-No, no me pasa nada Al, solo que no tengo hambre- dijo Rose levantándose- me voy a la biblioteca y tengo que escribir a mis padres, que aún no lo he hecho- dijo con una sonrisa que no engañaba a su primo, algo le pasaba- hasta mañana-dijo esto y se marcho.
-Scor, ¿tú sabes algo?- pregunto Eleine.
-Claro que no- y se volvió.
Albus y Eleine se miraron, pasaba algo y Albus quería averiguar el qué. En ese momento Albus recordó algo…
-Oye, Scor-se volvió- ¿qué te querían Goyle y Flint, en el tren?
-Ah, ya veo que has conocido a tus compañeros de cuarto- dijo Scorpius, Albus asintió- nada, querían que formara parte de la pandilla de Borgia, cosa que no he hecho y no lo haría, además, no se si has notado que soy de Gryffindor, no me sorprendería que lo intentasen contigo- concluyo Scorpius, más relajado.
-Pues que lo hagan, no van a conseguir nada, pero no creo ni que lo intenten- dijo Albus convencido.
Eleine y Scorpius lo miraron orgullosos cosa que le hizo enrojecerse. Después de cenar quedaron en el patio de la escuela aprovechando uno de los pocos días de buen tiempo que tendrán. Albus se dirigía a la biblioteca para buscar a Rose, pasar ese rato con ella y los demás, (y excusa para hablar). Albus entro a la biblioteca, un lugar sinuoso, lleno de estanterías con pesados y viejos libros (recordó su castigo del sábado), el lugar tenia un olor a humedad y tenia desperdigadas muchas mesas, en una de ellas estaba Rose.
-Rosie- dijo Albus, esta levanto la mirada asustada- ¿vienes conmigo, Scor y Eli a dar una vuelta?
-No, lo siento aun no acabe de buscar….- dijo Rose.
-Dímelo- ordeno Albus cortándola.
-Al, no se de que me hablas- dijo Rose nerviosa
-Rose Hermione Weasley, ¿me harás insistir?- dijo Albus con un tono que no admitía excusas.
-Esta bien- dijo Rose, fastidiada- ayer discutí con Malfoy y sin querer me pase, diciéndole que estaba solo, que en otras palabras, su padre se paso casi toda la vida en la cárcel- dijo Rose rápido ante la mirada de Albus.
-¡Rose!- dijo Albus fastidiado- ¿qué te pasa? ¿Qué te hizo para que le dijeras eso?- Albus no sabia de que parte estar, pero conociendo a su prima…
-Me llamo dormilona- poniéndose muy roja- lo siento Al
-¿QUÉ?- dijo Albus muy sorprendido- no puedo creerlo, Rose, se supone que tu eres la inteligente, como se te ocurre recurrir a algo como eso por que solo te gasto una broma, porque estoy más que seguro de que era broma ¡Rose!- esta se ponía cada vez más colorada- además Eli a la mañana te llamo lo mismo y a ella no le has dicho nada de sus padres, ¿Por qué?, ¿te vas a unir al club de James y Fred?
-Lo siento- dijo Rose a punto de llorar.
Albus vio a su prima así y no pudo seguir regañándola, a pesar de que seguía muy enfadado, había notado que en Scorpius cualquier cosa que tenga algo que ver con su padre le afectaba muchísimo.
-Rosie, vamos le tienes que pedir perdón, porque lo sientes ¿no?- pregunto Albus ceñudo
-Claro, solo se me escapo, lo siento, sabes como me pongo cuando me molesta algo-dijo Rose.
Salieron de la biblioteca, (después de que la bibliotecaria les regañara por gritar), se dirigieron al patio, donde estaba Eleine y Scorpius, estos pararon de hablar cuando llegaron, Scorpius fijo su mirada en el suelo y Eleine miraba a Albus con una media sonrisa, no le quedaron dudas de que también hablaron de lo mismo que ellos.
-Albus, ya se ha hecho tarde-y era verdad- ¿nos vamos?-dijo Eleine con una clara indirecta.
-Si, adiós primita, Scor hasta mañana- se despidió Albus
-Adios, Scor- y le beso en una mejilla- Buenas noches Rosie- dándole un pequeño abrazo.
Albus se quedo sorprendido de la efusividad de Eleine y se fueron antes de que Scorpius o Rose, pudieran decir algo.
-Eli, ¿tu crees que esos se puedan llevar bien?- pregunto Albus
-Yo creo que si, con el tiempo-dijo Eleine- "Severus Snape" - y entraron en la sala común- Buenas noches, Al- pero a este ni le abrazo, ni le beso.
-Buenas noches- dijo Albus mientras la veía subir rumbo a su dormitorio.
Rose, se quedo mirando por donde desaparecieron su primo y su amiga, no podía creer que le habían hecho una encerrona sin planearlo, pero de todas maneras se armo de valor.
-Malfoy…-empezó a decir Rose
-Es verdad- dijo Scorpius, dejando a Rose boquiabierta- es tarde- dicho esto, se puso rumbo a la torre de Gryffindor, estaba mas que claro que no quería hablar con Rose.
-Espera- le grito Rose, corriendo detrás de el, era muy rápido.
-Weasley, se que no te caigo bien, y no es mi intención- dijo Scorpius volviéndose- estaba preparado para reacciones como la tuya o la de los demás, estoy acostumbrado- gruño poniéndose de nuevo rumbo a la torre. Rose se arto, corrió y se situó delante de el, parándolo.
-No me dejas ni hablar- aclarándose la garganta- lo siento, ¿vale? me pase, no se encajar las bromas ni nada- dijo muy acalorada, mirando al suelo, odiaba ponerse toda roja.
-¿Lo dices en serio?- pregunto Scorpius extrañado
Rose, no sabia como encajar lo que le dijo, así que le miro confundida y Scorpius le devolvía la mirada confundido
-Te pedí perdón- le dijo Rose, temiendo no expresarse bien.
-¿Por qué?- pregunto Scorpius.
-¿Cómo?- a Rose estaba ya muy fastidiada- para pedir perdón no necesito una excusa sino un motivo…- pero paro al ver que Scorpius ya no se aguantaba la risa.
-ERES…ERES…-grito Rose-…!Aggg¡
Rose como un huracán se dirigía a la torre de Gryffindor, mientras oía como Scorpius la llamaba.
-¡Weasley!, WEASLEY- grito medio desesperado Scorpius- ¡ROSE!
Era la primera vez que lo llamaba por su nombre, no por su apellido, esta anomalía la hizo girarse, pero seguía enfadada.
-Siento haberme reído- dijo Scorpius, Rose se sorprendió muchísimo- y acepto tus disculpas- añadió riendo.
-¿Y que encuentras gracioso?- pregunto Rose con rabia
- La verdad, y no te enfades, más-añadió riendo- te pones muy colorada por cualquier cosa- dijo riéndose.
Rose, pensó que si antes estaba colorada, ahora no se podía describir su color de mejillas, sentía toda su sangre en la cara.
-Pues a mi no me hace gracia- dijo, intentando sonar enfadada, pero se estaba riendo.
-Lo siento, te prometo no volverme a reír, ¿vale?- pregunto Scorpius, conteniéndose.
-Vale- dijo Rose, se sentía menos colorada.
Rose comprobó, que Scorpius era un chico bastante burlón, sin lugar a dudas ese chico sabia engañar a la perfección en las primeras impresiones, ahora si que veía al chico que Eleine le había descrito hace dos días en el tren. Y no pudo evitar reconocer que si no fuera un Malfoy seria un buen amigo de sus primos Fred y James.
-Ah, y esto se te cayó hace un momento- le digo después de unos minutos Scorpius y tendiéndole un pergamino a Rose.
-Se me olvido- se lamento Rose, recobrando su color normal, sin dirigirse a nadie en especial.
-Muchachos, quieren o no entrar a su Sala Común- dijo enfadada la Señora Gorda
-Perdón, "Finite Incantatem"- dijo Scorpius, mientras entraban y veían que había poca gente en la Sala Común y no vio a ninguno de sus primos- ¿que se te olvido?-preguntó Scorpius
-Me olvide de pedirle prestada la lechuza a mi primo Albus- le dijo Rose.
-¿Esa es la carta que quieres enviarle a tu familia?- pregunto Scorpius.
-Si- dijo Rose muy apenada
-Ya veo, espera aquí un momento- dicho esto Scorpius subió a su dormitorio.
Rose, no sabia que hacer, ya era tarde y sabia que no podía estar en lo pasillos por que a esa hora ya estaba prohibido, con lo cual no podía ir a la lechucería, pero en ese instante Scorpius bajó y Rose se sorprendió y se puso colorada.
-Toma, puedes utilizar a Aurum- le dijo Scorpius tendiéndole a Rose la lechuza más bonita que vio en su vida, era un poco mas grande que la de Eleine y Albus, tenia los ojos negrísimos para tratarse de una lechuza y su plumaje parecía oro, sin lugar a dudas, el nombre le venía que ni pintado.
-Mal…Scorpius, gracias- dijo Rose colorada- tu lechuza es preciosa, no sabía que tenias una- le dijo mientras le entregaba la carta a la lechuza y se acercaban a la ventana
-Ni yo tampoco lo sabía-dijo riendo, mientras veían a la hermosa ave alejarse- pero hoy me levante y la vi, transportaba una carta de mi familia diciéndome que era mi regalo por acabar en Gryffindor, por ser media dorada, que estaban orgullosos y que…- no dijo nada más, Rose noto que las mejillas de el también estaban un poco rojas- y bueno, ¿a ti no te gustan las lechuzas?- pregunto intentando cambiar de tema.
-Si, claro que me gustan solo que… bueno con el dinero que me dieron mis padres para comprarme una, preferí comprarme unos libros- dijo Rose colorada, era la primera vez que hablaba con Scorpius distendidamente, era más o menos igual que hablar con Eleine o Albus.
- Ya veo-dijo, al cabo de un rato- Rose, en la biblioteca buscabas algo relacionado con nuestras varitas ¿verdad?-pregunto directamente
-¿Cómo lo sabes?- pregunto muy sorprendida Rose.
-Es lo que yo iba a hacer, pero te me has adelantado- dijo Scorpius un tanto sonrojado.
-Si y no encontré nada nuevo, lo mismo que nos dijo la Señora Prince- dijo Rose- además en esa carta le pregunto algo a mi madre, pero supongo que me contestara lo mismo.
-Si, la verdad cuando el fabricante de varitas me dijo que una de mis compañeras tendría la misma varita, no pensé que serias tú, además él me dijo que solo presencio esta anomalía en otra ocasión…-dijo Scorpius muy preocupado.
-¿Si?, ¿sabes quien eran los otros?-pregunto Rose entre contenta y preocupada.
-El Innombrable y tu tío…Harry Potter- dijo Scorpius, mirando la cara de susto de Rose. Ahora ella se había quedado muy pálida.
-Vaya, no me lo esperaba-dijo Rose
-Rose…-dijo Scorpius.
-No te preocupes- dijo Rose, pero seguía pálida- es un mal precedente, pero eso no tiene nada que ver con nosotros, no te hice ninguna cicatriz, ni tu a mi-dijo Rose son una sonrisa.
-Es verdad, pero da miedo-dijo Scorpius- pero como dijo la profesora me lo tomare como una ventaja- Scorpius la miraba con una media sonrisa- tu no puedes atacarme- añadió riendo.
-Ni tu a mi- rió también Rose.
-Pero ahora que lo pienso, seria mejor que Pott…digo James o Fred tuvieran mi misma varita, me sentiría más seguro- declaro Scorpius, Rose se reía, Scorpius le caía muy bien, ahora.
-Bueno, será mejor que me valla a dormir- Rose mirando a la Sala Común nadie les prestaba atención, solo había cinco personas más y eran mayores.
-Si, yo también, mañana te espero-dijo Scorpius mientras subía a los dormitorios de los chicos.
-Lo siento Malfoy- Scorpius se giro preocupado- mañana seré yo la que me levante primero- dijo Rose burlonamente, mientras subía las escaleras a su dormitorio, con la imagen del Scorpius sonriente, sin lugar a dudas se quedaba con este y no con el que le describieron toda su vida, y le daba igual esa macabra coincidencia de varitas.
