¡AJÁ! Que dijeron, que el Indioman ya no iba a publicar ¿verdad? ¡Pues no! Ya que he regresado desde el abismo (de algunos problemas personales), con otro episodio de la Guerra en las Sombras, pero… tristemente no sé cómo continuar la historia (T_T). Oh, pero quizá ustedes los lectores si puedan XD, ¿Qué les parece si lo averiguamos?

Capítulo 11: Alianza con un changeling. Parte 2

RCA EG IS 23 280(*)

-Ahora sí que metí la pata. ¡Tonto, tonto, Discord! Midnight y Nightmare seguramente van a encerrarme en una de las prisiones de aquí.

Discord, el guardián del Tártaro, llevaba horas refunfuñando para con él mismo dando vueltas frente a la celda de la Reina Changeling. Aun no podía creer lo que le había pasado: dejó entrar a una impostora a la prisión y, por querer divertirse con ella, permitió que se le escapara. Sintió que se habían burlado en sus propias narices, a él, el supuesto Monarca de la Bromas Pesadas. Era tan humillante que incluso dudó en reportar esto a la Reina de la Noche Eterna, pero sabía mejor que nadie que si ella o Midnight se enteraban por otro que no fuera él, la pagaría muy caro.

-Te preocupas demasiado… esa impostora no sacó gran información de todas maneras… Le declaró Chrysalis harta de ver al draconequs caminando de un lado a otro frente al pasillo de su celda.

- ¡Tu no lo entiendes! Han encerrado a otros por mucho menos. Discord cambia su atuendo café de guardia por un overol anaranjado. - ¡¿Sabes lo que les hacen a los policías en la prisión?! Comienza a morderse las garras haciendo volar algunas por los alrededores, luego lleva su brazo a la cara para lamentarse de manera sobreactuada. -Además… puede que ya no obtenga lo que me prometieron. ¡Que desdicha!

-Ugh. Eres toda una Reina del Drama…

La conversación es interrumpida por el sonido del ladrido de Ceberus.

- ¿Y ahora qué le pasa a tu perro? Pregunta Chrysalis.

-Creo que tenemos otro intruso. Sea quien sea, no le daré una oportunidad como a esa tonta unicornio… y si es ella, esta vez lamentará haber nacido. Desaparece en un "puff" y reaparece en la entrada del Tártaro con una forma gigante y ojos brillante que despiden chispas eléctricas. Con voz atronadora y terrorífica comienza a interrogar - ¡¿Quién se atreve poner un pie en las puertas del inframundo?!

Discord se desconcierta al ver una extraña escena: Ceberus recostado en el suelo boca arriba completamente dormido. Había alguien sentado a un costado del sabueso, y con tranquilidad le dirige la palabra al guardián.

-Ha pasado tiempo… Discord…

-¡?


Sincero y Rainbow Dash se hayan moviéndose por los túneles de la Colmena hacia una de las aberturas que dan al exterior. Momentos atrás habían decidido hacer equipo, una pequeña alianza cuyo propósito era defender la Colmena cuya seguridad podía verse comprometida por la repentina caída de la Zona Negra. Ahora, se encuentran en uno de los puntos más altos del edificio desde donde Dash monitorea los alrededores como el vigía de una torre del castillo.

-Supongo que ahora también memorizaste como llegar aquí por tu cuenta. Apunta Sincero mientras se cierra la puerta tras de sí.

-Si. Como dije, aprendo rápido. Contesta Dash intentando ver, pero por la misma oscuridad de la noche, no vislumbra a nadie moviéndose fuera de la Colmena. -Rayos, no veo nada. ¿Y tú, Sincero?

-Te traje aquí para fueras tú la que vieras, compañera. Responde el invidente.

-Oh, cierto. Perdona. ¿Eh? Algo se acerca…

De pronto, la pegaso divisa dos estelas de luz acercándose, una azul y la otra violeta. Éstas llegan al encuentro con Dash y Sincero, y se materializan desde los relucientes rastros, se trata de un par de caballos marinos que se quedan flotando de frente, a metros de distancia.

-Vaya, vaya. ¿Qué tenemos aquí? Habla el ente púrpura.

-Parecen una pegaso y un changeling, Aria. Afirma la otra.

- ¿Quiénes son ustedes? Cuestiona Rainbow.

-Hola. Somos emisarias del Gran Emperador Sombra. Soy Sonata y ella es mi hermana Aria. Hemos venido por los Elementos de la Armonía... y, si es posible, comer algunos tacos. Dijo la voladora azul con jovialidad.

- ¡Cállate Sonata! No tienes por qué decirles nuestros nombres ni nuestra misión. ¡Y ya te dije que aquí no hay tacos! Reprendió la otra.

Rainbow quedó atónita y meditó para sí. – (¡¿Sombra?! ¡Diantres! ¿Acaso se enteró del plan de Midnight tan pronto? Esto es malo, muy malo)

-Lo siento. Intercede Sincero. -No tenemos tacos, ni los elementos esos de los que hablan.

-Aw, ¿entonces hicimos el viaje hasta acá para nada? Sonata, decepcionada, da media vuelta y se dispone a partir. -Ni modo, nos vemos entonces.

-Sale pues, que les vaya bien. Adiós. Sincero hace lo mismo preparándose para regresar al interior de la Colmena.

- ¡¿ES EN SERIO SINCERO/SONATA?! Reclaman Rainbow y Aria al unísono gritándoles a sus respectivos compañeros.


De regreso en el Tátaro, una nueva pony encara a Discord. Se trata de una unicornio anaranjada de melena y cola esponjadas, quien al parecer había encantado a Ceberus con un hechizo somnífero. -Es verdad lo que dicen: "perro que ladra no muerde". Claro, y menos si se queda dormido.

Discord reconocía a la nueva intrusa. -Adagio Dazzle. Genial, primero uno de los rebeldes y ahora un esbirro de Sombra. Y por cierto ¿dónde están tus hermanas…? No, olvídalo. No estoy de humor para esto. Ahora mismo tengo que lidiar con cosas más importantes. Creo que solo te pondré en una de las celdas y... Levanta su garra para tronar los dedos y activar su magia. Un segundo antes de hacerlo, un pequeño destello frente a él le hace titubear. Un objeto extraño aparece ante los ojos de Discord por medio de un pequeño conjuro de la unicornio. El momento que deja desconcertado al draconequs no es debido a la magia usada, sino más bien al objeto en sí: un collar plateado que presenta la figura de un alicornio con un rubí adornado el centro. - ¿Eh? Ese es el Amuleto del Alicornio que le obsequie a… Se interrumpe a sí mismo para preguntar. - ¿De dónde lo sacaste? ¿Cómo lo obtuviste?

-No creíste que me presentaría ante ti con los cascos vacíos ¿cierto? Además, los recursos del Emperador son ilimitados. Presume Adagio. -Déjame decirte que él está al tanto de las razones por las que juraste lealtad a Nightmare Moon y Midnight Sparkle, pero a diferencia de ellas, mi señor puede cumplir con el mismo trato en un lapso mucho más corto de tiempo…

-Oh. ¿En serio? Discord permanece inconmovible escuchando las declaraciones de la unicornio y mirando fijamente la reliquia que ella sostiene. Sin embargo, mantiene el brazo levantado listo para activar su chasquido mágico en cualquier segundo de ser necesario. Se queda en esta posición durante un buen rato, hasta que articula una pregunta. - ¿De cuánto tiempo estamos hablando?

Adagio responde con una confiada expresión. -Días… horas incluso… depende de que tan cooperativo seas conmigo y mis hermanas.

-Jajaja. Ríe Discord a voz tendida burlándose ahora de la chica señalándola con el dedo. - ¿Días, horas? Estás tratando de jugarme una broma, jajaja.

-No es mentira.

- ¡Oh, por favor! ¿Esperas que yo crea que tres insignificantes sirenas y un umbra megalómano pueden hacer en un día, lo que a dos poderosas alicornios les tomaría varios siglos? Esa es buena.

-Eso solo confirma lo superior que es el Emperador Sombra comparado con las Yeguas de la Noche.

-Je. Interesante. Aun con desconfianza y escepticismo, Discord decide seguir el juego de Adagio. -Muy bien. Les daré el beneficio de la duda a ustedes y a su amo, tienen 24 horas para mostrar de lo que son capaces. Durante todo un día seguiré su juego, pero si no me cumplen… Con un zarpazo abre una puerta dimensional en donde se puede observar a tres chicas humanas con ropa maltratada, muy hambrientas y sin aparentemente sin hogar, una de ellas se encuentra de rodillas suplicándole a una pelirroja que las ayude (*). -…ten por seguro que a ti y a tus hermanas les espera un futuro peor que a estas contrapartes suyas…

-Mm… comprendo. Dijo viendo la extraña escena tras el portal. -Está bien. Aunque debo admitir que no creí convencerte tan fácilmente.

-No te creas la gran cosa. Cierra la grieta inter dimensional. -Ya estoy en problemas con Midnight debido a recientes acontecimientos. Puede que de todas maneras tenga que pagarlo caro. Así que como jugador de riesgo que soy, he decidido arriesgarme y apostar. Cambiando de tema, ¿En qué necesitas exactamente que coopere?

-Solo requiero que vuelvas a regalar tu pequeño amuleto. Dice Adagio acercando el artilugio a Discord para que éste lo tome con las garras.

Discord levanta una ceja confundido. - ¿A quién?

Sonriendo conspiradoramente, Adagio le revela. -A la Reina Chrysalis…

La jefa de los cambiantes se haya reposando en su celda, aliviada de haber regresado a su soledad. Ella prefería mil veces quedarse en aislamiento durante semanas, que entablar otra conversación con Discord. Él era el único con quien Chrysalis conversaba, o más bien escuchaba, ya que todo el tiempo se limitaba a oír las interminables quejas del draconequs respecto a lo aburrido que es su trabajo. Normalmente se regocijaría con el sufrimiento de otros, pero los monólogos de Discord simplemente se habían vuelto tediosos y un completo fastidio.

Lo más interesante que le había sucedido en años, desde que quedó encerrada en el Tártaro, fue la impostora que había burlado a Discord. Por poco olvida la tortura que recibió de aquella farsante pensando en lo que le esperaría al fastidioso custodio después de fallar en la encomienda de salvaguardar la prisión. Quizá Midnight pondría a un sustituto menos molesto, ese sería un buen cambio.

De pronto, algo inusual empieza a ocurrir para sorpresa de Chrysalis. La reja de espinas vuelve a abrirse dejando pasar a Discord y… ¿a otra unicornio? - ¿De nuevo tropezando con la misma piedra? Midnight te hará puré si sigues cometiendo estos errores…

Sin decirle absolutamente nada, Discord se acerca a Chrysalis y le cuelga el amuleto en el cuello y también la libera de las cadenas que la mantenían sometida. La gema comienza a brillar en un tono rojizo al igual que los ojos de Chrysalis. Al principio siente un desborde de energía mágica que la llena de poder. Ella no entendía lo que pasaba, pero era una oportunidad que no iba a desaprovechar. En un deslumbrante resplandor, Chrysalis usa su magia para lanzar a Discord fuera de la celda.

-Este es el colmo de la estupidez Discord, ahora te regresaré todo el dolor que me has hecho pasar como tu prisionera.

Discord se levanta, luce despreocupado a pesar de lo que sucede. -Yo tendría cuidado en usar eso, Chrysie… en especial, estando en presencia de una sirena.

Entonces Chrysalis escucha una voz dulce y armoniosa. Detrás de ella se encuentra la unicornio entonando una hermosa canción, mientras la joya que trae puesta reacciona con el amuleto que ella misma porta. De golpe, todo el energizante poder que había tenido segundos atrás, había sido drenado de su cuerpo y absorbido por la gema de la yegua unicornio, dejándola aún más debilitada que antes y cayó al suelo al siguiente instante.

Adagio camina tranquilamente rodeando a Chrysalis de manera arrogante y presuntuosa. -Tu y yo somos muy parecidas, Reina Changeling. Los simuladores se alimentan de emociones para sobrevivir e intensificar sus poderes mágicos. Mientras que nosotras, las sirenas, podemos absorber la magia por medio de emociones negativas. Su joya cambia el color de su brillo a una anaranjado, luego azul y morado también. -Y puedo compartir la magia, que tomé de ti, con mis hermanas.


Después del cómico momento entre Sonata y Sincero, las gemas de las sirenas empiezan a destellar colores intermitentes del mismo modo que la de la hermana ausente. Aria deduce que Adagio ha logrado su parte de la misión y comienza a demandarles a la pegaso y el changeling. - ¡Basta de estupideces! Si ustedes habitan la Colmena, deben tener los Elementos. ¡Así que entréguenlos!

-Ya se los dije. Responde Sincero. -No sé de qué hablan. Eso que buscan no está aquí.

-Entonces será a la mala. Aria toma un poco de aire y luego la joya que traía comenzó a resplandecer. La criatura exhala desde su boca una densa niebla que se extiende por el cielo. A continuación, Aria adquiere su apariencia de pony con alas y las bate para dirigir la niebla hacia Dash y Sincero. -Verán de lo que es capaz una Sirena en forma de pegaso…

La nube densa rodea a ambos y empiezan a recibir unas descargas eléctricas de color rojo que iluminan y atacan al unísono del brillo en el collar de Aria.

Dash intenta esparcir la niebla con su propio movimiento de alas, pero en cada intento las chispas rojas apuntan directo a sus alas. Cada descarga no es muy fuerte, sin embargo, se mantienen constantes y atacan de forma acertada para evitar que se mueva.

-Yo me encargo de estos tontos. Sonata, tu entra a la Colmena y busca los Elementos. Ordena la sirena pegaso.

-Entendido. Sonriente, vuela a una de las entradas abiertas de la Colmena y también cambia a su forma de pony terrestre.

Rainbow toma la iniciativa y le dice a Sincero. - ¡Sincero! Entra y hazte cargo de… ¿Oh? ¿Sincero?

El cambiante no estaba, parece que entró a su hogar siguiendo a la yegua azul.

-Parece que se me adelantó. Entonces ahora es pegaso contra… "pegaso" o algo así. Dice regresando su atención a la disputa con Aria.

Aria, por su parte se sorprende de que el cambiante escapara tan fácilmente, pero deduce que Sonata no tendrá problema gracias a la magia de la reina changeling que habían robado. Así que se concentra sus descargas en la pegaso celeste.

Esta vez los ataques ya no solo restringen los movimientos de Dash, sino que la empujan y la lanzan de un lado a otro hasta arrinconarla en una de las orillas de la torre. Rainbow observa la caída que le espera si recibe otro golpe. Aria prepara un rayo aún más potente que los anteriores para dar el golpe de gracia.

Para sorpresa y desconcierto de Aria, antes de arrojar su ataque final, la misma Rainbow Dash salta de la orilla y se deja caer al vacío. -Ha. Cobarde. Dice jactanciosa y se prepara para entrar también en la Colmena.

- ¿A quién llamas cobarde?

Atrás de Aria se encontraba Rainbow Dash, quién había levantado el vuelo y ahora preparaba un contraataque. Sus alas despedían corrientes eléctricas carmesí que libera de un solo golpe dirigido hacia la sirena/pegaso. Fue el turno de Aria de salir despedida varios metros lejos de la Colmena. Pronto Dash fue tras ella, alejándose así ambas de la guarida changeling.

La chica lila recupera el control y se queda suspendida en el aire. Rainbow llega a su encuentro. -Maldita… ¿Qué fue lo que hiciste?

-El crédito es mayormente de ustedes… Aria ¿verdad? Le dijo Rainbow recordando el nombre de su oponente. -En primera, tú y tu hermana destruyeron la Zona Negra. Ahora puedo usar mis alas y habilidades de pegaso. Explicó. -Y en segunda, no creerías que solo recibía tus ataques de a gratis ¿o sí?

Aria observa detenidamente las alas de Rainbow, las cuales despedían pequeños rastros eléctricos que se disipaban en el aire. Entonces lo comprendió. Con cada descarga que recibió, la celeste contuvo un poco de los rayos y los guardo por debajo de sus alas para usarlos en un contraataque. -Veo que eres una guerrera experimentada. No muchos ponis podrían haber hecho eso. Pero no dejas de ser una simple pegaso, y yo estoy por encima de tu raza. Sus ojos se tornan rojos y brillantes al mismo tiempo que se enciende la joya de su cuello.

La sirena voladora lanza un estridente alarido en un tono muy agudo. Un disparo sónico sale de su boca y apunta directo a Dash.

Rainbow comienza a moverse velozmente para eludir el ataque. Pronto Aria se encuentra persiguiéndola lanzando más ráfagas acústicas intentando atinarle. Rainbow observa atenta los estragos que los ataques de Aria hacen al impactar con algo… rocas y árboles son triturados, el suelo se agrieta y erosiona. - ¡Rayos! Si uno solo me da… estoy frita.


Mientras, dentro de la guarida changeling, Sonata se movía de un lado a otro buscando y rebuscando por cada rincón y debajo de cada roca. -Aquí no… aquí tampoco… por acá menos… no… no… no… no… vaya, los escondieron bien.

-Yo no he escondido nada aquí. El changeling Sincero había llegado a su encuentro.

-Oh, hola de nuevo. Saludó despreocupada, sin parar de indagar en los alrededores.

-Me sorprendes muchacha, puedes moverte muy fácil por la Colmena. ¿Cómo lo haces?

Sonata interrumpe su búsqueda para contestarle. -Eso es porque nuestra hermana mayor robó parte de la magia de la Reina Changeling y nos lo transmitió a nosotras por medio de estos cristales. Apunta a su collar. -Esto me permite abrir y cerrar los muros a voluntad. Levanta una pata y la agita de arriba a abajo. En cada movimiento, se abre y se cierra una apertura. - ¿Ves?

-La verdad no lo veo… Dice apuntando a sus propios ojos. -Estoy ciego. Pero creo que no me estás mintiendo, puedo oír y sentir los muros. Esa es sin duda una habilidad única de mi Reina. Y si atacaron a mi reina… Se pone en guardia. -Creo que eso te convierte en mi enemiga.

Sincero prende la magia de su cuerno y procede a tirar unos disparos verdes de energía. Sonata simplemente usa la magia robada de su collar para hacer que los muros de la misma Colmena la defiendan. Levanta un surco de rocas y las usa para atrincherarse, luego regresa el túnel a la normalidad. -No tienes que ser tan hostil conmigo. Mientras tenga la magia de Chrysalis, este lugar me protegerá de cualquier ataque. Además, a mí no me gusta pelear, eso se lo dejo a Aria. Continúa conversando con naturalidad a pesar de la situación. -Oye, ahora que lo pienso, tú debes saber dónde están escondidos los Elementos de la Armonía. ¿Me podrías decir en que parte de la Colmena se encuentran?

Al ver que sus esfuerzos por atacar a la intrusa son infructuosos, Sincero decide tratar de convencerla. -Te lo repito otra vez. Los Elementos de la Armonía no están aquí. Solo desperdicias el tiempo buscándolos. Es mejor que se marchen.

-Ah, ¿conque no me lo vas a decir? Sonata se coloca a un costado de Sincero con un deslice extra rápido, y luego con movimientos lentos y suaves menea su crin y sacude un poco la cadera para agitar su cola haciéndola rozar con la nariz de Sincero. -Quizá deba seducirte para hacerte hablar. Lástima que seas ciego. Si pudieras ver, verías lo bonita que soy.

-Bueno, si te ves cómo te oyes, debes ser preciosa. Tu voz es hermosa. Y tampoco hueles mal. Le dice usando sus otros sentidos, el olfato y el oído, para percibir a la chica.

-Oh, vas a hacer que me ruborice. Sonata continua con el coqueteo, esta vez abrazando de lado al changeling, tocándolo en el pecho y haciendo círculos con sus pezuñas. -Pero los cambiantes son famosos por mentir… y por eso sé que debes tener los Elementos escondidos en algún lugar. Anda, dime…

Sincero se pone nervioso sintiendo el toque de Sonata. Parece que los encantos de la sirena empiezan a afectarlo. -Y-yo no puedo mentir, literalmente, tengo una condición médica que me impide decir mentiras.

-Oh, ¿de verdad? Entonces… Ahora es Sonata la que se muestra alterada, sus mejillas se tornan rosadas. - ¿De verdad crees que soy preciosa?

Sincero mueve y asiente con la cabeza. Luego siente un empujón en la cara por un casco. Lo habían golpeado, pero no fue un ataque a traición, sino una cachetada que le dio por la vergüenza que le llegó a Sonata en el momento de la confirmación de Sincero. - ¡Que lindo eres! Dice emocionada escondiendo el rostro tras sus patas, luego se da cuenta que el cambiante no se para del suelo. - ¿Oh? ¿Estás bien?

Aunque no había sido a propósito, el golpe tomó a Sincero con la guardia baja y había terminado semi-noqueado y balbuceando. -Pero que chica…


Afuera, Aria continuaba soltando sus ataques acústicos sobre Rainbow Dash. La peli arcoíris decide usar un recurso un tanto desesperado y arriesgado. Comienza a rodear a Aria a gran velocidad. La sirena se enfada por la frustración de no dar en el blanco, pero deduce que, si su oponente continúa haciendo círculos a su alrededor, es solo cuestión de tiempo para atinarle. Sin embargo, para su sorpresa, Dash aumenta aún más la velocidad y Aria no puede seguirle el paso. Para este momento Rainbow ya no hace círculos, sino ochos rodeando a Aria y pasando cerca de ella en la bifurcación del centro.

Justo en el momento oportuno en el que Aria esta completamente confundida, Dash lanza el tiro de gracia…

¡KABOOOM!

…golpea a la sirena de lleno con una Rainplosión Sónica, liberando varios haces de colores en el proceso. Y mejor aún, el impacto dio justo en la joya de Aria cuarteándola por la mitad. La precisión de Rainbow era casi perfecta.

La voladora color lila sale despedida por segunda ocasión de regreso a la Colmena estrellándose en una de las bases de manera precipitada y quedando malherida. A pesar de todo, Aria continua consiente. -Desgraciada… pagaras por esto…

Segundos después, una yegua sale de la Colmena. Se trata de Sonata curiosa por saber que había provocado el estallido sónico de hace unos momentos. Al ver a Aria, se apresura para ir a verla. -Aria, ¿estás bien?

- ¡¿Te parece que estoy bien, cabeza hueca?! Reclama intentando ponerse de pie, pero se muestra entumecida pues todo su cuerpo se encuentra adolorido.

-Que mala eres. Todavía que me preocupo por ti…

En eso, Rainbow llega. - ¿Fue suficiente o quieren más? Les daré una sola advertencia. Váyanse ahora y les perdonaremos la vida.

Sonata encara a Rainbow Dash por primera vez con un semblante serio. Sus miradas se cruzan con un brillo desafiante y segundos después…

-Ok. Contesta Sonata simplonamente para después, de forma apresurada, subir a Aria en su lomo y se aleja galopando como alma que lleva el diablo.

Dash se quedó parada, paralizada en total desconcierto y confusión. Ella solo había estado blufeando intentando provocar a las sirenas. Jamás le pasó por la mente que de verdad escaparían como lo habían hecho. -Eso fue… extraño…

-Todo ha sido muy extraño desde que tú y tu amiga se aparecieron. Llamó su atención alguien a su espalda. Era Sincero que salía también al exterior sobándose la mejilla.

-Sincero. Que bueno que estás bien. ¿Tuviste problemas con esa chica rara?

-Bueno… técnicamente ella me venció. Pero logré convencerla de que los Elementos que buscaban no están en la Colmena.

-Te lo agradezco.

-No me lo agradezcas. Responde con enojo. -Quiero una explicación, Rainbow Dash. Puedo parecer distraído, pero no soy tonto. Se acerca acechante hacia Rainbow. -Tú y Derpy tienen algo que ver en todo esto ¿no es así? ¿Acaso tiene que ver son su misión secreta?

Rainbow retrocede un poco con algo de vergüenza -Lo lamento Sincero. Luego retoma su actitud decidida. -Pero como ya te dije antes, es mejor que no lo sepas. Es por seguridad.

El changeling y la pony se quedan frente a frente uno del otro. Si Sincero tuviera su vista, estaría mirando a Dash con mucho desprecio en ese momento y luego de dar un largo suspiro para calmarse, le exterioriza. -Muy bien Rainbow, pero dime una cosa, Los "Elementos" que buscaban esas dos, ¿acaso son unas piezas de cristal en forma de pequeñas espadas?

La pegaso quedó en pasmada al escuchar la descripción de las piedras de la Armonía. - ¿C-como lo sabes?

-Mientras Derpy y tú estaban en el salón de lo capullos, yo estaba haciendo mis rondas por la Colmena. Explicó el changeling. -Soy ciego, pero mis otros sentidos son muy agudos. Conozco cada rincón y olor de mi hogar. Cuando detecté una esencia diferente a lo normal, me fui encontrando con esos extraños cristales dispersos por los túneles de la Colmena, los cuales recolecté. Supongo que ustedes los trajeron ¿me equivoco?

Rainbow quedó sorprendida, al mismo tiempo que preocupada. Sincero tenía en su poder los artefactos más poderosos de Equestria. -Entonces ¿tú tienes los Elementos de la Armonía?

-No. Le respondió con énfasis. -Como les he dicho antes, yo no puedo mentir. Si esos eran los Elementos, te aseguro que ya no están en la Colmena.

- ¿Qué quieres decir?

-No sabía lo que eran esos cristales, pero supuse que les pertenecían a ti y a Derpy. Así que se los devolví…


Flashback

-Oh, por poco lo olvido… Sincero saca una especie de bolsa hecha de las algas luminosas que traía escondida debajo de una de sus alas. -Llévense esto para el camino.

Rainbow toma la bolsa y se la entrega a Derpy. - ¿Oh? ¿Un almuerzo? No debiste molestarte.

-No quiero que tengan una excusa para regresar.

Fin del Flashback


Rainbow quedó petrificada ante la revelación y apenas pudo articular su pregunta. - ¿Me… estas… diciendo… que… en esa bolsa… estaban…?

-Si. Puse en la bolsa esos extraños cristales. Afirmó la idea que Rainbow tardaba en completar.

-Derpy se llevó los Elementos… ¡DERPY TIENE CONSIGO LOS ELEMENTOS DE LA ARMONÍA! Se dijo a sí misma eufórica y turbada.

En ese momento, ignorante de lo que llevaba en sus alforjas, dicha pegaso iba volando por otra parte de Bad Lands mientras descifraba su propia ubicación con ayuda de un mapa marcado que llevaba con ella. Alumbrando los alrededores con su linterna, Intentaba encontrar el camino para regresar a casa. -Debe ser por aquí… ¿o será por acá?

Derpy no se decidía cual sería la mejor ruta, y en su indecisión no se daba cuenta de que era observada por pequeñas criaturas, las cuales comunicaban y transmitían su localización rápidamente entre otros animales. Un murciélago es el último en la cadena y pasa la información a alguien que se encontraba esperando en los límites de Bad Lands: una thestral de cabellera rosada colgada de cabeza en un árbol.

- ¿Mm? ¿Qué sucede Colmillos? ¿Ya las encontraste?

El murciélago asiente y entonces la yegua mueve y sacude sus membranosas alas preparándose para alzar el vuelo. -Guíame hacia mis próximas víctimas, mi pequeño amigo…

Flutterbat se había puesto en marcha, pero no era la única thestral en movimiento…

En el Castillo del bosque Everfree había mucho ajetreo. Los soldados volaban de un lado a otro hasta terminar en una formación en dos filas creando un camino desde la entrada hasta la puerta del salón del trono, en donde Nightmare Moon esperaba de pie. La Reina de la Noche, erguida y orgullosa se mantenía estoica, con Rarity a su lado, mientras las puertas principales del castillo de abrían. De pronto entra una avanzada de soldados y el primero se adelanta un poco para hacer un anuncio.

- ¡Atención!

Todos se ponen firmes. Otro tropa de soldados van llegando, escoltan a una figura encapuchada que al traspasar la entrada se revela a sí misma mientras el heraldo sigue declarando imperativamente.

- ¡Todos inclínense ante su Real Majestad! La Princesa del Crepúsculo Oscuro: Midnight Sparkle.

CONTINUARÁ…

¿Qué habrá hecho a Midnight abandonar el campo de batalla del norte para regresar a casa? (A)

¿Qué pasará con Derpy, quien se ha convertido en el objetivo de Flutterbat? (B)

¿Qué sucederá con la alianza entre Rainbow y Sincero…? (C)

¿…O la de Discord con las sirenas? (D)

¿Por cuál de estos caminos debería continuar la historia, (A) (B) (C) ó (D)? Déjenlo en sus comentarios.