Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía
Bella POV
-¿Quieres salir conmigo este sábado?- preguntó mirándome a los ojos, me derretí y justo en ese momento asimilé lo que me acababa de preguntar ¿ÉL… QUERÍA… SALIR… CONMIGO… ESTE ... SÁBADO?
Me quede en estado de shock, todavía no había comprendido lo que él me ha preguntado, ¿él quiere quedar conmigo? ¿conmigo? ¿Isabella Swan? Contesta de una vez.
-¿Salir? – pregunté un poco confundida
-Si, como en una… cita – en una ¡CITA! Dios, Dios ¿me está pidiendo una cita?
-S-si – ¡OH DIOS! ¿Le he dicho que sí? Le he dicho que si. ¡Voy a salir con Edward este sábado!
El soltó un suspiro de tranquilidad, se le veía más relejado que antes – Estupendo – dijo alegremente, me pareció ver que le brillaron los ojos – pensaba que me dirías que no.
-¿Por qué pensabas eso?
-Por lo del sábado pasado… casi no me hablaste, ya sabes – cada vez que lo pienso, más inmaduro me parece mi comportamiento del otro día
-Edward, olvídalo, está todo bien ¿vale?
-¿Seguro? – preguntó temeroso
-Seguro - afirmé
-Es un alivio, bien, déjame hacer planes y te llamo para concretar la hora y eso…
-De acuerdo – aún no me creo que esté quedando con Edward Cullen
-mmmm… Bella – dijo mientras se pasaba una mano por su precioso pelo bronce
-¿si?
-Para llamarte necesito tu número... – estaba otra vez nervioso
-¡oh! claro, que tonta – dije yo y después memoricé mi número en su móvil, que por cierto tenía pinta de ser muy muy caro.
-Genial, pues… hasta mañana, Bella – me sonrió dulcemente y me dio un beso en la mejilla. ¿Otra vez sonrojada? Swan contrólate, se te nota demasiado que te gusta
Angela llegó rápidamente a mi lado, en su cara se reflejaba la curiosidad, sabía que me esperaba otro de sus interrogatorios
-Al final ¿Qué es lo que te quería preguntar? – a lo lejos vi como Alice, con la cara similar a la que tenía Angela, también hablaba con su hermano, Dios las cría y ellas se juntan… en fin.
Hubo silencio de mi parte, aunque sabía que no tardaría mucho en sacarme la información – ¡Habla Swan! – estaba empezando a parecerse demasiado a Alice… esto no es bueno, ahora mi mejor amiga me daba miedo
La miré aún con la duda de si contarla o no, pero tras la mirada con la que ella me respondió, suspiré y terminé cediendo – él… quería saber si estaba todo bien entre nosotros
-¿por lo del beso? – preguntó tranquilamente
-si… - dije absorta, pero de repente caí en la cuenta - ¿y tú como sabes lo del beso?
-por ti no, está claro… que mala amiga eres – sabía que bromeaba, su cara la delataba - ¿no pensabas contármelo nunca? – esta vez usó un tono de falsa indignación
-bueno… no se – dije sin saber en realidad que más contestar, no lo sabía nadie excepto Alice, y porque me presionó para que se lo contara
Ella levantó una de sus cejas y a continuación siguió con sus preguntas sobre mi conversación con Edward – en fin… ¿Qué le has dicho tú?
-que no pasaba nada, que por mi parte todo está olvidado
-¿olvidado? – me puso una cara rara – ¿no te gustó el beso?
-no me refería a eso… el sábado, cuando nos fuimos de compras prácticamente me dediqué a ignorarle, y él creía que no se… estaba enfadada o algo parecido
-¡oh! ya me di cuenta de tu actitud, el parecía muy triste – dijo pensativa – bueno, pero ya está solucionado ¿no? ¿Solo era eso lo que te quería preguntar o hay algo más? – inmediatamente me ruboricé – o sea que si hay algo más – dijo con sonrisa picara, me había pillado, En serio Swan, tienes que aprender a controlarte, te delatas tú solita – ya estás tardando en decírmelo
-pues… pues… él… - de nuevo estaba tartamudeando
-¡Bella! ¡dilo! – me gritó, estaba desesperada por saberlo
-Él me ha pedido salir este sábado – inmediatamente sonrió
-¡Lo sabía! Y tu… le has dicho que si ¿verdad? – solo asentí – bieeeeeeeeeen – estaba casi más eufórica de lo que yo lo estaba por dentro, me moría de ganas de salir con Edward desde… prácticamente desde la primera vez que lo vi a lo lejos en el aparcamiento – bueno y ¿a donde iréis?
-En realidad todavía no lo sé, él me dijo que le dejara pensar y que me llamaría cuando lo supiera
-¿tiene tu número? – preguntó
-se lo acabo de dar – ella murmuro algo como "esto marcha"
-¿qué has dicho? – la pregunté
-¿yo? Nada, nada… - dijo con cara inocente, pero ni ella se lo creía
El día pasó casi tan rápido como el resto de la semana, durante las clases me dediqué a pensar en mi cita del sábado, estaba cada vez más curiosa, ¿qué haríamos? ¿a donde iríamos? Él todavía no me había llamado… y para colmo casi no le había visto en toda la semana, ya que tenía que hacer un montón de trabajos para alguna de mis asignaturas, me pasaba casi todo el día en la biblioteca y el resto en mi habitación, solo nos habíamos cruzado un par de veces esta semana y en las dos veces que nos cruzamos el me dedicó esa sonrisa tan preciosa que se había convertido en mi favorita y que hacía que todo mi cuerpo temblara.
Por fin el viernes por la tarde recibí la llamada que tanto había estado esperando, a veces había llegado a pensar que se había olvidado de que habíamos quedado, porque, sinceramente ¿por qué alguien como él se fijaría en alguien como yo para salir una tarde? Para mi era un sueño, pero pensé que para Edward solo le interesaría como amiga y para salir conmigo también saldría en grupo, por lo visto, él no pensaba así y eso me hacía feliz, inexplicablemente feliz, parecía estar viviendo un sueño, Que cursi eres, Swan
Respondí la llamada antes de que se cortara, ya que había empezado a divagar sobre mi cita con Edward, madre mía, que bien sonaba "Mi cita con Edward" "Mi cita con Edward"
-¿Diga?
-Hola Bella – dijo esa voz suave y aterciopelada a través del teléfono
-Hola Edward – mi voz parecía temblar ¿lo notaría él? Tengo que auto-controlarme… - ¿Cómo estás?
-Muy bien a pesar de no haber podido hablar contigo esta semana, pero ahora estoy perfecto, por fin puedo oír tu voz – la sangre subió rápidamente a mis mejillas, acumulándose allí, menos mal que nadie me podía ver - ¿y como estás tu?
-Bi-bien, un poco estresada esta semana, pero que se le va a hacer, estamos en la universidad, es normal… - se oyó una leve risa por el teléfono
-Lo se, entonces… - empezó a decir en tono misterioso - ¿no has pensado en nuestra… cita de mañana?
-Aunque no lo creas, he pensado demasiado en nuestra cita de mañana – dije, ¿de donde había salido eso?
-¡Oh! ¿en serio?, me alegra mucho oír eso, yo no he hecho otra cosa esta semana a parte de pensar en nuestra cita, y ¿sabes qué? – dijo él, parecía tan ilusionado como un niño pequeño el día de Navidad, su alegría se contagió y le contesté en un tono similar al que él usaba
-¿Qué?
-que ya se que vamos a hacer, aunque… va a ser una cita algo… "especial" – dijo, haciendo énfasis en la última palabra
-¿Especial? – pregunté mucho más curiosa de lo que estaba antes
-Si, pero no te diré nada, quiero que sea una sorpresa, espero que te guste lo que tengo planeado… - dijo en un tono más bajo, parecía que hablaba más consigo mismo
-¡pero no me dejes con la intriga! – dije, el se rió fuertemente
-lo siento, pero no te diré nada – volvió a decirme – ¡por cierto! Dice Alice que mañana se pasará por tu casa sobre las 12:00 a.m para ayudarte con la ropa y eso
¡Oh, no! Alice no, he aprendido que Alice + ropa = tortura para Bella
-¿Es necesario? Se vestirme yo sola – dije intentando librarme de la visita de su hermana
-Dice que es totalmente necesario, que necesitas llevar la ropa adecuada para el lugar a donde te quiero llevar, por una vez estoy con mi hermana, de verdad lo siento Bella
-¿Cómo que la ropa adecuada? ¿se puede saber a donde me piensas llevar Edward Cullen? – empecé a pensar en lugares a los que tendría que entrar con "ropa adecuada", pero es que ni si quiera sabía a que se referían con ropa adecuada, era exasperante
-No, no se puede saber – dijo él tajantemente pero en tono divertido – Bueno, pues… aclarado esto, ¿quedamos mañana a las 5:30 p.m? te paso a buscar a tu apartamento
-Mmmm… claro – estaba tan intrigada por todo que casi se me había olvidado la hora para quedar
-Estupendo, pues, te veo mañana Bella – dijo suavemente, me volvía loca su voz, era tan… sexy - ¡aah! Y… lo siento de nuevo por lo de aguantar mañana a Alice
-ufff, no te preocupes, no será nada – dije con voz aburrida
Se oyó una risa – sabía que dirías eso, te tengo que dejar, me llaman para cenar
-De acuerdo, Buenas noches Edward – me despedí
-Buenas noches preciosa – colgó, acababa de llamarme preciosa, una sonrisa acompañó a mi sonrojo en ese momento, él era tan… alucinante
Cuando dejé el teléfono miré la hora, también tenia que cenar así que me dirigí a la cocina, donde ya estaba Angela cocinando, ella y yo éramos las que cocinábamos en casa, porque las comidas de Jessica… dejaban mucho que desear
-¿Con quién hablabas Bells? – me asaltó Angela nada más poner un pie en la cocina
-¿Has estado espiando? – pregunté
-No, pero te oí hablar con alguien, y sé que no estás tan loca como para hablar contigo misma – me sonrió
-Hablaba con Edward – respondí de mejor humor
-¡Oh Dios mío! ¿Ya te ha llamado para "concretar"? – asentí – ¿y?... ¿cuando? ¿Dónde iréis?
-Mañana a las 5:30, pero no se donde iremos, me ha dicho que vendría Alice por la mañana para ayudarme con la ropa, porque tengo que llevar "ropa adecuada"
-¿ropa adecuada? Madre mía que misterioso ¿Dónde te llevará? – preguntó, también estaba intrigada
-¿Dónde te llevará quién? – en ese momento, Jessica entró en la cocina, la curiosidad se podía leer en su cara, ella siempre había tenido fama de cotilla
-Bella ha quedado mañana con un chico de la universidad – Angela respondió por mi, pasando por alto el nombre de Edward
-¿a sí? Que calladito te lo tenías, yo estoy deseando que un chico me pida salir, pero no lo hace… - dijo ella bajando la mirada – por lo visto le gusta otra, y no se porque si yo soy mucho mejor para él, pero yo le sigo y le intento hablar y él ni si quiera me mira, es tan… frustrante… ¡aaargh! – dijo Jessica, siempre pensaba en ella como "superior a las demás" cosa que no me gustaba nada, en cierto modo, Jessica me desagradaba en muchos aspectos
-¿Y quién es el chico que te trae por el camino de la amargura? – preguntó Angela, rodando los ojos, a ella tampoco le hacía mucha gracia la manera de pensar de Jessica
-Edward Cullen – respondió decidida mientras me dejaba con la boca abierta ¿Jessica había estado persiguiendo a Edward? ¿Edward, el chico con el que había quedado mañana le gusta a Jessica? – ¿no sabéis quién es? Es casi famoso en el campus
-¡oooh! Claro que sabemos quien es – dijo Angela, y en un tono más bajito añadió "más de lo que te imaginas" dudo que Jess lo oyera – así que… ¿a Edward Cullen le gusta otra chica? – inquirió intentando reprimir una sonrisa
-Aja, por lo visto también es de la universidad, va a salir con ella este fin de semana, le oí hablando con su hermano mientras le decía lo deseoso que estaba por que llegara el fin de semana, según él, la chica es "diferente a las demás" ¿Cómo que diferente? ¿a que se refiere con eso? Seguro que no será un bicho raro, Edward no saldría con alguien así… pero no entiendo ¿Qué tiene esa que yo no tenga? – Jessica hablaba y hablaba, insultándome inconscientemente, ya que la chica con la que Edward saldría soy yo… y además ¿él había dicho que yo era diferente a las demás? Wooow- en fin… ¿cenamos ya? – preguntó de repente, ¿tenía trastornos de bipolaridad?
-Claro – hablé yo, me pasé el resto de la noche pensando en lo que Jessica había dicho, ¿yo le gustaba a Edward? ¿era diferente? Estaba cada vez más nerviosa, mañana lo vería y esperaba aclararme por fin, con él ansia de verle y pensando en la cite, me dormí
Desperté la mañana siguiente con los rayos de sol colándose por mi ventana, hoy hacía buen día en Forks, algo muy extraño ya que aquí llovía día si día también.
Con el estado de ánimo por las nubes, me levanté de un salto, me di un relajante baño, desayuné despacio y me mentalicé de la visita que tendría esta mañana, Alice.
Dos horas después, el timbre sonó, justo a la mismo hora que Edward me había dicho ayer, por lo visto, la duendecilla era muy puntual
Abrí la puerta – Hola Alice – sonreí amablemente
-¡Hola Bells! Se te ve estupenda, no va a ser tan difícil arreglarte hoy, mmmm… - dijo mientras entraba en mi casa como un huracán – bien, el plan es, escoger la ropa por la mañana, luego comemos, no hay problema en que me quede a comer ¿verdad? – preguntó
-No, claro que no
-genial, entonces, comemos, te peino, te maquillo, te visto y Edward te verá perfecta para la cita, entonces lo pasareis muy bien, os besareis, os enamorareis, os haréis novios, os casareis y seréis muy felices durante el resto de vuestras vidas – dijo mientras daba palmaditas
-¡eeeeh! Tranquila, solo saldremos una tarde Alice, no nos vamos a ir a Las Vegas para casarnos
-hoy no, pero algún día lo haréis, y por vuestro bien espero que no sea en Las Vegas, quiero organizar vuestra boda – me dijo sonriente mientras me apuntaba con su dedito
-claro Alice, lo que tu digas - ¿Cómo podía ser tan… Alice? Aunque la perspectiva de mi vida con Edward se me hizo demasiado estupenda, demasiado estupenda para mi, demasiado estupenda para ser real
-Bien Bella, vamos a ver tu ropa, hay algún conjunto de los que compramos el fin de semana anterior con el que irás guapísima
Estuvimos desde las 12:00, que llegó Alice, hasta las 14:00 ¡dos horas eligiendo ropa! Valla tortura, al final se decidió por un peto vaquero de tirantes y corto con un lazo lila a la altura de la cadera, no me hacía demasiada ilusión enseñar las piernas, no me gustaba mi cuerpo, pero Alice puso su puchero y no pude resistirme, me consoló el hecho de que llevaría medias, del color de la piel pero al fin y al cabo, algo es algo…
Después de elegir la ropa, fuimos a la cocina y le relaté a Alice el "enamoramiento" de mi compañera de piso con su hermano
-¿En serio? – pareció acordarse de algo porque abrió más los ojos - ¿no me digas que tu compañera de piso es Jessica Stanley? – asentí – ella lleva, desde que empezamos el curso, acosando a mi hermano, parece que le cuesta entender que no le interesa, pero le quedará claro cuando te vea con Edward por la universidad.
-Alice, no empecemos, no es como si por salir un día vallamos a ser novios – estaba harta de repetírselo
-Atrévete a decirme que mi hermano no te vuelve loca – obviamente no podía decirle eso – lo sabía, tu quieres ser su novia tanto como él quiere ser tu novio
-¿él quiere ser mi novio? – pregunté asombrada, no sabía como podía ser eso verdad
-¿lo dudas? – preguntó Alice con su ceja elevada
La conversación siguió en mi habitación, donde Alice, me peinó dejando que perfectos rizos cayeran por mi espalda, para adornarlo un poco me puso una diadema ancha de color blanco . También me maquilló aunque no mucho, ya que decía que mi piel se veía mejor al natural, me puso sombra de ojos lila clarito, un poco de rimel y lip gloss rosa, a las 5:00 de la tarde ya estaba vestida con el peto, debía reconocer que me quedaba perfecto, se ajustaba a mi cuerpo marcando zonas donde no sabía que tenía curvas, y al tener pata corta hacía que mis piernas se viesen largas y estilizadas, me puse unas manoletinas (N/A: bailarinas) de color blanco para que conjuntara con la diadema, me negué a ponerme unos tacones.
Mientras me vestía vi como Alice sacaba un bolso grande entre blanco y vaquero que se empeñó en comprarme y lo rellenaba con algo de color… ¿verde? Parecía ropa pero en realidad no pude distinguirlo
-¿Qué has metido? ¿no puedo llevar un bolso más pequeño? – pregunté haciendo una mueca
-No, no puedes y no te voy a decir que he metido en el bolso, lo descubrirás más tarde, en tu cita, prométeme que no mirarás – otra vez puso ese maldito puchero al que no sabía decir que no
-Esta bien, lo prometo – dije mirándola con mala cara
-Perfecto, créeme, cuando llegue el momento sabrás que es y para que es – dijo guiñándome el ojo – Estas espectacular Bella , mi hermano se quedará paralizado cuando te vea – dijo cambiando de tema, miró su reloj y dijo – me voy ya, pronto llegará Edward y no quiero que me pille aquí, pasáoslo bien – se dirigió a la puerta y me dio dos besos a modo de despedida
La media hora restante pasó volando, el telefonillo del apartamento sonó
Lo cogí y contesté - ¿si?
-¿Bella? ¿Estás lista? – preguntó la voz de Edward a través del intercomunicador
-Si, enseguida bajo – colgué, cogí el bolso que Alice me había preparado y salí del apartamento preparada para mi cita con Edward Cullen
Ufffff ufff, la cita ya está aquí, la verdad es que pensaba introducirla en este capítulo pero ya lo estaba haciendo demasiado largo y yo tengo que hacer deberes y estudiar… pero prometo que el proximo ya es la cita, y la verdad es que va a ser una cita rara, diferente a las que suele haber, espero que os guste lo que he pensado, será bastante divertido ;)
Este capitulo me ha costado un poco al principio pero luego a empezado a fluir y casi lo escribía solo… ¿Qué habrá metido Alice en el bolso? Os puedo adelantar que formará parte de la cita, jejeje.
Hay muchas cosas interesantes aquí según mi punto de vista, no se como os parecerá a vosotros… ¿me dejáis un review dejando vuestra opinión? (pucherito de Alice)
Bueno, gracias por los reviews, no paréis de escribirme porfiii, me hace ilusión :)
En fin, la ropa de Bella está en mi perfil, como siempre, perdón por las faltas de ortografía por cierto, yo intento fijarme pero alguna se me escapa… y también perdón por haceros esperar, pero mi semana a sido muuuy estresante y no he podido escribir.
Os dejo ya
Hasta muy prontito
Niita94
