Snape, con su ilegible expresión, no sabía qué hacer. ¿Había oído bien? Hermione le invitaba a pasar un rato con ella? Eso sería un momento íntimo que no sabía como sobrellevar. Después de todo, durante esos meses había invadido su mente la imagen de un camisón blanco y una capa negra. Hermione Granger, conseguía volverlo loco. Hasta un punto en el que no sabía como tomárselo. Podría ser verdad que le gustara? Sin embargo, Weasley le había mandado bombones...-mejor que una capa? Pensó-.

- Mientras el necio de Weasley no se entere y venga a exponernos su objeciones...-dijo mientras se acercaba a ella y se sentaba en una butaca-.

Hermione parpadeó. Snape sabía que Ron y ella eran algo más que amigos, obviamente. Y eso la perturbó. Qué debía responder? Se sentó en la butaca frente a él, con una pequeña mesa redonda entre ambos.

- Mis elecciones me pertenecen a mí. No a Ronald. -dijo mirándole-.

Vaya! -pensó Snape- así que tan solo quizás, la presencia de Weasley tampoco era algo que la joven Granger tuviera mucho en cuenta.

- Me va a invitar a algo o no? -dijo rompiendo el silencio incómodo que se había hecho-.

Hermione con una sonrisa y algo descolocada, se levantó de su sitio y fue en busca de dos cervezas de mantequilla. Sin preguntarle si era de su agrado, se lo puso de un golpe delante de él. Snape, miró a su aprendiz, que antes de sentarse de nuevo, se quitaba la capa y se quedaba delante de él con un corsé negro y una camisa del mismo color, junto con su falda por las rodillas. Sentándose y esquivando la mirada del profesor, encendió un poco las brasas de la chimenea con un movimiento de barita. Finalmente, tomó un trago de su cerveza y le miró.

- Le gusta, señor?

- No está mal...-dijo mirando el contenido de la copa y a ella a través de ésta-.

De nuevo un silencio invadió la sala.

- Así...usará su regalo? -preguntó, viendo que los dos cuadernos seguían juntos-.

Snape miró a los cuadernos y después a ella.

- Claro. -cogió uno y lo puso cerca de ella- quédese éste. -le dio el segundo- Así podrá recibir mis mensajes.

- Sabe..? yo también puedo responderle. -Snape levantó una ceja- Tengo la pluma necesaria para poder responder y que mi respuesta aparezca también en su cuaderno.

Snape tenía que haber presupuesto eso. Qué le estaba pasando? Por qué no se centraba más?

- Pero no puede si yo no le escribo antes, no es así? -dijo puntilloso. La joven frunció el ceño-.

- Exacto. -bebió de su cerveza algo molesta. Utilizaría de verdad él su regalo? O no?-.

El mago se dio cuenta de qué algo en el estado de ánimo de Granger había cambiado en cuestión de segundos. Pero por qué?. Bebió de su copa nervioso y pensó en cómo podía volver a la normalidad frente a una mujer como esa.

- Y...puedo preguntar por qué no irá a visitar a sus familia y al resto de sus...amigos?

- Eh...-mierda, mierda, mierda! No sabía qué decir y no quería que Snape lo notara, sabiendo que había hecho un esfuerzo al sacar un tema de conversación- Bueno, mis padres están de viaje de aniversario de bodas, y a veces hasta yo me canso de Harry y Ron. Además, quiero disfrutar de este sitio. Me gusta y hay algo en él que...hace que quiera quedarme.

El profesor bebió hasta terminarse la bebida. Podía saberse qué respuesta era esa! Qué la hacía querer quedarse hasta en Navidades?

- Ser aprendiz le permite salir, no piense que no voy a tomarla enserio si decide irse de vacaciones.

- Lo sé, señor. No es por eso...-ella también terminó su bebida y la dejó en la mesa sin saber hacia dónde mirar-. Quiera otra? -dijo señalando a su copa vacía. Snape levantó la mirada al ver que ella se levantaba-.

- No hace falta que se levante...-el mago rellenó las copas con un hechizo y la joven volvió a sentarse-.

- Gracias...-tomó la suya y dio un pequeño sorbo. Snape no dejaba de mirarla, en qué estaría pensando?

- Y bien...? -aún esperaba un respuesta más larga? Pensó Hermione-.

- Tan solo necesito distanciarme. Y la verdad es que ahora mismo estoy donde quiero estar. -ahora ya sí, creía, que con eso y algo de imaginación por parte del mago, había dejado entrever, que le gustaba estar con él-.

Snape meditó la respuesta y la cara de Hermione podía decirle muchas cosas para las que no estaba preparado. Y si todo eran imaginaciones suyas? Y si Albus había conseguido volverlo igual de loco que lo estaba él! Con el silencio del profesor, mientras su mente intentaba reiniciarse, la joven volvió a hablar.

-Y...usted no irá con los Malfoy? -preguntó sabiendo que era padrino de Draco-.

- No me apetece. Si Draco quiere verme, sabe donde encontrarme. -la verdad era que ahora que todo había terminado, quería alejarse de Narcisa y Lucius. Nunca le habían aportado nada más que dolores de cabeza.-

- Bueno, quien lo diría. Usted y yo bebiendo cervezas de mantequilla la noche de Navidad...-menuda frase Hermione, pensó. Snape la miró como solía hacerlo cuando hacía una poción. No podía leer nada-.

- Raro, verdad? -dijo mientras miraba la copa en su mano- Creo que más de uno de los suyos diría que la emborraché.

Hermione le miró atentamente después de oír sus palabras. No sabía si reír o compadecerse.

- Y yo lo negaría -dijo firmemente. A eso, el profesor solo pudo volver a bloquearse. Quizás debía parar ahora o debería sucumbir a lo que sentía, estrechándola en sus brazos ahí mismo. Sintiendo encima el rechazo de una joven bruja-. Aunque...está permitido que nos emborrachemos verdad? No hay clases...-por qué había dicho eso! Y...por qué Snape no se sorprendía?-.

- Podría, pero sería mejor que nadie la viera... Además, Dumbledore últimamente tiene la costumbre de merodear por los retratos de los pasillos. Se aburre y ahora tiene tiempo para fisgonear dónde quiera -dijo bebiendo y haciendo una mueca. Hermione abrió los ojos un poco. Las palabras de Snape le habían hecho gracia. Parecía tan impasible mientras lo decía que le resultaba cómico, así que le sonrío y bebió también de su copa-.

- Espero que solo sean pasillos...-mientras divertida, miraba al rededor de sus habitaciones en busca de marcos. Snape al verlo soltó un hilo de risa, como aprobando la inspección que hacía su alumna-.

- No aquí no. Eso sería el colmo. Todas las habitaciones son privadas.

- Red flu? -dijo mirando la chimenea. Snape asintió-. Bueno...tampoco es mucha privacidad...-le miró y bajó la mirada por el comentario que había hecho-. Si quiere tengo whisky de fuego...

Snape levantó una ceja.

- La bebida que le quemó la garganta?

- Rebajado con agua me gusta más -dijo apartando la mirada de los inquisidores ojos del profesor-.

Snape no sabía qué hacer. Debería de irse de allí, pero sus pies seguían clavados en el suelo. Algo le hacía quedarse. Algo le decía que si se quedaba, sería feliz. Acaso ya no tenía remedio? Era un mago que a sus cuarenta veía cosas que no eran? O, tan solo si esa vez ponía de su parte, conseguiría resolver la misteriosa atracción que aquella mujer le causaba. Y si no se oponía a nada de lo que ella dijera? Cómo reaccionaría ella? Se asustaría también?

- Acepto el whisky señorita Granger -dijo de golpe pausadamente. Hermione no podía entender su repentina gentileza, si así podía llamarse. Snape no se oponía, sonreía de forma comedida de vez en cuando, y no quería parecer volver a la soledad de su habitación. Debía aprovechar ahora para ser lo más directa posible? La verdad, no sabía ni por dónde empezar.

Se levantó y fue en busca de la botella de whisky. Al suyo le puso algo de agua y puso sus copas de nuevo en la mesa.

- Algún propósito navideño...? Si es que alguna vez ha...

- No...-sonó a una negativa obvia. No era hombre de propósitos ni tonterías navideñas. Ella lo sabía y se maldijo por la pregunta. Snape suspiró al ver que la chica se ponía algo nerviosa- Páseme la botella de whisky, creo que la necesitaré a mano si tengo que escuchar sus propósitos...

Hermione se contuvo a regañadientes.

- No me creo que usted no sea de las que hacen propósitos navideños...-dijo haciendo otro sorbo con una sonrisa pícara, retándola como de costumbre-.

- Podría decirse que mi propósito para este año sería...conseguir ser una buena maestra. -le miró y Snape se tensó. Podría ser que toda su amabilidad solo fuera para terminar el curso sin dolores de cabeza y nada más. Podría ser que...que...Agitó la cabeza-.

- He oído propósitos mejores...-Hermione frunció el ceño vencida-.

- Cuando se relajó por última vez? -irritada-.

Snape abrió los ojos. Qué demonios quería decir eso?

- Perdón?

Hermione pensó y tuvo una estúpida idea.

- Podría ser divertido...-dijo en voz baja meditando-

TBC..-.-.- chan chan chan! Qué será divertido?

Review?

Anthea! Pensé que te había perdidoooo :P La verdad es que sobre todo busco eso, que haya intriga hasta casi el final y que sea ameno! (ya que esta relación es bastante complicada)

Irene, después de eso supongo que te imaginas algo...verdad? Gracias por los ánimos y comentarios!

Mama, qué bien que te gustó lo de la capa. La verdad es que a mi también me pareció divertido escribir esa escena. Snape entiende de indirectas, lo que pasa es que le cuesta avanzar. Pero sabe aprender rápido :P

Ruth, te vas, pero volverás y podrás leer de golpe más capítulos! Mucho mejor no?

MrsV, ya ves que no tardo eh? ;)

Gracias a todas por vuestros comentarios! :)