OSITO PELUDO
Terry acariciaba el rubio cabello de su amada mientras ella dormía. La contemplaba en silencio agradeciendo al cielo que Neil no se hubiera atrevido a hacerles daño. Terry no tenía instintos asesinos pero se desconocía a sí mismo cómo reaccionaría si alguien se atrevía a lastimar a la mujer que amaba y a su hijo. El toque de los nudillos de su padre a la puerta le hizo levantarse renuentemente. No quería apartarse de la mujer que estaba tranquilamente descansando.
–Hijo, venimos a conocer a tu heredero.
–Pasen por favor –Dijo con un susurro invitando de esta manera a sus visitantes a bajar la voz.
Ingresaron a la habitación sus padres y sus dos hermanos quienes llevaban obsequios para la nueva mamá y para el pequeño sobrino – ¡Jesús, Terry, tu mujer es bellísima aún hasta dormida! – La posición que adquirió Candy al sentir su sueño perturbado y su cuerpo que solamente era cubierto por una fina sábana que se adhería a su voluptuoso cuerpo había provocado el comentario de Josh. Candy se había posicionado sobre su costado izquierdo con una pierna estirada a lo largo de la cama y la otra estaba por encima ligeramente flexionada remarcando finamente sus caderas; su brazo derecho descansaba sobre sus ojos, a los cuales quiso protegerlos inconscientemente de ser obligados a abrirse; sus senos llenos de leche los levantaba redondos y firmes dándole un toque a su postura sexi y erótico. Ben, el mayor, le respondió con un codazo mientras decía que Candy era apenas una niña. Se veía tan fina y pequeña, y Terry les respondió que esa "niña bellísima" era toda una mujer que recién le había dado un hijo. Caminó sonriente mientras negaba con la cabeza a despertar a su amada para hacerle saber que tenía visitas.
–Cielo… bebé… despierta amor… tienes visitas.
–Mmmm
La tierna escena del menor Grandchester despertando con susurros a su mujer amada hacía sonreír a sus hermanos mayores. Eso era algo que jamás olvidarían. Tanto Ben como Josh habían sido testigos de la relación de Terry con Rachel y jamás lo habían visto tan enamorado, cuando Terry les había platicado que había conocido a la mujer de sus sueños creían que era lo bohemio de su carrera actoral lo que le hacía hablar. ¡Cuán equivocados estaban!, Terry en verdad amaba a Candy por esa razón ellos al igual que Karen se habían unido para localizarla. Unieron sus fuerzas y su creatividad para "unir el corazón" de esta pareja.
Richard y Eleonor atesoraban en su corazón la devoción de Terry hacia Candy. Esperaban que Candy correspondiera de igual manera el amor de su hijo, el menor de sus hijos. El que nunca les había dado problema alguno y se había sujetado desde pequeño a todo tipo de reglas sean implícitas o explícitas.– Vamos bebé, que te vienen a ver y también no tardan en traer a Kyle. Despierta cielo…
Morfeo tenía en sus brazos y sin querer soltar a la bella Candy. Eleonor les comentó que debido al proceso del alumbramiento y a tan pocas horas era completamente comprensible que Candy estuviera cansada. Desconocía como había sido su tiempo de gestación y en especial si la joven mamá se había alimentado de la manera correcta.
Kyle llegó antes que Candy se despertara, aunque en realidad no había pasado mucho tiempo, tal vez un aproximado de un cuarto de hora. Terry recibió a su hermoso bebé y se los presentó orgullosamente a sus padres y hermanos.
–Pero si es un mini Terry –Ben rió al tener a su sobrino en brazos y encontrarle el inmenso parecido con su hermano a tan pocas horas de haber nacido.
–Tendrá toda una vida para componerse y si no, para eso existen las cirugías … –Josh también estaba aportando sus comentarios graciosos. La realidad era que Benjamin y Josh eran muy parecidos a Richard, todo lo contrario a Terrence quien era parecido a Eleonor. –Mini Terry, hahahaha, para el tío Josh serás el "small furry bear" –Esto lo dijo más por cariño que por otra cosa. –Déjame tomarlo entre mis brazos.
–Terry, tu hijo es hermoso –Dijo Eleonor quien tomó a Kyle de los brazos de Ben sin que pasara por los de Josh.
Toda la familia Grandchester estaba en un círculo alrededor del pequeño Kyle que no repararon en que Candy había despertado. Ella los miraba contenta que su hijo contara con la familia que ella no había tenido. Kyle merecía esa hermosa familia, Kyle pertenecía a esa familia.
Kyle reclamó lo que solamente su madre podía proveerle al romper el momento con un gran llanto.–Si dudar es igual a ti–mencionó Richard–Aun recuerdo tus llantos a media noche…
–Papá, eso no es verdad…
–Pero si solo demandabas la presencia de tu madre, y si no la veías llorabas y nadie te podía callar –Richard recordaba risueño cuando su Terry era un pequeño como el que ahora él sostenía entre sus brazos. Dirigiéndose hacia Candy quien se encontraba despierta y sentada, Richard caminó con su nieto y lo depositó en el regazo de su madre. –Perdóname, hija, nunca debí mencionar aquellas palabras. Has sido muy valiente al darle la vida a mi nieto. Es verdaderamente hermoso…
–Gracias. Pero no hay más que decir. Señor amo a su hijo con todo mi corazón y amo a mi hijo con todo mí ser y por ellos soy capaz de dar mi vida a cambio que estén bien. –Candy sonreía.
–Amor–dijo Terry–Mi padre, Richard, mi madre Eleonor, mis hermanos Benjamin y Josh. Familia ella es Candice Grandchester, mi esposa. Bueno, lo haremos oficial lo más pronto posible. –Después de la pequeña y formal presentación los varones salieron para que Candy tuviera la privacidad de amamantar a Kyle, Eleonor fue la única que permaneció a su lado. Observaba la devoción con la que Candy miraba a su pequeño mientras éste comía.
–Es verdaderamente hermoso.
–Se parece a Terry.
–Sí, así era Terry cuando era pequeño.
–Tenía tanto miedo que las cosas se complicaran durante mi embarazo. Tantas veces temí que Kyle no nacería, que algo pasaría y … –Candy se secaba las lágrimas que escurrían por sus mejillas aunque ella las quería evitar.
–Hija, no pienses en cosas que nunca pasaron. Lamento tanto que te hayas enfrentado a esto sola. No justifico las palabras de Richard que te dijo, y también te ruego una disculpa con todo mi corazón.
–Crecí sin mi madre y nunca supe de los cambios que tendría y a lo que me enfrentaba cuando concebí. Investigué tanto, leí hasta cansarme… –Candy levantó la mirada buscando el consuelo de Eleonor, tenía todo el ser muy sensible debido a las hormonas –Busqué a la señora Britter y me habló horrible y me pidió alejarme de sus hijas, en especial de Annie. Luego Neil me exigió deshacerme de mi hijo, me dijo que lo lamentaré si no lo hacía. En verdad me sentí tan sola aunque contaba con los consejos de Elroy y la compañía de Albert, pero yo quería Terry conmigo ¿Eso es ser egoísta?
–Claro que no, mi vida, tenías todo el derecho. Kyle tenía ese derecho. Ya no llores pequeña, eso no le hace bien a Kyle.
Con mucho esfuerzo Candy sonrió y cambió el tema, Eleonor tenía razón, no valía la pena intentar vivir en el pasado. –¿Cómo era Terry de pequeño?
–Igual a Kyle. Terry, de mis tres hijos, siempre fue el más allegado a mí.
–Yo supe el momento en el que Kyle fue concebido –Dijo apenada Candy –Y supe el momento en el que quiso nacer…
–Lo mismo me pasó con Terry. Kyle es muy similar a Terry. Mi hijo y yo creamos un vínculo desde el vientre, así como Kyle contigo. –Eleonor sonrió –Estabas descansando que no escuchaste, pero su tío Ben le ha puesto "Mini Terry" y no se equivoca. Y Josh le ha puesto "pequeño oso peludo". Cuando Terry nació Josh tenía dos años y Ben tres, Josh tenía entre sus juguetes un oso de felpa que se lo dio a Terry y éste nunca lo soltó mientras fue niño, con él jugaba, dormía e iba a la guardería. Siendo niños, Josh quiso recuperar su oso y Terry se lo impidió con uñas y dientes diciendo que el "osito peludo" era de él, fue el primer pleito fuerte entre dos de mis hijos, Richard tuvo que intervenir. Josh cree que Kyle es ese osito por el cual Terry, ahora siendo padre, luchará con uñas y dientes. Puedes estar tranquila, cielo, nadie podrá acercarse a ustedes sin que mi hijo los defienda.
–Todos estos meses he tenido tanto miedo, habían noches en las que no podía dormir imaginando cosas que se convertían en pesadillas. Rogaba al cielo porque Terry y yo tuviéramos una oportunidad. Gracias por darme ánimos y por ayudarme diciéndome que no debemos temer a nada.
–Hija, no solo contarás con el cuidado de Terrence, ahora tienes toda una familia. Mi esposo y mis hijos han trabajado para saber cómo pueden ayudarte a recuperar lo que te pertenece. Ellos lo lograrán. Así que no te preocupes.
–Gracias, me hace bien escuchar tus palabras.
–Candy, nadie ocupará el lugar de tu madre nunca pero quiero que sepas que puedes contar conmigo en cualquier cosa.
–Tengo tanto miedo de cuidar sola a Kyle, de lastimarlo, es tan pequeñito… Me gustaría contar con tus consejos…
–Por supuesto cielo.
Mientras Eleonor infundía confianza y aliento en Candy para que le tuviera confianza, afuera de la habitación Richard rodeaba con un brazo a su hijo menor.
–Terry, siempre fuiste el hijo más tranquilo de los tres, el que nunca me dio un problema, el que nunca me desobedeció… Pero todo lo acumulaste para una sola ocasión…
–Papá –Terry le miraba sonriente sabiendo que no era una reprimenda –Así es el amor
–De pronto te conviertes en el hijo que no concluyó su carrera…
–Papá, estoy en ello, no he dejado de estudiar.
–El hijo que me ha hecho abuelo sin casarse…
–Eso tiene solución, me casaré con Candy…. Gracias papá, gracias hermanos por el apoyo que me han brindado todos estos meses y por aceptar a mi esposa, Candy es mi esposa aunque el documento aún demoremos en firmar. Estoy muy agradecido con ustedes.
–Para eso estamos hermano, para eso somos una familia.
–Terry ¿Cómo crees que tomará "la prima Susy" la noticia?
–No sé, pero de pronto Candy y yo viviremos en el apartamento que ella ha rentado.
–Nada de eso hijo. No quiero que estén vulnerables a la maldad de Neil Legan. Vivirán en la casa y por Susana no te preocupes, tanto tu madre y yo hemos hablado con ella en varias ocasiones rogándole que te deje en paz, estamos seguros que ahora que sepa que Candy ha aparecido y que forman una familia con Kyle, se mantendrá con la distancia prudente lejos de ustedes.
–Gracias por ello.
Considerando que el tiempo había sido el suficiente, ingresaron a la habitación, aunque Kyle solo comía, lloraba, dormía y lloraba y volvía a comer, no le impedía a Terry el tenerlo en sus brazos. Richard estaba más que feliz por ese pequeñito que unía más a su familia. Ben y Josh hacían planes para las "artes" que le enseñarían a su recién nacido sobrino.
Al día siguiente, en cuanto le dieron el alta a Candy, Terry le mencionó la propuesta y argumento de su padre al irse a vivir aparte.
–Creo que tiene razón cielo, no podré estar tranquilo si te quedas sola y Neil quiera acercarse a ti y quiera hacerte daño o a Kyle…
–Amor, yo no quiero que los planes cambien por miedo… aunque es un buen argumento sé que tienes alguno mejor…
–Cielo, –La envolvió en sus brazos –Quiero que nuestra familia, tú, Kyle y yo, vivamos tranquilos y por ahora lo conveniente será en casa de mis padres. También quiero que Kyle conviva con sus familiares, que crezca rodeado de las personas que lo aman. Estaremos el tiempo que tú quieras.
–Amor, al menos esperaré tres años más para que se resuelva lo de la empresa que me dejó mi padre. La última vez que hablé al respecto con Margaret me dijo que no se podían impugnar dos cláusulas: 1) No me puedo casar a menos que sea con Neil y eso está completamente descartado hasta que cumpla 21 años, en mayo cumplí los 19 y en dos años más podremos casarnos amor, antes no. De ser que yo rompa esa cláusula Neil se queda con la empresa de mi padre. 2) Una cláusula exige que esté presente en la empresa como accionista. Mi 50 % mi padre lo estipuló en su testamento para hacerlo efectivo en vida, nadie contaba que se fuera pronto y del 50% que le correspondía a él, George pudo arrebatarle a Neil el 25% para Kyle, yo quedé como su albacea hasta que llegue a la mayoría de edad que aún falta mucho. Es el 75% que yo tengo en comparación con el 25 % que tiene Neil aunque no es suficiente debido a que él cuenta con un documento como el apoderado legal y George como el representante legal de la empresa, yo solo aparezco como beneficiaria. Y no pienso poner un pie mientras ese infeliz esté ahí. Por aparte está Susana en tu casa ¿Podremos vivir en tranquilidad estando esa chica ahí?
–Te prometo que ella no se acercará a ti y a mi hijo, y yo estaré tranquilo que estés en casa de mis padres, los protegeremos de cualquier persona.
–Entonces podemos vivir ahí el tiempo que tú determines amor.
–Gracias cielo.
Terry condujo hasta aparcar en el estacionamiento del condominio de Albert, pasaron a saludar a Elroy quien se quedó felizmente cuidando a Kyle mientras Candy y Terry subían por la ropa de ella y del bebé.
–Dios, Candy esto es más un santuario para mí que una habitación para Kyle –Terry estaba sonriente al ver tantas fotos de él en la habitación de Kyle.
–Te iba a esperar por dos años y no quería que mi hijo creciera sin conocer a su padre.
–Te amo hermosa. –Terry estaba fascinado con su mujer, todo ella era sorpresa tras sorpresa. No quería que cambiara nunca su forma de ser. Tan expresiva y tan ella en todo momento.
Una vez que llegaron a la Mansión Grandchester se instalaron en la habitación de Terry y le acondicionaron su habitación a Kyle. Eleonor se había hecho cargo de ello en compañía de Karen quien no creía que Terry era papá, eso tenía que verlo con sus propios ojos. También había tomado tiempo para hablar con Susana y explicarle que Terry estaba casado y que tenía un hijito. Que él nunca le había insinuado nada para ella creyera lo contrario. Aparentemente Susy lo tomó todo bien y tranquila. Le pidió a Eleonor la oportunidad de seguir frecuentando su casa, que muy pronto se buscaría un apartamento para vivir aparte ya que había decidido quedarse por tiempo indefinido en San Antonio, no intentaría meterse en la relación de Candy y Terry, y que estaría lo menos posible en la casa mientras ellos estuvieran o estaría en su recámara. No daría problemas y estaría hasta el mes de diciembre cuando mucho en la Mansión Grandchester, que valoraba mucho todo lo que había aprendido de Eleonor de dominio escénico.
El tiempo transcurrió lleno de alegría y felicidad con "pequeño oso peludo" en la Mansión Grandchester. Richard y Eleonor se sentían rejuvenecidos con Kyle. No había día de esos casi cinco meses que Richard no llegara temprano para estar con su esposa y su nieto. Todas sus responsabilidades las empezaba a dejar en los hombros de sus hijos. Terry continuaba con sus estudios por la mañana y por la tarde se presentaba en "G-K" y por las noches disfrutaba la compañía de su esposa y de su hijo. Candy seguía en la Metropolitana, se había negado rotundamente a cambiarse a una privada. Temía que Neil la encontrara, entre tanto en la Metropolitana nadie la conocía por su verdadero nombre. Richard había puesto a su disposición un chofer y un elegante carro para que la llevaran y trajesen todos los días. Su amistad con Albert seguía siendo buena y de mucha confianza. La mayoría de veces Elroy cuidaba de Kyle y Candy pasaba por él temprano para llevárselo a casa antes que Richard llegara a jugar con su nieto.
En una ocasión, casi a media noche Kyle estaba intranquilo, no cesaba de llorar y había despertado a casi todos los residentes de la casa. Ben y Terry estaban aún en la empresa debido a una grave dificultad que se había gestado y estaba por convertirse en una grande pérdida.
–Terry, estoy muy preocupada por Kyle
–Tranquila, cielo ¿Qué pasa?
–No deja de llorar y yo estoy a punto de unirme a él. Ha despertado a todos.
–¿Has llamado al pediatra?
–Sí, lo he bañado y acostado en su cuna, se calmó un ratito pero no por mucho. Le he dado sus gotitas para cólicos y no se ha calmado, pensé que alguno de sus oídos…. Terry…
–Está bien cielo, voy a casa, llego pronto y vamos al hospital… ¿quieres adelantarte? y te veo allá.
–No, te espero. Ahora lo tiene Richard se ha calmado un poco pero no se duerme…
–Voy saliendo cielo, no te preocupes.
Cuando Terry llegó, la habitación de Kyle estaba llena de adultos que daban sus consejos y por qué's a la actitud de Kyle. Terry subió apresuradamente las escalinatas y abrazó a su esposa quien estaba llena de angustia. Era la primera vez que Terry se tardaba tanto en la oficina y era la primera vez que Kyle no se dormía. Ella no quería que Terry pensara que no tenía la capacidad de cuidar a su propio hijo. Aunque para Terry Candy era una buena mamá, que estudiaba, en ocasiones iba con él a la oficina y todavía se daba tiempo de cuidar a su hermoso hijo.
Tomó de las manos de su madre a su inquieto osito peludo, quien ahora había añadido a sus gritos pequeñas pataditas y golpeaba con sus manitos –¿Qué pasa hijo? ¿Te duele algo? –La voz de Terry pareció calmar a su retoño. Lo acurrucó a su pecho y le masajeó su cabecita –Hijo, papá está aquí, ¿Qué ocurre bebé? –Los llantos de Kyle cesaron por completo y metió su dedito en su boca mientras su respiración luchaba por normalizarse. Le secó los lagrimones que humedecían su carita con su enorme mano–Kyle, te amo hijo y siempre estaré contigo –Eso era lo que Kyle extrañaba, la voz de su papá antes de dormir. –¡Te amo hijo! –Kyle dormía plácidamente que Terry no tuvo corazón para dejarlo en su cuna así que se dirigió a su recámara, con la ayuda y experiencia de su esposa se desvistió, realmente estaba agotado, se recostó en su cama con Kyle en su pecho, Candy los cubrió con las mantas y los contempló, padre e hijo, sus dos amores, la ternura con la que Terry podía envolver a su hijo y dejar todo por él. Kyle subía y bajaba en el pecho de Terry al compás de su respiración. Candy se mantuvo muy al pendiente pensando que Terry podía quedar completamente dormido y que Kyle amaneciera en el suelo. Eso nunca pasaría, Terry nunca dejaría caer a ninguno de los dos.
En ese mes de noviembre, Sandra le dijo que sí a Josh. Éste estaba completamente feliz. Se añadieron a la felicidad de Terry y Candy. La familia Grandchester estaba creciendo. Los momentos de la cena eran ya con mayor número de personas. Sandra, al igual que todos, amaba a Kyle y cada noche, mientras el bebé comía le cantaba una canción muy tierna. Sandra profesaba la fe cristiana y durante los veranos enseñaba a los niños a conocer más acerca de Jesús. La canción que le entonaba a Kyle tenía que ver con la gratitud
Tomaba el oso de felpa que Josh le había regalado a su sobrino, que era como de una especie de toalla lanuda y no de peluche, y lo movía delante de Kyle mientras le cantaba
– Si yo fuera un oso peludo, le doy gracias por todo este pelo.
Si yo fuera una mariposa, le doy gracias por poder volar
Me diste un corazón, me diste una sonrisa
Me diste a papi y me diste a mami
Y por todas estas cosas te doy gracias, Jesús, ah, ah, ah!
Un día mientras Sandra le cantaba a Kyle y Candy le daba de comer, le preguntó
–¿Por qué no te casa aún con Terrence?
–Porque no puedo, hasta que cumpla 21
–¿Algo te lo impide?
–Sí, una escoria llamada Neil Legan. Es quien se ha quedado con la empresa de mi padre y me exige casarme con él, cuando recién se enteró de mi embarazo me pidió que me deshiciera de mi hijo, como me negué a hacerlo y eso entre otras cosas… me prohibió asistir al funeral de mi padre.
–Lo siento mucho Candy. Pero la vida no puede ser tan mala, las cosas tarde o temprano se solucionarán a tu favor. Yo fui testigo del amor que Terry expresó por ti. Cuando recién se integró a la empresa más de una suspiraba por él, un día nos juntó a todas las asistentes y nos informó que él era un hombre comprometido y que amaba a su prometida. Nos pidió el favor de no hacer comentarios hacia su persona o insinuaciones. Él te ama de verdad.
–Gracias por compartírmelo. Yo también amo a mi esposo.
Candy y Sandra estaban muy ocupadas con Kyle y con su plática que no se dieron cuenta el momento en que su conversación salió de las cuatro paredes que la rodeaban. Una atractiva mujer de cabellos cobrizos había escuchado de labios de las dos mujeres a las que más odiaba en la vida, a Candy por tener a Terry y a Sandra por negarle muchas veces el acceso a la oficina del mismo, lo que para ella era como oro molido…
–Así que Neil Legan…
NO LAS HE OLVIDADO... SOLO QUE MI COMPU TIENE UN VIRUS... ANDA ENFERMA MI MACKIE Y NO ME DEJA TRABAJAR AAAAAAAAA (ESE AAA ES LLANTO JAJAJAJA)
CUÍDENSE Y BONITA SEMANA
SU AMIGA ABBY
