Grell salio de la finca y regreso a su reino, " que grosero de Sebastian revisar sus cosas". No era muy tarde aun, el pelirrojo quería terminar de ver el registro para regresar el libro y terminar con este asunto ridículo. La parca roja regreso a la biblioteca, afortunadamente el turno de William ya había terminado así que con suerte ya no estaría rondando en lugar.
Grell regreso a su lugar donde había comenzado a leer antes de irse con su amante del infierno. El pelirrojo abrió el libro nuevamente en la parte donde Madam Red aparece en sus vidas, eran shinigamis y tenían la capacidad de ver los registros en corto tiempo, pero Grell quería tomar todos los detalles sobre la vida de su jefe, la sonrisa y tranquilidad de Grell se convirtieron en duda y angustia, vio como su jefe tomaba su libro de la biblioteca, vio como extorsionaba a Undertaker para que le diera el marcador rosa y la pluma roja, esos sentimientos se volvieron ira, rabia y furia descontrolada, observo cuando el moreno juzgaba sus aventuras con Angelina y el momento en que comenzó a editar su registro, cuando escribió que Sebastian le diera esa terrible paliza y el momento en que lo hizo matar a su amante roja, Grell si se había molestado por el echo de que Angelina no matara al niño, pero no tenia la intención de matarla, fue algo impulsivo y fuera de su poder, ahora lo entendía todo, "ese bastardo hijo de..." "estaba celoso, no podía verlo feliz y lo hizo matar a la única mujer que había amado y seguramente la ultima que amaría" "a pesar de que sabia que el pelirrojo lo amaba el no era capaz de tratarlo bien, le fue más fácil alterar su destino". Grell quería destruir el libro con su guadaña, pero no, eso seria muy humanitario con su desgraciado jefe, quería matar a William con sus propias manos.
La tranquilidad del edificio se convirtió en caos, el pelirrojo invoco su Death Scythe y comenzó a destruir todo, estaba fuera de si, , todo el inmobiliario fue destruido, los otros shinigamis tuvieron que huir, pues quien se enfrentaba a Grell corría el riesgo de ser aniquilado.
Ronald que se encontraba en la biblioteca coqueteando con algunas secretarias presencio la escena y corrió a informarle a su sensei, alguien debía controlar a su senpai.
-Sensei!..., es...Sutcliff senpai,... esta loco.- el joven apenas podía formar palabras por la falta de aire, cuando por fin se calmo le explico a su jefe lo ocurrido en la biblioteca.
William se dirigió lo más pronto que pudo en busca de Grell, los daños causados serian inconmensurables, ni todo el salario del pelirrojo de todo un año podría pagarlos. El gerente llego al lugar y varios empleados estaban afuera del edificio, unos espantados y otros chismoseando la falta de juicio de la parca roja. William se abrió camino entre la multitud y entro al lugar, todo estaba obscuro, no había luz y se podía sentir que lo que se pisaba eran libros y mesas destruidos, de pronto una poca de luz se asomo desde el fondo del lugar, era un registro, William se acerco con mucha cautela pues no se podía ver donde estaba Grell, cuando el gerente llego a la fuente de luz pudo ver a su subordinado tirado en el suelo arrinconado en una esquina observando el registro, la misma escena una y otra vez "el asesinato de Madam Red".
-Sutcliff!.- William trato de sonar tranquilo aunque por dentro tenia miedo por Grell, lo había descubierto, toda posibilidad de ganarse su afecto fue descartada en el momento en que el pelirrojo descubrió las mentiras de su jefe.
-Sutcliff!...- El pelirrojo no respondía, tenia la mirada perdida.
-...Grell!.- Grell alzo la mirada, pero era una mirada enferma, desquiciada.
De pronto y para su sorpresa Grell saco su guadaña y comenzó a atacar a William, en realidad eran golpes sin sentido, sin un objetivo en si. William también invoco su arma y comenzó a defenderse, no quería lastimar más al pelirrojo, aunque el pequeño hombre tenia razón de estar enojado el gerente no quería morir.
-Infeliz, desgraciado!.- Grell insultaba a su jefe , cada vez con peores palabras.
De repente el pelirrojo desapareció de la vista de William, "¿a donde se había metido?", William observo por todos lados, de repente escucho risas, camino hacia ellas y lo que pudo ver fue una sonrisa del gato de cheshire en la obscuridad, era Grell. El pelirrojo volvió a atacar, hiriendo el brazo de su patrón y haciéndolo soltar su guadaña, el pelirrojo la tomo en sus manos, Grell se rió a un más fuerte ante esta acción, William estaba indefenso ante el, Grell desapareció su guadaña y ataco con la de su jefe, atravesó el otro brazo atrapándolo contra un muro, definitivamente Grell podía matarlo ahora.
El pelirrojo se acerco a William, demasiado para su gusto, nunca conoció el respeto al espacio personal, Grell acerco sus labios al oído de su jefe y comenzó a lamerlo mientras hablaba.
-¿Es lo que querías?...
-...¿ Querías tenerme para ti solo?.-El demente segador empezó a moler sus caderas contra las del hombre herido, aunque estaba adolorido, para William era bastante placentero.
Grell tomo la entrepierna de su jefe haciéndolo gritar de dolor, después robo sus labios para hacerlo callar, fue un beso cargado de energía, salvaje, pero muy doloroso, el pelirrojo mordió la lengua de su amante, como si quisiera arrancársela pronto el sabor a cobre inundo sus sentidos, William pateo a Grell para alejarlo y escupió un trozo de carne con sangre, "ese sádico enfermo".
Grell cayó a lo lejos se había golpeado la cabeza contra un estante de libros quedando inconsciente William se acerco al pelirrojo tomando nuevamente su guadaña, se inclino para ver de cerca el rostro del pelirrojo, era tan tranquilo y "hermoso", "¿porque las cosas no podían ser distintas?", William pudo haber matado a su subordinado en ese momento de haberlo querido, pudo alegar defensa propia y salir libre sin castigo, después de todo la parca roja se estaba volviendo un problema para todo el despacho, pero no lo hizo, solo se quedo contemplando el rostro de su ex amante, muy tonto de su parte, un shinigami siempre debe mantener la guardia alta, el gerente abrió mucho sus ojos, solo sintió una fuerte punzada en su cuello, el pelirrojo había clavado sus filosos dientes en sus garganta, esa dentadura era tan peligrosa como una guadaña más no mortal, Grell solo fingió estar desmayado.
La sangre inundo la boca de la muerte roja, haciéndolo volver en si, haciéndolo consciente de sus actos, el pelirrojo soltó a su jefe y escupió la sangre a un lado, solo se escucho el ruido sordo del cuerpo de William golpeando el duro y frió suelo, la obscuridad de la biblioteca fue iluminada por el brillo de un cinematic record, la película comenzó a salir del pecho del hombre que yacía en el suelo, a Grell no le interesaba ver esos recuerdos, y a se los sabia de memoria, se monto a horcajadas sobre William, tomo su guadaña y la encendió, estaba dispuesto a cortare la cabeza a su patrón, de no ser porque pudo escuchar su voz salir del registro, este cinematic record iba más rápido de lo normal.
Grell se vio a sí mismo siendo salvado por William de las garras de Michaelis, se vio en la oficina de su jefe mientras este comenzaba a curar sus heridas, Grell no había visto estas escenas aun, al ver las acciones de su jefe editando su libro el pelirrojo no quiso saber más. Grell se vio siendo regañado por marcharse con su amante roja y coquetearle al mayordomo del infierno pero se podía oír algo de tristeza, "miedo" y preocupación en la voz de William, el hombre lo atendía de forma tierna, curo y cuido de el hasta que se repuso, abogo por el durante el pequeño juicio del caso de Jack el Destripador, se vio salvado en innumerables ocasiones por su patrón, William no tenia como pagar el echo de que el pelirrojo lo salvo del registro vengativo de Thomas Wallis, siempre estaría en deuda con la parca extravagante.
Grell estaba hipnotizado por las escenas, muy distraído, en ese momento el registro regreso a William y este se abalanzo sobre el pelirrojo quedando ahora sobre el, lo tomo por el cuello con una mano y con la otra formo un puño con el que comenzó a golpear el rostro de su afeminado subordinado, William había perdido el control, estaba furioso, también quería matar al pelirrojo, estaba cansado, sí Sutcliff no quería recordarlo estaba bien, que se vallan al diablo Grell y Sebastian.
William se detuvo, pudo ver lagrimas rodar por las mejillas de Grell, "¿por que lloraba el pelirrojo?", el gerente se levanto, observo desde arriba su agresor que no paraba de sollozar, William tomo ambas guadañas confiscando en ese momento la de Grell, al ser el gerente tenia el poder de invocar las guadañas de sus subordinados aunque estos las tuvieran en su poder.
William debía ser atendido de inmediato sí no quería que la herida causada por su guadaña se infectara, le dolía su cuerpo, pero en su lugar tomo en sus brazos al pequeño hombre rojo como si se tratase de un niño asustado y lo presiono fuerte contra su pecho, pudo sentir como su camisa se humedeció por las lagrimas de su subordinado.
Grell estaba en shock, no entendía que pasaba con el, "¿donde estaban sus recuerdos?", definitivamente William no era su persona favorita, pero se veía en la película que ambos disfrutaban de su compañía mutua, más cuando estaban solos, William era muy diferente, lo trataba con cariño. El pelirrojo se sintió levantado del suelo, William lo tenia en sus brazos, fue una sensación reconfortante, por lo regular cuando estaba cerca de su jefe solo sentía miedo y estrés pero ahora se sentía más seguro en sus brazos, recargo la cabeza sobre su pecho, podía oír el latido de su corazón, era tranquilo, a pesar de la batalla a la que se habían enfrentado hace unos instantes el ritmo del corazón de William era pacifico, casi relajante. Grell se quedo dormido, le recordó a cuando era niño, en los momentos en que se sentía temeroso y corría a los brazos de su padre buscando protección.
Pronto la obscuridad del recinto se desvaneció, William abrió las puertas de la biblioteca para salir del lugar, el moreno entrecerró los ojos ya que la luz del día le lastimaba la vista. Todos los curiosos shinigamis estaban sorprendidos al ver salir al gerente con el pelirrojo en sus brazos, "¿lo había matado?" William siguió avanzando hasta que un mayor lo detuvo tomándolo del brazo, el rumor del desquiciado amanerado llego a oídos de sus superiores, realmente el pelirrojo era un problema últimamente y si Spears ya no podía controlarlo deberían recurrir a métodos más agresivos, tal ves hasta verse obligados al exterminio del menor.
-Spears.- El mayor hablo, quería un explicación.
-Todo esta bien señor, Sutcliff ya esta bajo control, como ya he presentado en un informe el fue manipulado por un demonio, pero ya lo tengo bajo control, el es mi responsabilidad ahora.- William explico mientras presionaba más el pequeño cuerpo contra el, no dejaría que le quitaran al pelirrojo, el moreno trato de calmar a su jefe.
- En ese caso señor Spears, ambos se harán cargo de los daños, los gastos se descontaran de sus salarios.- El viejo dijo y dejo ir a sus empleados, ahora debía de hacer el recuento de los daños.
Las mejillas del pelirrojo se encendieron, "William lo estaba protegiendo", un sentimiento enfermo se aferro a su mente, hace un rato el quería matar a William y William también intento matarlo y ahora lo ¿protegía?, de verdad tenían una relación enferma.
William se dirigió a la casa de su subordinado, nuevamente visitaba ese pequeño gran infierno rojo, entro al apartamento y se dirigió a la alcoba, recostó al pelirrojo en la cama.
-Grell...- William llamo al ver que Grell tenia los ojos abiertos pero miraba a ningún lado, no recibió respuesta, William acomodo al pelirrojo y se acurruco junto a el, con la espalda del pelirrojo pegada a su pecho, no le importaba ya nada, ambos estaban agotados y heridos, necesitaban dormir.
