Especial de Aniversario
III parte

—¿No te basta con haber llegado tarde a la fiesta, frentona? ¿Es necesario que te veas como si estuvieras en el rincón más triste del País del Fuego? —protestó Ino, acomodándole un mechón de cabello detrás de la oreja. —Ya sé que Shikamaru te ha dado malas noticias. No sé de qué se trata, pero si hay algo en lo que pueda ayudarte, solo tienes que decírmelo. No tienes que cargar con todo tu sola, ¡ninguno de nosotros!

Sakura miró a Sasuke conversar con Sarada bajo las ramas de un árbol y se acongojó. ¿Qué era tan peligroso como para privarlo de disfrutar de su hija de esa manera?

—No quiero arruinar tu aniversario con...

—¿Con tus problemas? ¡Llevas diez años arruinándolo, frentona! —Ino suspiró. —Sakura, por fin puedo celebrar mi matrimonio sin sentir que estoy lastimando a una de las personas más importantes en mi vida. Lo que haya pasado, olvídalo por una noche. Sasuke y Sarada están contigo como siempre habías querido, como siempre habíamos querido todos. Por hoy, solo por hoy, no necesitas nada más.

—Ino, no puedo simplemente hacer como si nada ocurriera.

—Sakura, las probabilidades de que estuviéramos todos aquí hoy eran muy pocas. No sé cómo habrá sido para Naruto, Sasuke y para ti, pero a los ojos de los demás, esto que ves a tu alrededor, parecía un sueño imposible. Ganar la guerra, ver a Sasuke y Naruto reunidos en el mismo lugar, Sarada, Inojin... Recuerda cuántas personas dejamos en el camino. Pudimos ser tú y yo... Toma una copa y llévasela a Sasuke, hablen, ¡bailen!

«¿Ino, podemos hablar?»

—Sakura —saludó Shikamaru.

—¿Ahora? Estoy arreglando tu error.

—¿¡Vamos a discutir otra vez¡? Sakura, lamento no haber tenido el tacto suficiente... Naruto y yo haremos todo lo que esté a nuestro alcance para ayudar a Sasuke.

—¡No! ¡No quiero saber lo que está ocurriendo! ¡No hoy! Shikamaru, solo... diviértete. Voy a darte el mismo consejo que a Sakura. ¡Disculpe, podría traerme dos copas más por favor!

—Soy el consejero del Hokage. —replicó.

—¿Y por eso tienes que verte tan cansado de vivir como él? ¡Que sean tres copas! Voy a dedicar mi último consejo de la noche al Séptimo, luego, espero no escuchar nada más sobre lo que sea que esté ocurriendo.

—Ino, no puedes hablarle al Hokage como si...

—Mi invitación decía Uzumaki Naruto, no Nanadaime Hokage. Ahora, otra vez, disfruten mi décimo aniversario de bodas.

....

—¡Mama! —Sarada levantó los brazos para llamar su atención. —¿Por qué nunca me contaste que le enseñaste al Séptimo a manejar su chackra?

Sasuke levantó la mirada, esperando su respuesta.

—También le enseñé a tu padre. Ninguno era capaz de hacer llegar chackra a sus pies para trepar un árbol. ¡Ahora todos fingen que nunca sucedió!

—Boruto siempre está hablando de ti, papá. Según él, eres el shinobi más fuerte del mundo. —Sarada se acomodó los anteojos, curiosa. —Creía que el Séptimo era el shinobi más fuerte de todos.

—Hemos decidido que están empatados —Sakura le acarició la mejilla. —, y que preferimos nunca saber la respuesta a esa pregunta.

—¿Hemos? ¿Quiénes? Ah... Olvídalo. Iré con Boruto ahora.

Sakura la vio correr hacía Boruto y Mizuki sin ninguna preocupación, y no pudo evitar compararlos con el equipo siete. ¿Cómo habrían sido sus vidas su hubieran tenido la oportunidad de crecer de esa manera?

—Sasuke—le susurró, por fin solos. —, vamos a encontrar una solución, ¿no es así? Después de haber pasado por tanto, algo como esto no puede...

Sasuke le acarició la mejilla, de la misma forma en que ella había acariciado la de Sarada.

—No lo sé. —respondió.

—No quiero perderte otra vez.

¿Perderlo? Hasta entonces, se había creído lo suficientemente claro con respecto a sus intenciones. ¿Cómo podía Sakura pensar que tenía la fuerza de voluntad para renunciar a lo mejor de su vida otra vez?

—Aunque no encontremos una solución, no voy a dejar Konohagakure. Eso es algo que tendrán que resolver el Hokage y su consejero.

Con Himawari dormida en sus brazos, Naruto observó el primer gestó de cariño que Sasuke regaló a Sakura sin reservas.

La misma imagen que tanto le calmaba el alma, le quemaba el corazón. ¡Sakura-chan por fin era feliz! ¡Sasuke por fin tenía la familia que había perdido! Entonces, ¿qué dolía en su interior? No, debía ser honesto. Sabía exactamente qué era la sensación que le quemaba el pecho. La pregunta era, ¿por qué la sentía otra vez?

—¿Naruto-kun? —Hinata poso ambas manos en sus hombros. —¿Estas bien? Ino preparó una habitación para que podamos acostarla.

—¿Hinata, serías un poco más feliz si renunciara a mi puesto de Hokage? —se atrevió a preguntar mientras se ponía de pie con sumo cuidado.

Himawari bostezó y acomodó la cabeza en el pecho de Naruto.

—Soy feliz siempre que los tenga a mi lado. Himawari, Boruto y tú son lo que me hace feliz. —respondió. —Que seas Hokage o no jamás podrá cambiar eso.

—¿Entonces por qué siento que te estoy fallando, Hinata? —preguntó angustiado. —¿Por qué siento que les estoy fallando a Boruto y Himawari?

«Perdón. Me gustaría decir unas palabras».

—No creo que le estés fallando a nadie, ni siquiera a mí. Pero si lo crees así, entonces la única persona que puede responder a esa pregunta eres tú.

Naruto le beso al frente y volvió a acomodar a Himawari en sus brazos.

—¡Papá! ¿Mi mamá y tú también se van a besar como los padres de Sarada? ¿Puedo ir con Kakashi-san para no tener que ver algo tan asqueroso otra vez?

Hinata se cubrió los labios con el dorso de la mano, ahogando una risita.

—¿No quieres bailar conmigo? Todos están bailando.

Boruto hizo un gesto de asco. Ya había dañado irreparablemente la imagen de Sasuke al verlo besar a Sakura-san. ¡No quería verlo ni un minuto más bailando! ¡Los héroes no bailan!

—¿Con Kakashi-sensei? —preguntó, poco convencido.

—¡Sí!¡Dijo que nos va a enseñar un jutsu prohibido a Mizuki, Sarada y a mí!

—¿Un jutsu prohibido, eh? Tiene que venir él personalmente a pedirme permiso. Soy el Hokage. —¡Kakashi-sensei no sería capaz de enseñarle el jutsu sexy a Boruto! — !Hinata-chan me mataría, 'ttebayo!

Boruto ignoró el gesto preocupado de su padre.

—Esta por allá... ¡Kakashi-san!

....

—No pueden decirle al Séptimo que Yamato y yo les contamos estas historias sobre él.

—¿Por qué el Séptimo tuvo dos seisei? —Mizuki preguntó, inclinando la cabeza para saludar a Yamato.

—¿Conoces la historia de Naruto y Kurama?

Continuará.

Espero que les haya gustado esta tercera parte y me lo dejen saber con un review.

La cuarta y última parte la estaré publicando la próxima semana, y adelanto que tendrá una alta dosis de SasuSaku. ¡Nos leemos pronto!