Este es el nuevo capitulo, espero lo disfruten y aguardo por sus opiniones
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Perfecto no era palabra para lo que estaba viviendo, era más que eso, era algo Maravilloso, habíamos visitado calles, teatros, catedrales, todo! Mis ojos estaban deslumbrados ante la magnificencia del lugar, todo era esplendido, gozaba cada paso que daba, cada cosa que observaba y más aun disfrutaba de la mejor compañía que pudiese pedir, es decir, que era mejor que atravesar todo Londres junto a un guía turístico tan guapo como lo era mi apuesto peli negro; en varias ocasiones fuimos confundidos como una feliz pareja, incluso hubo un momento en el cual una bella pareja de ancianos, nos preguntaron acerca de cuánto tiempo llevábamos casados, por mi parte solo me atuve a sonrojarme y Sasuke serenamente les explico su error. El resto de la tarde la pasamos juntos, solíamos alejarnos de los grupos de personas para poder tener mayor privacidad, Sasuke me comentaba acerca de sus múltiples viajes y de todo lo que había conocido mientras yo solo escuchaba embelesada su relato; por supuesto compartimos unas cuantas tomadas de manos, algunos abrazos y uno que otro beso, claro que este último no ocurrió en la cantidad que yo hubiese deseado al parecer a Sasuke le incomodaba ese tipo de escenas públicas.
Luego de ocupar casi todo el tiempo en ese agradable paseo, que a mi parecer significó la más maravillosa tarde que haya podido tener, regresamos al hotel a empacar nuestras pertenencias nuestro vuelo salía a las 8 p.m. y debíamos estar media hora antes; en ese lapso de tiempo en el cual nos separamos lo use para canturrear y tararear como una adolecente enamorada, no podía negarlo, estaba realmente feliz, quizá solo hubiesen pasado un par de horas, pero para mí fueron unas esplendidas horas, quizá yo ya no tenía retorno, quizá ya había comenzado a caer y me adentraba a las entrañas del infierno, pero podía arder el tiempo que fuese necesario con tal de tener a Sasuke a mi lado.
El vuelo no fue gran cosa a comparación de aquella tarde, estuvimos charlando de cosas sin mayor importancia, hablamos acerca de los asuntos que debía resolver una vez que llegáramos, los papeles que yo debía preparar, programar los horarios de las siguientes reuniones, nada en particular, exceptuando el hecho de que disfrute mucho dormir entre sus brazos durante gran parte del tiempo en el avión, se me había tornado difícil quedarme dormida al parecer no quería perderme ni un segundo a su lado, así que ante ello, Sasuke se atuvo a susurrarme cortas palabras en el oído y a darme unos cuantos besos en el cuello mientras yo caía inconsciente entre sus fuertes brazos. Lo difícil fue al momento de llegada, él debía marcharse a su departamento y yo al mío, había gozado tanto del tiempo junto a él que imaginarme que tendría que separarme de su lado me hacía sentirme nostálgica, a regañadientes tome un taxi y antes de darle tiempo a reaccionar le planté un beso en sus labios sin importar que la gente nos mirara, luego de eso me marche a mi hogar.
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Había transcurrido una semana desde que llegamos de Londres, las cosas marchaban bastante bien, seguí con mi trabajo como su asistente, lo cual me agradaba ya que pasaba la mayor parte del tiempo a su lado, otra de las ventajas es que en ocasiones tomábamos unos cortos recesos en los cuales yo bloqueaba las llamadas y nos encerrábamos en su oficina y disfrutábamos el uno del otro…
- Ahh –solté un último alarido de placer, para luego sentir como Sasuke se dejaba caer sobre mi cuerpo
- Eso estuvo bastante bien –me susurró de manera ronca en el oído, erizándome los bellos del cuello, le encantaba causar esa reacción en mí
Nos encontrábamos en el sofá de su oficina, estábamos completamente desnudos, era alrededor del mediodía, habíamos decidido tomar el almuerzo juntos, sin embargo haciendo uso de mi clásica torpeza derramé un poco de mi bebida sobre mi blusa y unas cuantas gotas se perdieron en mi escote, Sasuke aprovecho la oportunidad para muy amablemente ofrecerse a secarme, por supuesto nunca pensé que usaría su lengua para tal cosa, y luego de eso una cosa llevó a la otra y terminamos en este estado, entregándonos al mayor placer humano.
- Deberíamos dejar de hacerlo en tu oficina, alguien podría escucharnos –dije mientras abotonaba mi blusa
- Hmp, a mí me parece excitante la idea de hacerlo en el trabajo, donde cualquiera pueda encontrarnos –dijo mientras dejaba de arreglarse su pantalón y se colocaba encima de mi nuevamente –no crees –susurró mientras lamia lentamente mi cuello
- Sa…sasuke yo de…debo seguir tra… trabajando –hablé lo mejor que pude, pero sus acciones me lo dificultaban
- Bien, pero que quede claro que no he terminado contigo –dijo para luego darme un corto beso en los labios y levantarse a terminar de arreglar su ropa
- A que te refieres? –pregunté
- Cuando termines con tu trabajo, espérame, esta noche quiero llevarte a un lugar en especial –dijo mientras daba la vuelta y tomaba asiento en su escritorio
Y como si fuesen palabras mágicas, me retiré de inmediato a mi oficina a terminar lo más rápido posible con todo el trabajo que tuviese pendiente, no me imaginaba a donde podría llevarme, es decir desde que llegamos no volvimos a salir juntos a ningún lado, él evitaba a toda costa que en el edificio se esparciera el rumor de que nosotros manteníamos una relación especial, aun no podía darle nombre y afirmar que Sasuke fuese algo mío, porque de hecho nunca llegó a mencionarlo formalmente y no quería preguntarle sobre eso ya que quizá le incomodaría y eso era algo que no quería provocar, aunque no pudiese reclamar a Sasuke como mío debía conformarme con los lindos momentos que estaba viviendo a su lado, por ahora eso sería suficiente, solo por ahora…
….
Desvié mi mirada una vez más hacia el reloj de pared que se encontraba frente a mí, marcaba las 7:18 p. m. estaba aguardando pacientemente a que Sasuke saliese de su oficina, por fuera me veía completamente calmada con una linda sonrisa, pero lo cierto es que por dentro me carcomía la curiosidad, moría por saber hacia qué lugar nos dirigiríamos, estaba comenzando a desesperarme trataba de mantener la compostura pero me era inevitable evitar el movimiento inquieto de mi pie en el suelo, estaba realmente intrigada, una vez más me gire hacia el reloj 7:20, Rayos! Porque el tiempo no pasaba más rápido, si yo sentía como si hubiesen pasado horas, y tan solo fueron dos infernales minutos, Suficiente! No toleraría un segundo más entraría a la oficina de Sasuke a ver qué era lo que lo estaba tardando tanto. Sin embargo, tan pronto di los dos primeros pasos la puerta se abrió y dio paso a un galante pelinegro, que me miraba de manera curiosa
- Que le sucede a tu cara –dijo con una sonrisa burlesca en el rostro
- De que hablas –dije mientras me giraba hacia la ventana para poder captar mi reflejo
Era cierto, parecía como si tuviese medio rostro paralizado, mordía mi labio inferior, mientras mis cejas se curvaban en una graciosa "s" e incluso podía notar un leve "tic" en mi ojo derecho, y todo ello producto de mi impaciencia
- Oh nada, nada –me reí de manera nerviosa
- Hn, como digas, ven vámonos –dijo mientras estiraba su mano y sujetaba la mía
Para ese entonces no habría nadie más en ese piso, así que no había ningún problema con tomarnos de la mano.
Caminamos juntos hasta el elevador, y de allí hasta el sótano, subimos a su lujoso auto negro y condujo a través de las frías calles, yo me dedicaba a observar inquieta el paisaje tratando de reconocer el lugar, sin embargo llego a una sección a la cual nunca había visitado, se componía de altos y lujosos edificios cubiertos de grandes ventanales que le daban unos toques modernos muy impresionantes, mi cabeza se asomaba ligeramente por la ventana para poder ver mejor todo aquel esplendor, sin embargo mi vista se vio interrumpida luego de que el auto entrara a un sótano, fue entonces que dirigí mi mirada hacia el hombre a mi lado
- Donde estamos? –
- Espera un poco, no seas impaciente –dijo para luego sonreír de medio lado y buscar un lugar donde estacionar
Me ayudo a bajar del auto y nuevamente tomados de la mano caminamos hasta el elevador, en el trayecto me dedique a pensar en que hacíamos allí es decir, imagine un restaurante, un mirador, un parque tal vez, pero nunca un sitio como este, que es lo que hay aquí que Sasuke quería mostrarme. No me di cuenta en que momento llegamos al piso correspondiente, solo capte el espacio a mi alrededor una vez que él me halara ligeramente de la mano, llegamos hasta un largo pasillo en el cual, el ascensor se encontraba en medio, y a los dos extremos dos grandes puertas, Sasuke me guio hacia el lado derecho, sacó una llave y la abrió para luego entrar conmigo detrás.
Lo siguiente que vi fue algo que jamás me hubiese esperado, es decir, era cierto que todo lo que se tratara de Sasuke Uchiha parecía salido de una película, pero cielo santo, esto era impresionante, estaba en el más lujoso departamento que mis ojos hallan visto, ni siquiera en televisión había visto algo así, todo era completamente moderno, una gigantesca sala con un televisor inmenso, muebles de seguro que costaban una fortuna, adornos, luces, cuadros, todo era impresionante. Me giré en mis talones y lo observe aun con la sorpresa pintada en mi cara
- Que es todo esto? – pregunte aturdida, mientras veía como se formaba una sonrisa en su rostro
- Bienvenida a mi departamento –
Esperen un segundo, dijo ¿¡Que cosa!? Este era SU departamento, el departamento de Sasuke Uchiha! Era cierto, por Dios! Él me había dicho que jamás en su vida había llevado una mujer a su hogar, siempre que se enrollaba con alguna iban a la casa de ella, pero nunca condujo a nadie hasta la suya, y ahora yo me encontraba parada en la entrada del suyo, de su verdadero hogar, si en un principio había pensado que quizá yo no significara mayor cosa para Sasuke, que tal vez fuese otra aventura para él, me había equivocado, porque definitivamente esto tenía que significar algo, lo que fuera, pero había algo, realmente le importaba, si no, porque me traería aquí. Puede que no fuese una cena romántica en un fino restaurante con velas y camareros, pero tenía que admitir que viniendo del frio pelinegro que tanto me enloquecía esto superaba a grandes escalas mis expectativas; si antes estaba feliz, ahora estaba completamente segura que si llegaba a estornudar saldría confeti de mi boca. Tuve que usar todo mi autocontrol para no pegar un grito de emoción, lo único que atine fue a abalanzarme hacia el cuerpo de Sasuke, que de seguro si no se hubiese sostenido del marco de la puerta habríamos caído limpiamente al suelo.
- Es.. es ¡Impresionante! Ay no puedo creerlo Sasuke esto es cierto –dije sujeta de su cuello
- Si lo es –dijo mientras me sonreía y me sujetaba de la cintura –porque no mejor pasamos, seguro te gustara aún más el interior-
- ¡Claro! –dije aun con una sonrisa en mi rostro
Recorrimos todo el lugar, era hermoso, las habitaciones eran inmensas, todo tenía un toque moderno, pero lo más impresionante era la vista, se veía toda la ciudad, con las luces parpadeantes, el molesto ruido de los autos no se escuchaba y en cambio a eso, se filtraba una suave brisa que daba un ambiente agradable. Mi percepción del espacio se vio perturbada al ser rodeada por unas grandes manos para seguido a ello encontrarme aprisionada entre un fuerte pecho.
- Déjame mostrarte la habitación principal, te va a encantar –me susurró suavemente en mi oído
- Vamos entonces –respondí girando mi rostro para ver sus oscuros ojos negros
….
Me desperté al escuchar el suave tintineo de la alarma a un lado de la cama, me removí un poco hasta alcanzar el aparato y desactive el sonido, dejando la habitación en un cómodo silencio, deje caer mi cabeza en la almohada, debía ir a trabajar pero lo cierto era que me sentía tan relajado que no quería apartarme de aquel sitio, gire mi rostro a un lado y encontré el lugar vacío, estaba seguro de haber dejado a una atractiva pelirrosa durmiendo a mi lado, luego de una agitada noche. Con pereza me puse en pie y tome los bóxer del suelo junto con unos pantalones y salí de la habitación en busca de la molestia rosada, mi búsqueda fue interrumpida al momento de percibir un delicioso aroma proveniente de la cocina, sin más, me encaminé al lugar y lo que vi, en cierta medida me sorprendió; una atractiva mujer, con el cabello revuelto, que solo usaba la camisa que yo llevaba puesta el día anterior, dejando a la vista sus suculentas y largas piernas, mientras se movía de un lado para otro por la cocina. Sigilosamente me acerqué hasta ubicarme tras ella y rodeé su cintura para de un ágil movimiento girarla hasta quedar frente a frente
- Oh, buenos días Sasuke –me dijo con una linda sonrisa
- Hmp, puedes decirme porque no estás en la cama desnuda, como recordaba haberte dejado –dije mientras me acercaba tentadoramente a sus labios
- Quería hacerte el desayuno –dijo haciéndome un puchero
Se veía endemoniadamente sexy de esa forma, no pude contener un segundo más sin besarla. Quizá podría llegar a acostumbrarme a esto, es decir, Sakura no era una mala compañía, a decir verdad era la primera mujer con la que llegaba a sentirme realmente cómodo, sin embargo no quería formalizar nuestra relación, no tenía humor para soportar algún berrinche o alguna escena de celos, así que por ahora esto podría llegar a gustarme.
Pasaron dos semanas desde que llevé a Sakura a mi departamento, y desde ese momento ella se quedó a dormir la verdad me agradaba despertar con una mujer a mi lado, había tomado de costumbre irme cada vez que estaba con alguien, pero con ella era diferente, desde ese último día en Londres, me siento raro cuando estoy con ella, pero es un sentimiento agradable al mismo tiempo, así que no veía nada de malo seguir disfrutando de ello, ella parecía feliz con todo esto, así que no existía problema alguno. Por otra parte, estaba el hecho de que Sakura se haya conocido con Naruto, el muy idiota irrumpió en mi oficina cuando nosotros estábamos a punto de tener uno de nuestros encuentros, afortunadamente no habíamos empezado, sin embargo, luego de ese día ese par comenzó a llevarse bastante bien, al parecer al dobe le agradó la chica, lo cual implicaba problemas para mí, ya que en cada oportunidad que tenía, se aseguraba de sermonearme acerca de que no debería usarla de esa manera
- Enserio Teme Sakura-chan es una buena chica –reprochaba Naruto mientras bebía de su soda desde la sala de mi oficina
- Eso ya lo sé –contestaba hastiado, intentaba terminar unos cuantos documentos pero la presencia de Naruto y sus habladurías me hacían difícil concentrarme
- Entonces porque no la tomas enserio –
- Tsk, que insinúas con tomarla enserio –comenzaba a molestarme realmente
- A que formalices la relación –nuevamente con el mismo tema
- Eso no es de importancia, salgo en ocasiones con ella, se queda a dormir en mi departamento, que más quieres –
- Respóndeme algo Sasuke, que son ustedes dos –dijo esta vez muy serio, lo cual llamó mi atención
- Soy su jefe y ella mi asistente, eso es todo, nuestra relación es solo laboral, y nuestra vida privada es algo que a ti no te incumbe –dije mirándolo de manera retadora
- Ella no merece que la lastimes –defendió
- Acaso te parece que está sufriendo, porque yo veo todo lo contrario –ataqué
- De acuerdo, como quieras entonces, ya te advertí, no te voy a insistir más –dijo alzando las manos en son de paz
- Hmp –murmuré volviendo a mi trabajo
- Por cierto, no la vi cuando entre, dónde está? –
- Se quedó en el departamento dijo que debía hacer algo, que sería algo así como una sorpresa –
Esa mañana cuando desayunábamos, me comentó acerca de una sorpresa que quería darme, así que me pidió permiso para ausentarse hoy al trabajo, accedí, después de todo hoy era Sábado, y no había mayor cosa pendiente, y después de todo esa "sorpresa" era para mí así que lo más probable es que me gustara, entonces por qué no?, después de todo sonaba bastante bien. Mis pensamientos se vieron irrumpidos al oír la puerta de mi oficina abrirse, Naruto y yo centramos nuestras miradas a la persona que se asomaba por el umbral
- Akasuna, que sorpresa tenerte aquí –dije fríamente, desde que lo vi bailar tan confianzudo con Sakura, me ha desagradado
- Uchiha que bueno verte, y a ti también Uzumaki –dijo entrando al lugar y sentándose en uno de los muebles de la oficina
- Y a que debemos tu visita –la verdad no me agradaba tenerlo cerca
- Bueno, pues mi padre me envió a representarlo en una conferencia que se hará en unos días, así que mientras llega el día pensé en venir a ver a tu asistente –fruncí el ceño inmediatamente, lo sabía, ese tipo estaba detrás de Sakura
- Es una pena, ella no está –murmuré tratando de ocultar mi enojo
- Si, eso note, no la vi por ningún lado, pero justo cuando me iba, escuché sus voces así que decidí venir a saludar –dijo con una patética sonrisa
- Bueno, Hola Sasori, hace mucho tiempo que no te veía –habló Naruto tratando de eliminar la tensión que se palpaba en la habitación
- Si bueno, he estado algo ocupado, oh por cierto Uchiha –dijo esta vez girando en mi dirección –tendrás visita una vez llegues a tu departamento
- De que hablas? –acaso era una metáfora o un juego de palabras
- Veras, Tayuya decidió acompañarme, pero en cuanto le dije que vendría al edificio, dijo que se adelantaría, iría a buscarte en tu departamento, según ella era seguro que estarías allí, parece que quería sorprenderte, pero supongo que no te conoce muy bien –dijo dando una sonrisa de burla
- A mi departamento… -Oh mierda, ahí estaba Sakura
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Estaba terminando de limpiar el lugar, quería sorprender a Sasuke con una cena romántica, quizás el no estuviese de acuerdo con el hecho de que saliéramos juntos, y nos vieran en público, bueno nosotros no teníamos una relación como tal, sin embargo, ya me había acostumbrado a la idea, aunque él no fuese completamente mío, era seguro que había algo entre nosotros, y ese algo me era suficiente; así que estuve planeando, una linda noche para él y para mí, y en cuanto llegara, se sorprendería, incluso me había comprado un nuevo vestido, con ayuda de Ino por supuesto, según ella, lo dejaría con la boca abierta, sonreí una vez más al imaginarme la reacción de Sasuke, ahora solo debía esperar a que llegara.
Justo en ese instante, escuché el timbre sonar un par de veces, se me hizo algo extraño ya que por supuesto Sasuke tenía llaves, así que él no podía ser, tal vez fuese Naruto, luego lo escuché sonar de nuevo pero con más insistencia… si, ese debía ser Naruto. Me acerqué tranquilamente hasta la puerta y una vez que abrí escuché un fuerte grito agudo
- Hola! Sasu…ke? –enfrente de mí, estaba la pelirroja molesta
- Tayuya? –más que para ella, fue una pregunta para mí misma
- ¿Qué haces tú aquí? – preguntamos al unísono
No entendía que hacia ella en ese lugar, a que había venido, y más que todo…¿cómo sabia ella donde vivía Sasuke? Se supone, que Sasuke nunca había traído a nadie más a su departamento no…. No?
