Apenas puso un pie en el interior, Gray supo que iría a comer a ese pequeño lugar con frecuencia: tenía un ambiente sumamente acogedor y no estaba ridículamente lleno, además de que los precios eran estables pese a que la comida era deliciosa.
Llevaba una semana yendo cuando una peliazul de ojos oscuros se le acercó
—disculpa. A Juvia le gustaría saber si te agradó la comida— el Fullbuster dejó de masticar
¿Quién era esa?
—eh…si— contestó un tanto nervioso
—dime, ¿Cuál es tu nombre? — bueno, eso empezaba a asustarlo
—Gray— ella pareció concentrarse, como si quisiera recordarlo
—Muchas gracias— y se fue
De esto había pasado más de un mes y la tipa esa estaba empezando a asustarlo. Siempre se le acercaba para preguntarle si estaba cómodo, si la comida le gustaba o incluso por su estado de ánimo, hasta le decía "Gray-sama" ¡Gray-sama sus pelotas!
Ese día le pararía el carro a esa jodida acosadora, ya vería, ¡si no le hacía caso la denunciaría a la policía!
Durante la tarde (en la que fue por un café y un pastelito) la confrontó apenas se le acercó
— ¿tienes algún problema conmigo? — interrogó intentando verse serio, cool y amenazante. Ella levantó una ceja
— ¿disculpa? —
—siempre te me acercas y me preguntas cosas, eso es acoso, ¿sabes? —
La joven estalló en carcajadas
— ¿de qué mierda te ríes? —
—No, es solo que…— se limpió las lagrimitas que se le habían escapado —Juvia es la dueña de este lugar y siempre le pregunto a la gente si le agradó la estancia o le gustó la comida, también te pregunté tu nombre porque me gusta conocer a los clientes frecuentes—
El Fullbuster se sintió estúpido.
Muy estúpido.
—Oh— no se le ocurría que decir para salvar aunque fuera un poco de su dignidad. Lo bueno fue que no tuvo que decir nada, porque ella se acercó a otros clientes.
Eso sí, se sintió un poco molesto al saber que ella hacía eso con todo el mundo.
Bueno, eso fue raro.
De todas formas, sus interacciones con ella empezaron a hacerse más frecuentes poco después: Gray siempre le hablaba cada vez que podía. Con lo de psicótica no se había equivocado (no tanto, al menos), pero fuera de lo invasiva que podía llegar a ser, Juvia era la cosa más adorable que hubiera visto en su vida.
Esa tarde, cuando entró, notó un detalle en particular: sentado en una de las mesas del fondo, un niño de aproximadamente seis años jugaba con unos bloques con cara de aburrimiento.
¿Qué hacía un crio allí solo?
—Oye, niño— el chiquillo lo miró con sus ojos oscuros y cara de "acércate más y grito" — ¿Dónde están tus padres? — apenas el pequeño abrió la boca para contestar, la conocida figura de Juvia se acercó
— ¿estás aburrido? — interrogó al chavalín pasando completamente de Gray. El menor hiso un puchero
—algo…—
—lo siento, Levy vendrá pronto—
¿Levy?
Un momento, ella no tenía ningún anillo en los dedos, pero estaba la posibilidad de que Juvia y el hombre no estuvieran casados. Además, esos ojos oscuros…
— ¿Ella tiene…?— era como si el mundo se cayera bajo sus pies — ¿un hijo…?—
Y peor, una relación. Puedes irte despidiendo de tus oportunidades.
—Juvia-oneechan no es mi mamá, es mi hermana— ¿el mocoso leía mentes? —la gente siempre piensa que es mi mamá, a Levy-oneechan le pasa lo mismo—
¿Oneechan?
Ósea que…
Romeo miró a su hermana mayor
— ¿es tu novio? — aparte de listo como el hambre, el mocoso no tenía pelos en la lengua
—No, él solo es…— miró a Gray —un conocido—
Bueno, eso dolió
El chiquillo miró al Fullbuster, luego a su hermana. Frunció el ceño un tanto confundido
— ¿pasa algo? — interrogó el hombre
—Juvia-oneechan no dice mentiras, pero…— la mujer le tapó la boca
—Si quieres puedes ir a la cocina por un dulce o algo…— cuando el pequeño se fue, Juvia parecía nerviosa —lo siento—
—No te preocupes…— dijo restándole importancia con algo de confusión —veo que tú y tu hermanito son bastante unidos—
La mirada de Juvia se ensombreció con tristeza. Gray sintió que acababa de pisar un campo minado
—si…algo así. Aunque él y Levy son un poco más cercanos, pasan más tiempo juntos—
—oh, entiendo—
—ahora, con tu permiso, Juvia tiene que…—
— ¿eh? Sí, claro— la joven se alejó.
Gray vio a Romeo varias veces más en el restaurant antes de que él Juvia empezaran a salir y, por algún motivo, el crio parecía contento de verlo cada tanto. De todas maneras, fue una de esas veces la que, por fin, le dio valor para hacer lo que debía.
El crio tuvo que estar hasta la hora de cerrar en el restaurante porque Levy no pudo ir a buscarlo, así que Gray se ofreció a cargarlo hasta la parada de taxis. Cuando estaban allí, eso sí, se quedó sin palabras.
Aunque claro, el no contaría esa parte.
—Oye…— Juvia miró a otro lado antes de hacer parar el vehículo —te gustaría… ¿te gustaría salir con Juvia uno de estos días? —
Hermoso
— ¿el sábado? — Contestó el Fullbuster intentando parecerse seguro de sí mismo —podríamos ver una película— ella sonrió
— ¿a las seis? —
—Me parece genial, te llamaré— la joven le dio un beso en la mejilla a modo de despedida
—Que te vaya bien, Gray-sama—
Si, tardar lo que tardé por un capitulo tan corto merece la muerte, pero dejad que me explique antes de pedir mi cabeza: últimamente eh estado metida tanto en mis proyectos de universidad como en mis proyectos personales más que dentro del fanfic, para variar, mi computador decidió morir, con lo que perdí lo que llevaba avanzado.
Así que, ya saben, les pido disculpas por haber tardado tanto y la continuación de esto (es decir, como se conocieron Lucy, Levy y Juvia) ya va por la mitad, por lo que no tardaré TANTO en esta ocasión.
Por otro lado, decidí, tras la conversación con una fan, hacerme una página de facebook para tener un feedback (¿así se escribe?) más directo con ustedes, de tal manera que si tienen peticiones, comentarios o ideas puedan poner los mensajes allí o incluso comentar sobre la historia mediante facebook si los reviews de fanfiction no te gustan o agregarme como amigos: la página se llama "bievenido a Fox Domus" y el usuario que uso por si desean contactarse más directamente conmigo es "Vulpi Parva Casu". De esta forma también les llegara al face si subí algo o pondré un mensaje anunciando retraos y cosas así.
Se me cuidan
