Cap 11: Dia del cambio.

Todos los esfuerzos realizados para que esta historia encajara eran si lo veías bien unos esfuerzos inútiles. Las distintas situaciones que habían rodeado de un plumazo las vidas de Akane y Ranma además de aquellos que los rodeaban recogían tintes fantasiosos y hasta inverosímiles, pero ante la evidencia las preguntas caen. Era innegable que todas las cosas que les habían sucedido eran reales y sobretodo peligrosas. Bien, tenían ante ellos un indescriptible rompecabezas que debían resolver, que descifrar y que ejecutar. Tanto por un lado Akane, que recibía poco a poco luz ante las oscuras dudas que poseía, como de Ranma que obtenía recompensa a las incógnitas de su duro entrenamiento de dos años. Recordando lo último citado, un guerrero bravo de profundo corazón se enderezaba de pie ante el horizonte mientras veía el amanecer, siempre que en el pasado había subido a aquel lugar lo hacia lleno de dudas y miedos, tratando tal vez que la brisa que luchaba contra él le relajara. Pocas veces daba resultado. En esta ocasión, la razón de que estuviera allí era muy distinta. La seguridad y decisión absoluta de lo que iba a hacer le convencían y borraban de su mente cualquier resquicio de temor o duda. Mientras cerraba sus párpados moldeados, relajaba los músculos y con una gran inspiración volvió a su estado original antes de subir allí.

Esta claro que esta es la única solución, he de recordar lo que me dijo el maestro acerca de ello….

Flasback

- ¡¡Ya no puedo más!!...Le digo que ya…. Decía un muy exasperado Ranma, cargado de piedras en dos cubos alrededor de un palo que las sujetaba, en realidad era el método que antiguamente utilizaban "los aguadores" para recoger agua de los pozos y que hoy en día en algunas zonas remotas de China todavía seguían existiendo.

Un impasible Monje, sentado encima de unas pequeñas rocas alrededor de él, le miraba de reojo con dureza y acritud.

- No conseguirás nada si nada quieres.

- ¡¡Otra vez con esas adivinanzas!! No pienso jugar otra vez a este estúpido juego!!,Ya se lo he dicho!!..Gritó quitándose de golpe ambos cubos de roca que sujetaba entre espalda y brazos.

De un estallido de rapidez y casi electricidad, el Monje se levantó y le agarro con fuerza y sin consentimiento, con una mano el cuello y la cabeza de Ranma, dejándolo en un estado de indefensión casi infantil.

- Adivinanzas!! ¿Te pareció adivinanzas lo que el gran guerrero de la leyenda aprendió he hizo con ellas?. ¿ Te parecen estas técnicas adivinanzas para proteger a tu amada o a tus seres queridos?.

Al escuchar la palabra "amada", Ranma abrió los ojos como platos.

¿Cómo sabe el maestro de la existencia de Akane? Se decía para si un perplejo Ranma.

- Te preguntarás que por qué se que tienes una amada??. Dijo esto mientras alzaba las cejas exageradamente.

- La verdad es que si… Ranma lo miraba expectante pues la resultaba increíble que supiera aquello, tal vez lo conocía más de lo que creía….

¿Pero cómo es posible que usted lo haya…

-¿Sabido? ¿Querrás saber entonces cual increíble enseñanza milenaria he utilizado para averiguarlo?. Mientras decia esto, el monje iba soltando el cuello de Ranma y dándose la vuelta empezó a caminar erguidamente en dirección contraria.

- Por favor digamelo!! Repetía entusiasmado.

Y girándose lentamente hacia él y quedándose a pocos centímetros de la cara de Ranma añadió:

- Deberías guardar mejor tus cosas Ranma.

Una mueca de interrogación recorrió toda la cara de Ranma.

-Como….?

Ranma cayó al suelo al darse cuenta que el Maestro alzaba una foto de su "arisca prometida", enseñándosela en sus narices.

Ya amanecía sobre las montañas hermosamente nevadas y a lo lejos vemos un Ranma, farfullando por lo bajo mientras carga dos cubetas enormes llenas de piedras alrededor de él. Bumpf ..técnicas milenarias ja!!..

Fin flasback

Esta claro que el maestro sabía más de lo que decía, me descubrió desde el primer día que llegue, supo de mi por mis acciones, por mi forma de comportarme, no hubo falta contarle nada él ya lo sabía. Supo desde que llegue que yo seria el elegido para seguir sus pasos, y de perfeccionar las artes del templo "Midharta" y me entrego lo más sagrado para él, el pergamino antiguo del templo, que enseñaba las técnicas necesarias para convertirse en un guerrero de la eternidad junto al Nirvana.

Lo cierto es que poco a poco he descubierto lo valioso que es este pergamino. Creo con seguridad que no sólo da pautas especificas para convertirse en una especie de guerrero "intemporal" con las virtudes y defectos que esto suponga, sino también la dirección a seguir para encontrar la perfección o el poder supremo que ningún hombre hasta ahora a poseído jamás.

Es peligroso. Muy peligroso. El poder corrompe hasta al más noble de los hombres. Y él no quería que eso le pasase a él, pero debía asegurarse de que nadie lo encontrara antes de que descubriera en su totalidad el verdadero uso y significado del pergamino.

Si nos fijamos en descubrir que era realmente aquel pergamino nos sorprenderíamos pues según le explico el Maestro a Ranma, dicho documento estaba maldito por el pasado, por una leyenda, mito o verdad, la realidad era que aquella antigüedad no ear simplemente una reliquia.

El olor a té en la casa de los Tendo empezaba a generalizarse por toda la casa.

Era el desayuno.

Una Akane somnolienta por la mala noche que había pasado paso por delante de Katumi como una exhalación, si le hubieran preguntado, hubiera dicho que vio pasar a un fantasma.

Cuando se sentó, Akane se maldijo mentalmente por no haber dormido casi nada en la noche y revolver las sabanas de su cama de una manera casi alocada.

-Akane no se te ve demasiado bien, ¿No has pasado buena noche?. Decía Katumi mientras se sentaba enfrente de ella.

Cuando Akane se dio cuenta de que le hablaba su hermana, abrió los ojos como pudo y le contesto con un simple "Si".

No se había dado cuenta si quiera de cambiarse de ropa al bajar a desayunar, por lo que los presentes podían admirar su ropa de dormir, que no era el pijama amarillo y con tintes infantiles que antaño utilizaba.

Ahora lo habia sustituido un camisón de tiras finas, blanco como el marfil, con suaves bordados que asediaban su pecho complementado con unos pantaloncitos de dormir del mismo conjunto.

Pero cuando se dio cuenta de su indumentaria ya era demasiado tarde.

Unos Soun Tendo, Genma y por supuesto un incrédulo Ranma la miraban sin cesar.

Al recibir todas las miradas sobre ella, dudo y se preguntó que estarían viendo.

- ¿Qué miran pervertidos? Es que una no puede comer tran…..AHHHHH!!!

¿Quéee? ¿Quéee? Oh dios mio me he despistado, yoo, yoo.

Pero un más que ágil maestro ya entraba presa del delirio a ver a una de sus Diosas platónicas con una indumentaria tan comprometedora….

- Akane mi vidaaaaaa!!! Dejáme darte más ropas para que te las pongass…

- No no se atreva yo nooo!! Decía Akane pillada al máximo y en estado de shock.

Pero una cara fue brutalmente estampada contra el suelo, de hecho se cree que pudo haber originado algún epicentro de un terremoto en Tokyo..

-Estése quieto Maestro, Akane no se va a poner nada de lo que le diga usted, sucio pervertido. Dijo imperativamente Ranma.

Akane se volteó enseguida a verle, sus ojos se tornaron de una ternura infinita y lo compagino con una leve sonrisa que rápidamente hizo desaparecer.

-Gracias Ranma. Dijo mientras se levantaba.

El aroma a lavanda que tanto embriagaba a Ranma desaparecía tras Akane.

Mientras se terminaba de cambiar, el viento golpeaba ligeramente la ventana del cuarto de Akane llamando sonoramente su atención, tanta, que dejo lo que estaba haciendo para llegar hasta la ventana. Cuando llegó noto algo inusual en ella. Estaba cerrada.

Hace años hubiera dicho que la veía más abierta que cerrada, por culpa de cierto pervertido que la espiaba mientras dormía. Cuando terminó de recordar, la nostalgia le llegó y se dio cuenta de lo diferentes que eran ahora las cosas. Ese Ranma jamás regresaría.

Sus pensamientos se desvanecieron cuando diviso a lo lejos una figura que la observaba sin disimulo.

¡Es aquel hombre otra vez!! Pensó nerviosa Akane.

Era aquel hombre que le había dicho todas aquellas cosas horrendas sobre su prometido y que luego desapareció sin dejar rastro.

Pero ahora la miraba sin esconderse sin miedo alguno, Akane al darse cuenta de que estaba media vestida, se retiró apresuradamente y tras casi dar un tras pié por el nerviosismo, se puso los pantalones vaqueros que usaba normalmente y los zapatos.

Para cuando volvió a divisar la calle tras la ventana ya no estaba el misterioso observador.

Esto es muy extraño, demasiado, tengo que hablar con Ranma de una buena vez!!.

-Ya bueno y crees que diciéndoselo de esa manera ella podrá….

- Si ya te he dicho que si, sólo tienes que ponerlo en práctica, ya verás esta técnica nunca falla Tendo!!, decía un exagerado Genma a su gran amigo.

- Ay Querido amigo, que Kami te oiga!!!, esto es una bendición hijo, ven a mis brazos!!.

Dos llorosos hombres cuarentones se abrazaban a Ranma con ánimo de humedecerle toda la ropa si era preciso con sus lágrimas.

Pero todo ese revoloteo fue interrumpido por una acelerada Akane que no había discernido bien el fondo de la escena.

-Nos disculpáis es importante, necesito hablar con Ranma!!

Los hombres la miraron sonriéndose y jactándose entre si, y murmurando cosas como "Soun el heredero llegará pronto" ó "La boda será muy pronto".

Con el ceño fruncido Akane le preguntó a Ranma:

-¿Y a estos que mosca les ha picado ahora?.

- Pues de eso me gustaría hablarte un momento, es algo muy importante. Comentó solemnemente.

- Pues lo mío es muy importante también Ranma!! Creo que alguien me sigue y me espía!!. Dijo en tono alterado.

- ¿Cómo que alguien te sigue Akane?.

- Pues eso ¡Que me siguen, me espían, me vigilan..!!! Dijo enumerando distintos adjetivos.

- Ya ¡! Para, para, te he entendido. Tranquilízate, nada pasará, ahora cuéntame despacio que es lo que ocurre. Añadió Ranma.

- ¿Deeecirtelo todo?, pues Ranma no creo que deba, no, mejor no, serán exageraciones mías si, seguro. Dijo con una sonrisa forzada y exagerando el acto.

A Ranma que no se le escapaba ni una, y sobre todo si tenia que ver con su prometida, le dijo:

- No, no señorita Tendo ahora mismo, me lo cuenta, si, desde el principio al final, sin cortes y sin esperas y no pienso ceder Akane.

- Pero Ranma verás yo no pue… Intentaba decir suplicante Akane.

- He dicho NO Akane…

El hermetismo de Ranma hizo que Akane se rindiera, y muy a su pesar le contara todo lo que sufrió, sus encuentros con Koichi no contados y su pequeño accidente con el pergamino…

Ranma que la veía con semblante serio y agudo, intentaba a duras penas mantener la compostura. Finalmente cuando hubo un largo silencio, Ranma hablo:

- No se por que, pero nada de esto me extraña Akane. Dijo con resignación. Conocía a su prometida, y de una manera u otra sabia que algo por este estilo debía de estar haciendo Akane.

- Entonces me perdonas…..susurraba mientras miraba al suelo y juntaba las manos en un puño cerrado hacia abajo, balanceandose ligeramente.

Esta acción le produjo a Ranma un poco de risa, pues se veía como una niña a la que castigan por haber hecho una travesura.

Diablos!! Tengo que aparentar estar un poco enfadado, aprovechare esta oportunidad para lo que le tengo que decir.

- Te perdonaré Akane.

- De verdad Ranma, gracias!! Sabia que..

- No he terminado, Akane, te perdonaré si tu me aceptas a mi.

Akane que no entendía lo que le estaba diciendo Ranma, enarcó una ceja en signo de interrogación.

- Aceptarte Ranma…. ¿Pero en qué?, no entiendo.. Decía dubitativa.

- Es simple, Matrimonio, amor, vida de casados.

La cara de Akane se hizo más larga de lo normal, y en su cabeza se formaban grandes humaceras de lo que podía ser una olla a presión.

- Otra vez con lo mismo!! Ranma idiota!! Ya te he dicho que yo no…..

Pero su incansable protesta fue acallada mediante un apasionado beso, un beso que al principio del inicio no fue débil o asustadizo, no, éste era distinto, un vigor y fuerza triplicaban la sensación que desde fuera podrían tener quienes lo estuvieran viendo.

Ranma que la agarraba fuertemente de la cintura y con una de sus manos alrededor de su nuca y parte de su mejilla, profundizaba vorazmente en su objetivo, sin respirar si quiera, se hacia dueño de la delicada boca que ahora poseía. Suaves como pétalos de cerezo, Ranma enloquecía por momentos de algo que había sido premeditado por parte suya. En contraparte Akane que al inicio expreso un rudo rechazo, luego se fue dejando llevar por la sensación acalorada que invadía su cuerpo, y poco a poco iba correspondiendo a aquel ataque feroz sobre ella misma.

Podía sentirle a él dentro de ella.

Podía respirar dentro de él.

Podía ser uno solo con él.

Cuando todo hubo terminado, las respiraciones entrecortadas hacían su aparición, y mientras se normalizaban, Ranma se acercó cariñosamente a ella y le susurró:

- Cásate conmigo….Y su cara se posaba encima de su mejilla.

Akane que sonrió cuando se acerco a ella, le contestó:

- Dime lo que quiero oír…dímelo Ranma. Decía casi en un jadeo, pues estaba apretando de una manera brusca y fuerte su cadera a su cuerpo.

Por un momento Ranma despertó del letargo de la pasión, y se dio cuenta de la magnitud de la situación, mientras la miraba, una sensación de culpabilidad y odio a si mismo lo recorrió atacándole como mil dagas en su cuerpo.

- Dímelo Ranma…. Decía fuera de si.

- Te amo Akane.

Y la traición se hizo efectiva.

Dos semanas pasaron después del acertado encuentro. La familia no sabia donde ir ni donde meterse por la felicidad.

Escuchábamos pasos alocados de un lado a otro de la casa, grititos ahogados, un por fin, "sabíamos que funcionaria", y demás adjetivos de alegría y felicidad contenida que tantos años esperaban dar rienda suelta.

El esperado día había llegado.

Toda esta felicidad contrastaba con el ánimo lúgubre y triste de un Ranma que desde su habitación terminaba de ponerse la corbata alrededor de su fornido cuello que llevaría el día de su boda. En un acto reflejo, se apretó imperiosamente una de las manos contra su pecho, intentando en vano tranquilizar su descompasada respiración.

Tengo que hacerlo, no queda otra.

Pero si nos dirigíamos a la parte derecha de la casa, avanzando en el cambio más rotundo, nos encontrábamos a una Akane enfundada en su bello traje de novia.

El traje que era en si mismo una obra de arte traída del monte Olimpo, resaltaba en todo su esplendor lo que representaba Akane en aquel momento. Con una media cola cayendo delicadamente sobre el suelo, con bordados de gasa meticulosamente hechos alrededor de los remates, y con pedrería en forma de perlas engastadas por la parte de su pecho y tórax, representaba uno de los trajes más perfectos que Akane había visto jamás.

Todo estaba perfecto.

Se miró por un momento al espejo, y se detuvo unos segundos en mirar aquella figura que le resultaba tan familiar, pero que sin embargo jamás pensó que la vería con ese traje y con aquel hombre.

"Esto es real". Se machacaba una y otra vez Akane para convencerse de lo que le estaba pasando.

Cuando ya todo estaba dispuesto en el Dojo, todos los presentes que allí estaban, se dispusieron a admirar el centro de atención de aquel día. La novia.

La felicidad y emoción que sentía en aquel momento era indescriptible, tantas veces esperado y tantas veces olvidado. Esperaba por el contrario que esta no fuera como la última vez, en la cual unos cuantos locos y prometidas auto-nombradas aparecían reclamando sus derechos de lo que fueran.

Años habían pasado desde aquello, así que con todas las prometidas habiendo resuelto su situación y demás locos cansados de esperar, Akane esperaba por fin que esta fuera de verdad la vez en que se uniría a Ranma, además le había confesado sus sentimientos, le había dicho "Que la amaba".

Estaba segura de que el día llegó.

Cuando terminó de acercarse, Ranma la contempló de una manera intemporal, como si estuviera en otro mundo, disfrutando de su resplandor, de su mágica belleza de ángel, era tan bella que dolía si quiera verla. No comprendía como un ser como aquel se había fijado en él hasta tal punto de amarle. Entraba en trance cuando admiraba su largo cuello blanco adornado por unos pendientes delicados de oro blanco, tentándole, llamándole.

Su ensoñación fue interrumpida por un leve codazo de su futura mujer, que disimuladamente sonreía al suelo.

La ceremonia empezó sin contratiempos, y cuando se acercaba la cúspide final de tan ansiado evento, el curo menciono:

- Bien llegamos a la parte final queridos hermanos: Ranma aceptas a esta mujer como tu legitima esposa, para amarla y respetarla hasta que la muerte os separe..

Con decisión y sin pestañear Ranma afirmo.

El curo comenzó tras al afirmación del novio con la otra parte de la moneda, la novia.

- Y tu Akane, ¿Aceptas a Ranma como esposo para amarlo, cuidarlo y respetarlo hasta que la muerte os separe?.

Roja hasta la extenuación, nerviosa pero con una felicidad que la embargaba, Akane contestó:

- Si Padre acepto!!.

Pero el lugar fue súbitamente interrumpido por unos hombres que rodeaban todo el lugar, con una indumentaria negra y tapándoles la cara para ocultar su rostro. Se distribuyeron alrededor de todos los invitados, y se apartaron cuando una figura imponente se abría tras ellos.

Era Koichi. Pero estaba diferente, su indumentaria, ropas chinas en tono rojo carmesí le daban un aspecto imponente.

-No deberías aceptar Akane. Te estas casando con una mentira. Dijo con los ojos cerrados y hablando de manera burlona.

Akane y Ranma se miraron entre sí, no creyéndose lo que estaban viendo. Ese individuo habia aparecido en su boda, llenado de hombres el lugar y afirmando que Ranma era un mentiroso al casarse con ella.

Akane se llenó de coraje ante aquello, no iba a permitir que otro loco más destrozase su boda con Ranma, esta vez no.

- ¡Qué haces en mi boda! ¡Quien te ha pedido que vinieras y que interrumpas en mi casa como te da la gana!! ¡ Largo de aquí ahora mismo!! Dijo gritando de impotencia hasta casi dejarse sin voz.

- No puedo hacer eso princesa, tu novio y yo tenemos cosas que resolver.

Cuando de pronto, saco de la bolsa que llevaba colgada en el hombro, una especie de…¿Pergamino?.

- ¿Te suena esto verdad Akane?, ya lo habías visto antes, Ranma te ha mentido hasta ahora de todo relacionado con este pergamino. ¿Has querido saber lo que significa verdad?.

- Cállate maldito!! Te mataré si intentas algo!! Decia un furioso Ranma apretando su puño al aire como desafío.

- Cállate tú Saotome!! Eres un mentiroso además de farsante!!, Pero pronto pagarás por lo que has hecho.

Abrió cuidadosamente el pergamino que traída en la mano, y empezó a comentar lo que en él habia.

- ¿Sabias Akane, que aquí se dan pautas para poder llegar a ser un caballero de la orden carmesí? Estipula varios pasos que si se perfeccionan de cierta manera, logras tener un poder imparable sobre otros hombres y te abre el camino hacia el Nirvana. Un poder que corrompe al hombre, que lo cambia y lo trastorna, eso es lo que tu querido Ranma a intentado seguir en la orden de Midharta, ¿Sabias que sólo quiere casarte contigo para poder conseguir ese poder?. Por lo visto eres necesaria para ese cambio, eres poderosa.

Tienes algo que los grandes dioses te han otorgado algo que tú todavía desconoces pero que él si lo sabe.

Rebasado por la situación y por todo lo que escuchaba, alejó a una estupefacta Akane, y con una concentración momentánea cerró los ojos, expandio los brazos y un aura de blanca luminosidad se apodero del lugar, fue como si un rayo de sol potente y denso impidiera tan solo mirar alrededor.

- Impe-diaka le!! Gritaba Ranma desaforadamente.

Akane en el suelo, no podía creerse el espectáculo que acababa de presenciar, toda esa energía se originaba de su prometido, de una forma violenta y descontrolada.

Pero un Koichi atento, hizo con un ademán de su mano que todos los hombres que poseía se abalanzaran sobre Ranma luchando por detenerle.

Ranma se encontraba rodeado por muchos hombres, uno de ellos se abalanzo sobre él, pero su visión era como si estuviera en cámara lenta, veía las cosas antes de que ocurrieran, así que con un ágil movimiento de cabeza la derecha, descargó seguidamente con furia un golpe certero con su brazo derecho a la zona del higado de su oponente, tirandolo varios metros hacia el frente.

Aprovechando la confusión Koichi se dirigió hacia su objetivo, agarro a Akane por el brazo siendo golpeado varias veces por ella, pero sin conseguir nada, pues era como una roca.

Dios!! Es como si golpeara a una montaña.

Cuando la inmovilizó, alzó la voz y dijo:
- Estate quieto Ranma!!, La tengo a ella, no hagas nada por su bien!! Si algo te importa claro.

Ranma que prestó atención a la llamada mientras peleaba, se paro en seco tras el comentario de su oponente.

-Suéltala!! No te atrevas a tocarla!!.. decía desesperado.

Con una sonrisa malévola él añadió:

- No quiero hacerle daño idiota, por lo menos por ahora. Sólo quiero abrirle los ojos a la verdad.

Con un gesto, uno de sus hombres se acercó con un prisionero cogido por el cuello y lo tumbó al lado de él. El hombre ensangrentado le miró tímidamente siempre eso si no osando mirarle a la cara.

- ¿Reconoces a este hombre Akane? Seguro que si…

Akane que se fijó en el hombre lo reconoció enseguida:

Es el hombre que estuvo con Ranma hablando al otra noche!! Que es esto…

- Veo que ya lo has reconocido. Bien mejor. Escuchame, di bastardo, por que quiere el señor saotome casarse con la señorita Tendo, es tal vez…. ¿Amor?.

El hombre que sacudían la cabeza para evitar decir algo, fue golpeado varias veces de forma violenta y desalmada en la cabeza, abriéndose tras de sí una brecha de sangre considerable.

- Hazlo, o morirás aquí con mucho dolor y tortura. Grito amenazante Koichi.

El hombre que ya estaba temblando de la impresión y orinándose por el miedo sólo llego a mencionar.

- No noo esss por e..ese motivo, ella, ella es especial, tiene un ppoder, que necesitamos, que ella tiene.

-Oh!! Que pena, no la ama!!, ya me extrañaba que fuera tan bueno!!, un poder inimaginable verdad? Las llamadas Allias o Furias en Grecia ó Xuan-min en China, mujeres creadas por los dioses para dominar la mente de los hombres, ¿O de darles la sabiduría suprema no es cierto?.¿Ves Akane como todo era una burda mentira?.

Akane que lloraba dolorosamente mientras observaba aquel espectáculo, solo podía sollozar ante la verdad, las punzadas de su pecho eran agobiantes y tortuosas. Su cuerpo pesaba como mil kilos más y le dolía el corazón sin parar.

- ¿Cómo me has podido hacer esto, cccomo has podido hacerlo?¿Ccomo…? Sólo repetía eso una y otra vez, mientras su cuerpo se convulsionaba en sus propias lágrimas.

Un Ranma desesperado, nervioso y descolocado por lo que sucedia, intentaba llegar hasta ella, siendo placado por los hombres de Koichi en su intento de llegar hasta ella.

Con una impasible y fria mirada Koichi, cogió a Akane, que no opuso ninguna resistencia, tal muñeca de trapo. La recogió por los hombros y la atrajo asi mismo.

- Has perdido!! Te odiará eternamente!!. Alzaba a viva voz.

Alejó su mirada de Ranma cuando, se giró, dándose la vuelta con una Akane ausente y estática, siguiéndole sin fuerzas cuando la arrastraba.

- No, no te la lleves!!, déjala!! No la toques!! .

Se revolvía con fuerza, sacudiendo fuertemente a todos los hombres que lo aprisionaban, a un lado a otro, la impotencia le vencía, la desesperación se apoderaba de él. Sujetaba del cuello a uno de los hombres, mientras con la otra mano tiraba al suelo a dos de ellos, hasta que un golpe en su cabeza hizo que todo se volviera oscuro y borroso…

Continuará:

He regresado otra vez!!, espero que el capitulo os haya gustado, que para eso lo escribo xd.

Agradecer todos los comentarios y rewiew que dejais, sobre todo gente nueva que por seguir la historia lo habeis dejado por primera vez, GRACIAS!!

Sólo decir que sigais dejándolos por que me llena de satisfacción y un ego enorme!! Jakjak es broma, os agradezco sinceramente que sigais la historia, y si hay algo que no os gusta o queréis comentármelo, no dudéis en hacerlo.

Salu;