Disclaimer: Inuyasha y los demás personajes pertenecen a la gran Rumiko Takashi, por lo menos me queda la ilusión de tenerlo para mí, pero lo compartiría con ustedes mis queridos lectores.

Disculpen por meter a Kikyo, era momento de su aparición, aunque les pido que no critiquen a Kikyo antes de tiempo y también lamento por si las confundí en una momento; ah y antes de otra cosa les doy un dato sobre el apellido creado para Naraku, al principio no se me ocurría nada, hasta que el brillo de la inspiración llegó y se me ocurrió utilizar el apellido de quien hace la voz de Naraku en japonés.

Chapter 11: Tomando decisiones

Inuyasha

Luego que se fuera Jinenji sentí como si fuera me dejó inquieto, si Kagome estaba destinada a ayudar a "fantasmas" en mi condición, entonces nunca me podría amar o quizás si pudiera demostrar madurez con respecto de Kikyo, pero lo primero sería conocer la verdad de por qué la ira y el rencor en el que se supone sería el mejor momento de mí vida.

-Y creo saber la mejor manera para descubrirlo –dicho esto me desvanecí.

Kagome

Parecía un día de esos largos y agotadores, después del ataque de Inuyasha estaba preocupada, si volvía a tener un ataque así otra vez quizá ya no volvería a despertar; después se encontraba la cuestión de Kikyo, me sentía mal por haber besado a Inuyasha en varias ocasiones, además esos besos eran demasiado tentadores, sólo me había besado un chico en mi vida y ese fue Hiten Raigekijin, muy patético ni siquiera había sido un beso real sólo me tropecé y alcancé a presionar los labios contra los de él, por lo menos era guapo, pero no era mi tipo afortunadamente lo entendió.

-Si tan sólo no fuera por el compromiso entre Inuyasha y Kikyo –negué con la cabeza –ni siquiera así podría somos muy diferentes, él es un famoso empresario y yo una simple médico, nunca podría estar a la altura –estaba tan metida hablando conmigo misma, ni me percaté hacía donde se dirigían mis pasos, hasta que sentí como alguien me jalaba la bata, voltee a ver quién era, se trataba de una niño de unos 5 años pelirrojo, con unos ojos verdes, y vestido con un traje de paciente, obviamente estaba en el área de pediatría.

-Hola pequeño, ¿cómo te llamas? –pregunte con una sonrisa, agachándome para quedar a su altura.

-Mi…mi nombre es Shippo –sonrió con un pequeño sonrojo – ¿y el tuyo?

-El mío es Kagome, pero me puedes llamar Kag –le respondí, sabía que a veces mi nombre resultaba complicado para los niños pequeños, se limitó a sonreírme– ¿qué haces por aquí Shippo te perdiste?

-No, pero te puedo pedir un favor –asentí –me puedes esconder, es que van a ponerme una aguja grandotota y me da miedo –dijo exagerando sus gestos, causando en mi ternura, sin embargo debía asegurarme de que Shippo tomara esa vacuna, ya se encontraba en la edad de ir a la escuela y no debía arriesgarse a tener una enfermedad.

-¡Shippo, ven aquí! –le gritó una enfermera con una aguja en mano, mirándome cansadamente –perdóneme doctora Higurashi, este niño se me escapo de su vacuna.

-No se preocupe, yo me encargo –le dije, ya había varias ocasiones que había puesto una inyección.

-Se lo agradezco mucho –suspiró la enfermera.

Observé como se marchaba la enfermera por el pasillo, cuando voltee a ver a Shippo este estaba temblando de miedo, le sonreí tratando de darle confianza, no obstante seguía mirándome con un poco de miedo, suspiré, parecía que me llevaría un rato convencer a Shippo que se dejara poner la vacuna.

Inuyasha

Que tonto había sido no podía hacer esto sin Kagome, necesitaba de su ayuda para hacer algún interrogatorio tanto a Kikyo como a Naraku, además aún quedaba el asunto de mis elecciones, o era Kagome o Kikyo; no tarde mucho en encontrar a Kagome, sorprendiéndome que estuviera con un niño pequeño, esto se me hizo muy hermosa, incluso empecé a imaginarme que ese niño en realidad era de Kagome y mío, aunque no quisiera admitirlo en voz alta a mí me gustan los niños y siempre había deseado tenerlos, inclusive hubo una ocasión en que le pedí a Kikyo tenerlos.

Flashback

Estábamos paseando Kikyo y yo por un parque en la limusina, cuando nos detuvimos frente a un alto, nos encontrábamos frente a un jardín de niños, en ese momento los observe jugando en la arena y cantando canciones, todos ellos con sonrisas en el rostro, entonces pensé que quería un hijo o hija, a quien mimar, cuidar, proteger y amar junto con la persona amada.

-Kikyo, tú sabes que llevamos mucho tiempo de novios y pronto nos casaremos –dije nerviosamente.

-Sí, ¿qué ocurre Inuyasha? –preguntó alzando una ceja.

-Pues estaba pensando que tú y yo podríamos tener un bebé, después de casarnos –susurré –a parte de eso tenemos recursos para criarlo, no le faltaría nada –agregué.

-Inuyasha, cielo, recuerda que soy modelo y no estoy para tener un bebé, arruinando toda mi carrera, falta mucho para que yo me retire de las pasarelas –dijo fríamente, sorprendiéndome –pero si necesitas a algo que cuidar por el momento podemos tener un perro.

-Supongo que podemos esperar –murmuré a mí mismo.

Fin Flashback

Desde entonces ya no había pensado en bebés, sin embargo la escena de Kagome y ese niño hizo que deseara intensamente tener un hijo con Kagome, ya no había Kikyo en mis pensamientos sólo Kagome. Me acerqué, escuchando como Kagome trataba de convencerle de dejarle ponerle una vacuna.

-Shippo, si tú quieres estar sano y fuerte, para salir del hospital y jugar con tus amigos o me equivocó –asintió el niño llamado Shippo –entonces me dejarás darte la vacuna.

-Pero me dolerá –se quejó Shippo, exasperando un poco su paciencia.

-Oye Kagome, dile que sería una prueba de hombre –comenté junto a su oído, sorprendiéndola un poco.

-Sí, pero imagínate que se trata de una prueba de hombre –dijo sonriéndole.

-Esta bien –se rindió, extendiendo su brazo, el cual Kagome lo tomó cariñosamente, colocándole la inyección.

-Listo Shippo, eso era todo –sobó su brazo en donde le puso la inyección.

-No me dolió –presumió, inflando su pecho, ocasionándome un extraño orgullo.

-Ya ves, ahora sólo evita rascarte o tocarte dónde te he puesto la inyección –la mirada de Shippo denotó un poco de miedo –sólo por unas horas, es para que funcione la vacuna y seas fuerte.

-Gracias Kagome –le besó a su mejilla, para luego irse por el pasillo.

Se volteo y me dedicó una enorme sonrisa, provocándome un sonrojo, nunca en mi vida me había sonrojando tanto, ella estaba despertando varios sentimientos intensos y sentía el anhelo de siempre estar a su lado; no me di cuenta de lo próximo que me encontraba del rostro de Kagome hasta que sentí su aliento chocar contra el mío y no pudiendo resistirlo le di un casto beso, el cual pudo durar varios minutos y no me habría percatado.

Al separarme de ella supe que mi elección se encontraba hecha, sus ojos reflejaban un brillo especial, a parte de mi madre no había visto un brillo así, y me dolería si me separaba de mi dulce Kagome.

-Ka…go…me, yo quisiera –susurré tratando de darme valor, pero justo cuando iba a declararme se escuchó el sonido de la alarma de Kagome.

-Perdón Inuyasha, debo irme hay una emergencia –dicho esto, me puse cabizbajo, sin embargo Kagome hizo algo que me sorprendió, me dio un beso antes de correr por el pasillo; esta vez no cabían dudas, juraba que cuando me despertara, Kagome y yo estaríamos juntos.

Kagome

Corría por el pasillo, aún no me creía lo que había hecho, le di un beso a Inuyasha en los labios y ni siquiera me arrepiento, sin embargo aún entraba en conflicto su compromiso con la señorita Kikyo; esperaba que Inuyasha tomara una decisión si quería a Kikyo cuando se despertara del coma lo dejaría ir, y si por el contrario me elegía a mí lo amaría por siempre.

Llegué rápidamente a la sala de urgencias y en ese momento, todo el tiempo sentí como se detenía en la camilla se encontraba alguien a quien nunca esperaba ver, mis ojos se humedecieron a tal grado de hacer mi visión levemente borrosa.

-Kagome, rápido necesita una cirugía de reconstrucción de pierna o se infectarán más de lo posible –gritó Sango, colocándose su cubrebrebocas.

-Lo conoces, no es así Kagome –afirmó Miroku, quien estaba detrás de mí despertándome de mí letargo.

-Sí, él es….

CONTINUARÁ…

Perdón no puedo evitar un poco de intriga, sin embargo las recompense con la elección de Inuyasha y el beso de Kagome a Inu; esta vez me estoy proponiendo hacer este fic de 15 capis ni uno más ni uno menos, ya se me ocurrieron las ideas justas para los restantes cuatro capis y a parte epílogo, en donde quizás meta el lemon, pero necesito preguntarles si lo quisieran desde la perspectiva de Inu o Kag, sólo un perspectiva, porque no me sale muy bien una perspectiva combinada.