Por Nuria Ceballos:
Al oír las sirenas todos se asustaron mucho, ya que muy pronto les descubrirían. Intentaron maquinar un plan, pero las ideas se les amontonaban en la cabeza debido a los nervios.
Las sirenas se oían ya demasiado cerca, así que los alumnos "infiltrados" optaron por entrar en el salón de actos, donde sabían que había una exposición de estatuas de la Antigua Roma. Rápidamente se camuflaron entre ellas adoptando posturas de lo más raras, que no cualquiera podría conseguir. Y hay que decir que lo hicieron muy bien, porque cuando los bomberos entraron en la sala, no se dieron cuenta de que entre las figuras se encontraban personas de verdad.
Después de más o menos un cuarto de hora, tras oír el sonido de la cerradura de la puerta, salieron de su escondite.
-Cuánto han tardado -comentó Ana.
-Ya, yo pensé que me iba a caer cuando entraron en la sala -continuó Samu.
-Bueno, nos hemos salvado esta vez, pero el lunes nos pillarán y nos caerá una buena bronca. Ya no solo por estar aquí, sino también, por si se os había olvidado, por haber venido a robar las respuestas de los exámenes –razonó Anjana.
-Es verdad, debemos salir de aquí como sea. Pensemos un plan –dijo José.
Todos se pusieron a intentar elaborar un plan, y aunque fue difícil, llegaron a un acuerdo. El plan sería el siguiente:
Primero…
