Pues esta bien, aqui esta la segunda parte, aun falta la tercera parte jajaja!!! pero bueno, estaba muy largo este capitulo, pero antes de subir la tercer parte, subire otra parte sobre Helga... para complementar esta...

Bueno besos a todos...

Podía sentir como su cuerpo obedecía las ordenes de aquel hombre, pero no sabía que sucedía por completo a su alrededor, solo captaba ciertas cosas, pues debía concentrarse en sus recuerdos, para no olvidar, para no dejarse arrastrar.

En el exterior, se escuchaban gritos provenientes de una mujer. Que era arrastrada por unas sogas, junto a ella corría una niña que iba atada a su lado.

-Que es lo que pretendes Tatibah

-Vaya, Miki sigues con la lengua muy suelta –dijo el acercándose a ella – creí que estos dias en la oscuridad te haría menos… salvaje. Sigues con vida porque solo por medio de ti podre acabar con todos

-No sabes donde están, además Vaski te encontrara… el me debe estar buscando

-Tu me guiaras…

-Claro de que no, antes muerta

-En verdad deseas morir… porque no hacerlo ahora, de todos modos tu hija nos lo dirá al ver a su madre muerta.

-Mami – gritaba una pequeña de no mas de 7 años que tenían atada cerca de la choza donde emanaba el humo de la rubina

-Ni se te ocurra ponerle una mano encima –dijo Miki con una mirada salvaje

-Vaya cada vez eres mas salvaje, vamos tráiganlos.

La puerta de la choza de donde brotaba el fuego rojo, se abrió, y un hombre con una lanza salió acompañado de dos personas y con la niña.

-Bienvenidos de nuevo al exterior, espero que esos años en la oscuridad no les haya afectado demasiado, pero no podíamos dejar que los vieran con vida

-Pero siguen con vida? –dijo Miki

-Cállate…

-Lo han preparado? – prosiguió Tatibah

-Pero no sabemos si funcione –dijo una mujer pequeña de cabello marrón, que lo miraba serenamente

-Ves Miki ese es el comportamiento que quiero que tengas.

-Entreguenlo

-No, tu prometiste que nos liberarías

-Liberarlos? Claro, claro, pero que harán aquí solos en la selva, no resistirán mucho tiempo

-Tu lo prometiste –dijo ella con la mano aferrada a su esposo

-A donde volverán? Nadie los espera es mejor que se queden aquí y los liberaremos

-No lo escuches –dijo ella

-Vamos probemos la formula con Miki –dijo tomando el recipiente que uno de ellos traía en las manos.

- Es todo lo que he preparado -dijo La mujer

- Es todo? -dijo con un arrebato de ira Tatibah

- Todos han muerto, todo aquel que la ha probado han muerto, no iba a prepar veneno

-Sabes que si me sucede algo nunca lograras lo que quieres, el te matara. -Dijo Miki sin apartar la vista del recipiente que el traia en su mano

-Bien, hey Arni, ven hacia mi –dijo mirando al rubio cabeza de balón. – Arnold se quedo parado donde estaba, era muy difícil para el evitar obedecer la voz adormecedora de ese hombre.

-Max tráelo acá –Arnold sintió como las manos de Max lo sujetaban con fuerza, y lo arrastraban hasta soltarlo en el suelo

-Veo que la rubina no ha hecho efecto en ti, probaremos esto. Bébelo

-No… -dijo Arnold.

La mujer que acababan de traer miro al chico que dejaron caer a sus pies, no podía ver la cara de ninguno de los dos, pero uno de ellos debió ser con el que hablo la noche pasada, esa formula no la había probado, en realidad cada vez que la probaba ese loco de Tatibah, el que lo bebía moría, ella y el viejo Fay habían intentado crear la formula que el quería.

Por mas que lo intentaran les era imposible, antes de la llegada del chico y su amigo, el viejo Fay el curandero de los ojos verdes, había exhalado su ultimo suspiro. Había pensado que las torturas a su esposo habían terminado, pero a partir de ese momento volvieron intensamente, sabía que su esposo no lo resistiría, por eso le pidió que fingiera locura, al final ella era la única que conocía los ingredientes, a cambio de crear la formula les había pedido la libertad, ellos se lo habían prometido. Si esta formula que había creado funcionaba, quizás también el remedio que Fay le había confiado, de ser así, el chico tendría salvación.

El chico permanecia en el suelo, ella deseaba verlo, algo dentro de ella, gritaba que lo ayudara, pero que podía hacer, estaban tan débiles ella y su esposo, habían pasado tantos años encerrados en esa choza, y conocía la manera de actuar de Tatibah y temía su reacción. Los aldeanos comenzaron a rodearlos, y ella y su esposo fueron apartados

-Cariño vamos, reacciona por favor –dijo ella mirando a su esposo que poco a poco se había debilitado

-Querida –dijo el mirándola a la luz del sol que se colaba entre las ramas de los arboles- Hemos muerto

-No, pero falta poco para ser libres, no debes darte por vencido. – Los ojos de el cambiaron, de parecer completamente perdidos, a unos mirando la realidad con valor, contemplando los movimientos de cada uno de los que estaban a su alrededor, pero ninguno les prestaba atención.

-Cuanto tiempo ha pasado?

-He perdido la cuenta… -dijo ella – Pero volveremos a casa, y lo veremos

-Lo veremos? Solo quiero salir de aquí, quizás… nadie nos espera, quizás el tenga razón

-NO, mírame, debes resistir, has logrado sobrevivir las torturas, podremos sobrevivir esto y volveremos a casa. No permitas que la rubina te controle de nuevo -esas era la frase con la que ellos se ponian de acuerdo para que el dejara de actuar, de no hacerlo, era posible que la tortura no cesara...

-Querida… mi querida Stella… sin ti, hubiera muerto hace mucho tiempo, tu me trajiste de vuelta –Dijo el sonriéndole con amor

-En las buenas y en las malas juntos no? – dijo ella, tomando su mano y besándole los dedos en el que tenia colocada su alianza, por donde corrían largas cicatrices.

-Juntos.

-Toma esto. –dijo ella entregando una pequeña botella- Es la cura para la rubina, o eso creo, no deben obtenerla. Y debemos dársela a ellos –dijo mirando hacia donde estaba Olga y Max -

-Pero no podremos son demasiados los que están bajo el control de la rubina

-Tatibah esta a punto de cavar su propia tumba, Vaski no debe estar feliz porque tengan a Miki y a su hija

-Tienen a Miki?

-Si, no se cuanto tiempo tiene capturada, pero algo ha hecho que Tatibah desee moverse ahora.

-Pues debemos estar listos –dijo el guardando la botella en un bolsillo de su pantalón y cambiando la mirada – Te amo

-Y yo a ti.

Un grito desgarrador se escucho en toda la selva, logrando silenciar todo alrededor, los aldeanos se apartaron y permitieron que Stella mirara lo que sucedía, aquel brebaje que había formulado tanto tiempo atrás, se lo habían dado de beber… a un niño, pero ninguno de los anteriores que habían bebido la formula habían reaccionado así, sus gritos le desgarraron el corazón.

Y después de un momento infinito de gritos de agonía paro de gritar… quedando inmóvil en el suelo, con la mirada de todos fijas en el.

Que tal, espero que les haya gustado, esta intrigante? Espero que si, me da gusto que les guste, bueno no olviden sus comentarios... besos besos besos

IRES