Disclaimers: Los personajes de Harry Potter pertenece a J.K. Rowling y a los que han comprado parte de los derechos de autor, lo cual NO es mi caso, y sólo los utilizo sin intención de lucro alguno, la trama me pertenece, salvo los personajes, como ya se ha mencionado anteriormente.
¡Hola! Perdón la tardanza, siempre digo lo mismo y prometo que no volverá a ocurrir, pero siempre ocurre de nuevo, lo siento, no ha sido mi intención engañarles, la verdad es que aunque en mi mente las ideas corren a mil por hora, al momento de abrir el documento y escribir, me distraigo fácilmente en otras cosas y no puedo avanzar, más que nada, ese es el problema del retraso en las actualizaciones. Muchas gracias por los favs, los follows, los reviews, a las que se tuvieron que poner anonimas para volver a comentar para que actualizara, muchas gracias.
Capítulo 11: Descubrimientos.
Lily se detuvo, se agachó para recuperar el aliento, ésta vez el resto de sus compañeros podía odiar a alguien que no fuera ella por el castigo que estaban cumpliendo por culpa de Smith.
Se incorporó apresurada cuando un escalofrío se apoderó de su columna vertebral junto con la mano que se colocó en su espalda baja, sonrió, era la segunda vez que sentía esa extraña sensación.
— ¿Estás bien? –Interrogó Teddy con una sonrisa burlona, su mano subió por su espalda y apretó su hombro en señal de apoyo –el castigo termina hasta la vuelta veinte, te faltan diecinueve –el contacto se terminó y el continuo corriendo.
El hombre negó al verla llegar desfalleciendo en su última vuelta, tenía que agradecer que les había dado el castigo después de clases, porque se hubiese quedado sin ir al resto de sus clases.
—Eres un caso perdido –negó.
—Lo siento, siento no ser tan ágil como el resto del mundo.
—Lo que me enfada no es el hecho de que no seas tan ágil, es que ni siquiera lo intentas.
—Tú no sabes eso –reprochó.
—Sé cuándo te esfuerzas, pero no lo estás haciendo, puedes fingir todo lo que quieras que te gusta, pero no siento la pasión.
— ¿Seguimos hablando de la Academia?
— ¿De qué sino? –la observó confundido.
—Nada.
Se alejó, las piernas le dolerían por un mes sino es que más.
—Te dolerán los músculos sí te detienes caliente, necesitas trotar un poco más hasta reducir el paso.
—No importa –restó importancia y salió.
oOo
Lily observó como la mano de Teddy acariciaba discretamente la pierna de Victoire, y se mordió el labio, había poco contacto entre ella y Teddy, y quería saber sí esa sensación se producía siempre o sólo era cosa de su imaginación, pero hasta ahora, no había ocurrido ni un roce accidental entre ellos.
Observó la lista que Draco Malfoy extendió para ella, tenía el logo de Witch Weekly, puso los ojos en blanco y sonrió ante la mirada de su jefe, era más bien como una orden más que una sugerencia de que aceptara la portada de una de las portadas más importantes.
—Ya te han comenzado a ofrecer portadas, eso me agrada –la besó en la mejilla Jarvis.
—Sólo ha sido una y no creo que ofrezcan más cuando vean lo ignorante que soy respecto a ti, y a lo que te dedicas.
—Me dedico a ti –se burló – ¿cuándo es la sesión?
—Mañana, aprovechando que no tengo academia y que mi jefe me ha sugerido de modo nada amable de que la acepte –se burló.
—Así que volverás aquí...
—Teddy estará en el Departamento arreglando asuntos, yo en la sesión, no sé porque te enfada tanto.
—Pensé que a estas alturas ya lo habrías descubierto, él me hace sentir inseguro respecto a ti, le gustas.
—El sale con Vic.
—Y eso los detiene a los dos, si me hubieses dicho que lo veías como un mejor amigo, un hermano o un primo, no me importaría, pero el hecho de que para ti sea como un hombre más, lo hace más peligroso en mi seguridad de tenerte, y más al ver cómo te ve.
—Estas exagerando.
—Ahí está de nuevo ese menosprecio, poco a poco, Lily, poco a poco, y más con tu hermano James apoyando.
—James jamás haría algo así, mi hermano puede ser un idiota, pero no haría algo como eso.
—Pues lo hace.
—No lo creo.
—Bueno, al menos ahora defiendes a tu hermano –se tranquilizó.
—Tus inseguridades no son culpa de Teddy –se cruzó de brazos y frunció el ceño –él jamás ha hecho nada para hacer que te sientas de esa forma ¿o sí? –Se burló –ha sido amable en su mayoría, ni siquiera se enfadó cuando lo atacaste de esa forma en el juego de Quidditch.
—Porque era una batalla hipotética, querida Lily, él sabe que sé que le interesas, y no hace nada, simplemente se pasea por aquí para restregarme en la cara que vives con él, que disfrutas vivir con él más que conmigo, el hace eso consiente, que eres un poco distraída para notarlo.
—Conozco a Teddy, él fue el primer amigo que tuve en mi vida, sabría si es capaz de algo así, y no, no es capaz, y sabes algo, él jamás se interesaría en mí.
—Creo que no te has dado cuenta en lo que Draco Malfoy te ha convertido ¿cierto? –se burló haciéndola enfadar.
—No sé a qué te refieres pero la forma en lo que lo dices lo haces sonar de una manera tan desagradable.
—Bueno, es que no queda mucho de la Lily que según tus amigos eras, eres totalmente diferente, no sé cómo sea tu vida en la Academia, pero al menos en el trabajo, eres como si secretamente tu mamá y Draco Malfoy se hubiesen enredado y tu fueses el resultado. Eres como un mini clon de Malfoy.
—Eso no es cierto, que el señor Malfoy sea amable conmigo no significa nada, no ha influenciado en nada en mis decisiones ¿lo entiendes? Y deberías agradecerle aunque sea un poco, porque gracias a él es que tenemos esta relación.
Jarvis se quedó callado cuando antes de iniciar su frase Edward Lupin apareció por la chimenea, con una mirada seria al momento de percatarse de su presencia, se paró derecho, mostrando el pecho y toda su altura, observó a Lily y su entrecejo se frunció aún más.
—Buenas tardes –saludó en un tono seco.
—Hola –contestó Lily y le sonrió de una forma amistosa.
—Hablaremos de esto en un mejor lugar.
—Como tu apartamento –contestó enfadada.
—Al menos ahí tenemos privacidad suficiente como para discutir nuestras cosas ¿no lo crees? O es que puedo decirte todo frente a Lupin.
— ¿Privacidad dices? –Se burló Teddy –para una discusión quieres privacidad suficiente como para qué ¿golpearla? –se acercó a él.
—Deberías dejar de hacerte el rudo frente a ella –lo encaró Jarvis.
—Yo no me estoy haciendo el rudo –le dio una sonrisa fácil.
—Claro, esa postura de macho protegiendo a su hembra, pero te diré algo, ella es mi novia, por el momento –admitió –y si quieres que todo esto sea creíble, al menos tenlos bien puestos y admite al menos que lo que ella te provoca.
—Ella es la hija de mi padrino –contestó –fuimos grandes amigos, ahora es mi alumna y siempre voy a defenderla cada que esté en problemas, no importa que tan insignificantes sean ¿bien?
—Ya basta –pidió Lily.
—No me asustas, Lupin, si fueras tan siquiera la mitad de buen Auror como tú y tus amiguitos presumen, no estarías dando clases, siendo un segundón, porque hasta donde sé, Malfoy es mejor que tú –observó a Lily –hablaremos después, avanzó hasta la puerta y Lily fue tras él –deberías considerar usar el rubio platino alguna vez como nuevo estilo.
— ¡Eres un idiota! –chilló enfadada y azotó la puerta.
—Problemas en el paraíso –se burló Teddy –pensé que todo entre ustedes eran nubes de algodón y…
—Ya basta –pidió –todo esto es por tu culpa.
—Todo es mi culpa últimamente ¿te das cuenta? –se cruzó de brazos.
—Dime algo Teddy –se acercó a él y la sola idea hizo que se le erizara la piel –por qué ¿Por qué lo haces sentir tan inseguro?
—No sé de qué hablas –admitió serio.
—Tiene la loca idea de que James te está ayudando a algo –se burló –tiene esta inseguridad tan pegada a él, sobre que te gusto o algo parecido, ya le aclaré las cosas –lo interrumpió –se lo dije, que amas a Victoire.
— ¿Qué fue eso de volverte rubia platino? –cambió de tema el metamorfomago.
—Bueno… este… ¿Puedo confesarte algo? Pero tienes que jurarme por tus padres que jamás le dirás a nadie, ni siquiera a Vic.
— ¿Qué es? –la animó.
—Trabajo para los Chudley Cannons –admitió.
— ¿Qué tú qué? –interrogó Victoire haciéndolos voltear a los dos.
—Yo… eh… -observó a Teddy.
—Fue el empleo que te consiguió Scorpius ¿cierto?
—Sólo hago los envíos –se encogió de hombros –bueno, tú recuerdas a la contratista que mencionó Jarvis, bueno esa fui yo, pero…
—Tú hiciste que el mejor buscador del mundo jugara para los Cannons –bramó Victoire –pero no has podido hacer que yo entre.
—Ella no tiene muchas influencias ahí, Victoire, así que contrólate un poco ¿quieres? –la tranquilizó Teddy.
—Aun así, decirle a alguien, pedir favor, mover mi archivo.
—Lo hice, moví tu expediente, pero son tantos, que incluso los más recientes son un caos –negó –sólo hago envíos –chilló, ¿cómo es que no se aseguró antes de que nadie estuviese ahí?
—Eres una mala prima, una mala persona –se quejó Victoire y sujetó la mano de su prometido –no deberías acercarte a esta traidora, Teddy.
Lily bajó la vista cuando el hombre fue arrastrado hasta su habitación, sabía la razón por la que Victoire iba, así que mejor fue por un abrigo, uso la chimenea.
oOo
La observó cuando salió de su habitación rumbo a la cocina, tenía hambre a causa de que se había saltado las dos últimas comidas por dormir, pero se sentía agotado, había peleado con Victoire por el secreto no tan secreto sobre que Lily trabajaba para los Cannons, después de eso habían tenido sexo, pero aun así, las peleas con Vic eran más seguidas, más agotadoras. Lily tenía el brazo derecho recargado en la pared, su cabello largo, un tanto ondulado cubría su hermoso rostro pálido, se acercó a ella.
—Lily –la llamo pero ella solo río divertida.
—Perdón por despertarte –contestó arrastrando las palabras, se recargó en la pared y levantó la vista para verlo, tenía una cálida sonrisa, pero sus ojos estaban un tanto apagados.
— ¿Te ocurre algo? –indagó inspeccionándola mejor.
—Sí, no, ¿cuál era la pregunta?
—Te embriagaste ¿cierto?
—Sólo tome una cerveza de mantequilla y un whiskey de fuego, no soy buena bebiendo.
—Ya lo note, lo mejor es que te vayas a tu cama y descanses.
—Sí, eso haré, en cuanto todo deje de moverse, eso es lo que haré.
—No tengo la menor idea de cómo llegaste hasta aquí.
—Autobús noctámbulo –murmuró llevándose un dedo a la boca.
—Al menos alguien un poco coherente te trajo.
—Le dije a Ernie que pagarías después –se rió.
—Por supuesto, ahora ven, te llevaré a la cama.
— ¿A la tuya? –musitó.
—Por supuesto que no a la mía –frunció el ceño, pero no le pareció una mala idea.
Teddy se agachó un poco, sujeto la mano de la pelirroja para colocar su brazo alrededor de su cuello, pero ella colocó su mano caliente en su mejilla, se acercó a él y lo besó, fue algo tan repentino que se alejó de ella.
—Estás ebria –pronunció, pero no para ella, sino a él, para recordarse que en sus cinco sentidos, Lily no lo besaría.
— ¿Y? –soltó restando importancia.
La observó, sólo eso, se condicionó a sí mismo, solo besarla, nada más besarla, estaba ebria y si tenía suerte no recordaría nada cuando despertara, así que volvió a unir sus labios con los de ella, en un beso apresurado, casi violento, el sabor del whiskey de fuego en los labios de Lily era algo fascinante, y podía jurar que lo embriagador de ese beso no se debía al licor restante en sus labios, sino a ella, a sus labios, sujetó las manos de Lily y las colocó a ambos lados de su cabeza y sus labios fueron al hueco entre el cuello y el hombro de la pelirroja que respiraba agitada.
—Jarvis –murmuró, el corazón de Teddy recuperó sus latidos normales, a pesar de que hacía un segundo latía desbocado, sus labios se quedaron pegados a la piel de la joven un segundo, y se alejó, Lily no sólo estaba ebria, tenía novio.
—Te llevaré a tu habitación.
—No –buscó los labios de Teddy pero él lo evitó.
Lily despertó con un enorme dolor de cabeza, observó a Teddy, estaba molesto, y no sabía la razón.
— ¿Hice algo que te enfado? –interrogó.
—No –soltó bruscamente –tomate la poción, si vas en ese estado posiblemente te asesinen en la práctica.
—Hoy no iré –se sentó en el taburete frente a él.
—Bien, no es mi asunto.
—Debí hacer algo, ya sé ¿vomité algo?
—Sobre mí –respondió Teddy, era lo más cercano a lo que le había hecho.
—En serio lo siento –puso mala cara y después una de arrepentimiento.
—Todo está olvidado, haré como que jamás paso.
—Bueno, si lo olvidas, estaremos en iguales condiciones –sonrió.
El día de Teddy fue en su mayoría normal, con la constante pregunta de ¿Se hubiese detenido si Lily no lo hubiese llamado Jarvis? Su cabello se encendió en un rojo intenso, haciendo que sus alumnos dejaran de bromear y se concentraran en el ejercicio que les había dejado, al menos agradecía su repentina ira.
Después de clases se reunió con James, no tenía intenciones de llegar pronto al apartamento y ver a Lily, no después de lo que había pasado.
—Te ves bastante incómodo –se burló James y bebió de su cerveza de mantequilla.
—Estoy incómodo y enfadado –admitió y siguió el ejemplo de su amigo.
—Lily o Victoire.
—Ambas.
—Eso es jodido –sonrió.
—Lily me besó –admitió haciendo sonreír al chico frente a él –pero estaba ebria.
—No cuenta –consintió James –pero si lo primero que hace cuando está ebria es buscarte para besuquearte, está bien ¿no?
—No, porque después me dijo Jarvis –gruñó.
—Ya, ¿Qué hizo Vic?
—Cada vez peleamos más, temo que estoy pensando en adelantar los planes de la boda.
—Espera, me dices que Lily te besó y que planeas adelantar los planes de boda.
—Según lo que tiene tensa a Vic son los planes, si nos casamos y ya, todas las peleas terminarán, y quiero parar las peleas.
—Pero Lily, Teddy, creo que debes darte la oportunidad de descubrir si eso puede funcionar.
—Lily no piensa dejar a Jarvis, y no pienso detener todo lo que he querido desde hace años por un repentino brote de… calentura –admitió.
—Así que Lily sólo provoca escozor en tus partes y nada más, es bueno saber que no la tomas en serio.
—La veo demasiado en serio como para esto –admitió el metamorfomago –no quiero darme cuenta al final que arruiné la vida de Lily y la de Victoire, porque al final, ésta última siempre ha sido la chica que he amado ¿comprendes? Lily ha despertado esa parte salvaje en mí…
—Ese porcentaje lobo que guardas –aclaró James –deberías decirle a Lily que sí te atrae, al menos físicamente, sexualmente, de la forma en la que sea, será su decisión si te hace caso o no, si se arriesga o no.
—Digamos que acepta –soltó Teddy –que dejo a Vic y llevamos nuestra extinta amistad a algo más allá –hizo un ademán –Lily se enamoró de Jarvis en dos meses, si ese más allá dura la misma cantidad de tiempo o un poco más, y ella se enamora y al final descubro que no estoy enamorado…
—Te mato –admitió James.
—Y es lo que quiero evitar, James, quiero dejar a Lily fuera de mis dudas, no me imagino una vida sin Victoire –aceptó.
—Pero aun así te pones celoso de ver a mi hermana con otro que no seas tú.
—Es complicado, pero no le he ocasionado problemas.
—Sólo piensa lo que vas a hacer y piénsalo bien, porque al final, puedes darte cuenta de que aceptaste casarte con la prima de la mujer de tu vida.
Teddy guardó silencio. En realidad estaba mintiéndole descaradamente a James; y le sorprendió que no lo notara, era más que claro que lo que sentía por Lily era más que atracción sexual, y no tenía ni idea en qué momento había pasado de ser su tierna hermanita, a una chica que provocara ese tipo de sensaciones no sólo en los chicos, sino también en él, porque habían crecido bastante cerca, tratándose no sólo como hermanos, sino como los mejores amigos, también estaba bastante claro que sólo uno de los dos, había comenzado a ver al otro de diferente manera.
El apartamento estaba en silencio, Lily no había ido a clases y tampoco estaba en casa, fue cuando recordó la nota que le había mostrado y reído, posiblemente había aceptado la propuesta de esa revista amarillista, aun así, Lily era hermosa, sería injusto de su parte negarle al mundo una belleza como ella, así que le agradaba que saliera en la revista.
oOo
Teddy observó a Victoire que había dejado caer algo sobre la mesa frente a él, puso un poco de atención y la mirada seria y desafiante de Lily lo hicieron olvidarse de que su novia estaba ahí.
—Lily Luna Potter, nuestra nueva favorita aprendiz de Quidditch –gruñó la rubia.
—Deberías controlar esa ira –sugirió Teddy.
—No puedo creer que sea tan mala prima, todos saben lo mucho que quiero ser parte de los Cannons, ella es parte del equipo y no ha hecho nada.
—Scorpius fue quien le dio la oportunidad del trabajo, no es como si ella sola lo hubiese encontrado, o como si Draco Malfoy la hubiese buscado en persona.
—Pudo presentarme a Draco Malfoy –se quejó.
—No creo que necesites a Lily para lograr tus objetivos, Vic –argumentó Teddy y la besó para tranquilizarla.
—Buenas tardes –saludó la pelirroja.
—Hola –contestó Teddy y le frunció el ceño a su novia cuando ignoró por completo a su prima.
—Te ves bastante robusta –le enseñó la revista –pensé que usarían hechizos glamur para hacerte lucir bien –sonrío la rubia.
—En realidad los iban a usar –admitió Lily –pero Jarvis dijo que no era necesario, que le gustaba tal y como lucía, así que a petición del mejor buscador del mundo, no retocaron nada.
—También te ves pálida.
—Es la primera revista en la que salgo, jamás pensé que saldría en una y menos en portada –observó a Teddy –papá les dio una entrevista, deberías leerla, nos veremos en clases, hasta luego, Vic.
—Claro, como sea.
—Ella no tiene la culpa, Victoire, no me hagas repetirlo.
—Sí, bien, ya lo sé, pero tienes razón, no la necesito para entrar, ya sé cómo conseguirlo –sonrió.
Suspiró, terminó su café y fue hasta la chimenea, tenía clases y era mejor no llegar tarde, había visto que darles un poco de esperanza a sus alumnos podía costarle mucho.
—Sé que está ocupado profesor, pero ¿podríamos hablar un momento?
—Bien –aceptó y guio a Lily a su despacho.
—Quiero saber si es…
—No es tu obligación ayudar a Victoire a conseguir un lugar en el equipo, Lily, Scorpius ya me explicó la selección de los jugadores, y si el comité de los Cannons cree que no está lista aun, deberá esperar y mejorar, no tienes de qué preocuparte, está enfadada, pero no hará nada estúpido.
—Es Victoire, ella no hace nada estúpido –hizo un ademán que lo hizo sonreír –por eso son perfectos juntos –lo observó –atractivos, habilidosos y prudentes.
—Eso no tiene nada que ver –frunció el ceño.
—Tú jamás te fijarías en un desastre, Teddy, la Slytherin, Victoire, siempre perfectas.
Lily se cruzó de brazos frente a su jefe, que tenía los asientos de una botella de whiskey de fuego y los papeles estaban aun sin firmar, el hombre le dedico una mirada severa, así que sólo resopló.
—Nunca esperé verle así de inestable.
—A mi defensa, la botella estaba casi vacía –contestó.
—Por supuesto –sonrió y le dejó el Profeta frente a él.
—Así que tu madre ahora lee revistas amarillistas para poder criticarme, pensé que podría escaparme.
—Salgo en la portada –le recordó –gracias a su sugerencia.
—Ya, claro, por su puesto.
EL rubio se quedó callado mientras leía atento el artículo que Ginevra Potter había escrito sobre el futuro de los Cannons, haciendo poco a poco polvo las esperanzas del dueño del equipo desde un punto de vista estratégico.
—Creo que comienza a gustarme alguien.
—No me estoy separando por ti, sólo quiero aclararte eso –argumentó haciéndola sonreír.
—No, usted no, en realidad también tiene una relación estable, pero no es usted.
—Entonces es el metamorfomago ¿cierto? –Indagó sin quitar la vista del periódico –tu madre es una total descarada –bufó.
—Sí, no puedo defender a mi madre en ese aspecto –admitió, el tiempo que tenía trabajando para Malfoy, había sido testigo de primera mano de los boicots que se hacían uno a otro.
—Y bien ¿Por qué no le dices al metamorfomago que te gusta?
—Sale con mi prima Victoire.
—Ya veo, y pensaba que lo mío era complicado –se burló –deberías decirle, y lo siguiente que pedirás está negado absolutamente.
—Pero ni siquiera he dicho nada –se quejó.
—No voy a darle una oportunidad a tu prima para hacer la prueba, no está lista para jugar a nivel profesional, incluso tu madre lo sabe, Lily –la observó –a menos que quieras que se lesione, haz la petición, sino, es mejor que medites respecto al mitad lobo mitad metamorfo.
— ¿Cómo es que lo sabe?
—Eres muy fácil de leer, mejor ve con tu prima, dile que siga entrenando con tu madre, no lo sé, un año consecutivo, y posiblemente, reconsidere en hacerle la prueba, pero por el momento, no hay nada que pensar.
—Promete que dentro de un año…
—Comenzaré a pensarlo, sí, tal vez en ese año seas tú quien quiera reclutarla realmente por sus habilidades y no por su parentesco.
—Muchas gracias –fue hasta él y lo abrazó haciendo que todo él se tensara.
La pelirroja salió completamente emocionada de la oficina de Malfoy, todos la observaron confundidos, por lo regular, la única persona que salía feliz de ahí era Audrey McLaggen, porque era la favorita de Malfoy, y después Lily, porque ni siquiera Scorpius salía feliz de esa oficina.
—Terminé mi trabajo pronto –le sonrió a Teddy y se sentó junto a él.
—Me alegro –contestó sin quitar la vista de los trabajos de alguna de sus clases.
—Últimamente te veo más ocupado en las cosas de la Academia –musitó.
—Debo esforzarme, tu padre prometió que si hacía esto con dedicación podría volver antes de concluir el año –sonrió.
—Dejarías a tus alumnos a mitad de año –razonó.
—Tu novio lo dijo, ninguno de mis alumnos me considera un buen maestro, todos prefieren a Scorpius.
—Scorpius no es tan bueno como tú, Teddy.
—Porque no tiene mi experiencia, pero es bastante bueno, uno de los mejores que he visto salir de la Academia.
—Su padre lo aleccionó bien –bromeó.
—No importa cuánto conocimiento tengas, sino la destreza que tengas para usarlo, Lily –la observó, la chica se mordió el labio inferior y después sonrió.
—Hablé con el señor Malfoy y…
—Te dije que no era necesario.
—Ya lo sé, pero no me gusta verlos pelear, así que hablé con él, dijo que dentro de un año, ella podría tener la posibilidad de entrar al equipo, siempre y cuando siga entrenando como hasta ahora –sujetó el brazo del hombre.
—Se lo diré –aceptó a regañadientes.
—Pero ahora mismo, quiero ir contigo, quiero ver su cara de felicidad, un año no es nada comparado con la incertidumbre.
—Lily, hace unas noches me besaste –contestó de la nada y la observó, haciendo que ella se pusiera completamente roja.
— ¿Qué? –Abrió los ojos y su respiración se agitó –pero… yo no lo recuerdo.
—Estabas ebria, la noche que Victoire se enteró que trabajas en los Cannons.
—Esa noche –bajó la mirada –Teddy, yo, lamento si te molesto, estaba ebria y estaba pensando en…
—Lo sé, me llamaste Jarvis, pensabas en él, lo sé, es sólo que quería decírtelo, que me besaste y que tal vez si no me hubieses llamado Jarvis no me hubiese detenido, porque por supuesto que iba a responder un beso tuyo, ebria o no.
Dejó que Teddy la sujetara porque no sabía dónde vivía Victoire, y sólo por aparición podías llegar, ella odiaba la red flu, y la usaba sólo para ir a casa de Teddy.
Caminaron un poco, en silencio, ella lo observaba atenta aun no podía procesar ese "por supuesto que iba a responder un beso tuyo" y todo lo que eso significaba realmente, tal vez porque le daba pena rechazarla o porque Jarvis tenía razón y Teddy sentía atracción por ella, negó, sacudió la cabeza tratando de quitarse las ideas erróneas.
—No te tortures con eso –pidió el hombre.
—En realidad estoy pensando en cosas del trabajo –mintió.
—Espero que los envíos no se compliquen mucho –se burló.
—Ser la encargada de los envíos es algo complicado, aunque no lo parezca, hacen muchos pedidos, Edward –frunció el ceño y él sonrió.
Sí que ya eran una pareja, pensó Lily, Teddy tenía llave de la bonita y pequeña casa donde vivía Victoire, el lugar estaba en silencio, estaba limpio a un extremo casi de alguien que sufre un trastorno obsesivo compulsivo por la limpieza, salvo por la caja de chocolates que había sobre la mesa.
—No se te ocurra tomar uno –le amenazó Teddy.
—Ya, sólo es un chocolate –bufó y volvió a dejar el chocolate de nuevo en su sitio.
—Tiene una obsesión con el chocolate, no quieres que se ponga agresiva, aunque posiblemente después de lo que vienes a decirle, te deje comerte los dos que quedan en esa caja –le sonrió.
—Gracias por advertirme, no quiero a Vic furiosa conmigo de nuevo, bueno, no es como si ella fuera diferente nuestra relación, desde que recuerdo nuestra relación es así, siempre tenías que defenderme, y no es como si hubiese cambiado mucho ¿cierto? siguen peleando por mi culpa y bueno ¿dónde está Vic? No la veo por aquí.
—Posiblemente tomando una ducha.
—Bien, ve por ella, no quiero verla desnuda –suspiró.
El hombre negó con una sonrisa, ella estaba un tanto nerviosa, había besado a Teddy, y no era lo malo, lo malo es que no podía recordarlo, por más que lo intentaba, no podía recordar la sensación, y tanto que sufría porque él evitaba el contacto con ella, era muy raro que se dejara tocar, o que la dejara lo suficientemente cerca, lo único que sabía que verlo la hacía contener el aliento, y todas las veces era de forma inconsciente, a veces se daba cuenta de que había dejado de respirar cuando se mareaba.
Teddy estaba comenzando a despertar algo en ella, algo que había estado dormido durante bastante tiempo, era algo extraño que se extendía en toda ella, esa electricidad, esa sensación de vacío placentero en el estómago con cada contacto por más pequeño que fuera, así que posiblemente a eso se referían todos con "tener química" las palabras de Teddy de que posiblemente no se hubiese detenido si no lo hubiese llamado Jarvis… ¿se refería a lo que ella pensaba? La vez pasada que había estado ebria se había quedado dormida antes de tener sexo con Jarvis ¿con Teddy hubiese pasado lo mismo, o en este momento ella estaría involucrada sexualmente con el novio de su prima?
—Sabes que –gritó un segundo después cuando vio algo moverse en el jardín –mejor voy contigo, no es como si Vic tuviese algo diferente a mí, posiblemente puede ser más grande y más…
Se quedó callada cuando vio a Teddy parado en el umbral, su rostro era serio, así que avanzó y se asomó.
—Ignóralo –dijo el hombre besando el hombro desnudo de la rubia, en realidad estaba completamente desnuda, y el rubio debajo de ella también.
—Victoire –pronunció Teddy completamente serio.
—Scorpius –musitó Lily y sintió como su corazón caía al suelo.
