Nota importante: Sailor moon no me pertenece.

La cruel venganza.

Crisis.

Darien despertó con los rayos del sol que entraban por la ventana, por primera vez en muchos meses se sentía bien, aunque algo le faltaba, su hija, pero al menos había recuperado a su mujer, se sentó en la cama, al volverse para ver a su amada Serena se asustó al ver que ella se revolvía en la cama, iba a despertarla pues obviamente tenía una pesadilla pero ella fue más rápida y se sentó en la cama con los ojos muy abiertos y llorando.

- ¡Rini! Me la quitaron.

- Serena mi amor lo sé.- La intento tocar pero ella se apartó de él como si le tuviera miedo.- ¿Qué pasa conejita?

- Tú me dejaste.- Serena lo acuso, Darien se asustó al ver que a, pesar de que Serena tenia los ojo fijos en él parecía no estar mirándolo realmente.- Maldito me dejaste, solo me utilizaste, por tu culpa me quitaron a mi hija. . . Mi hija.

- Serena no sé de qué hablas. . .- No pudo terminar de habar pues Serena le dio una fuerte bofetada.

- No quiero estar aquí, tengo que ir a buscar a mi hija.- Intento salir de la cama pero él la sostuvo.- Suéltame. . . Deja que me vaya, ya me dejaste una vez, hazlo ahora maldito.

- ¿Qué? No comprendo de que hablas.- Le toco la frente, no tenía fiebre, lo cual solo podía significar una cosa, su conejita había recuperado sus recuerdos.- Serena mírame y dime quien soy.

- Maldito seas, eres Darien Chiba.- Le dijo ella entre lagrima.- El peor hombre que puede haber en la faz de la tierra, deja que me vaya, tengo que encontrar a Rini.

- Serena escúchame, tienes que calmarte, te prometo que te ayudare pero quédate aquí en la cama.- Se levantó rápidamente.- Te juro que yo también estoy buscando a Rini.

- ¿De verdad?- Serena al parecer se estaba calmando.- ¿Porque me dejaste? Por tu culpa me quitaron a Rini.

- La vamos a encontrar, cálmate.- Darien tomo su bata.- Quédate aquí iré a llamar a los chicos para que ayuden en la búsqueda.

- Si.- Serena se aferró a las mantas como si tuviera miedo de todo a su alrededor, estaba pálida y llorosa.

Darien corrió escaleras arriba, Serena estaba muy nerviosa, podría hacerse daño a si misma si se quedaba mucho tiempo sola en el cuarto, corrió hacia su despacho, tomo el teléfono y marco a Amy.

- ¿Bueno?

- Amy soy Darien. . .

- Darien apenas son las siete y quince.- Lo interrumpió la chica.- ¿Pasa algo malo?

- Es Serena, creo que recordó todo, esta como hipnotizada, no sé qué hacer.- Le dijo desesperado.- ¿Puedes venir y traer a Taiki?

- Dame un segundo.- Al parecer Amy tapo el teléfono, de todos modos Darien escucho algo.- Taiki cielo. . . Cielo despierta. . . Llama Darien, Serena tiene una crisis. . . Si se lo diré cielo. . . ¿Darien estás ahí?

- Eh. . . Si.- De estar en otra situación le haría alguna broma a la peli azul.- Dime, te escucho.

- Yo. . . Llamare a Taiki, iremos cuanto antes, trata de que Serena se calme, pero no le des ningún medicamento ni sedante.

- Si, vengan pronto.- Colgó, ya después hablaría con ella sobre porque Taiki estaba en la cama de quien era prácticamente su hermana pequeña.

Salió del despacho caminando lentamente, analizando cada palabra de su mujer, ella lo culpaba de que le hubieran quitado a Rini, pero en la carta ella le decía que iba a dar a la bebé en adopción, aquello no tenía sentido para nada.

- Darien.- Andrew lo encontró cuando iba subiendo la escalera.- Algo anda mal con Serena, Lita la escucho gritar.

- Creo que recupero sus recuerdos y tiene una especie de crisis nerviosa.

- Comprendo, bueno al parecer se calmó cuando Lita entro en el cuarto, están hablando ahora, pero no dejó que yo entrara.

- Iré con ella.- Subió al segundo piso.- Algo anda mal en todo esto, lo que ella recuerda no concuerda con lo que yo sé de toda está loca historia.

- ¿Y qué harás?

- Por ahora esperar a que llegue Amy con Taiki.

Darien sintió un fuerte dolor de cabeza, cuando había esperado que Serena recuperase sus recuerdos no había pensado en la posibilidad de que ella sufriera, de haberlo sabido no la hubiera presionado de aquella forma tan cruel castigándola por lo que él creía era su culpa, no le había creído cuando le dijo que tenía amnesia y ahora que ella había dicho que le habían quitado a su hija le creía pero era demasiado tarde al parecer, entro en el cuarto esperanzado de que ella estuviera más tranquila.

- ¡Vete!- Lo recibió el grito enfurecido de Serena.- Vete maldito, te odio.

- Serena mi amor dime que tienes contra mí. . .

- Tu carta.- Le dijo ella entre lágrimas.- Tu carta me destrozo.

- ¿Qué carta?- Intento acercarse pero ella lloro más fuerte.- Mi amor escucha, Taiki el siquiatra vendrá a verte, quiere hablar contigo para ayudarte, necesito que lo recibas.

- Vete por favor vete, no puedo verte.- Le rogo ella.

- Bien me iré, pero baja en cuanto puedas.- Le pidió.

- Darien.- Lita que en todo momento había estado al lado de Serena se levantó de la cama para acercarse a él.- Será mejor que esperes y que te vistas en otro cuarto, yo veré que Serena haga lo mismo y baje, pero tienes que salir de aquí, estaba tranquila hasta que entraste.

- Entiendo.- Miro a la mujer en la cama complemente desorientada.- Lo siento mucho Serena.

- Vete.

- Si mi amor.

Darien se cambió de ropa en el estudio de arte de Serena, cuando estuvo listo bajo a su despacho, no quería ir otra vez a su cuarto y ver el desprecio de Serena en los ojos, estaba tomando un trago cuando la puerta se abrió, Serena entro muy despacio, ya estaba vestido y al parecer más calmada.

- ¿Darien podemos hablar?- Serena cerró la puerta.- Hay tantas cosas que no entiendo.

- Ven mi amor.- Le dio un espacio en el asiento.- Dime que ocurre conejita.

- Una carta, mi hermano me dio una carta escrita con tu letra.

- ¿Y que decía esa carta?

- Que solo habías estado conmigo para vengarte de Nicolás, que no me querías y tampoco a nuestra hija.

- Mi amor.- Darien la abrazo.- Te juro que yo no escribí esa carta.

- Y yo también te juro que no escribí aquella horrenda carta que leíste tu.- Serena se refugió en los brazos de su amado.- Yo no te deje, estaba en el centro comercial cuando los hombres de mi hermano me pusieron un pañuelo en la nariz y me dormí.

- Cuando yo volví del viaje y descubrí que no estabas sali a buscarte por casi dos días, al no tener ninguna pista de tu paradero volví a casa y encontré esa carta debajo de la almohada de la cama.

- No comprendo nada.- Serena comenzó a llorar.- Mi mente eta hecha un caos mucho peor que cuando no recordaba nada.

- Vamos a solucionar esto conejita.- Le beso fugazmente, no estaba seguro de que como iba a reaccionar ella ante esas muestras de cariño.- Te amo y eso es lo que importa.

- Y yo también te amo, pero hay algo más, quiero a mi hija Darien, la amo también.

- La tendremos de vuelta mi amor.

- Nicolás y Reí me la quitaron.- Le dijo ella.- Ellos son los culpables.

- Chicos.- Lita entro en el despacho.- Amy y Taiki ya llegaron.

- Hola Serena.-Taiki entro y la saludo.- Ya me entere de que tuviste una pequeña crisis nerviosa al despertar. ¿Quieres hablar de eso?

- Si.- Serena se apartó un poco de Darien.

- Bien Darien y los demás por favor esperen a fuera.

- Bien.- Darien beso a su mujer.- Te amo.

Darien salió del despacho esperanzado de que Serena superara esa crisis y hablara con Taiki de todo lo que recordaba, estaba muerto de hambre así que fue por algo de comer, necesitaba hacer otra cosa para despejar un poco su mente.

- Hola Darien.- Amy estaba en la cocina desayunando, lo cual lo hacía recordar la llamaba de la mañana.

- Amy tengo que hablar contigo de algo serio.- Tomo asiento al lado de su amiga.- Cuando te llame escuche como le hablas a Taiki y por los visto él paso la noche contigo.

- Darien yo. . .- La peli azul se puso roja de pies a cabeza.- Iba a decírtelo, pero con todo esto de Serena, su nuevo embarazo y su pérdida de memoria. . .

- Pues habla ahora.

- Taiki y yo nos conocemos de la escuela de medicina, salimos juntos pero nuestros caminos se separaron cuando él se especializo en psiquiatría y yo en medicina, nos reencontramos el año pasado en un congreso sobre medicina alternativa y bueno. . .

- ¿Volvió el amor?

- Si, ahora que Taiki se ha hecho un prestigio como siquiatra dice que va a poner su consulta definitiva aquí en la ciudad y bueno me pidió. . .

- ¿Qué?

- Que me casara con él, le dije que sí y el resultado de anoche fue lo que escuchaste hoy en la mañana.

- Entiendo.- Darien le sonrió.- Espero que seas muy feliz Amy.

Darien se preparó un rápido desayuno, no quería estar ocupado en caso de que Taiki le permitiera entrar en el despacho, estaba hablando con Amy del nuevo embarazo de su mujer cuando su mejor amigo y mano derecha entro.

- Taiki quiere que vayas allá.- Les dijo Andrew.- Y también quiere que vayas tu Amy.

No estaba seguro de cómo actuar frente a Serena, quería que ella confiara en él, pero la mujer que había despertado en la cama esa mañana lo odiaba con todas su fuerzas.

- Pasen.- Taiki estaba sentado al lado de su mujer.- Serena ya ordeno su pensamiento y es mejor que la escuches Darien.

- Si.- Él también se sentó a su lado.- Dime mi amor.

- Cuando te fuiste de viaje.- Comenzó a hablar la rubia.- Yo fui al centro comercial, me encontré con Rei en una tienda, pero no me di cuenta de su verdaderas intenciones, fui al baño y ella ya estaba ahí, al salir me tomo del brazo y todo lo que recuerdo de ese día es que los hombres de mi hermano me adormecieron.

- ¿Y despertaste en la casa de tu hermano?- Le pregunto él.

- Si, le dije que no sacaba nada con tenerme ahí, que tú me rescatarías.

- Y lo hubiese hecho mi amor, pero me deje llevar por aquella carta.- Se lamentó Darien.- ¿Que más sucedió?

- Los días pasaron y mi hermano me entrego una carta, dijo que tú se la habías dado poco antes de tu viaje, la carta era horrible, decías que no me quería y tampoco a la niña que esperamos con tanta ansias.

- Yo nunca escribí tal cosa Serena mi amor.

- Serena.- Intervino Taiki.- Dile a Darien el resto de la historia.

- Cuando termine de leer esa carta entre en trabajo de parto.- Le dijo la rubia.- Di a luz a Rini pero me la quitaron antes de que yo pudiese siquiera verla, oí a Nicolás diciéndole a Rei que se deshiciera de la bebé, les rogué que no lo hicieran. . .

- Mi amor, vamos a recuperar a nuestra Rini lo prometo.- La abrazo.

- Hay más.- Le dijo Serena.- Después del parto desperté una noche, debía ser más de media noche, en el cuarto del hospital había un enfermera, le robe el teléfono para llamarte pero. . .

- ¿Pero qué mi amor?

- Beryl me contesto.- Serena comenzó a llorar.- Ella me dijo que estaba contigo en la cama, eso me destrozo.

- Mi amor, eso no es cierto, yo no estaba con ella, en aquellos días estaba medio muerto, deje todos mis aparatos de teléfono móvil en mi despacho, yo me encerré en tu estudio, no quería creer que me hubieses dejado.- Le dijo él besándola.- Tienes que creerme mi amor.

- Después, a la mañana siguiente Beryl apareció.- Serena parecía un poco más calmada.- Me saco de la cama y comenzó a golpearme, ella me tiro de las escaleras de emergencia y ese accidente fue el que me quito la memoria.

- Eso.- Murmuro Taiki.- Y toda la presión que vivió, creer que no solo te había perdido a ti Darien sino la pérdida real de la hija que tanto amaba.

- Hay más.- Dijo de pronto Serena.- Cuando estaba a punto de caer por las escaleras apareció mi hermano y reconoció a Beryl.

- Eso no puede ser, mis hombres tienen prohibido todo tipo de acercamiento con la gente de Tsukino.- Murmuro Darien confundido.

- Mi amor una vez me dijiste que Beryl era una falsificadora profesional, ella nunca me quiso a tu lado.- Serena le tomo las manos.- He estado pensando, y creo que ella y mi hermano formaron una alianza para separarnos.

- Entonces la carta que yo lei y la que tu recibiste de manos de tu hermano debieron ser escritas por ella.- Darien apretó sus puños.- Voy a dar órdenes para que den con esa bruja, me las va a pagar una a una.

- Bien, me alegra que hayas podido hablar de todo esto con Darien.- Taiki se levantó.- Seré sincero es posible que durante un buen tiempo Serena sufra de pesadillas iguales a la que tuvo al recuperar la memoria, debido a su estado no puedo darle sedantes ni nada de eso.

- Comprendo.- Murmuro Serena cabizbaja.- ¿Pero que otra cosa puedo hacer?

- Sospecho que tus pesadillas pueden disminuir si encuentras a tu bebé robada.- Le explico el siquiatra.- De todos modo hay terapias que puedes tomar que no exijan que tomes ningún medicamento.

- Bien, lo hare.- La rubia sintió el abrazo de su amado.- Todo con tal de vivir en paz de ahora en adelante.

- Bueno no hay mucho que hacer.- Taiki tomo sus cosas.

- Llámennos siempre que nos necesiten.- Les dijo Amy.

- Tengo sueño.- Murmuro Serena.

- Vuelve a la cama mi amor.- Darien la ayudo a ponerse de pie.

- Darien.- Ella lo miro.- Quiero que me expliques el problemas entre nuestras familias.

- Bien pero subamos al cuarto, tienes que descansar.

Serena llego al cuarto en completo silencio, se metió a la cama y recordó todo lo que le había dicho a Darien al despertar de sus pesadillas.

- Hace años.- Comenzó a hablar Darien cuando ella se acomodó.- Tu abuelo, Samy Tsukino y mi padre Armando hicieron un negocio, las cosas no salieron bien del todo y antes de que mi padre se hubiera dado cuenta tu abuelo se quedó con gran parte del dinero de mi padre.

- Comprendo.- Ella no conocía nada sobre la realidad de toda esa rivalidad.

- Hay papeles y documentos que acreditan que tu abuelo se quedó con dinero, pero él se hiso el desentendido, y cuando mi padre intento hablar con el tuyo fue la misma historia, Kenji Tsukino no quiso reconocer la deuda.

- Mi padre me crio a mí y a mi hermano con la idea de que debíamos odiar a todos lo Chiba, pero yo nunca comprendí a que se debía tanto odio.

- Ya veo.- Darien la abrazo.- Duerme mi amor, necesitas descansar.

- Si.

Darien se quedó cuidando del sueño de su mujer, pero había algo que tenía que hacer y mientras antes fuera mejor, salió de la cama sin hacer mucho ruido y movimientos, salió del cuarto y le pido a Andrew que reuniera a todos sus hombres, unos momentos después una gran cantidad de personas estaban reunidas en el patio.

- Hay una misión de mucha importancia que deben hacer.- Les dijo a todos.- Beryl ha traicionado a nuestra organización, deberán dar con ella, no sabemos dónde puede estar pero ella no abandonara esta ciudad tan fácilmente, quiero que la encuentren y la traigan aquí, deben traerla viva.

- Sí señor.

- Es posible que este en los dominios de Tsukino, así que mientras antes la busquen mejor.

- ¡Sí!

- Darien.- Andrew y Lita se le acercaron, pero fue su amigo quien hablo.- ¿Estas bien?

- Dada las circunstancias no puedo estar muy bien que digamos.- Les dijo medio sonriendo.- Pero la que me preocupa es Serena, Taiki me dijo que es posible que Serena tenga esas crisis otra vez.

- Darien sabes que puedes confiar en mi.- Lita le sonrió.- Al parecer ella confía en mí.

- Es que eres la única que no le ha hecho daño.- Le dijo.- Por cierto quería pedirte un favor Lita.

- Dime.

- Necesito que registres el cuarto que utilizaba Beryl aquí en casa, aunque sé llevo todas sus cosas debe de haber quedado algo, lo que sea.

- Lo hare de inmediato.

- Gracias.- Se volvió hacia su amigo.- Llama a más gente, quiero a todos buscando a esa maldita bruja, y además busca mi arma más poderosa.

- ¿La pistola de 35?- Le pregunto Andrew sorprendido.- ¿Hablas en serio?

- Iré a enfrentar a Nicolás Tsukino y necesito estar preparado con todo.

- Bien lo entiendo.

Darien volvió al cuarto, ya había dado instrucciones y esperaba que se cumplieran pronto, al entrar en la habitación vio su mujer durmiendo profundamente, aparto las mantas y fijo su vista en el vientre, un nuevo hijo venia en camino, por aquel bebé y su hija Rini tendría que acabar con toda aquella locura lo antes posible, no iba a permitir que sus hijos vivieran encerrados en aquella casa, no dejaría que Serena se sintiera prisionera en la mansión.

- Rini. . . Rini. . .- La escucho hablar de pronto.- ¿Rini dónde estás?

Se avecinaba otra crisis, pues Serena había comenzado a moverse en la cama como si la tuvieran amarrada, se sentó a su lado y la tomo en sus brazos.

- Yo te estoy cuidando mi amor.- Le susurro en el oído.- Soy yo, tu Darien mi amor.

- Mi hija. . .- La rubia abrió los ojos lentamente.- Tuve otra pesadilla.

- Tranquila, todo va a estar bien.- Le dijo él.- Todo va a estar bien.

- Darien quiero. . . Quiero ir a enfrentar a mi hermano.

- Has tenido la misma idea que yo mi amor.- Dijo el pelinegro.- Solo él y su esposa pueden saber que paso con nuestra Rini.

- Aunque Nicolás no va a hablar tan fácilmente.

- Mi amor, tendrá que hacerlo de lo contrario lo voy a mandar a la cárcel.

- ¿Puedes hacerlo? No tenemos pruebas.- Le dijo ella.

- Encontrare a Beryl y hare que confiese, con su testimonio y el tuyo se verá obligado a decir la verdad sobre donde esta nuestra Rini sino quiere pasar el resto de la vida encerrado, además por el delito que cometió Samy Tsukino aún puede pagar condena.

- Entiendo.- No era el final que quería para su hermano pero si era la única opción que tenían para recuperar a su hija iba a tomarla de todas formas.- Vamos ahora. . .

- No mi cielo, deja que pase este complicado día, estás agotada tanto física como psicológicamente, si vas a enfrentar a tu hermano debe ser con todas tus fuerzas.

- Comprendo.

- Serena tienes que confiar en mí, muchos en esta historia nos han mentido, jugaron con nuestras vidas y te prometo que los hare pagar.

- Si, lo sé.- Serena lo beso en el mentón.- Te amo.

- Y yo a ti conejita.

- Darien. . .- Serena de prono se puso muy roja.- Quiero que me hagas el amor.

- ¿Estas segura?

- Solo estando en tus brazos, sintiendo tus besos mi amor olvido todo lo malo.- Serena se sentó mejor en la cama y beso a su hombre.- Te necesito.

- Y yo a ti.- Darien la tomo de la cintura para acercarla más.- Y yo a ti.

En la casa Tsukino.

- Maldita sea Beryl ya no me sirve.- Exclamo Nicolás enfurecido.- Tengo que sacar a Serena de ahí cuanto antes.

- Nicolás ya la has perdido, por favor acéptalo, cualquier día de estos ella volverá pero para reclamarte todo el daño que le hicimos.- Rei se acercó a su marido.- Aun me arrepiento de haberle quitado a su hija.

- Hiciste lo que yo te ordene.

- Pero bajo tu amenaza de hacerte cargo tú de desaparecer a la niña.- Le dijo la peli negra.- Entiende mi amor, Serena recuperara tarde o temprano sus recuerdos y no querrá para nosotros nada que no sea la venganza.

- Serena es solo una niña mal criada, el que me preocupa es Chiba, tiene mucho más poder que yo y puede destruirme fácilmente.

- ¿Solo te importa el odio entre ambas familias?- Reclamo la mujer.- Aun estas a tiempo para deshacer lo malo que hemos hecho, acepta devolverá a la pequeña mi amor, deja que tu hermana sea feliz con el hombre que amaba.

- ¡Nunca!- Nicolás golpeo la mesa con sus puños.- Entiende Rei fui criado para odiar a todos lo Chiba, Darien es uno de ellos, mi hermana se ha unido a él y esa niña es su hija por lo tanto una Chiba.

- Pero tiene un lado Tsukino, un lado que puedes querer.

- Nunca, los únicos Tsukino que voy querer será a nuestros hijos.

- Nicolás yo. . .

- Basta de hablar de mi hermana.- Nicolás la abrazo.- No quiero saber de ningún otro bebé, ni de Chiba.

- Pero. . .

- Ven la cena ya debe estar lista.

De noche en la mansión Chiba.

Serena se levantó de la cama con mucho cuidado, sentía nauseas debido a su embarazo, pero había algo más que la molestaba y la dejaba intranquila, saberse lejos de su hija, confiaba en Darien, sabía que con él podrían encontrarla, pero temía el tiempo que se iba a tardar.

Bajo a la cocina pues estaba muerta de hambre apenas había logrado tragar algo en todo el día, el chef la recibió con una amable sonrisa y puso delante de él una buena porción de pastel de manjar, ella lo acepto gustosa.

- ¿Tú me consentiste mucho en mi primer embarazo verdad Diamante?- Miro al hombre.

- Eres la mujer del jefe, y yo le debo mucho a él.- Respondió el hombre.

- Todos sienten un gran respeto por Darien.- Siempre había sido testigo de aquello, los hombres que trabajan en aquella casa seguían al pie de la letra las ordenes de su hombre.

- A pesar de que nuestro jefe tiene negocios no muy. . . Limpios, él siempre ha cuidado de todo nosotros, a mí me saco de las drogas y me dio un espacio aquí en su casa cuando manifesté mi decisión de estudiar cocina me ayudo.

- Entiendo.

- Así que mi forma de hacerle ver lo feliz que estoy aquí es cuidando de su mujer.- Le dijo Diamante.- ¿Dime pequeña quieres algo más?

- ¿Tienes leche?

- Por supuesto, recuerdo tus antojos de antes.- Rio el hombre mientras le servía un vaso.- Galletas de chocolate con leche, ensalada cesar con leche, pastel de manjar. . .

- Con Leche.- Serena rio de buena gana.- El pobre Darien era quien más sufría al tener que levantarse a media noche.

- Ya sabía que estarías aquí.- Darien entro en la cocina.- Hola Diamante.

- Hola jefe.- El peli plateado sonrió.- ¿Quieres comer algo?

- No muchas gracias.- Darien se sentó al lado de su mujer.- Veo que tu amor por el pastel de manjar y la leche volvió.

- No me molestes, es tu bebé el que tiene hambre.

- Mi bebé. . . Mi bebé.- Repitió el peli negro.- Suena bien.

- Por cierto antes que lo olvide.- Diamante de pronto hablo.- Me entere de que ha mandado a perseguir a la bruja esa de Beryl y creo que esto puede interesarle jefe.

- ¿Qué es?- Darien sintió curiosidad al ver que Diamante caminaba hasta el pequeño cuarto que utilizaban como despensa.

- Antes de irse esa bruja dejo una bolsa en el tacho de la basura de mi cocina.- Murmuro Diamante cargando una bolsa.- Cuando la revise no le di mucha importancia, ahora creo que si importaba esto.

Darien tomo la bolsa y volvo el contenido de ella obre el suelo, en su gran mayoría eran papeles, pero al comenzar a verlos se enfadó al ver que eran cartas escritas con su letra solo para herir a Serena y otras escritas con la letra de Serena para herirlo a él.

- Maldita.- Serena llevaba buen rato leyendo.- Mira esta Darien.

Darien:

Me las he arreglado para escapar de ti una segunda vez, pero esta será la definitiva, nunca podrás recuperar a la hija que tuve la desgracia de tener contigo. . .

- No puedo seguir leyendo, esto es horrible.- Darien aparto el papel.- Ella realmente nos odiaba.

- Más bien me odiaba a mí por tenerte.- Comento Serena.- Pero esa bruja cometo un gran error, estas cartas supuestamente escritas por mi tienen los puntos de corazones en las ies, lo que significa que ella creía que no tenía amnesia, pero tú ya confiabas en mí.

- Si las hubiera recibido ahora si no las hubiera creído.- Darien apretó sus puños.- Fui un tonto al creer en aquella carta.

- Y yo en la que mi hermano me dio.

- Cuando encuentre a esa mujer la hare confesar todo, después la mandare a matar.

- Darien.- Nunca en todos los años que había vivido con él había sabido que él mandase a matar gente.

- Lo sé no es mi estilo, pero esto ya rebaso el limite mi amor.- Darien miro a su chef.- Muchas gracias por conservar esto Diamante.

- De nada jefe.

Serena salió a tomar aire fresco, ahora que había recuperado su recuerdos y sabía quiénes habían arruinado su vida al robarle a su hija quería cobrar venganza a como diera lugar, aunque odiaba la idea de hacerle daño a su hermano, mal que mal eran familia, de todos modos por su hija estaba dispuesta a hacer lo que fuese.

- ¿Serena?- Darien se unió a ella en un abrazo.- ¿Estas bien?

- Quiero que mañana vayamos a casa de mi hermano Darien.- Le dijo a su amado.- Entre antes tengamos a nuestra hija mejor.

- Lo sé, iba a decirte lo mismo.- Darien la abrazo más.- Tenemos que ser fuertes y no rendirnos mi amor por Rini.

- Por Rini.- Se unió Serena.- Por Rini.

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Serena ha recuperado sus recuerdos al fin y sabe quién es el enemigo, no se pierdan los siguientes capítulos y sabrán que ocurrirá tanto con Beryl como con Nicolás. Espero que tengan un buen día, saludos.