Capítulo 11: Promesa…

¿Por qué? ¿Por qué no había hecho algo tan astuto y maquiavélico como aquella siniestra mente maestra? La respuesta era muy simple. Rin quería demasiado a Len como para mentirle, además, ella no era una mentirosa. Sobre todo, creía que eso no era lo más justo para su gemelo, y anteponía sus sentimientos antes de su beneficio propio, a diferencia de Miku. Además, Rin se aferraba a la esperanza de que Len la recordaría y la abrazaría con cariño, ese auténtico cariño que tanta falta le hacía…

Pero, pese a sus buenas intenciones, la que se encontraba sentada a su lado aferrada a su brazo al aire libre en la escuela, a pesar de que hacía un frío mortal, no era nada más ni nada menos que la ingeniosa Hatsune Miku. Mientras ostentaba su uniforme de preparatoria en el sector de secundaria, reía alegremente, utilizando la excusa del frío a la perfección para apoderarse del calor del cuerpo de Len, quien al parecer también compartía a gusto el rato que pasaba con ella.

Rin simplemente los observaba desde bastante lejos a través del cristal de la ventana. Soltó un suspiro. ¿Cómo podría delatarla llegados a ese punto? Len ya la estimaba a Miku, cosa que la peli verde nunca había logrado antes de que él perdiera la memoria, a pesar de que la misma Rin había intentado intervenir en aquel entonces. Cabe destacar que la lista de personas a las que Len estimaba no incluía mucha gente, ni antes del accidente, ni mucho menos ahora; Rin ni siquiera sabía si ella misma se encontraba dentro de esa lista, a pesar de que lo había intentado, siendo lo más atenta posible con él. Len ni siquiera se había encontrado con Kaito, ya que debido a su lesión no sería prudente permitirle volver a entrenar, además, Len no recordaba siquiera que jugaba basketball. En fin, si Rin le contara lo que Miku estaba haciendo, de seguro a Len le costaría mucho de asimilar, y sobre todo, sufriría, y eso era lo que ella más había evitado desde la tragedia, intentando ocultar lágrimas propias para lograrlo. Rin despreciaba las intenciones de Miku, más aún después de darse cuenta de que su amistad había sido un montaje para llegar a su hermano, pero, por el bien de Len, por el bienestar de su corazón y de sus nuevos indicios de felicidad, no podía desenmascararla. Y eso era lo que más le dolía, pero Rin era capaz de recibir incluso una bala por su querido Len. Todo sufrimiento propio valía la pena, para evitar que sufriera él…

- Al fin vacaciones de invierno, ¿no es genial? –le comentó la Hatsune a su acompañante.

- Sí, supongo que sí –respondió Len mirando hacia arriba, inclinando su mirada hacia un lado, un tanto distraído.

- ¡Las he estado esperando desde hace mucho! Sobre todo porque ahora podré pasar más tiempo con Len –anunció ella sonriendo.

- ¿Eh? –pronunció él, sonrojándose levemente.

- ¡Sí, por supuesto! Ahora viene la navidad, y como siempre la pasaremos juntos –mintió Miku deliberadamente en una perfecta actuación-, he estado pensando que podríamos visitar ese restaurante nuevo, ¡dicen que la comida es deliciosa!...

- ¿Solemos pasar la navidad juntos? –intentó confirmar Len.

La alegre expresión de Miku fue rápidamente reemplazada por una más triste.

- Es verdad… tú no lo recuerdas… Supongo que este año, debido al accidente, tendré que pasar la navidad sola… -sollozó Miku.

- A-Ah… esto… no te pongas triste –tartamudeó Len alarmado al notar que sus ojos se llenaban de lágrimas-, no te preocupes, pasaré la navidad contigo este año, aunque no recuerde nada. ¿Recuerdas que te dije que me esforzaría?

- ¿De verdad? –pronunció sonrojada en una tierna expresión.

- A-Ah… ¡sí!

Miku sonrió con dulzura y dio un suspiro de alivio.

- Que bien… -susurró cerrando sus ojos, apretando sus brazos alrededor del suyo con más fuerza.

- P-Pero… c-como una… ¿una cita? –tragó saliva en un audible sonido, ya que no se imaginaba a sí mismo en una cita con nadie, ni mucho menos con una chica mayor.

- Bueno, en realidad… como dos amigos que se quieren mucho –inventó Miku mientras se sonrojaba, para que la mentira no fuese tan descabellada-, pero… el término "cita" es más como un nombre, ¿no lo crees? Lo que verdaderamente importa es que la pasaremos juntos esa noche.

- Mmm… supongo que tiene sentido… -pensó Len en voz alta.

- Entonces, ¿te parece a las 11:00 pm en el lugar? –le preguntó con una sonrisa.

- Sí, claro –dijo Len con una media sonrisa.

Miku había engañado a Len a la perfección para que la invitara a salir sin que él se diera ni cuenta, realmente era muy buena en manipular la mente y el corazón de los demás…


- Wow, está nevando –indicó Rin mientras se acercaba a Len con dos tazas para mantener el calor de sus cuerpos en aquella fría tarde de invierno, la cual era también el inicio de sus vacaciones, siendo el término de su último día de clases- Bueno, no me extraña, considerando el frío que hace… Al parecer tendremos una blanca navidad –dijo sonriendo mientras le extendía la cálida taza en su dirección.

- Ah, gracias –dijo Len recibiéndola.

- Y bueno, hablando de navidad… -se incorporó Rin- ¿Qué te gustaría cenar este año? ¿Qué podríamos cocinar? –le preguntó sonriendo mientras tomaba una silla con el propósito de sentarse junto a él

- Voy a pasar la navidad con Miku –mencionó Len tranquilamente, provocando que Rin se congelara-, dijo que lo hacíamos cada año.

Un tenso nudo se formó en la garganta de Rin. El tiempo le pareció haber transcurrido en cámara lenta mientras la taza con agua caliente descendía hacia el suelo, las lágrimas se comenzaron a acumular en sus ojos mientras caía, y se concretaron en un doloroso y ahogado llanto al momento que tocó el suelo en un estruendoso sonido, quebrándose en pedazos. Aquel sonido se prolongó hasta que el tiempo volvió a recuperar su ritmo normal, lo que ocurrió tan sólo cuando la voz de Len se hizo presente.

- ¡RIN! ¡¿Estás bien?! –Exclamó acercándose a ella alarmado- ¿Te quemaste? ¿Te cortaste?

Len tocó el hombro de Rin, quien parecía estar envuelta en una repentina y oscura atmosfera. Él dilató sus párpados cuando sintió el movimiento ocasionado por sus ahogados e inaudibles sollozos.

- ¿Rin? –susurró preocupado al darse cuenta de que su llanto no estaba relacionado con el quiebre de esa taza.

Rin se encontraba de espaldas de Len, mientras que él aún sostenía su hombro. El rostro de la pequeña evidenciaba el dolor, mientras era ahogado por sus eternas lágrimas.

Permanecieron varios segundos en esa posición antes de que Rin pudiera articular palabra o emitir siquiera un sonido sin gemir. Len tampoco se había movido ni un poco a causa del impacto, sin saber tampoco cómo reaccionar.

- No es nada… -pronunció por fin ella- no te preocupes, estoy bien –logró decir ahogando la desesperación de su llanto.

- Rin… -susurró una vez más.

- No importa, yo lo entiendo… yo lo entiendo…

- ¿Rin? –alzó un poco la voz en dirección a Rin, quién estaba abandonando la habitación.

Len se quedó con la mano extendida en dirección a su marcha, sin saber qué decir.

- Rin… -pronunció para sí mismo con tristeza, sin comprender del todo la magnitud de su reacción.

Rin llegó hasta su habitación, cerró la puerta, colocó su espalda contra ella, tragó saliva y se deslizó hasta el suelo. Luego abrazó sus piernas y lloró. Lloró dolorosa y desconsoladamente, lloró tanto que dejó sus piernas completamente mojadas, además de su rostro. Rin lo sabía… sabía que Len no recordaba nada, que pasar la navidad con los hermanos estaba pasado de moda, que era mejor tener una cita de navidad… pero… pero… "Nuestra promesa" pensó mientras sollozaba. El nudo su garganta le causaba dolor cada vez que tragaba, pero no podía darse el lujo de llorar a gritos, a pesar de la profunda necesidad que sentía de hacerlo, para evitar que Len lo notase, o mejor dicho, que se preocupase más, ya que era más que imposible que no se hubiese percatado de su incontrolable llanto de hace un momento, y más aún de su más que lógico y esperado llanto actual. Sentía como si un elefante aplastase su pecho y que una tensa mano apretase su cuello, mientras que en lo único que podía pensar era en fuegos artificiales y en aquella promesa de navidad… aquella olvidada promesa de navidad…


T^T pobre u.u (y continúo haciéndolo xD). Bueno, para los que se enteraron ya (por el one-sot lemmonoso que les prometí y que alfin terminé y subí :P), me iré nuevamente a la playa xD pero no mañana lunes, como se supone que era lo planeado, sino el miércoles, por lo que espero traerles el próximo capítulo para el día de san Valentín :B

LauraGyyKagamine: Kyaa! Feliz cumpleaños! X3! Muchas felicidades n_n Y te agradezco un montón que te tomes la molestia de mandarme un review en el día de tu cumpleaños xD Te mando un abrazo muuuuuuuy fuerte! n_n Y una vez más… *se ruboriza* gracias por ser mi fan… kyaa! x3 Y muchas gracias por tu paciencia para la actualizaciones :)

Bueno, y el resto de la gente, qué hay de ustedes? D: es porque se me olvidó mencionarles en el capítulo anterior lo que sucede cada vez que se van sin dejar un review, verdad? :c xDD No, pero en serio, no desaparezcan, por favor xD Saben que adoro leer sus comentarios :3

Por si no lo recuerdan, sólo por si se les olvidó (xD), cada vez que te vas sin dejar un review una banana es aplastada por una roddo rolla :D, quizás quieran darle el gusto a Rin ahora mismo xD pero el pobre de Len no se lo merece xD

Bueno, sin nada más que decir, el próximo capítulo se titula: "Una navidad sin Len." u.u no se lo pierdan.

Ya saben, si no alcanzo a actualizar para el martes, pues, lo lamento mucho xD Playa, allá voy! :D

xDD Gracias por leer mis fics :3

Bye bye! n_n