Hola! Aqui ando posteando otro capitulo. Muchas grax por los reviews a Rochelle Kuchiki, araceli y Karenzita. Tmb agradezco las leidas, muchas grax! :) Bien, en este capi veran las reacciones de Harry y Ginny junto a las de los amigos de Malfoy por el comportamiento de Hermione y Draco respectivamente, he ahí el porq del título del capitulo, aparte de reflexiones de c/uno de ellos. Espero q lo disfruten y espero sus reviews como siempre, cualquier pregunta, comentario etc. estoy para ello oki? Nos leemos!

Cap XI: "No he cambiado"

-Hermione ¿Podemos hablar contigo después de cenar?-le preguntó Ginny con la cara seria, como si se tratara de algo importante.

-Sí, como quieras-contestó ella, volviendo al libro que estaba leyendo mientras cenaba.

-¿Alguien quiere ir a jugar conmigo Quidditch?-preguntó Ron sin haber escuchado esto último.

Pero vio que Harry y Ginny negaron con la cabeza por lo que supuso que iba a pasar otra noche solo en el campo de Quidditch.

-¿Qué ya no les interesa el Quidditch?-preguntó mientras mordía un bolillo.

-Claro que sí Ron, pero tenemos otras cosas que hacer-respondió Ginny a la vez que miraba al techo. ¿Acaso la vida de su hermano consistía en comer y jugar Quidditch?

-Solo digo que nos harán puré si no entrenamos, Harry yo propondría un entrenamiento para esta noche y…

-De acuerdo Ron, pero tu les dices a los demás-respondió Harry mirando a Ginny, sabía que no podía romper la promesa que le había hecho.

-No hay problema-contestó animado el pelirrojo a la vez que se levantaba de la mesa. ¡Por fin! Merlín sin duda lo había escuchado y le había concedido un entrenamiento, esperaba que su rendimiento fuera bueno o empezarían los problemas.

-¿Terminaste de cenar Hermione?-le preguntó Ginny con el semblante aun serio.

-Sí.

-¿Te parece bien si salimos y hablamos?-le preguntó Harry que también estaba serio.

-Esta bien-contestó algo incomoda, pues parecía como si algo muy malo hubiera hecho pero ella no sabía.

Al otro lado, en la mesa de Slytherin, alejados de los demás como siempre, se encontraba el grupo de amigos de Draco Malfoy.

-Draco ¿Crees que podríamos ir a dar un paseo al bosque la próxima semana?-le preguntó tímidamente Pansy mientras le acariciaba su mano.

-No lo se, estoy muy ocupado-contestó secamente el chico, indiferente a las caricias.

-Últimamente ya no estás conmigo-dijo en un susurro la chica, temiendo ofenderlo.

-¿Crees que tengo el tiempo del mundo? Soy alguien ocupado Pansy-respondió el Slytherin sin tacto alguno.

-Lo se, pero antes solías estar conmigo al menos una vez a la semana y…-pero no pudo continuar porque una gruesa lágrima salpico la mano de Draco, quien la retiro rápidamente.

-¡No llores! No es para tanto.

-¡Has cambiado! Antes pasabas tiempo conmigo, estábamos juntos y yo te importaba-no podía creerlo, pero Zabini tenía razón al decir que estaba raro, algo lo estaba cambiando.

-No he cambiado-respondió con absoluta tranquilidad Draco, como si lo que estuvieran platicando fuera algo del pasado.- Claro que te presto atención, no es mi culpa que seas tan demandante.

-¡¿Cómo puedes decir eso!? Yo…Tu…-para Pansy fue demasiado. ¿Cómo era posible que el chico fuera tan insensible? Al menos antes no lo demostraba, pero eso ya era cosa del pasado.

Salió llorando rápidamente del Gran Comedor, donde quitaba a todos de su camino, inclusive a unos Gryffindors.

-¿Y que le pasara ahora a esa bruja?-preguntó Hermione a sus amigos al verla correr.

-Ni idea, ¿Importa si vamos a la Sala Común?

-No, esta bien.

Se dirigieron a la Sala Común y la encontraron vacía tal y como esperaban Harry y Ginny, así sería más fácil hablar con su amiga.

-Bueno, ¿Qué pasa?-Hermione había sido la primera en hablar para romper la angustiante tensión que se sentía, evidentemente algo estaba muy mal.

-Hermione, creo que el fin de tu noviazgo con Ron te afecto más de lo que imaginábamos-así de directo lo soltó Ginny aunque no tuvo el valor de mirar a los ojos a su amiga, por lo que mejor fijo la mirada en la chimenea.

-¿Por qué lo dices?-preguntó la castaña entre dientes, pues la furia era tal, que le costaba controlarse, así que apretó fuertemente los puños.

-Ya casi no pasas tiempo con nosotros y te hemos visto muy mal-comentó Harry con sinceridad, el si viéndola a los ojos.

-¿A que te refieres?-preguntó fríamente, quizás más de lo que era su intención.

-Te ves muy cansada, como si la escuela te estuviera derrumbando y nos preguntábamos si…

-¡Basta! Ustedes que dicen conocerme, deberían entender que este último año es muy importante y obviamente el más demandante-las silabas escaparon rápidamente, pero estaba segura que la habían podido escuchar.

-¡Has cambiado Hermione! Ya no te reconozco ¿Y dices estar bien?-respondió a la defensiva Ginny, esta vez viéndola a los ojos.

-¡No he cambiado! ¿Acaso me he portado mal con ustedes?-pero lamento preguntar esto último, pues recordaba que si lo había hecho, en especial con Harry.

-Lamento informarte Hermione que sí lo has hecho, en especial con Harry-contestó Ginny no sin algo de dureza.

-No se a que te refieres, yo sigo igual. Obviamente va a ver un desgaste físico que se compensara después-odiaba mentir, pero si no lo hacía ¿Cuánto tardarían sus amigos en sonsacarle la verdad?

-Quizás deberías de hablar con Ron y…

-¡No Ginny! Eso es asunto mío y te aseguro que no quiero otra cosa con el que amistad.

-Pero…

-Déjala Ginny, en eso tiene razón-fue el comentario de Harry, tomándola del brazo, aunque no parecía muy contento.

-Harry, te recuerdo que defendiéndonos fue por lo que corto con Ron-miró a su novio no sin algo de rabia en los ojos.

Harry se quedo sin habla, pero sabía que tenía razón Ginny al menos en lo de la defensa que les había proporcionado su querida amiga, por lo que solo movió la cabeza.

-¡Aquí están! Ya están todos en el vestidor Harry, solo faltan ustedes-era Ron, quien entraba a la sala común encontrándolos con semblantes serios por lo que supuso que interrumpía algo.-Bueno…los veo al rato.

Salió de la sala común, sintiendo las miradas de los demás en su nuca aunque también sintió una sensación de vacío. No es que quisiera ser chismoso pero el ver que sus amigos interrumpían una conversación cuando el llegaba lo lastimaba, quizás demasiado.

-Hola Ron-lo saludó una voz soñadora a sus espaldas, evidentemente era Luna Lovegood.

-¿Qué hay Luna?-fue su saludo no muy entusiasta, sin voltear a verla.

-¿Qué tienes? No pareces muy feliz que digamos.

-No es nada, tengo entrenamiento de Quidditch-respondió, sin voltear a verla de nuevo.

Luna se puso enfrente de el y no le quedo otra alternativa que mirarla, sabía que la Ravenclaw solo quería ayudarlo pero no estaba de humor.

-Ron ¿Seguro que estás bien?

-Sí, lo estoy.

-¿Por qué no estás con Harry? ¿O con Hermione? Tenía entendido que ya volvían a ser amigos.

-Lo somos, pero no es lo mismo, ella ha cambiado-comento con tristeza el pelirrojo, recargándose en la pared.

-No quiero sonar dura Ron, pero tu y ella no van a volver a ser de nuevo los amigos que eran antes de su noviazgo-comentó Luna mirando al suelo, pues sabía que no podía tomar bien.

-¡Ya lo se! Es solo que no me logro acostumbrar, a veces veo a Harry y Ginny y pienso en lo afortunados que son de tenerse uno al otro-había desahogado sus sentimientos y nada menos que con Luna Lovegood.

"Malo si lo hubiera hecho delante de Harry y Ginny, o delante de Hermione" pensó con nostalgia, aunque sintiéndose un poco más tranquilo.

-No estás solo Ron, tienes a tus amigos. Además, puede que encuentres a otra chica ¿no?

-Supongo, te veré después- se despidió un tanto frío. Siguió su camino hacia el estadio de Quidditch, en el que ya lo estaban esperando, era el último en llegar.

Hermione se encontraba en su dormitorio, sola, pensando en todo lo que le habían dicho sus amigos.

"Tonterías, yo no he cambiado ¿o si? No creo que haya sido por Draco…" y entonces apareció en su cabeza una imagen del chico en cuestión.

"¿Desde cuando lo llamo por su nombre? ¿Y por que rayos estoy pensando en el?" puso sus manos en su cabeza y se recostó en su cama, tratando de no pensar, pero le era imposible.

¿Por qué pensaba en él?

-Draco ¿Por qué ya no vas con nosotros a Hogsmeade?

-¿Qué dijiste?-tuvo que pedir que le repitieran la pregunta porque estaba distraído, más bien pensando en que había pasado hace unos días.

Flash Back

-Finalmente llegas, debes…-se encontraba en la biblioteca, en la Sección Prohibida, esperando a la Gryffindor. Se interrumpió a media frase, pues el aspecto que la chica mostraba se le hizo algo alarmante.

Estaba toda despeinada, más bien los rizos estaban todos enredados y sin brillo alguno, opacos. Su piel estaba pálida aunque quizás esa no era la palabra para describirla, tenía un tono amarillento, como si fuera un cadáver animado, un inferi. Las ojeras parecían que estuvieran en sus ojos desde siempre, pues no parecían ya simples marcas de cansancio.

-Lamento el retraso-dijo con voz débil la castaña, una voz muy diferente a la que el chico escuchaba y estaba acostumbrado.

"Esa no es Granger" pensó algo extrañado, pues no podía creer cuanto le asombraba verla en ese estado.

-¿Qué voy a hacer hoy?-increíble pero cierto, parecía resignada a los deberes que el chico le mandara, como una esclava condenada eternamente.

-Ehm…bueno…-no tenía respuesta porque no la había pensado, al contrario, solo podía ver la imagen de la castaña, y decirse que esa no era Granger.

-¿Qué voy a hacer?-volvió a repetir la pregunta, esta vez un poco más alto.

-Un dibujo-por fin logro recordar la tarea.- Un dibujo sobre los efectos de las maldiciones imperdonables en los magos.

-¿Un dibujo?-preguntó con voz temblorosa, los ojos parecían brillarle.

-Así es Granger, no es mi culpa que me dejen tarea para niños pequeños.

-Está bien, lo haré-dio por finalizada la conversación al momento, sin protestar ni añadir nada como antes solía hacerlo.

"Ha cambiado" pensó Draco, mientras la observaba, parecía que se había convertido en una persona vulnerable y el hecho de que el hubiera producido ese cambio lo enorgullecía pero lo hacia sentir a la vez culpable.

No sabía cuantas veces la había observado desde que había decidido tomar ventaja de ella, de su amenaza apenas iban a ser dos meses, se le hizo poco pero sabía que era mucho ¿O no?

Fin Flash Back

-¿En que estás pensando?-le preguntó Zabini con los ojos casi cerrados, como buscando encontrar la respuesta en la mirada.

-En nada, solo en mis tareas.

-Has empezado a cambiar tu letra ¿verdad?

-¿Por qué lo dices?-preguntó, quizás demasiado a la defensiva porque tanto como Zabini y los demás se le quedaron viendo extrañados.

-Algunas letras no las haces iguales-comentó como cualquier cosa Zabini, pero sabía que en el fondo ocultaba algo.

-¿Y desde cuando te interesa mi letra?

-No nada, yo solo comentaba-contestó el chico encogiéndose de hombros.

-Eso espero, me voy al dormitorio.

En el dormitorio, siguió dándole vueltas al recuerdo de hace unos días, quizás se había pasado de la mano con Granger, tal vez no debió de presionarla tanto, pero es que su inocencia…

Flash Back

-¿Así esta bien o quieres que le agregue algo más?-le preguntó enseñándole el dibujo de la maldición Cruciatus.

-¿Crees poder hacer mejor el Imperius? Este no está mal, pero creo que puedes hacerlo mejor-no sabía porque, pero quería saber hasta cuando la paciencia de la chica se agotaría. El dibujo estaba muy bien hecho, así que quería saber lo que respondería ella.

-Muy bien, tratare de hacer mejor el siguiente-respondió para su sorpresa con calma, sin nada de odio en la voz como otras veces.

La observó mientras dibujaba la siguiente maldición, era hábil en el dibujo, parecía capaz de hacer una buena obra de arte, aunque por muy arrogante que se escuchara, sentía que el podía dibujar mejor.

-No, no y no. Dame un pedazo de pergamino-le exigió, tendiéndole la mano para que se lo diera. Ella obedeció sin rechistar.- Debes de hacer trazos más finos, algo así…

Empezó a dibujar y pudo ver como la chica lo miraba sorprendida y ahora que se daba cuenta, era cierto que los dibujos que el hacía eran muy superiores a los de ella.

-Toma, quiero sigas el ejemplo-le aventó el pedazo de pergamino y su propia pluma-. En la próxima salida a Hogsmeade debes de comprar una pluma de mejor calidad.

Hermione asintió con la cabeza y volvió al dibujo, utilizando la pluma del Slytherin, parecía que no tenía frases con las cuales defenderse o las había perdido. Por un instante, le pareció que la chica era muy ingenua, muy inocente como para que siguiera haciendo lo que el le ordenara pero mejor no pensar en aquello, era absurdo.

Fin Flash Back

"No debo de pensar en ella" se decía firmemente el Slytherin, tratando de leer pero de nuevo se sentía solo, en falta de compañía.

En otro dormitorio, alguien tenía pensamientos muy parecidos, quizás demasiado parecidos.

"No debo de pensar en él" se decía Hermione, intentando hacer una composición pero todos sus pensamientos se iban a cierto chico rubio de Slytherin. Sacó otro pedazo de pergamino de su mochila y junto a este, salió otro más pequeño. Lo recogió y se dio cuenta que era el dibujo que había hecho el muchacho para enseñarle como debía hacerlo ella.

"Dibuja muy bien, hace unos trazos finos con la pluma" pensaba a la vez que le daba vueltas al pergamino. "La verdad es que yo no dibujo tan bien, quizás debería de pedirle que me enseñara a dibujar". El pensamiento se le salió así, sin nada más pero de repente se imagino en la biblioteca y Draco enseñándole a dibujar. Le horrorizo saber que esa imagen le gustaba y no sabía que tanto.

"No he cambiado, sigo siendo la misma Hermione que odia a Draco Malfoy y…" pero una vocecita en el fondo de su cabeza, la contradijo: "Y le gusta estar con el".