¡Holaaaa!
Espero que hayáis tenido un fin de semana estupendo :D Y que el lunes vaya bien... xD Así que para aligeraros este día en el que hay que volver a arrancar os traigo un nuevo capítulo ^^
Así que, ¡a leer se ha dicho!
Disclaimer: Ni los personajes que le pertenecen a la maravillosa J.K Rowling ni la trama de esta fantástica historia que le pertenece a Colubrina (encontrareis el enlace a la historia original en historias favoritas, en mi perfil), son de mi propiedad, yo sólo traduzco la historia para que pueda llegar a más gente.
.- Una historia de Colubrina -.
Capítulo 10 - Another Step Down the Path (Otro Paso en el Camino)
- Señora Malfoy, - dijo Hermione, dejando su té sobre la mesa y posando las manos en su regazo.
- ¿Sí? – le contestó Narcissa sonriendo suavemente.
- La última vez que nos reunimos…
- La única vez que nos hemos reunido. – interrumpió la mujer, poniendo una cucharadita de azúcar en su té antes de removerlo.
- Bueno, sí, a menos que cuente el tiempo que su hermana me torturó en su casa. Aunque supongo que ese día no nos presentaron formalmente, ¿no? – dijo Hermione sonriéndole a su futura madre política, con un rostro igual de apático y anclando los ojos en los de la formidable mujer.
- Por supuesto es un pequeño detalle, ¿no es así?
- Mi falta de reticencia ha sido mencionada una o dos veces, sí. Pero yo quería preguntarle más sobre las costumbres de acogimiento que mencionó.
- ¿Sí?
- Concretamente, si usted fuera a traer a un niño a su casa, un mestizo, digamos, ¿Cuál sería su estatus de sangre?
Narcissa se quedó parada durante un minuto, estudiando a la mujer joven y serena sentada frente a ella. Los ojos de la chica no vacilaron, no estaba ruborizada, ni inquieta. Simplemente esperaba una respuesta, no se puso ni lo más mínimo nerviosa por el largo silencio.
- Ha escogido bien, tengo que darle ese crédito. – dijo Narcissa al fin – Y no hay un claro precedente. Incluso una adopción formal no siempre supera el bajo estatus de sangre, pero un niño criado en un hogar puro, incluso uno pobre, siempre sería más aceptado que uno criado por muggles. Nadie podría llamar a un niño que he criado "sangre sucia". Qué es, - levantó su taza de té tomando un delicado sorbo – lo que me estás preguntando, ¿no es así?
- Sólo estoy intentando entender sus costumbres, señora.
- Y yo soy un Snornacks de Cuernos Arrugados. – resopló la mujer – Tal vez podrías explicarme porque mi hijo llegó a casa y empezó a extraer libros sobre magia de sangre, hadas y transfiguración de la biblioteca de la mansión. Él afirma que tiene un "repentino interés" en las magias más antiguas.
- Nunca discuto nada de lo que Draco dice.
- Tonterías. Ambos estáis tramando algo y no tiene nada que ver con hechizos Pictos* tradicionales, - Narcissa compuso una nueva pausa y después añadió – Lady. – está vez notó una sutil rigidez en la postura de Hermione y asintió – Bueno, entonces, hablemos de la boda, ¿no? ¿Te gustó la muestra de tela que te envié para el vestido? Pensé que un sutil matiz verde en el blanco del vestido resaltaría los tonos dorados rojizos de tu cabello.
Ambas mujeres se inclinaron sobre las carpetas de planificación de bodas de Narcissa, cada una de ellas habiendo aprendido algo.
- No puedes casarte con él. – Ron la fulminó por encima de la mesa. Inclinado contra la pared se encontraba Harry justo a un lado de ellos, con una cerveza en la mano, observándolos a los dos.
- ¿Disculpa? – le contestó Hermione fulminándolo de vuelta, apuñalando con el tenedor su pastel de carne - ¿Desde cuando tienes derecho a decirme lo qué tengo que hacer? Ya no estamos juntos. Incluso ya no somos amigos. Sólo soy una, ¿cómo me llamaste?, ah sí. Una "puta sangre sucia".
- Hermione, - intervino Harry, con los ojos entrecerrados – te está utilizando. Estamos intentando ayudarte para que entres en razón.
- Bueno, los dos sabréis ciertamente lo que es "usar" cuando lo veáis. – murmuró Hermione - ¿De eso es de lo que va esta reunión? Tonta de mí, creí que podríais querer hacer las paces o algo, pero esto sólo se trata de otra queja por no ser la persona que queréis que sea, ¿no?
- No seas tan zorra, Hermione. – murmuró Ron, dándole otro largo trago a su botella – Estamos intentando protegerte.
- ¿Se os ha ocurrido a cualquiera de los dos que si realmente necesitara protección no la obtendría del hombre que no me llama ni puta ni perra, ya sabéis, con el que me voy a casar? ¿O de - dejó una pausa, conscientemente, incluso en su estado furioso – mi amigo Theo? ¿O incluso que soy una bruja muy lograda y que soy malditamente capaz de protegerme sola?
- ¿Tu amigo qué?
- Theodore Nott. – dijo Hermione sonriéndoles a ambos, una sonrisa que habría preocupado a cualquiera de sus co-conspiradores, pero que ni Harry, ni Ron reconocieron – Él me llevará al altar. Íbamos a pedírtelo a ti, Harry, - sonrió con dulzura y sinceridad – pero dejaste claro que no ibas a ser capaz de manejar que haya seguido adelante.
- ¡No puedes ser amiga de esa serpiente! Y no puede llevarte al altar. – gruñó Ron – No tienes ni idea de lo que eso significa, pero yo sí. Te lo prohíbo.
- ¿Qué tú qué? – dijo Hermione mirándolo fijamente, con los labios apretados - ¿Hemos caído en un universo alterno en el que tienes derecho a controlar mis acciones? Porque de alguna manera me lo he perdido.
- Ron, cállate. Estás empeorando las cosas. – intervino Harry, sacando otra de las sillas y sentándose – Hermione, te quiero. Eres mi amiga, pero no puedo creer que Draco Malfoy y sus amigos no traigan más que problemas. Era un mortífago, ¿recuerdas? ¿Que fue parte de un movimiento para apoderarse del país, matar a todos los hijos de muggles y darle todo el poder a un loco psicópata? ¿Recuerdas todo eso? Quería matar personas como tú. Casarte con él es un gran error; no sé lo que se trae entre manos, pero no está interesado en ti, Hermione.
- Oh, ¿así que quieres evitar que salga lastimada? – dijo Hermione, inclinando la cabeza y examinando a Harry – Podrías haberlo hecho cuando Ron me humilló públicamente. Podrías haberlo hecho cuando, - hizo un gesto hacia Ron – ya sabes.
- Mira, lo siento. – dijo Harry – Pero eso fue hace años. De todos modos, obviamente estás muy bien. – murmuró – No es que lo tengas excesivamente difícil, así que estoy seguro que no eras una víctima inocente. Y no puede haber sido para tanto ya que estas aquí sentada, hablando con él.
- ¿No puede haber sido para tanto? – la voz de Hermione salió peligrosamente calmada – Te voy a excusar debido a tu infancia. No creo que, después de las maneras en las que creciste, tengas especial idea de lo que significa "para tanto". ¿Habría sido "para tanto si…
Ron, impaciente por el cambio de tema, se inclinó sobre la mesa agarrando la muñeca de Hermione con fuerza y de un tirón la acercó a él, aumentando la presión de su mano.
- Es necesario que te calles y que nos escuches sobre Malfoy y, maldita sea, al parecer también sobre Nott.
Hermione desvió la mirada hacia la mano del pelirrojo, cerrada con tanta fuerza alrededor de su muñeca que estaba moliéndole los huesos y después levantó la vista hacia Ron, con la cara roja y amoratada. Sin inmutarse, llevó su otra mano hasta su cadera, alcanzando su varita y Harry se la quedó mirando con palidez.
- Te reto, - susurró la castaña – Yo jodidamente te reto a intentarlo hacer de nuevo.
- No puedes, no puedes, casarte con Malfoy. ¡Y sólo fue una vez! – exclamó Ron, aflojando el agarre – Ya te dije lo siento, te pedí disculpas, pensé que las habías aceptado.
- Y yo te dije que nunca, nunca, volvería a ocurrir y, sin embargo, aquí estás, sosteniéndome de la misma manera que lo hiciste justo antes de pegarme. Será mejor que le reces a los dioses que no me estés dejando un moretón en este momento porque si Draco ve una sola marca en mi muñeca vendrá a matarte y yo ni siquiera intentaré detenerlo. Suéltame. Ahora mismo.
Ron la soltó, alejándose.
- Sólo estoy intentando conseguir que me escuches. Has cambiado. Ese bastardo te ha cambiado.
Hermione respirando con dificultad, simplemente fulminó al pelirrojo con la mirada, con la mano todavía en su varita.
- No se lo has dicho. – intervino Harry, observándola – Draco no lo sabe.
- Bueno, no quería que Ron muriera, no. – dijo Hermione desviando la mirada hacia Harry – Algo de lo que nunca te preocupaste cuando te enteraste, hablando de tu gran interés por mi "protección".
Harry se pasó los dedos entre su pelo, mirándola fijamente, totalmente frustrado.
- Fue sólo una vez y terminasteis justo después de eso. ¿No estaba preocupado por ti? ¿Qué se supone que debo hacer?
- No puedo imaginarme lo que hiciste cuando te enteraste. Tienes razón, simplemente no tienes opinión para nada, excepto para irte de fiesta con él mientras retorcíais las manos en mi dirección. Oh querido, ¿qué debes hacer? La volatilidad de Ron cruzó la línea, pero, hey, ella es demasiado complicada. Estoy segura de que os tomasteis un tiempo para dedicarle una conversación seria entre comeros con los ojos a las bailarinas y en pactar acuerdos a puerta cerrada con ellas.
- Simplemente detente. – espetó Harry – Estamos intentando conseguir que te alejes de esa farsa de matrimonio, ya que, por muy difícil que te resulte creer teniendo en cuenta lo condenadamente juiciosa que te has vuelto, todavía nos preocupamos por ti. Joder, Mione, incluso Ginny dice que te has vuelto un horror en estos días.
- No voy a decir mentiras, - dijo Hermione en tono de burla – Antes te preguntaré, ¿te molesta? ¿Cuántos generosos regalos has recibido de "amigos" que querían que hablaras bien de ellos en el Ministerio? Y, ¿qué hay de ti, Ron? – volvió la cabeza de nuevo hacia el pelirrojo - ¿Cómo está Percy como subsecretario en estos días? ¿Todavía sigue produciendo leyes que disminuyen la cantidad de plata en los sickles? ¿El término "moneda devaluada" no significa nada para vosotros?
Se detuvo, mirándolos; ambos la observaban francamente perplejos por el rumbo que había tomado su diatriba, aunque Ron estaba a punto de cometer otra insensatez.
- No hables de Percy. – gruñó el pelirrojo – Estás en un inútil puesto administrativo en las profundidades de la investigación y él realmente gestiona la economía. No es posible que entiendas…
- La guerra es cara, Mione. – dijo Harry pacientemente, entre el estallido de Ron – No estarás realmente derramando lágrimas por haber desplumado a unos condenados mortífagos de su riqueza para pagarla, ¿verdad?
Hermione apretó los dientes, frotándose la muñeca de un lado a otro, intentando que la circulación de su sangre volviera.
- Yo simplemente… simplemente soy tan estúpida, no me puedo creer que pensara que está vez las cosas iban a ser diferentes, que en realidad me escucharíais. Supongo que es verdad que el dinero hace villanos a todos. Simplemente… está conversación se ha acabado. Estáis acabados. ¿No creéis que estéis haciendo algo mal?, bien. ¿No confiáis en que pueda tomar mis propias decisiones?, bien. No podéis creer que en realidad soy feliz con Draco porque, bueno, porque si no os gusta a vosotros eso es lo único que debería importarme a mí, ¿verdad? Bueno, da la casualidad, que me gusta mucho y me voy a casar con él y en realidad no tenéis ni voz ni voto en el asunto. Creo que la frase que estoy buscando en este caso es: "que os jodan".
- Bueno, - dijo Harry, después de que Hermione hubiera terminado marchándose de allí – Esto no ha ido tan bien como esperaba.
Hermione se inclinó contra la pared exterior del pub, frotándose la muñeca e intentando no temblar. Años después y todavía perdía la compostura cuando se enfrentaba a Ron sin ningún tipo de respaldo. Sin, si era completamente honesta, Draco. Esperaba que esto no le dejara marcas; descubriría cualquier moretón mágicamente sanado.
La camarera salió del establecimiento y, sin decir nada principalmente, le entregó una bolsa de hielo. Hermione parpadeó con una sonrisa, sosteniendo la bolsa contra su muñeca.
- Hay algunos, - dijo la chica al fin – a quien no echaríamos de menos en el poder en estos momentos.
Hermione le devolvió la mirada.
- Se acerca el momento. – se dijo a si misma estando de acuerdo con ella – Pero todavía no. Hay que esperar.
- ¿Cuándo?
- Pronto. – prometió Hermione, sosteniendo el hielo contra su muñeca – Pronto.
- ¿Blaise? – el hombre levantó la vista de su escritorio encontrándose a Hermione en su completo modo de ratón del Ministerio. Vestía una sencilla falda negra, zapatos planos y una blusa blanca con el pelo recogido en una gruesa trenza que caía por su espalda. Parecía, pensó Blaise, parte del personal del catering de algún sitio. Incluso su voz sonaba dubitativa. Ciertamente nadie podía ver a esa mujer y pensar en "poder".
- ¿Señorita Granger? – le contestó con una sonrisa política - ¿Todo bien en la investigación? ¿Hay algo que pueda hacer por usted?
- ¿Si pudiera pedir prestado unos minutos de tu tiempo? – su voz terminó con una creciente inflexión por lo que fue una pregunta débil y parecía inquieta. Uno de sus compañeros de trabajo se levantó caminando hacia la puerta, lanzándole una comprensiva mirada. Y el atribulado, pero comprensivo gerente superior asintió y Hermione cerró la puerta detrás de él, sonriéndole.
- No hay que cubrirlo demasiado. – dijo Blaise, rodando los ojos – La gente te ha visto con Draco así que deben de saber que somos, ehh, amigos fuera del trabajo. Nada de eso serviría para conciliar a la criatura que acaba de cerrar esa puerta.
- Ah, cierto. Me aseguraré de recordarlo. He tenido una asqueroso encuentro durante el almuerzo y todavía estoy un poco agitada. – dijo inclinándose hacia atrás, adoptando la postura de la mujer que Blaise seguía – Seré breve. Hay una camarera en un bar, al que fui a almorzar. Hazte amigo de ella. Es contacto de alguna especie de nebuloso mercado ilegal; sabrá que debe esperarte.
- ¿Tienes… - dijo Blaise golpeándose la cabeza.
- Sí, pero después le borré la memoria, así que no lo recuerda. Es sincera, pero quien sabe con quién podría hablar, así que ten cuidado. – dijo Hermione, frotándose distraídamente la muñeca y Blaise frunció el ceño.
- ¿Qué te ha pasado en la muñeca?
- Oh, no es nada. – le contestó la chica restándole importancia, pero sus ojos parpadearon un poco y él resopló.
- Mientes. Y si realmente te estas molestando en mentirme sobre ello en vez de simplemente decir que se te ha resentido al sacar un grueso libro de alguna estantería o algo de los archivos, es que ciertamente nada no es. – Blaise se levantó y empezó a rodear la mesa - ¿Tiene esto algo que ver con ese "asqueroso almuerzo" que has tenido? ¿Esa mujer con la que debo hacer amistad es quien se supone te ha hecho daño de alguna manera?
- ¡Por supuesto que no! – dijo Hermione tan sorprendida que Blaise la creyó – Ella me dio el hielo.
- ¿Por qué, mi Lady, requerías hielo para tu muñeca? – dijo finalmente justo delante de ella, haciendo un gesto firme con sus manos. Hermione suspiró, desmoronándose un poco, pero extendió ambos brazos para que Blaise los observara. El primero, el del brazalete, lo observó detenidamente y finalmente ella lo dejó caer. El segundo se lo quedó mirando por más tiempo; la marca rojiza apenas era visible - ¿Qué ha pasado?
- Ya me ocuparé de ello. – murmuró Hermione.
- Una ofensa a ti es una ofensa a todos nosotros. – le contestó Blaise con una calma deliberada – Un ataque contra ti es un ataque contra mí. El vasallaje funciona en ambos sentidos. ¿Qué harías si alguien me hiriera?
Oh, pensó Blaise, sus ojos han brillado ante eso.
- Morirían lamentando haber tocado algo mío. Con el tiempo.
- Exacto.
- Blaise. Ya me ocuparé. Paciencia. – su voz sonaba firme y Blaise asintió lentamente, a regañadientes.
- Haré contactos con esa mujer. – murmuró, entonces, la puerta se abrió - ¿Eso es todo, señorita Granger?
- Sí, muchas gracias por tu ayuda. – como un ratón un poco menos oprimido se alejó de allí y Blaise escribió una rápida nota y la envió apresuradamente.
Theo, averigua con quien a almorzado H. Podríamos tener un problema. ~ B.
- ¿Cómo está mi investigadora junior favorita? – Theo asomó la cabeza por los archivos, sonriéndole a Hermione.
- No sé quién es esa. – le contestó Hermione devolviéndole la sonrisa – Pero estoy bien.
- ¿Quieres tomar una almuerzo tardío conmigo?
- Gracias, pero ya he almorzado. – Hermione revisó el libro que tenía entre sus manos, frunciendo el ceño, claramente distraída de la conversación que estaba manteniendo.
- Oh, vamos. Comer en tu escritorio no cuenta.
- No realmente. Fui a ese bar de la esquina, me reuní con Harry y Ron. Por los viejos tiempos y todo eso. – dijo colocando el libro que había estado hojeando de nuevo en los estantes - ¿Te puedes creer que tenemos tres copias de esto? ¿Y que nunca se han traducido?
- Sorprendentemente, me lo creo. ¿Qué tal mañana entonces?
- Si insistes. – dijo mordiéndose el interior de la mejilla, sacando lo que se suponía debía de ser la segunda copia del texto en cuestión.
Theo suspiró teatralmente y dijo:
- Siempre trabajando y nada de diversión, Hermione.
- Te he dicho que sí. Dios, Theo. Vete y déjame hacer mi trabajo.
Los tres hombres se sentaron en una sucia mesa, Blaise golpeaba la superficie de la misma con su dedo.
- Odio este sitio. – murmuró Theo – Es un jodido antro. ¿Por qué siempre nos reunimos aquí?
- Es discreto. – le contestó Draco encogiéndose de hombros.
- Claro, - resopló Theo – nadie en su sano juicio entraría aquí.
- Lo que sea. Escupir lo que sea que os está molestando. – dijo Draco, agarrando su botella y dándole un buen trago – Prefiero estar explorando las profundidades de la frustración sexual que estar aquí con vosotros.
- ¿Alguna vez habrías pensando eso? – dijo Theo sonriéndole a Blaise – El jugador de todos los jugadores, envuelto alrededor del dedo de una mujer bastante tradicional que realmente está haciéndole esperar.
- Cerrad el pico, capullos. – se quejó Draco, pero con una sonrisa en sus labios que desacreditaba sus aparentes quejas.
- Nuestra bella Dama, futura Reina Oscura y tu novia prometida, ha almorzado hoy con Potter y Weasley. – afirmó Blaise sin rodeos, trayendo de vuelta el tema que les ocupaba - Donde algo pasó que acabó con la necesidad de usar hielo en su muñeca, de lo cual sólo me enteré porque todavía la tenía dolorida cuando vino a hablar conmigo justo después.
- ¿Qué? – preguntó Draco estático, dejando la botella a medio camino de sus labios.
- Ni siquiera me dijo con quien había estado almorzando, sólo que ya se "encargaría". Supongo que no por ti, ¿no?
- No. No por mí. – dejó la botella sobre la mesa, con el inmenso cuidado de alguien intentando no explotar - ¿Cómo te enteraste de quiénes eran?
- La engañé para que me lo dijera. Y no, no podemos matarlos. Todavía no. – dijo Theo, inclinando su propia botella y después de darle un largo trago, añadió – Son una anuncio andante de porque la Orden debería desaparecer y si nos deshacemos de ellos ahora simplemente pareceremos otra partida de asesinos delirantes. Después de que sea elegida, después de afianzar el control del poder, entonces, los mataremos.
- Por lo tanto, ¿ella no tiene ni idea de que lo sabemos?
- Ni siquiera estoy seguro de que es lo que sabemos. – dijo Blaise sacudiendo la cabeza – Sólo que algo ha pasado, que estaba herida y que está intentando ocultarlo. Seguro que puedo averiguarlo, quiero decir, eso es lo que suelo hacer, pero…
- Ambos deben morir. – la voz de Draco no tenía ninguna inflexión en absoluto. Podría haber estado hablando del tiempo, con esav oz carente de emociones que dejó salir – Ella es brillante, pero es demasiado sentimental con respecto a ellos, con respecto a todos sus antiguos aliados. Ejemplo: Luna.
- ¿Incluso por qué tiene que reunirse con ellos? – Theo sonaba frustrado - ¿Qué cree que va a conseguir? ¿Creerá que le darían todo ese dinero, todo ese poder, si se lo pide lo suficientemente amable? "Por favor, dejad los saqueos." ¿Cómo puede estar tan ciega con ellos?
- No está exactamente ciega. – dijo Blaise sacudiendo la cabeza – Tiene siete años de historia con ellos y no sólo de amistad. Ella y Weasley estuvieron juntos, me he dado cuenta que no te gusta pensar en ellos, Draco, pero es la verdad. Además, la ruptura fue horrible, pero sigue volviendo a él, como un cachorro apaleado. Ella parecía que estaba, ¿cómo dijiste, en esa primera confrontación?
- Con el corazón roto. – Theo asintió – No es tan buena actriz, si observas de cerca. Ella lo odia, pero…
- Pero no quiere hacerlo. – Blaise completó la frase – Y ahora con el almuerzo. Probablemente pensó que todo estaría bien "hey, volvamos a ser mejores amigos de nuevo".
- Y quiere que acepten que está contigo, como si eso fuese a suceder alguna vez. – dijo Theo observando a Draco – Oh, joder. Nunca va a dejar que los matemos, no a propósito.
- Si no puedo convencerla para que me dé el permiso para hacerlo a propósito nos encontraremos dentro de un tiempo para organizar un accidente. – dijo Draco, observándolos a los dos – Es su principal debilidad, es lo único que podemos hacer para mantener la coalescencia que queremos. Mantendrá su protección, poniendo excusas y posponiendo el ocuparnos de ellos. Quiero que sea Reina y yo quiero estar detrás de ese trono susurrando en su oído y también quiero que mi hijo lo herede y no voy a permitir que esos dos cretinos se interpongan en ese camino.
Theo sacudió la cabeza.
- Nada de accidentes hasta después de las elecciones, Draco. No permitas que tu odio personal sea tu talón de Aquiles. Joder, si esperaras hasta que lleguemos realmente a coronarla te lo agradecería.
- Lo que no entiendo, - dijo Blaise frunciendo el ceño – es por qué los está encubriendo.
- Bueno, podría ser tan simple como que prefiera que Draco no pierda los estribos y los masacre en medio de la calle. – dijo Theo removiéndose en la silla.
- ¿Aquí es, - preguntó Blaise – dónde hago el chiste del pene?
- No, - murmuró Draco – aquí es donde mantienes tu jodida boca…
- … alejada de tu pene? – finalizó Blaise mirándole lascivamente, para después reírse – Sin problema. Me quedo con mi rubia lunática.
- Averígualo, Draco. – murmuró Theo – Tú eres el que está más cerca. La necesitamos para esto, joder, sabes que la seguiría a los confines de la Tierra, pero no necesitamos problemas en el tercer acto porque todavía piense que está en el mismo bando que esos dos. Averigua lo que está pasando y detenlo, antes de que deshaga todo lo que estamos intentando lograr.
- Si le digo que se mantenga alejada de ellos…
- Eso nunca funcionará. – dijo Blaise – Sólo le fastidiaría. Vamos a tener que trabajar en equipo con ella hasta la boda. Después de eso, tú la mantendrás ocupada. Tal vez para entonces habrás averiguado cual es el encanto, el por qué sigue volviendo para recibir la patada.
- Y dejarla embarazada mientras la mantienes ocupada. – dijo Theo y cuando Draco desvió la mirada hacia él, añadió – La quiero luciéndolo cuando vaya a asumir las funciones.
Hermione le dio una chuchería a la lechuza y abrió la nota mientras el ave se marchaba volando. Todo lo que decía era: "el conejo ha muerto". Sonrió y sostuvo la nota contra su palma, observando como estallaba en llamas. No quería dejar un rastro de papel.
Draco caminó detrás de ella en la cocina, posando las manos en sus hombros y acercando la boca hasta su cuello; con una mano apartó el cabello rizado de su camino, comenzando a besar lentamente la línea de su cuello, dejando que los labios se deslizaran hacia su hombro. Pasó las manos por sus brazos, envolviendo los dedos alrededor de sus muñecas, sintiendo el brazalete bajo una de las manos y sintiendo como se estremecía ligeramente en la otra.
Todavía le dolía. Horas después.
Lentamente, Draco la giró, levantando la muñeca hasta su boca y besándola, mirándola a los ojos. Entonces los cerró, murmurando:
- Has hablado con Blaise.
- Dime a quien tengo que matar. – Draco mantuvo la voz calmada – Podría ser terriblemente incomodo si matara al hombre equivocado.
- No puedes…
- En realidad, puedo y lo haré. Puedes ser capaz de convencerme de esperar si es conveniente, pero el que te ha hecho esto, con toda seguridad, no llegará a la vejez. – dijo y esperó, con la muñeca de Hermione todavía en su boca, observando sus ojos cerrados. La castaña suspiró, desplomándose contra la encimera antes de finalmente abrir los ojos y mirando al suelo, le contestó.
- Ron.
Draco asintió.
- Una vez llegues al poder, morirá. – sentenció, esperando más tiempo, preparándose para su contra-argumento, pero finalmente Hermione asintió y él se relajó un poco; uno menos, faltaba otro. Sin embargo, Potter, tendría que guardarlo para más adelante.
Envolviendo un brazo en su pequeña cintura la atrajo hacia él y enterró el rostro en sus rizos. Hermione empezó a balbucear algo, pero Draco la silencio.
- Déjame disfrutar de besarte; estás herida y yo estoy más que cabreado, pero estoy controlado. Confía en mí, Hermione.
Hermione levantó la mirada, con reserva en sus ojos y antes de que el rubio pudiera decir nada, dijo:
- Tómalo con calma.
Draco la miró, parpadeando, intentando decidir que quería decir y entonces sonrió. De cualquiera de las maneras, él estaba encantado de complacerla. Puso una mano en cada lado de la cara de la castaña e inclinándose, besó primero su frente, después la punta de su nariz y luego su boca. Los labios de Hermione se ablandaron bajo los suyos y sacando los dientes, tiró suavemente de su labio inferior. Al tiempo que hacía eso ella levantó sus manos, entrelazándolas en el pelo rubio y Draco rápidamente la alzó en el aire situándola sobre la encimera, apartando algunas piezas de la barata vajilla que tenía para que pudiera sentarse. Draco echó la cabeza hacia atrás y la observó, realmente la observó. Sentada sobre la sucia encimera con uno de esos horribles jerséis, el pelo hecho un lío muy rizado enmarcando su rostro, estaba radiante, hermosa, suya.
Volvió a inclinar la cabeza hacia adelante, comenzando a besar el largo de la línea de su mandíbula, a lamerla, sus dientes hicieron un pequeño contacto con su piel haciéndola jadear y otro beso. Entonces, Draco volvió a capturar su boca, empezando a explorarla tranquilamente, con una mano sostenía la cara de Hermione contra la suya y la otra la llevó hasta su mano entrelazando sus dedos con los de ella. Lo llamaría un beso rompedor de almas, largo y ardiente, sin esperar ningún tipo de avance, sin ninguna esperanza de que realmente le dejara meterse en su cama, en ella; lo llamaría así si ella no hubiera destrozado ya su alma, dejándola en pedazos por el suelo. Entonces, esto, esto simplemente era un beso, simplemente un largo y lento beso que podría llegar a matarlo.
Se alejó de su boca y ancló sus labios en la garganta de Hermione, chupando y mordiendo hasta dejar una marca en la base del cuello y empezó a pasear la lengua en círculos por ella, imaginando que estaba lamiendo otra parte, imaginándose muchas cosas. Finalmente Draco inclinó la cabeza contra su hombro y, más o menos, dijo:
- ¿Nunca te he dicho lo mucho que me gusta ver ese brazalete en tu muñeca? ¿Lo mucho que me gusta que nunca te lo quites?
Hermione respiraba con dificultad y cuando Draco volvió la mirada hacia ella, pudo ver un brillo extraño en sus ojos. Los cerró y casi como si no quisiera que él lo escuchara, susurró:
- Lo siento como un trozo de ti envuelto a mí alrededor, que me mantiene a salvo.
- Oh, cariño. – envolvió los brazos a su alrededor tirando de ella hacia su cuerpo – Estás a salvo conmigo. Sólo deja que te proteja, déjame ser tuyo y estaré detrás de ti, asegurándome de que nadie se atreva a hacerte daño otra vez. Te lo prometo.
Glosario:
Pictos: Los pictos eran una confederación de tribus que habitaban el norte y centro de Escocia (al norte de los ríos Forth y Clyde) desde al menos los tiempos del Imperio romano hasta el siglo X.
Akjsbkjsdbwjs, a este ritmo el podre de Draco va a explotar entes de la boda... esperemos que sobreviva... xD ¿Qué os ha parecidooo?
Por cierto, el siguiente capítulo contiene tortura implícita, quedáis advertidos ;)
Y creo que mañana podría acabar de escribir el capítulo de Pesadillas, aunque si fuera así lo publicaría al día siguiente.
Espero que hayáis disfrutado del cap y nos vemos prontOOO!
Contestación a los reviews sin cuenta:
SALESIA: JAJAJAJA Vale, quizás eso de zarandear las cosas es más cosa mía... xD Y siempre me imagino a la gente igual cuando se indigna, pero si, mejor cuida tu ordenador no vaya a ser que se rompa y no pueda disfrutar de tus maravillosos reviews que me dan la vidaaaaaaaa! Claro y tu te quedarías sin ordenador xD Espero que en este capítulo no te hayan dado ganas de zarandear el ordenador... xD Entendería que te pasara... El pelitonto se está colmando de gloria, vamos xD Sii, ya tenemos un circulo dentro del circulo, aunque casi le cuesta la dignidad a Theo jajaja Y bueno, ya tenemos quien lleve a la novia al altar, con todas las implicaciones ;) Si, por lo visto casi todos los Weasley, incluido el bueno señor Weasley están en el ajo, ahora debemos ver hasta donde está metido cada uno. Y bueno, parece ser que Harry si que tiene algo de conocimiento de lo que pasa, ¿que te ha parecido el encuentro entre el viejo trío de oro? En el capítulo siguiente sabremos cosas de Astoria, aunque no todo lo que realmente queremos saber ;) Jajjaja Me ha encantado tu segundo mensaje toda indignada xDD Y bueno, yo creo que la bendición ya se la a dado, ¿no? El siguiente capítulo se oscurece un poco ;) Y creo que mañana acabaré de escribir, ¡POR FIN!, el cap de Pesadillas, aunque después de eso me faltaría pulirlo y revisarlo xD Espero que te haya gustado el capítulo y nos vemos pronto princesaa! Mil besotes!
Guest: Hola cielOOO! Sii el capítulo anterior fue intenso, sobre todo para Theo xD Y bueno, como dice Draco Theo aceptó la mentira como una herramienta táctica así que para Hermione debió de pasar completamente por alto y cuando The y Draco tuvieron la conversación del principio realmente Draco se lo deja caer entre lineas, pero no lo dice claro, así que supongo que para Hermione debió ser un shock escuchar eso de alguien que piensas que cree que eres una "sangre pura" y si, todas adoramos a Theodore... es tan sexy, hasta su nombre... xD y si, parece que de momento no se salva ningún Weasley, ni el bueno de Arthur, veremos hasta cuanto está metido cada uno... JAJAJAJ En fin, espero que hayas disfrutado del capítulo, sobre todo del final y nos vemos prontito! Gracias por el review y mil besotes!
Karla: JOOO, ¿todavía castigada? Se lo toman enserio... castigar a alguien hoy en día sin móvil es prácticamente como encerrarlo en un bunker... que mal rato tienes que estar pasando xDD Espero que al menos puedas seguir leyendo y socializandote xD JAJAJAJ Sí esta Hermione es un poco aterradora, pero tiene su gracia y esos momentos de la Hermione de siempre, Espero que hayas disfrutado del cap de hoy y sobre todo del final jajaja nos vemos pronto y gracias por el reeview cieloo, ¡Besotes!
