Undécima nota: Decisiones
Francia, con las manos temblorosas sujetando la espada, no fue capaz de darle el golpe final a ese niño moribundo que aún tenía el descaro de sostenerle la mirada. Decidió dejarle allí, sabiendo que Napoleón se enojaría si se enteraba. No le importó; hiciera lo que hiciera, el resultado sería el mismo.
Al Sacro Imperio no le quedaba mucho tiempo de vida.
