Holaaaa se que es demasiado tiempo o al menos para mi es harto, pero no fue mi intensión... tenía pensado actualizar mucho antes pero falleció un familiar y tuve que irme al campo por muchos días, ya está todo bn :D
Éste capítulo es mas corto debido a que no quería hacerlas esperar... ahora actualizaré seguido. Tengo que terminar el Fic, me kedan 2 semanas :D pero no me ire sin que antes lean lo importante, ya tu saes XD
Y por último, este capítlo va dedicado a Mi Vida *O* que es una de mis mejores amigas, que me odio cuando supo que este era mi Fic porque yo no le quise decir. Espero que MINIMO deje review cm cada una de mis hermosas lectoras :D
Sin mas restricciones ahí les va...
.
.
Viaje en Bus: Capítulo 11
.
.
Llevaba como media hora intentando dormir cuando sentí pasos fuera de la habitación. Era Edward.
Me hice la dormida esperando a que se alejaran, seguramente iba hacia la cocina, pero estos se dirigían hacia la puerta del cuarto donde me encontraba… Se detuvieron unos segundos en el umbral y avanzaron lentamente hacia la cama… La rodearon y se detuvieron nuevamente…
Lo que pasó a continuación nunca lo esperé.
Edward se metió en la cama donde yo supuestamente estaba durmiendo, se acercó despacio y me abrazó… pegando su cuerpo al mío…
Podía sentir su cuerpo por toda la extensión de mi espalda y la dureza de los músculos de sus brazos rodeando mi cintura.
Edward suspiró y me acercó más a él… Múltiples escalofríos me erizaban la piel cada segundo.
¿Decisiones? Esto era tan… lejano a cualquier cosa que alguna vez pensé que podría ocurrirme. Ni en mis más fantásticas ensoñaciones imagine a alguien como Edward abrazándome en una cama y estando solos a 5 kilómetros de la persona más cercana… Cada vez que intentaba asimilarlo no podía.
Entonces como asimilar el hecho de que estaba metido en la cama queriendo dormir conmigo… sino ¿por qué estaba aquí? No creo que le tenga miedo a la oscuridad…
Pasaron unos segundos y recordé que Adonis estaba realmente en cuerpo y alma tras de mí…
.
- Mi Bella… - susurró – aun dormida eres tan hermosa… - apoyó su cara entre mi hombro y mi cuello en el cual dejó un casto beso. – No te vayas…
.
Para que decir qué produjo ese pequeño beso en mí, pero en cuando escuche la última frase… una petición… mi corazón se rompió en mil pedazos.
Cómo me gustaría decirle que me quedaría eternamente, girarme y hacer lo que las emociones quieran…
Pero esto no era una emoción… las emociones son efímeras, breves, superficiales, que una vez saciada esa pasión de momento todo vuelve a la normalidad, no queda ese vacío que yo sentiría al hacer algo con Edward y luego alejarme de él.
Con los nervios a flor de piel, sintiendo su respiración en mi hombro y sus brazos rodeándome decidí otra vez no dejarme guiar por los instintos… definitivamente el autocontrol era lo peor del mundo… las emociones no eran malas, en este caso simplemente no eran lo indicado a seguir, pero cuando las reprimes por mucho… tienen un fin violento y completamente impulsivo.
.
.
Habían pasado un par de minutos… mis nervios estaban un tanto calmados…
El sueño se había ido en tanto Edward se había asomado a la puerta, pero ya estaba un poco mas relajada… Debía verlo por el lado positivo, el cuerpo de Edward siempre estaba un poco mas frío, ahora estaba a una temperatura normal gracias a nuestro contacto, eso era algo por lo que alegrarme, una amiga podría proporcionar calor sin ser algo mas allá de un buena acción. Un amigo podía venir a dormir con tigo, abrazarte y cuidar tu sueño… Si claro, pero éste amigo me quitaba el sueño.
Ahora su acompasado respirar me indicó que se había dormido… Ojala yo pudiera dormir como él.
.
Pasaban los minutos y todavía no me había movido ni un centímetro… El contacto era suficiente ya como para que me atreviera a rozarlo más de la cuenta. Debería matricularme en otra carrera… prevención de riesgos…
.
No se cuanto tiempo había pasado ya, pero dios observó mi tortura y me concedió el sueño otra vez…
Esa fue el mejor sueño de mi vida…
.
.
Los rayos de luz se colaban por la ventana, debía ser muy temprano todavía… comencé a observar la habitación que definitivamente no era la mía… Abrí levemente las tapas y había un brazo rodeándome… Y ahí recordé que no estaba en mi casa, en mi pieza, en mi cama y estaba con la persona más hermosa del planeta... mi modelito inglés.
Froté mis ojos con mis manos y me estiré como podía, pero Edward afirmó su agarre… pensé que estaba despierto y girando un poco mi cabeza le vi, seguía dormido como un angelito…
Con cuidado tratando de ocupar el poco espacio que Adonis me había dejado me giré para quedar frente a él.
Estaba sin polera… OMFG… fuerza de voluntad Bella, por favor… te lo suplico a mi misma… concéntrate en su rostro, tu puedes…
Sí, con lo de anoche esto se me hacía un poco mas llevadero, así que traté de verlo todo con el maldito sentido de la amistad y me enfoqué en su rostro.
Se veía mas lindo que cuando iba durmiendo en el bus… mientras su pecho subía y bajaba en un cadencioso vaivén… Su semblante era tranquilo, incluso se veía más niño, ahí caí en la cuenta ni siquiera sabía la edad que tenía, ni siquiera sabía su apellido, no sabía casi nada de él, más que en un día me había cautivado por completo y ahora me encontraba en su cama con él…
Elevando mi mano comencé a acariciar con la punta de mis dedos su mejilla lentamente una y otra vez… bajé con cuidado y rocé suavemente sus labios… si supiera como me enloquecía cuando me besaban… me hacían olvidar el mundo.
Cómo me gustaría hacerlo olvidar todo también…
Estiré un poco mi cuello y lo besé despacio, cerré mis ojos y rocé sus labios con suma delicadeza… No quería que despertara, tan sólo quería imaginar que el efecto que producía en mi, yo podía hacerlo en él también… aunque sea imaginarlo.
Definitivamente no sabía casi nada de él, lo estaba besando y ni siquiera sabía si tenía novia…
Una punzada atravesó mi corazón al pensar que Edward podía tener a alguien a quien entregarse. Instintivamente mis ojos comenzaron a humedecerse…
Pero analizando las cosas… si él es como yo creo que es o como la veracidad de su mirada me dice que es, con las palabras que me dijo anoche mientras él creía que yo dormía, no *debería* tener novia… eso me dejaba un poco mas tranquila y no solo porque no quería ser plato de segunda mesa, sino porque no quería que Edward esté con alguien… mas que yo, aunque eso no pueda ser.
Alejé mi rostro del suyo… bajé y posé mi cabeza bajo la suya, cerca de su tibio pecho, suspiré…
.
- Edward… - pronuncié su nombre en un susurro.
- Dime...
.
Miré rápidamente hacia arriba, Edward me miraba con ojos soñolientos y una sonrisa en su boca
.
- Estás despierto… - lo miré asustada.
- Si me besas como no quieres que despierte
- ¿Te estabas haciendo el dormido? – pregunté media enfadada.
- No soy el único que se hace el dormido
- Tú fuiste el que te metiste a mi cama anoche – le acusé.
- Me metí a MI cama, estoy en mi derecho además porque te pones a la defensiva no es la primera vez que dormimos abrazados.
- En un bus es distinto – repliqué.
- Sí, definitivamente esto es mejor… - acentúo más su abrazo, aún me tenía atrapada.
- Yo no dije eso – respondí con el ceño fruncido.
- Pero lo estás pensando – respondió con una sonrisa
- ¿Acaso lees mentes?
- Nop, pero puedo descifrar tus expresiones y al besarme significa que estar aquí con migo te gusta – sentenció triunfal y me dejo sin palabras.
.
Aprovechó mi silencio y me besó… apenas comencé a responder el instinto del autocontrol me detuvo, me alejé levemente
.
- Edward… - pronuncié en sus labios.
- No, otra vez no
.
Tomó mis labios pero ahora con pasión e intensidad, rodó y se posicionó sobre mí… No pude hacer otra cosa que responder... tenerlo solo con pantalones sobre mí era algo que mandó el autocontrol a la mierda, puse una mano en su nuca y lo acerqué más a mí… Eso pareció encenderlo mas aun, sus labios tomaban con fiereza los míos, su lengua tocaba la mía y junto con la presión de su cuerpo estaba llevándome a un poderoso frenesí, sus manos se paseaban por mis costados tocando cada rincón al cual podía acceder y con una tomó una de mis piernas enrollándola entorno a su cintura obteniendo mas contacto entre los dos mientras me seguía besando, gemí sonoramente en sus labios y ahí no se que pasó…
Edward en dos segundos alejó su rostro de mí mirándome con una expresión realmente asustada… ¿Había hecho algo mal?
Tomé un gran bocanada de aire, no había dado cuenta que se me había agotado, el beso era tan intenso que se me olvidó hasta respirar… Sentía mi boca arder, mi labios seguramente tendrían un leve hinchazón igual a los de Edward… Pero para mí todo había estado bien, él no dejó que lo frenara y eso fue tan sexy que me rendí al primer segundo…
.
- Bella… lo siento… - Edward respiraba pesado también
- ¿Por qué?
- No debí haber hecho esto… en verdad lo siento – Salió sobre mí para sentarse al lado en el que había dormido, pero miraba hacia el frente. Yo recostada todavía no sabía que hacer… lo miraba pero no sabía… Me senté y pasé las manos por mis cabellos que estaban un poco desordenados.
- Edward yo ahora no lo siento – se giró hacia mi.
- … - suspiró – Bella… no trates de hacerme sentir mejor… Me comporté de forma violenta y quebranté tu decisión de no hacer nada indebido, no debí tratarte así…
- Edward no importa… no te sientas así, fue algo que se dio.
- Esa frase es mía – sonrió… ya estaba mejor, eso me hizo sonreír también.
- Será que estas acostumbrado a decirla… - Edward se puso serio. Tonta estúpida como se me ocurrió decir algo así… - Edward no quise decirlo con esa intenc-
- No te preocupes, aunque lo que hayas dicho es erróneo… yo te quería decir algo… - dijo un poco tenso.
- Yo también – respondí determinada a pedirle lo que había pensado en el bus.
- Dímelo
- No tu primero – él lo había mencionado inicialmente.
- Las damas primero… - no iba a rendirse así que comencé yo.
- Bueno… dejando fuera estos… desliz que han ocurrido, desde que íbamos en el bus siento que me… gustaría ser tu amiga, pero de verdad. Y a pesar de que no nos conocemos mucho, las cosas que han pasado en este poco tiempo son cosas que harían amigos de años y sería genial que nosotros pudiésemos serlo…
- ¿Amigos?
- O no… sólo si quieres, sino está bien. – me encogí de hombros. Pero si él no quería me dolería hasta el alma.
- Creo que…podríamos intentarlo
- Genial – sonreí, pero Edward no, seguía con la expresión pensativa – ¿Y qué querías decirme tú?
- N-nada
- ¿Cómo nada? dijiste que me querías decir algo
- … - pasó los dedos de su mano por su cabello cobrizo, sus ojos verdes me miraron fijamente – Dado el hecho de que… intentaremos ser amigos, quería pedirte algo, pero es algo grande, que realmente te dará que pensar…
CONTINUARÁ...
Chicas no se preocupen que ahora las peticiones se vienen buenas ;D
Reviews si???? las extrañé :D
