Hola bronies y lectores/as:

Recientemente he regresado de mis vacaciones. Me he puesto a escribir para traerles a ustedes este nuevo capítulo.

Recientemente he publicado un nuevo fanfic, "CENICIENTA Y SU FAMILIA". Es una obra de teatro con personajes humanos. Es posible que ustedes piensen "¿Una historia sobre Cenicienta? Ya me vi la película de Disney". Está versión nada tiene que ver con Disney, porque no es el relato de una chica soñadora y un hada madrina, es la historia de 4 mujeres: Cenicienta, sus dos hermanastras y su madrastra, y todas tienen unas personalidades muy diferentes. Por favor, échenle un vistazo.


Capítulo 10
EN CASA DE DERPY

Eran las 20:00 cuando, tras despedirse de su padre, Diamond Tiara salió de su casa. Derpy había insistido en que no cogiese demasiado equipaje, puesto que solo iba a estar fuera tres días, y la niña tenía una copia de las llaves de la vivienda, por lo que si necesitaba algo más podían volver luego a recoger lo que fuese. De modo que la menor se hizo una sencilla bolsa de viaje, con su pijama, algunos productos de aseo, algunos libros del colegio y poco más.

Filthy Rich no lo dijo en voz alta pero se sentía aliviado de desprenderse temporalmente de su hija. La razón por la que permanecía tanto tiempo fuera de Ponyville, aparte de por negocios y trabajo, era que no soportaba su presencia. Tiara no lo sabía, pero había sucedido algo malo con su madre que provocó su muerte; la niña no tenía ni tuvo nunca ninguna culpa, pero Filthy la culpaba. La esposa del señor Rich, Lucrecia, era muy querida por su marido, y cuando murió él se vino abajo, nunca se había terminado de recuperar; el semental culpaba a su hija por algo de lo que la pequeña no era responsable. El único que sabía la verdad era el señor Spoon, pero este último le había hecho prometer a Filthy Rich que jamás se lo dijese a nadie, y menos a la niña. Diamond solo tenía 11 años. ¿Cómo iba a reaccionar si se enteraba de cómo murió su madre? Ella creía que su mama había muerto asesinada en un atraco, y eso ya era bastante difícil de superar, esa era la versión que se rumoreaba en el pueblo, pero que estaba muy lejos de la realidad; quien falleció siendo atracada y asesinada fue la esposa del señor Spoon pero no Lucrecia.

Al cabo de unos minutos Derpy y Tiara llegaron a casa de la pegaso, les abrió la puerta Dinky, quien se extrañó de ver a su madre en compañía de su compañera de escuela.

—Hola, mamá. ¿Qué hace Tiara aquí?

—Se va quedar con nosotras unos días. Su padre se ha ido a Canterlot por motivos de trabajo.

—O sea que… ¿Voy a tener que compartir mi cuarto con ella?

—Claro, cielo.

EN EL IMPERIO DE CRISTAL
Twilight se encontraba cabizbaja en su habitación en compañía de Trixie. La unicornio morada aun no se podía creer lo que había sucedido. Su maestra la había rechazado, junto con toda su familia. ¿Por qué? Celestia era como una segunda madre para ella. ¿Por qué la había tratado de una forma tan cruel? ¿Cómo era posible que la alicornio blanca se comportase así con ella, y con los demás? Twilight tenía la sensación de estar viviendo una pesadilla. Su maestra siempre había sido muy dulce y cariñosa. Aquello tenía que ser un mal sueño, pero era real.

—Twilight, lo siento. La culpa es mía. De no haber usado el amuleto…

—Eso no cambiaría nada, Trixie. Yo ya era lesbiana antes de conocerte. Celestia ha dejado muy claro que mi sexualidad le parece monstruosa. Era solo cuestión de tiempo que esto pasase—contestó la poni lila soltando dos lágrimas.

De pronto alguien llamó a la puerta, Twilight contestó "No estoy de humor", pero Trixie insistió en que se abriese la puerta; lo que menos le convenía su pareja era aislarse, ante la insistencia de la unicornio azul, Twilight abrió con su magia y entraron en la instancia el Shining Armor, sus padres y Spike, quienes dirigieron una suave mirada a la unicornio azulada. Shining tomó la palabra y dijo "Trixie, hemos venido a disculparnos contigo, creemos que hemos sido un poco desagradables, pero lo que hiciste al intentar defender a mi hermana de Celestia fue admirable. Y Twili, sabes que nos tienes aquí para lo que necesites, no estás sola. No te aísles, déjanos ayudarte". Las aludidas se quedaron de piedra ante estas declaraciones, sin saber qué hacer o qué decir, pero después de unos instantes Trixie tomó la palabra respondiendo "No tienen que disculparse, yo debo hacerlo. Hice mal las cosas, cometí errores muy tontos. Twilight fue la única persona que me ayudo, y ahora por mi culpa Celestia les ha castigado a todos ustedes". Velvet abrazó a su hija e hizo un gesto a Trixie para que se sumase al abrazo.

EN CANTERLOT
Celestia le había contado a Dark Mist lo sucedido en el Imperio de Cristal. El semental no daba crédito a lo que oía. ¿Su majestad había desterrado a toda la familia real?

—Majestad. Esto es una broma de mal gusto ¿Verdad?

—Claro que no.

—Majestad. ¿En qué se supone que estabais pensando? La princesa Luna está desaparecida; el ejército no está satisfecho con el nuevo horario; ha habido manifestaciones en contra de Trixie Lulamoon y Twilight Sparkle, pidiendo que sean llevadas a juicio; y las asociaciones de gays y lesbianas reclaman el matrimonio homosexual. Y con todo este follón ¿A su majestad se le ocurre desterrar a toda la familia real? ¿En qué pensabais? Además ¿Queréis expulsar a Shining Armor del ejército? Oh, por Artemisa. Los altos mandos militares solicitaron que continuara cuando él se mudo al Imperio de Cristal.

—Continuó en activo porque aunque el Imperio de Cristal es un Estado independiente, fuimos nosotros quienes derrotamos a Sombra, y la mayor parte del ejército del Imperio proviene de Equestria. Aunque con el tiempo se ha sumado también algunos ponis de cristal como soldados, pero más del 80% de los efectivos del lugar pertenecen a nuestro país.

—Exacto. Lo que significa que tanto la guarnición de Imperio como la de Equestria podrían protestar. Además esos soldados ya no son equestrianos. Vos les obligasteis a jurar lealtad a la princesa Cadence y al Imperio de Cristal, ahora son soldados cristalinos.

Cristalinos era el gentilicio de los habitantes del Imperio de Cristal, es decir, la forma de referirse a los ciudadanos de dicho lugar.

—No me lo recuerdes. Nunca debí desprenderme de parte del ejército.

—Majestad. El Imperio de Cristal y Equestria son países aliados. Lo que menos conviene es un conflicto entre sus gobernantes.

—¡Suficiente! Comunica a todos que hasta nuevo aviso, la familia Sparkle estará expulsada de Equestria, y también mi sobrina Cadence.

—Majestad, por favor, sed razonable. No debéis tomar semejante decisión, y menos con todo lo que está pasando. Además, estamos hablando de vuestra familia. Vos criasteis a la princesa Cadence, todo el país sabe eso; ella es como vuestra hija.

—Cállate, mala pécora (persona astuta y con malas intenciones)

—Majestad. Todo esto es absurdo. Es absurdo y es injusto. Tenéis que rectificar ahora que aun estáis a tiempo. Enviar una carta al Imperio de Cristal, diciendo que lo del exilio fue un lamentable malentendido, producido por un momento de tensión, y pidiendo a la familia Sparkle que regrese a Equestria; luego hacer una declaraciones a la prensa, diciendo que gracias a una investigación privada financiada por la corona, se ha demostrado que Twilight y Trixie son inocentes; volver a normalizar los horarios y condiciones laborales normales del trabajo del ejército; y legalizar el matrimonio homosexual.

—¿Solo eso? Y de paso ¿No quieres que te prepare un sándwich de margaritas?

—Majestad. No le veo la gracia.

—¡La gracias está en que últimamente no haces más que cuestionarme! ¿Y qué es eso de una investigación privada financiada por la corona? No hay tal investigación, eso es mentira.

—Bueno… pero es una mentira piadosa.

Déjate de charla y trasmite mis órdenes. Comunica la expulsión de la familia Sparkle.

—…

—¿Qué esperas? ¿Te has quedado cojo?

—Majestad, os lo ruego. No hagáis esto. Es un error.

—¡Obedece!

—Todo esto es una locura. La prensa se enterará, los periódicos os cuestionaran, vuestra imagen quedará dañada, vuestra familia saldrá perjudicada. Twilight Sparkle es la líder de los elementos de la armonía; sin ella los talismanes pasaran a ser meras baratijas sin ningún poder, en caso de que surja un nuevo enemigo como Nightmare Moon no podremos defendernos.

—…

Durante un momento Celestia se quedó pensativa, parecía que iba a rectificar pero su orgullo pudo más que su razón.

—Elige. U obedeces o te mando arrestar ahora mismo.

—… De acuerdo, trasmitiré vuestras órdenes; pero espero que no os arrepintáis de lo que estáis haciendo.

MEDIA HORA DESPUÉS, EN EL IMPERIO DE CRISTAL
Shining tuvo de pronto un mal presentimiento, y se despidió de los demás diciendo que debía ir a ver a su esposa. Armor se teletransportó a su dormitorio, pero Cadence no estaba allí, tras buscarla por varias habitaciones la encontró en el salón principal. La alicornio rosa estaba sentada en un sofá, mirando unas fotos de cuando ella era pequeña, en una de ellas aparecía la princesa de cristal con tan solo 6 años jugando con su tía Celestia, ambas se estaban peleando con unas almohadas. En la fotografía ambas alicornios aparecían riéndose, la imagen había sido captada por una antigua doncella de Celestia, ya jubilada.

Shining se acercó a su esposa y le puso su casco delantero en su hombro, la alicornio se volvió y se quedó mirando a su marido con ojos llorosos. El semental sin decir nada se sentó al lado de su esposa, le seco las lágrimas y comenzó a acariciar tiernamente sus crines. Ambos permanecieron en silencio mientras se abrazaban. No hacía falta hablar, no era necesario decir palabra alguna; la cara de absoluta tristeza de la princesa ya lo decía todo, estaba sufriendo. Cadence adoraba a su tía y la destrozaba pensar que ella hubiese sido tan cruel. Shining continuó abrazado a su esposa y dejó que esta llorase y se desahogase encima de él; tras varios minutos Cadence poco a poco comenzó a calmarse.

La princesa se recostó en el sofá, con la cabeza apoyada en los cascos traseros de su esposo, a modo de almohada. Él se dejó hacer y continuó acariciando a la yegua; primero por las crines y después por el cuello, la cara, la extremidades y finalmente la espalda. Si Cadenza no se hubiese encontrado tan deprimida, posiblemente al final se hubiese sentido excitada pero su tristeza era demasiado grande, aunque se sentía reconfortada estado cerca de Shining.

UNA HORA DESPUÉS, EN PONYVILLE
Eran las 21:30. Dinky se encontraba en su habitación en compañía de Diamond. Tiara apenas había hablado desde que llegó a casa de Derpy. A la niña terrestre le resultaba raro todo lo que estaba pasando, ella nunca había tenido una buena relación con la pegaso ni tampoco con Dinky, y ahora estaba viviendo con ellas aunque fuese temporalmente. La pequeña unicornio miraba con desconfianza su compañera de escuela, sabía que Tiara últimamente lo había pasado mal en el colegio, pero… ¿Era necesario tenerla en casa?

EN CASA DE SILVER
El señor Spoon entró en la habitación de su hija, preguntándole por Diamond Tiara.

—¡No quiero hablar de ella, papá!—gritó Silver.

—Lo siento, cariño, pero vamos a hablar de ello. Te he preguntado sobre este asunto varias veces desde que ambas os peleasteis. Tú te has negado a responder hasta ahora, no he querido insistirte porque quería darte tiempo, pero quizás mi error fue esperar.

—¿Por qué te importa tanto?

—Me importa mucho por tres razones; primera, porque eres mi hija y aunque no lo admitas sé que echas de menos a Tiara; segunda, porque ambas habéis crecido juntas; y tercera, porque yo quiero al señor Rich como a un hermano, y su hija para mí es como una sobrina.

EN CASA DE DERPY
De pronto las niñas oyeron la voz de Derpy llamándolas para cenar. Ambas salieron de la habitación. Tiara se encamino al salón, pero Dinky la llamó la atención diciéndola que normalmente se comía en la cocina. A Diamond le resultó aquello muy extraño. ¿En aquella casa se comía en el mismo lugar donde se cocinaba? Que ordinariez, aunque aquella vivienda era más pequeña que la de su padre.

Ambas menores entraron en la cocina, donde la mesa ya estaba puesta. El suelo era de azulejos blancos, al igual que el techo, las encimeras eran de un color marrón parquet. Tiara miro la mesa, era de madera pintada toda de blanco; el mantel era de plástico no de hilo fino; los platos no eran de porcelana, parecían de cristal y los cubiertos eran metálicos en vez de ser de plata.

«O esta gente es muy pobre, o son muy cutres. En fin, mejor me callo y como» pensó la niña.

Derpy había servido las judías blancas que preparo Tiara, junto con una ensalada. Diamond cogió la cuchara para empezar a comer, pero Derpy la detuvo diciendo "Aun no. Primero hay que dar gracias". La niña soltó la cuchara y las tres comensales rezaron una oración a Artemisa, después comenzaron a cenar.

Durante los primeros minutos nadie dijo nada, pero Derpy rompió el silencio.

—Hemos de hablar, Tiara. Quiero que mañana tengas una conversación con Silver. Debes intentar reconciliarte con ella. También deberás disculparte con Apple Bloom y sus amigas, pero eso después. Lo primero es el caso de Silver.

—Silver Spoon no quiere hablarme—respondió furiosa la niña terrestre.

—Entonces tendrás que lograr que sí quiera. Todo Ponyville sabe que siempre habéis estado muy unidas.

Diamond Tiara se levanto de la mesa dando un golpe, y miró furiosa a Derpy.

—¡No tienes derecho! ¡No puedes decirme que tengo que hacer! ¡No eres mi mamá!

—¡No le hables así a mi mami!—se quejó Dinky.

—Tú cállate, boba. No estoy hablando contigo. Nadie está hablando contigo.

Dinky Doo se levanto de la mesa.

—No tienes derecho a hablarnos así a mi mamá y a mí.

—Cállate, tonta—respondió Tiara.

—Boba.

—Insoportable.

—Niña pija.

—¡Suficiente! ¡Silencio las dos! Dinky, coge tu plato y llévatelo al salón. Quiero quedarme a solas con nuestra invitada.

—Pero mamá…

—Al salón, Dinky. No me lo hagas repetir o te dejo sin paga este fin de semana.

—Sí, mami—contestó la pequeña unicornio abandonando la cocina, y cerrando la puerta al salir.

Derpy miró enfadada a Diamond.

—Que sea la última vez que te oigo usar ese tono, jovencita. Podemos hablar de lo que tú quieras pero con educación. No es lo mismo la libertad de expresión que la falta de modales. Solo estarás aquí tres días, pero mientras tanto esta es mi casa y respetarás mis reglas. Ahora estás viviendo con otras dos personas, y adoptaras unas formas de convivencia.

—Tú no eres mi mamá.

—No, pero soy quien está a tu cargo ahora mismo.

—… Silver, ella no querrá hablar conmigo…

—Dinky me contó ayer que últimamente lo has pasado mal en el colegio, lo siento. De pequeña sufrí muchas burlas y abusos en la academia de Cloudsdale. Conozco muy bien lo que significa ser rechazada.

—… Entonces, ¿Abusaban de ti?

—Sí. El mero hecho de ser bizca era motivo de burla. Me llamaban retrasada y cosas peores. Nunca he sido retrasada. Era la primera de mi clase pero no tenía amigos.

—… Lo siento. ¿Y qué hiciste?

—Cuando cumplí la mayoría de edad me mude a Ponyville. Al principio trabajé como limpiadora en varias casas, hasta que conseguí sacarme la oposición de cartero. Una vez aquí todo fue mejor, la gente de este pueblo me aceptó, al principio mis ojos eran muy comentados pero no de la misma forma que antes. Todavía hay quien hace chistes sobre mi aspecto, pero estos no tienen la misma malicia que los de Cloudsdale.

—…

La niña se había quedado en silencio asimilando las palabras de la pegaso.

—Lo siento, siento lo que te he dicho ¿Vale? No puedo hablar con Silver, ella no quiere verme, me rechazará. Yo… no puedo hacerlo—contestó la niña con cara de tristeza.

Derpy beso a la niña en la frente y la abrazo. Tiara le devolvió el abrazó y comenzó a sollozar.

Fuera de la cocina Dinky había oído toda la conversación al otro lado de la puerta. ¿Su madre había sufrido abusos en el colegio? Entonces ¿Por qué nunca se lo había dicho? ¿Y por qué se lo contaba a Tiara?

«¿Por qué primero me manda al salón, y ahora tiene está conversación con Tiara? No me gusta. Derpy es mi mamá, mía y de nadie más» pensó furiosa y celosa la pequeña unicornio mientras se iba al salón. Después de terminar de cenar Dinky se fue a su habitación, como solo había una cama la tendría que compartir con Diamond, cosa que no le gustaba a la niña unicornio.

«Ojala la "roba mamás" no ronque. En fin… paciencia, solo son tres días. Solo hay que aguantarla tres días y luego mamá volverá a ser solo para mí» pensó la podrilla.

De pronto Derpy y Tiara entraron en el dormitorio. Para sorpresa de Dinky Tiara la pidió perdón por lo sucedido en la cocina alargando su casco en señal de disculpa, la pequeña unicornio dudo un poco, pero ante la mirada de su madre, situada a la espalda de Diamond, estrechó el casco de Tiara y la respondió "Yo también lo siento".

La pegaso adulta le dijo a Diamond que se pusiera el pijama mientras se llevaba a su hija al salón. Una vez a solas la yegua adulta se dirigió a la pequeña unicornio.

—Dinky, no soy tonta. Sé que no te gusta tener aquí a Tiara, pero ella lo está pasando mal y tiene tu misma edad. Quiero ayudarla y tú debes ayudarme.

—No me disgusta que este aquí, lo que pasa es que…

—Lo que pasa es que no te gusta que yo miré a ninguna niña salvo a ti.

—… pero ¿Cómo sabes…?

—Soy madre soltera, cariño. Te he cuidado sola durante toda tu vida. Pocas cosas se me escapan. Conozco cada una de tus miradas, de tus gestos… a mí no puedes engañarme tan fácilmente.

La pequeña unicornio miró asombrada a su madre. De modo que ella se había dado cuenta de sus celos desde el principio, ya no tenía sentido disimular.

—Tiara no es tu hija, yo sí. Tú eres mi mami y no quiero compartirte.

—Dinky, tú eres mi hija, te quiero muchísimo. Nadie puede reemplazarte. Lo que siento por ti nada ni nadie puede cambiarlo; pero eso no significa que no pueda comparecedme de otra niña que lo está pasando mal. Incluso si llegase a encariñarme con Diamond ese cariño no podría sustituir a lo que siento por ti, y no sería comparable porque sería un sentimiento distinto. Hay muchas formas diferentes de querer, eso lo entenderás conforme crezcas.

—…—Dinky no sabía que contestar, intentaba asimilar las palabras de su madre—Lo siento, no quiero comportame como una niña tonta, pero es que yo… te quiero mucho, mama—contestó la pequeña abrazando a su madre.

En el exterior Tiara miraba desde una cierta distancia la puerta cerrada del salón. Al principio había pensado en escuchar la conversación, pero se contuvo. Derpy se había portado muy bien con ella, no se merecía que la espiase.

Unos minutos después Tiara notó que se giraba el pomo de la puerta, y se fue rápidamente al dormitorio antes de que Derpy y su hija saliesen del salón. Después Derpy ordenó a las dos jóvenes que se lavasen los dientes y se preparasen para dormir, para entonces ya eran más de las 22:20. Ambas niñas se acomodaron en la cama de Dinky, Derpy las arropo y le preguntó a su hija qué cuento había elegido.

—¿Cuento?—se extraño Tiara.

—Siempre le leo a Dinky antes de dormir, ahora en lugar de una oyente tengo dos—respondió Derpy riéndose.

Diamond Tiara se quedó extrañada con esta respuesta, su padre nunca la leía. A veces la niña se lo pedía pero él se negaba diciendo que no tenía tiempo, y que su hija ya era mayor para leerse los cuentos por si misma.

Derpy esperó a que las dos niñas estuviesen profundamente dormidas, después salió fuera de casa y cerró con llave. No le gustaba ausentarse, pero confiaba en que las menores no se despertarían, tenía algo importante que hacer y no quería que estuviesen presentes. Por si despertaban las había dejado una nota en la habitación. Dinky tenía llaves por lo que no se quedarían encerradas.

A LAS ONCE DE LA NOCHE, EN EL IMPERIO DE CRISTAL
Trixie estaba durmiendo en su habitación cuando notó que alguien la zarandeaba. La unicornio azul se despertó con cierta pereza y encendió la luz de la mesilla de noche. La poni azulada miró a su izquierda y se encontró con Sparkle.

—¿Twilight? ¿Qué haces levantada a estas horas?—preguntó la unicornio azul dando un bostezo.

—Perdóname por despertarte, pero no quiero estar sola. ¿Puedo dormir contigo?

—Claro, ven—contestó Trixie echándose a un lado para dejar sitio a la unicornio morada. Seguidamente se apagó la luz.

Una hora después, a las 0:00, Shining Armor se asomó a la habitación de su hermana para comprobar si dormía bien. Al descubrir que ella no estaba allí se alarmó, pensó en despertar a los demás, pero primero decidió echar un vistazo por las habitaciones más cercanas. El cuarto de Trixie estaba justo al lado, al examinarlo Armor descubrió a ambas yeguas; las dos unicornio estaban abrazadas entre ellas mientras dormían plácidamente. El semental se acerco a la cama y con cuidado de no despertarlas las arropó.

«Al final no vas a ser una cuñada tan desastrosa, Trixie» pensó el varón mientras salía del dormitorio.

A LA MAÑANA SIGUIENTE
Celestia levanto el sol en la plaza mayor de Canterlot y regresó al palacio. Después de desayunar Dark Mist fue a verla a la sala del trono. El semental miraba con cara de enfado a la princesa, y le dio un ejemplar del periódico del Canterlot Express.

—Majestad. Os lo advertí. Sabía que esto pasaría.

—No vuelvas a hablarme con ese tono de reproche. ¿Qué pasa?

—Leer los titulares.

—… ¿Qué demonios?

¿CELESTIA SE VUELVE LOCA, O TEME UNA REVOLUCIÓN POR PARTE DE SU PROPIA FAMILIA?

LA MISMÍSIMA PRINCESA CELESTIA HA TOMADO LA DECISIÓN DE AISLAR A TODA LA FAMILIA REAL EN EL IMPERIO DE CRISTAL.

A la familia real se le ha prohibido la entrada en Equestria, el único que se ha librado de esta sentencia es el príncipe Blueblood. Se desconoce por qué la princesa Celestia ha tomado tal decisión, por lo que han resurgido los rumores de que hay una conspiración contra ella. Al parecer su majestad tiene miedo de su propia familia. Sin embargo, otros opinan que la princesa Celestia se ha vuelto loca, incluso se rumorea que mantiene retenida a su hermana, dado que desde hace varios días nadie sabe nada de la princesa Luna.

Por ahora no tenemos apenas datos de este suceso. Les iremos informando.

Celestia arrugó el periódico y lo tiró al suelo.

—Majestad. Esto ya ha llegado demasiado lejos. Debéis hacer volver a la familia real de inmediato—intervino Dark Mist.

—¡Cállate de una vez! ¡Me tienes harta! ¿Entiendes? ¡Completamente harta! Ya no pienso aguantarte más. Estás despedido. Te doy dos horas para recoger tus cosas y marcharte de este palacio, a no ser que prefieras que te quite algo más que el empleo.

El semental sonrió.

—¿Qué pasa? ¿Te hace gracias quedarte sin trabajo?

—No.

—¿Entonces?

—Nada, cosas mías.

«Ya no tienes a Luna ni a tu familia, y ahora tampoco a mí. Veremos cómo te las arreglas tú sola» pensó el semental.

—Iré a recoger mis cosas.

EN PONYVILLE
Derpy acompañó a Dinky y Tiara a la escuela, está última se quejó de que habían salido algo temprano; para cuando llegaron a la puerta del colegio aun no había nadie, pero la pegaso adulta insistió en que esperaban a alguien. Al poco se presentó Silver Spoon junto con su padre. El semental saludó sonriente a Derpy y a las niñas. Diamond y Silver se miraron entre ellas pero no dijeron nada. De pronto Dinky se acercó a la hija del señor Spoon.

—Hola, Silver. Creo que Tiara quiere decirte algo. ¿No es así?—comentó la pequeña unicornio mirando a la terrestre rosada.

Los dos adultos contemplaban a las niñas en silencio. Diamond se acercó tímidamente a Silver. Durante unos instantes Tiara se quedo mirando a su antigua amiga sin atreverse a decir nada, pero al final le hecho valor y dijo "Silver, sé que me porté mal contigo, pero eres mi mejor amiga… yo… lo siento ¿Me perdonas?" La terrestre grisácea al principio puso cara de enfadada, miró a su padre de forma interrogativa, y este contestó "Ya hablamos anoche de este tema, cariño". Durante unos instantes Silver se quedó pensativa, pero entonces se acordó de la conversación que tuvo con su padre; miró fijamente a Tiara, parecía arrepentida. Ambas habían estado siempre muy unidas, fue entonces cuando la menor grisácea supo lo que tenía que hacer, y respondió "También lo siento, Tiara. No debí enfadarme tanto ¿Amigas?" Ambas niñas se fundieron en un abrazo ante la mirara y la sonrisa de los dos adultos y de Dinky.

Al rato empezaron a llegar el resto de los alumnos y la maestra. Cuando las niñas entraron en el edificio Derpy y Silver se marcharon juntos.

—¿Me aceptas un café, Derpy?

—De acuerdo, Spoon.

—No esperaba que vinieses a verme anoche.

—Solo fue una breve visita de cortesía para hablar sobre las niñas. ¿Estabas acostado?

—No pero Silver sí. Afortunadamente no se despertó.

—Deje a Dinky y Tiara durmiendo. Sabía que podía ausentarme unos minutos. Este pueblo es seguro. Fue un acierto quedar temprano en la puerta de la escuela, antes de las clases.

Ambos adultos se miraron entre sí sonriéndose mutuamente.

Aquel día a Tiara le fueron bien las cosas en clase. Silver le insistió en que se disculpase con las CMC, Diamond dudó pero para no decepcionar a su amiga lo hizo cuando estaban en el patio; al principio fue difícil, las CMC no terminaban de fiarse de Tiara, pero Apple Bloom y Silver hicieron de mediadoras. Aunque nadie sabe cómo lo hizo, Dinky consiguió que Snails se disculpase con Tiara. Sin embargo, no todo fueron buenas noticias para la terrestre rosada; poco después de regresar de la escuela, recibió una carta de su padre, en dicha misiva el señor Rich decía que por motivos de trabajo retrasaría su regreso a Ponyville, e insistía a su hija a que continuase viviendo con Derpy.

AQUELLA NOCHE
Dark Mist regresó a su casa de madrugada. Nada más entrar apartó una pesada alfombra, debajo de la cual había una trampilla, que daba a un sótano; había escalera para bajar y un interruptor de la luz a la entrada del mismo. El semental encendió la luz y bajó los escalones. En el interior había una alicornio de pelaje azul escuro dormida sobre un colchón. Mist zarandeó a la yegua para que se despertará, La princesa Luna dio un bostezo y miró a Dark diciendo "¿Qué hora es?", a lo que el aludido respondió "Ha llegado vuestra hora, majestad".

FIN DEL CAPÍTULO 10 Y DEL SEGUNDO ARCO


Hola bronies y lectores.

Aquí acaba el segundo arco argumental, a partir del capítulo 11 comenzará el tercero.

En este capítulo quise meter un poco de ternura. En el anterior ya tuvimos mucha tristeza y frustración.

Disfrute mucho con Derpy. Es un personaje que me encanta y pienso que en la serie está desaprovechado. Me pareció súper tierno cuando se encuentra cuidando de las dos niñas.

Les animó a leer mi nuevo fic de Cenicienta. Es una versión muy diferente de la Disney, inventada por mí.

Mala pécora. Persona astuta y con malas intenciones

Judías blancas. En el capítulo anterior uno de ustedes me preguntó qué eran las judías blancas. Búsquenlo en google-imágenes. Es una comida, que posee varios nombres también se le llama alubias o fabada. Otros nombres son: habichuelas, fríjoles, fréjol y porotos.

Un saludo.
Nos leemos.