Capítulo 9.
Al día siguiente me levanté a las 11, por lo que pegué un brinco, pues de cierto modo se me habían pegado las sábanas. Me tranquilicé un poco al ver que hoy era domingo, y que no tenía nada qué hacer. Mientras me daba una ducha me planteé el ir a buscar a Leah para ir a comer conmigo, aunque tampoco sabía si iba a estar ocupada o no. Me puse un vestido de manga corta en color amarillo pastel con un cinturón fino de color marrón a la cintura. Me puse mis sandalias marrones y dejé que mi pelo se secase solo. Miré el reloj, eran las 12 menos cuarto; tampoco había tardado mucho. Antes de bajar cogí una rebeca marrón por si hacía un poco de fresco. Al bajar estaba Renée jugando con Roxy, la cual al verme vino corriendo hacia mí para que yo la cogiese.
- Vaya, parece que a alguien se le han pegado hoy las sábanas, ¿ no? – Me dijo sonriendo.
- Buenos días, mamá.- Cogí a Roxy la cual se revolvía para darme besos en la cara.- La verdad sí, es que es la primera noche que descanso del todo bien desde que estamos aquí. – Le devolví la sonrisa y me senté a su lado, en el sofá.
- Y cuentamé, ¿ dónde vas tan guapa? – Me preguntó elevando una ceja y mirándome con una sonrisilla.
-¿ Eemm? – Me hice la tonta- No, nada, que quería pasarme a buscar a Leah por si quería comer conmigo, ya sabes… hoy es domingo y no tengo nada qué hacer.- Tenía pensado buscar a Leah, y si ya de paso veía a Seth... Ése era el motivo por el cual me había puesto " tan guapa", como decía Renée.-
- Aah, perfecto, te llevo. Y así de paso voy yo también a casa de Sue a llevarles unas magdalenas que he hecho esta mañana. ¿Quieres alguna?
- No gracias mamá- Dejé a Roxy en el suelo, que se fue a beber agua. – Ya la hora que es prefiero esperar a la comida. – Me puse de pie- Si no queremos llegar muy tarde deberíamos irnos ya.
- Estoy de acuerdo contigo- Mamá también se levantó y cogió su bolso y las llaves del coche. Como no sabía cuánto tiempo íbamos a estar fuera, amarré a Roxy y le dije a Renée que nos la llevásemos, con lo que estaba de acuerdo. Nos montamos en el coche y empecé a ponerme nerviosa y a dolerme el estómago.
El camino se me hizo eterno a pesar de no haber tardado ni un cuarto de hora, bajamos del coche y juraba que mi corazón podía oírse en cuatro manzanas alrededor. Puse a Roxy en el suelo y acompañada de mamá, llegué hasta la puerta. A los 10 segundos de llamar la puerta se abrió dejando ver a una Sue sonriente.
-¡ Vaya! ¡ Qué alegría! Pasad, no os quedéis ahí.- Se apartó de la puerta y las dos entramos. Renée le tendió la bandeja con las magdalenas
- Toma Sue, esta mañana me levanté temprano y me vino la inspiración pastelera, y como hice demasiadas y en casa sólo somos dos te he traído unas cuantas. Son magdalenas de plátano.
- Muchas gracias Renée, ¿ por qué no tomáis asiento? – Nos ofreció- Charlie estará por llegar. ¿ Cómo estás, Chris?
- Bien, gracias Sue. He venido a buscar a Leah, ¿ está aquí? .-
- La verdad no lo sé, porque estos críos entran y salen cuando se les apetece. Si quieres sube arriba y mira en su habitación. – Sonreí a modo de asentimiento y me giré dispuesta a dirigirme a la planta de arriba, cuando escuché una especie de zumbido y al mirar hacia arriba pegué un pequeño brinco, me encontraba frente a unos penetrantes ojos negros. Era él.
Me quedé en silencio, sin decir nada, sin hacer otra cosa que intentar respirar y mantener el equilibrio. Sus ojos no se apartaban de los míos, y yo tampoco lo hacía, era como si estuviese conectada a esa mirada.
-Siento si te he asustado- Dijo en voz baja, puesto que estábamos relativamente juntos. Dicho esto esbozó una pequeña sonrisa.
- No..no pasa nada. Estoy bien. – Le devolví la sonrisa lo mejor que pude. Escuché unos pasos a mis espaldas y eso me hizo volverme a mirar quien era. Era Sue, que me miró primero a mi, y luego a Seth.
- Hasta que por fin te levantas. – Le dijo con cariño pero en tono de reproche. Me volví a tiempo para ver su respuesta, me sentí un poco desilusionada al ver que ya no estaba tan cerca de mi.
- Ya llevo un rato despierto mamá, acabo de salir de la ducha .- Mi mirada se posó en su pelo, claramente húmedo todavía. Vestía una camiseta de amarillo claro, unos vaqueros y unas zapatillas negras. No pude evitar sonreír al ver que vestíamos del mismo color, como si nos hubiésemos puesto de acuerdo. Seth pareció darse cuenta también, pues me devolvió la sonrisa antes de volver a mirar a su madre- Lo que pasa es que he olido comida y tú sabes cómo soy yo…
-No tienes remedio – Bufó Sue. Pareció acordarse de algo y se dirigió a Seth- Por cierto, ¿ sabes si tu hermana está arriba?
- No está, mamá. Por lo que sé la señora Peeves la llamó desde la tienda que les había llegado dos pedidos con antelación y necesitaba su ayuda, y supongo que no volverá hasta la tarde.- Me desanimé al escuchar eso. Adiós a mis planes de hacer algo productivo el domingo.
Suspiré – Bueno, pues entonces será mejor que me marche.- Me dispuse a irme cuando noté una corriente eléctrica en mi brazo. Me volví despacio y le miré tímidamente. Se le veía un tanto nervioso
-Ey, Chris.¿ Ya te vas? – Me preguntó, sin soltarme el brazo.
- Sí, había venido a buscar a Leah y a preguntarle si le apetecía comer conmigo, pero visto que no está…- Me encogí un poco de hombros, sonriendo levemente. Se mordió el labio inferior y se aclaró la garganta antes de hablar.
- Bueno, si no te importa…yo podría ir contigo a comer.- Mi corazón se aceleró tanto que pensé que se me saldría del pecho. Me quedé callada, sin que ninguna palabra se animase a salir de mi boca.- No quiero incomodarte, en serio, lo siento- Comentó Seth al ver que yo no contestaba.
- Me encantaría comer contigo- Me apresuré a decir, notando como los colores iban subiendo a mis mejillas. Una sonrisa surcaba su cara de oreja a oreja. ¿ Acaso Seth sentiría lo mismo por mi? No, eso es imposible… Él estaba con Bárbara, y sería casi imposible que sintiese algo por mi.- Voy a avisar a Renée. – Me dirigí con sigilo al comedor, donde como por arte de magia había llegado Sue sin que yo me diese cuenta. Me crucé de brazos y mi mano rozó el sitio donde Seth me había puesto su mano, aún podía sentir la calidez.
- Oye mamá- Paró su conversación con Sue y ambas me miraron- Que… Leah no está, pero voy a ir a comer con Seth…¿ puedo? – Pregunté tímidamente, era la primera vez que quedaba con un chico, y mucho más a solas.
- Claro cariño, pero tened cuidado y no volved muy tarde.- En ese momento entró Seth en la habitación, dejando caer en su brazo su chaqueta y pasándome un casco.
- No te preocupes Renée, la traeré de vuelta pronto.- Nos despedimos de nuestras madres y nos dirigimos a la puerta de entrada, donde estaban aparcadas dos motos. Esperé que sacase la moto de su aparcamiento mientras me ponía el casco. Él se puso su casco y se subió a la moto, me tendió una mano para que me subiese yo también. Me monté con cuidado puesto que llevaba falda. - ¿ Has montado alguna vez en moto? – Me preguntó
- Sí, el otro día me monté con Leah. – Bufó, para luego soltar una carcajada.
- Eso no es montar en moto. Ahora vas a saber cómo se conduce de verdad una moto. -Agárrate pequeña.
N/A:
Bienvenidas a las nuevas lectoras! Espero que estéis pasando un buen fin de semana Yo por desgracia tengo que estudiar y hacer deberes… pero digamos que no tengo ganas, y antes que eso voy a escribir el siguiente capítulo. Como veis la cosa avanza cada vez más, dentro de poco entrarán en acción los vampiros. ¿ Qué pasará? ¿ cómo se tomará Christine el reencuentro con Bella? Si os está gustando, hacédmelo saber por fis! Y si tenéis alguna sugerencia y/o quejas podéis dejadme un mp o un review diciéndomelo.
Un beso enorme chicas ¡!
