Los personajes de CCS pertenecen a las CLAMP pero la historia es netamente mia...
Cap XI: Volviendo al pasado
Sakura POV
Empecé a abrir mis ojos lentamente debido a la luz que se estaba filtrando a mi habitación por las ventanas. De repente sentí mis ojos más pesados y no pude evitar cerrarlos nuevamente.
No quería salir de mi cama, estaba tan calientita y tan bien abrigada que bien podría pasarme toda la vida metida allí. Y esa idea realmente me agradaba. Después de todo lo que había ocurrido el día de ayer era muy tentador quedarme encerrada en mi cuarto como tantas veces lo habría hecho más joven y no salir nunca más.
Me arrope mas si es que eso era posible y a mi mente vinieron las imágenes de lo ocurrido durante esa cena incomoda, pero mi mente se enfoco más en la charla que había tenido con mama después de la cena.
Flashback
Después de la cena mas incomoda de mi vida cada uno decidió irse a su casa. Toya también había decidido irse a su habitación a descansar de su largo viaje y yo no fui la excepción.
Después de un día como el que yo había tenido me vendría bien un descanso.
Entre a mi cuarto, aquel en el que no dormía hacia más de un año y medio, y aquel santuario que había sido escenario de tantas alegrías y tristezas. Todo se conservaba exactamente como yo lo había dejado antes de irme de mi casa. Mi cama de princesa con todos sus mullidos almohadones, aquellos muebles victorianos que mi papa se había empeñado en conseguirme y donde había puesto mis muñecas, mis libros y mis mucho animales de felpa; todo tal cual como cuando era más niña.
Cerré la puerta y apenas logre recostarme en mi cama cuando lagrimas empezaron a salir de mis ojos. Todas las que había retenido durante el viaje y la cena empezaron a fluir y no pude evitar preguntarme como en tan poco tiempo había querido a Shaoran casi igual que a Samuele.
Es decir, para lograr querer a Samuele tanto me había tardado buen tiempo a pesar que habíamos tenido química inmediatamente.
Tampoco comprendía cómo había llegado a cometer tantos errores, porque gran parte de la culpa la tenía yo ¿verdad?
Mama entro y no me dio tiempo de limpiar mis lágrimas, pues me abrazo y yo la apreté tan fuerte, necesitaba sentirme querida en ese momento.
- Sabia que algo andaba mal – dijo mientras acariciaba mi espalda en suaves movimientos – lo sentí desde que llegaste pero no pensé que fuera tan grave – se separo un poco de mí y me miro directo a mis ojos – dime que te paso cariño. Tal vez hablar te liberara un poco de aquello que te agobia tanto.
- Me dejo – fue lo único que salió de mi boca.
Su abrazo se hizo más fuerte, como si con el consiguiera protegerme de todo y todos. Entonces empecé a llorar todo lo que podía, ya mis lágrimas salían solas y los sollozos se hicieron incontrolables. Pronto empezó a arrullarme con una suave tonada y su suave voz llego hasta mí.
- Cuéntale a mama todo eso que te agobia.
Le conté absolutamente todo lo que había pasado desde que salimos del aeropuerto de Tokyo, la llegada de Samuele, mis salidas con él, el comportamiento de Shaoran, absolutamente todo. Mama no me interrumpió y cuando empecé a llorar nuevamente acaricio mi mano y me sonrió tiernamente.
- Primero que nada debe saber que tú también te equivocaste, sin intención lo lastimaste y por eso se ha comportado como lo ha hecho – empezó ella a decir – pero tampoco la culpa es absolutamente tuya, tú no sabías que él era tan celoso e hiciste lo que creías correcto con respecto a Samuele – asentí – ahora, Samuele no ha debido coquetearte si ya le habías dicho que tenias a alguien, así que el también contribuyo a que Shaoran sintiera desconfianza, pero créeme que no de ti, si no de el – mire a mama completamente sorprendida.
- ¡Claro que si es desconfianza hacia mí! ¡Creía que aun amaba a Samuele!
- Por eso mismo mi amor, Shaoran creyó que lo ibas a dejar por Samuele, se sintió inseguro.
- ¡Eso es ilógico! – Mama me miro con una sonrisa - ¿Por qué se iba a sentir inseguro?
- ¿Acaso no te sentiste así cuando llego esa ex novia rubia? – Agache mi mirada comprendiendo lo que mama decía, el solo recordar lo que me hacía sentir Naomi me hacia querer vomitar – ¿ahora entiendes? – yo asentí.
- ¿Algún consejo?
- Darle tiempo a Shaoran. Tal vez ahora sientas que lo que hizo no tiene sentido, pero el necesita pensar y recuperar esa seguridad de que lo quieres tanto como él a ti – me ayudo a meterme en la cama y me arropo con sumo cuidado – recuerda que esto es difícil para ambos, pero si en realidad se quieren tanto como lo supongo superaran esto y volverán a estar juntos – sonreí pero entonces no pude contenerme de preguntar algo.
- ¿Por qué me apoyas tanto mama si se supone que estamos planeando un matrimonio con algún desconocido para mí? – mama sonrió con inagotable paciencia y beso mi frente.
- Yo apoyo la felicidad de mi hija por encima de cualquier estúpido compromiso arreglado – camino a la salida y apago la luz – ahora que lo mencionas te puedes distraer con los preparativos de la boda – ambas reímos – que descanse cariño.
Quede profundamente dormida ignorando por esos bellos instantes el problema y el caos que era mi vida en esos momentos.
Fin Flashback
Unos leves toques en la puerta me hicieron volver a la realidad y abrí mis ojos de inmediato. Mama entro con una bandeja y la puso delante mío apenas me acomode. Me miro con sus únicas sonrisas maternales, gesto que solo correspondí con una débil sonrisa que más parecía una mueca.
- ¿Ya te sientes mejor? – escuche que pregunto mama.
- Un poco – encogí mis hombros – no es que se me vaya el dolor de un día para otro.
- Lo sé Sakura – mama sonaba un poco exasperada – pero tal vez te sientas menos deprimida, tan solo un poquito – yo sonreí ante el gesto que hizo con sus manos.
- Tienes razón Nadeshiko – ella me miro confundida, tal vez por el hecho de llamarla por su nombre – hoy me siento menos deprimida que ayer pero mucho más que mañana – su carcajada me hizo reír con ella.
- Me gusta mucho esa actitud Sakura – probé un poco del jugo de naranja mientras me encogía de hombros – pero vamos a ver que me ingenio para sacarte de esa depresión que te tiene consumida.
- ¡La depresión no me tiene consumida! – proteste.
- Tal vez no ahora, pero te conozco y no falta mucho para ello. Estas hablando con la mujer que ha lidiado con tus depresiones desde que empezaste la adolescencia.
- No, esa ha sido Tomoyo – mama suspiro dramáticamente y me miro con ojos de cachorro, odiaba cuando hacia eso, lograba todo lo que quería.
- ¡Que mala eres conmigo Sakura! ¡Con tu madre! – Puse mis ojos en blanco – pero por ser mi niña te perdono – alcé una de mis cejas mientras ella se echaba aire con las manos – aun así, vamos a ver qué hacemos hoy – me guiño un ojo – la depresión de una mujer se puede aprovechar para mimarla y eso será lo que haremos.
La vi irse mientras planeaba mil cosas para hacer juntas. Intuía que todo tendría que ver con ir de compras.
En fin, aprovecharía para cambiar todo mi guardarropa.
Me disponía a desayunar cuando mi celular empezó a vibrar. Lo agarre y me decepcione al ver que la llamada era de Samuele.
Por un momento pensé en serio que era Shaoran.
Me debatía entre contestar y no hacerlo, la verdad no me apetecía nada hacerlo pero luego de pensarlo le conteste, después de todo seguía siendo mi amigo.
- Hola
- Sakura me alegra tanto irte ¿Cómo te sientes? – Justo cuando iba a responder lo típico que uno dice en una situación como la que vivo, Samuele me respondió con algo que me dejo totalmente pasmada – debió ser difícil para ti que se terminara lo tuyo con Li, en serio lo lamento.
- ¿Cómo lo sabes? – Pregunte evidentemente sorprendida – digo… nadie más lo sabe y…
- Escuche a Li cuando salía de la habitación en la que se encontraban en el avión, dijo algo como es lo mejor, no recuerdo bien. No pude evitar acercarme a ver qué pasaba y te oí llorar – estaba anonadada ¡ni Tomoyo lo sabía aun! – no hay que ser un genio para saber lo que había pasado. Entonces ¿estás bien?
- Pues no se puede definir como excelente, pero ya me siento un poco mejor gracias por preocuparte por mí.
- Sabes que siempre voy a estar ahí para ti Sakura, cuando me necesites estaré a tu disposición, eso no lo dudes – sonreí – además que supongo que tuve algo que ver con el motivo de su ruptura y en serio me siento culpable.
- No te sientas así, tu no sabías que eso iba a ocurrir Samuele, lo que paso entre Shaoran y yo fue culpa de los dos, no tienes nada que ver.
- Gracias por tratar de hacerme sentir mejor pero tanto tu como yo sabemos que yo fui un motivo para su ruptura – puse en blanco mis ojos, siempre tan necio – yo solo quiero ser tu amigo.
- Eso lo sé Samu – de pronto una idea se paso por mi mente - ¿Por qué no pasas a recogerme para ir a almorzar?
- ¿Ir hasta tu casa? ¿No llego tu hermano de viaje? – solté unas risitas ante su miedo por verse con mi hermano – Pues no se Sakura, sabes que no le caigo bien después de lo que paso además que el juro perseguirme y matarme – reí ante ese comentario.
- Por el no te preocupes que de eso me encargo yo jeje Touya no va a tocarte ni un solo cabello. Además tú dijiste que estarías para mí cuando lo necesitara. Pues bien, te necesito ahora.
- Entonces te veré en la tarde ciliegio, cuídate – colgamos y cerré mis ojos.
Ahora que Samuele estaba aquí, me daba cuenta que el seria mi pilar para volver a confiar, sería mi apoyo y seria el amigo que necesitaba con urgencia. El parecía ser la persona indicada.
Shaoran POV
Estaba sentado en un sillón que se situaba enfrente de mi cama viendo a Naomi dormir plácidamente. Se lo que piensan, pero nada de eso paso con ella, no me acosté con ella. No podía tocar a otra mujer de esa forma sabiendo que aun quería a Sakura y no la podía sacar de mi mente. A donde quiera que mirase solo veo el rostro de ella.
¡Dios como la extraño!
Se preguntaran como es que Naomi llego aquí. Pues todo empezó cuando yo salí a toda prisa de la mansión Kinomoto.
Flashback
Salí de la mansión Kinomoto a toda prisa y con mucho dolor en mi corazón. Sabía que era la última vez que estaría allí en un buen tiempo y tenía que serenarme un poco. Condenaba a Sakura a una relación tortuosa si seguíamos, pues mi inseguridad y mis dudas si ella aun amaba a Samuele, contando mis celos obsesivos y mi posesividad, la harían infeliz.
Eriol se había ofrecido a llevarme al departamento donde me quedaba, pero no quería arruinar su velada romántica con Tomoyo, además estaba el hecho que verlos desbordar amor me provocaría nauseas y depresión, por saber que ya no estaría así con Sakura.
Iba caminando cuando de pronto una camioneta negra se estaciono cerca de mí y alguien bajo, alguien que se me hacía muy conocido. Era Yue Tsukishiro, un viejo amigo y socio en algunos negocios importantes, además de compañero de conquistas en la universidad. Imposible no reconocerlo con sus ojos azules y su asombroso cabello plateado.
Todo un Don Juan.
Se acerco a mí tratando de reconocerme y a pesar de su seriedad y frialdad acostumbradas, pude vislumbrar una pequeña, casi imperceptible sonrisa que asomaba en su rostro. Supongo que por el hecho de encontrarme allí.
- Shaoran ¡Cuánto tiempo sin verte! – Ambos nos abrazamos por breves segundos – nos has cambiado nada desde la última vez – sonreí.
- Tú tampoco has cambiado nada. Al parecer sigues teniendo esa personalidad de hielo – su rostro permanecía inexpresivo.
- Supongo que hay cosas que no cambian – se encogió de hombros y clavo su mirada en mi – solo puedo tratar de demostrar emociones con los que considero cercanos y tu, a pesar de todo, lo eres – asentí dándole la razón pues el también era un amigo cercano - ¿Qué haces aquí en Japón?
- La familia está expandiendo negocios, así que yo soy el encargado aquí en Japón para asegurarme de que todo salga bien – respondí simplemente. No le quería decir que en realidad había venido detrás de Sakura.
- Podrías haberte encargado desde Hong Kong – alzo una de sus cejas y me sentí incomodo por esa mirada - ¿no será que hay otra razón que no me quieres decir? – Lo mire y suspire. Olvidaba que Yue me conocía muy bien – Me entere del compromiso – lo mire sorprendido al notar el cambio tan repentino que le había dado a la conversación – debe ser terrible estar en tu situación. Eso ya no se hace en este siglo.
¡Por fin alguien que comparte mi opinión!
- Eso se lo dije a mi madre, pero no entendió razones – bufe – odio que tenga aun pensamientos tan arcaicos – el asintió dándome la razón.
- ¿Por lo menos la chica es bonita?
- No tengo permitido conocerla hasta el día de la boda así que no lo sé.
- Eso es peor, puede que sea horrible y tendrás que estar al lado de un adefesio por el resto de tu vida – hizo una mueca y solté una carcajada al instante.
- Eso es cruel. Las mujeres feas tan bien son personas y tienen derecho a ser felices.
- ¿Entonces te dará igual si es la mujer más fea del mundo? – negué inmediatamente y puse cara de pánico.
- Solo digo que tienen derecho a ser felices ¡No necesariamente conmigo! – Yue sonrió tan irónicamente como solo él lo hacía.
- Entonces cuida lo que dices, ya ves que todo se puede usar en tu contra – ambos nos encaminamos a su auto y Yue volvió a hablar - Por cierto, que has planeado para romper ese martirio que es tu compromiso.
- Estaba saliendo con Sakura Kinomoto – él se detuvo un momento y me miro un tanto sorprendido – ¿pasa algo? – el negó y me alcanzo – al principio era solo por cuestión de orgullo – Yue me miro confundido – historia larga luego te cuento. En fin, luego de conocerla más a fondo me gusto demasiado – no pude evitar recordar cada detalle de su cuerpo, su personalidad, su forma de amar.
- Dijiste estaba ¿Qué paso?
- Es otra historia larga – llegamos a su auto y me detuve al instante – será para otra ocasión. Me alegro verte de nuevo Yue.
- ¿Por qué te despides? Cuéntame esas historias y no omitas detalle así que sube – puso una sonrisa sádica, si, sádica y me abrió la puerta del copiloto – porque para esa pena de amor te tengo un excelente lugar.
Subí y en el mismo instante que Yue arranco el auto me exigió que le contara cada cosa de mi historia con Sakura. Tanto interés de Yue me hizo desconfiar como pocas veces lo había hecho de él. Ese comportamiento era extraño en el, pues escasamente se interesaba en sus conquistas y entonces empecé a sospechar que él conocía mas a Sakura que solo por el renombre que ella tenía en Japón.
Ahí había pasado algo y yo lo averiguaría.
Termine de contarle mi historia y cuando me disponía a empezar mi investigación, Yue detuvo el auto frente a un lugar que reconocí al instante como un prostíbulo. Nos bajamos y Yue miro inmediatamente a una de las chicas que trabajaban ahí y llevaba puesta ropa que no dejaba nada a la imaginación.
- Este es el mejor remedio para tu depresión o lo que sea que tengas – paso otra chica completamente desnuda y ambos la miramos hasta que se perdió por el pasillo que conducía a varias habitaciones – la mejor cura para olvidar a Sakura. Créeme – su comentario lo único que hizo fue reafirmar mis sospechas de que él y Sakura habían tenido algo, pero lo ignore de momento.
- ¿Crees que una chica que baile eróticamente para mi, se restriegue contra mi cuerpo y quiera que me la lleve a la cama para hacerle todo lo que se me ocurra es lo mejor? – sonreí al igual que el – y yo solo que pensaba ir a un bar y beber hasta perder la conciencia.
Dos chicas semidesnudas entraron y nos llevaron a ambos a la sección VIP, siendo atendidos por la dueña, una mujer que ya estaría por sus 40 años y que se vestía aun como una puta sin saber que eso la hacía ver horrible, y rodeados de los mimos de las mujeres más bellas del lugar.
Un sin fin de chicas bailaron para mi mientras cada vez bebía mas y mas. Sabía que faltaba poco para perder el conocimiento total. Y aunque mi intención era llevarme a alguna (o a todas) a la cama para tener una buena sesión de sexo, cada vez que si quiera lo intentaba, el recuerdo de Sakura aparecía y me hacía sentirme sucio, por lo que solo me dedique a verlas seducirme y bailar para mí.
Iba a irme pues ya me encontraba demasiado ebrio, así que trate de buscar a Yue pero una mesera demasiado sexy me había dicho que el, hacia un buen rato se había ido con dos chicas a uno de los cuartos y que dudaba que saliera pronto. Tambaleándome logre llegar a la salida y cuando ya había logrado caminar unas cuadras vomite y me caí en plena calle.
Dudaba que me pudiera levantar. Sin duda estaba muy ebrio.
Pero entonces vi una luz que me incomodaba y poco a poco se iba acercando. Supe que era un auto porque se detuvo a poca distancia mía, pero no pude identificar a la persona que salió del vehículo, me levanto y ayudo a subir al auto.
Me llevo a casa y allí pude identificar a Naomi, ella era quien me había recogido.
- ¿Me andash siguiendo? Polque shi fue ashi ¡hip! Fue muy conveniente tu ¡hip! Invertension – escuche su melodiosa risa y fruncí mi ceño ¿Qué era tan gracioso?
- Querrás decir intervención – rio un poco mas y me ayudo a sentarme en mi cama – y no, no te seguía Shao, de hecho te encontré por casualidad – me ayudo a recostarme un poco y acomode un mechón de su cabello que caía graciosamente en su rostro - ¿Se puede saber que hacías cerca de un burdel? Se supone que tienes novia y no creo que le agrade mucho que estés en un sitio así rodeado de ese tipo de mujeres.
- Tenia, mi querida ninfa – ella sonrió con nostalgia al escuchar el sobrenombre que le tenía cuando éramos novios, pero yo solté una amarga carcajada – el esputido "ex" volvió y ella le preshta ¡hip! Toa la atenchion ¡hip! Yo creo que ya se ¡hip! Ya se acostaron – seguí riendo pero Naomi frunció el ceño - ¿Qué pasha? Deberias ¡hip! Eshtar feliz.
- No estoy ni feliz ni triste Shao, pero creo que si tus estúpidos celos se interpusieron debiste… - no la deje terminar porque la bese sorpresivamente.
El ritmo del beso era acelerado y un tanto desesperado. Quería olvidar todo, el viaje, a Samuele, pero sobre todo a Sakura, sus besos, sus caricias, toda ella. Y aun tratando de recordar todos sus defectos sentía que la quería mas y eso me hacia feliz.
Termine el beso y al abrir los ojos la vi a ella. El brillo de sus ojos verdes y su expresión de gatita mimosa me hicieron desearla más que nunca, así que la bese más delicadamente y la tumbe en la cama. Bese su rostro y su cuello mientras mis manos recorrían su cuerpo tocando todas sus curvas y cuando me disponía a quitar su ropa, su delicada mano me detuvo.
- Shaoran – al escuchar esa voz, volví de nuevo a la realidad.
No era a Sakura a quien besaba y tocaba, era Naomi.
- No sigas, no es lo correcto.
- Creí que eras ella – dije de repente, normal, como si no me hubiera tomado un solo trago y Naomi hizo una mueca que no me paso desapercibida.
- Lo sé, estabas susurrando su nombre – susurro y se levanto de la cama - recuéstate y descansa y no te preocupes que no voy a hacer nada más que cuidarte.
Ella se fue para darme espacio y lo último que vi antes de caer dormido fue a Naomi sollozando.
Fin Flashback
Ahora me sentía sumamente culpable por haberle hecho eso a Naomi, le di esperanzas aun si no estaba en mis cinco sentidos. La vi abrir los ojos un poco confundida para luego sentarse y sonreírme, como si no hubiera llorado la noche anterior.
- ¿Cómo llegue aquí? – me acerque y me senté en la cama.
- Pues veras me levante muy temprano y te vi dormida en la silla – Naomi me miro sonrojada pero le sonreí para que se tranquilizara – yo ya no iba a dormir mas así que te traje hasta aquí.
Bostezo un poco y estiro sus brazos, se veía muy linda, tierna y graciosa, así que reí un poco.
- ¡No te burles! – no le preste atención y seguí riendo y ella me siguió - ¿quieres desayunar? – Pregunto después de calmar un poco su risa – hizo el amague de levantarse pero la retuve antes.
- Gracias por cuidarme Naomi – ella me miro expectante – estuviste ahí cuando más te necesite. Eres una buena amiga – sonrió tímidamente y asintió – y para compensarte por todas las molestias que te cause te voy a invitar a desayunar – mire el reloj de mi cómoda – aunque esto parecerá más un almuerzo.
- Gracias Shao, entonces déjame arreglarme a la velocidad del rayo y salimos – sonreí y ella se dirigió al baño.
Suspire a penas la vi entrar y me deje caer en mi cama. Ahora que lo pensaba con más calma, tal vez si era un idiota por dejar a Sakura, pero le daría tiempo para que aclarara sus pensamientos y sentimientos, y de paso yo haría lo mismo.
Después de todo aun tenía que averiguar la cuestión de Yue y solucionar lo del estúpido compromiso.
Sakura POV
Me vi por última vez en el espejo comprobando que todo estuviera bien y salí de mi habitación. Ya en el salón principal me encontré con mi hermano, quien estaba leyendo un libro y apenas noto mi presencia fijo su atención en mí y una sonrisa maliciosa se asomo en sus labios, cosa que no me trajo buenos recuerdos.
- Me sorprende que un monstruo como tú salga a hacer destrozos desde tan temprano – le mande una mala mirada. Si hubiera estado más cerca le habría pegado una patada – que ¿ya ni siquiera tienes modales? Sabía que eras un monstruo y de los peores pero pensé que papa y mama ya te habían domesticado.
Hasta ahí fue mi paciencia. Puede decirme monstruo todo lo que quiera pero…
¡Que no me han domesticado!
Hasta ahí llego la dulce niña.
Me acerque y le di una patada con todas mis fuerzas y me encanto ver su cara de dolor, porque este monstruo llevaba tacones.
Ja ¿Qué te pareció, Touya?
- Pisas como monstruo, no hay duda, lo eres – yo puse mi mejor sonrisa triunfal – ¿a dónde vas?
- Voy a salir con un amigo.
- Que mal gusto tiene para tener amigos – dijo después de sentarse en el sofá.
- ¿Por qué lo dices? – pregunte confundida y sin entender.
- Es tu amigo – maldito, esta vez esquivo mi patada – a mi no me engañas dos veces monstruo – le lance la peor mirada que tenia pero él ni se inmuto – y con el permiso de quien vas a salir, porque yo no te lo he dado.
- ¡Touya, ya soy una mujer! ¡Yo decido que hago! ¡Incluso me voy a casar!
- Uno, aun eres una niña. Dos, todavía tomas malas decisiones por eso no puedes hacer lo que se te venga en gana – lo mire totalmente estupefacta. Todavía seguía siendo sobre protector, que horror – y tercero ¡los monstruos no se casan! Así que te casaras por encima de mí cadáver ni importa que papa y mama estén de acuerdo.
Me aleje rápidamente pues ya empezaba su discurso de "nuestros papas te consienten mucho bla bla bla, tu eres una niña y no te casas hasta que tengas 40 bla bla bla, monstruo ponme cuidado que esto no lo repito".
Camine hasta llegar a la salida de mi casa encontrándome con Samuele, quien se veía tan guapo como siempre. Puse una de mis mejores sonrisas y él se acerco a mí con su caminar tan elegante.
- Lista ciliegio – beso mi mano y solté unas risitas.
- Listísima mi querido Samuele.
Ambos empezamos a caminar por las calles y platicamos de todo un poco, sus negocios y viajes, mis aventuras increíbles, el trabajo, en fin, hablamos de todo menos de mi relación con Shaoran. Internamente agradecí a Samuele por tener el tacto de no tratar ese tema pues sabía que en el fondo me sentiría más triste y mas incomoda que nunca.
Llegamos sin mucho apuro al restaurante que habíamos escogido, pero me tomo por sorpresa el hecho de que Samuele se hubiera detenido en la entrada y me mirara como si hubiera visto algo malo.
- Mejor nos vamos Sakura, hay mejores lugares para comer – lo mire sin comprender.
- Amamos este sitio – le dije mirándolo con suplica – no creo que este tan lle…no – deje mi frase al aire al entrar al lugar.
No estaba preparada para ver lo que mis ojos me mostraban.
Shaoran y Naomi.
Juntos.
Y encima de todo, riendo como una pareja de enamorados.
De verdad que NO estaba preparada para eso.
- Sakura ¿estás bien? – la voz de Samuele me hizo reaccionar.
- Tienes razón – me gire para verlo y fingí lo mejor que pude una sonrisa – hay mejores lugares para comer.
Nos alejamos del lugar rápidamente y sin decir una sola palabra. Estaba muy conmocionada para decir algo, ni siquiera un pensamiento coherente apareció. Nada ahora podría sorprenderme más, pero entonces Samuele se hizo delante mío y me miro completamente serio, lo que se me hizo realmente extraño.
- Tengo que decirte algo y prefiero que te enteres por boca mía y no por chismes – lo mire confundida mientras el tomaba aliento – esa chica, Naomi – volvió a tomar aliento y entonces me di cuenta de algo ¿Cómo sabia el nombre de la ex de Shaoran? Pero justo cuando iba a preguntarle el soltó la bomba – Naomi es mi hermana.
Bien, me retracto.
Ahora nada mas podría sorprenderme.
Mi día parece lleno de sorpresitas.
- Tu hermana – fue lo único que alcance a decir.
- Veras antes no te lo había dicho porque Naomi y yo no nos llevamos bien es superficial, narcisista, egocéntrica… – mientras lo escuchaba la alegría invadía mi corazón.
¡No era la única que la detestaba! Su hermano tampoco la soporta.
- Entonces ¿me perdonas? - me perdí totalmente ¿Qué le tenía que perdonar?
- Ehh si ¡te perdono! – Samuele me miro, suspiro y luego sonrió.
- No sabes que me perdonas ¿verdad? – Me sonroje al verme descubierta – tu siempre tan distraída – rio y yo me sonroje mas si es que era posible – Te decía que me perdonaras por no haberte dicho lo de mi hermana.
- ¡Ohh si te perdono! – Reí nerviosa – pero recuerda que estas salidas y demás cosas son solo como amigos, no te ilusiones.
- Lo sé, pero aun solo siendo tu amigo soy feliz.
Seguimos nuestro camino a un nuevo restaurante y me sentí dichosa por tener al hombre más leal y comprensivo del mundo conmigo, claro que solo era mi amigo porque mi corazón aun le pertenecía a Shaoran.
Samuele POV
¿Si me sentía contento? Si.
¿Si creía que Shaoran Li era un estúpido? También.
¿Si iba a aprovechar mi oportunidad con mi querida Sakura? Sin dudarlo.
No tenía como agradecer al cielo por haberle dado un carácter tan posesivo y celoso a Li. Mi querida Sakura era demasiado para él, ella es un espíritu libre, necesita su espacio y no una persona que la asfixie.
Además ¿ese hombre es estúpido o qué?
Se nota que Sakura lo quiere a él y aun si yo ando detrás de ella no me va a poner cuidado mientras lo siga queriendo, así que fue un estúpido error de parte de él dejarla.
Un estúpido error que yo aprovechare.
Sé que Sakura lo quiere pero soy persistente y perseverante. Algún día ya no lo querrá más y ahí voy a estar yo.
Ya la había enamorado una vez y podría hacerlo ahora. Aun la amaba y hasta el momento le había dicho toda la verdad, o por lo menos parte de ella, sin contar que yo era su pilar en este momento.
Hacia unos momentos había dejado a Sakura es su casa. El rato que pasamos fue muy agradable y me prometió llamarme pronto para volver a salir. Sonreí mientras caminaba y entonces mi celular sonó. El nombre que vi en la pantalla amplio mi sonrisa pues era Meiling, a quien últimamente le había cogido un gran afecto.
- Samuel ¿Qué piensas hacer esta noche?
- No tengo planes Mei – fruncí el ceño al identificar cerca de mí el auto de mi papa – pero sin duda mi primera opción para divertirme serás tú – sonreí al escuchar la risa de ella.
- Pensaba ver una película contigo, pero intuyo que tienes ya planes.
- Te dije que no pero – vi a mi padre bajar la ventana del auto indicándome que me acercara – creo que tendré que hacer algo que no quiera.
- Bueno, cuando termines de hacer lo que te forzaron a hacer puedes llamarme y veremos esa película.
- Cuenta con ello – vi de reojo a mi padre que se notaba impaciente así que interrumpí a Mei en lo que fuera que estuviera diciendo – yo te llamo a penas pase por ti ciao.
Me acerque rápidamente al auto y subí sin decir palabra alguna. Ver a mi padre era problema fijo y el ver que su sonrisa un tanto macabra se ampliaba me lo confirmaba. Un escalofrió paso por mi cuerpo al ver que me pasaba su celular. Esta iba a ser una reunión familiar que no me gustaría presenciar y que de seguro traería muchas consecuencias.
- Llama a tu estúpida hermana – asentí y marque el numero de Naomi.
Espere unos segundos y entonces ella contesto.
- Naomi, papa nos quiere ver – escuche sus quejas y levante una ceja aunque no me viera – ahora – no espere su respuesta y colgué mientras papa me pasaba un vaso de whisky – ¿es importante lo que tienes que decirnos?
- Lo es – contesto fríamente - ¿Por qué mas iba querer hablar con mis hijos?
El auto empezó a avanzar y no pude evitar sentir dolor ante lo que dijo mi padre. No entendía porque tenía que dolerme, si yo igual ya sabía que desde hace mucho mi padre no tiene sentimientos y lo único que quedaba en su corazón era odio y soledad.
Naomi POV
Deteste como nunca a mi hermano por haberme llamado ¿Por qué tenía que arruinar mi momento de felicidad? No quería ir con él y mi padre.
¿Para qué me lastimaran y humillaran? No gracias.
Sabía que si mi papa iba a ofenderme (y estaba segura de ello), mi hermano no iba a hacer nada para defenderme, como, si es el favorito de mi papa y Samuele besa el suelo por donde el pisa. Es un adulador de los peores. Creo que hasta se unirían los dos en mi contra y tal vez me golpearían.
Me despedí de Shaoran, con la excusa de que mi papa me necesitaba para algo de negocios pero que si pudiera me quedaría con el todo el tiempo que quisiera.
Tenía que irme mas no quería.
Cuando iba llegando a la esquina vi su auto y un sensación aterradora se apodero de mí. Esto no iba a ser algo bueno, si tenía que estar mi padre no lo era, pero sospeche que esto iba a ser peor, pero como no podía llevarle la contraria a mi padre subí sin pensarlo al auto.
Durante el trayecto hacia el departamento de Samuele nadie dijo nada y eso me ponía más nerviosa e incómoda. De mi padre se podía esperar cualquier cosa y no estaba segura de estar dispuesta a todo solo por cumplir sus caprichos aunque a mí me beneficiara también.
Llegamos al departamento y el primero en tomar la palabra fue papa.
- Cada uno sabrá que Shaoran Li y Sakura Kinomoto ya no salen más juntos – ambos asentimos – y espero que estén aprovechando esa ruptura.
- Pero padre – me atreví a interrumpirlo - ¿Cómo sabe de la ruptura de ellos? – Padre rodo los ojos – es que hasta donde yo sé ni los más allegados lo saben.
- Yo le conté cuando me entere – respondió Samuele – y por mi parte papa yo si voy aprovechando la oportunidad.
- Yo también – conteste con una mirada desafiante dirigida a mi hermano – de hecho estaba con Shaoran cuando llamaste.
- Ya lo sabía Naomi – respondió Samuele con una sonrisa que me pareció falsa – Sakura y yo te vimos cuando íbamos a almorzar – su sonrisa se amplio – me estas facilitando todo.
Mire a mi hermano con todo el odio posible. Se creía tan genial porque era el niño consentido de papa y porque todo le salía perfecto. Era el mejor de la clase, el más popular entre las chicas, un genio en los negocios, y entre él y yo todo el mundo decía que era el mejor hermano y el mejor hijo que alguien alguna vez podría desear.
¡Como lo odiaba!
- Dejen su estúpida pelea para otro momento – hablo papa y ambos lo miramos – lo que voy a decirles es mil veces más importante.
Hubo un breve silencio en el que papa aprovecho para llenar nuevamente su vaso de whisky, creo que quería darle dramatismo a lo que iba a decir. Se sentó en el sillón de Samuele y volvió su mirada a nosotros, específicamente a mí.
- Necesito que Naomi quede embarazada lo más pronto posible de Li – mi mente aun procesaba lo dicho por mi papa. ¿Yo, embarazada? No pude evitar abrir mi boca y mis ojos ante esa idea tan sorpresiva.
- ¡¿QUE YO QUE? – Grite y mi padre ni se inmuto – no puede… es decir… como quieres… ¡papa!
- Con un niño de por medio estaremos seguros que tendremos dinero de los Li.
- Creo que eso es ir muy lejos papa – mire incrédula a mi hermano por lo que estaba diciendo – estamos hablando de un niño papa, de alguien inocente, un ser humano, no de una transacción económica.
- También necesito que tu embaraces a Sakura – ambos miramos con asombro a papa – pero como es un poco más complicado por el momento nos enfocaremos en Naomi. Es algo que hasta ella puede hacer – enfoco su mirada en mi – y si no lo haces – un estremecimiento me recorrió el cuerpo – habrá consecuencias – se puso de pie y entonces se coloco enfrente de mí.
- ¿No me escuchaste papa? – Samuele hablo y desvió la mirada de papa hacia el – accedí a ayudarte solo por estar con Sakura nuevamente y si he de tener un hijo con ella será solo porque ella y yo lo queramos, no para ayudarte a ganar dinero o a recuperarte de tu quiebra.
- Ya tendrás tiempo para pensarlo mejor – dijo papa volviendo a poner su vista en mi – en cuanto a ti, espero eficacia Naomi y resultados lo más pronto posible.
Quede mudo un momento. Es decir, me estaba pidiendo un bebe que fuera de Shaoran y mío. La idea era genial, yo había soñado muchas veces con ello, pero no quería concebir a mi hijo en estas circunstancias. No por despecho o un trato económico ¿Cómo crecería mi hijo en un ambiente donde sus padres no se aman, su abuelo materno lo ve como su cheque mensual y su tío casado con la mujer que su padre ama y viceversa? Porque estaba segura que si así fuera la situación Samuele aprovecharía y se casaría con Sakura.
Mi niño no crecería en un ambiente sano ¡Ni siquiera una familia estable!
Mire a mi padre a los ojos y tratando de todas las maneras posibles que mi voz no saliera temblorosa le dije:
- No lo hare.
Papa levanto la ceja mostrando incredulidad y Samuele me sonrió con satisfacción por mi decisión.
- ¿Qué dijiste? – pregunto papa.
- Que no lo hare, estoy de acuerdo con Samuele. Si voy a tener un hijo con Shaoran no será para complacer tu necesidad económica – en ese momento papa me agarro del brazo tan fuerte que me empezó a doler.
- Lo harás Naomi – ordeno – Tu siempre has querido la aprobación de papa, así que lo harás – me zarandeo y mis ojos pronto se llenaron de lagrimas – oíste Naomi ¡LO HARÁS! – alzo su mano y yo cerré mis ojos esperando por un golpe que nunca llego.
- No le vas a pegar – alce mi mirada y vi a mi hermano reteniendo el puño de papa – y no la vas a obligar a hacer algo tan despreciable – sentí como papa me arrojaba al suelo y casi al instante empecé a sollozar.
-¿Te vas a poner en mi contra? – Exclamo papa incrédulo - ¡¿TU? – Los vi forcejear y entonces me di cuenta que Samuele me gritaba.
- ¡Vete Naomi!
Me pare lo más rápido que podía y salí corriendo del departamento lo más rápido que mis pies me daban. Lo último que vi fue un golpe de mi padre que fue a parar al estomago de Samuele. No cabía duda que papa me quería matar ahora que Samuele se había puesto en su contra por defenderme a mí, así que aunque salí del edificio seguí corriendo hasta que llegue a un parque. Me senté en una banca y empecé a llorar sin detenerme pues había retenido mucho desde que papa me había agarrado del brazo.
Ya estaba acostumbrada a los malos tratos de papa, inclusive a sus golpes, pero el hecho de que mi hermano mayor me defendiera me hacía ver que Samuele no era malo ni quería humillarme como yo pensaba. Lo que me hacia revaluar mi trato hacia él. Yo no debí tratarlo tan mal, pero es que desde que mama murió papa lo prefería a él y a mí me trataba con indiferencia que antes era amor.
La verdad todos habíamos cambiado desde que mama murió, pero ahora me daba cuenta que el solo se había vuelto más responsable y más protector conmigo. La envidia, celos y rencor se fueron transformando en gratitud, cariño y amor, y entonces comprendí que a pesar de mis desprecios el siempre ocultaba su preocupación por mí con llamadas que parecían sin sentido y detalles que creía, eran caridad.
El siempre estuvo para mí.
Un pañuelo se paso en frente de mí y alce mi vista hacia la persona que me lo ofrecía. Era un hombre alto, moreno, de cabellos negros, ojos un poco oscuros y una casi imperceptible sonrisa. Me recordó a mi hermano.
- Gracias – dije mientras agarraba el pañuelo y le ofrecía un asiento a mi lado.
- No hay de que – dijo mientras se sentaba – no soporto que las mujeres lloren – lo mire un poco mal pero él ni se inmuto – no lo soporto porque las mujeres son flores que nada ni nadie debe lastimar, lastimarlas a ellas es como lastimar una hermosa y delicada flor – sonreí mientras limpiaba mis lagrimas.
- En realidad lloro porque me di cuenta que trataba mal a mi hermano cuando el solo quería protegerme, en realidad siempre lo hace.
- Se que es eso – dijo mientras miraba el lago que hasta ahora me daba cuenta estaba en frente de nosotros – mi hermana menor se enfada cuando me ve en ese plan – sonrió mientras negaba lentamente – no se da cuenta que aunque pasen los años siempre será mi pequeño monstruo y no voy a permitir que la lastimen. Eso pensara tu hermano y aunque algunos de nosotros preferimos molestarlas, son lo que más queremos y cada hermano tiene su forma de demostrarlo – baje un poco mi mirada y sonreí ante esa revelación – por lo menos ya no lloras – gire a verlo y sonrió – me alegra que te haya podido alegrar aunque sea un poco. Parece ser que ahí viene tu hermano – mire por donde él veía y a lo lejos se veía Samuele corriendo – quédate con el pañuelo y recuerda que no importa lo que pase todo estará bien – sonreí y asentí – mi hermana siempre lo dice y siempre resulta ser cierto.
Se levanto del asiento y se alejo. Sonreí en silencio como agradecimiento por sus palabras, creo que nunca lo había visto de esa forma y sin duda ahora me llevaría mejor con mi hermano, porque me daba cuenta que solo en el podía confiar.
Lo vi nuevamente y se veía muy preocupado, me levante y le sonreí a Samuele.
No conté con el abrazo que me dio, cosa que me sorprendió y alegro mucho pues hace muchos años no nos dábamos un abrazo.
- Naomi me preocupe al no encontrarte ¿Por qué no me dijiste que papa te maltrataba? Si lo hubiera sabido yo… - sonreí ante su preocupación y lo apreté más contra mí.
- Gracias hermano – interrumpí su explicación y lo único que hizo Samuele fue apretarme mas mientras yo lloraba.
Sentía que gran parte de mi volvía a ser feliz, había reconciliado a mi corazón con el cariño de mi hermano y no pude evitar reprocharme por tanto tiempo perdido, obviamente por mi culpa, hubiera podido sobrellevar muchas cosas si no lo hubiera alejado así de mi. Por fin volvíamos a ser los hermanos de antes y eso, me llenaba más que cualquier otra cosa.
Shaoran POV
Desde hacía dos semanas que me refugiaba en el trabajo y no había vuelto a ver a Sakura ni a Yue. Tampoco había avanzado mucho en mi investigación más que saber que hubo un tiempo en que ellos al parecer si se conocían y de repente algo terrible los había hecho tomar caminos diferentes. Eso me hacía sentir muy intranquilo.
Con los únicos que hablaba era con Meiling y con Eriol, porque Tomoyo estaba enojada conmigo por terminar con Sakura sin tener más motivos que mis estúpidos celos y mis ínfulas de macho posesivo. También hablaba con Naomi, con ella compartía más tiempo que con todos, y me alegraba verla tan feliz desde que había tenido que ir con su padre y su hermano (al que no conozco) a su reunión. Había sido un gran apoyo y no podía estar más agradecido con ella por estar tan al pendiente de mí.
Quizá no volvería a sentir ese amor de hace años por ella, pero si podíamos ser grandes amigos.
Había quedado para almorzar con ella (cosa que se me estaba haciendo costumbre) y supuse que como siempre ella ya me estaría esperando, pero grande fue mi sorpresa cuando, llegando al lugar, vi a Naomi descender de un auto acompañada de alguien. Alguien que logre reconocer como Samuele, el ex de Sakura.
Me acerque para poder escuchar su conversación sin que me vieran, pero quede sin habla al escuchar todo lo que decían.
- Bueno hermano gracias por traerme – el solo se encogió de hombros – así que Sakura ya sabe que somos hermanos – Samuele asintió - ¿le costó tomarlo bien?
- No, de hecho, fue muy comprensiva – Naomi parecía meditabunda - ¿ya le dijiste a él?
- No pero veré como hacerlo. Tal vez le diga hoy – el semblante de Naomi cambio a uno más preocupado - ¿piensas que debamos seguir con el plan de papa y enamorarlos para que así pueda recuperar su dinero?
- No lo creo, pero si podemos apegarnos a la idea de separarlos – Naomi parecía confundida – mira, seguimos igual, tu siendo la leal amiga de Shaoran y yo el amigo consolador de Sakura. Es cuestión de no dejarlos verse y con el tiempo volvemos a tener lo que perdimos por rumores y otras circunstancias – la rubia sonrió – pero tenemos que cuidarnos de papa. No ha de estar muy contento y puede aparecer en el momento menos oportuno – dijeron algo más que no alcance a oír y se despidieron de beso en la mejilla.
¡¿Cómo pude ser tan estúpido? No debí terminar con Sakura solo porque temía que ella no me quisiera.
Puede que eso AHORA sea verdad.
¡Y Naomi hermana de ese sujeto! Ahora todo encajaba con la extraña aparición de ambos al mismo tiempo.
¡Tenían un plan para separarnos y robarnos dinero!
Esa familia toda estaba enferma y Sakura y yo estábamos cayendo muy bien en su trampa sin sospechar nada. Ahora ya tenía una preocupación más encima pero sabía que debía hacer.
Y que ese par de hermanos se cuidara porque ahora yo atacaría con todo, porque no permitiría que me separaran de Sakura nuevamente.
N/A: ¡No andaba muerta andaba de parranda! Jajá y haciendo miles cosas más, por cierto la semana pasada me gradué del colegio así que ahí tienen un GRAN motivo de demora porque tenía que estar pendiente del cole y todos sus trabajos para poder graduarme, además me venían pidiendo un capitulo largo, así que espero que este haya cumplido sus expectativas.
¿Sorpresas? Unas pocas no mas pero espero que el capitulo les haya gustado y no hubiera sido tedioso.
No tengo como mucho para decir en esta ocasión, solo que estoy enfermita y que espero regalos de grado… ¡na! Bromeo. Veré si puedo actualizar rápido pero no me comprometo así que dé ante mano una feliz navidad y prospero año 2011, que todas sus metas se cumplan y que sea un gran año para todos como espero que sea para mí.
Por cierto…. Si les gusto o no, para cualquier comentario, corrección o crítica constructiva, pueden dejar un review ¿lo dejan? ¿Sí? Please jajaja me animaría mucho con este resfriado que tengo =)
