Capitulo 11. Locura
para Radko
Ya habían pasado de las 4 cuando Kai salió de las oficinas del banco. Estaba cansado y estaba preocupado por Yuriy, haberlo dejado al cuidado de Bryan no había sido la idea mas brillante del dia...
Se apresuró para llegar rápido al café, deseando que el pelirrojo estuviera ahi esperándolo como habían planeado. La tormenta aún no disminuía y podía escuchar los truenos a pesar del fuerte golpeteo que producía la lluvia en el techo del edificio.
Cuando llegó al lugar del encuentro se sintió aliviado al ver que los dos estaban ahí, pero sintió un escalofrío al darse cuenta de que no estaban solos. Y la persona que estaba acompañándolos era aquel al que más odiaba en el mundo. Incluso más que a Boris... por culpa de ese tipo estuvo a punto de morir varias veces durante sus entrenamientos en la abadía, era un peligro tanto para Kai como para Yuriy.
"Al fin llegas" -le dijo Bryan cuando Kai se acercó a la mesa
"Hmn... ¿Que haces aquí, Brooklyn?" - a Kai le sorprendió la forma en que Yuriy estaba mirando al otro pelirrojo, había un extraño miedo en sus ojos y se veía algo nervioso, tal vez podía recordar...
"Sólo vine a visitar Rusia, pero dentro de unos días regresaré a Alemania" - le contestó, sin dejar de observar a Yuriy.
Esto hizo que Bryan y Kai se vieran entre ellos, confundidos. ¿Por qué Brooklyn y Yuriy se miraban de esa manera? Lo que Brooklyn reflejaba en su rostro era incredulidad, diversión y burla... mientras que el otro solo observaba con temor.
"Vámonos" -ordenó Kai
Yuriy se levantó de la silla aún viendo a Broolyn, quien lo imitó. Bryan recogió todo y siguió a Kai quien había comenzado a caminar hacia la salida.
El ojiazul aceleró el paso cuando vió que el de ojos esmeralda se acercaba a él. Cuando llegó junto a Bryan lo tomó de la mano y giró hacia atrás para ver a Brooklyn. Éste también estaba caminando más rápido y hacia él. Soltó a Bryan y corrió con Kai, aferrándose a su brazo y girando para ver a Broolyn, pero éste se había quedado a un lado del ojos lavanda.
Bryan sonrió al ver la infantil actitud del ojiazul, pero la sonrisa desapareció cuando vio la expresión del otro pelirrojo, tenía una mueca de burla y altanería, y no apartaba su vista del trasero de Yuriy.
"Deja de molestarlo" -lo regañó
"¿Qué le paso a Tala? Esta totalmente diferente a como lo recuerdo"
Él no sabe.
Bryan se reservó el derecho a contestar, fingiendo que no lo había escuchado.
El celular de Kai comenzó a vibrar y cuando contestó le sorprendió escuchar la voz de Boris.
"Hola Kai"
Volteó a ver a Bryan y movió los labios, pero sin hablar le dió a entender "es Boris".
Brooklyn también se dio cuenta y se puso a un lado de Kai, en donde no estaba Yuriy.
"Quiero hablar con él" -le gritó a Kai, de forma en que Boris lo escuchara.
"¿Ese es Brooklyn?"
Kai frunció el ceño. Sin contestarle le dió el celular. Giró a ver a Yuriy finjiendo que no le prestaba atención a su plática, pero eso era lo único que le importaba en ése momento. Escuchó algo que incluía palabras como vacaciones rusia kai bryan tala diferente y cosas sin importancia. Fue hasta que escucho mansión de Kai que volteó a verlo y negó con la cabeza, él no iba a dejar a otro intruso entrar a su hogar. Ya bastante tenía con Bryan ¿Y ahora Brooklyn? No sabía como no se había vuelto loco con tanto estrés.
Por su parte, Bryan no perdía de vista lo que estaba sucediendo. Por la actitud de Kai podía imaginarse de lo que Brooklyn y Boris estaban estaban hablando. También notó como Yuriy soltó el brazo de Kai para poder observar a Brooklyn. Lo hacía sin darle mucha importancia a la plática, pero con miedo.
Kai se detuvo sin avisar, haciendo que las dos bellezas pelirrojas siguieran avanzando sin notarlo, y continuó cuando Bryan llegó a su lado.
"¿Va a ir a la mansión tambien?" -le preguntó el peliplatinado
"No" -contestó Kai con seguridad.
Dos horas despues los cuatro entraron a la mansión.
"Es un lugar muy grande" -le comentó Brooklyn- "No me gusta"
"Nadie te invitó a venir" -Kai cerró la puerta y ordenó que preparan otro cuarto más.
Yuriy se agachó con Voltaire y le mostró a la serpiente todo lo que le había comprado.
"Sigues siendo incapaz de desobedecer una orden de Boris¿no es asi, Kai?" -sonrió al ver la expresión del peliazul.
"Si no te gusta entonces lárgate, por mí mejor"
Bryan fué a su cuarto y le dijo a Kai que iba a bajar para la cena.
Kai, Yuriy y Voltaire fueron a la habitacíón del primero despues de mostrarle a Brooklyn donde iba a dormir.
"¿Quién es él, Kai?" le preguntó Yuriy sentándose en la cama y acariciando a Voltaire, quien lanzaba extraños sonidos que le indicaban al pelirrojo que le estaba gustando.
"Alguien con quien no debes estar nunca" -encendió la tele y se sentó a un lado de Yuriy, observando a la serpiente que le había causado tantos problemas ése día
"¿Por qué dejaste que viniera? No me cae bien. Es peor que Rei."
Kai le sonrió.
"¿Te había dicho lo hermoso que te ves hoy?" -le comentó a la vez que acariciaba su cabello
"Bryan lo hizo" -le respondió- "Pero me gusta mas que lo digas tú"
El mayor alzó su rostro con intención de besarlo, y al principio parecía que Yuriy estaba de acuerdo con ello, pero luego bajó su cara y señaló la televisión.
"Ahí es donde estuvimos" -le dijo mirando hacia la televisión
Kai vió las imagenes que estaban proyectando del GUM hecho pedazos. Entonces apagó la televisión.
"Te amo, Yuriy" - hizo a un lado la serpiente y lo tomó de las manos, sonriendo ante el sonrojo del ojiazul
"¿Mucho?"
"Mucho" -lo tomó de las mejillas y le dió un rápido beso en la frente
"Más que a mi vida" -le dijo después y correspondió al abrazo que Yuriy le dió despues de que hubiera dicho ésto.
"Yo tambien te amo" -el ojiazul cerró los ojos y sonrió al sentir la calidez del pecho de Kai, sus brazos en su delgada espalda y la respiración del mayor en su frente. "Mucho mucho mucho mucho"
Y continuaron diciéndose palabras hermosas hasta que Kai ya no pudo más y sacó a la serpiente del cuarto. Luego regresó a la cama y recostó a Yuriy en ella, sin dejar de besarlo.
Sujetó su pequeña cintura y sintió las manos de Yuriy ponerse suavemente sobre las suyas, sus pequeños dedos haciendo presión para aumentar la fuerza del agarre.
"¿Te das cuenta de lo que vamos a hacer?" -le preguntó Kai, pero aunque le respondiera negativamente, ya era demasiado tarde y no podía detenerse. Iba a hacerle el amor a Yuriy en ése momento.
"No estoy seguro del todo, pero quiero hacerlo" -y eso fué suficiente para que continuara con su deseo.
Le quitó la chamarra y despues la playera, dejándo libre su pálido torso. Probo cada parte de él, excitándose con los gemidos de placer que soltaba el pelirrojo, sintiéndo como el miembro de Yuriy y el suyo comenzaban a reaccionar.
"Si te llegas a sentir incomodo o te lastimo, dímelo" -le pidió Kai cuando le quitó el pantalón
"Sí, está bien" Yuriy cerró sus ojos cuando sintió que Kai le quitó los boxers. No era la primera vez que estaba desnudo con él, pero sabía que ahora ya era algo más. Que lo que estaban haciendo era... extraño e increible, mejor que cuando había hecho parecido con Bryan en la mañana.
Soltó un fuerte gemido que se escuchó por toda la habitación cuando sintió la lengua de Kai recorrer su miembro en un rápido movimiento desde la base hasta la punta. Se sentía delicioso.
Kai se quitó el pantalón cuando lo sintió ya muy ajustado de su entrepierna.Se quedó unicamente en boxers y buscó una posición cómoda entre las piernas de Yuriy.
"Kai... ah"
Suspiró cuando el mayor se lo metió todo a la boca. Sintió como Kai utilizaba sus labios para recorrerlo suavemente de arriba a abajo, haciendo que fuertes y extrañas sensaciones viajaran desde su miembro, por su columna, hasta su boca, en donde salian en forma de deliciosos gemidos que llevaban a Kai a la locura.
"Si ah si ahh ahh Kai"
Mientras seguía dándole placer a Yuriy metió sus manos abajo de sus gluteos y los acarició con fuerza, apretando un poco aqui y otro poco allá, sabiendo que el ojiazul disfrutaba más de eso de lo que él mismo lo hacía.
Y es que el hecho de estar teniendo relaciones con Yuriy hacia que todo valiera la pena. El escuchar su nombre en forma de gemido, ver la total forma en que se entregaba su boca y a sus manos lo volvían loco. También sentía su miembro bastante activo, pero antes tenía que estimular bien al pelirrojo por que podía lastimarlo, además de que no estaba totalmente seguro de que estuviera correcto penetrarlo tan pronto. Pero eso cada vez importaba menos, ya se había hecho a la idea de que Yuriy iba a dejar que lo tomara y ambos lo iban a disfrutar más que ninguna otra cosa que hubieran hecho antes.
Sus labios seguían complaciendo a Yuriy, mientras sus manos se acercaban cada vez más a su entrada, pero por la posición en la que estaban era dificil acceder a ella.
"Dobla tus rodillas y levanta tu cadera" -le ordenó, y espero a que Yuriy obedeciera para continuar
El pelirrojo hizo exactamente lo que él quería, poniéndose en la forma perfecta para que Kai pudiera seguir haciéndole oral pero tambien puediera estimular su entrada.
Kai sintió una fuerte y deliciosa contracción cuando vió la angosta entrada de Yuriy y se imaginó a sí mismo disfrutando de ella, penetrándolo con embestidas fuertes y rápidas que los llevarían a los dos al mejor e inolvidable orgasmo que hubieran tenido hasta ese momento.
Entonces recordó cuando Yuriy le había dicho que Boris era su amante favorito y como él se había enojado tanto hasta el punto de atacarlo por los celos... y se sintió terriblemente mal por eso.
"Te amo demasiado, más que a cualquier cosa, te daría cualquier cosa que me piedieras... te quiero mucho, te necesito para ser feliz. No quiero a nadie más a mi lado que no seas tú"
"Tu eres lo que yo mas quiero, Kai. Eres mi mejor amigo y esto que me estas haciendo es lo mejor que he sentido en mi vida."
Kai sonrió.
"Si te quedas conmigo te haré ésto todas las veces que tú quieras"
Yuriy alzó su rostro y miró a Kai.
"¿Puedes continuar?"
Kai soltó un suspiro y comenzó a lamer los muslos de Yuriy desde poco más arriba de la rodilla, hasta llegar a su miembro y ahí continuo con su tarea. Sentía cada vez más contracciones en el miembro de su chico, como los gemidos de Yuriy tenían cada vez más fuerza y arqueaba más su espalda con cada movimiento que hacía.
Yuriy sintió una extraña punzada de placer en su vientre y supo que algo delicioso iba a pasar.
Y asi fué.
Llegó al orgasmo en la boca de Kai, olvidando todo lo que existia en ése momento.
El tiempo se detuvo, su cuerpo parecía no pesar nada, pero tan rígido que le costaba respirar. No pudo evitar que sus manos se cerraran en puños, que su cadera hiciera extraños movimientos para profundisar la sensación y definitivamente necesitó cerrar sus ojos, sustituyendo la imagen del cuarto en donde estaban por el rostro de Kai a punto de besarlo.
Nunca supo si Kai lo besó o no, ya que su orgasmo fué tan fuerte que todos sus pensamientos se centraron en él, su miembro y sus contracciones fueron todo su universo por unos segundos.
Era delicioso.
Fué cuando acabo su orgasmo que se dió cuenta de lo mucho que había disfrutado.
"Eso estuvo muy bien"
Le dijo a Kai, aún inundado en placer.
"Aún hay algo mejor..."
El mayor introdujo suavemente en la virgen entrada de Yuriy.
Él soltó un pequeño grito que Kai no supo si era de placer o de dolor.
"¿Te lastimé?" -le preguntó, retirando su dedo suavemente.
"Dolio un poco, pero se sintió bien" le contestó Yuriy sinceramente. Se dió cuenta de que tenía lágrimas en sus ojos.
Kai tuvo más cuidado la segunda vez. Lo hizo aún más lento, hasta que introdujo el segundoy Yuriy soltó otro grito un poco más fuerte. Pero le dijo que continuara.
El miembro de Kai tenía un tamaño delicioso y tres dedos no se comparaban con él, aún así era la única y la mejor forma en que podía preparar a Yuriy para lo que vendría.
Cuando hubo retirado sus tres dedos levantó su cuerpo hasta quedar frente a frente con él.
"Eres mi vida" le dijo Kai a la vez que besaba la punta de su nariz. "Te amo... siempre lo he hecho y siempre lo haré"
Yuriy lo abrazó. "Yo tambien te amo muchisisisisimo. Eres mi Kai"
El mayor acarició los labios del pelirrojo.
"Lo que voy a hacerte es algo que no le haré a ninguna otra persona Yuriy, y no dejaré que nadie más te lo haga a tí. Es un pacto entre tú y yo... es algo completamente nuestro."
"De Yuriy y de Kai"
"Si, de los dos"
Yuriy sonrió. Kai lo hizo tambien, pero aunque Yuriy cerró los ojos, Kai nunca dejó de apreciar el hermoso rostro que su amante tenía. Quería estar con él para siempre.
"Acuestate boca abajo" -le pidió en un susurro en su oido y se hizo a un lado para que Yuriy pudiera hacerlo. Luego se volvió a colocar encima de él.
Recorrió con la punta de sus dedos la hermosa espalda del ojiazul, sintiendo la piel mas suave y deseable que había tocado en su vida. Pero ya lo sabía. Yuriy era perfecto en todos los aspectos. Y había nacido para pertenecerle. Para que se amasen eternamente.
Penetró a Yuriy lo más lento que pudo, recibiendo un arqueamiento de espalda y suspiros como respuesta, pero Yuriy nunca le pidió que se detuviera. Cuando estuvo totalmente adentro acarició el cuello de Yuriy y le susurró al oido.
"Esta es la muestra de amor más grande que existe"
Yuriy cerró sus ojos.
"Quiero que nunca acabe" -le pidió Yuriy -"Quiero ser tu amor siempre"
Kai sonrió.
"Solo tú serás mi amor... por toda mi vida. Nadie más que tú, te lo prometo. Ahora prometeme que nunca dejarás que nadie más que yo te toque, ni te bese. Solo yo puedo cuidarte, solo yo puedo vivir para ti"
"Te lo prometo"
Y con esto aclarado Kai regresó a donde había dejado todo.
Retiro un poco su miembro, pero sin sacarlo completamente, se sintió satisfecho al ver que no había ni una muestra de sangre en él.
Volvió a penetrarlo, esta vez un poco más rápido, esta vez escuchando gemidos más profundos de la garganta de Yuriy. Vió como su mano apretaba la colcha sobre la que estaban y tenía los ojos fuertemente apretados.
"¿Te duele?" Kai lo hizo por tercera vez, está vez aún más rápido y profundamente.
"Me gusta" Respondió el pelirrojo.
Kai ya había perdido la cuenta de cuantas veces lo había penetrado cuando Yuriy gritó.
Era el sonido más hermoso que había escuchado en su vida. Había sido un grito de placer intenso, incontrolable y orgasmico. Eso hizo que él comenzara a sentir el calor en su vientre y el ritmo de sus contracciones le indicaban que acabaría pronto.
Pero Yuriy le ganó, tuvo un segundo orgasmo con Kai y ésto provoco que su entrada se contrajera aún más, haciendo todo aún más delicioso para Kai, quien terminó dentro de Yuriy, pero se salió de él para ver el cuerpo de Yuriy abajo de él y su propia esencia cubriendo la entrada de la persona que más amaba en el mundo.
Se acostó sobre él, sujetándo sus manos y entrelazando sus dedos.
"Te amo Yuriy" -le dijo suavemente
"Lo se, me lo has dicho como mil veces hoy"
"Y nunca dejaré de hacerlo" -le contestó Kai
Se acostó a su lado y siguió diciendole cosas hermosas y completamente sinceras, hasta que Yuriy comenzó a quedarse dormido.
"Vamos a darnos un baño y luego bajamos a cenar"
Yuriy abrió los ojos.
"Solo si te bañas conmigo"
Kai acarició su mano.
"Claro que si"
Se levantaron de la cama y en lo que Kai abría la llave del agua Yuriy recogía toda la ropa tirada y la ponía en el bote de la ropa sucia. Kai observó todos sus movimientos, y cuando Yuriy se agachó puedo apreciar su entrada y notó que no había sangre.
Eso significa que Yuriy no era virgen cuando yo lo tome. Que ya ha tenido relaciones con otros... y que no fui yo el primero en disfrutar de su cuerpo. Boris... Voltaire, mi abuelo, no la serpiente, Bryan quizas...
Entonces Kai se dió cuenta de algo muy importante.
Tal vez no fui el primero en penetrar el cuerpo de Yuriy, pero soy el primero, el unico que le ha hecho el amor y a Yuriy, que es a quien amo, no a Tala como todos los demás.
Kai entró primero a la amplia regadera, donde no solo caía agua del techo, si no tambien de pequeñas regaderas que había en las paredes, haciendo que el ruido no los dejara escuchar lo que decían.
Aún así, el mayor tomó shampoo en sus manos y comenzó a esparcirlo por todo el cabello de Yuriy. Él hizo lo mismo con el de Kai, jugando a ver quien podía hacerlo más rápido. Entonces a Yuriy le entró un poco en los ojos y los cerró con fuerza. Kai se dió cuenta y despues de quitarse el shampoo de las manos comenzó a acariciar los ojos del mas pequeño, removiendo suavemente el shampoo de ellos.
Yuriy le dió las gracias con un beso y siguieron bañándose el uno al otro.
Cuando Kai empezó a limpiar su entrada, Yuriy soltó un gemido de dolor.
"Te va a doler hasta mañana" -le comentó Kai- "Para la siguiente me aseguraré de tener lubricante para que no te duela tanto"
"Está bien Kai" ahora fué Yuriy quien llevó sus propias manos a la entrada de Kai. "¿A ti nunca te lo han hecho?"
"No, me gusta más hacerlo..."
"¿No me dejarías hacertelo?"
Esta pregunta lo tomó por sorpresa. No pensaba que algo así fuera importante o tuviera significado para Yuriy.
"Si quieres hacerlo, por mí estaría bien... pero prefiero ser yo quien lo haga, Yuriy. Aún así... si algún día quieres... pero tenemos que practicar más¿te parece?"
Yuriy sonrió.
"Si"
Tardaron casi una hora bañandose, con el pretexto de Yuriy de que se sentía sucio para que Kai siguiera acariciando su cuerpo.
Ya al final, cuando salieron, Kai cubrió a Yuriy con la toalla y luego se cubrió a él mismo.
El pelirrojo dejó que Kai lo vistiera, haciendolo con mucho con cuidado y cariño, acariciando su piel lo mas que podía entre cada prenda que le ponía.
Cuando terminó de vestirlo, Yuriy puso una pelicula de las que había comprado con Bryan, Thirteen y esperó a que Kai tambien se pusiera su ropa para que bajaran a cenar.
Bryan ya estaba cenando cuando ellos llegaron. Voltaire estaba sobre sus piernas, dormido.
Kai se sentó en la esquina de la mesa y Yuriy a un lado, exactamente frente a Bryan.
"Te ves extraño" -le dijo el pelilavanda al menor
"¿Por qué?"
Bryan no supo como explicarselo.
Yuriy tenía la mirada mas dulce que le había visto en todos los años de conocerlo, sus pupilas estaban extrañamente dilatadas y un ligero brillo invadia sus ojos; parecía que estaban hechos de cristal... tambien tenía una notoria sonrisa en sus labios, dejando ver un poco sus dientes y el movimiento que hacian al respirar. Su cabello estaba húmedo y una que otra gota había dejado un rastro en la frente del pelirrojo.
"Parece que estas feliz" - le dijo por fín, sin encontrar palabras mas exactas para explicarle la hermosa imagen que estaba frente a él.
"Tiene motivos para estarlo" -dijo Brooklyn al entrar al comedor, sentándose junto a Yuriy
Kai lo miró con desprecio, no quería que se acercara para nada a su chico, ni que le hablara, que ni si quiera lo viera. Había decidido que soportar la incómoda presencia de Bryan iba a ser parte de los 19 días que aún quedaban, y con suerte se iba a marchar. Pero tener que aguantar a Brooklyn iba a ser... una locura.
Almenos él se iría dentro de 5 días, y uno estaba a punto de acabar.
Lo único que le daba animos era ver a Yuriy. Como Bryan había dicho, se veía extremadamente feliz y hermoso, como jamás lo había visto. Y eso era por lo que habían hecho hace algunos momentos, por que ambos habían accedido a demostrarse... que se amaban, y Kai no iba a olvidarlo nunca, menos dejar que ésa fuera la única vez que algo así sucediera. Quería ver a Yuriy de esa manera todos los días. Aunque Bryan, Brooklyn y Boris trataran de apartarlo de su lado, Yuriy era su vida, e iba a morir defendiéndola.
"¿Que motivos?" - a Bryan tampoco le agradaba la idea de la cercanía y el interés que mostraba Brooklyn por Yuriy. Y ahora menos, ya que parecía que sabía algo que él no. Y odiaba sentirse inferior a él. Nadie iba a impedir que se llevara al pelirrojo de ahí, lejos de Kai y de Boris... para que estuviera con él para amarlo y cuidarlo. Y Bryan iba a amarlo eternamente.
"¿No escuchaste?"
Les sirvieron la cena a los que faltaban, reinando el silencio por unos segundos, para despues retomar la plática y hacer que el ambiente se volviera únicamente más estresante.
"¿Escuchar que?" -Bryan comenzaba a hartarse. Aunque sabía al punto que el pelirrojo de ojos esmeraldas quería llegar. No, no había escuchado, pero por la actitud que los tres mostraban podía estar seguro de lo que había pasado.
"Eres increible, Kuznetzov. Los gemidos de Yuriy se escucharon por toda la casa."
Kai no pudo evitarlo y tosió el pequeño trago de agua que le había dado a su vaso. Yuriy se sonrojó y sonrió nerviosamente, no recordaba haber gritado tanto... pero la reacción de Bryan nadie se la esperaba.
Comenzó a reirse. Fue algo fingido, pero nadie mas que él lo supo. Su risa sí se escuchó por toda la mansión, haciendo que Brooklyn riera tambien, seguido de Yuriy quien lo hizo por que las risas de los mayores se le contagiaron, y no podía ocultar la alegría que sentía en ése momento.
El único que se mantuvo serio fue Kai.
"No entiendo el motivo de tu risa, Bryan" -le dijo cuando todos se callaron.
"Yo no escuché nada... pero hubieras visto en la mañana cuando Yuriy y yo nos quedamos solos en la cama de mi cuarto... ahí sí grito, como nunca lo había hecho gritar, sus gemidos eran... mmm -se lamió los labios -... deliciosos. Ya sabes, Yuriy... cuando quieras repetirlo sería un placer."
Kai se levantó de su silla, furioso.
"¿Que estupideces estas diciendo, Kuznetzov?" -Pronto, la idea de Kai de ser la primera vez de Yuriy se desvaneció completamente. Pero no quería que eso fuera verdad, nadíe más que él podía tocarlo, y ahora Bryan hablaba de él como si... fuera cualquier cosa.
"Ah... Kai, parece que Yuriy no te mencionó nada sobre nuestra aventura matutina" -soltó lo que tenía en las manos, listo para responder si Kai decidía aventarse sobre él, algo que iba a suceder... pero que quería que pasara. Yuriy iba a ver lo agresivo que podía ser aveces, y la falta de control que presentaba cuando se enojaba. Además tambien quería golpear a Kai por haber estado con Yuriy.
"¿Que pasó en la mañana, Yuriy?" -le preguntó al pelirrojo, notándo como evitaba su mirada y la fijaba en Bryan
"Yo... este..." el ojiazul no podía contestarle, la verdad era que no tenía idea de como podía llamarse lo que había hecho con Bryan. Pero no pensaba en ello como algo malo. Había sido parecido a lo de Kai... pero no tanto, aunque había sentido algo parecido. Aunque con Kai había sido mucho mejor. - "¿Kai, como se llama lo que hicimos?"
El peliazul se sorprendió. Kuznetzov idiota. No podía creer que tambien hubiera hecho el amor con Yuriy. Iba a matarlo.
"Hicimos el amor" -respondió Kai
"Sexo" -Dijeron Brookyn y Bryan al mismo tiempo
"Pues... no hicimos eso igual, pero fue algo así, tambien me gusto mucho" -terminó Yuriy
Bryan no se dió cuenta cuando el puño de Kai le había dado en el rostro. El golpe había sido seco y directo y ahora su labio estaba sangrando, el dolor fue tan profundo que no pudo evitar tampoco cuando un segundo golpe lo arrojó al piso. Kai se acercó a él antes de que pudiera levantarse, pero no volvió a atacarlo.
"Te dije que no quería que tocaras a Yuriy. Pensé que podía confiar en tí, Bryan... pero al parecer no quieres entender las cosas por las buenas."
Bryan detuvo el tercer golpe y tiró a Kai al piso, se subió sobre él y estuvo cerca de darle un puñetazo en el estomago, pero Brooklyn lo detuvo y Yuriy ayudó al peliazul a levantarse. Pero no dejó que volviera a atacar a Bryan.
"Ustedes no hicieron el amor" -le dijo Bryan con un acento extraño, ya que el labio le dolia mucho para hablar.
"Si lo hicimos"
Brooklyn no dejaba que Bryan se aventara sobre el otro, soteniéndolo de ambos brazos con toda la fuerza que podía reunir. Por su parte, Yuriy solamente sujetaba a Kai del estomago, su agarre era muy sólido, aunque a Kai no le hubiera costado trabajo hacerlo a un lado, tendría que lastimar a Yuriy para lograrlo, y eso era lo que menos quería.
"Ustedes no pueden hacer el amor si Yuriy nisiquiera sabe lo que es amar, por más que lo niegues Kai, Yuriy no te ama. Ni él ni Tala han amado a nadie jamás. Ni nunca lo harán por que no pueden."
Yuriy no entendió lo que Bryan dijo.
"Esa es una de las cosas que nunca vas a entender" -Kai sonrió -"Ellos pueden hacerlo, aunque su forma de sentirlo sea diferente a la nuestra. Yuriy puede amar... y tú no eres nadie para decir lo contrario."
Brooklyn aflojó su agarre cuando sintió que Bryan caía al piso.
"Ellos no pueden... por que Tala nunca me amó a mí, por más cosas que hiciera y por todas las veces que me sacrifiqué por él... me quería, si, pero no me amó nunca... ¿Por qué Yuriy debería de amarte a ti?"
"..."
"Tu no has hecho nada por él..."
Yuriy tambien soltó a Kai. Caminó hacia Bryan, a pesar de que el peliazul intentó detenerlo, logró soltarse y se agachó con Bryan.
"No entiendo lo que dices... pero no soy lo que yo creo que tu crees que soy. Si puedo amar, amo a Kai... y él ha hecho muchas cosas por mí, me cuida y me quiere... y eso es mucho para mí, él es mi mejor amigo."
Acarició la mejilla de Bryan.
"Yo tambien te quiero a ti" -le afirmó Yuriy con una sonrisa y después lo abrazó.
Bryan no sabía que hacer.
Estoy seguro de que todo lo que dice es mentira.
Pero no sabía que lo que Yuriy decía era totalmente cierto, él realmente amaba a Kai... pero Bryan estaba confundido. Él pensaba que amor era lo que él sentía por Tala. Y eso no era amor. Bryan siempre pensó que lo era, pero estaba equivocado. Tala era solo un reflejo externo de Yuriy... y él siempre había estado enamorado de él.
Era tan confuso... pero aún así tambien lo abrazó.
Kai se sentía extraño. Las palabras de Yuriy lo habían hecho darse cuenta de lo bien que estaba saliendo todo respecto a su relación, pero al mismo tiempo no le gustó para nada la forma en que había abrazado a Bryan. Y un escalofrió recorrió su espalda.
¿Celos?
Ojalá hubiera sido solo éso.
Despues de la pelea, y despues de que cenaran... Kai pensó que debía hablar con Bryan.
Dejó a Yuriy viendo la pelicula en su recamara y fué a la de Bryan. Pero para su sorpresa, él no estaba ahí.
Buscó por toda la mansión, pero nadie sabía en donde estaba. No le preocupo tanto hasta que le dijeron que el garage estaba abierto y faltaba el Mercedes. Entonces se dió cuenta del problema en que se había metido. Por él, Kuznetzov podía suicidarse cuando quisiera, pero no en su carro. Eso no lo iba a permitir.
Pero no podía dejar a Yuriy solo con Brooklyn en la mansión. Tampoco podía llevar solo a Yuriy, aún no sabía cuales eran los verdaderos planes del pelirrojo de ojos esmeralda. Y dejar solo a Yuriy en la mansión tampoco era una opción.
Así que diez minutos despues los tres ya estaban sobre otro de los carros de Kai, uno que no era tan rápido, pero que era muy bueno para andar sobre el hielo y la nieve.
Seguía el camino que las huellas de las llantas del Mercedes habían dejado. No sólo las reconocía, si no que Kuznetzov era el único loco que podía salir con una tormenta tan fuerte.
Las marcas de las llantas seguían unos 40 kilometros más hacia el centro de la ciudad, pero de un momento a otro desaparecieron. Kai se detuvo justo encima de ellas, sin ver nada más hacia adelante.
Hacia su izquierda, despues del camino de regreso, había un cerro, y junto a ellos, a la derecha un barranco...
Yuriy estornudó, nisiquiera se habían puesto otra ropa, ambos seguían en pijama.
"Hay que regresar, Kuznetzov no muere tan fácil" -le dijo Brooklyn, quien iba atrás. -"Me estoy congelando"
Kai accedió cuando Yuriy volvió a estornudar. Cuando ya iban de regreso, escuchó las sirenas de una ambulancia acercarse, pero podía ver todo el camino hacia adelante y no había ningun auto, pero hacia atrás le tapaba el cerro. Se fijó todo el tiempo en el retrovisor, pero nunca vió a la ambulancia, el sonido se desvaneció cuando se alejaron del lugar donde acababa el rastro de las huellas.
Brooklyn y Kai tenían una idea de lo que había pasado, pero a ninguno le importaba mucho Kuznetzov... y si era real lo que "temian" entonces se lo merecía.Ya luego irían por él al hospital, o en el peor (o mejor) de los casos, a su entierro.
Llegando a la mansión Brooklyn se fué sin decir nada al cuarto que le habían dado, cerca del que ahora era de Bryan. Yuriy y Kai tambien se fueron a dormir.
Ya en la cama, Kai abrazó a Yuriy por detrás. Sintió como el menor se estremeció y se entregó a sus brazos.
"Te amo" -le susurró Kai
"¿Que es amar?" -le preguntó Yuriy
El mayor lo pensó por un rato, y cuando tenía una pequeña respuesta, aunque no muy convincente, estuvo a punto de decirsela. Pero no hizo falta, por que el pelirrojo ya se había quedado dormido.
A la mañana siguiente los despertó una llamada de un hospital en Moscú. Justo como Kai había pensado, el muy tonto de Kuznetzov había perdido el control y había caído por el barranco.
Y para la mala suerte de Kai, el carro estaba destrozado... pero Bryan no tenía ni un rasguño. Aún así le había dado una fuerte bronquitis e iban a internarlo por dos días hasta que estuviera mejor.
Kai decidió que ese no era su problema y le informó de todo a Boris, quien se encargó de los gastos del hospital, pero no tomó responsabilidad por el auto.
Aún así eso era menos importante para Kai. Ahora podía tener mas privacidad... y compartir mas momentos con Yuriy.
Pero cada vez que se disponía a seducirlo, Brooklyn aparecía en la habitación, interrumpiéndolos de las formas más increíblemente estúpidas que Kai hubiera imaginado.
Aún así, en esos dos días que Bryan no estuvo, no pudieron hacer el amor. Pero eso se compensó con otras cosas que tambien importaban mucho, como hablar de cosas que nunca habían mencionado, como sus colores favoritos, el color favorito de Kai era el azul de los ojos de Yuriy, mientras que el de él era el rojo de los ojos de Kai.
A Yuriy le gustaban mucho los pasteles, los dulces y el helado. Pero su favorito era el chocolare. Kai prefería los mariscos y las cosas saladas. Tambien le gustaba mucho el chocolare, sobre todo cuando lo compartía con Yuriy. El animal favorito de Yuriy eran las serpientes, y Kai los lobos.
Una vez Kai tuvo ganas de preguntarle a Yuriy si recordaba a Wolborg. Pero se quedó con las ganas. Ya tendría su oportunidad después. También quería preguntarle de donde había escuchado Voltaire. Pero a pesar de haberle puesto así a la serpiente, no parecía recordar nada del pasado, y Kai quería que siempre fuera así.
El día en que dieron de alta a Bryan, cuando solo quedaban 16 días para Kai, éste accedió a ir por él y aceptarlo de vuelta en la mansión, ya que Boris se había ofrecido a pagar el dañado Mercedes.
En el camino, Kai había puesto música con tal de que el siencio que reinaba en ese momento no se rompiera.
Yuriy iba con Voltaire, acariciando su cabeza. Bryan estaba dormido, acostado en las piernas de Brooklyn, quién lo había acomodado así sin despertarlo, y ahora acariciaba su cabello. Ahora que lo veía tranquilo y relajado se dió cuenta de lo guapo que era. Nunca le había llamado la atención, es más, lo odiaba cuando se ponía de altanero y sádico, pero ahora no podía evitar acariciarlo... le estaba gustando mucho. Y Kai no pasó esto por alto.
Y tuvo un plan. Brooklyn se iba a ir el dia siguiente a Alemania. Si ambos hacían tan buena pareja... ¿Por qué no se iba con él? Así por fin estaría solo con Yuriy.
A pesar de parecer el plan perfecto, pronto se desmoronó todo. Cuando llegó a su mansión.
Entre él y Brooklyn ayudaron a Bryan a entrar a la mansión. Podía caminar, no tenía ningún problema en sus piernas, pero estaba muy mareado por los químicos que le habían dado. Cuando creyó que estaba libre, despues de dejar a Bryan en el sofá, iba a caminar hacia Yuriy cuando unos mechones negros le cerraron el paso.
Entonces unos brazos lo abrazaron, todo lo que abarcaba su cintura. Esa persona medía solo un poco menos que él, y su áspero cabello negro le daba en la cara, haciendo imposible que abriera los ojos. El abrazo era tan fuerte que sintió que se ahogaba. Esa persona no era Yuriy.
Y no supo quién era hasta que escuchó su voz.
"Oh, Kai. Estaba tan preocupado que vine tan pronto como pude. Nunca debí haberte dejado..."
"Sueltame... Rei"
Bryan...Brooklyn...Rei... esto está mal, será increible poder soportar a los 3 y conservar mi estabilidad mental. Y ya solo quedan 16 días... esto no puede llamarse de otra forma. No hay mejor manera de expresar lo que siento...
Esto va a ser una locura.
