"Venganza" (Parte I)
Mahou Shoujo Lyrical no me pertenece. Todo es de sus respectivos autores. (Aunque aquí si expreso mi odio hacía Yunno xD)
ESTACIÓN DE POLICÍA...
Cuando Fate y sus amigos habían llegado a la estación, habían sido separados en grupos de tres en diferentes celdas, ya sea cerca o lejos. El polisonte que había detenido a la rubia, ya estaba empezando a decirle sus "crímenes" a lo que Fate sólo rió en burla, pues sabía que por más que aquel hombre lo intentara, jamás lograría llevarla a la cárcel. Kenta el oficial a cargo de ellos, ya tenía sospechas de la rubia, pues aparte de que tuvo que ir tras ella a una velocidad peligrosa, notó que no cualquiera podría esquivar tan fácilmente a algunas patrullas. Aparte de todo eso, también tenía que ir a la escuela en donde estudiaba la susodicha junto a sus amigos, pues habían recibido una llamada de emergencia. En los vehículos de los demás, pudieron ver que todos ellos iban armados, no con simples armas, si no que eran algunas muy potentes. A lo que él los acusaría por poseer armas ilegalmente. También por daños a la ciudad, así como su rebeldía y prepotencia.
La primer persona en pasar a la sala de interrogatorios fue Fate, que parecía estar de lo más tranquila y confiada, como si no hubiera pasado nada. Kenta entró con ella sentándola en una de las sillas cercanas.
"Así que tu eres Fate Testarossa Harlaown, la hija de dos grandes empresarias" Confirmó Kenta.
"Sí, soy una celebridad" Afirmó con burla la chica.
El policía la miró notando que estaba con una gran sonrisa, burlándose de él en su cara. "Muy chistosita"
Fate sólo alzó los hombros, quitándole importancia al asunto, ella sabía perfectamente que aquel hombre empezaría a hacerle preguntas inútiles que sólo la harían perder el tiempo. Ahora mismo lo que quería era irse y rescatar a Nanoha y a Hayate de Veyron y Yunno. Quería vengarse de ellos, los mataría sin dudarlo, se había dicho que sí aquel rubio le ponía la mano encima a Nanoha, ella misma se encargaría de hacerlo sufrir de una manera que lo haría suplicar por su vida.
"Bueno, ya sabes porque estas aqui, así que empecemos. ¿Donde aprendiste a correr de ese modo?"
"No aprendí, nací con el don" Fate miró al oficial tranquilamente.
"Claro, ¿Y yo soy estúpido?"
"Pues no sé, aunque yo diría que en vez de estúpido es pendejo"
Kenta golpeó la mesa intentando asustarla, pero falló ya que la chica no se veía afectada. "¿Te crees muy lista no?"
"No me creo, lo soy oficial"
"Mira jovencita, aunque intentes evadir preguntas. Sabes muy bien que nadie te salvará, nisiquiera tus madres"
"Sí usted lo dice"
"Siguiente pregunta, ¿Porque tus amigos llevaban armas?"
"No tengo idea"
"¿Tuvieron que ver en el desastre de la escuela TSAB?"
"No, yo nisiquiera estaba ahí"
"Así que ¿Donde se supone que estabas?"
"En mi casa, durmiendo"
"Aja, tengo entendido que tienes una novia que va en la misma escuela que tu ¿Cierto?"
"Sí, Nanoha" Fate apretó los puños fuertemente, pues intentaba calmar su ira.
"¿Sabe donde esta?"
"No" Fate miró al oficial fijamente.
"Al parecer dicen que ha sido secuestrada. ¿Usted sabe si estuvo amenazada?"
"No, no sabía. Ella es una chica muy amable con todos"
"Si fuera amable con todos, ella no estaría secuestrada, a menos que..." El oficial dejó incompleta su frase, sólo mirando a la criminal.
"A menos que que?" Fate entrecerró los ojos amenazadoramente.
"Que tal si la chica, estaba con alguien que no debía y-" El oficial fue interrumpido por un puñetazo que llegó a su cara, pues Fate lo había golpeado con todas sus fuerzas.
Rápidamente entraron dos oficiales más, agarrando a la rubia desenfrenada, ya que quería seguir golpeando a Kenta. "¡No vuelvas a hablar de Nanoha así. Bastardo!" La chica fue llevada de nuevo a su celda algo torpe, pues para ser joven, ejercía demasiada fuerza.
Signum y Verossa que estaban en la misma celda que Fate, empezaron a oír gritos de su amiga, rápidamente se asomaron por los barrotes, observando como la chica era llevada de nuevo a su celda. "¡Sueltenme!" La rubia fue metida bruscamente al lugar.
"Fate. ¿Que paso?" Preguntó Signum.
"Le partí la cara a un policía" Fate observó sus nudillos rojos.
"¿Porque?" Intervino Verossa.
"Empezó a hablar mal de Nanoha y eso a nadie se lo permito. Me importa muy poco si es un oficial"
"Cálmate Fate"
"¿Que tal el interrogatorio?" Verossa miró hacía donde habían salido los policías, para asegurarse de que no oían nada.
"Puras preguntas estúpidas, ese oficial intentará presionarlos"
"Debemos largarnos de aquí Fate" Signum miró a su amiga seriamente.
"Ya lo sé. Pero por ahora debemos soportar esto" Los chicos escucharon que el mismo oficial que llevó a Fate, regresaba por otro de ellos para interrogarlo.
Aquel hombre le hizo una seña a Signum de que se acercara, pues era su turno. La pelirosa se fue con aquel oficial, dándole un último vistazo a sus amigos.
Lindy estaba en su oficina relajándose mientras observaba por una de aquellas enormes ventanas, su encuentro con Momoko había sido interesante para ella y ahora que lo recordaba nuevamente, una sonrisa se formó en sus labios.
"Momoko..." Susurró.
FLASHBACK...
En casa de los Takamachi estaba Lindy sentada enfrente de la bella mujer, su visita había sido inesperada para Momoko, pues no pensó que nuevamente se encontraría con ella, no por el momento. Como pudo Momoko intentaba hablar con aquella mujer, pues recuerdos del pasado regresaban a su memoria. Ella no quería recordarlos pues lo que pasó fue hace bastante tiempo, la mujer se sentía nerviosa con su presencia. Pero no podía evitar alegrarse de que al menos estaba bien.
"Así que, ¿A que se debe tu visita?" Preguntó Momoko, tomando un poco de té.
"Quería verte y saber como estabas" Lindy miró fijamente a la otra mujer, no perdiendo detalle de como sorvía el té.
"Yo estoy bien, ¿Y tu que tal?"
"Estoy bien" La peliverde tomó un poco de su bebida.
"Realmente a que veniste Lindy" Momoko miró seria a la mujer.
"Ya te lo dije, además quería ver cuan tan hermosa te habías puesto" Lindy le guiñó un ojo pícaramente.
"Deja tus galanterías para después"
"Eres cruel conmigo, antes no eras así"
"Tú lo has dicho, fue antes. Ahora no"
"¿Yo tengo la culpa de lo que pasó?"
"Sí, porque no hiciste nada pra evitarlo"
"Yo traté, pero tu seguías haciendo lo mismo"
"Lindy, lo que pasó fue un error" Momoko dejó su taza en la mesita observando mejor a la peliverde.
"¿Ahora sufres de arrepentimiento?" Cuestionó Lindy.
"No, pero eso no significa que pasará de nuevo"
"Eso lo dices ahora pero-" La peliverde fue interrumpida cuando observó como Momoko se ponía rápidamente de pie.
"Basta, no quiero hablar más de eso, vete de mi casa y no regreses hasta que hayas entendido la situación"
Lindy dejó su taza en la mesita, parándose. Observó unos instantes a Momoko notando que sus zafiros estaban oscuros. Ella sonrió un poco y haciendo caso omiso de lo que dijo la otra mujer, se acercó a ella y la agarró fuertemente de la cintura. Momoko se sorprendió un poco e intentó quitársela de encima, pero la otra mujer tenía fuerza necesaria para domarla.
"Dime que no quieres que te bese" Lindy se acercó un poco más a la mujer quedando a una distancia corta.
"No quiero que me beses" Momoko miró unos instantes los labios de Lindy, notando que se veían apetitosos. Un escalofrío recorrió su cuerpo, al sentir como la mano de la otra mujer tocó levemente su trasero, haciendo que un bonito sonrojo se asomara en sus mejillas.
"Sabes bien que no es cierto" Dijo con voz ronca.
"Lo es" Dijo decidida la mujer.
"Bien..." La peliverde soltó a la otra mujer y sin voltearla a ver se fue, dejando a la otra todavía afectada.
"No se volverá a repetir" Se dijo Momoko sentándose en el sofá.
FIN DEL FLASHBACK...
"Sigues siendo tan terca" Lindy sonrió un poco mientras meneaba la cabeza en negación.
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su teléfono empezó a sonar, al principio lo había dejado sonar ignorándolo por completo, pero al parecer la persona que llamaba, no pensaba darse por vencida. Sin más se acercó a el y observó la pantalla, viendo el número de Shari.
"¿Hola?" Contestó confusa.
"Hola, Lindy-san" La peliverde notó que la voz de aquella chica sonaba nerviosa.
"¿Pasa algo, Shari?"
"Lindy-san, es sobre Fate-chan" Al instante Lindy se enderezó poniendo más atención.
"¿Que le pasa a mi hija?"
"Verá, lo que sucedió es que Fate-chan fue detenida"
"¿Que hizo esta vez?" Lindy se masajeó las sienes.
"Bueno, ella sólo trataba de salvar a Nanoha-chan" Al oír aquel nombre Lindy se puso de pie
"¿Que le pasó? ¿Donde esta ahora?"
"Alguien la secuestró, Fate-chan y los demás fueron a la escuela, ya que ahí había un alboroto"
"Entiendo, Shari quiero que le avises a los padres de Nanoha-chan ahora. También empieza a mover los hilos"
"Como usted diga" Lindy colgó, saliendo de su oficina. Rápidamente se dirigió al ascensor.
"Los voy a sacar de ahí rápido" Y con eso las puertas del ascensor se cerraron.
CASA TAKAMACHI 4PM...
Momoko estaba junto a Shiro observando algunos papeles importantes, estaban tan metidos en ellos que no se habían dado cuenta que uno de sus hijos todavía no llegaba a casa. La casa estaba en silencio, pues tanto Miyuki como Kyouya estaban entrenando en otra parte de la misma. El télefono de la residencia empezó a sonar, sacando a Momoko de sus pensamientos. Ella se levantó rápidamente a contestar.
"¿Hola? Residencia Takamachi"
"Hola, ehh... me podría comunicar con la madre de Nanoha-chan, por favor" Pidió amablemente Shari.
"Ella habla, ¿Quién la busca?" Preguntó curiosa Momoko.
"Habla una amiga de ella, emm sólo le llamaba para decirle algo muy importante"
"¿Importante?" Shiro dejó lo que estaba haciendo y observó a su esposa que parecía estar confundida.
"Sí, Takamachi-san. Nanoha-chan ha...sido secuestrada" Momoko dejó caer el télefono, pues se había quedado atontada con lo que escuchó.
Shiro se levantó rápidamente, acercándose a su esposa. "¿Momoko?"
"S-Shiro, nuestra hija... ella..." La mujer empezó a llorar desconsoladamente dejando a su esposo confundido. Rápidamente, Shiro levantó el télefono."¿Hola?"
"Señora Takamachi-san?"
"No, habla su esposo. Dígame que le dijo a mi esposa para que empezara a llorar" Reclamó el hombre.
"B-Bueno s-señor, es que... Nanoha-chan fue...secuestrada" Shiro miró nuevamente a su esposa, sin alejarse del teléfono.
"S-Shiro, nuestra hija..." La mujer empezó a llorar más, aferrándose a su esposo. Shiro también empezó a llorar junto a su mujer, pues no podían creer que algo como eso había pasado.
ESTACIÓN DE POLICÍA... (SALA DE INTERROGATORIOS)
"Llevamos casi media hora aquí intentando hacerte hablar" Kenta miró a Signum que estaba renuente a decir algo.
"Sí me vas a meter a la cárcel hazlo ya" Retó la pelirosa.
"Verás que pronto tu y tus ami-" Kenta fue interrumpido cuando alguien entró a la sala.
"Kenta, deja ir a la chica" Ordenó el superior de Kenta, un hombre alto y serio para algunos. Y claro una persona influyente con Lindy.
"P-Pero jefe!" Replicó sorprendido.
"Haz lo que te digo. Quítale las esposas y libera también a los otros chicos" Kaito Fuchida miró a Signum complicemente. La pelirosa dejó salir una sonrisa, mientras se levantaba.
"Sí señor" Kenta se acercó a la chica para quitarle aquellas esposas, cuando lo hizo la miró amenazadoramente.
"¿Algún problema, Kenta?" Preguntó con sorna Signum.
"Te estaré vigilando"
"Lo que digas, policía inútil" Signum se dirigió al otro hombre saliendo juntos.
"Tengan más cuidado" Recomendó Kaito, parándose junto a Lindy.
"Todos vamos a hablar" Dijo Lindy, mirando seriamente a Signum.
"Sí, Lindy-san" Kenta salió en ese preciso momento, viendo a una de las madres de aquella rubia insolente. Sin pensarlo se acercó a ella, queriéndole dejar algo en claro.
"Buenas tardes Lindy-sama" Kenta hizo una reverencia en respeto por la mujer.
"Buenas tardes" Lindy miró al hombre fijamente, pues sentía que diría algo totalmente ilógico para ella.
"Si me deja decirle algo Lindy-sama, usted debería dejar que sus hijos y sus amigos paguen por sus crímenes"
La peliverde sonrió irónicamente pues ¿Desde cuando un simple policía podía decirle ese tipo de cosas? "Kenta-san, estoy aquí para recoger a mis hijos y a sus amigos, no para que un idiota como tu me diga que hacer y que no"
"Kenta, ve por los demás" Kaito miró severamente al oficial.
"Sí señor" Kenta se fue hacía los separos, en donde ya se estaban dando una idea los demás.
"Alguien viene" Avisó Verossa acercándose a los barrotes. Fate se levantó rápidamente poniéndose a lado de su amigo.
"Todos ustedes estan libres" Dijo Kenta enojado.
Los demás chicos sonrieron divertidamente, pues al parecer Lindy ya había hecho sus movimientos. Y claro también hiriendo el orgullo de aquel oficial. "Ya era hora" Dijo Alicia.
Kenta abrió la reja donde estaban Verossa y Fate, haciéndose a un lado los dejó salir. "Vaya, vaya. ¿Que dices ahora?" Inquirió con diversión Fate.
El oficial hizo caso omiso de ella, dirigiéndose a las demás celdas. Así conforme abría las rejas, todos iban saliendo. Los amigos se empezaron a juntar esperando a que Kenta les quitara esas estorbosas esposas. El hombre sacó otras llaves con las cuáles se las quitaría, uno por uno fue pasando, librándose de todo un problema.
"Kenta, te dije que sonrieras mientras pudieras ¿Verdad? Que se siente saber que no nos podrás llevar a prisión?"
"Todos son delincuentes, tienen suerte"
"Espero que no le hayas dicho algo estúpido a mi padre o ella se desquitará" Alicia miró al oficial con recelo.
"Lindy-sama no se atrevería a hacer algo"
"¿Estas seguro?" Todos empezaron a salir de aquel lugar, dirigiéndose a Lindy, que al parecer estaba conversando con Kaito. Por otro lado Kenta se quedó con la duda, ¿Aquella mujer sería capaz de hacer algo?
Lindy al ver a sus hijos y a los demás chicos suspiró, pues intentaba calmarse. Fate al verla sabía que la regañaría pronto. Signum parecía más enfocada en Kenta, que miraba a todos sospechosamente. "Fate, Alicia, Chrono. Espero que me digan todo" La peliverde empezó a caminar siendo seguida por sus hijos y amigos. Todos iban en silencio ya que estaban nerviosos. Pues la peliverde no era nada amigable cuando estaba enojada. Al verse todos ya salir de la estación de policía, notaron como Shiro y Momoko iban llegando en un lujoso auto negro. Fate al verlos se sorprendió, miró a Lindy que parecía estar demasiado seria para el gusto de todos.
Los Takamachi al ver a Fate, se acercaron rápidamente, notaron como la rubia tenía raspones en sus brazos y una cortada en su mejilla. Momoko empezó a sentir pánico, pues creía que al menos Nanoha había sido llevada junto con Fate.
"Fate-chan, ¿Qué paso?" Preguntó temerosa Momoko.
"Momoko-san... pues al parecer hubo una clase de atentado en la escuela y... no pude alcanzar a Nanoha" La rubia bajó la mirada apenada.
"¡¿Cómo es que pasó esto?!" Gritó desesperado Shiro agarrando a Fate del cuello de su camisa.
"Shiro, cálmate" Lindy intervino, quitando las manos del hombre de su hija.
"Les juro que recuperaré a Nanoha" Fate miró con firmeza a su suegro, pues le había dicho que la defendería hasta con su vida.
"¿Y cómo lo harás? ¿Uniéndote a la policía?" Inquirió Shiro.
"Claro que no. La policia sólo estorbaría" Respondió fríamente
"¿Entonces, piensas hacerlo por tu cuenta?" Shiro estaba escéptico con la respuesta de Fate, pues dudaba que aquella jovencita pudiera hacer algo tan peligroso.
"Así es Shiro-san, junto a mis hermanos y amigos rescataré a Nanoha y a Hayate" Alicia agarró el hombro de su hermana dándole apoyo.
"Deberías apoyarte en la poli-" Momoko fue interrumpida por Lindy, que estaba a lado de Fate.
"Momoko, mi hija no necesita a la basura de la policía. Ella sabe bien lo que hace"
"Pero aún así, Fate-chan es muy joven" Insistió la mujer.
"Será mejor que sepan algunas cosas, señores Takamachi" Todos los presentes miraron con sorpresa a Fate, mientras que Momoko y Shiro la miraban confundidos.
"Bien, dinos"
"Aquí no, es riesgoso. Vayamos a otro lugar" La rubia señaló hacía el policía que estaba observándolos desde la entrada de la estación, así que los Takamachi asintieron en acuerdo. "Chrono, llama a los chicos para que los lleven hasta aquel lugar" Ordenó la gemela.
"Bien" El peliazul le pidió su télefono a Alicia, para llamar a Shari.
Tanto como Fate y Lindy, entraron al vehículo lléndose junto a los padres preocupados y confundidos de Nanoha. "Siga derecho Shiro-san, de ahí tome la desviación" El hombre miró con sorpresa por el retrovisor, notando que estaba demasiado seria. Sin decir nada Shiro hizo lo que la joven le pidió.
Enseguida de que se fue el primer auto, unos minutos pasaron y pronto una camioneta negra llegó a una cuadra después de la estación de policía, quién manejaba aquella camioneta era uno de los más jóvenes subordinados de la rubia. Rápidamente Alicia, Chrono, Verossa, Zafira, Vice, Fortis, Carim, Amy y Victoria se subieron a dicho vehículo, las últimas tres estaban sorprendidas, pues no sabían de que iba todo eso. Carim sabía una que otra cosa, más no al lugar al que todos irían. En cuanto a las otras dos, se les veía con cara de confusión, pues no esperaban que la familia Harlaown tuvieran tanto poder o más bien "conexiones". Alicia y Chrono sabían que cuando llegaran al Hangar, aquellas chicas empezarían a hacer preguntas, y claro no era para menos, ya que ellas no sabían que eran amigas de gente peligrosa. Aunque los hermanos presentían que su hermana les diría todo a los Takamachi. ¿Cuál sería la reacción de los padres de Nanoha? ¿Aceptarían a Fate apesar de saber que ha hecho cosas, que un joven sería incapaz? Ellos no sabían, pero tenían el temor de que Fate iba ser tratada como delincuente para los Takamachi, incluso tal vez, sólo tal vez la alejarían de Nanoha. "Que pase lo que tenga que pasar..." Se dijo Alicia internamente.
"¿A donde vamos?" Preguntó Amy.
"A un lugar seguro, sólo esperen un poco más" Chrono no miró a Amy, pues sabía que cuando supiera que hacía, lo mandaría lejos.
La camioneta pronto alcanzó al lujoso auto que iba enfrente, el joven subordinado de los hermanos Testarossa seguía al pie de la letra las instrucciones de Alicia. La rubia había llamado al Hangar para darles un aviso a los demás de que estuvieran alerta en todo. Ella les describió el auto que pediría la entrada al lugar y así empezar con la desgracia de ellos.
"Signum, después de esto irás por Shamal" Alicia volteó a ver a la pelirosa, que ahora estaba sorprendida.
"¿P-Porque?" Preguntó atónita.
"Ella debe saber algunas cosas también, que no se te olvide que todos sufriremos" Alicia frunció el ceño, ella sabía perfectamente que la hermana de Hayate ya había visitado aquel lugar, pero no sabía lo que todos hacían después.
"De acuerdo..." Signum miró sus puños cerrados, sabía que pronto Shamal la dejaría y que incluso la vería como una criminal.
Todos los pasajeron después de quedaron en silencio, sólo observando los alrededores que ya estaban empezando a verse algo solitarios. La tensión estaba ahí y seguiría ahí por un buen rato. Unos minutos pasaron y pronto los dos autos ya estaban en la entrada de aquel Hangar. Shiro y Momoko aun se seguían preguntando porque habían ido ahí. Los Takamachi observaban como varios chicos empezaban a abrir las rejas, también notaron que aquellas personas vestían totalmente de negro. Todos los presentes hicieron una fila para después hacer una reverencia conforme el auto iba entrando. Lindy miraba a Fate y sabía que estaba nerviosa y tensa, pues lo que venía iba a hacer demasiado delicado.
Pronto se estacionaron los vehículos, empezando a bajar todos, Fate bajó primero, haciéndole una indicación a sus suegros de que todo estaba bien. Todavía algo dudosos, los padres de Nanoha bajaron.
"¿Que hacemos aqui, Fate-chan?" Preguntó Momoko, observando el lugar.
"Pronto lo sabrá Momoko-san. Por ahora siganme por favor" Fate empezó a caminar siendo seguida por sus amigos y claro por Lindy. La rubia llevó a todos a su oficina en donde podrían conversar tranquilamente. "Después de esto tal vez ellos me culpen por el secuestro de Nanoha..." Pensó Fate apretando sus puños fuertemente.
"Adelante por favor" La rubia dejó pasar primero a sus suegros y después a Lindy que le sonrió en entendimiento.
Signum estaba a punto de entrar pero un agarre la detuvo. "¿Que pasa Fate?" Preguntó extrañadamente.
"Antes de empezar, quiero que traigas a Shamal. Ella debe saber lo de Hayate" Fate miró fijamente a su amiga, pues si se ganaría el odio de todos, quería que al menos Shamal supiera todo.
"Esta bien" La pelirosa miró la camioneta en la que había llegado y sin más empezó a caminar hasta ella.
"Tienes 10 minutos para llegar" Fate entró a su oficina, sin esperar respuesta.
MIENTRAS TANTO GARAJE DE VEYRON...
Nanoha y Hayate seguían atadas a aquellas sillas, pues al parecer su "amigo" no tenía intenciones de soltarlas, las dos chicas aún estaban confundidas en aquel comportamiento, los tres se conocían bien, ¿Porque uno de los tres haría estas cosas? Era la pregunta que rondaba la cabeza de Nanoha, ya que seguía sin entender a Yunno. Ella quizo hablar con él, pero su "amigo" no quería escucharla. Sólo le decía que la había salvado, pero ¿De que? Nanoha sabía perfectamente lo que su novia hacía, pero ella no le tenía miedo, pues sabía que Fate a pesar de parecer fría con sus enemigos, en realidad era buena persona, era cariñosa, atenta y hasta bromista cuando se lo proponía. La cobriza no se arrepentía de haberse fijado en ella, porque sabía y sentía que Fate siempre estaría cuando la necesitara. Que sus brazos fuertes siempre la protegerían de todo el peligro que la acechara. Nanoha no tenía miedo de que sus padres supieran lo que su novia hacía. Se había dicho, que siempre estaría con ella, pasara lo que pasara. Nanoha no perdía la fe de que aquella bella rubia la salvaría de las locuras de Yunno. "Sé que vendrás por mi Fate-chan..."
Por otro lado, Hayate estaba enojada con aquel rubio, pues sabía que Yunno estaba actuando así desde que su mejor amiga empezó a salir con Fate, algo dentro de ella le decía que su "amigo" no estaba solo en eso. Pues él no sería capaz de armar un revuelo de ese tipo en la escuela y menos llevar a gente armada. ¿Quién era su cómplice? La morena esperaba ver pronto a esa persona. Hayate estaba algo preocupada por su hermana, pues no sabía si estaba bien, si Alicia estaría bien de su brazo, pero al igual que Nanoha ella esperaría por Alicia.
"Yunno-kun, ¿De verdad crees que me estás salvando?" Hayate miró a su amiga, notando que la chica trataría de persuadir al rubio.
"Sí, Nanoha-chan. Ahora estas a salvo de esa chica" Yunno le sonrió a su amiga cariñosamente.
"Aún no entiendo que quieres decir"
"Fate es mala persona" El rubio cerró sus puños, pronunciando el nombre de su enemiga con odio.
"¡Te equivocas! Fate-chan es buena persona" Defendió la cobriza.
"¡¿Cómo puede ser buena persona, si me a golpeado varias veces?!"
"¡Eso es porque tu la provocas!"
"Nanoha-chan... ella es una asesina"
"¡Ya lo sé, yo se muy bien lo que hace! ¡Y sabes que, aún así la amo!" Zafiros empezaron a mostrar enfado y recelo hacía Yunno.
"¿Cómo puedes amarla? ¿Que tiene ella?" Yunno se sentó enfrente de Nanoha quedando cara a cara.
"Fate-chan es muy especial para mi Yunno-kun, no tiene nada que ver el que tendrá. Yo me enamoré de ella al instante que nuestras miradas se cruzaron"
"¿Que quieres darme a entender con eso?"
"Que nunca podría corresponderte, por que yo... me entregué en cuerpo y alma a Fate-chan" Yunno se sorprendió al oír eso, su corazón volvió a doler haciendo que lágrimas empezaran a brotar de sus esmeraldas. Ahora estaba consiente de que su enemiga le había quitado completamente a Nanoha. No fue sólo su amor, si no también aquella piel tan suave, tan hermosa. "Me quitaste todo..." Yunno miró a Nanoha unos momentos notando que no mentía y que todo lo dicho era cierto. "Debes morir Fate... Yo me encargaré de eso..."
RESIDENCIA YAGAMI...
Signum había ido en busca de Shamal, para decirle la mala noticia y que claro empezara su odio hacía ella, la pelirosa estaba consiente de que una vez que aquella rubia supiera todo, rechazaría tenerla cerca, le tendría miedo y desconfianza. Pero lo más importante... "Perderé su amor" Signum sonrió amargamente.
La pelirosa empezó a tocar la puerta de aquella casa, esperando a que Shamal abriera, Signum no sabía si se encontraba ahí pero, no tenía mucho tiempo. Ella sabía que no sólo Fate y Alicia perderían a las chicas que tanto querían, si no que a ella le pasaría exactamente lo mismo. Se decía que tal vez los familiares de las secuestradas las meterían a la cárcel, pero antes de que eso sucediera tenían la misión de rescatarlas.
Shamal que había estado en su habitación meditando sobre todo lo sucedido, también rezaba porque su hermana estuviera bien, pues tenía el presentimiento de que era todo lo contrario y que a Hayate le había pasado algo malo. "Hayate-chan..." Sus pensamientos fueron cortados por el sonido de unos leves golpes que eran dados en su puerta, algo confusa se dirigió a la entrada principal para atender al vistante.
Al abrir su puerta, sus ojos se clavaron en unos zafiros que se veían preocupados y tristes, al reconocer a la persona, se abrazó automáticamente a ella, alegrándose de que estaba bien. "Signum, que bueno que estes bien" Shamal le dio un beso corto.
"Sí, lo estoy. Aunque me alegra que tu estes a salvo" La pelirosa fingió una sonrisa.
"¿Sabes si Hayate-chan está con Ali-chan?"
"Shamal, antes de contestar a tu pregunta, tengo que decirte algo"
"Está bien" Shamal miró confundida a Signum.
"Necesito que vengas conmigo al Hangar"
"Claro, pero ¿Para que?"
"Lo sabrás una vez que estemos allí"
"Me estas asustando Signum. ¿Acaso pasó algo malo?"
"No te voy a mentir, sí pasó algo malo. Pero para que te enteres mejor de la situación tienes que venir conmigo"
"Entonces vamos" Sin perder tiempo Shamal cerró la puerta de su casa, lléndose con Signum.
La pelirosa le abrió la puerta de la camioneta a su acompañante, ayudándola a subir. Una vez que lo hizo, rodeó el vehículo y entró. Shamal notó que Signum estaba algo tensa, ella pensó en preguntarle, pero al verla tan seria prefirió esperar un poco más. "Ojála un día me perdones Shamal..." La camioneta empezó a arrancar dirigiéndose de nuevo al Hangar.
ESCUELA TSAB...
Kenta junto a varios de sus oficiales, estaban investigando sobre lo sucedido en dicho lugar, al llegar habían notado que el daño sólo había sido en el edificio principal, dejando todo lo demás intacto. Todos empezaron a inspeccionar el edificio viendo a alumnos y personal heridos. Los pasillos de aquel edificio eran un caos, pues había vidrios por todas partes, en las paredes había horificios que dejaban las balas, sangre en el piso y hombres muertos. La directora Isabelle estaba con algunos de sus alumnos, intentando calmarlos. Cuando había salido de su oficina, casí se desplomaba en el suelo, pues era horrible ver cuerpos ya sin vida. Isabelle al ver a unos cuantos jóvenes muertos, empezó a sentir pánico pues no quería que a Amy le pasara algo similar, había estado buscándola en todas partes, pero no había rastro de su paradero. Algunos chicos aseguraban que habían visto a Amy irse con varios chicos que ellos no conocían, pero que al parecer estaban armados. Su corazón empezó a acelerarse sólo de pensar que su hija había sido secuestrada. "Dios... que mi hija este bien..."
"Un atentado en una escuela tan prestigiosa" Comentó Kenta.
"Aún no entiendo porque contra este lugar" Opinó un oficial.
"Eso no lo sabemos exactamente, pero por todo este lío. Su plan resultó bien" Kenta revisó algunos papeles, llegando al nombre de Fate.
"Tal vez alguna venganza?" Kenta observó a su oficial unos momentos, intentado encontrar una mejor respuesta.
"¿Sobre quién? ¿Y porque?"
"Escuché a un chico que decía algo sobre una tal Fate"
Kenta inmediatamente miró al oficial, pues escuchar ese nombre ahí significaba que la rubia le mintió desde un principio. "Así que ella estuvo aqui ¿eh?"
"Eso parece, señor"
"Llevame con el chico que dijo eso" Aquel oficial asintió y llevó a su jefe hacía el testigo. "Fate Testarossa... pronto estarás en la cárcel"
HANGAR TESTAROSSA 10 MINUTOS DESPUÉS...
La famosa camioneta en la que iban Signum y Shamal, pronto se estacionó cerca de la entrada, la pelirosa había salido primero para abrirle la puerta a la rubia. "Gracias"
"No es nada" Signum sonrió como pudo, guiando a la chica hasta la oficina de Fate. "Aquí empieza todo..."
Fate había estado sentada por un buen rato sólo diciéndoles a los presentes que tendrían que esperar un poco hasta que llegara Signum con alguien importante. Shiro y Momoko se sorprendieron cuando vieron como uno de los subordinados de Fate, llevaba una pistola luciéndola como si de un juguete de tratara. Ellos empezaron a hacerle preguntas a la rubia, a lo que ella contestó con un "Pronto lo sabrán" Lindy había estado en silencio mientras esperaba, había mirado una que otra vez a Momoko notando la preocupación y miedo. La peliverde no pensaba acosarla por algún motivo. Porque ahora ellas estaban casadas y tenían a una familia a la cuál cuidar. Lindy sólo quería verla, pues desde que había visto a Nanoha, sentía la necesidad de ver a la mujer que le atrajo de una manera inexplicable. "Ahora mismo no debo pensar en eso" La peliverde sonrió, manteniendo su serenidad.
Unos leves golpes, le hicieron saber a Fate que la hora había llegado. Su relación con Nanoha llegaría hasta ahí una vez que sus padres se enteraran de todo. Fate sintió como su corazón se rompía, pero debía mantenerse inmune y fuerte. "Antes de ir a la cárcel, debo salvarte Nanoha..."
La rubia dijo un "Adelante" mientras se ponía de pie. Tomó una larga respiración, intentando darse el valor para lo que sucedería. Signum y Shamal entraron tranquilamente, la rubia al notar que los padres de Nanoha estaban ahí se sorprendió. Ella inmediatamente volteó a ver a la pelirosa, que ahora miraba hacía otro lado. En cuanto a los padres de la cobriza, no podían explicarse el porque Shamal estaba ahí, aunque ahora lo sabrían.
"Ya que están todos presentes voy a empezar" Todos los presentes se centraron en Fate, que los miraba seriamente. Lindy seguía en su lugar sólo escuchando mientras mantenía sus ojos cerrados.
"Shamal, Shiro-san, Momoko-san. Yo soy la responsable de que Nanoha y Hayate hayan sido secuestradas" Automáticamente los padres de Nanoha se levantaron de sus asientos, mirando a la rubia confundidos. Por otro lado Shamal estaba pálida.
"Todos los aquí reunidos no somos las personas tan amables que creen, principalmente yo -Fate sonrió amargamente- Por mi culpa Nanoha y Hayate fueron secuestradas-" Momoko interrumpió a Fate inmediatamente
"Fate-chan, no es tu culpa. Quien iba a decir que esto pasaría"
"No Momoko-san, es mi culpa porque yo metí a Nanoha en esto, al igual que a Hayate. Yo no soy tan buena como creen. Yo me dedico a las carreras callejeras apostando grandes cantidades de dinero. Pero sobre todo, he matado a gente, ya sea en alguna carrera o con armas" Fate al ver a los presentes, pudo ver la ira y el odio.
"Todos nosotros hemos matado a gente sin piedad, este lugar es mio y aquí traigo autos que gano junto a los demás. Ahora mismo hay un policía pisándome los talones, tengo cargos por poseer armas ilegalmente" El silencio reinaba aquel lugar, haciendo que la tensión subiera, los Takamachi junto a Shamal todavía estaban asimilando las cosas que la rubia les había dicho. Shiro al instante se acercó a Fate agarrándola del cuello de su camisa.
"¡No permitiré que sigas con mi hija! ¡Te dimos nuestra confianza! ¡ERES UNA CRIMINAL!" Shiro estaba a punto de darle un puñetazo a la chica, pero Lindy intervino inmediatamente.
"Entiendo que estes enojado, pero no dejaré que le pongas la mano encima a mi hija" Lindy empezó a apretar el puño de Shiro, que al instante hizo una mueca de dolor.
"¿Porque Fate-chan?" Momoko empezó a llorar mientras le pegaba a Fate en el pecho.
"Lo siento" Fue la única respuesta por parte de ella, Momoko al instante le dio una bofetada. "¡Si ahora eres sospechosa de todo esto, nosotros haremos que te metan a la cárcel!"
"Antes de eso, primero les traere a Nanoha y a Hayate a salvo. Después pueden hacer lo que quieran"
Shamal todavía no decía nada, pues estaba sorprendida y dólida. Ella confiaba en Signum, sabía lo de las carreras pero nunca pensó que la pelirosa era capaz de hacer algo así. Signum se acercó un poco a ella poniendo su mano en el hombro de la chica.
"Shamal yo..."
"¡Quítame la mano de encima!" Gritó desesperada la rubia.
Signum sintió como su corazón de destrozaba, pues el rechazo de Shamal no podía soportarlo. "De verdad lo siento..."
Shamal pasó de mirar con furia a Signum, ahora fijando su vista en Fate. "En cuanto a ti Testarossa, mas vale que traigas a salvo a Hayate-chan, porque si algo le pasa será culpa tuya y de los demás"
"Yo la traeré de regreso Shamal. Ten eso por seguro" Alicia había intervenido, pues ella no le iba a dejar toda la culpa a su hermana.
"Lindy, ¿Sabías lo que tus hijos hacían?" Shiro miró a la peliverde fijamente.
"Sí, yo lo se todo. Y los apoyo, si quieres meterlos a la cárcel primero debes dejar que ellos traigan de regreso a tu hija"
"No se si confíar en todos, me es imposible creer que unos jóvenes como ellos puedan hacerle frente a una situación como esta"
"Shiro-san, le puedo asegurar que todos sabemos muy bien lo que hacemos. Además de que sabemos quien es el enemigo" Fate entrecerró sus ojos recordando a Veyron.
"Entonces dime ¿Quién es?" Inquirió Shiro con curiosidad.
"Veyron Hückebein, un ex-aliado mío. Al parecer quiere vengarse de mi, también es..." La rubia miró a sus suegros durante unos minutos, pues sabía que tal vez no le creerían.
"¿Quién más? ¡Habla maldita sea!" Exigió el hombre.
"Yunno Scrya" Los Takamachi se quedaron sorprendidos, pues Yunno era un chico amable y tranquilo. "¿Yunno? Eso es imposible, el es-" Momoko fue interrumpida por Chrono.
"Tal vez con ustedes fue amable, pero con nosotros no. Por su culpa estuve suspendido tres días, él intento golpear a Fate. Además de que parece estar obsesionado con Nanoha-chan"
"Zafira, trae al chico" Ordenó Fate.
"Enseguida" Zafira salió de aquella oficina dirigiéndose al otro lado del Hangar, en donde estaba encerrado el chico.
Los demás estaban en silencio, sólo esperando al otro invitado. Uno que les pondría los pelos de punta a los Takamachi y a Shamal, pues el chico seguía herido, su cara ya no estaba tan hinchada como antes, pero todavía le costaba hablar, en cuanto a su costilla, el dolor seguía ahí.
"Parece que ya estás un poco mejor" Dijo sarcásticamente Zafira.
"¿Q-Que me van hacer ahora?" Preguntó miedoso.
"Eso no lo se, yo solo cumplo órdenes" Zafira levanto suavemente al chico, pasando uno de sus brazos en sus hombros, mientras el lo sostenía de la cintura.
"Parece que mi hora de muerte ya llegó" El chico rió un poco.
"Tal vez" Zafira sonrió amargamente.
Los dos chicos empezaron a caminar hasta la oficina, en donde el verdugo del joven lo esperaba, Fate por ansia, empezó a fumar. Pues en cuanto viera al hombre que entraría por aquella puerta, empezaría a enojarse más. Alicia y Chrono se pusieron a cada lado de Lindy, pues lo que vendría no iba a ser bueno. Signum y Reinforce sólo estaban recargadas en la pared mientras sus ojos estaban cerrados. Verossa, Carim, Amy y Victoria estaban en un rincón, sólo esperando por lo que verían. Las chicas estaban asustadas ahora, pues ellas habían oído todas las confesiones de Fate y sus hermanos. Tenían miedo de que ellos les hicieran algo, pero Carim que conocían más a Fate, sabía que ella no les haría nada. Entendía el porque su amiga había dicho lo que hacía, aunque de eso dependiera su felicidad y libertad.
Fortis por otro lado, sólo estaba en silencio, esperando ordenes de su jefa. Sabía que al menos no se hundiría solo en una cárcel. "Admiro tu valentía Fate-san..."
Zafira pronto llegó a dicho lugar, con el chico lastimado. Signum le abrió la puerta dejándolos pasar. Los Takamachi se asustaron al ver como el chico estaba en un estado demasiado delicado. Por otra parte Shamal miraba a Signum fríamente. La pelirosa sentía que era observada, así que haciendo caso omiso de aquella rubia. Siguió estando seria.
"Ya llegó mi amigo" Fate poniendo su cigarillo en sus labios, se acercó al chico tomándolo de la cara revisando aquellos moretones. "Parece que vas mejorando" La rubia lo soltó bruscamente.
"Fate, deberías ser un poco considerada con él" Opinó Shiro.
"No lo voy a ser" Shiro trató de acercarse pero Chrono le impidió el paso.
"Será mejor que se calme señor" El peliazul alejó más al hombre mayor.
"Así que, ¿Que tal los golpes?" La voz de Fate había sonado a burla para el chico. Así que enojado, decidió enfrentarla.
"¿No sientes nada al ver como tu misma me dejaste así?"
"La verdad... no" Fate sonrió divertida.
"Eres cruel"
"Lo soy con gente como tú, que cree que puede verme la cara. Ahora mismo tu podrías estar en otro lado y no aquí. Pero tu tienes la culpa por unirte al imbécil de Veyron" Fate agarró al chico y lo sentó bruscamente en una silla.
"Ahora me matarás?" Preguntó incrédulo el chico.
"Mas tarde sí, lo hare" La rubia le dio una última calada a su cigarillo, apagándolo en la pierna del chico. Shiro abrazó a su esposa para que no viera aquello.
"¿Ese chico conoce al tal Veyron?" Inquirió Momoko.
"Así es Momoko-san, por eso lo trato así. Este chico me hizo perder tiempo para que sus amigos pudieran llevarse a Nanoha y a Hayate"
"Vaya, así que este es uno de los cómplices" Lindy se acercó a su hija y al chico
"Exactamente, sólo fue carnada"
"Cometiste un error, muchacho" Lindy le dio un puñetazo al chico, rompiéndole la nariz. "Haz cabado tu tumba"
El chico empezó a gritar de dolor, pues ahora su nariz estaba descolocada en su cara, también pudo sentir, como uno de los anillos de la peliverde se incrustó en su piel, Shamal miraba la escena con horror, aunque entendía que ese chico era responsable de lo que pasó. Más no daba crédito a ese maltrato. Rápidamente se acercó a Signum. "¡Haz algo, Defiéndelo!" Exigió la rubia.
"No puedo" La pelirosa alejó a Shamal mirando hacía otro lado.
"¡¿Porque?!"
"..." Signum no habló más, tal sólo se fue a parar a otro lado de la oficina. Shamal estaba apunto de agarrarla, pero la mano de Reinforce se lo impidió. "No podemos intervenir en esto Shamal-san" La peliblanca soltó a la chica, llendose junto a su hermana.
"Shiro-san, este chico estaba al tanto de lo que pasaría, ¿Ahora entiende el porque de mi trato hacía él?" Fate miró a su suegro.
"Sí" Fue lo único que dijo el hombre.
"Fortis, ¿Seguro que no ayudarás a tu hermano?" Todos los presentes lo miraron, esperando respuesta.
"Estoy completamente seguro" Fortis miró a cada uno decidido.
"Bien, entonces necesito que vayas con Veyron y lo vigiles muy bien. Dile a Cipha que esté al tanto también" La rubia lo miró unos momentos intentando encontrar duda en aquel chico.
"De acuerdo..."
"Ahora, debemos empezar a planear una estrategia para salvar a las chicas, necesito que Shari empiece a revisar los autos junto a Vice. Signum monitorea las radios de la policía, debemos estar al tanto de ellos. Alicia y Chrono empiecen a preparar todas las armas disponibles, denles la información a los demás chicos. Y tu Verossa, será mejor que lleves a las chicas a un lugar seguro" Los mencionados rápidamente empezaron a moverse, uno por uno salieron de la oficina dirigiéndose a sus respectivas labores. Reinforce se quedaría con Fate, pues sería su mano derecha.
"Rein, llama a Tiida. Necesito a su hermana" La peliblanca asintiendo salió de la oficina para hacer la llamada a los Lanster.
"Señores Takamachi y Shamal Yagami, deberían ir a sus casas" Recomendó la rubia.
"No, nosotros queremos estar aquí" Contestó decididamente Momoko.
Fate miró a Lindy, quién sólo asintió. Ya que si la peliverde daba su autorización, todos ellos podrían quedarse en el Hangar, hasta que rescataran a las chicas. "Entonces que así sea" Fate volteó a ver al chico maltrado. y que al parecer estaba atento de la situación. No sabía porque, pero sentía que él ocultaba algo. Sin pensarlo tanto se acercó más a él. "¿Porque tan callado?" La rubia entrecerró los ojos amenazadoramente.
"No tengo más que decir" La rubia sonrió irónicamente alejándose de aquel chico, se dirigió a su escritorio, de donde sacaría una pistola. Lindy al saber las intenciones de su hija, no hizo nada, pues también ella intuía algo. Shiro y Momoko miraban sorprendidos a la joven, pues estaba agarrando aquella arma como si nada.
"¿Fate-chan, que vas hacer?" La mujer miraba como la joven rubia iba acercándose al herido.
Fate ignorando la pregunta de su suegra, miró fijamente a su presa, notando que ahora estaba más nervioso que antes. "Me estás escondiendo algo ¿verdad?" Sin esperar respuesta, golpeó el estómago del chico, haciendo que tosiera un poco.
Las manos de Fate empezaron a romper la camiseta del chico, notando algunos cables pegados a la misma. Su ceño se frunció más al saber que aquel chico había estado dándole la información al enemigo por medio de aquel mini micrófono.
"Veyron sé que estás oyendo esto, quiero que sepas una cosa... Te voy a matar junto a Yunno" Fate se alejó apuntando con la pistola en la cabeza del herido. Los ojos de aquel individuo se abrieron es sorpresa al ver como aquella arma le apuntaba. "Nos vemos en el infierno, mi amigo" Y con eso el gatillo fue presionado, haciendo que un ruido sordo asustara a los Takamachi.
"¡¿PORQUE DEMONIOS HICISTE ESO?!" Gritó desesperado Shiro.
"Porque él estaba dando información" Fate bajó el arma. "Shiro-san, perdón por hacerlos ver esto. Sé que después de esto, ustedes me meteran a la cárcel. Pero antes quiero decirles algo... Mi amor por Nanoha es sincero junto con mi respeto hacía ustedes" Burdeos miraron los zafiros de Momoko, haciendo que la mujer mayor notara su sinceridad.
Sin esperar más, la rubia sacó su teléfono buscando el número de Fortis, pues tenía el presentimiento de que Veyron y Yunno ya se habían ido a otro lugar. Al segundo tono, Fortis contestó. "Fate-san, ¿Pasa algo?"
"Fortis, revisa toda tu casa. Hasta el rincón más pequeño de ahí. Tu maldito hermano es astuto, no me cabe duda de que ya sabe que estás de mi lado"
"Haré lo que tu me digas, aunque él sepa eso. No me voy a retractar"
"Bien, eres confiable"
"Sabes Fate-san, almenos en la cárcel no nos preocuparemos de nada más" Fortis bromeó intentando relajar el ambiente.
"Sí, tienes razón. Nos vemos" La llamada finalizó y el auto de Fortis fue perdiéndose de la vista del Hangar. Su misión era saber los planes de Veyron ó encontrarlo lo más rápido posible. "El infierno se desatará pronto..."
EN ESE PRECISO MOMENTO EN MID-CHILDA...
Varios autos deportivos ya se preparaban para irse, desde que Fate le dio su mensaje a Veyron, el chico había empezado a mover a sus hombres para salir de aquella casa. Yunno por otra parte, estaba que hechaba humo, pues a pesar de todo su enemiga no pensaba darse por vencida. Nanoha y Hayate estaban asustadas, pues veían como varios hombres iban bien armados. Las chicas no eran tontas y claramente se daban cuenta de que aquellos hombres alguna vez fueron oficiales o militares. Tenían miedo, ya que no querían que a las gemelas les pasara algo. Sabían que las dos eran testarudas y que correrían cualquier riesgo. Ellas sólo rezaban porque estuvieran bien preparadas, pues era seguro que muertes habrían muchas. Pronto Yunno ayudó a levantarse a las chicas y empezó a guiarlas a una Jeep color negro. Sin resistirse las dos entraron rápidamente, siendo vigiladas por un hombre que llevaba un rifle.
"¿A donde vamos?" Nanoha miró a Yunno curiosa.
"A un lugar mejor" El rubio le sonrió y después se colocó el cinturón de seguridad.
"Fate-chan... ten mucho cuidado" Pensó Nanoha.
"Yunno-kun... espero que sepas que todo esto es peligroso" Hayate miró a su "amigo" seriamente.
"Lo sé, Hayate-chan" Yunno le hizo una seña al conductor de que era hora de irse.
La Jeep empezó a arrancar saliendo de la casa de Veyron, todos los hombres se comunicaban por medio de radios. Así que las secuestradas pudieron oír las ordenes que daba Veyron, aunque claro ellas no sabían que era él, pues sus amigos sólo decían "Si, señor" ó "Como usted ordene"
El teléfono de Yunno empezó a sonar, haciendo que Nanoha y Hayate centraran su atención en él y su conversación.
"Claro, estamos saliendo ya" Dijo Yunno mirando por la ventana.
"Sí, no te preocupes. Todo esta bajo control, Veyron" Las chicas al oír aquel nombre se asustaron más, pues desafortunadamente ellas ya sabían quién era y de lo que era capaz. Ahora entendían mejor las cosas, el enemigo de Fate estaba tratando de vengarse de ella, usando a Yunno también. Las dos sentían lástima por su amigo, pues si Veyron no lo mataba todavía, era porque le era servible por el momento. Pero para Fate era otra cosa, ya que ella lo mataría sin dudar.
ESTACIÓN DE POLICIA...
Kenta junto a sus hombres, ya habían llegado a la estación, pues después de entrevistar a unos cuantos estudiantes, ahora sabían que Fate si estuvo en aquel incidente y no sólo ella, si no que también sus amigos. Por la descripción de un chico, la rubia llevaba consigo alguna arma. Una que no podían encontrar todavía. Kenta ahora estaba formando piezas del rompezabezas, ya que si Fate estuvo ahí fue por que algo malo pasó. Además de eso también estaba lo de la desaparición de Amy.
"Preparáte Fate Testarossa Harlaown..."
Kenta se sentó en su silla, leyendo más a fondo sus investigaciones, él ya tenía preparado un conjunto de patrullas para empezar a seguir a la rubia a donde sea que fuera. Pero el problema era que Fate no estaba dando señal de vida, desde que salió de ahí, nisiquiera Lindy las daba. ¿Donde estarán? Era lo que se seguía preguntando el oficial. "Debo encontrarte..."
DISCOTECA ATMOSPHERE...
Desde que Tiida había recibido una llamada por parte de Reinforce, había estado preocupado, pues la chica le había dicho que Fate necesitaba a Teana en algo muy importante, lo único que la peliblanca le dijo, fue que era un caso de vida o muerte. El chico estaba nervioso pues no quería que la rubia lastimara a su hermana. Pero si fuera así ¿No le estaría pidiendo un favor verdad? Tiida había mandado a llamar a su hermana y decirle sobre la llamada. No cabe decir que la chica estaba sorprendida, pues no creía que Fate ahora solicitara su ayuda, para un asunto del que ella todavía no sabía. Tenía almenos una hora para pensarlo, pues Reinforce iría a recogerla en ese tiempo estimado.
"¿Porque yo?" Cuestionó Teana.
"No tengo idea, Tea" Tiida estaba dando vueltas alrededor de su oficina tratando de calmarse.
"Bueno, supongo que ella confía en nosotros. Lo suficiente para pedir mi cooperación"
"Piénsalo bien Tea, ¿Realmente la ayudarías?"
"¿Y porque no? Digo es mejor estar de su lado a que nos mate"
"En eso tienes razón, pero bueno Reinforce-san vendrá pronto así que es tu desición"
Teana lo pensó durante uno minutos, llegando a una conclusión rápida, ella ofrecería su apoyo. Siempre y cuando tuviera alguna recompensa. "Bien, le ayudaré"
HANGAR TESTAROSSA...
"¿Cómo va todo, Shari?" Fate observó su nuevo auto.
"Todo esta en perfectas condiciones Fate-chan, Vice le cambiará los neumáticos"
"Ya veo" Shari observó a su amiga, notando en sus burdeos un dejo de tristeza.
"Tarde o temprano se enterarían" La chica puso su mano en el hombro de Fate en señal de apoyo.
"Sí, pero ahora jamás podré estar cerca de ella" Fate miró a su amiga unos instantes.
"Fate-chan, ¿Sabes que seguirá después no?"
"Sí, lo sé. La verdad no tengo miedo de ir a prisión" Una sonrisa amarga marcó sus facciones. "Quiero que cuando eso pase, tu te vayas lejos. Desaparece por un tiempo"
"Seguirás haciendo esto todavía?" Inquirió con diversión.
"Por supuesto, empezaremos de cero" Fate le guiñó un ojo.
"Sabes, quiero ir a Tokio"
"Bueno, tal vez ahí la pasemos mejor"
"Ya verás que si" Shari abrazó a su amiga. "Suerte Fate-chan"
"Gracias, Shari" Las dos chicas se separaron, dándose una sonrisa amistosa. Fate dejó que su amiga siguiera con lo suyo, ella salió a tomar algo de aire fresco intentando relajarse. "Espera un poco más Nanoha... Sólo un poco más"
Actualización completa! XD espero que anden bien y que hayan disfrutado este cap. XDD oh también quiero agradecer a Candy-chan y a Pepper por leer este fic. ^^ y recomendarlo
Muchas gracias por sus reviews! Hacen que me inspire más. jajaja bueno bueno, un adelantito es, que Nanoha le dará una sorpresa a sus padres ¿Cuál sera? :OOO
Bueno sin más me despido cuidense.
Atte: Jessica-chan (n.n)7
