Todo se tornó blanco y una luz blanca y nítida lo cubría todo. Supuse que era el Cielo. No se parecía en nada a lo que ví en las puertas, con sus nubes y sus batas blancas. Yo no lograba encontrarme ni lograba verme los pies pero notaba que no me hacían falta. Tampoco lograba ver nada más allá de la luz pero sabía que había más gente allí y tampoco lograba moverme pero me sentía omnipotente, como si estuviera en todos lados a la vez.

Entonces me acordé de Tears e intenté gritar pero ya no tenía voz. Sin embargo, ella pareció oirme y me respondió. No fue una respuesta que oyera o viera o sintiera sino una respuesta como telepática, pero tampoco es eso. Ella estaba cerca, lo sabía, y quise tocarla como pudiera. Nos "sentimos" en cuanto lo quisimos, sabía que ella me tocaba y ella sabía que yo la tocaba.

Es extraño, pero en ese momento quise recordar qué nos había pasado y después de una pequeña amnesia lo supe todo. En seguida vi todo lo que había vivido, desde que nací hasta que abandonamos aquel bosque en Madrid.

Y eché a correr, si es que ahí donde me encontraba eso era posible. Quise encontrar a aquellas personas que nos convencieron a avandonar nuestros cuerpos y al instante las tenía al lado. Las pedí respuestas y me las dieron.

No, no estamos en el Cielo y no, no estamos muertos; no estamos en ningún espacio ni en ningún tiempo, estabamos perdidos en alguna dimensión desconocida. Todo lo sucedido en la Tierra era una reunión de todas las almas de la Tierra para una evacuación. La Tierra estaba en peligro y hemos sido salvados para ser trasladados a otro planeta semejante a la Tierra donde comenzar de cero. La vida inteligente de aquel planeta era reciente y aunque ahora nosotros supieramos qué estaba ocurriendo, cuando seamos introducidos en esos cuerpos no nos acordaremos de nuestras vidas pasadas, no recordaremos a nuestros seres queridos y comenzaremos de nuevo, como hombres del cromañón que comienzan una nueva etapa en un planeta al que nosotros mismos pondremos nombre.

Lo que destruía a la Tierra era la miseria y el hambre. El Sol ha calentado tanto la atmósfera que ya no se puede respirar, las plantas mueren por la sequía y los animales mueren de sed. El hombre solo ha podido sobrevivir unos pocos años más. Tras haber evacuado el planeta de las almas, todos los cuerpos volvieron en sí vacíos de alma y ahora ellos mueren y no sufren dolor. No tienen sensaciones y no padecen pena.

Y al conocer todo esto yo sí me sentí apenado. No quería olvidarme de Tears, de mis amigos, de mi familia. No quería olvidarme de todo lo experimentado en la Tierra, del beso con Tears y de mi vida como fantasma. Había sido una experiencia única y no sabía hasta cuándo ibamos a volver a vernos. Pero tampoco quise quedarme para ver cómo todos morían.

El final del trayecto se acerca, todos lo sabíamos. Mientras cada alma allí presente iba conociendo la verdad se iba palpando la tensión en el ambiente. Todos estabamos enfadados y en desacuerdo con lo sucedido. Quizá alguna parte de nuestra alma recuerde en nuestros nuevos cuerpos algo sobre esto y logremos regresar a casa, regresar a la Tierra o lo que quede de ella.

Ahora solo me quedaba pasar los últimos momentos con Tears. La busqué y juntos estuvimos hasta que la luz se apagó.