Capítulo 11

- Buenos días, con Dominic Toretto por favor – pidió tratando de ser amable

- ¿Quien lo busca? – respondió la secretaria de Dom, amablemente

- Letty – dijo simplemente, sin siquiera molestarse en apartar la vista de su teléfono celular para hablar con la joven que le atendía

- Un momento por favor –

León iba pasando por ahí revisando unos papeles cuando la vio, en un principio no la reconoció pero dando dos pasos más adelante se detuvo en seco y se dio la media vuelta, sorprendido - Letty? –

- Leo! Pero que gusto encontrarte, tantos años sin vernos! –

De poder hacerlo, León hubiera levantado una ceja – que gusto? –

- Ay Leo, tu sabes que de todos los amigos de Nic, siempre fuiste mi favorito –

- Que te trae por acá, nunca pensamos que te volveríamos a ver – cuestiono León ya irritado, su sola presencia lo molestaba

- Ya vez, las vueltas que da la vida, me estoy divorciando, no funcionó con Javier y me gustaría ponerme al corriente con Nic… quien sabe lo que puede pasar –

- Si sabes que Dom tiene novia? – le recordó irritado, ya Elena le había contado de su encuentro en el centro comercial.

- Si pero seguro no es nada importante, ya se le pasará – aseguró, muy confiada en si misma, lo que molesto todavía mas a León.

- Dom esta seguramente muy ocupado para atenderte, ¿quieres que te acompañe a la salida o la encuentras tu sola? –

- Pero que agresividad Leo, si la señorita aquí presente – refiriéndose a la secretaria que los miraba sin perder detalle de la conversación - no me ha dicho si esta ocupado, ¿tu como lo vas a saber? –

- Porque él sabe que no quiero hablar contigo – intervino Dom; En cuanto su secretaría le avisó le dijo que no quería recibirla, pero escuchaba voces en el pasillo y había salido para correrla el mismo–

- Andrea – se dirigió ahora a su secretaria – esta mujer tiene prohibida la entrada al edificio, una vez que se retire, avisa a seguridad para que no la vuelvan a dejar pasar –

Sin una palabra mas, Dominic y León se retiraron dejando a la mujer perpleja y ofendida en el lugar quien tratando de conservar un poco de dignidad, sin decir nada más se dio la media vuelta y se retiró de ahí a toda velocidad.

- Por favor no le digas nada a Elena de la visita de hoy – pidió Dom una vez que estaban en su oficina – No tiene caso incomodarla –

- Yo no le veo nada de malo que se entere, total la corriste como debe de ser, felicidades por eso hermano, por cierto –

- Lo sé, pero preferiría no darle más importancia de la que merece –

De mala gana, León por fin aceptó guardarle el secreto a Dom, quizá tenía razón, esa mujer, si es que se le podía llamar así, no merecía tantas atenciones.

El miércoles a las 7:00pm en punto, Elena estaba en la recamara de Dominic esperando a que terminara de alistarse, contrario a su costumbre, ella había terminado de arreglarse antes de la hora a la que habían quedado de verse y había decidido esperarlo en su casa, era increíble ver como también un hombre podía poner tanta atención de su arreglo

- ¿Disfrutando la vista? – le dijo el notando la fascinación con la que lo miraba la chica, encantado por tener ese efecto en ella.

- Bastante – respondió ella con una sonrisa coqueta, Dom todavía no se había vestido ya que recién terminaba de rasurarse y traía únicamente una toalla envolviendo su cintura

Dejando lo que estaba haciendo de lado, con una mirada por demás sensual y arrebatadora se dirigió con pasos lentos a la mujer, le tomó la mano para ayudarla a ponerse de pie y la pegó a él como ya era su costumbre, posando ambas manos en las caderas de ella, quien sin pudor alguno, siguiéndole el juego, recorría la musculatura del pecho de su novio con el dedo índice.

- Creo que hoy nos vamos a quedar en casa – anunció Dom, susurrándole al oído para después besarle su lóbulo.

- Creo que será mejor que te espere abajo cariño, no podemos quedarnos en casa – dijo Elena riendo y dándole un fugaz beso en los labios antes de tratar de huir de los brazos de su novio quien la apretó mas a él besándola como era debido

- Usted me espera aquí – continuó Dom después de liberar los labios ligeramente hinchados de su novia – Me agrada tenerla cerca todo el tiempo –

- ¡Entendido! – sonrió, siempre que la trataba con tanta propiedad la hacía sentir como una niña pequeña y no sabía por que si él era mas grande que ella por menos de 5 años. Le encantaba.

Elena tomó asiento nuevamente y aprovechó para retocar su maquillaje mientras Dom terminaba de arreglarse y minutos más tarde, vestido con un elegante traje azul marino y corbata en azul mas claro, tomo la mano de su novia y partieron a la famosa cena que fue todo un éxito.

Los siguientes dos meses pasaron volando. Las cosas entre ella y Dom no podrían ir mejor, su trabajo seguía manteniéndola muy ocupada pero ya no había tenido que viajar tanto como antes y podía disfrutar también de pasar tiempo en su adorado jardín, donde las enredaderas que había puesto en las paredes comenzaban ya a cubrirlas por completo haciéndola sentir como si se encontrara en medio de la nada, era su lugar especial sin lugar a dudas nada se le podía comparar.

Tal como lo prometió, Elena había organizado la fiesta de cumpleaños de Vince, cuyo tema fue las conejitas de playboy, cumpliendo con esto también la promesa de llevar a hermosas meseras quienes fueron el centro de atención del evento.

Respecto a la boda de Vanessa, por fin habían encontrado el vestido perfecto y siendo Elena de "gran ayuda para la elección de la pieza clave del evento" como lo había puntualizado Vanessa, la había convertido en una de sus damas así que a pesar de que ahora era oficial su deber de ayudarla con los preparativos pero la verdad era que no le molestaba para nada, le encantaba pasar tiempo con sus amigas tanto como sus amigos a los cuales por cierto no había tenido tanto tiempo de verlos últimamente especialmente a Vince, quien al igual que Bryan y Leo trabajaba en la compañía de Dom y al ser él el encargado de compras, constantemente tenía que estar viajando supervisando que las fabricas de sus actuales proveedores dentro y fuera del país cumplieran con los estándares de la compañía lo cual dejaba muy poco tiempo para convivencias sociales.

Dom por su parte no podía ser más feliz y orgulloso de la mujer que tenía a su lado. Elena se había metido en su mundo tan fácil que se sorprendía de llevar apenas tres meses con ella, le parecían años los que ya llevaban juntos y eso le agradaba, una de las cosas que disfrutaba mas era cuando Elena lo visitaba a la oficina para llevarle de comer o llegaba de sorpresa para hacerlo dejar el trabajo y salir a algún lugar del gusto del hombre cuando pasaba días enteros encerrado y llevarlo a algún café o al cine para distraerlo y des-estresarlo, esos detalles tan sencillos le hacían el día y hacían crecer aun mas el cariño que ya sentía por ella. Sin embargo no todo era felicidad en su mundo, Letty seguía hostigándolo, se aparecía al menos una vez en la oficina preguntando por él a pesar de que siempre recibía la misma respuesta negativa y no estaba seguro de cuanto tiempo mas podría seguírselo ocultando a Elena, hasta el momento había corrido con la suerte de que ninguna de las dos se topara con la otra, pero eso no duraría para siempre por lo que sería mejor hablar con ella de una vez antes de que esta situación le causase algún problema grave en su relación.

Después de un pesado día de trabajos rechazados (uno de los riesgos de su trabajo era pasar horas o días trabajando en un proyecto para que al llegar a presentarlo sus clientes le dijeran que no les parecía y tuviera que empezar de cero) Elena se encontraba tratando de relajar su mente y ponerla en blanco para poder empezar a rediseñar este proyecto que además de todo tenía un tiempo de entrega mas reducido de lo normal cuando alguien tocó a su puerta. Alegre de recibir una distracción no deseada (Al ser no deseada, le permitía justificarse a si misma sin ninguna culpa el dejar de trabajar cuando tenia tanto por hacer) se dirigió con rapidez a la puerta, aún mas feliz al darse cuenta que se trataba de Vince.

- Vengo trayendo regalos – anuncio el hombre mostrando un six de la cerveza favorita de Elena quien aún mas encantada lo invito a pasar y juntos se dirigieron con los "regalos" al jardín.

Platicaron de varias cosas, básicamente poniéndose a corriente de lo que había ocurrido con ambos los últimos meses, Vince, alegre le contaba sobre Jazz, una chica que había conocido hace un par de semanas y estaba encantado saliendo con ella.

- Y pensar que hace unos meses estaba encantado contigo pequeña Elena – dijo alegre tomándole la mano y besando su dorso

Elena rio, feliz de poder hablar del tema sin que se pusieran las cosas incomodas.

- Pues espero que ya no estés tan encantado con ella porque sabes que ya esta tomada –

Elena, sorprendida volteó a ver a la entrada del jardín para encontrarse a un Dominic bastante molesto.

- ¿Como entraste? – preguntó Elena sin comprender que hacía él ahí y menos porque estaba tan molesto.

- ¿por qué? ¿Te molesta que haya interrumpido tu pequeña cita? Si es así solo dime y los dejo solos -

- Hermano relájate, Eli y yo solo estábamos conversando –

- pues preferiría que no tuvieras ese tipo de "conversaciones" con mi novia "Hermano" –

- No sé porque estas tan molesto pero te aseguro que no tienes nada de que preocuparte – le dijo poniéndose de pie, totalmente sorprendido por el arranque de celos que estaba mostrando su mejor amigo.

- Vince, por favor déjanos a solas – le pidió Elena, furiosa por la actitud de su novio.

- Estas segura Eli? –

- ¿Que no oíste lo que dijo mi novia? Déjanos a solas Vince

Dom estaba fuera de sí y Elena no tenía la menor idea de que era lo que había propiciado este arranque de celos, él sabía perfectamente que Vince y ella eran muy buenos amigos así que no debería de sorprenderle haberlo encontrado en su casa, además de que su amigo en ningún momento se había hecho nada que ameritara tal furia por parte de él.

Una vez que Elena acompañó a un renuente Vince a la puerta, ingresó a la cocina donde Dominic se servía un vaso con agua

- ¿Me podrías explicar que es lo que pasa contigo? –

- ¿Tú que crees que es lo que me pasa? Llego a la casa de mi mujer, después de haber tenido un pésimo día en la oficina y encuentro a mi mejor amigo besándole la mano y llamándola con apodos cariñosos –

- ¿Por lo menos escuchaste la conversación? –

- Claro que no, y no me interesa saber de que estaban hablando. O ¿Por qué lo preguntas? Es que acaso ¿Por fin se decidió a declararte su amor? -

- Vince ya no siente nada por mí, eso es justo lo que me estaba diciendo Dominic, de hecho me estaba platicando de la mujer con la que esta saliendo y que tanto le gusta! Y todavía no me has dicho como fue que entraste a mi casa -

- Dejaron la puerta abierta, como mas? para la próxima si quieres tener tus citas en privado, al menos asegúrate de tener la puerta cerrada para que tu desagradable novio no se vaya a dar cuenta -

- ¿Sabes que? Estas diciendo puras cosas sin sentido, creo que lo mejor será que te vayas de aquí y a ver si cuando se te pase el stress o lo que sea que te esté provocando este tipo de arranques, analizas lo que estas diciendo, porque en este momento pareces un celoso desquiciado -

- ¡Bien! ¡Diviértete con tus amiguitos mientras tanto! – dejando descuidadamente el vaso aún lleno sobre la mesa y se fue cerrando la puerta dando un portazo.

Elena respiró profundo. Estaba furiosa con Dom por la escenita que le acababa de armar y por mas que se trataba de asegurarse a si misma que era producto del stress y que no sentía todas esas cosas que le dijo, el enojo que sentía era tan grande que subió corriendo a cambiarse por su ropa de ejercicio y salió a correr a la calle para tratar de desahogarse. Nunca en su vida pensó en tener que vivir una escenita como aquellas que había visto en tantas parejas y que tanto despreciaba. Dom iba a necesitar una muy buena disculpa para lograr que lo perdonara.

Cuando regreso a su casa, dos horas después, tenía ya 4 llamadas perdidas en su celular, una de Vince y el resto de Dom, así como 2 mensajes de texto que leían

*Eli espero no haberte

causado muchos problemas

con el celoso de mi amigo*

*Llegó dando portazos,

tan fuerte estuvo la

pelea? Estas bien?*

Sin ánimos de escribir, le marco a Vince y le explico a grandes rasgos lo que había pasado y no pudo evitar que se le salieran un par de lágrimas. Cuando se enojaba demasiado lloraba, no sabía por qué pero era un buen desahogo para su mente perturbada.

- Tranquila Eli, mi amigo puede llegar a ser un imbécil pero ya recuperará la razón y se disculpará vas a ver, lo conozco y seguro tuvo un mal día y por estaba tan alterable

- Puede ser, pero yo no tengo la culpa Vince! Yo también tuve un mal día, que digo malo… un pésimo día ¡y no me desquite con la primera persona que se me puso enfrente! -

- Lo se, linda pero no todos somos iguales, mejor porque no te preparas un té y te vas a dormir, mañana será otro día, quizá entonces puedas arreglar las cosas con él y todo seguirá tan bien como antes

- Eso espero –

Le había hecho muy bien hablar con Vince, ahora si sentía que el coraje comenzaba a desvanecerse por fin y rendida por el coraje y el ejercicio, después de un largo baño por fin se fue a intentar dormir un poco, era tarde y mañana tenía muchas cosas que hacer.

[Elena, cariño por favor responde tu teléfono, siento mucho lo que pasó y me gustaría poder disculparme en persona, llámame]

Después de escuchar el último mensaje de voz de su "adorado" novio, Elena simplemente lo eliminó y guardó el teléfono. Habían pasado ya tres días y al menos 4 suntuosos arreglos florales desde el día que se pelearon pero aún no se sentía con ánimos de hablar con él.

- Elena, no crees que estas exagerando un poco con mi hermano? De verdad que esta muy arrepentido, deberías de verlo -

- Claro, como es tu hermano lo defiendes, pero no lo viste Mía, ¡no viste como se puso y todas las cosas que me dijo! –

- No necesito, lo he vivido Len, desgraciadamente no eres la única con la que es tan posesivo. Ay es que de verdad si vieras al pobre… -

- No quiero hablar mas de esto Mía, por favor, solamente vine a tu casa porque quede con Vane de ayudarlas con los últimos detalles de la boda, nada mas. Por favor no insistas, cuando este lista, hablaré con él, antes no –

- Nenas por favor ya no discutan, se supone que esto debería ser divertido y debería ayudar a Elena a relajarse, no a seguir pensando en lo mismo – intervino Vanessa cansada de ver a sus amigas discutir

Mía de mala gana dejo de opinar y en silencio las tres continuaron armando los recuerdos de la boda que se darían a los invitados. Sumidas en total silencio, las tres continuaron trabajando, concentradas en la actividad que realizaban.

- Elena –

La voz de Dominic la sobresaltó. Debía de suponer que estando en su territorio intentaría hablar con ella y ahora si no tendría como huir de él. Al voltear a su alrededor en busca de sus amigas, se dio cuenta que no estaban, probablemente ellas si notaron la llegada de Dom y en su afán por reconciliarlos se desaparecieron.

- Dominic – respondió ella regresando la vista a lo que estaba haciendo.

- ¿Podemos hablar? - continuo él, cauteloso, de pie junto a la mesa donde la chica se encontraba trabajando. Acababa de llegar de la oficina cuando vio al trío de amigas en la mesa del comedor. Si esto salía bien, definitivamente tendría que agradecérselo de alguna manera a su hermana quien al verlo llegar, había llamado discretamente la atención de Vanessa y juntas habían desaparecido de ahí en un segundo, dándoles espacio.

- Supongo que si – dijo tratando de sonar indiferente, la verdad era que al verlo solo había podido pensar en cuanto lo extrañaba, ella no se encontraba precisamente en el paraíso con toda esta situación.

- No he sabido nada de ti en días, ¿estas bien? –

- Lo se. Si. – le dijo cortante, el recuerdo de su rostro furioso y las palabras que le dijo regresaron a ella, haciéndola molestarse nuevamente.

- Eli, mírame – ordenó con suavidad

La sorpresa de escucharlo fue lo que hizo que volteara a mirarlo, Dom nunca la llamaba así, solo Vince y Leo lo hacían.

La imagen que el hombre proyectaba la desarmó. Él pobre, aunque trataba de mostrarse entero, a sus ojos se notaba muy cansado y ojeroso, no recordaba haberlo visto así antes. Dom dio un paso más hacia adelante pero la chica se tensó de inmediato y detuvo su avance.

- Ese día – comenzó – Tuvimos muchos problemas en la empresa y tuve que correr a uno de mis empleados que creía era de confianza porque estaba filtrando información a mi competencia, estaba furioso desde antes de llegar a tu casa y por la misma razón ni siquiera hubiera llegado, de no ser porque al pasar vi tu puerta abierta y se me hizo extraño porque tu no sueles hacer eso, por supuesto que lo ultimo que esperaba encontrar era a Vince besando tu mano. Me tomo por sorpresa y termine explotando mis frustraciones con las personas equivocadas –

- Yo también tuve un pésimo día ese día y no me viste desquitándome con todos solo por eso, los demás no tienen la culpa de nuestros problemas de trabajo y no tenemos que desquitarnos con ellos cuando nos va mal –

- Lo se Elena pero también ponte en mis zapatos, no fue una escena agradable de presenciar –

- Tu también ponte en mis zapatos, te apareces sin siquiera tocar la puerta, invades mi espacio, insultas a mis invitados y a mi persona cuando Vince y yo lo único que estábamos haciendo era conversar! Tenía meses sin hablar con él y ni siquiera sabías que era lo que me estaba diciendo y no te molestaste en preguntar que estaba pasando antes de lanzarte contra él! -

- A ti no te insulté – refutó, manteniendo la calma, sabía que si no lo hacía no resolverían nada y en este momento no había nada que quisiera más que desaparecer la miseria en la que había estado viviendo los últimos días.

- Desconfiaste de mi y eso para mi es un insulto. Yo no desconfío de ti Dominic y esperaría que eso fuera recíproco –

- Tienes razón – dijo simplemente y entonces se sentó a su lado, al ver que la chica no se alejaba se aventuró a tomar su mano - Crees que puedas disculpar al imbécil de tu novio por haberse portado tan mal contigo y su mejor amigo? – preguntó elevando la mano de ella y rozando sus nudillos con los labios.

Después de unos segundos que parecieron eternos para Dom, Elena por fin le respondió

- Siempre y cuando él me prometa que no volverá a desconfiar de mí ni de sus amigos, que son también mis amigos y tienen tanto derecho como él de estar en mi casa… - respondió con seriedad.

- Hecho – prometió y un asomo de sonrisa comenzó a iluminar su rostro, relajándose y sintiendo que la vida le volvía al cuerpo después de tantos días.

Al ver que a la chica se relajaba también, la jaló hacia él sentándola en sus piernas y rodeando su pequeña cintura con ambos brazos, disfrutando de la calidez de aquel cuerpo que tanto había extrañado.

- Entonces ¿me perdonas chaparra? –

Elena lo rodeó del cuello y finalmente asintió con la cabeza lentamente, sonriéndole con timidez.

Respirando profundamente, Dominic acerco su rostro al de la chica hasta que sus labios se rozaron pero no la besó

- Me importas mucho – le confesó contra sus labios – Muchísimo -

Elena le respondió sin palabras, besándolo por fin.

- Nuestra amiga si que tiene dominado a tu hermano – dijo Vanessa entre susurros mientras ella y Mía los espiaban desde la sala, escondidas tras el sillón

- Él se lo merece, si yo estuviera en el lugar de Len, hubiera hecho lo mismo, pero claro que no se lo podía decir, ¡es mi hermano! –

- Lo mejor de todo esto es que mi boda ya no será arruinada por culpa de este par de tercos –

Mía la miro con reprobación ante el comentario absurdo de su amiga

-¿Oops? –

Ambas rieron y regresaron al comedor, interrumpiendo a la pareja

- ¿Es que no puedo tener privacidad en mi propia casa? – se quejo Dom mirando al cielo

- Ya les dimos suficiente privacidad, debemos de terminar esto pronto porque tenemos que dormirnos temprano para estar hermosas mañana – anunció Vanessa

Dom volteo su atención a Elena y le dijo al oído para que solamente ella lo escuchara

- Tú siempre estás hermosa, no necesitas nada–

Al escucharlo, la chica rio y le planto un sonoro beso en la mejilla. ¡Cuanto quería a este hombre!

- Acompáñame al estudio - ordenó él y Elena, a pesar de los reclamos de sus amigas, se dejó guiar por su novio hacia donde le indicaba.

- ¿Te quedas esta noche conmigo? – pidió él una vez que estuvieron solos.

- No creo que sea conveniente cariño, mañana tenemos que estar muy temprano en casa de los padres de Vanessa, ahí nos van a arreglar y después nos llevarán a la iglesia, no creo que tú tengas que levantarte tan temprano como yo y con esas ojeras que tienes, te serviría mucho descansar mas tiempo – mientras le explicaba, acariciaba con su dedo índice las suaves marcas oscuras bajo los ojos del hombre.

- No importa eso – le dijo tomando su mano y besándola con adoración – Quédate conmigo y yo las llevo a ti y a mi hermana a casa de Vanessa mañana. Sabes que tienes más posibilidades de despertarte a tiempo con mi ayuda que sin ella –

- Touché – rio Elena – Tu ganas, cuando terminemos iré a casa por mis cosas para mañana –

Elena, con el dedo índice comenzó a delinear el rostro cansado de su novio quien cerró los ojos para disfrutar del suave tacto de ella, que viajó por sus ojeras, frente, mejillas y los labios. Al llegar a estos últimos Dom le retiró la mano con gentileza y Elena se acercó su rostro al de él, rosando sus labios como lo hiciera él minutos antes.

- De verdad que te ves muy cansado – insistió - ¿No has dormido bien? –

- No he dormido nada pequeña – confesó, su mirada era intensa y a Elena se le encogió el corazón,

- Yo tampoco he dormido mucho estos días –

- Tendremos que remediar eso esta noche, no esta bien que estés tan desvelada princesa – le dijo sonriendo levemente, agradado por la sincera preocupación de ella

- Me parece una excelente idea, yo tenía algo mas interesante en mente pero supongo que lo podemos dejar para otro día – le guiñó el ojo, coqueta y dándole un fugaz beso en los labios se dio la media vuelta camino hacia la puerta, dispuesta a regresar a sus labores pero Dominic fue mas rápido que ella y tomándola por la cintura, la giró, se la echo al hombro como si fuera costal de papas y Elena estalló en carcajadas, aún mas cuando salieron de la habitación, adivinando las intenciones de su novio.

Al escuchar las risas de Elena, las mujeres en el comedor voltearon para ver cual era la gracia y al ver a la pareja y rieron igual que la "rehén" que llevaba Dominic en el hombro.

- Lo siento chicas, Elena no podrá ayudarles más por el día de hoy pero promete estar puntual en su cita de mañana – dicho esto se dio la media vuelta y se fue rumbo a su habitación de donde no salieron hasta varias horas después solamente para recoger algo de ropa de casa de Elena y volver para dormir.

Tal como lo prometió, Dominic llevo a su hermana y su semi-dormida novia a la casa de Vanessa, donde pasaron la mañana preparándose para la ceremonia que se celebraría en la parroquia donde los padres de Eric se casaron.

Mía estaba segura de nunca haber visto a su amiga tan nerviosa y asustada, pero todo se disipó en el momento en que vio a su futuro esposo esperando por ella en el altar de la iglesia. La ceremonia fue hermosa, los novios irradiaban amor y felicidad que contagiaron a todos los presentes.

La recepción fue elegante y glamorosa, Dominic orgulloso presentó a Elena con todas sus amistades iniciando por Victor quien en el momento que la vio alejada de Dom se había acercado a ella para convencerla de salir con él.

Elena por fin conoció a Kim y le agradó enseguida, era una chica sencilla y muy hermosa, a sus ojos era la pareja perfecta para su amigo y rezó porque Leo encontrara con ella tanta felicidad como la que disfrutaba ella.

- Dom – lo llamó Leo aprovechando que Elena se encontraba con Mía ayudando a la novia a cambiarse de vestido – No le has dicho a Eli de las visitas de la indeseable, ¿cierto? –

- No, estaba esperando a que se calmaran las cosas después de la pelea que tuvimos, pero pienso hacerlo mañana mismo –

- Eso espero, no quiero pensar en lo desagradable que sería si se la llega a topar en la empresa, ardería Troya hermano –

- Tienes razón, no quisiera estropear las cosas –

En ese momento, regreso la novia con las damas y se dio inicio al primer baile como esposos de la pareja.

Notas de la autora:

Lamento mucho la tardanza! He tenido mucho trabajo y no me ha dado tiempo de continuar subiendo los capítulos, y la verdad tengo un writer's block con el capitulo 16 así que se aceptan sugerencias! Jaja

Está un poco intenso este capitulo pero espero que lo hayan disfrutado. Gracias a todos por sus reviews y espero leernos pronto!