Título: Sea Lo Que Sea Será.
Categorías: Drama/Friendship/Humor/Angst/Suspense/Tragedy
Advertencias: ¡Surprises!
Capítulos: 11/(¿?)
Gracias por sus reviews, alertas y los que agregan a favoritos esta historia.
Todos los personajes de la Serie South Park le pertenecen a Trey Parker & Matt Stone.
®ShinigamiJazzDark89
Sea Lo Que Sea Será XI
'Mira si me has hecho enloquecer que en lugar de aborrecerte... Te deseo...'
Mientras que Craig corría por las frías calles de South Park para llegar hasta la casa de su amigo. Pequeños copos de nieves caían sobre él, ya había anochecido y en cualquier momento comenzaría a nevar con más intensidad.
Tengo que decírselo… creo que ya es el tiempo de decirle lo que siento por él, pensó Craig.
Mientras en otra parte se encontraba un pelinegro llorando sobre el hombro de su amigo de cabellos rubios.
— ¿Por qué tenía que estar con ella? — se preguntaba Kevin Stoley mientras sollozaba en el hombro de Tweek, el rubio simplemente le regalaba pequeñas acaricias en la cabellera negra de su amigo -si este Craig podía calmarlo haciendo eso, el también podría tranquilizar a un Kevin devastado-
— ¡GAH! Pero… ¿cuál es el problema, Kevin? Yo creí que tú y este Clyde son los mejores amigos ¿sólo por que comenzó a salir con Bebe te molesta tanto?
—Si me molesta tanto es porque… —hizo una pausa antes de continuar—. Me gusta Clyde.
Tras oír tal confesión por parte del pelinegro, Tweek dejó de acariciar los cabellos del joven Stoley. Comenzó a pensar sobre ese DELICADO problema y asunto. ¿Si el estuviese en el caso de Kevin que haría? Seguramente reaccionaría tal y como él lo hace en estos momentos. Ya que se había enamorado de Craig Tucker… pero, lo mejor sería mantener cierta distancia entre él y Craig.
Después de todo… las palabras que le había dicho Cartman fueron… demasiado ciertas.
~Flash Back~
Otro día de clases, Tweek ya se había acostumbrado a esa rutina escolar, todo le salía de maravilla. Hace pocos días había cumplido Craig -su mejor amigo y amor platónico- sus dieciocho años, de regalo le había regalado un Chullo que Kevin le había ayudado a comprárselo. El pelinegro se había ofrecido a ayudarlo para envolver el regalo, pero negó esa pequeña ayuda. Ya había ayudado suficiente a ayudarlo a encontrar ese chullo para Craig -su Craig- como solía decirle en sueños. Así que después de develarse toda una noche entera en envolver ese regalo. Pero, al sentir el abrazo que le habría dado como agradecimiento -toda la noche en vela tuvo una GRAN recompensa- .
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando alguien lo empujo haciendo que cayesen al suelo sus libros y libretas para la siguiente hora de clases.
— ¡GAH!
—Mira por dónde vas estúpido hijo de puta.
Esa voz sólo podría ser de una persona: Eric Theodore Cartman.
— ¡Pero qué tonterías digo! —exclamo el gordo —. Si eres ciego ¿cómo podrás ver por dónde pasas?
El rubio ignoro al gordo que sólo quería provocarlo con tonterías infantiles. Craig le había dicho miles de veces que no se dejará provocar por las palabras del aquel gordo hijo de puta.
— ¿Qué pasa putita? ¿Además de ciego también eres sordo?
— ¡GAH! no— quiero problemas contigo Eric, por favor déjame en paz.
—Al carajo contigo Tweek, no me sorprende que hasta ahora no hayas tenido una jodida novia, después de todo nadie podría llegar a quererte en vida. En pocas palabras… serás un ciego de por vida y demás tus bolas se secaran.
¿Morir Solo?
— ¡Aléjate de Tweek! —se escuchaba la voz de Craig por todo el pasillo, a sus lados se encontraban Clyde, Token y Kevin. — ¿Qué mierdas estás mirando? ¡QUE TE ALEJES DE TWEEK CON UN CARAJO!
Cartman se echó a correr después de que el pelinegro digiera esas palabras dirigidas hacia él, hace meses que todo su estúpido Team le había dado la paliza de su puta vida. Era casi como un déjávu que había experimentado aquella tarde en el parque cuando eran niños. Sólo que esta vez Craig era mil veces más fuerte que aquella vez y que además, sus 'perritas seguidoras' -como solía catalogar a Clyde, Kevin y Token- se vengaron de aquella vez.
El 'Team Craig' se acercó hasta su compañero rubio, recogieron sus libros y libretas que seguían en el suelo.
— ¿Te hizo algo el culón, Tweekers? —pregunta Craig.
El rubio no respondió, seguía tratando de que su cerebro deje las paranoias por un rato y se pusiera a procesar la información que le había dicho Cartman.
~The End Flash Back~
Desde aquel día, el pobre de Tweek había comenzado a distanciarse de Craig ¿razón? Tal vez… Craig jamás llegaría a sentir lo que él sentía hacia su líder.
— ¡Ngh! ¿Y si te digiera que me gusta este Craig y esa es la razón por la cual he dejado de hablarle?
El aludido se separó rápidamente del rubio y lo miro con cara de ¿WHAT THE FUCK?
— ¿No me estás mintiendo, Tweek?
— ¡GAH! ¡NO PUEDO MENTIR! ¡ESTO ES DEMASIADA PRESIÓN PARA MÍ!
— ¿Y por qué no le dices a este Craig que….?
Antes de pudiera completar aquella pregunta. Craig abrió la puerta de la habitación del friki, observo a Kevin y después a Tweek.
— ¡AH! ¡HIJO DE PUTA, CRAIG! ¡NO ENTRES ASÍ A MI HABITACIÓN! —grita un alarmado Kevin. Craig se hizo el más alto del grupo y además de que con esa cicatriz lo hacía lucir MÁS intimidante. RAZÓN suficiente para que nadie se le acercase, hasta las pobres chicas estaban aterradas con la presencia de Tucker.
—Vine por Tweek.
Tweek comienza a jalarse de sus cabellos, acción que hace a Craig fruncir el seño y sujetar ambas muñecas del rubio.
—Te dije que no me gusta que te jales el cabello.
— ¡GAH! ¡DEMASIADA PRESIÓN!
Sin más que decir, Craig soltó a Tweek para recoger las pertenencias del rubio para después guardarlas en la mochila. Tweek estaba a punto de darle su primer ataque cardiaco, rogaba mentalmente de que Craig no haya oído nada de lo que le había confesado a Kevin hace unos minutos. Ya todo guardado en la mochila, Craig sujetó el brazo de Tweek, causando que el rubio se levantara del suelo. Kevin sólo contemplaba la escena sin comentar nada. De un segundo a otro, Tucker abandonó la casa de los Stoley en dirección a su casa.
Ya en la calle ambos chicos, Craig todavía sujetaba a Tweekers del brazo, tenía que decirle algo muy IMPORTANTE y le importaría una mierda si Tweek no quería escucharlo.
—Vamos a mi casa, debo decirte algo muy importante.
Al poco tiempo llegaron a la residencia Tucker. Al momento de que Craig lo soltó para abrir la puerta de su residencia, al rubio se le ocurrió salir corriendo de ahí, pero al momento de correr choco con el muñeco de nieve que había hecho Ruby.
— ¡TWEEK! ¡CON UN CARAJO! ¡¿QUÉ MIERDAS TRATAS DE HACER?
Al momento de presenciar aquel 'fatal' accidente, corrió hasta dónde se encontraba un Tweek acostado en suelo y… llorando.
—Carajo Tweek, pudo venir un auto y pudo atropellarte ¿qué mierdas tratabas de hacer?
—Sólo llévame a casa.
—Vivimos a lado, no creo que importe si le digo a tu madre que te quedes a dormir.
— ¡QUIERO ESTAR EN CASA! —grita el rubio mientras que su rostro se llenaba de lágrimas.
Cartman tenía razón… de nada sirve amar a alguien si este JAMÁS te va a corresponder.
—Tweek, no sé qué mierdas te haya pasado en estos días, pero ¿por qué carajos no quieres ya estar conmigo? No soy ningún estúpido, se que desde aquel día en que te encontraste con Cartman el pasillo empezaste a distanciarte de mí.
Oh grandísima mierda… ahora tendría que responderle con la verdad.
—Sólo llévame a casa, por favor.
—Al carajo, Tweek.
Lo levantó del suelo (N/A: Tipo como lo hace el marido recién casado) comenzó a caminar hasta la puerta de su casa, pateo la mochila de Tweek hasta dejarla en un rincón de la casa. Subió las escaleras para dirigirse hasta su habitación, al momento de abrir la puerta de su habitación, el pobre de Tweek lo abrazo por el cuello.
— ¿Qué carajo…? Eres demasiado extraño Tweekers.
Dejó el cuerpo del rubio en su cama, cerró la puerta de su habitación. Agarro una silla y la acerco cerca de su cama.
—Tenemos que hablar Tweek.
— ¡GAH! Pudiste esperar hasta mañana.
— ¿Tú madre no te ha enseñado a no interrumpir cuando uno te está hablando?
—Quiero irme a casa, Craig.
Agradecía que Tweek fuese ciego en ese momento, ya que el rubio no podría ver su naciente sonrojo.
—Tweek… he querido decirte esto hace tiempo, pero he tenido miedo a que te de un ataque de nervios cuando te lo diga.
— ¿Qué cosa es lo que ¡NGH! me quieres decir?
—Tweekers… soy gay… y tú me…
—Estás de broma ¿no es así? Le has apostado a Cartman ¿no es así?
— ¿De qué mierdas me hablas Tweek?
— ¡GAH! es obvio que apostaste con Cartman. Después de todo él tiene razón… nadie jamás me va a amar.
— ¿Eso te dijo el culón? Tweek, desde hace once años que nos conocemos ¿y crees que yo te utilizaría para una apuesta estúpida?
—Ngh…
Tweek comenzó a temblar como un condenado cuando sintió la calidez del cuerpo de Craig encima suyo.
—Me gustas Tweekers.
Tweek entrecerró los ojos, adoraba la cercanía de Craig. Sus mejillas se cubrieron de un color carmín y su corazón latía con fuerza.
~Poniendo a juego nuestro amor~
—Me gustas Tweekers —afirmó el chico, mirándolo a la cara —, y me gustas mucho… eres tierno, inteligente, porque tienes un buen corazón y además… tienes uno ojos hermosos y… simplemente me gustas, eso es todo, y que quede claro que no hay ninguna apuesta de por medio, eso me ofende…
— ¡GAH! No fue mi intensión ofenderte Craig ¡ES QUE ESTO ES DEMASIADA PRESIÓN!
— ¿Yo no te gusto? ¿Ni siquiera un poco?
Era la primera vez que Tweek veía así de tímido a Craig y eso… lo conmovió.
— ¡GAH! Sí, sí me gustas, más que un poco —sentía su rostro arder.
— ¿Entonces… a que le tienes miedo, Tweekers?
Craig acercó su rostro hasta el de Tweek con lentitud.
—Craig…
La mano de Craig acarició la caliente mejilla de su rubio, y se sentía tan afortunado de que su Tweekers estuviese así por él.
—Craig, yo… —sentía a Craig más cerca de él, no podía ver su rostro, pero podía sentir como el aliento de Craig chocaba con el suyo.
—Me gustas y mucho, si tan sólo me dieras una oportunidad… si confiarás un poco más en mí…
— ¡GAH! ¡Craig!
—Shh… sólo déjame demostrarte lo mucho que te amo, Tweekers.
ADVERTENCIA ~LEMMON~
Tweek sintió los labios suaves de Craig sobre los suyos, apenas tocándolos un poco, presionando muy dócilmente, con mucha delicadeza.
Suspiró suavemente y esos labios se movieron un poco más, presionándolo, mientras la mano de Craig que todavía estaba en su mejilla se movía con lentitud, acariciándolo y relajándolo; sus propias manos que en ese momento sujetaban el colchón, se levantaron sin pedir autorización, y se enredaron en el cuello de Craig, sintió su piel caliente, mientras esos labios continuara presionándose contra su boca, cada vez de manera más ansiosa, en cuanto sintió la lengua de Craig acariciando su labio inferior, soltó un pequeño suspiro, y sin pensarlo mucho, abrió la boca lo suficiente para dejar la lengua de Craig entrar. Un gemido se le escapó cuando esa lengua recorrió su boca por completo, y asustado, se apartó al instante. Tweek le quito el chullo que tenía Craig en ese momento, después de haber despejado aquella zona, acaricio los cabellos de su amante. Craig sonrió con cariño. Volvió a besarlo, pero esta vez más demandante y ansioso, se animó también a jugar con su lengua, a empujarla en el interior de la boca de Craig, deleitándose del sabor a tabaco que poseía su Craig.
Tabaco y Café… extraña combinación.
Tweek perdió la noción del tiempo o del espacio mismo, por primera vez en mucho tiempo se obligó a no pensar, sólo a sentir, a sentir las manos de Craig acariciando sus mejillas, sus hombros, bajando lentamente por sus brazos, al peso de su cuerpo empujándolo poco a poco, presionándolo contra el cabecero de la cama, tratando de pegarse más a él, esos labios finalmente se apartaron de su boca y bajaron por su mandíbula, para luego seguir hacia su cuello, haciéndolo sentir las cosas que JAMÁS en su vida creyó sentir. Trató de apretar los labios para no gemir, pero cuando esos dientes se clavaron en su cuello, no pudo evitar gritar un poco, sintiéndose cada vez más excitado.
—Tweekers, me gustas mucho…
Las manos del pelinegro se posaron en la cintura del rubio, al sentir eso, Tweek apartó a Craig.
—No… no hagas eso.
—Lo siento.
—No, yo lo siento, es ¡GAH! ¡ESTO ES DEMASIADA PRESIÓN! lo mejor será no continuar.
—Pensé que habías dicho que te gustaba.
—Sí, me gustas, pero… no me gusta que me toquen.
Mintió. Y sabía que Craig lo tacharía de mentiroso, hace once años le había confesado que le gustaban los abrazos.
— ¿No te gustó cuándo te besé?
— ¡Ngh! Sí…
— ¿Y cuándo te besé en el cuello?
—Craig, no es que no me gustara, es sólo que no me ¡GAH! sentiría cómodo…
—Me gustas, quiero demostrártelo. Me gustas todo tú, me gustan tus labios, me gusta tu piel…
Besó su mejilla y subiendo hasta su oreja, donde mordió un poco, mientras sus manos se posaban en sus caderas, sujetándolo con fuerza.
—Eres un chico genial, Tweekers.
Sus labios fueron hacia el cuello, volviendo a morderlo, Tweek no pudo más que gemir e inclinar el rostro un poco, para darle acceso, mientras pasaba las manos por el cuello de Craig nuevamente, jadeó al sentir esa dura erección sobre la suya y se regocijó al escuchar el jadeo que emitía Craig.
—Tú… tú también me gustas…
Confeso Tweek, mientras se dejaba llevar y comenzaba a acariciar con una mano el suave cabello de su amante, en tanto las manos de Craig subían lentamente hacia su cintura, se sintió nuevamente incómodo, pero esa erección sobre su cadera y esos besos sobre su cuello lo obligaron a no apartarse.
Craig subió una mano por la espalda de Tweek, lentamente , mientras volvía a besarlo en la boca, de manera ansiosa, la otra mano sobre su cintura lo apretó más fuerte, sus caderas seguían refregándose con fuerza la una contra la otra, cada vez más rápido, ambos gimiendo entrecortadamente dentro del beso.
Tweek sintió que su estómago daba una vuelta cuando se sintió empujando sobre la cama, pero no tuvo tiempo de protestar, pues inmediatamente Craig estaba sobre él, besándolo nuevamente, mientras sus cuerpos se alineaban y trataban de encontrar alivio para sus erecciones, frotándose el uno contra el otro.
Las manos de Craig estaban por todos lados, acariciando su pecho y su abdomen, bajando por sus caderas y sus piernas, cada vez más rudas, pellizcando y apretando, y Tweek sentía que en cualquier momento estallaría por el placer que esas simples caricias le provocaban. Cuando Craig se apartó lo suficiente para continuar besando el cuello del rubio y comenzó a desabotonarle la camisa verde.
Esa noche lo dejaría llegar hasta donde quisiera.
—Espera…
— ¿Voy muy rápido?
—No, no…
—Nos detendremos cuando lo pidas… ¿Quieres que me detenga?
Al preguntar aquello, el pelinegro frotaba su erección contra la de Tweek.
—No.
—Sólo déjame quererte.
Besó nuevamente sus labios y luego bajando por su mandíbula. Tweek asintió con lentitud, sintiendo el cuerpo del chico apartarse nuevamente, sus manos fueron abriendo la camisa con lentitud, besando cada parte nueva de piel que encontraba, mordiendo su pecho y bajando por su abdomen, Tweek estuvo tentado a tratar de cerrar su camisa, no le gustaba la idea de que Craig se sintiera decepcionado por lo que encontraría.
—Craig… —jadeó cuando sintió la lengua de Craig delineando uno sus pezones.
—Eres hermoso.
Suspira Craig, soplando sobre la piel húmeda, Tweek se arqueó un poco, y sus manos apretaron las sábanas.
—Eso no es cierto.
—Si tan sólo pudieras verte como yo te veo, verías lo hermoso y maravilloso que eres.
Tweek se mordió el labio y negó con la cabeza, pero las manos de Craig bajaron un poco más, terminado de abrirle la camisa, para luego bajar al pantalón y colarse un poco en el interior, a los lados de sus caderas, allí se quedó anclado, mientras su boca seguía besando y acariciando su torso.
—Oh Craig…
Gime Tweek, cuando las manos de Craig bajaron un poco más, empezando a bajar el pantalón. Craig levantó la cabeza, mirándolo con atención por un instante, antes de inclinarse nuevamente y lamer sobre el bóxer, su necesitada erección.
— ¡Craig! ¡GAH!
Gritó, elevando las caderas y tratando de buscar que esa caricia se repitiera.
Craig sonríe complacido y se inclina nuevamente, esta vez mordisqueando un poco, marcando con sus manos la forma del pene bajo la tela.
—Levanta las caderas.
Ordena con voz ronca Craig. Tweek no tuvo que escuchar dos veces la orden y se apresura en apoyar los pies en la cama y levantar las caderas. El frío de la noche lo hizo estremecerse y se sintió nuevamente algo avergonzado por la misma mirada fija de Craig sobre su cuerpo.
—Oh, Tweekers…
Suspira Craig, acariciando con una mano su erección, Tweek gime nuevamente por el contacto, y se arqueó un poco más cuando las manos de Craig bajaron por sus piernas, hasta llegar a sus talones y terminando de sacar los pantalones, haciéndolos volar a un lado.
— ¡CRAIG! —gime Tweek, mientras la boca de Craig recorría su pierna con lentitud, podía sentir su lengua subiendo, erizando su piel, y entonces perdió la habilidad de hilvanar cualquier frase, mientras esos dientes mordisqueaban la parte interior de sus muslos, y sus manos acariciaban sus testículos, subiendo alternadamente sobre su erección.
— ¿Te gusta esto? —pregunta Craig, mientras su boca subía, dejando una línea de besos sobre su erección.
—Sí, ¡Craig, sí! —gimoteó Tweek, levantando las caderas y enterrando los dedos en la cabellera oscura de Craig.
—Sí, ya vi que sí te gusta —dijo Craig, soltando una risita, provocando una pequeña brisa de aire que estremeció su húmeda erección, y que hizo que Tweek se arqueara nuevamente.
Tweek no tuvo tiempo de protestar, pues inmediatamente la boca caliente y húmeda de Craig estaba absorbiendo su pene de manera deliciosa, apretó con un poco más de fuerza el cabello de Craig, levantando sus caderas y tratando de hacer que esa boca no se apartara de él, le tardó un poco darse cuenta que tal vez estaba siendo más rudo de lo necesario y tomó una bocanada de aire, tratando de calmarse.
Sentía estremecimientos de placer cada vez que Craig gemía, aún con su erección en la boca, y su espalda se arqueaba sola cuando apretaba sobre la base, Tweek no podía controlar sus reacciones, no era capaz de tener ya el dominio de su cuerpo, mientras esa boca lo devoraba con velocidad. Y entonces todo se volvió… trató de avisar, de advertirle a Craig, pero de sus labios solo salían gemidos y lloriqueos, y el orgasmo se volvió inminente, sus caderas se levantaron un par de veces, con fuerza, mientras su mano jalaba los cabellos de Craig, y se dejaba llevar, sintiéndose explotar.
—Oh, lo siento —jadeó un instante después, hablando entrecortadamente, tratando de reponerse del orgasmo y sintiendo a Craig lamiendo con delicadeza sobre su húmedo miembro.
—Yo no creo que lo sientas —río Craig, subiendo lentamente hasta alcanzar sus labios.
Tweek río también, entre los labios de Craig, acariciando su espalda y su cabello, y siendo consciente de la erección bajo su pantalón y presionada contra su pierna.
—Tú aún no… —suspiró Tweek, una de sus manos bajó por la espalda, hasta el borde de la camiseta y la levantó con timidez, sintiendo la caliente piel de Craig como algo maravilloso.
—No… aún no —asintió Craig, mientras se levantaba un poco, lo suficiente para sacarse la camiseta y dejarla caer a un lado. Tweek sintió que la boca se le secaba, mientras acariciaba el torso desnudo de Craig, acariciándolo con cariño, delineando una de sus costillas, hasta llegar a uno de los botones rosas que eran sus pezones y pasar el dedo pulgar sobre ese sitio, sintiéndolo estremecerse, sintió una oleada de orgullo cuando Craig gimió.
Al parecer esa caricia despertó algo en Craig, pues pronto estuvo abriendo sus pantalones y meneándose de un lado al otro para poder sacárselos, por un momento Tweek se quedó quieto, pero luego decidió ayudarlo torpemente, en estos momentos le encantaría ver… ayudo a bajar la ropa interior de Craig, dejando a la vista el miembro erecto del chico, rosado y completamente erguido entre esa mata de vello oscuro, su mano tembló cuando Craig la sujeto y se la llevó hasta la entrepierna que todavía no tenía atención, la levantó un poco y lo acarició con lentitud, consiguiendo más gemidos de parte de Craig.
Pronto los besos y caricias volvieron, Tweek sentía el cuerpo completamente desnudo y caliente de Craig sobre él, sus manos recorriendo sus costados, arañando y acariciando, y antes de darse cuenta, tenía las piernas separadas y a Craig nuevamente allí, escudriñando con la mirada entre sus piernas, mientras sus labios repartían cortos besos sobre sus testículos y la piel de sus muslos.
— ¿Me dejarías…? —preguntó Craig suavemente, Tweek asintió fervientemente, sabiendo que a él le dejaría hacer lo que quisiera, luego tendría tiempo para pensar en el miedo o la vergüenza.
—Sí —dijo un instante después, en caso Craig no lo hubiera visto, su voz salió ronca y baja.
—Gírate —pidió Craig, mordiendo uno de sus muslos, antes de arrodillarse entre las piernas de Tweek.
Tweek se mordió el labio inferior un momento, antes de asentir y girarse con lentitud, inmediatamente el cuerpo de Craig ya estaba sobre él, acariciándolo y besándolo en la nuca y los hombros.
—Verdaderamente eres increíble —susurró sobre su oreja, mientras una de sus manos bajaba por la columna, acariciándolo hasta llegar a sus nalgas, sin detenerse, se metió entre ellas, tanteando su entrada.
Tweek se estremeció y levantó un poco más las caderas, hasta quedar de rodillas y con el pecho apoyado en la cama, soltó un jadeo cuando sintió algo frío y viscoso sobre su entrada, definitivamente eso no era lo que había esperado.
—Shh… —Craig se acercó a su oreja y susurró: —Debo prepararte un poco antes.
—Ah… Ajá —aceptó, tomando una profunda bocanada de aire, mientras sentía una pequeña incomodidad por ese dedo empujándose lentamente en su interior.
—Sí… así —animó Craig, empujando un poco más.
Tweek colaboró, tratando de relajarse, conforme ese dedo dejaba de ser uno y se convertía en dos y luego en tres, provocándole un poco de fastidio, pero no protestó, hasta que lo sintió apartarse un poco.
—Aún puedes detenerme —le dijo Craig, pegándose a él por la espalda, sintió claramente la erección del chico, caliente y resbalosa, entre sus nalgas, jaló con ambas manos las sábanas y las apretó con fuerza mientras hundía más la cabeza en el colchón.
—No quiero que te detengas —respondió con voz ahogada.
Tweek abrió la boca y soltó un pequeño grito cuando sintió que Craig comenzaba a empujar, sintiendo ardor y dolor, pero aún así no quiso detenerlo.
—Trata de respirar… y de… —Craig se escuchaba agitado y Tweek se sintió nuevamente orgulloso por ello, por conseguir eso en él —trata de empujar un poco.
—Ajá —respondió Tweek, con voz más aguda de lo normal, tratando de obedecerlo y apartar el dolor de su cuerpo, lo sintió empujar y salir un par de veces hasta que lo tuvo completamente en su interior, entonces Craig se detuvo, Tweek sintió las manos calientes y temblorosas de Craig recorriendo su espalda con lentitud, subiendo hacia sus hombros y su nuca y suspiró lentamente.
— ¿Va bien?
—Creo que… creo que sí —aceptó Tweek, sintió a Craig pegarse a su espalda y repartir besos sobre su nuca y su cuello, tratando de relajarlo, antes de comenzar a moverse, lentamente al inicio, de manera cuidadosa; Tweek sentía que su interior se iba relajando poco a poco, que cada vez era más sencillo y menos doloroso, incluso empezaba a encontrarle el placer a aquello, sobre todo cuando Craig movió sus caderas de alguna manera desconocida para él, y sintió que algo mucho más agradable y placentero nacía en su interior.
—Oh… ¡Craig! —no pudo evitar gritar, opacando los gemidos que Craig estaba soltando.
— ¿Así está mejor? —preguntó Craig, sin detenerse, Tweek sólo asintió rápidamente, levantando más las caderas y estremeciéndose por la sensación de placer.
Entonces Craig se detuvo, provocando que Tweek protestara y se girara un poco.
—Quiero verte —pidió Craig con voz ahogada.
— ¿Verme? —preguntó agitadamente Tweek, sintiéndose raro cuando Craig salió completamente de su interior, pero no obtuvo ninguna respuesta, su cuerpo fue girado sobre la cama y sus piernas levantadas, antes de darse cuenta, Craig empujaba nuevamente en su interior, causándole un poco de ardor y dolor.
—Tweek… Oh, Mierda, Tweek, eres tan… —jadeó Craig, dejándose caer sobre el cuerpo de Tweek y haciéndolo abrir las piernas más de lo que Tweek hubiera creído que era capaz.
—Sí… Oh, Craig, esto es… ¡GAH! ¡Oh!... —gritó, anclando sus manos a los hombros de Craig, arqueándose mientras Craig empujaba y salía una vez de su interior, tocándolo en aquella parte que le causaba tanto placer.
—Te ves hermoso —gimió Craig, inclinándose más para besarlo en los labios y el cuello, pronto ambos estuvieron completamente pegados el uno al otro, Tweek apresando a Craig por las caderas con sus piernas, su erección presionándose entre ambos cuerpos, las manos de Craig tocando todo lo posible, sus labios mordiendo cualquier parte que estuviera cerca…
—Craig… Craig… sigue así… oh…
—Tweek, deberías verte, te ves… te ves tan genial… —gimoteó Craig, presionando más su torso contra Tweek, encargándose de que su erección se frotara más fuerte y más rápido.
Tweek se sujetó más de los hombros de Craig, apretando más sus piernas alrededor de las caderas del chico, moviéndose para darle el encuentro en cada estocada, hasta que sintió aquella corriente de placer subiendo desde sus testículos hasta el resto de su cuerpo. Estuvo seguro que gritó con fuerza, mientras convulsionaba por el orgasmo, con los ojos entrecerrados. Craig sigue agitándose contra él un par de veces más, hasta que se quedó completamente quieto, apresándolo contra el colchón, y gimiendo con los labios apretados.
Tweek respiraba aún agitadamente cuando sintió a Craig salir de su interior y dejarse caer a un lado de la cama, no tenía fuerzas para siquiera girar el rostro y no pudo evitar soltar una risita cuando sintió la mano de Craig apresar la suya, entrelazando los dedos.
Por un largo rato ninguno dijo nada, solo se escuchaba la respiración de ambos, y Tweek comenzó a sentirse húmedo y frío, una brisa tibia lo limpio.
— ¿Mejor?
—Sí, gracias.
— ¿Cómo te sientes? —preguntó Craig, sentándose lentamente y buscando jalar una de las mantas para cubrirlos.
Tweek se movió lo suficiente para dejarlo cubrirlos y suspiró cuando sintió la piel tibia de Craig junto a su cuerpo.
— ¿Te sientes bien? —volvió a preguntar Craig, acariciando con una mano su cadera.
—Creo que sí, es decir, supongo que la primera vez siempre…
—Duele un poco.
—Ajá.
—Bien… —Craig bostezó y se pegó más a su cuerpo, envolviéndolo con sus brazos, y Tweek aceptó ese abrazo contento, cerrando los ojos y preparándose para dormir, no queriéndose preocupar por lo que pasaría al día siguiente.
—Buenas ¡GAH! noches —dijo Tweek mientras comenzaba a temblar.
—Claro…Tweek la verdad es que yo no tengo problemas con que nos vean juntos, como novios, pero supongo que tú aún no estás listo para que todos sepan que eres gay, preferirías guardar estas demostraciones para cuando no nos vieran, sin embargo podemos aparentar ser amigos en público.
—Craig… —protestó Tweek, apartándose un poco de él. No cree lo que el chico le decía.
—En serio, no tengo problemas en esperar a que estés seguro de…
— ¿Es decir que quieres… salir conmigo?
Craig le dio una mirada de incredulidad.
— ¿Qué acaso no acabo de demostrártelo?
—No… es decir, sí, es sólo que creí que…
—Lo decía en serio —interrumpió Craig, jalándolo un poco más, acariciándole la mejilla —, me gustas y mucho… muchísimo.
Tweek abrió la boca, pero se sintió incapaz de responder nada, simplemente asintió y se inclinó un poco para besarlo, cuando se apartaron, sonreía ampliamente.
Continuará…
N/A: Oh mierda, tengo los dedos helados y me duelen por tanto tecleo que hice mientras escribía esto e.e
¡Terminé! No vuelvo a escribir un lemmon e.e ¡DEMASIADA PRESIÓN! Oh bueno, espero que les haya gustado este lemmon todo cursilón e.e
Shinigami Out.
