N/A BONES enserio no es mío después de escribir esto ya 11 veces,y sigue sin serlo, la historia tampoco.
Muchos ya están anciosos, y quieren que alguno de los dos de el primer paso, pues solo puedo decir que tengan paciencia.
Se que los capítulos son cortos, pero no puedo hacer nada al respecto la historia original los trae así, la única manera en que podría suceder es colgando dos capítulos en vez de uno, pero sinceramente no puedo hacer eso tardaría mucho más en publicar y prácticamente estaría traduciendo y subiendo, y la verdad no podría llevar el ritmo, hago las traducciones en el trabajo ( ya imaginaran lo mucho que trabajo ) pero no siempre se puede, hay días en los que verdaderamente hay trabajo, y el mes pasado y los días que lleva este mes no han sido los más desocupados que e tenido, así que bueno esta semana me aplicare en las tarducciones y ya vere si me es posible subir más de dos capitulos a la semana.
Gracias por los comentarios que me alegran el día y a bebe2580 por sus sugerencias.
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Así que hay alguien
"Oye, guapo", una suave voz y femenina, lo sorprendió. "¿Puedo invitarte la siguiente ronda?"
Booth volvió la cabeza para mirar a la mujer y le dio una pequeña sonrisa, diciendo suavemente: "No, gracias."
Sus ojos se abrieron ante su respuesta y Booth podía entender su sorpresa; ella era rubia y caliente, probablemente nunca había escuchado nada que no fuera un rotundo si a esa pregunta.
"¿En serio?" dijo con voz pesada, acercándose un poco más a él. Ella no estaba dispuesta aún a renunciar porque él era la cosa más caliente en el bar y ella estaba bastante segura que se vería aún más caliente en la cama.
"Si, en serio". Esta vez su respuesta fue un poco más contundente y se apartó de ella ligeramente para que no pudiera tener ninguna duda de que estaba hablando en serio.
"¿Hay alguien?" –preguntó ella mientras él la ignoraba y volvía su atención a su cerveza.
"Si". La respuesta monosilábica fue dicha tan claramente que aunque no llevara un anillo, no había duda de que hablaba en serio. Y ahora ella estaba honestamente intrigada.
"¿Ni siquiera un poco tentado?" – le preguntó, sin siquiera tratar de ser provocativa, sino simplemente curiosa.
"Lo siento", - le dijo, tratando de ser agradable y honesto."Ni siquiera un poco."
"Estoy bastante segura que no eres gay", se aventuró a decir.
"Estoy bastante seguro que tienes razón", él respondió.
"Lo cual significa que estás tan locamente enamorado de ella, que ni siquiera puedes pensar con claridad." Ella vio cómo apretó su agarre en la botella y supo que estaba en lo correcto. "Te he estado observando. Ésta es tu tercera cerveza esta noche, ¿Por qué estás aquí bebiendo?"
Porque ella está fuera de la ciudad en alguna maldita conferencia y ni siquiera puedo llamarla y decirle lo mucho que la echo de menos, lo mucho que la necesito, cómo deseo irme con ella a la cama cada noche y despertar a su lado todas las mañanas. Porque todavía estamos jugando este estúpido juego y estoy a punto de perder la cabeza.
"Es complicado". Wow, hablar sobre el eufemismo del siglo.
"¿Qué es tan complicado?" –preguntó ella con sencillez. "La amas, se lo dices".
Booth se echó a reír: "No conoces a Huesos."
"¿Huesos?" repitió horrorizada. "Voy a asumir que es un sobrenombre, porque realmente espero que no sea su verdadero nombre."
"No, no es su nombre." –Susurró-. "Solo yo la llamo así". Su sonrisa y la mirada en esos ojos marrones mientras lo decía, la deslumbró. Maldita sea, quién era esta mujer y qué diablos le pasaba?
"Si no siente lo mismo, está completamente mal de la cabeza". Dijo sin rodeos. ¿Qué tipo de mujer permitiría que un hombre así, tan guapo y tan enamorado de ella que ni siquiera estaba tentado a serle infiel, se alejara de ella?
"Lo siente", dijo él en voz baja. "Sólo que no lo puede decir".
"Y el silencio te está matando". No era una pregunta porque ella podía verlo en su rostro.
"No tienes ni idea", se rio sin humor, terminó su cerveza y se levanto de la barra.
"Tal vez necesitas recordarle que no puede callar por más tiempo", le aconsejó. Mientras él se alejaba de barra, ella gritó: "Hey, buena suerte."
"Gracias por el consejo," le dijo con una sonrisa, sus ojos tornándose casi negros. "Creo que tienes razón."
Sus ojos lo siguieron mientras caminaba hacia afuera y no pudo evitar el pequeño escalofrío que la recorrió entera. Quien fuera esta mujer a la que llamaba Huesos, estaba ardiendo por ella, y por la mirada en sus ojos, era seguro apostar que iba a asegurarse que ardiera con él.
N/A gracias por los comentarios a los que dejan, a los que no tambien y les agradesco que se tomen el tiempo de leer esta historia sin importar si hay o no un comentario,claro que me encantaria recibir muchos =)
