Capítulo 10
Advertencia: leve lemon
Narumi PV
Después de salir de la torre hokage nos dirigimos, con Haku, a realizar las compras para reabastecer la alacena. Comenzamos o mejor dicho el comenzó a preguntar por qué faltaba comida yo le respondí con toda verdad de que mi tutora se llevó la comida, Yūgao acostumbraba ser muy desordenada y si sacaba algo del refrigerado no lo guardaba así que siempre tuve que cuidar esas cosas mineras contestaba sus preguntas la vi. Yūgao estaba en una casa de té, la única que había en la aldea donde tenían más variedad de postres, estaba con su novio si mal lo recuerdo su nombre era Hanato mmm no ese no es creo que era Hayato... ya esta era Gekkō Hayate, Yūgao siempre hablaba de él, por lo que pensé que sería alguien muy guapo realmente me decepcione cuando lo conocí o mejor dicho lo vi por primera vez, no tiene algo que lo haga especial por eso me resulta muy difícil recordar su nombre.
Le sugerí a Haku que fuéramos a saludarla, pero él me detuvo. Observé dentro de la casa de té y vi que ese sujeto se le estaba proponiendo, era una escena muy romántica. Por un breve momento me imaginé a Iruka-sensei así conmigo, pero luego recordé como me rechazo por lo que no pude evitar llorar me sentía tan estúpida. Haku me sugirió que fuéramos a la casa que me haría unos dulces si dejaba de llorar, hice mi mejor esfuerzo para no preocuparlo más.
Cuando llegamos al departamento nos encontramos con Iruka-sensei parado frente a la puerta sonriendo como siempre, como si lo que le dije se hubiese tratado de una broma, él nos saludó y comenzó a hablar con Haku. Entramos a la casa, me dirigí a la cocina y me puse a preparar té mientras ellos hablaban, no preste atención a su conversación pues ya me imaginaba la charla que tenían cuando salí de la cocina con él te escuche a Iruka-sensei diciendo que iba a casarse muy pronto y que quería que Haku cuidara de mi mientas él estaba en su luna de miel. Algo dentro de mí se rompió, sentí un dolor muy fuerte en mi pecho, no pude sostener la bandeja con las tazas cayeron al suelo rompiéndose en pedazos, Iruka-sensei y Haku me voltearon en mi dirección levante rápidamente los fragmentos rotos, mientras lo hacia el sensei se despido y dijo que vendría en otro momento. No volteo a verme, se despidió con un simple cuídate. No pude más más y comencé a llorar de nuevo mientras aun terminaba de limpiar el desastre me corte con fragmento de cerámica de las tazas, Haku vio la herida en mi mano salió a buscar unas vendas y alcohol en el botiquín de emergencia y comenzó a curar la herida, me pregunto si me dolía cuando la tocaba, negué con la cabeza, debo lucir patética frente a él.
Fin de Narumi PV
Haku no sabía cómo consolar a la joven pues nunca había tratado con chicas antes y por lo poco que las conocía, sospechaba que el llanto de la chica era porque se le rompió el corazón, no se necesitaba ser el más perspicaz de todos para darse cuenta que la rubia tenia sentimientos muy fuerte por el hombre que acababa de irse.
Naru sé que no te conozco lo suficiente como para dar mi opinión de algo que te afecte, pero pienso que no deberías sentirte mal porque tu sensei se case. Él me dijo que te ve como una hermana pequeña a la cual quiere mucho y por lo que veo tus sentimientos hacia el solo te harán más daño. – dijo con voz apacible. –
Haku Iruka-sensei fue el único de los maestros que me trato como a un alumno más, siempre fue muy amable conmigo, pero lo que siento por él es algo que jamás he sentido. No sé qué es el amor, pero lo que si se es que los sentimientos que tengo por el son reales y son muy fuertes tal vez no lo comprendas. – dijo con cierta parsimonia mientras ocultaba su delicado rostro bajo su fleco. –
Haku no sabía que debía hacer en esa situación, se concentró en terminar de curarle la herida de la mano, aunque Narumi le dijo que no era necesario ya que sanaba rápido el joven hizo caso omiso. Una vez que acabo con los primeros la ayudo a terminar de limpiar.
Pasaron unas semanas y aun la rubia seguía deprimida, sus compañeros notaron ese comportamiento, en un principio Sakura pensó que había tenido una discusión con Haku, pero él y la rubia lo negaron. El joven sabía que la rubia necesitaba hablar con otra chica, pero la tutora que se suponía debía cuidar de la rubia, a la cual vio dos o tres veces, se había ido a una misión, quería decirle a la rubia que todo iba a estar bien pero no sabía cómo iba a reaccionar. Decidió que lo mejor sería consultarle a Kiba, aunque no estuvieran en el mejor trato, pero necesitaba saber que había que hacer para consolarla, desafortunadamente no pudo pues él también estaba en una misión con su equipo. Ante el panorama desalentador el joven decidió tomar la situación en sus manos, pero para ello necesitaría informarse más sobre la mentalidad de las mujeres para darse una idea de cómo debía hablar con la rubia sobre sus problemas amorosos.
Haku se encontraba caminando por las calles de Konoha con unos libros que había sacado de la biblioteca, mientras caminaba sintió una presencia que lo venía siguiendo desde hacía rato, el muchacho siguió caminando, recordando los atajos que le había mostrado la rubia se dirigió al bosque donde emboscaría a su persecutor. Apareció un joven enmascarado por lo que pudo darse cuenta ese muchacho era un anbu, el chico enmascarado saco un pergamino y con un pincel comenzó dibujar, los dibujos cobraron vida y atacaron al muchacho quien se había preparado de ante mano realizando su jutsu Makyō Hyōshō encerrando al joven enmascarado, este solo sonrió bajo su máscara y comenzó a atacar de nuevo.
Haku sabía de ante mano que no ponía iniciar, bajo ninguna circunstancia, una pelea contra ningún miembro del cuerpo ninja de la aldea pues se metería en problemas y peor aún la metería en problemas a ella por lo que decidió que lo mejor era evadir sus ataques y agotarlo de cansancio para irse a casa, pero no fue así el joven enmascarado demostró ser muy hábil.
Estuvieron, luchando, así por dos horas enteras ninguno daba el brazo a torcer, Haku vio una oportunidad para terminar con la pelea lo único que necesitaba era que ese chico bajara la guardia para dejarlo inconsciente por unos momentos así poder irse, se puso a pensar algún método para distraerlo, pero no podía concentrarse pues lo único que se le venía en la mente era la rubia llorando, decidió atacarlo con esa pregunta.
Eres muy bueno. Debo admitir que eres un oponente muy difícil. – Dijo Haku viendo que el muchacho se quitaba la máscara dejando ver a otro muchacho, en cierta forma le recordaba a Sasuke, pero este chico tenía una sonrisa muy sínica en su rostro.
Lo mismo digo de ti apenas puedo seguirte el paso. – Respondió el muchacho.
Mi nombre es Haku ¿cuál es el tuyo?
No tengo por qué responder a eso a alguien que va a morir muy pronto. – Respondió el anbu mientras sonreía.
Entonces respóndeme esto: si una chica está sufriendo porque alguien que ella ama se va a casar con otra ¿qué harías para consolarla? – dijo Haku sonriendo de la misma forma sínica el anbu.
Solo la besaría. Leí que las mujeres cuando están mal por un fracaso amoroso están dispuestas a lo que sea porque las hagan olvidar, básicamente ella olvidaría a ese hombre si se le demuestra que hay muchos mejores y uno de esos podría ser yo. – respondió de forma engreída mientras se volvía a colocar la máscara y se ponía en posición de lucha.
¿Seguro que eso funcionara? –
Por supuesto ese libro decía que siempre funcionaba además daba unos ejemplos ilustrados. – Dijo eso antes de caer inconsciente. Haku había matado dos pájaros de un tiro, había logrado hacer que su oponente bajara la guardia y había encontrado la forma de consolar a Narumi.
El joven se apresuró en llegar al departamento de la rubia, entro y vio a Narumi en la sala bebiendo juego mientras estaba sentada en el suelo estudiando unos pergaminos.
Haku regresaste bienvenido. – dijo Narumi mientras se incorporaba del suelo para recibir al joven.
El joven la observo detenidamente se quedó sorprendido pues nunca la había visto con el cabello suelto y ordenado, siguió mirándola detenidamente como se acababa de bañar ella había salido del baño con su pijama que consistía una blusa fina y unos minis shorts de algodón con un estampado en la bolsa de un zorro rojo. Hermosa, pensó, camino hasta donde estaba ella, el tomo por los hombros y la beso, esta acción por parte de Haku sorprendió mucho a Narumi que por tratar de zafarse del agarre del muchacho camino hacia atrás tropezándose con la esquina de la alfombra cayendo de espalda y el joven sobre ella.
Espera… Haku… – la voz de Narumi salía entre cortada, quiso preguntarle por qué lo estaba haciendo, pero él no la dejo hablar. había vuelto a besarla y esta vez fueron sus hormonas las que comenzaron a reaccionar. Cada vez los besos se iban intensificando y volviéndose más exigentes. Deslizo sus manos desde su cadera en dirección a sus pechos, comenzó a tocarlos sobre la blusa, los apretó primero suavemente y luego más fuerte haciendo que la rubia diera un pequeño gemido, Haku tomo la oportunidad de introducir su lengua y explorar la cavidad bucal de Narumi.
La mente de la rubia ya estaba en blanco, sentía un cosquilleo en el centro de su ser el cual crecía a medida que las caricias y besos se intensificaban, su cuerpo le exigía más y más. Quería explorar aún más aquello que no conocía. Siguiendo a su impulso natural comenzó una batalla con la lengua del joven, solo se separaron cuando la falta de aire se hizo presente, un hilo de saliva aun los unía, nuevamente el ex ninja renegado la observo detenidamente. Estaba ruborizada con la respiración entrecortada volvió a besarla, esta vez bajo hacia su cuello dejando unas pequeñas marcas que al día siguiente serían muy evidentes, pero ahora eso no le preocupaba, siguió bajando. Esta vez la blusa de la muchacha le impedía seguir con su labor así que la subió dejando sus pechos expuestos, eran grandes para su edad, pero tenían el tamaño perfecto para él. Comenzó a masajearlo de nuevo, se llevó uno de ello a la boca y el otro que quedaba libre se dedicó a dedicarles delicadas caricias y a apretar el pezón izquierdo provocando que la rubia gimiera al contacto de estos.
Mientras el joven lamia y succionaba Narumi tomo al joven abrazándolo más fuerte indicándole que no parara mientras gemía del placer, ya cuando el chico estaba por bajar su mano para quitarle el short a la rubia... la puerta de la casa se abrió.
Kiba se había dispuesto ir a visitar a Narumi debido a que desde hacía un par de días no había hablado con la rubia y la causa o mejor dicho el causante principal era Haku, el Forastero afeminado quien siempre estaba cerca de la rubia, al llegar al apartamento escucho unos gritos ahogados, que salían de Narumi, que lo pusieron rápidamente en alerta. Abrió rápidamente la puerta encontrándose con una escena que lo dejo mudo quedo inmóvil al ver la escena con la que se encontró. El joven extranjero desnudando a su amiga y esta sonrojada, la sangre del Inuzuka comenzó a hervir, estaba furioso.
Al verse interrumpidos tanto Narumi como Haku se levantaron del piso. Ella se acomodó la ropa mientras que un: – mierda – salía de los labios del joven forastero culpa del ruidoso amigo de Narumi.
¡QUE MIERDA ESTÁS HACIÉNDOLE MALDITO PERVERTIDO! – grito Kiba muy enojado tomando a la rubia y colocándola detrás de sí.
¡NO PASÓ NADA KIBA! ¡¿QUIERES TRANQUILIZARTE?! – defendió la rubia a Haku
¡TE DIJE QUE ERA MALA IDEA QUE VIVIERAN JUNTOS! – exclamo furioso mirando a la rubia a los ojos. – CUANDO UN HOMBRE Y UNA MUJER VIVEN BAJO EL MISMO TECHO ESE TIPO DE COSAS SUELEN PASAR. – dijo mientras su voz se iba entorpeciendo aún más. – ESO QUE ESTABAN A PUNTO DE HACER PUDO DEJARTE EMBARAZADA. –
No deberías gritarle así a Narumi el único responsable aquí soy yo. – Dijo Haku para que Kiba dejara tranquila a la rubia. No fue buena idea decirle a Kiba que prácticamente se había abalanzado sobre la rubia y más si el joven que estaba regañándola no sentía mucha simpatía hacia su persona.
Al escuchar al joven tomar toda la responsabilidad provoco que Kiba se lanzara al ataque. Golpeo a Haku con el puño cerrado provocando que este se tambaleara un poco, rápidamente como respuesta Haku devolvió el golpe dando así el inicio de una pelea dentro del apartamento de la rubia, rompiendo lámparas y tirando algunos muebles que estaban en el camino.
Narumi estaba perdiendo la compostura debido a la disputa de los dos jóvenes por lo que decidió intervenir golpeando y derribando en el acto a los muchachos que luchaban dentro de su apartamento.
¡ME TIENEN HARTA USTEDES DOS Y SI NO DEJAN DE PELEAR LES JURO QUE HARE QUE SE LAMENTEN DE SUS TRISTES EXISTENCIAS! – dijo Narumi con tono amenazador. – Kiba, te agradezco que quieras cuidarme, pero no es necesario que hagas un escándalo de esta magnitud por algo que no te incumbe en lo más mínimo. –
¡¿Qué no me incumbe?! Dices. – mascullo mientras se limpiaba la sangre de la boca. – Por supuesto que me incumbe. – respondió elevando el tono de su voz –
¿Por qué? – pregunto con voz cansina – acaso tanto ha influido en tu comportamiento el que supieras que soy una chica ¿es por eso que me tratas tan diferente a como lo hacías antes? –
Te considero una amiga muy preciada y le prometí a esa tenebrosa mujer que te protegería y eso incluye protegerte de ti misma. No quiero que cometas alguna estupidez. –
Kiba... no haré nada que yo no quiera es por eso que te recomiendo que no intervengas en mis asuntos. –
¿Sabes lo que estás diciendo? – pregunto Kiba mientras se acercaba nuevamente a Narumi – eres una niña todavía y no puedes hacer lo que tú quieras y sobre todo "eso", no todavía. No te estoy diciendo que lo tienes prohibido, pero por ahora solo debes disfrutar de tu vida sin tener que cargar con la evidencia de una calentura. –
Kiba será mejor que vayas a casa y te calmes… será mejor todos nos calmemos ya es tarde y mañana tengo misión. – dijo Narumi mientras caminaba a la puerta para indicarle que ya daba por concluida la charla.
Me iré, pero quiero que pienses bien en lo que te dije. – dijo el joven mientras se encaminaba hacia la salida – Ah por cierto si hubiesen llegado hasta el final y él se hubiese corrido dentro de ti eso sí que te dejaría embarazada y no por un beso. Bueno adiós. – Se despidió Kiba de la rubia, salió del apartamento sin dirigirle una palabra al compañero de piso de su amiga.
Después del escándalo de Kiba, Narumi y Haku decidieron ir a dormir, después se Haku el motivo de ese beso.
Un remolino de emociones causaba estragos en la mente de la joven, por un lado, se sentía molesta con Kiba, le gustase o no él tenía razón, y por otro la forma en que Haku la toco hizo que se estremeciera, se sintió bien, la hizo sentirse como una verdadera mujer. Tal vez solo tal vez no estaría tan mal superar su enamoramiento hacia su profesor de la academia con la ayuda de su amigo, ese fue su último pensamiento antes de caer rendida al cansancio.
Continuara…
