Capitulo 11: Matt

¿Qué pasó, donde estoy?

Adiós Matthew, y buen viaje al infierno… —…Matt, Matt, reacciona por favor, una ambulancia, Maya por favor llama una ambulancia… —…De prisa, necesitamos llevas a este chico al quirófano, lo encontraron desangrándose en la estación de trenes, herido de bala… Debo resistir… mantenerme… despierto…no puedo mantenerme consiente…

…Mi cabeza, demonios ¡quédate quieta de una puta vez!, necesito ordenar mis ideas. Traté de levantarme pero no sentía que el cuerpo me respondiese, intentaba levantarme apoyando los brazos pero no pasaba nada, sentía la misma sensación que cuando se me duermen o los brazos o las piernas, sabes que es tu cuerpo pero los músculos no te responden.

—Qué… ¿Qué demonios pasa aquí? —lance la pregunta al aire no sabía que había pasado o en donde estaba, en la oscuridad solo pude ver unas cuantas luces parpadeantes y ruidos de maquinaria.

—Matt, ¡has despertado! —solo sentí un "clic" y de pronto la habitación paso a estar completamente blanca, tan brillante que me encandile y seguía sin entender nada.

— ¡Apaga la maldita luz!

—Lo siento —luego de eso la habitación volvió a su estado de penumbra y como los paso se hacían más lejanos, volviendo a hacer más ruido de regreso.

—Por favor no te molestes en hacer esfuerzos, los sedantes y la anestesia siguen dentro de tu cuerpo —esa voz era nueva, desconocía quien estaba junto a Hikaru.

— Qué… ¿Qué me paso?

—Entonces no recuerdas nada…

—Matt, Evan te disparó, estuviste varios minutos sangrando, esperando una ambulancia, luego nos trajeron al hospital para curarte…

—Gracias, pequeña. Pero yo le daré los detalles. Veras, soy el doctor Rivera y te he tenido en observación desde que saliste de cirugía. Has tenido bastante suerte, la bala entro y salió por el costado, sin comprometer órganos afortunadamente. Y aparte de eso estás bastante sano, te mantendremos en observación por un par de días para ver cómo evolucionas.

—Doctor… cuando me dejara de dar vueltas la cabeza.

—A medida que los efectos de los sedantes y la anestesia pasen iras recuperando facultades, por ahora no te fuerces y vuelve a dormir, la sutura aun es nueva.

La habitación regreso a su estado de penumbras mientras cerraba los ojos para tratar de volver a dormir. Sentía como los pasos tanto del doctor como de Hikaru se alejaban. Pero después de eso volví a sentir los mismos pasos de regreso.

— ¿Hikaru?

— ¿Sí?

— ¿Por qué no te vas a casa a descansar?

—Mejor me quedo a cuidarte.

—No es necesario.

— Pero no quiero dejarte solo.

— ¿Crees que voy a hacer alguna estupidez?

—No es eso, es solo… que no quiero dejarte solo aquí. Yo odio los hospitales, básicamente porque vez que he estado internada, me he quedado sin compañía o alguien que me visite.

— ¿Y tus padres?

—Ellos siempre han estado ocupados con sus cosas, hay veces que en verdad me pregunto si me ven o no como su hija.

—Hikaru… ¿es incomodo ese sofá? —no estaba tan mal, de a poco empezaba a distinguir figuras, al menos sabia que era Hikaru quien estaba conmigo y donde estaba sentada.

—Sí, la verdad es bastante duro.

—Entonces acuéstate aquí… no es que vaya a hacer algo malo o fuese a propasarme, y con una herida de bala menos aun.

—No sé, ¿crees que esté bien?

—A mi no me molesta, si te piensas quedar aquí por lo menos, tratemos de que estés medianamente cómoda —luego de eso, pasé algunos minutos convenciéndola de que estaba bien y que no había problema en ello, hasta que al fin logré que cediese y aceptase. Me fui haciendo a un lado lentamente para que ella se acomodase, terminando de acurrucarse en mi hombro.

—Auch, Matt, ¿Qué tratas de hacer?

—Lo siento no fue mi intención —solo quería acariciarte la cabeza, pero por lo visto todavía no puedo controlar las funciones de mis músculos, y lo único que conseguí fue que el brazo te cayese pesadamente en la cabeza. Pero a pesar de eso seguí en mi intento, poco a poco logré coordinar los dedos, y le empecé a hacer cariño en la nuca — ¿Estas con la boina?

—Sí.

— ¿Alguna vez te la quitas?

—Solo cuando me ducho o nado.

—Nadar… la verdad me gustaría ver ese cuerpecito tuyo en bikini Hikaru.

—Tonto —me quito unos mechones y me besó la frente —no te diré nada porque creeré inocentemente fueron los medicamentos los que te dijeron decir eso, y por favor el tema de la boina déjalo de lado por favor… es algo intimo, ¿bueno? Ahora descansa, por poco te matan hoy.

—Tsk, ¿con una Derringer? Que va.

—Que quieres decir Matt.

—La Derringer es una pistola de una sola bala, por lo general es una de calibre veintidós, en comparación con la nueve milímetros o la cuarenta y cinco el daño es mínimo.

—Pero aun así es una herida de bala.

—Pero no es la primera que tengo, y de seguro tampoco será la ultima. Yo ha he participado en varios tiroteos Hikaru.

—Como… como puedes estar tan tranquilo al decir eso.

—Porque Hikaru —me empecé a quitar la camisa del pijama para mostrarle el pecho mientras ella encendía la luz, sin comprender aun que era lo que hacia —, este año yo me he frenado, no he cometido las mismas cosas que he hecho antes —ella estaba sorprendida, curiosa, y algo asustada de lo que veía. Se podía ver sin problemas el parche que ocultaba la nueva herida, mientras ella pasaba los dedos sobre las distintas cicatrices de cortes y de bala.

—Matt, ¿Qué clase de vida has llevado hasta ahora?

Ella recorría con los dedos cada parte de las cicatrices, intentando grabarla con la punta de los dedos, recorriendo parte de los hombros y de mi pecho.

—Una vida… un tanto complicada Hikaru —ella en esos momentos no me veía a los ojos, creo que en esos momentos le era difícil poder hacerlo —Hikaru… eso ya es musculatura, no cicatrices.

— ¡Lo siento! —ella pegó un grito al darse cuenta de que tenia la mano en mi abdomen —dis… disculpa no fue intencional Matthew —en esos momentos la cabeza me empezó a dar vueltas nuevamente. Malditos medicamentos, hasta cuando seguirán alterándome de este modo, siento como el cuerpo empieza a apagárseme poco a poco cayendo sobre la cama.

—Descansa Matt —podía escuchar la voz de Hikaru todavía, pero la sentía aun un tanto lejana, pero a la vez sentía su cuerpo junto a mí, como sus brazos me rodeaban junto como su sutil y delicado aroma me relajaba.

~O~

—Hasta cuando piensas dormir chico.

Esa era una voz conocida, familiar, la verdad esa es la voz del único familiar que todavía considero como tal, esta vez ya me sentía mas diestro en mis movimientos, no me costó gran cosa sentarme. Solo debía de tener cuidado con la herida.

— "Señor Hawkins, su nieto ha sido internado en el hospital". Veo que hay cosas que no cambian, ¿Qué fue esta vez pequeño? ¿Venganza?,¿ robo? ¿Por qué no abandonas esos malos hábitos? Solo, le traen daños a todos, junior.

—Abuelo... —la verdad esta vez no tenia que decirle, o por que excusarme, no sabia como contarle todo. Esta vez me daba vergüenza el como actué —… olvídalo. No es nada.

—Ya no necesitas estar de delincuente, no tienes por que serlo, si te viese Sophie…

—Sophie se apenaría ¿verdad?, siempre me pedía que dejase de hacer eso.

—Sophie… he escuchado ese nombre antes, esa es tú hermana pequeña ¿no Matt? —esta era la primera palabra que le escuchaba a Hikaru desde anoche, quien ahora estaba de pie junto a la ventana, observando el atardecer.

—Sí Hikaru, ella era mi hermana —el abuelo se volteo a verla.

—Y esta bella señorita ¿Quién es junior?

—Mi enfermera personal, ¿No es obvio eso abuelo? —la chica se sonrojo ante el comentario —la verdad es una amiga de Highland…

—Ya recuerdo, fue ella la que me llamo y me avisó que estabas aquí. Que suerte que tuviese que resolver negocios en la capital.

—Si no estarías en tu residencia de Londres, ¿verdad viejo? —luego de eso el doctor y las enfermeras entraron a la habitación.

—Señor Hawkins, soy el medico encargado de la salud de su nieto, hablamos cuando llego. Necesito revisar y limpiar la herida, y además controlar como se encuentra.

—Comprendo —el abuelo cogió su sombrero y el bastón — ¿deseas comer algo pequeña Hikaru?

—Ten cuidado, el viejo tiene las manos largas.

—Por favor junior, que clase de impresión le estas dando a tú amiga sobre mí.

—La correcta solamente, viejo sátiro —luego de eso ambos cerraron la puerta mientras el personal medico empezaba con las curaciones.

~O~

Esta era la primera comida del día, la verdad no tenía hambre, y tampoco quería dejar solo a Matt, sólo acompañe a su abuelo para saber más de su familia.

— Y bien, ¿Qué es lo que te preocupa? Se te nota en toda la cara que algo te incomoda o que quieres averiguar.

— ¿Cómo?, bueno… pues la verdad —demonios, como lo supo, acaso soy tan obvia. Qué más da, esta era la oportunidad de saber sobre su pasado y lo que le ha ocurrido — antes que nada, cómo supo que yo le quería preguntar algo.

—Es fácil leer la cara de una chica bonita —Demonios, así que es algo genético, él de seguro me hubiese dicho algo así también.

—Quiero saber sobre Matt, que paso con sus padres, con su hermana… con él. Quiero saber que paso para que tuviese que luchar y ser herido tanto —parece que el tema era un tanto difícil para el abuelo de Matt ya que se frotaba la frente tratando de concentrarse —es que… si trato de preguntarle a él, lo mas probable es que me evada o se niegue a contestar.

—Lo siguiente no es algo fácil de contar, mucho menos haber tenido que vivirlo, así que por favor no le cuentes nada de lo que te diré, esta es su historia personal, es demasiado orgulloso y testarudo como para pedir ayuda o que alguien más solucione sus problemas.

Veras todo esto comenzó hace más o menos ocho años Matt tenia ocho y Sophie, dos menos, sus padres eran jóvenes, la verdad ningún fue planeado, solo se llevaron por sus hormonas. Mi hijo siempre fue un vividor y su madre una caza fortunas, no es que se hayan llevado bien, pero desde esa época empezaron las desapariciones y las infidelidades.

— ¿Infidelidades?

—Sí, mi hijo se enamoro perdidamente de su secretaria, pasando más y más tiempo juntos, tanto así que terminaron por irse a vivir juntos y eventualmente se divorcio de Amelia y se caso con Miyuki.

—Es por eso que Matthew no lo quiere ver ¿verdad?

—No, el mismo me lo dijo, la verdad le importaba poco ya con quien estaba, lo que no le perdona es que jamás haya sido capaz de ayudarlos cuando el mismo se lo pidió, según Matt, mi hijo le dio la espalda.

—Pero ¿ayuda con qué?

—Con Sophie. A ella le diagnosticaron un tumor en el cerebro, era demasiado peligroso para operar

—Su…. Su hermana…

—Hace dos años, y ni siquiera, fue a despedir a su hija, para concentrarse en su nueva familia. La verdad hay veces que también detesto el modo en que hizo las cosas… pero es mi hijo y debo de apoyarlo… a pesar de todo.

—Y Matt ¿Qué hizo?, ¿Por qué empezó a delinquir?

—Con el abandono de su padre, él se tuvo que convertir en el hombre de la casa, de algún modo sintió que tenia que llevar dinero a la casa y como nadie contrata niños, él se puso a trabajar en la única salida que creyó disponible, para pagar las cuentas de la casa y la quimioterapia de Sophie… al menos por un tiempo se mantuvo la enfermedad a raya con eso.

—Pero… como es que no le ayudo, ¿Por qué permitió que pasara por eso?

—No es que yo no quisiese, solo que no pude hasta cuando fue muy tarde. Veras, a mí me ocultaron lo que pasaba, solo me entere de lo que en verdad pasaba cuando me llamaron… la primera vez que le dispararon. La verdad los detalles los desconozco, no se que hizo o lo que le han hecho, solo me ha dicho que lo han apuñalado muchas veces por la espalda. Pobre Matt —el abuelo de Matt miraba con melancolía su taza de café — su cuerpo es capaz de sanar muy rápido, pero aun lleva abiertas las cicatrices del corazón.

—Me… me cuesta creer todo esto, me cuesta creer que haya sido tan malo como dice ser. Yo… yo estoy segura de que es un buen chico.

—Y lo es… veras, el es desconfiado con las personas, apenas sociabilizaba y les cree aun menos a la mayoría de las personas, pero lo veo en sus ojos, confía en ti. Sí, él pensaba que lo que hizo estaba bien. Y deberías de saber que ha pesar de haber hecho cosas malas… él no se arrepiente de eso, ya que creé que fue lo correcto en esa época. ¿Has visto su pecho, no? —pero la última pregunta me lleno de calor al recordar lo que paso anoche.

—Pu… pu… pues la verdad es que sí, el me mostró las cicatrices el día de ayer, creyó que con eso me tranquilizaría, pero solo me ha hecho cuestionarme todo lo que en verdad sé.

—Escucha, Matthew es un buen chico, pero tuvo que colocarse la coraza de "tipo malo" y sobrevivir como pudiese, a él le cuesta dejar de lado el papel de chico malo, pero sigue siendo una buena persona.
Ahora volvamos, de seguro el personal medico ya termino de revisarlo.

—Claro, pero hay algo más que quiero preguntarle ¿Cuál es su verdadero nombre? Usted le dijo junior.

—Ja ja ja, ¿era solo esa cosita?, su nombre completo es Matthew Albarn Hawkins III.

—Entonces usted y él padre de Matt.

—Correcto, pero la verdad no creí que fuese a colocarle nuestro nombre, cuando lo supe fue una sorpresa en verdad. Pero por ahora no le digas que yo te dije, la verdad es mejor que no le cuentes nada de lo que hablamos.

—Supongo que tiene razón. Él… es bastante reservado con su vida personal, ahora sé porque reacciono de ese modo cuando lo llamo su papá —Quizás quiera mantener un perfil bajo, que trate de pasar desapercibido para hacer las cosas que debe de hacer, pero no ha duda que no pasa inadvertido. Estaban haciendo fila para entrar a verlo: Maya y Aya acababan de salir mientras Davide y Yuusuke eran los siguientes en la fila, luego de ellos estaban: El profesor Jones y Lara, Russel, El director Bertrand, Papadopulos, y Moe al final con un enorme y colorido ramo de flores.

—Hikaru, me podrías hacer un favor. Nosotros tenemos que hacer cosas todavía y temo que no podremos alcanzar a ver a Matthew, podrías entregarle los libros de texto, y darle la fecha de entrega de los siguientes trabajos y el examen parcial.

—Cla… claro profesor Jones yo lo hare con gusto.
Pero hay algo que he querido pedirle desde hace varias semanas… evalúeme como a Matt, nos sentamos juntos en clases y leo más rápido que cualquiera del salón, estoy segura de que podemos hacer buenos trabajos en conjunto.

—Me lo pensare Hikaru, pero tendrían que rotarse los libros y colocarse de acuerdo con trabajos y cosas así.

—Dele por favor al joven Hawkins mis saludos y que cuando salga de aquí lo espero en mi oficina para hablar de ciertas cosas que he escuchado.

—Podría dejar de acosar a mi nieto, no ha pasado un día y ya hay un idiota molestándolo.

—Vaya, por lo que veo es hereditario el comportamiento.

—Sera mejor que se vaya de aquí ahora, antes que decida comprar el internado de Highland y decida hacer… un cambio en el personal administrativo.

— ¿Acaso me esta amenazando?

—No, los Hawkins jamás amenazamos, solo advertimos lo que haremos. Ahora… proceda tranquilamente o llamare a seguridad para que lo escolte. Como su familiar directo tengo la autoridad para evitar que ciertas visitas… molestas lo alteren.

~O~

Así que el golpe dado por Evan había sido más grande lo que esperaba, no solo me había mandado aquí, y además daño a mis amigos, si no que también, el hijo de puta organizo un encendido en mi habitación, y saqueo la tienda de Redman.

—De lo que pasó en mi habitación no se preocupen, los libros y cosas de la escuela están en mi casillero, y el candado que le coloque es uno, jodidamente bueno, así que por eso no hay que preocuparse.

—Ya, pero tus armas…

—Me has dicho Yuusuke, que robaron todo de la tienda de Redman, pero me dijiste que no se veía mayormente preocupado, debe de tener un seguro en caso de robos…

—y eso a ti como te beneficia.

—Simplemente le dejé las armas para que las limpiase. En resumen chicos, solo que me quedé sin vivienda y ropa. Estoy vivo, tengo dinero, y en cuanto la cabeza deje de darme vueltas empezare la siguiente jugada.

—Y bien Matthew, ¿Estamos dentro o simplemente volverás a pasar por sobre tus amigos?

—Davide… escuchen, de aquí en adelante las cosas se van a poner peligrosas y…

—Y no hay pero que valga, los tres… no, los cuatro estamos metidos en esto, no hay como echarse para atrás, además… desde que llegaste tú, las cosas están mucho más animadas.

— ¿Los cuatro?, de quien más hablas Davide —Yuusuke preguntó un tanto desconcertado.

—Es simple, Hikaru también se ha visto envuelta en las actividades que hemos realizado.

—Escuchen, yo ya me di cuenta de que son unos cabezas duras. Es un hecho, así que voy a pedirles dos cosas: la primera es que empiecen a jugar póker y que consiga otro jugardor, de preferencia que sea ajeno a la escuela.

— ¿Piensas montar un casino acaso?

—Efectivamente Yuusuke. Lo segundo es que entrenen mucho más, quiero que no solo salgamos vivos de una pelea, quiero que la ventaja que obtengamos sea abrumadora —pero mientras hablamos animadamente la enfermera los llamó, el horario de visitas había terminado.

—Entonces nos vemos mañana o cuando podamos venir Matt.

—Debía de esperar que el hombre ejército no se iba a dejar intimidar por una bala. Nos vemos amigo.

—Chicos, hay algo más que quiero pedirles. Necesito que hagan una tarea de inteligencia, quiero que averigüen quienes son las cabezas de los grupos de la escuela.

— ¿Y para que quieres algo así Matthew? ¿Piensas tomarte la escuela?

—No Yuusuke, nos tomaremos la escuela, la unificaremos, has visto como los bastardos solo veían, mientras no partían la cara a ti y a mí Davide, lo que quiero que hagamos es que todos se ayuden. ¿Están dentro, o no?

—Claro que sí —me sorprendí al escuchar su respuesta al unisonó, no creí que fuesen a aceptar a la primera.

~o~

Estoy aburrido, me arde la herida y ya estoy cansado de tener que estar todo el día en cama. Pero que podía hacer ya estaba cansado de esto, y cuando me escapo, alguna enfermera llega y me retiene, y en una tarde me leí uno de los libros que me dejaron.

—Disculpe… señor Hawkins, hace unos minutos alguien dejo este sobre en la estación de enfermería, tiene su nombre y su numero de habitación.

— ¿Quién lo envía?

—Yuusuke Hikari —era lo que esperaba, se tomó unos cuantos días pero al fin consiguió reunirme la información. Cuando la enfermera me pasó aquel sobre marrón casi se lo arranco de las manos, necesitaba saber a quienes debía sacar del camino y pensar como hacerlo además.

—Yuusuke si se esmero al hacer esto —esto explica el tiempo que le tomó hacer todo esto, no es solo que me dijese quien era quien o donde encontrarlo, me ponía además una fotografía y parte de su historial medico:

Russel Lockhead. No es que sea oficialmente el líder de los matones (no están organizados), solo es el más fuerte de todos, es tan alto como estúpido y recientemente ha dejado de ser tan temido, por el hecho de haber sido pacificado por Matthew Hawkins. Técnicamente es muy pobre combatiente, lucha más por instinto que con cerebro, pero aun así es un individuo peligroso.
Además de atender a pocas clases se le ve merodeando los pasillos y los estacionamientos, el lugar donde vive es un secreto.

Lawrence Croft: Líder de la casa Croft y tercera generación de su familia en asistir a Highland. Bastardo cruel y manipulador, cree ser mejor que el resto porque su familia construyo la casa Croft para albergar a todo el grupo de arrogantes endogámicos para seguir con la tradición familiar. Como todos los chicos de la casa Croft practica boxeo. Junto a John Taylor, y Dudley Spencer son tres de los mejores boxeadores del colegio.

Un seguimiento hacia su persona me llevo a descubrir que frecuentemente visita la Casa Croft, el gimnasio "Stapleton athletics", una casa en la playa en la cual se reúnen de vez en cuando los chicos ricos, y por lo general transitando por "Old Heaven".

Vincent Hart: Líder de los grasosos, se viste al modo de Fonzie y de Travolta en grease. Ególatra, con problemas de ira y en especial paranoico. Esta perdidamente enamorado de su novia María Lombardi (a pesar de las infidelidades de esta).
Odia en especial a Lawrence Croft y a todos en esa casa por le hecho de tratar a los demás como basura y por que sus padres son los jefes de los suyos, lo cual no ha impedido que les golpeen. Su estilo de lucha se asemeja más al de la lucha libre que a un arte marcial, en especial por llaves y asfixias, aun así hay que mantenerlo vigilado ya que es un peleador sucio.
Los lugares que mas frecuenta son el taller de mecánica, la zona residencial baja de New Heaven, y la gasolinera "mancha de aceite".

Ted Thompson: Capitán del equipo de futbol de Highland y por lo tanto líder de los deportistas. No hay mucho que agregar aparte de eso, considera el gimnasio y el campo de futbol como su propio patio, consentido de Burton y ex-candidato a la presidencia estudiantil.
No aguanta a los "Nerds" y ha emitido la orden a los demás deportistas de golpearlos si los encuentran cerca del gimnacio.
Se le encuentra en el gimnasio, en el campo de futbol, y en las tiendas deportivas del centro.

Ernest Hadley: Líder de los "Nerds" usa grandes anteojos, y victima tanto de matones como de deportistas, presidente del club de astronomía. Se rumorea que aun esta molesto por la perdida de las elecciones y que todavía moja la cama.
Se le puede ver tanto en la biblioteca, el edificio principal, el observatorio, o en la tienda "nido de Dragon", leyendo comics, jugando a las cartas o con figuras en miniatura.
Físicamente no es una amenaza pero junto a los demás miembros de su grupo han desarrollado distintas armas y medidas de seguridad.

—Yuusuke, eres jodidamente hábil, mis respetos por el trabajo hecho —el primer paso para la victoria era conocer al enemigo y esto me ayudaba bastante, pero al guardar nuevamente el informe de Yuusuke una hoja se desprendió.

"Una advertencia Matthew, ahora que has derrotado a Russel te has convertido en el rival a vencen, desde ahora cualquiera que te gane ganara Status, por ser chico que le gano a Russel, yo me iría con cuidado por ahora. Pero también es una buena carta para desafiar a los demás lideres de los grupos".

Nada mas terminar de leerlo el doctor Rivera entró a hacer la misma rutina de los últimos días. Solo que al terminar me dio una buena noticia.

—Felicidades Matthew, La herida sana a buen ritmo y no ha habido peligros, te voy a dejar Hidrocodona para los dolores, diez miligramos cada seis horas, y unos antibióticos, evita hacer ejercicio al menos por este mes, de seguro no te gustaría que la herida se abriese y tuvieses que venir a vernos de nuevo —Lo único que logre leer fue que el analgésico se llamaba Vicodi…, para el resto del mensaje necesitaría un descifrador.

~O~

Estaba feliz, la verdad se sentía bien poder abandonar la antesala de la muerte, me puse la ropa que Hikaru había comprado para mí… la verdad no me siento cómodo que una chica me haya tenido que elegir toda la ropa, me siento un tanto… fuera de estilo con esto, no es lo mío pero de todas maneras se lo agradezco. Cogí el bolso junto con ropa, artículos de baño, posesiones con las que llegue como el Iphone y la billetera, y los jodidos libros que me dejo Jones.

—Que bueno que hayas salido, pero a donde piensas ir amigo.

—Davide, que sorpresa verte por aquí.

—Bueno, la verdad no es sorpresa, Maya le pidió al doctor Rivera que le avisase cuando te diesen el alta. Después de todo, necesitas un lugar donde vivir.

Estos Natsume adelantándose a todo.

—Tengo algo que quiero que leas —ambos lo digamos al unisonó mientras le pasaba el informe de Yuusuke y el me pasaba una revista de anime que leí en taxi.

—Davide, que es esto de las neko girls.

— ¿neko girls?, nunca has visto acaso una chica con orejitas o cola de gato.

—La verdad es que no, pero se ven… lindas.

Él solo se puso a reír y a contarme que ha pasado en el lapso desde que he estado internado, en clases se ha vuelto a ver a Hikaru retraída y poco comunicativa, Bertrand aun no ha dicho nada sobre el incendio o si es que piensa reparar mi habitación, la verdad esto ultimo no me importa, ya conozco lo suficientemente bien la ciudad como para encontrar un lugar para vivir.

Al llegar a la residencia de los Natsume había un gran cartel que decía "Bienvenido Matt", de seguro esto es obra de Hikaru, quien estaba junto al comité de bienvenida, con Yuusuke y las hermanas de Davide, Moe, y Russel.

—Bienvenido a tu nueva casa Matthew, por todo el tiempo que estimes conveniente —Dijo alegre mientras me colocaba la palma en el hombro.

—Gracias amigo.