A/N: Vengo con nuevo capítulo y digamos que el que más esperaba desde que empecé con la historia. No sabía que se me iba a complicar más escribir esto que lo demás, ya que no quedaba 100% convencida pero ustedes díganme lo que les pareció o si tienen alguna sugerencia. Gracias a los que comentan y a todos los que leen, los quiero.

P.S: Olvide decir que hice la escena un algo empalagosa porque amo eso, espero aún así la disfruten.


Capitulo 11

Uno, dos, tres, uno, dos, tres. Se repetían los goteos, todo estaba borroso y al mismo tiempo muy iluminado. Trató de aclarar la vista pero eso solo consiguió que toda su vista se nublara más por un momento.

-Ey, ¿Qué estás haciendo? Trata de descansar, yo seguiré aquí –escucho lejana la voz pero reconocía perfectamente al dueño-, estás un poco sedada y no creo que luchar contra eso ayude, duerme –insistió tiernamente la voz y quedó vencida sin poder decir o entender que sucedía.

Patrick se quedo viéndola detenidamente mientras dormía. Su corazón había sufrido unas descargas eléctricas inesperadas pero solo fue el susto, afortunadamente no tenía ningún daño físico permanente, solo tenía esas pequeñas marcas en las muñecas que con el tiempo desaparecerían y según los doctores podía ser dada de alta a más tardar pasado mañana para ver que todo seguía bien. Se sentía tan afortunado que ella estaba ahí frente a él sana y salva.

Respecto a lo que había pasado, Pike estaba vivo pero estaba en un estado muy delicado y según los doctores no había muchas posibilidades de que sobreviviera. Para mala suerte el sujeto se encontraba internado en el mismo hospital que Lisbon, solo que aunque estuviera inconsciente tenía vigilancia. El equipo, sobretodo Cho y Abbott tenían un poco de miedo de que Jane pudiera hacer algo al respecto por lo que le había hecho a Lisbon pero no ocurrió nada de eso. Jane no se había despegado ni un solo segundo de Lisbon desde que llegó la ambulancia y después de que le asignaran una habitación en el hospital, al ver que a Jane le importaba un carajo lo que le pasara a ese hombre se sintieron un poco mal por pensar negativamente de su amigo. Mientras tanto ellos esperaban una respuesta definitiva de los doctores para que en caso de que sobreviviera le abrieran un proceso y un interrogatorio, pues no entendían bien porque había hecho todo.

Y ahí estaban de nuevo esos goteos constantes: uno, dos, tres, uno, dos, tres. Esos goteos y un tintineo de una maquina era lo único que cubría un gran silencio a su alrededor, aunque eran algo estresantes y relajantes al mismo tiempo. Estaba vez en lugar de abrir los ojos rápidamente dejó que su cuerpo y mente se despabilaran un poco, aún se sentía un poco agotada pero su cuerpo no estaba acostumbrado a estar acostado tanto tiempo. Abrió lentamente los ojos siendo cegada por esa intensa luz frente a ella, rápidamente al acostumbrarse a la luminosidad, estaba recostada con su cabeza a la izquierda y se vio en una mediana habitación blanca, en una camilla, una ventana a su izquierda que daba al exterior mostrando que estaba soleado, una puerta y ventana frente a ella que mostraba un pasillo igual de iluminado. Antes de que pudiera seguir examinando su alrededor, sintió un roce en su mano derecha y volteó.

-Hola, bella durmiente –Jane estaba a su lado y la miraba mientras despertaba.

-Dios, ¿Qué ha pasado?

-¿No lo recuerdas?

-Recuerdo un disparo y a… que me apuntaba segundos antes.

-Sí, así es, pero tú no recibiste el disparo, sufriste unas fuertes descargas. Afortunadamente Cho llego a tiempo después de que le llamará.

- ¿Él esta…?

-No, de hecho está aquí como paciente –Lisbon se estremeció un poco al escuchar eso-, pero al parecer no tiene muchas esperanzas de vida debido a que perdió mucha sangre y el disparo fue en una zona delicada.

-No puedo creer lo estúpida que fui, debí haberme dado cuenta que… todo era una farsa –dijo ella con la voz quebrada.

- Oye no, tú no tienes absolutamente la culpa de nada. En todo caso deberías culparme a mí por no detectar sus intenciones desde el principio. Aunque te aclaro algo, ese hombre se enamoró de ti y la verdad no lo culpo… ¿Lisbon?

-¿Sí?

-Lo siento en verdad –ella iba a hablar pero él la callo con un dedo en sus labios-. Presumo ser alguien que lee a todas las personas y tal vez es verdad hasta cierto punto –"tú eres la excepción" pensó él- pero me concentré tanto en otra cosa que no pude darme cuenta de lo que Pike planeaba y lo siento mucho más porque pudo pasarte algo peor, tal vez si no me hubiera metido a escondidas a Visualiza no te habría pasado nada. Lamento ser el que siempre te meta en situaciones como esta…

-Ey, pensé que él Patrick Jane que se lamentaba por todo se había quedado con esa mierda de Red John –sonrió un poco y el hizo lo mismo-. Tú en definitiva no tienes ni una pizca de culpa de todo esto, ese maldito loco con su secta de más locos planearon esto váyase a saber desde hace cuanto. Yo tontamente quise darme una oportunidad con el amor después de tanto tiempo y en parte fue culpa mía por confiar tan rápido en él, pero parecía tan bueno en todo sentido, maldición. Creo que no es correcto seguir culpándote a ti mismo o culparme a mi misma por ese error, tal vez tú no lo viste por concentrarte en algo más y tal vez yo me confíe en que era buena persona pero ya, hasta ahí. Y Jane, te agradezco tanto que hayas entrado sin permiso a Visualiza y así saber quién era él realmente…

-Pero te lastimo por mi culpa –miró y tomó delicadamente su muñeca derecha acariciando las marcas de las esposas.

-Pero nada. Aún así me hubiera hecho daño y peor aún, ¡pude haberme casado con él! No tienes idea de la que me salvaste, de casarme con un lunático y de venir conmigo en cuanto supiste lo que pasaba, gracias.

-Te lo dije Lisbon, yo siempre estaré ahí para ti aunque no lo quieras.

Y ahí estaban sonriendo como adolescentes mientras él aún sostenía su muñeca, mientras se transmitían tantas cosas con la mirada, mientras las decisiones de sus sentimientos estaban ganando, mientras en sus cabezas y en sus estómagos todo era un desastre. Se miraron fijamente durante unos segundos, se miraron justo como lo hacían años atrás.

-Jane, eres mi mejor amigo y no sé cómo te convertiste en la persona más… maldita sea no quiero ponerme sentimental y solo diré esto una vez porque el momento lo amerita.

-No debes decir nada si tu lo no quieres, te conozco y sé que no te gusta, ya has dicho suficiente – internamente se maldijo porque él quería escuchar todo lo que ella pensará de él, fuera para bien o para mal.

-Puede que si no lo digo, tú ya lo sabrás –sus mejillas subieron de tono pero ni siquiera ella misma sabía que quería decir- de todos modos tú siempre has dicho que soy transparente como el cristal.

Estaba claro que siempre se lucía frente a ella cuando le decía eso, tal vez sabía una que otra cosa obvia de ella pero en realidad ella era la única persona a la que no podía leer como a los demás, ni siquiera Cho era tan difícil como uno pensaría, ella era su enigma personal. Desde hace un tiempo, no sabía en realidad con exactitud (o no quería darse cuenta de ello), había admitido la verdad de sus sentimientos aunque trataba de reprimirlo cuanto fuera posible ya que ella era feliz con otro hombre y no era justo para ella. Otra cosa importante era que tampoco se sentía seguro a lo que ella sentía, pues efectivamente ella era un enigma y podría estar confundiendo todo. ¡Todo era tan complicado! O por lo menos él lo veía de esa manera. Pero por otro lado ese hombre que la hacía feliz, el muy desgraciado, le había hecho daño e hizo todo lo contrario de lo que ella se merecía para ser feliz. De nuevo estos debates mentales que parecían durar una eternidad. Entonces lo decidió.

-¿Lo amas?

-¿Qué? –se sintió algo confundida por el cambio de tema.

-¿Qué si amas o llegaste a amar a Marcus?

- No tiene sentido pensar en eso y en realidad no sé. ¿Por qué me preguntas esto?

-Por favor Lisbon solo contéstame –insistió Jane algo ansioso.

-Pues… no lo sé, tal vez quería creer que me estaba enamorando de él… Pero la verdad el amor es algo diferente, el amor es cuando la atracción queda por un momento a un lado para ver lo real bueno y malo de la persona y solo piensas que es lo mejor, cuando aunque te de motivos para querer ahorcarlo quieras hacer todo lo contario, cuando ves primero su bien que el tuyo mismo, cuando simplemente disfrutas cada momento con esa persona –vaya que hasta ella misma se había sorprendido de aquella idea que tenía de el amor, pero así lo definía ella con lo que sentía.

-Me esperaba un sí o un no como simple respuesta pero lo que has dicho es…

-Sí, sí creo que me sobrepase un poco.

Decir que él estaba nervioso quedaba muy corto.

-No, todo lo contrario. Teresa, yo… Lo que has dicho del amor es justo la descripción de cómo… de cómo me siento acerca de… Es justo de cómo me siento de ti, Teresa. Sí, te amo Teresa Lisbon, ex mejor agente de California, agente del FBI, mi mejor amiga, mi confidente, la persona más importante en mi vida y a la que más amo. Soy un estúpido por esperar tanto en decírtelo y que algo como esto pasará, estúpidamente así soy, pensando solo en eso que no me dejó ver más allá de las intenciones de él. Pero ni siquiera aún estoy seguro de lo que tú sientes, soy un fanfarrón al decir que sé todo sobre ti, lo único que sé es que siento todo eso y más, tal vez a excepción del querer ahorcarte pero es la verdad de lo que siento Teresa – sintió que fue una declaración patética pero no encontró mejores palabras.

Ambos estaban a punto de soltar una lágrima pero él en ningún segundo le desvió la mirada y tomó ambas manos de ella con las suyas. "¿Realmente esta diciéndolo?" pensó ella con un gran espasmo en su estomago, aún algo atónita por la repentina declaración y trató de no temblar al hablar.

- Al decir todo eso, solo recuerdos contigo vinieron a mi mente. Eres un maldito bastardo. Jane… Patrick yo te amo también – y soltó a llorar.

-Oh no, no llores, ¿Por qué lloras? Esto debe causarte todo lo contrario –se inclino más hacía ella.

Él deslizo con lentitud sus dedos por sus brazos hasta llegar a los hombros, luego una en el cuello y otra detrás de su cabeza. Ella solo tomo su cara entre sus manos acercándolo más rápido y sus labios se tocaron por primera vez. El beso empezó tan delicada y lentamente que cada rocé era una placida eternidad, continuó así y lo intensificaron un poco explorando aún cada milímetro de la boca del otro. Se separaron solo un poco para tomar la respiración y continuar así un minuto más. Volvieron a separarse, apoyando sus frentes, observando el esmeralda y el mar en sus ojos, él llevo su mano a la cara de ella para con su pulgar secar lo que quedaban de las lagrimas.

-Te amo –dijo Lisbon cerrando los ojos y suspirando.

Maniobrando un poco por la posición en la que estaban, se separo un poco de ella y en instante la rodeó con sus brazos suspirando fuertemente de igual forma.

-Y yo a ti Teresa.

Tardaron unos minutos más así mientras disfrutaban uno del otro. Jane como era costumbre cuando llegaba a abrazarla disfrutaba del olor que desprendía su cabello y esta vez pudo hacerlo descaradamente. Lisbon por su parte también disfrutaba tanto de esa fragancia masculina de él y pensaba que por fin se sentía plena en los brazos de un hombre. Cuando se separaron, se tomaron de las manos.

-Bueno, ¿y ahora qué? –dijo ella sonriendo.

-Pues no lo sé. Esperar a que te den el alta y… -se puso algo serio.

-¿Qué?

-Bueno, Cho me dijo que en el remoto caso de que Pike despierte no querrá hablar con nadie y que tal vez tú podrías sacarle la verdad.

-Ya veo, pues si eso sucede hablaré con él para aclarar todo, sobre lo que hizo, quién fue el encargado de todo y sobre que definitivamente no hay futuro para nosotros. Ya que es un loco miembro de Visualiza y digamos que esos no son mi tipo –intentó bromear un poco para que Jane se sintiera mejor- y que hay alguien más a quien yo quiero.

-¿Es más grande que yo? –le siguió el juego mientras recibía un golpecito en el hombro y se reían-. Dile a ese alguien que no se te acerque porque hay otro alguien que está loco de ti, por favor.

- Umm le pasaré el mensaje, espero no lo tome a mal y enloquezca.

-Que más, Teresa atraes a los locos pero trataré de ser una persona más o menos cuerda para ti –volvió a acercársele y la beso.