CAPITULO 11: 288-B
Se miraron nuevamente, sin poder dejar de hacerlo, ambos acercaron sus cabezas poco a poco, para después fundirse un tímido beso, mientras que sasuke quitaba la banda de konoha de la frente de la joven, quería verle la cara, al completo, quería saber que era cierto que por fin lo estaba haciendo, que por fin la estaba besando.
Aquel beso tímido se fue transformando poco a poco, cada vez tenia consigo más pasión, la que había sido enserada, retenida durante estos años.
El, que estaba sobre la joven, izo un rápido movimiento para que esta tomase su lugar, la cual, se dejo mover.
En aquel entonces, el mundo se paro, tan solo existían ellos, el beso y aquel manto de estrellas que dios puso por testigo de un momento tan mágico ara ambos.
- ¡Por allí se escuchan ruidos!
- ¡Cállate un poco ino, así nos descubrirán! – se escucho una voz algo mas suave, en tono de susurro. Era tenten.
Sasuke y sakura, en una acto reflejo, abriros los ojos de par en par, dejando de besarse, su respiración se acelero aun mas, y se separaron rápidamente, sakura tomo su mascara para así, volver a teñir su cabello, se quedo de pie frente al peligro, no sabia como actuar.
Sasuke, que en aquél momento intentaba tener la cabeza mas fría, tomo del codo a sakura y prácticamente la arrastro a esconderse tras un arbusto, mientras activaba el sharingan.
-¡¡¡KUSO!!! ¡Ha escapado! –grito Ino dando un puñetazo a un árbol, logrando que se partiera.
-Tranquila ino, quizás no era ella. –miro a su alrededor – si tan solo hubiese dejado una pista.
Sakura ahogo un grito en su garganta para después tomas la mano de sasuke y apretarla suavemente, este la miro, puesto que ya sabía a lo que se refería: La banda de konoha.
Ahora solo tenían que esperar a que no la encontraran en una inminente oscuridad.
- Sasuke…sabrán que es mía… - susurro la kunoichi en un tono apenas audible.
- Tranquila.
Al decir eso, fue sasuke quien oprimió suavemente la mano de sakura.
- Hinata, Ino… ¿veis lo que veo yo? –dijo señalando la banda en el suelo.
Sakura agacho la cabeza, se sentía impotente, lo único que podía hacer era mirar como su mundo caía, ya que, encontrando su banda, descubrirían que sigue viva y las búsquedas se reanudarían.
Ino tomo la banda, y la examino de un lado a otro para después asentir.
- Vamos donde la hokage, allí veremos de quien es esa banda.
- Si
Las tres chicas desaparecieron dejando nuevamente solos a sasuke y sasuke, en la inmensidad de una noche que de pronto, no podía ser mas negra.
- kuso…kuso…kuso…¡¡Kuso!! – grito sakura.
- Tranquila, encontraremos una solución.
- no lo creo… ya no hay solución…
Sakura, en acto reflejo, hundió la cabeza en el pecho de sasuke, abrazándolo, necesitaba sentirse apoyada, y el, aunque fuese raro, era su único apoyo.
Sasuke le correspondió el abrazo y no pudo evitar olerle el cabello a la joven.
- Entonces, al escuchar ruidos nos adentramos por esa parte del área de entrenamientos pero se habían marchado, dejando una sola pista –explico tenten, mientras hinata sacaba de su bolso ninja la banda que habían encontrado.
Tsunade tomo la banda y la examino de arriba abajo, todas las bandas estaban marcadas con un pequeño número, esta tenia el 288-B, este numero servia para identificar a los ninjas, un simple recuento.
- ¡¡Shizune!! Numero 288-A – miró a las ninjas nuevamente, mientras shizune tomaba dos libros de gran tamaño en los que se registraban aquellos números – este número nos puede decir dos cosas; la primera, y evidente, es la identidad de esa tal tapada de la noche…
-Enmascarada nocturna –corrigió Ino.
-Da igual. La segunda, posiblemente es…
- ¡¡Kami sama!! –grito shizune llevándose una mano a la boca.
- ¿Qué sucede?
- La banda… pertenece a… haruno sakura…
- Olvidar lo que acabo de decir –dijo la hokage con expresión seria – Esto significa…que haruno sakura… puede que siga viva…
El sol comenzaba a entrar por la ventana, iluminando la habitación, bajo la perdida mirada de sakura, que tumbada en la cama, sin haber podido dormir una sola hora, miraba al techo como si fuese lo mas importante del mundo.
Ya tan siquiera podía llorara, ella sabia que sus lagrimas se habían agotado hace mucho, por lo que no se molestaba en encontrarlas.
Estaba tumbada sobre la cama, tenia calor, por lo que tan solo la tapaba la sabana, arrugada, que apenas le cubría una pierna. Estaba con una camiseta de tirantes y unos pantalones cortos, su improvisado pijama.
Por su cabeza pasaban los recuerdos de la noche anterior, toda su falsa identidad podría ser tirada a la basura por un entupido arrebato de… ¿Pasión?
El picaporte se giro, apareciendo sasuke al otro lado la puerta, sakura tan solo se limito a mirarle.
- he preparado el desayuno.
- En seguida voy.
Las palabras eran monótonas, carecían de sentimientos, ambos sabían que lo ocurrido era imposible, que debían olvidarlo… lo sabían de sobra, ahora solo hacia falta la colaboración mutua para que ambos siguiesen adelante.
- Sasuke… -Sakura llamo su atención justo cuando este se marchaba en dirección al comedor, sakura se sentó en la cama, sin mantener contacto visual con el – Yo… yo te perdono.
- ¿Qué me perdonas?
- Si tú no me hubieses quitado la banda no me descubrirían…pero supongo que tenía que pasar, así que no te culpo.
- ¡Si tu la hubieses tomado antes de quedarte parada mirando a yo que se donde quizás no te pasaría eso!
- ¡Tu me la quitaste! ¡Quien te mando a besarme!
- ¡¡Eso mismo me pregunto yo!! ¡No se por que te bese si no eres mas que una gritona mal criada!
La conversación subía de tono, mientras que ambos se acercaban mas y mas el uno al otro gritando y agitando los brazos con violencia.
-¡¡Estas mal de la cabeza!!
- ¡¡Pues debo de estar muy mal para haberte besado a ti!!
-¡¡Anda, vete de mi habitación!!
Al gritar aquello, sasuke bajo la mirada, encontrándose con la venda que envolvía su muslo, para luego mirar a la kunoichi.
- ¿Qué es eso? –dijo señalando pierna. Sakura no contesto - ¿Quién te ha hecho eso?
- ¿Te importa?
- ¡Pues claro que me importa!
- ¿Por qué?- dijo esta acercándose el joven huchita, mirándole fijamente a los ojos.
- ¡¿Qué mas te da?! –Gritó al ver que cada vez le entraban mas ganas de decirle que la quería, que por eso se preocupaba – vamos a la sala, allí te curare.
-no necesito que me cures, ya se hacerlo yo, déjame sola ¿Quieres?
Sasuke salio de la habitación si decir una palabra mas, la joven se lanzo a la cama y se arropo con una sabana, mientras que evitaba las lágrimas, mientras intentaba no llorar ¿No había llorado por tantas otras cosas pero a llorar por ese chico? ¡No! Nunca caería tan bajo, prefería mil veces tragarse sus lagrimas, teniendo un enorme nudo en la garganta antes de llorar por alguien que no lo merecía, ¿Quién se creía?
- ¡Le odio! –lanzo un grito ahogado por la almohada.
Sasuke, que permanecía tras la puerta, escucho el grito de sakura, mientras que la rabia se apoderaba de su cuerpo ¡¿Quién le mandaba a decir aquello?! El no se arrepentía del beso con sakura, había sido su primer beso, pero sin duda seria el mejor, y el, burro de naturaleza, estropeaba todo diciéndole aquello, ahora ella le odiaba, y seguro que el también se odiaba a si mismo.
- ¡¡Kuso!! –grito mientras tiraba una mesilla que había frente a el, con un delicado ramo de flores, que cayeron al suelo junto con el jarrón, causando un gran estrépito.
Desde entonces paso una semana, en la que ambos jóvenes siquiera se cruzaban la mirada, no eran capaces de estar en la misma habitación tan siquiera eran capaces de estar en la misma habitación, aquella se había convertido en una convivencia fría sin palabras, en la que los silencios incómodos eran sucedidos por diálogos cortos en los que ninguno sabia como actuar, con lo que terminaban bajando la mirada escondiéndose en su propio sufrimiento, sin saber que tan solo un "disculpa" podría abrir las puertas de aquel dolor dejándolo marchar.
Sakura no había podido salir de casa, ahora el riesgo de que la encontraran se multiplicaba por mil, ya que no solo buscaban a "la enmascarada nocturna" si no que, el sigiloso rastreo de la zona en busca de la joven que presuntamente seguía viva, había despertado la intriga de los aldeanos, mientras que empezaban a fluir nuevamente los viejos rumores que el tiempo se había encargado de enterrar, tales como: "Su madre estaba loca y la mato al ver que era una carga y no podría sin su marido", "Ella se suicido por que no recordaba el dolor corporal, y jugando se desangro, los médicos no pudieron hacer anda" "Se fue de la villa para vengar a su difunto padre" o uno que poca gente creía pero que estaba en la boca de los mas curiosos "Sigue entre nosotros, nunca se ha ido, podría ser cualquiera de los presentes, esta disfrazada y espera el momento indicado para matarnos, esta loca"
Aunque ese tenía algo de razón, sakura no quería matar a nadie, y mucho menos estaba loca, pero las personas aburridas de su propia vida siempre terminaban inventando absurdas historias que el pueblo cambiaba de boca en boca.
