le diré a mi dios pagano?"
Sousuke era un buen sujeto, nunca había hecho nada malo en su vida, y por estar siendo bueno con alguien nuevamente, ahora sí que la había cagado, su consejero personal, el señor oso; un osito de peluche color café que le habían regalado cuando él había nacido, le aconsejó que lo más sabio era que no hiriera los sentimientos de ese joven, porque si lo hacía cosas malas le pasarían.
—Pero señor oso…— Dijo Sousuke en tono de reclamo.
—Shh.— El señor oso controlado por las hermosas manos de su propietario, agarro su patita y la golpeo contra su boca, para hacer gesto de que guardara silencio.— Sousuke hazme caso.— Dijo con una voz muy gruesa, hizo una breve pausa y prosiguió.— Créeme, no querrás acabar como yo.
—¿Acaso le paso algo malo señor oso?— El señor oso ya había retirado su extremidad de la boca de Sousuke, se encorvó y le dio la espalda a su dueño.
—¿Quieres saber cómo perdí mi ojo izquierdo?— Sousuke tragó profundo por los nervios, se secó el sudor de la frente con un pañuelo cercano, pero no sin antes recostar al señor oso en una almohada.
—Cuando era joven, tenía un montón de aspiraciones, así como tú, pero un día conocí al señor conejo y a su mejor amiga… La señora ballena.— Esto último lo dijo casi en un susurro.— Bueno en una fiesta… comí demasiada miel… estaba como tú en este mismo momento… solo que yo le rompí el corazón y me arrancó el ojo.
—Señor oso… y yo que siempre creí que lo perdió porque jugué a las luchas con ust…
—Sousuke deja de mariconear con tu oso y ve a comprar leche.— Le dijo su padre que se encontraba recostado en un extremo de su puerta.
—Si ya voy patrón…— Sousuke dejó el oso de peluche en la cama y se fue corriendo a comprar.
Cuando finalmente el propietario del cuarto había desaparecido del mapa, su padre, el señor Yamazaki cerró la puerta lo más rápido posible, y se sentó en la cama de su hijo.
—¡Señor oso aconséjeme!
—Siéntese, le serviré una taza de té.— El señor oso, ahora controlado por el papá de Sousuke se sentó en las sillas de juguete junto con los demás peluches.
Ahora finalmente a lo que nos interesa, el comprador de la leche iba de regreso a su casa, sus pensamientos alentaban sus pasos, y el sol no le permitía ver más allá de sus pensamientos, definitivamente debía encontrar una forma de arreglar todo lo que había pasado, normalmente él lo dejaría pasar, solo por tratarse del legado viviente del hombre que más admiraba, pero tampoco era una marica como para permitir que lo jodieran a cada rato; ya le bastaba con el hombro hecho mierda.
Normalmente dicen que la verdad es la mejor solución a todo, aunque esta duela. Lo molesto de este maldito consejo es que te lo dicen como que no fuera nada, pero de hecho una de las cosas más difíciles y dolorosas es revelar una verdad después de haber mentido; ¿Qué le diría? "oye Rin lo siento, rompí mi promesa, me drogue hasta llegar a penar que Nanase era un buen partido", mires por donde lo mires solo sale perdiendo él.
Sousuke aclaró su cabeza sintiendo el frio embace de la leche sobre su frente, era muy agradable la verdad, hasta que noto que esta tenía un pequeño agujero en el fondo y empezó a mojar su cara, el moreno se secó con la manga de su camisa. lo único que quería era vivir una vida normal con unos muy buenos amigos y una buena novia, ¿Por qué todo tuvo que acabar como una mala trama de esas películas para homosexuales?, esa que tu amigo gay, o que tu amiga que apoya el matrimonio igualitario te recomiendan porque dicen que es muy tierna, y resulta que esa película trata o de un prostituto y su mejor amigo, condones, o un pedófilo que conoce al amor de su vida, que resulta ser el niño rubio más blanco que jamás habías visto .
Precisamente el joven del hombro atrofiado no clasificaba en ninguna de esas, el clasificaba en la de "te conocí en el minuto 2:00 de la película y en el minuto 15:12 te bese por bicuriosidad, pero no es hasta que te trate como mierda en la fiesta de adolescentes homofóbicos que me acostaré contigo, y tú me veras con cara de perrito mojado y yo me haré el loco."
Sousuke siempre pensó que su vida sería una película mala de actor guapo, exacto, las que protagoniza una rubia puta y queda con el chico por la magia del amor.
—¿No es Sousuke?, ¡Sosuke mira para acá!
Saliendo de sus problemas con el mismo calibre que el calentamiento global, una voz chillona llamó a su ser, como un tonto se voltio a ver de quien se trataba; y no era nada más ni nada menos que el causante de sus dolores de cabeza, Nanase Haruka, junto con su nuevo mejor amigo Shihino cabello de chicle Kisumi.
—¿Quiénes somos?— Kisumi arrastro a su amigo hacia su humanidad.
El moreno se encogió de hombros y puso cara de chico virgen que está a punto de tener su primera relación.
—¡Cosmo y Wanda!— Sousuke evito reírse, se le había olvidado que Haruka había teñido su cabello en la fiesta en la que inició todo, para evitar el tema de su relación solo debía molestarlo con chistes de su cabello hasta que se le cayera el tinte ¿Cómo no lo pensó antes?— Ayer estuviste como un loco en la fiesta.
—Sí pero parece que el más afectado fuiste tú ¿No pudiste contener tus ganas de mearte encima?— Sousuke exprimió el cartón de leche que tenía un agujero, derramando gran parte de este sobre los pantalones de su casi amigo de cabello rosado.
—Genial, Gracias.— El más alto de los tres no se aguantó en lo más mínimo sus carcajadas, Kisumi hizo una mueca de desagrado, y su compañero Haruka solo se quedó mirando la escena.
Fue en ese momento en el que notó más la presencia de Haruka, ¿Acaso ya era más amigo de Kisumi que de él? Normalmente se habría reído, ¿O es que estaba en pose de mujer que te controla la vida y está esperando su beso de buenos días?, él no pensaba hacerlo, era como besar en la primera cita, tal vez solo quería un saludo… Por lo menos debía intentarlo.
—¿Cómo está mi brócoli favorito?— El moreno le estiró una de las mejillas de su ex amigo, esperando reacción.
—Bien.— Le respondió con mala cara.
—Qué bueno…— Y de ahí surgió el silencio incómodo.— Bueno chicos ya tengo que irme…— Sousuke salió caminando lo más rápido que pudo.
—Que te vaya bien…— Sousuke se sentía como que hubiese perdido a uno de sus más importantes amigos, ya que ahora eran novios… Ahora estaba entendiendo porque las mujeres les decían a sus mejores amigos que los preferían como amigos y no como novios; bueno realmente no lo pudo entender porque ninguna de las chicas que le pedía ser su novia lo había rechazado.
De regreso a su habitación, después de haberse aguantado un gran regaño por parte de su padre por dejar los envases de leche sobre la mesa en vez de haberlos metido en la nevera sabiendo que uno estaba roto. Sousuke guardo al señor oso y se preparó para tomar una siesta, necesitaba recapacitar y recordar lo que paso la otra noche. Y así el mundo de sus sueños invadió su ser.
—Sousuke, que bueno que te veo por aquí.— una voz apareció desde lo más profundo de sus sueños, esa voz la reconocía muy bien, ni siquiera hacía falta que tuviese que ver de quien se trataba, un poco más aguda que la original, definitivamente era el delfín que se hacía pasar por su nuevo novio… Ya Sousuke lo daba por muerto.
—Sabes, precisamente estaba con el señor oso para no verte en mi sueños, sirenito déjame en paz.
—No soy un sirenito… Soy un delfín, esta vez vine a refrescarte tus recuerdos.
—¿Después de tantas veces atormentándome diciéndome que mi vida es una mierda porque trato mal a Haruka, por primera vez en tu puta vida vas a ser de ayuda? —Dijo Sousuke más sorprendido que sarcástico.
—¿Quieres recordar o no?
—Soy todo tuyo.
El delfín nado hasta una televisión que salió de la nada, lo encendió y se regresó para compartir asiento con el humano, Sousuke se puso cómodo para no perderse el más mínimo detalle.
—Sousuke te juro que si te acercas un poco más…
La imagen era un poco oscura, pero estaba seguro de que se trataba de Haruka, aunque por poco no lo reconocía por el cabello oscuro.
—Por favor dime que no hice nada gay.— El pequeño delfín se encogió de hombros.
Nuevamente con sus ojos en la pantalla, Haruka de cabello oscuro estaba más asustado que nunca, y el Sousuke fuera de la pantalla también, y uno de los amigos de Kisumi con cara cero memorable le paso una cajita al Sousuke de la pantalla, "Kisumi debería conseguir nuevos amigos, ni siquiera había notado que había más gente aparte de mí." Pensó Sousuke.
—Lo siento Haru…— El Sousuke de la pantalla abrió la caja, y en ella llevaba tinte de cabello, seguido de eso se apagó la pantalla.
—¿Eso es todo?
—Creo que se dañó el televisor.— Le respondió.— Al menos sabemos porque su cabello es verde ahora.
—¿Y a mí que me interesa?… Ay olvídalo…
Sousuke se despertó, agarró su celular y le envió un mensaje de texto diciendo que se sentía mal por teñirle el cabello… Y por hacerle pasar demasiado tiempo con Kisumi. No obtuvo respuesta.
Para no sentirse todavía más incómodo con Haruka le tuvo que enviar un mensaje que estaba más que seguro que le iba a responder; y si, era ese tipo de mensaje que a cada rato se burlan en internet.
"¿Quieres venir a mi casa? MPNE (mis padres no están)" Tal vez lo que tenía que hacer era romper esa tensión que tenía con el delfín para terminar con él.
A los pocos minutos Haruka le respondió lo siguiente:
"¿Qué rayos es MPNE?"
El moreno recordó que ese era su idioma clave con Rin, y que solamente el antes mencionado sabe descifrar el código, Sousuke se olvidó de responder el mensaje y se fue a duchar, fue por un bocadillo y le llego otro mensaje.
"¿No será mis padres no están, o sí?"
Sousuke se quedó impresionado, nadie aparte de Rin había descifrado el código, ¿Tal vez por eso lo eligió?, que estupidez, él sabía que él no era así.
"¿Vienes o no?" le respondió.
Antes de que llegase su visita, porque sabía que Haruka vendría, se quedó viendo una de esas películas de todo público pero sobre todo para mujeres, y me refiero a la película "How to lose a guy in 10 days", una película en que la protagonista, la escritora de una revista quiere empezar a escribir de temas que le importan como el hambre en el mundo, en otras palabras cosas que a nadie le importa; así que escribe un artículo de cómo perder a un hombre en diez días siendo la mujer más fastidiosa del mundo, porque en vez de actuar como una mujer de verdad y atar a aquel atractivo hombre hasta el altar, ella prefirió usarlo para un artículo de revistas para mujeres. En pocas palabras, una película de fantasía y ciencia ficción.
Eso era lo que necesitaba nuestro protagonista, él no debía ser sincero y ser el culpable de toda esta historia, no, él debía ser un mierda para lograr que terminasen con él, él debía ser la víctima; bueno solo sirvió para eso, la mayoría de las estrategias que uso la protagonista en la película no le servían ya que eran cosas de mujeres, y Haruka tendría que hacer cosas más masculinas, como ver cualquier partido por televisión para lograr todos esos objetivos; pero había una que si podía hacer. En cuanto su novio actual piso el suelo de su casa ejecutó su plan.
—Hola.— Lo saludo Haruka.
—Haruka y Harukito.—El único paso de esa lista que pudo hacer era "darle nombre a su pene", Sousuke abrazo a él joven hasta dejarlo sin aire, y después lo abrazo en el área del trasero para abajo, casi se vomita, pero si con eso lo dejaba habría valido la pena.
—¿Quién es Harukito?
—¿Quién crees?— Sousuke se tragó todo su orgullo y toco aquella área que esperaba nunca tocar sin ropa. El joven de los ojos azules hizo una mueca.—Entra de una vez, hay helado en la mesa.
En la televisión estaba puesta una película de lesbianas, el residente de la casa esperaba que su novio no se lo tomara como que estaba aprendiendo a aceptar las cosas de gays y por eso veía cosas de ellos, prefería decir que estaba viendo una película de mujeres antes que eso.
—Yo no estaba viendo eso… Mi viejo esta en esa época de que lo que era anormal en su época y normal ahora, le excita.— Haruka soltó una leve risita, un poco nervioso porque no sabía si era un buen momento para reírse, no sabía qué clase de hijo era su acompañante, ¿Y si lo golpeaba por burlarse de la masculinidad de su padre?, el joven de los ojos azules paro su risa en seco, y de nuevo el ambiente se encontraba pesado.
—Siéntate… Espero que ya tengas una idea de cómo será esta noche Haruka.— El más alto empezó a acariciar un poco el rostro del delfín.— Exacto, veremos documentales de crímenes hasta que me sangren los ojos.
Según Sousuke la única forma de recuperar a Haruka como un amigo y no como hombre, era enseñándole su género de programa favorito, exacto documentales de homicidios, porque él era el tipo de personas calladas que seguramente querían ver el mundo arder… eso pensaba el moreno.
En ese momento estaban pasando uno de los favoritos de Sousuke "amigos que matan", ¿Por qué le encantaba?, simplemente porque era perfecto, y ya que el programa habla de amigos podría echarle una broma a su ex amigo ya que no era su amigo… sino su novio…
—¿Sabes?, la primera vez que vi este programa contigo estaba muy nervioso, porque ya que eras mi amigo jaja… Pero ahora eres mi novio así que no hay problema.— Ni él mismo sabía que quería lograr con ese comentario, hasta que su mente lo ilumino diciéndole "obviamente era para que creyera que estoy de acuerdo con esta relación."
—Lo mismo pensé, ya que si estás enamorado de mi serias incapaz de matarme.— "¿Qué rayos fue eso, acaso me está amenazando o algo por el estilo?" Pensó el otro.
Ahora la vida de nuestro protagonista había pasado de ser una película mala de adolescentes con las hormonas alborotadas versión gay, a una película de suspenso que jamás llego a la pantalla grande de un sujeto con una novia asesina versión gay.
"Menos mal son amigos que matan y no novios que matan." Pensó Sousuke.
"Entonces Lisa empezó a salir a escondidas con Matt, a pesar de que eran amigos y Matt ya tenía novia."
"¿Es enserio?" pensó el más alto.
—¿Me pasas el helado de mantecado?— Le preguntó el joven del cabello verde pasto, ya sin sonar como un asesino.
—Agárralo tú mismo…— Le respondió Sousuke odiosamente.
"Matt empezó a tratar mal a Lisa… y ella no lo pudo soportar." Dijo la señora que narraba el caso.
Después de escuchar aquel dialogo, Sousuke le pasó el envase de helado a su compañero. Qué tal si Haruka se enojaba y lo mataba simplemente porque no le trajo el helado…
Sousuke rodeo con su brazo a Haruka, mas por miedo que por el hecho de que quisiese aparentar estar feliz con su relación. Esto puso un poco nervioso al otro joven, su corazón se había acelerado, pero sabía que lo estaba haciendo o para molestarlo, o se asustó de repente, realmente no lo sabía.
—Un rato después.—
"No puedo creer que Matt haya matado a Lisa… me quito a mi hermana…"
Sousuke exhalo aliviado y apartó a Haruka bruscamente. Así que Lisa fue la que resulto asesinada, era un alivio, eso significaba que Haruka no era la amenaza…de algún modo…
—Se acabó el helado, ¿quieres que compre más?
—No es necesario.
El celular de Haruka empezó a sonar, eso era muy extraño, ¿Haruka con su celular a la mano? Seguramente estaba en medio de algún lio con alguna mafia, era la única explicación del porqué llevaba su celular encima. Mientras este respondía la llamada, el protagonista de nuestra historia se fue a lavar los platos sucios.
Sousuke pudo apreciar que Haruka estaba muy enojado, nunca antes lo había escuchado así, bueno solamente cuando se metían en su vida; claro que él no estaba al tanto porque fue la única persona que le dio el discurso de la amistad y de sus sueños versión "no es mi asunto, si te caes en una alcantarilla y te mueres mejor.", en conclusión nunca lo había visto así de molesto.
El moreno se acercó un poco a donde se encontraba su nueva pareja, lamentablemente no pudo entender muy bien el chisme, así que solo pudo llegar a una conclusión "Habían secuestrado a la hermana gemela de Haruka, llamada Haruka, porque estaba metida en asuntos de la mafia para poder mantener a su familia; y ahora el líder de esa mafia la quiere como esposa y Haruka no quiere eso porque es su hermana menor." Definitivamente tenía que ser eso. Finalmente acabada la llamada Sousuke le empezó a hablar al joven de la hermana con su mismo nombre que está secuestrada.
—¿Cómo está tu hermana?— A lo que el joven le respondió de muy mala gana lo siguiente:
—Yo no tengo hermana.
Definitivamente nunca iba a ser invitado para esos programas de investigaciones que tanto le gustaban.
—¿Qué pasó? – le pregunto dejando los chistes de lado.
—Kisumi hizo una fiesta…
—¿Querías ir?— Sousuke rodeo con su brazo a Haruka.— Lo siento porque te haya invitado a mi aburrida casa sin fiestas.
—No es eso; Kisumi dejo que entraran a mi casa…— exclamo exasperado, si es que Haruka realmente podía trasmitir esa emoción sin parecer un maniquí.
—No debiste darle las llaves en primer lugar.
—No se la di… rompieron la puerta.— dijo a secas
¿Nunca les ha pasado que no les agrada una persona, pero de repente les pasa algo muy malo y no puede evitar querer ayudarlas o hacer que se sientan bien a pesar de que sabes que te arrepentirás?, eso mismo estaba experimentando Sousuke, no quería ver Haruka de mal humor, en especial por culpa de Kisumi, a ese tipo había que quemarlo vivo.
Aun así se prometió que en cuanto terminase ese día; el mismo seria el peor novio de toda la galaxia, y terminaría cuanto antes esa relación.
—Brócoli bebe.— Haruka arqueó una ceja, y Sousuke lo aprisiono es su pecho para que no viese su cara de vomito.— No te debes desanimar, porque tu no—…novio está aquí para animarte
Sousuke libero a "brócoli bebe" de su prisión, y con toda la delicadeza nivel Sousuke, en pocas palabras como un golpea mujeres aunque él no fuese uno, agarró la cabeza de Haruka enfrente de él, e hizo que se rotara en un ángulo dolorosamente imposible. Y finalmente en un intento no gay para avanzar su relación, besó la frente de Haruka; porque admitámoslo, si lo besaba en los labios iba a ser gay.
"Sigue… Sobre mi cadáver" Sonaba en la televisión.
—Maldita sea Haruka ¡ese programa es uno de los nuevos!, tienes que verlo es buenísimo.— "El beso, la emoción para ver el programa… Maldita sea soy un genio, quedo tan natural." Pensó para sí mismo.
—Tengo que irme a casa.
—Haruka.— Dijo el más alto como un niño.— Si vas a tu casa tal vez uno de los amigos drogadictos de Kisumi te viole y te mate, además ¡este programa es buenísimo, quédate!— Mientras grito esto último Sousuke hizo mini saltitos como que fuese muy fan del programa ¿a quién engañaba? Extrañaba ver estos programas en compañía de Haruka. Él era su compañero de documentales homicidas. Haruka acepto quedarse, más por el miedo de ser asesinado que por el hecho de ver lo que quería Sousuke.
—Te va a encantar, esto te ayudara para la próxima vez que Kisumi deje entrar gente a tu casa sin permiso.
—Está bien.—Haruka se sentó en el otro extremo del sofá.
—Ahí no vas a ver nada.— Sousuke arrastro a Haruka hacia su humanidad, quedando sobre él, era bastante cómodo, porque Sousuke era enorme.
El programa, tal y como dice el nombre, trataba de mujeres que estaban a punto de ser asesinadas por alguien y por alguna razón lograron sobrevivir, y en el momento mataron a su asesino, o lo dejaron en completa humillación. Era perfecto para Haruka, y lo mejor de todo es que eran bastante cortos los capítulos.
—¿No te da ideas?— Le preguntó Sousuke mas embobado por el capítulo que otra cosa.
—¿Ideas para qué?
—Para joder a los amigos de Kisumi cuando entren a tu casa. ¡Mira como lo dejo, juahjajaja!— Sousuke se Exalto, levantándose un poco de su puesto.
—Espero que no vuelvan a entrar a mi casa.
—Estamos hablando de Kisumi, estoy muy seguro que lo volverá a hacer; tienes que hablar con él.
Aunque Kisumi no fuera uno de los amigos más cercanos de Haruka, el pequeño delfín sabía que aunque se quejase no haría ningún efecto; más por el hecho de que Kisumi no hacía nada de lo que le pidiesen, que por el hecho de que Haruka es la peor persona para transmitir sus sentimientos a través de palabras. No podía pensar en un buen discurso, y mucho menos encima de Sousuke, eso lo desconcentraba en gran escala, aunque pareciera que ya a Sousuke no le importaba en lo más mínimo que estuviese sobre él.
—No sé cómo…— Sousuke detestaba esta parte de Haruka, el admitía que a veces no era muy social con las personas y solo se limitaba a verlas con cara de perro enojado, pero Haruka no tenía esa cara, más bien era de un gatito tratando de cuidar a sus hijos; él debía aprender a enfrentar la sociedad.
—¿Qué quieres que hable por ti?, no soy tu madre Haruka.
—No me refería a eso.
—Mira aprende de Marisa.— Marisa era el nombre de la protagonista del caso que estaban viendo en ese momento.— Ella sabía que vivía en un barrio peligroso así que aprendió artes marciales, y acaba de joder a alguien.
—¿Quieres que golpee a Kisumi?
—Y si es posible en la cara.
Ambos mantuvieron silencio, Haruka por el consejo de su novio no lo ayudaba en lo más mínimo, y Sousuke por el hecho de que el caso estaba demasiado bueno como para hablar.
Después de varios casos en los cuales ninguno de ellos dijo algo, había llegado la hora de dormir, alias el programa que iba a pasar no le gustaba a Sousuke así que era un buen momento para dejar de ver la televisión.
—Bueno supongo que yo dormiré en el mueble, y tú por ser un invitado iras a la cama.
—No es necesario…
—No me importa lo que digas, dormirás en la cama quieras o no.— Sousuke le enseño su habitación a Haruka, la cama era grande las sabanas estaban hechas un desastre, pero al lado de su almohada había un osito de peluche, eso demostraba que Sousuke era un chico sensible… sucio, pero sensible ¿Qué más se puede pedir de un hombre?
—¿Y ese oso?
—Ah ese es señor oso… Me lo regalaron cuando acababa de nacer ¿Señor oso quieres dormir con Haruka?— Señor oso controlado por su dueño lo giro de izquierda a derecha.— Dice que no quiere dormir contigo, bueno, buenas noches Haruka.— dijo llevándose a su oso en un abrazo.
Sousuke se retiró con el señor oso en sus brazos, a Haruka no le importo mucho, sacudió las sabanas y se recostó sobre la cama, era bastante cómoda, y las sabanas bastante cálidas.
—Solo bromeaba Haruka, ten a señor oso.— Sousuke dejo a su oso de peluche sobre la punta de la cama, y se retiró rápidamente de la habitación.
Paso alrededor de veinte minutos y Haruka todavía no conciliaba el sueño, en ese momento alguien entro nuevamente por la puerta; el pequeño delfín ya se estaba empezando a asustar.
—Olvídalo seré yo quien duerma con el señor oso.— Y nuevamente señor oso fue arrebatado de las pertenencias del delfín, bueno no le importaba mucho la verdad… ¿hasta cuándo el oso tendrá relevancia? Pensaba el moreno.
Haruka se sentía muy nervioso, pareciera que Tokyo lo odiase, porque desde que se mudó casi nada le ha salido bien. Estaba muy preocupado por si esos monos le robaban algo de la cocina, como su caballa, o su pimienta especial, ¿Por qué de todas las personas que se tuvieron que mudar a su lado tuvo que ser Kisumi el elegido?, hasta prefería tener a la loca asesina como vecina, ella no lo molesto en lo más mínimo, solo lo molestaría cuando llegase el momento en que lo intentase asesinar y él tendría que usar todas las técnicas que acababa de aprender de "Sobre mi cadáver" y sobrevivir.
Lo único bueno de estar en Tokyo era que Yamazaki Sousuke le volvió a dirigir la palabra. Porque si Yamazaki Sousuke no te dirige la palabra ¿vale la pena vivir? Yo no lo creo. Aparte de eso se sentía muy frustrado y deprimido, en ese momento solo se quería morir para evitar sus problemas, o nadar en una piscina para olvidarse de ellos.
Después de haber muerto internamente por sus preocupaciones el pequeño delfín consiguió dormir, y como era de esperarse cuando duermes en una casa que no es tuya, despiertas más temprano que nadie. Al lado de su ser estaba el señor oso con una nota.
"El señor oso quería dormir contigo, tienes suerte el señor oso no acepta dormir con nadie tan fácilmente, eres especial."
Haruka no entendió a qué se refería. Dejando el oso de lado Haruka se alisto para irse a casa, Sousuke seguía dormido en el sofá. Haruka le compro un sándwich al frente y se lo dejo en la mesa de la sala, para finalmente irse.
De camino a casa pudo ver a algunas personas saliendo de los pisos en los que vivía, unas que pudo reconocer, y otras que parecían sacadas de un loquero, definitivamente esos debían ser los amigos de Kisumi, o los vecinos del barrio que invitó sin razón aparente.
Haruka pudo encontrar al causante de todo su estrés en el piso de la cocina de su casa, y en efecto, no había nadie en su casa, pero definitivamente se habían comido todas su despensa; al parecer se habían fumado toda la pimienta de su cocina, se orinaron en su sofá, y seguramente habían tenido relaciones en su cama. Esto no lo iba a tolerar, debía hablar con Kisumi. Haruka despertó a Kisumi vertiéndole una botella de agua en la cara.
—¿Qué rayos pasa?— Preguntó Kisumi algo asustado.
—Kisumi por favor no vuelvas a hacer una fiesta en mi departamento.
—Lo siento Haru, tu casa no estaba en el plan, pero tú sabes cómo son los muchachos.— Kisumi soltó una risa inocente mientras le daba unas palmadas en la espalda a Haruka, y su aliento apestaba a mierda.
En esos momentos, muchos recuerdos inútiles de Haruka aparecieron en su cabeza; pero en especial, recordó las palabras de Sousuke, unas muy sabias palabras
"Aprende de Marisa,
blah blah blah
Golpea a ese hijo de puta.
Blah. Pasame el helado ¿te lo vas a comer tu solo?
Si es posible golpéalo en la cara
Artes marciales Nanase.
Jaja te llame Nanase…blah
… maldita sea Haruka lo mataron y no oí nada de lo que dijeron, y tu hablando mierda aquí..."
Y si lo decía Sousuke era por algo.
Haruka con todas sus fuerzas le dio un puñetazo en la cara a Kisumi, y no se sintió como el esperaba… Fue mil veces mejor, era como cuando pruebas por primera vez el sabor del haagen daz, era un fruto prohibido. Haruka no estaba seguro si seguir o no, pero estaba seguro que si Sousuke estuviese ahí le hubiese dicho "Hazlo Nananse no seas una marica y hazlo."
Finalmente cuando iba a articular la acción se arrepintió, apoyó su mano sobre la mesa de la cocina, y mientras se afincaba se cayó una de las hojas que contenía pimienta y sobre los ojos del monstruo.
Kisumi dio un grito al cielo mientras tapaba sus ojos por el dolor.— ¡Maldita sea perdóname pero para!— Haruka se preocupó y le quito la hoja de encima.
—Lo siento mucho…— Haruka muy alarmado, buscó en uno de los cajones de la cocina algo para desinfectar la herida.— Muéstrame tus ojos.
—¡Si vas a matarme, mátame de una vez!
—Kisumi deja de actuar como un idiota y déjame ayudarte.
Los vecino se asomaron a la cocina de Haruka, lo cual no tiene sentido, si tenían a una asesina en serie en el edificio y nunca entraron en su casa ¿Por qué lo van a hacer ahora?; minutos después alguien llamo a una ambulancia, y alguien más a la policía, desde ese momento los vecinos de Haruka no le dirigieron la palabra nunca más y no dejaron de mirarlo raro en el edificio.
Ya en la comisaria se declaró que Haruka no había hecho nada malo y pudo salir ileso; recibió saludos de los policías que allanaron su casa la otra vez, y una dona de regalo.
Haruka jamás había tenido más mala suerte, se sentía miserable y con ganas de que le devolvieran toda la comida que le robaron. Haruka le envió un mensaje de lo que le paso en el día a Sousuke sin razón aparente, le dio mucha vergüenza enviárselo era como que no tuviese con quien más hablar. Pero Sousuke le envió un mensaje que decía:
"ajajaj mejor lo hubieras matado, el señor oso cree que hiciste bien."
Haruka se rio levemente, no lo podía explicar, pero no importa lo que le dijese Sousuke, siempre lo reanimaba de algún modo. Haruka fue al mercado a comprar todo lo que había perdido, y al llegar a casa robo unas cuantas cosas de la casa de Kisumi en su ausencia, puso un cartón en el lugar en donde debía estar la puerta y lo pego con cinta para que nadie entrase, aunque no era necesario, con su nueva reputación estaba más que seguro que nadie volvería a entrar. Evitó las llamadas de Makoto y Rin que estaba más que seguro que iban a arruinar su felicidad y siguió con su rutina diaria. Hoy era un buen día.
Fin del capítulo 11
Notas finales:
Señor oso hizo su debut en este fic :V nadie sabe si volverá a aparecer esta temporada. El plan de Sousuke para terminar con Haruka apenas comienza.
Muchisimas gracias por leer, espero que les haya gustado, comenten y recuerden, LOS AMO :B
