11. Engaño. Parte 2.

Eran alrededor de la media noche, el viento helado golpeaba sus rostros pálidos, los Kidoi Akai eran almas herradas en este mundo que solo vagaban a las órdenes de su amo, no sentían, no padecían enfermedad alguna, no comían ni dormían, solo existían cuando se les necesitara, era un grupo extenso el que rodeaba el paso que dirigía a la mansión, Kurokawa admiraba la oscuridad del bosque y las montañas escuchaba en su interior la voz lejana de Aion quien decía tétrico.- Todos van a morir... ese sujeto es extremadamente fuerte aunque se trate solo de él solo.- El de los ojos bicolor arrugo las cejas y cuestiono con voz baja.

-¿De quién estás hablando, Kunihiro no puede ser tan fuerte?-

-No es de el de quien hablo… hablo de otro sujeto, el solo está esperando ver como se mueven las piezas en su tablero… son peones de un solo sujeto.-

El Mitsugo escucho aquello último en su cabeza y toda su piel se erizo, trato de comprender lo que sucedía pero él no tenía conocimiento alguno de lo que aquel murmuraba en su cabeza.-¡Kurokawa-san!- Escucho saliendo de sus pensamientos, notando a Tomoe a su lado y quien le observaba con zozobra y miedo.

-¿Qué ocurre?-

-No lo sé, presiento que algo malo va a pasar.-Respondió bastante angustiado a lo que el peli negro expreso con voz calma.

-No te preocupes, yo estoy aquí y podremos contra ellos.- El castaño asintió, al instante en que un enorme aullido se escuchaba, los rastreadores por fin habían visualizado a sus enemigos…

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Tanto Masaki como Kunihiro habían escuchado aquello, se habían detenido en el instante, recibiendo a su informante quien susurraba entre graznidos.-Parecen ser demasiados mi amo, y no cabe duda alguna son los demonios herrados.-Kunihiro vio partir al vampiro y con enfado expreso molesto.

-Ese maldito traidor.-

-Esta parece una batalla sin propósito Kunihiro.- Opino el rubio posándose a su lado y mirando de reojo al castaño. Quien chasqueo la lengua y caminando de un lado a otro maldecía.-Sera mejor que nos retiremos.-

-No, jamás me voy a retirar, esta es mi tierra, solo quiero asesinar a esos estúpidos y seguir con la cacería final. ¿Entiendes?-Miro furioso a la oscuridad.- No quería contar con esto, porque los pretendía utilizar después, pero traición se paga con sangre.-

-Pero ellos cuentan con los Kiodai, jamás podremos derrotarlos.- Remetió el rubio tornando sus ojos rojos.- ABANDONA, KUNIHIRO.-

-JAMAS.- Grito furioso, para tornar su rostro pensativo, miraba analizando todo y vaya mente la de ese sujeto, él tenía un sinfín de conocimientos en su cabeza, había leído todos los libros de la historia del mundo y claro que encontró una forma de contenerlos.- Ellos quizás no sepan que yo sé cuáles son sus puntos débiles.- Miro al rubio y susurro tranquilo.- Esta guerra está ganada.- elevo su brazo derecho y ordeno de prisa.- Rodéenlos, y coloquen en los árboles y el piso lo que les ordene que trajeran.-

Masaki le miraba sorprendido.- ¿Qué estás haciendo?-

-Supongamos que ya contaba con que ellos se encargarían de proteger a ese torpe de mi hermano, siempre te dije que leyeras libros Tetsuhiro, por tu error pagaras.- Enseguida los vampiros se movieron en extensas nubes negras, rodeaban deprisa la enorme montaña, en donde se encontraban ellos, clavaban en los arboles pergaminos con letras escritas en sangre, llevaban en cada uno de los pergaminos el nombre del demonio que dominaba a los errantes, se movilizaban con rapidez tanto así que el mismísimo Kurokawa no lo vio venir.

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Caía al piso, su respiración era severamente agitada, sujetaba los costados de su cabeza, incluso los Kiodai comenzaron a quejarse, gritaban con entera agonía, Tomoe corrió a su lado le sujeto de un brazo, y asustado miraba como todos los demonios caían al piso, siendo sujetados por las raíces de los árboles, Kurokawa enseguida comenzó a gritar en voz doble. El grito fue desgarrados, callo de costado y Tomoe grito.-¡KUROKAWA!- Enseguida el sabueso llego, se trataba de Kio, quien cuestiono apresurado.

-¿Qué está pasándole?-

-NO LOSE.-Respondió angustiado mientras en el fondo Kurokawa gritaba invadido de dolor.

-AHHHHHH, AHGG.- Kio y Tomoe tragaban grueso, el de gafas apenas y pudo sujetar su mano a lo que Kurokawa con todo el dolor que padecía gritaba a penas.- To-Tomoe… ¡CORREEEE!- Un grito más se hizo escuchar enseguida los demonios eran sumergidos al piso, raíces comenzaban a sujetar el cuerpo de Kurokawa, quien se atacaba lleno de dolores.

-HAY QUE IRNOS.- grito Kio.

-NO LO VOY A ABANDONAR.-

-¡PERO TOMOE-SAN!-

Ambos miraban la escena, los demonios quedaban hechos piedra, y así comenzaba a tornarse el Mitsugo que antes de que este terminase siendo piedra lanzo a Tomoe lejos, pero este no lo abandono.- Saco su arma y con prisa corto las raíces, y grito- ¡AYUDAME KIO!- Con prisa ambos se deshicieron de las enormes raíces que se lo estaban tragando a todos, Kio y Tomoe, aplicaban enorme fuerza.

-Ya… de-déjalo.- Susurraban Kurokawa apenas.

-NO, JAMAS, ACABO DE RECUPERARTE Y NO VOY A PERDERTE DE NUEVO.- Dijo en un impulso más, y justo cuando lo pudieron soltar y caminar un largo tramo lejos de los árboles, con Kurokawa en hombros, pudieron sentirse un poco aliviados pero, al instante en que lograban salir del problema, a su frente ya estaban rodeados.

-¿Hola demonio?- Cuestionaba con una sonrisa ganadora y malévola el de gafas y cabello castaño.-¿Tan rápido te olvidaste de mí?-

-Ku-nihro.-Susurraba el ojo bicolor.

Tanto Tomoe como Kio comenzaron a luchar, defendiendo al peli negro pero, no eran capaces de salir librados, sus armas cayeron lejos y por consiguiente ya desarmados los vampiros estuvieron a punto de traspasarlos con las espadas de oro.-No, alto.- Susurro con calma.- Estos dos nos servirán más adelante.- Expreso con malicia, amárrenlos y colóqueles un bozal no querrán ser mordidos.- Bromeo el castaño.

-ERES UN MALDITO.- Gritaba Tomoe.

-Mira nada más, ¿No eres tu acaso el lobito que me ayudo con la sangre?- Tomoe comenzó a gruñir.- Tranquilito te ves más agradable.- Dijo dando un golpe que lo dejo inconsciente, Enseguida Kio grito su nombre pero también caía inconsciente.- Apuren el paso.- Ordeno a sus alimañas, mientras a su lado Masaki susurraba.

-¿Qué hacemos con el médium?-

-Déjalo, con suerte y el ritual, lo mate.- Expreso severo, continuando su travesía en dirección a la mansión, en cuanto a Kurokawa en el piso.

Tomoe….- Decía elevando una mano notando como se llevaban a rastras a su castaño.

-Tu… das vergüenza.-Decía cansado el demonio.-Como no pudiste darte cuenta… el amor te tiene ciego ¿o que carajos?, por eso odio ese sentimiento, maldición… ahggg.-

-Hay que hacer algo, o Tomoe y los otros…- Decía bastante cansado el peli negro.

-La única forma es, que deshagas el ritual…-Kurokawa miraba a todos lados, no había rastro de cómo era que Kunihiro los había capturado tan fácilmente.

-Ahhg… maldición.- Se dejó caer en el piso, sintiendo pena por sí mismo, miraba al cielo oscuro y con furia y aun dolor, golpeaba el suelo gritando.-NO PUEDO SIQUIERA DEFENDERLO.-

-Si me dejaras salir sería más fácil.-

No…- Agrando sus ojos, lo hare por mí mismo.- Se volvió a poner en pie y miro a su alrededor a costa de su enorme dolor.

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En la cernía de la mansión, Morinaga y Souji estaban nerviosos, esos gritos a lo lejos los estaban preocupando, más aun cuando el sonido se detuvo de golpe, estuvieron expectantes al anuncio de Kio pues él había sido nombrado para dar informes, pero paso una hora y no llegaba noticia alguna, tragaban grueso, Souji quería ir al lugar, pero al admirar que a su espalda de nuevo estaban los Lycan y la mansión, no decidió hacerlo. Tetsuhiro también tuvo la misma idea pero de la nada apareció un neutral susurrando.

-Esto no nos agrada.- Expreso dejando ver la preocupación en los suyos.- Si quieres podemos ir a ver qué está pasando.-

-No…- Respondió el ojo verde, sintiendo el olor reconocido de su hermano, y mirando a lo lejos como un sinfín de destellos rojos se iluminaban.- No sé qué le ocurrió a los Kiodai Akai, pero debemos alistarnos aquí vienen.-

-¡TOMOE!-Gritaba Souji bastante enfadado.- Los matare juro que esta ves si lo matare.- Gruño para sacar su catana, siendo seguido por Tetsuhiro.

-Souji-san.- Grito Natsuo, Hiroto por otro lado.

-Tu, ven acá.- Grito a un neutral.- Envía este mensaje a los Lycan.- Expreso rápidamente.- Dile que la primera resistencia fallo, que se preparen.-

-HAI.- Enseguida la lucha comenzaría, un sinfín de aliados de Kunihiro contra unos cuantos neutrales, a Souji no le importaría nada, el número, lo que si le importaba era asesinar a ese sujeto de gafas.

Masaki noto como se acercaban el pequeño grupo y ordeno disiparse y atacar, mientras se quedaba junto a Kunihiro y a Tomoe, quien despertaba apenas y miraba lo que sucedía, Kyo por otro punto susurraba.

-Qué bueno que despiertas.- El peli verde de cabellos cortos y varios pircing en sus orejas, se las arregló para buscar entre sus ropas algo con que cortar y susurraba.- Solo me falta un poco para soltarme, cuando lo haga te liberare, pero no te muevas hasta que tu padre y los otros estén aquí.-

-No.- Dijo serio Tomoe.- Voy a desmembrar a ese sujeto.- Expreso furioso.

-Cálmate, ahora no cuentas con armas.-

-No me interesa, tengo mi fuerza y lo hare filete.- Gruño.- No olvido lo que Souichi me enseno, esta vez lo matare.- Dijo con voz suave.

En el lugar de la batalla, Souji sujetaba a los que le atacaban con sus propias manos y les arrancaba los miembros, mientras que en diferentes ocasiones se apoyaba de su catana, Tetsuhiro por otro lado, hacia cortes perfectos deshaciéndose de sus atacantes, pero por alguna razón se sentía demasiado cansado y fatigado, miraba al cielo y notaba que la rapidez de la noche se estaba suscitando, había pasado más de 24 horas despierto y eso era fatal para un vampiro, puro. Sin embargo, su sed de lucha en acabar con su hermano le hizo seguir adelante, resolvería aquello que había causado por confiarse en los neutrales, pronto fue atacado por tres vampiros más, que se clavaron en su espalda y comenzaron a morderlo, tratando de arrancarle la carne uno logro hacer una herida en su hombro pero se curó de prisa, a su lado llegaba Hiroto quien gritaba.- NO TE VES BIEN.-

-No es nada.- Dijo severo.

Natsuo, quien luchaba hombro con hombro con Souji le gritaba.- Son demasiados.-

-No, importa el numero los matare a todos.-

-No te quedara fuerza cuando llegues hasta donde esta ese sujeto.- Grito enseguida el peli rojo.- Déjame esto a mí, ve por Tomoe.- Grito para señalar hasta donde podía ver al líder de aquellos vampiros. Souji agrando la mirada al ver a su hijo aun alerta y bien, traspaso a otro chupa sangre con su catana y fue directo a su búsqueda.

-Masaki.- Expreso con calma, el castaño de ojos verdes.- Envía a los otros a atacar la mansión.-

-Hai.- Dijo con calma el rubio moviéndose con rapidez.

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A los alrededores de aquella, en el patio principal, Isogai recibía el mensaje de Hiroto, con prisa informo a Soubi quien a su lado Ritsuka susurro.- Parece que será una noche larga.-

-Encárgate de proteger la entrada con Kanako, Youji y los otros.-

-Hai.- Dijo para retroceder con algunos lycans, mientras Soubi, Isogai y algunos cuantos del norte se alistaban a recibir a los vampiros que con prisa se unieron a estos, en ataque, parecía ser una noche horrenda, sangre, aullidos y graznidos podían escucharse en todo lo que llevaba la noche.

Soubi se hacía de cualquier cosa para atacar a sus enemigos, había sido arrebatado de su catana, pero las cadenas que colgaban en los costados de las enormes paredes del patio central le sirvieron como arma, la lanzaba y golpeaba a sus atacantes quienes caían sin cabeza o sin algún brazo o pierna, pero volvían a la batalla ellos no morían si no se les arrancaba o traspasaba el corazón, Isogai era otro buen luchador, y era para menos él le enseno lo que sabe a Souichi, el cazador, cortaba con facilidad el pecho de aquellos, la sangre caía en su rostro y cuerpo, manchando incluso hasta sus cabellos platas, Soubi tenía el mismo problema, estaba repleto y cubierto de sangre, odiaba eso, pero no era el momento de ponerse a pensar en ello.

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Dentro de la casa, Souichi caminaba de un lado a otro, no podía dejar de pensar en las palabras que el pelinegro le había dicho y tampoco dejaba de pensar en lo que sucedía afuera, se maldecía por dentro, quería aniquilar también, miro por la ventana y el asunto estaba tremendo, un mal presentimiento se formó en su pecho al pensar en Tetsuhiro y un pequeño puntazo en su corazón lo dejo más preocupado, pronto miro a un costado en donde encontró una catana de plata, sus ojos brillaron y susurro enfadado.,- No me voy a quedar aquí como una princesa.- Sujeto aquella, fue por una capa negra en el perchero y cubrió con esta tanto su cuerpo como cabeza. Salió enseguida de la enorme casona.

Gritos y graznidos se escuchaban en todas partes, Kanako estaba a punto de ser eliminada por uno de aquellos, vampiros, esquivaba sus golpes con la catana, ambas eran de plata, estaba siendo presionado hacia atrás, pero en un segundo en que escucho la voz de Ritsuka gritando y la de Youji.-ALEJA TUS SUCIAS Y ASQUEROSAS MANOS DE ELLA MALDITO.- El peli largo de cabellos verdes golpeaba con furia al vampiro pero este no dejaba de atacar, llego un momento en que Youji por proteger a Kanako, fue sujetado por el chupa sangre quien gruño.

-No eres tan valiente sin tus armas de plata y luna llena no perro.- Agrando sus fauces y mostro esos colmillos, Youji cerro fuerte los ojos viendo venir el mordisco que acabaría con su vida, pero enseguida Natsuo llegaba, clavando el arma en el pecho del vampiro por detrás.

-YOUJI.-Grito afligido.

-HASTA QUE LLEGAS, NATSUO.- El mencionado fue golpeado severamente por otros dos vampiros siendo lanzados al piso.

-NATSUO-SAN.- Grito la castaña, mirando con enfado a sus atacantes que habían roto su arco y flechas, los tres tragaban grueso, el de los rojo se posó al frente de ambos y grito animado.

-Vengan acá, malditos.- Grazno, notando como Ritsuka se posaba al frente afilando sus ojos violeta, estaba listo para atacar.

-Mira, que lindo…- Grito un vampiro riéndose a boca abierta.- Estos enanos son una ternura, lástima que morirán.- dijo otro sacando su arma de oro y otro sujetaba la plata que de Natsuo había sido arrebatada. Estaban a punto de matarlos cuando una figura misteriosa, rebanaba los cuellos de los tres vampiros, y finalmente cortaba la mitad de sus cuerpos. Los cuatro chicos se quedaron boca abierta al ver la capa ondear con el viento y admirar enseguida una coleta platinada.

-OH.- Expresaron sorprendidos Natsuo y Youji a lo que Kanako.

-No puede ser.- Expreso Ritsuka sorprendido.

-¡NII-SAN!- Grito contenta pero ahora furiosa.- ¡NII-SAN! ¿QUE HACES AQUÍ?-

-Les salvo la vida.-

-BUENO YA LO HICISTE AHORA ENTRA A LA CASA.-

-No.- Susurro.- Entren ustedes niños…- Se silenció al sentir un enorme dolor en su vientre que se recorrió a su espalda.- Ahg.-

-NII-SAN.- Grito angustiada la chica, sosteniéndolo.

-Eso no está bien.- Dijo Youji.- Como se atreve a salir de la casa, es un demente.-

-Ayúdame a llevarlo adentro.- Llamo la chica, siendo ayudado por ambos, a llevar a Souichi a adentro, mientras Ritsuka les cubría las espaldas.

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Por otro lado, Por fin Tetsuhiro, llegaba a la cercanía de su hermano, quien sonrió de medio lado y saludo tranquilo.- Hola hermano.-

-Finalmente has venido.- Susurro el ojo verde, cubierto en sangre.

-Sí, y veo que no te han tratado muy bien que digamos.- Expreso señalando su brazo pues de este bajaba sangre, la herida que había causado uno de los vampiros se había abierto de nuevo.- Estas débil, hermano y eso lo voy a aprovechar.- Gruño

-Kunihiro.- Grito, verdaderamente furioso, ambos se encontraban con dos golpes, de espadas una de oro y otra de plata, Masaki noto que el plan había quedado a un lado, la furia entre ambos hermanos era tremenda, enseguida fue por los rehenes pero su sorpresa fue que ambos ya estaban liberados y esperándole.

-Vaya después de todo no son unos buenos para nada.- Susurro el rubio bastante enfadado.-

-Ahora mismo veras que tan bueno somos.- Grito Tomoe con prisa, encargándose del primer golpe con una catana de plata, pero Masaki era mucho más rápido, arrojaba un sablazo y enseguida asusto al castaño, Kio a su lado intento ayudarle pero el si no era bueno con las armas.-Que fácil.-

-Nada de eso.- Dijo sujetando su arma con ambas manos y dedicarle un buen ataque.- "No te defraudare hermano."- Pensó dando lo mejor de sí, dejando impresionado al rubio quien recibía cada golpe en la hoja de oro, haciéndose cada vez más atrás.

-VAMOS TOMOE TU PUEDES.- Gritaba emocionado el peli verde, sobre exaltado.

El aludido estaba dando lo mejor de sí, pero un golpe bajo que Masaki le dio con una de sus largas piernas lo tumbo al piso, golpeando de nuevo su rostro y haciéndole perder sus gafas, para liberar su arma, Masaki pateo de nuevo, justo en el pecho del castaño, dejándolo caer a cuatro en el suelo, en donde derramo sangre aquel golpe había sido severo. El rubio se alisto para cortar la cabeza del menor, pero en cuanto elevaba su espada de oro, por detrás alguien incrustaba una igual, justo en su pecho, se impactó y miro a su pecho como aquella arma salía de su cuerpo, dejando un enorme orificio que comenzaba a cerrarse con lentitud, se dio la vuelta y ahí estaba el platinado líder de la manada.

-No te atrevas a tocar a mi hijo.- Gruño con enfado y soberbia. Para dedicarle un severo puñetazo.- MALDITOS VAMPIROS.-

-PAPA.- Tomoe se abrazó a su viejo.

-¿Tomeo que ocurrió?-

-Los Kiodai, fuimos atacados, algo paso, no sé qué fue las raíces de los arboles comenzaron a atacarnos y dejaron a los Kiodai de piedra.-

-¿Qué has dicho?- Enseguida su mente pensó demasiado aquello solo podría ser obra de un embrujo o magia, necesitaría la ayuda de Isogai para resolver eso ante esto pidió a su joven castaño.- VE POR ISOGAI Y NEIFER.-

-HAI.- Enseguida se movió junto con Kio, y ante de ver correr a su hijo noto como el rubio se levantaba y susurraba bastante furioso con las venas saltadas.

-Eres un cobarde.-

-Mira quien lo dice.- Respondió severo el platinado.- Creo que has pagado lo que me debías.- Expreso furioso.-

-Voy a matarte.-

-Pelea entonces.- Sus movimientos eran los mismos que Masaki quien impactado no podía creer la fuerza de aquel sujeto, era imposible entonces cuestiono severo.

-¿Cómo ES POSIBLE, QUE DEMONIOS ERES?-

-Si quieres saberlo, te lo diré… ¿Me recuerdas, recuerdas que tu amo me mordió y casi muero?- Le miro severo.- Pues Tetsuhiro me ayudo, no me enorgullezco de ahora ser un licántropo y un vampiro transformado por la sangre asquerosa de tu amo.-

-Un hibrido.-Souji sonrió.- No… ¡un sangre sucia!- Exclamo enfurecido.

-Tal parece que los insultos son tu fuerte, veamos qué tan bueno eres para pelear.- Grito el platinado para abalanzarse a él en un severo golpe con su arma, a lo que Masaki dio un paso a tras.- Oh… al parecer alguien está nervioso, ¿Jamás te habías enfrentado a un hibrido verdad?-

-No eres la gran cosa, ¡te matare!-

-Suerte con eso.- Grito para sentir los golpes del rubio en su arma, ahora el rubio le golpeaba con patadas.

-Decídete, ¿quieres, peleas a golpes o con armas?-

-Como sea te matare.- Dijo arrojando su arma y arrancándose la gabardina que le cubría.

-Que salvaje.-

-YA DEJATE DE TONTERIAS.- Grito realmente furioso y lanzando un puñetazo que con rapidez fue sujeto por la mano enorme de Souji.

-Debiste haber seguido luchando con la espada.- Dijo para sujetar su antebrazo y de manera que Masaki no vio venir romper aquel hueso.

-¡AHHHHHHH!- Grito severamente adolorido, alejándose del Tatsumi, con su brazo mal herido, su rostro comenzó a perder el aspecto furioso ahora estaba asustado. Aquel sujeto era demasiado fuerte.-No… puede ser.- Miro entonces a Kunihiro a un costado.- Esto no va bien.-

-Que susurras, esta vez se equivocaron, ahora somos más y estamos listos para mandarlos al más allá.- Gruño.

-Eso es lo que tú crees.- Dijo para desaparecer, en una nube espesa de humo.

En cuanto a Kunihiro…

Tetsuhiro era arrebatado de sus armas, recibía un severo golpe en su rostro, dejándolo mareado, algo no andaba nada bien…

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En la mansión, justo en la entrada, Souichi se detuvo algo en su interior le decía que algo no andaba bien.- ¿Que es lo que está pasando?- Cuestiono mirando hacia atrás y notando como la mayoría de los Lycan ganaban la batalla pero algo no andaba bien, se alejó de su hermana y de los otros menores y enseguida escucho de estos.

-NII-SAN.-

-SOUICHI-SAN.- El mencionado se abría paso entre los que luchaban para llegar a las rocas que formaban la entrada del patio, mas allá estaba una pradera que llevaba al bosque, en donde podía ver la lucha que se suscitaba vio a su viejo tratar de seguirle el paso a una nube negra y siniestra, mientras que por otro extremo Morinaga Tetsuhiro, trataba de defenderse de su hermano.- Tetsuhiro, ¿qué pasa?- Se cuestionó intentando ir con él, pero dos brazos lo sujetaron, miro a sus costados y noto a Isogai y a Soubi ambos ya traían a Kurokawa en brazos.

-¿QUE DEMONIOS HACES SOUICHI?- Gritaba furioso Soubi, Isogai a su lado susurraba.

-No seas inconsciente regresa adentro.-

-No, ¿acaso no lo ven? algo le sucede a Tetsuhiro.- Enseguida se escuchó una risa, siniestra y escueta.

Los tres miraron al que yacía inconsciente, el peli negro hablaba inconsciente.- Te lo dije… te dije que sufrirías, era cuestión de tiempo para que ese vampiro sucumbiera, es obvio que no se ha alimentado, en todo este mes, tratando de buscar aliados.- Susurraba aquella garganta grave.- Ahora sabrás lo que son mis maldiciones.- Rio más, perdiendo de nuevo la conciencia.

Souichi miraba a Isogai y Soubi el primero expreso con calma.- No te dejes engañar por lo que dice este sujeto, él es un vampiro fuerte.-

-Pero en parte tiene razón.- Expreso Soubi.- Ese sujeto no se ha cuidado bien, además no duerme desde hace dos das.- El rubio comprendía.

-Lo ven no es momento de platicar hay que ayudarle…-

-No, detente.- Ordenaba el platinado de cabellos cortos.- No sigas o no me perdonare si algo malo te pasa.-

-No me va a pasar nada, solo déjame ir a ayudarle.-

-SOUICHI CARAJO NO ESTAS EN CONDICIONES DE HACERLO.-

-Tu no entiendes nada.- Dijo arrojando los dos lejos.

-SOICHI.- Gritaban ambos, pero este era un necio y terco, el peli largo corría o al menos eso hacía, dedujo con su mirada que Morinaga era rodeado, por aquel humo extraño.

-TETSUHIRO.- Expreso con voz angustiosa, mientras avanzaba todo parecía darse en cámara lenta, noto como los que lo rodeaban, sacaban jabalinas de oro, y sin compasión las clavaban en el cuerpo del peli azul, dejándolo totalmente inmóvil.- TETSUHIRO.- Grito con voz grave y elevada.

Souji se movió aprisa para ir a ayudarle, pero al darse cuenta que ninguno de los enemigos se movía ya lo perturbo de sobremanera se detuvo de inmediato, Kunihiro se posaba al frente de su hermano le miraba severo y le susurraba con calma.

-Voy a enseñarte, quien manda aquí.- Sometió una más causando que en su boca saliera un borbotón de sangre. Miro a todos y elevo su voz gritando.- Que nadie haga nada, ¡QUE NADIE SE MUEVA YA!- Souichi se detuvo expectante a su lado Soubi e Isogai se colocaron.- O EL MUERE.-

El peli azul se dejaba caer de rodillas, cerraba con fuerza los ojos había sido vencido, su pecho ardía, era oro pero habían calculado muy bien sus ataques, pues la dureza de su corazón era amenazada con quebrarse y ser perforado.

-¿Qué, ES LO QUE QUIERES?- Grito por fin Souji, valiente.- Deja de ser un cobarde y lucha sin este tipo de trampas.- Gruño.

-Tu comentario surtirá efectos.- Dijo hundiendo más las armas en el ojo verde quien grito desgarrador.

-Tetsuhiro.- Gritaba Souji bastante angustiado.

-No quiero hacer más grande esto, dijo con calma el de gafas.- Pero ya fue suficiente… - Miro a todos a su alrededor.- Si no me entregan lo que quiero, este sujeto morirá y seguirán ustedes, aunque me quede sin aliados juro que los asesinare uno a uno.-

-Eres un mal nacido, ¡Él es tu hermano!-

Kunihiro admiro el rostro del pelo azul, lleno de sangre y de cortadas, aquel rostro se volvía cada vez más pálido y sin clemencia susurro.-

-El dejo de ser mi hermano, en el momento en que me traiciono.- Ahora miro con furia al platinado de ojos miel y cabellos cortos.

Souji, entonces exclamo.- ¿Qué es lo que quieres, aquí no hay nada para ti?-

-Claro que lo hay…- Expreso con calma.- Sé que aquí se ocultan los seres de oro.- Miro a todos lados.- Ellos me dirán, en dónde está la fuente Diabolus magnus y me darán la habilidad de beber de sus aguas.-

Souji tragaba grueso, de entre sus aliados, seres encapuchados se descubrían la cabeza mostrando sus rubios cabellos como el oro, pronto Neifer se acercó y susurro directa.- El agua no es para cualquiera.-

-No me importa mujer.-Expreso molesto.- ¿En dónde está, el?-

-No hay nadie más solo somos nosotros y ya.-

-No me refiero solo a ustedes, me refiero a ese licántropo, el más puro el hijo del séptimo.- Souji estaba impresionado ese sujeto sabia muchas cosas, sintió alivio al saber que Souichi estaba dentro de la casa pero…

-¡Aquí estoy!- Se escuchó la voz del peli largo, quien se descubrió la cabeza y miro severo al castaño, Souji y todos estaban impactados, mientras notaban como este se acercaba despacio a la cercanía del ambos Morinaga, Tetsuhiro abrió enorme los ojos, intento decir su nombre pero la sangre en su garganta no se lo permitió, no podía siquiera moverse pues moverse equivaldría a que su corazón fuera perforado y morir en el instante. Souichi se posó al frente del castaño y le miro decidido y sin ningún temor alguno, el de ojos verdes le analizo con ojos afilados y susurro con calma.

-Eres realmente valiente.- Ahora sujeto su mano con severidad y agrego.- Tal parece que mis rezos ya no funcionaran contigo.- Souichi aparto su mano de un jalón escuchando del castaño.- Vaya, ¿Debería de felicitarte, hermano? Conseguiste al perro más valiente…-

-No tengo que ocultarme ante un cobarde como tu.- Respondió severo, mirando a Tetsuhiro en el suelo.- Prometo ir contigo, si dejas libre a todos y no lastimas a nadie.- Expreso decidido.

-HIJO.- Grito con prisa Souji.

-No te acerques viejo.- Expreso con severa voz.

-Interesante.- Dijo para agacharse y acercarse a su hermano, mirándole con pena.- Este sujeto realmente te aprecia.- Dijo por lo bajo, ahora sonriendo.- ¿Esto me parece familiar?- Se puso en pie.- Masaki.- Llamo para que el rubio llegara a su lado y gritar.- Ordena que todos se marchen.-

-Si.-

-La mujer y el vendrán conmigo.- Ordeno más, causando que los vampiros sujetaran a Neifer y a Souichi el cual grito.

-¡Primero libera a Tetsuhiro!- Le miraba furioso. -Humg.- Se quejó abatido.

-Claro, despídanse.- Dijo chasqueando los dedos. Causando que dolorosamente sacaran las jabalinas y la estaca en el pecho, dejando a Tetsuhiro por fin respirar, rápidamente Souichi se acercó a él, se lanzó al piso justo a su lado, alcanzo a sujetar su mano y susurrar.

-Perdóname…-

-VAMOS, YA ES HORA.- Grito, Kunihiro sujetando a Souichi el mismo de un brazo y levantarlo, arrancándolo de su hermano quien no podía moverse un solo movimiento más y toda la poca sangre en su cuerpo saldría de sus heridas y boca, apenas pudo ver como se llevaban a su lycan, con ojos temblorosos una lagrima rodeo su rostro, sangre que caía sin medida y apenas con voz ronca exclamaba su nombre.

-Sou-Souichi.- Cerró con fuerza sus ojos y caía desangrándose presa del dolor, punzante… a su lado rápidamente corrieron Souji y los otros.

Isogai tragaba grueso y expresaba con aflicción.- ¿Qué le sucede?-

-Esto ya lo había visto antes.- Expresaba Hiroto llegando al lado de ambos.- Una vez llego así a mi casa, el necesitaba de sangre para recuperarse…- Todos se miraron confusos, no había ningún humano en el grupo, cuando de pronto de la nada una voz interrumpió todo.

-Quizás yo pueda ayudarle.- El joven de cabellos negros y cortos de ojos violeta había salido de entre los guerreros, el no parecía tener ningún rastro de sangre, era extraño, Soubi se interpuso a su frente y susurro con gravedad.

-Ritsuka, no cometas una tontería.-

-Creo que, todos deben saber la verdad de mi origen.- Enseguida le miraron atentos y este explico con calma al tiempo que se acercaba al Morinaga.-

-Ritsuka.-

-Por mucho tiempo oculte y enterré mi pasado, pero ya es momento de sacar todo.- Se descubrió el cuello y susurro con calma.- Tetsuhiro Morinaga, puedes beber mi sangre, pero solo un poco lo que te baste para poder recuperarte, ya que no sé qué consecuencias hayan en que la bebas.- Souji no entendía nada enseguida le detuvo y dijo.

-PERO TU ERES UN LICANTROPO, MORIRAS SI TE MUERDE.-

-No, yo no soy un licántropo ni tampoco un humano…- Ahora si todos estaban confundidos.

-Soy hijo de legítimo de un vampiro y de una licantropa.- Susurro despacio.- Ahora mismo no sé que soy, pero…- Hizo memoria de las cosas tan horrendas que su madre le gritaba cuando niño, cerro con fuerza sus ojos y reprimió esos recuerdos para susurrar con calma.- No me va a pasar nada.- Dijo ofreciendo su cuello de nuevo, para que Morinaga apenas abriera sus ojos y mirara a los que lo tenían rodeado. Souji pronto explico y con calma él, se fue moviendo, hasta encontrar el cuello de el joven, a quien mordió de inmediato, Soubi corrió a su lado sujetando su mano, el menor arrugaba las cejas cerrando sus ojos en dolor, pero luego abría los ojos demostrando un extraño color, violeta, pronto el chico perdió el conocimiento a lo que el Morinaga separo sus dientes de aquel cuello, sintiendo como aquella sangre quemaba por completo sus heridas y sus venas, comenzó a retorcerse. Soubi aparto a Ritsuka y Souji miraba atento lo que le sucedía al Morinaga

-¿Qué le está pasando?-

-No lo sé.- Expreso Isogai bastante asustado, es la primer vez que escucho que un hibrido le pasa sangre a un vampiro.-

-¿Entonces yo puedo hacerlo también?- Cuestiono con Souji agitado.-

-No lo creo.- Expreso, Soubi admirando como dos muñones salían de la espalda del vampiro.- Tú fuiste transformado a Hibrido, es probable que no puedas, puesto que, tu verdadero yo y origen murió, en cambio el.- Señalo a Ritsuka,- El nació hibrido, a él no le afecta la luz del sol, puede hacer una metamorfosis licántropa y también una vampírica.-

-Tu sabias todo eso y no lo dijiste.-

-Ritsuka ha sufrido mucho desde que lo conocí, el prefirió guardar el secreto desde que su hermano murió.-

-¿Tenía un hermano?-

-Él fue el primero en nacer, y según lo que escuche es el Hibrido más poderoso, pero se suicidó.- Susurro cabizbajo, para tocar su cuello y recordar algunas cosas de las que no se sentía orgulloso.- Es una historia larga y no muy agradable.-

Entiendo.-

Pronto la impresión los invadió cuando las enormes heridas comenzaban a cerrarse lentamente, y en su espalda aquellos muñones se estiraban en enormes alas de murciélago.-Ahhhggg.- Se quejaba.

-¿Pero qué demonios le está pasando?-

-De seguro, la sangre hibrida, acelero la evolución de Tetsuhiro, solo los vampiros antiguos pueden tener esa metamorfosis.- Expreso Souji bastante impresionado.- Ahora sí que ha mejorado todo.- Dijo orgulloso.- No te preocupes Souichi… Tetsuhiro te ayudara lo se.- luego de unos minutos, por fin la piel blanquecina se reponía, Tetsuhiro abrió sus ojos, mostrando un color rojo brillante, impresionado de sus nuevos miembros se ayudó con estos para ponerse en pie, elevo sus manos y las observo, todo había cambiado.

Analizo los rostros que tenía a su frente y con calma expreso.-Lamento haberlos hecho asustarse.- Miro a Ritsuka y sujetando su mano agrego.- Te lo agradezco…- Hincho su pecho con una enorme bocanada de aire se sentía renovado y algo extraño, en su cuerpo se sentía sumamente diferente.- No sé qué sea esto, pero siento que mi sangre quema…- Ahora hizo tronar algunos huesos de su cuello y susurro.- Este poder que ahora poseo, are que mi hermano pague por todo lo que ha hecho.- Sentencio furioso, para dar un enorme aleteo y salir de ahí, sujetando la Mizu-hi deslizándose por los aires. Souji miraba inquieto y emocionado…

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

Por otro lado lejos de ahí…

Seimei había sido testigo de todo lo que había ocurrido, sus ojos brillaron en un violeta profundo, se giró bastante molesto y susurro directo a Nisei.- Quiero que vayas y busques al Licántropo… ese sujeto está a punto de dar a luz.-

-¿Qué, cómo sabes?-

-Se lo que te digo, date prisa, evita que ese vampiro bastardo, de gafas secuestre al licántropo, ¿Entendido?-

-Hai.- Nisei iba emprender el vuelo pero se detuvo a cuestionar.-¿-Y luego que?-

-Cuando nazcan, tráeme al último hijo que salga.-

-Ok.- Dijo animado.-¿Pero que pasara con el vampiro que se transformó, gracias a tu hermanito?-

-Jum… no lo mates, solo tráeme al infante…- Sonrió bastante divertido.- Jugare un rato, hace mucho que no juego.- Sonrió animado, perdiéndose en la oscuridad.

-Demonios.- Dijo el peli largo, arrugando las cejas y tornando sus ojos rojos, transformándose y liberando sus enromes alas negras, para alzar el vuelo e ir tras de su encargo.

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

Una enorme nube negra llegaba a un enorme risco en esta los vampiros y el mismísimo Kunihiro. Ya estaban un poco alejados de aquella mansión, se habían detenido puesto que su acompañante se negaba a seguir, Souichi se había detenido de golpe y sujetando su vientre se quejó, para dejarse caer en el piso, Kunihiro lo miro furioso y sujetando un brazo gruño.- ¡Levántate!-

-Él no puede hacerlo.- Grito Neifer acercándose a ambos, para por fin lanzarse al piso y cuestionar.- ¿Souichi, que sucede?-

-N-Nada.-Dijo levantándose, hay que alejarnos de los demás.-

-Pero Souichi.-

-Silencio Neifer.- Expreso con ojos angustiados, la mujer detecto en su mirada que la cual gritaba, "Hay que salvarlos, olvídate de mí." La rubia cerró lentamente sus ojos y asintió sumamente dolida, para ayudar a levantarse al peli largo, quien miro furioso al castaño y susurro.- No pasa nada sigamos.-

-Claro.- Expreso para girarse a ver a Masaki este ya estaba curado de su brazo y atento a las órdenes del castaño.- Creo que aquí estamos muy bien, ¿No es verdad?-

-Si.- Respondió su rubio compañero.

Kunihiro miro a sus vampiros y grito.- ¡MATENLOS A TODOS!-

Souichi abrió enorme sus ojos y grito.- ¡PERO QUE HAS DICHO!- Llego a su lado para girarle de golpe y furioso golpear su rostro causando que el vampiro se tambaleara.- ¡ERES UN MALDITO!- Grito por ultimo para sujetar una de las armas que yacía en el cinturón de uno de los vampiros que antes le apresaban, con prisa choco su arma en contra de la jabalina de Kunihiro, ambos luchaban Souichi quería matarlo, pero dadas las circunstancias en las que se encontraba, al aplicar un golpe severo con aquella espada, el dolor fue mucho más fuerte en toda su espalda y vientre, tanto así que arrojo el arma y grito realmente adolorido, Kunihiro aprovechó el momento, se acercó al ojo miel y sujetándolo de su brazo derecho le acerco para presionar su cuerpo contra el suyo y en su paso sujetar con una mano su vientre que estaba duro por las contracciones que habían comenzado a darse.

-Eres un estúpido.- Susurraba en su oído.-¿Creíste que como la otra vez dejaría libre a los tuyos?- Elevaba su mano tocando todo el abdomen y pechos para llegar a su rostro, Mirándole con esos ojos rojos llenos de odio, aparto el cabello del rostro y agrego.- No volveré a cometer ese error nunca más.- Expreso, llevándolo al filo de aquel risco en donde se encontraban, admirando a lo lejos la mansión, Souichi adolorido miraba como la oleada de vampiros se dirigía a ese lugar.- Todos morirán y solo tu quedaras…- Sentencio el de gafas, para agregar.- Porque incluso matare a tus crías.-

-Ahh.- Se quejó con suavidad pero ante el dolor susurro.- No te permitiré hacerlo aunque muera.- Estuvo a punto de enfrentarse a él, pero ya unas garras sujetaban a Kunihiro de los hombros, el de cabellos largos elevo su rostro al cielo oscuro, en donde solo pudo ver dos enormes alas y unos ojos rojos relucientes y como se llevaban al castaño para arrojarlo con fuerza en las piedras, Kunihiro cayo, pero pronto se levantó admirando de quien se trataba, gruño con enfado al darse cuenta que era su hermano.

-NO PUEDE SER.-

El pelo azul bajo de los cielos, para situarse al frente de Souichi y Neifer, la rubia había llegado a ayudar al peli largo quien comenzaba a quejarse más. Mientras Tetsuhiro totalmente endemoniado miraba a su hermano diciendo.-Vas a morir, esta vez no me detendré por nada del mundo.-

-¿Ni por tus hijos?- Cuestiono de prisa Masaki, tras suyo, sujetando a la rubia del cuello traspasando su pecho sacando de manera fácil y terrorífica el corazón de esta y dejándola caer al acantilado sin vida, pues había defendido a Souichi de el rubio, se acercó rápidamente a sujetar a Souichi y haciendo presión en su cuello intento clavar la daga de oro, estaba de nuevo atrapado, Tetsuhiro no podía hacer de nuevo nada, esos dos tenían sus formas sucias de trabajar, pronto agacho sus alas, dándose por vencido pero entonces una figura envuelta en una capa negra salió de la nada y golpeando al rubio en pleno rostro le hizo soltar a Souichi, pero de manera estrepitosa este caer por la orilla.

-¡SOUICHI!- Grito Tetsuhiro alzando vuelo y partiendo en su rescate, mientras que Masaki.

Corría al lado del castaño y gritaba.- Hay que largarnos.-

-PERO NO ME IRE CON LAS MANOS VACIAS.-

-No seas tonto Kunihiro, el amanecer se acerca, nos quemaremos si sigues con tu venganza, ya habrá otro momento.-

-Demonios.- Grito para salir expedido de ese lugar….

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

En la mansión y sus alrededores, la lucha continuaba, los vampiros de Kunihiro seguían en pie de lucha cuando de pronto, Souji vio a lo lejos el claro rayo solar, enseguida grito severo, Natsuo, Hiroto, muchachos, esta guerra ha terminado, ocúltense.- Grito severo para pronto sentir el inclemente rayo, que a continuación carbonizo a todos los enemigos con prisa….

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

En tanto en el acantilado en donde había caído el pelo largo, Souichi había sido salvado por Tetsuhiro, quien colgaba sujeto de una raíz vieja de árbol, estaba a merced de la luz que ya comenzaba a bañar el valle y las montañas incluso la luz comenzaba a bañar el propio acantilado, el ojo miel despertó y enseguida vio la claridad miro a su salvador quien le miraba afligido y quien cuestiono.- ¿Souichi, estas bien?-

-¡Tetsuhiro!- Grito, abrazándole con prisa, pero pronto sintiendo otra punzada mas.- Ahh.-

-Souichi.-

-Cre-Creo que nuestros hijos vienen en camino.-

-Entonces sujétate.- Dijo para mover sus alas, pero ante esto Souichi grito.

-¡No! si lo haces te quemaras.-

-Podre resistir un poco.-

-Tetsuhiro no lo hagas por favor.- El aludido miro a un costado notando una enorme cueva en las faldas de aquel acantilado.-

-No te preocupes, solo será un poco.-

-No, por favor.-

-Lo hare sujétate.- Enseguida se soltó y en el momento en que lo hizo la luz del sol por fin les golpeo, Tetsuhiro pronto sintió aquella luz quemarle toda su espalda, pero no podía morir, tenía que llegar a ese lugar para salvar si quiera a Souichi y a sus hijos, como pudo y aun con sus alas que se quemaban rápidamente logró llegar a la cercanía en donde se envolvió con las alas las cuales se carbonizaron deprisa pero lograba entrar cayendo al piso, Ambos sufrían la estrepitosamente, envueltos en los despojos de alas del ojo rojo quien protegió a su peli largo durante la caída, finalmente dejaron de dar vueltas en el piso, por fin estaban por lo menos a salvo, cuando el silencio lo rodeo todo, Souichi despertaba apenas del golpazo mirando a su alrededor y sintiendo el dolor más horrible en todo su cuerpo, el parto estaba cercano, pero poco le interesaba eso pues ahora con sus ojos buscaba al vampiro a quien diviso a su lado y removió llamando.

-Tetsuhiro…- Removió ahora con ambas manos.- Tet-Tetsuhiro.- Removió a un mas, sintiendo el vapor en su mano y notando como la carne estaba quemada.- Tetsuhiro.- Le llamo verdaderamente angustiado, para con prisa, moverse y ayudarle a levantarlo, pues al parecer esa no era una cueva si no una abertura del acantilado y pronto se dio cuenta que la luz caminaba hasta llegar a ambos, con la poca fuerza que tenía sujeto al Morinaga y lo abrazo o al menos eso hacía, lo llevaba más adentro de la abertura pero no podía moverse, el peso de su amante y el dolor en su vientre lo estaban venciendo, rápidamente comenzó a llorar y a gritar.- DESPIERTA, POR FAVOR, TETSUHIRO LA LUZ.- El dolor le ataco de nuevo.- AHHHHH.- Grito para llorar mas.- No te mueras por favor… no quiero perderte, TETSUHIRO DESPIERTA.- pero nada pasaba, hasta que una figura negra con una enorme capa gruesa llego, colocándose al lado de ambos y gritando.

-¿Está vivo?-

-¿Quién eres?-

-No hay tiempo.- Dijo para cubrir al Morinaga del sol con su capa y susurrar.- Espera aquí.-

Pronto partió y dejándolo solo admiro todo a su alrededor, estaba sufriendo pero ese extraño sujeto les había llegado a ayudar y eso lo tranquilizo un poco, pronto sintió otra contracción que lo hizo agacharse y apretar su vientre susurrando entre dientes.- Resiste Souichi.- Pronto llego aquel extraño de nuevo y le sujeto en brazos para sacarlo de ahí, Souichi sentía el viento en su rostro pero gracias al dolor no pudo analizar la forma en que era llevado, hasta la seguridad del bosque en una enorme cueva, el misterioso ser le coloco al lado del ojo verde y susurro.

-Aquí estarán bien.-

-¿Qui-Quien eres?- Cuestiono.

-Soy un amigo.- Susurro.- Vi lo que paso, justo venía a unirme a los neutrales, pues escuche que andaban buscando aliados y cuando estaba llegando vi lo que ocurrió.- Dijo mirando al vampiro quien aún Expedia humo.- Él es… ¿Tetsuhiro Morinaga?-

-Si… mmmg.-

-¿Oye estas bien?- Cuestiono el de la extraña capa, dejando caer su gruesa capucha y dejar ver unos cabellos negros y largos, a lo que Souichi se impresiono y asusto, apartando la mano de este de su cercanía.-Oye solo quiero ayudar.- Cerro sus ojos con fuerza y jadeo de nuevo, para gritar a todo pulmón.-¿Qué te ocurre?- Cuestiono para notar que el peli plata se echaba hacia atrás y abría sus piernas diciendo.

-Ahg, ya vienen.-

-¿Qué, cosa viene de que hablas?-

-No sé quién eres, pero necesito que me ayudes.- El peli largo trago grueso y susurro.

-De acuerdo.-

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

Muy lejos de ahí…

Soubi buscaba incansablemente a Souichi y a Tetsuhiro, admirando el lugar, miraba a Isogai y cuestionaba.-¿Es aquí?-

-Sí, Souji dijo que la última vez que tubo comunicación con Tetsuhiro fue en este sector específicamente.- Soubi se agachaba y no encontraba rastros de nada.-

-Pues si están aquí, creo que algo malo le paso a ambos.- Dijo bastante preocupado, para mirar por el acantilado y ver el cuerpo de Neifer.

-Dios.- Susurro el platinado de cabellos cortos.

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

-¡ahh! ¡Ahhhhhhgggg!- Eran los gritos más fuertes que su garganta podía dar, sentía que las caderas se le partirían en dos y más aún en su recamara, sentía presión, respiraba agitado y estaba bañado en sudor, se había apoyado en la pared de aquella cueva, enterraba las uñas en la tierra y se mordía los labios mientras trataba de calmar el dolor, sujetando con una mano su vientre, se encontraba solo pues el peli negro había salido a conseguir ayuda, pues no es que no pudiera traer a esos niños al mundo lo que sucedía es que no tenía idea de cómo hacerlo, Souichi de nuevo sentía aquella presión que iba y venía y esa presión que le daban ganas de pujar, pronto entre sus gemidos y jadeos, logro hacer despertar a Tetsuhiro el cual se levantaba adolorido y totalmente mareado, admiro la escena y grito.

-SOUICHI.- Se movió rápido a su lado para susurrar.

-Tetsuhiro, ahhg, ahh.- Trataba de calmarse.- Esto es sumamente doloroso,-

-Dime ¿qué hago?-

-¡AYUDAME!- Grito bastante adolorido, estirando una mano y sujetando la del Tetsuhiro para comenzar a gritar más fuerte.- Tetsuhiro, ¡AHHH!- pronto lo inevitable sucedía, un líquido transparente se corría de entre las piernas del peli largo, el ojo verde logro ver sangre en los pantalones del Tatsumi, pronto los rasgo y lo que vio lo dejo helado, se hacho hacia atrás y grito.

-Souichi, hay, hay algo ahí.-

-Es, él bebe.- Grito una voz en la entrada de la cueva.- El peli negro había llegado y con mucha ayuda.- Isogai, Soubi y los otros entraban ya, el platinado miraba angustiado a su amigo cuestionando.

-¿Souichi, como estas?-

-Isogai… No me siento nada bien dijo para comenzar a perder el conocimiento.-

-No te desmayes, sería muy malo que eso pasara.- Dijo para mirar a Soubi y a Tetsuhiro.- Ayúdenme.-

Cortaba las ropas y colocaban estas bajo el cuerpo de Souichi justamente bajo sus caderas, en donde recibirían a los bebes.- ¿Isogai, como esta?-

-Debemos esperar un poco más, aún no ha dilatado por completo.-

-Pe-pero la bolsa se rompió.- Gritaba el de ojos miel.

-De seguro fue por los golpes que sufrió.- Expreso Tetsuhiro con aflicción.

-Entonces debemos actuar ya.- Dijo para sacar de sus ropas un pequeño bisturí, enseguida miro a Souichi y susurro.- Vas a pujar en la próxima contracción, con suerte salga el primero pero si no logra salir tendré que cortar ¿entendido?-

-Si.- Gruño el pelo largo, mirando a todos y susurrando.- Aqui viene.-

-Puja.- La cabeza que estaba coronando comenzó a verse más, Tetsuhiro agrandaba la mirada, enseguida aquella pequeña matita de bellos platas, se hizo más presente en ese lugar, Souichi dejo de pujar pues el dolor lo tumbo.-Souichi, no pares, ¡sigue!-

-Ahhg, esto es muy difícil.-

-Tú puedes hacerlo.-Grito con prisa Tetsuhiro.

-AHHHG.- Comenzó a pujar de nuevo notando como de nuevo comenzaba a salir aquella pequeña cabecita y con prisa, Isogai gritaba.

-No pares, sigue, sigue.- Dijo para sujetar la pequeña cabecita y con suavidad someter un dedos entre esta y la recamara, pronto la cabecita salió a lo que con prisa el Taichirou grito.- Deja de pujar.- hora sometió sus dedos para cerciorarse de que el cordón no estuviera enredado en el cuello y grito.- SIGUE CON MAS FUERZA.- Enseguida y con sumo cuidado sujeto la cabecita con suaves jalones apoyados por los pujos de Souichi libero al primer bebe que salió de inmediato, Souichi se dejó caer, respiraba profundamente y temblaba, todo su cuerpo temblaba.- Oye tu.- Llamo al peli negro.- Ayúdame aquí.- Pronto él se agacho y sujeto al bebe, quien con suaves gorgoteos, trataba de llorar.-Limpia su boca.- Ordeno Isogai a lo que el peli negro con prisa lo hizo y lo giro boca abajo para masajear su espalda y por fin escuchar el llanto reconocido.

-Ya nació.-

-Aun falta amucho.- Grito Isogai.- Souichi hazlo de nuevo.- Grito sosteniendo el cordón del primero, pronto la otra cabecita se asomó y con prisa la sujeto y grito.- Mas fuerte.- Souichi cerraba los ojos y gritaba en el pujo, había echado su cabeza hacia atrás, Soubi le miraba preocupado y Tetsuhiro también. En cuestión de segundos el segundo salió, nuevamente otra cabecita platinada.- Bien, bien, respira, respira.- Tetsuhiro lo miraba todo impactado y asustado, notaba como Souichi estaba pálido y severamente adolorido, mientras Soubi estaba al borde del desmayo.- Aquí tienes otro.- Dijo ofreciéndole al peli negro el otro infante. Para pronto volver al tercer.- Solo falta uno más Souichi ánimo.-

-Ahh, ah, ya no puedo mas no me quedan fuerzas.-

-Eso es mentira eres fuerte Souichi, vamos PUJA.-

-Yo… ahhg.- Se sentía mareado, tanto dolor y debilidad, todo su cuerpo estaba realmente débil, aquellos calambres en su estómago eran severos sin mencionar el dolor punzante en su espalda.- Isogai…- Trago grueso.

-Souichi escúchame.- Dijo severo.- Debes pujar o tu tercer hijo morirá ahogado.-

Todos miraron a Souichi al escuchar aquello.-Vamos, eres el lobo más fuerte que conozco esto no te detendrá, Souichi, hazlo.- Animaba el del norte apretando su mano y dándole fuerzas. El mencionado arrugo las cejas en señal de no poder hacerlo, pero en su oído escucho la voz del vampiro diciendo.

-Por favor, por favor, Souichi… solo una vez más.- El peli largo se armó de energías de nuevo y pronto asintió, para pujar con todas sus fuerzas haciendo que Isogai se alegrara y gritara.

-Aquí viene.- Grito animado, mientras Soubi decía.

-Cielos no creo resistir esto de nuevo.-

-AHHHHGGG.- Grito mientras sentía como aquella presión dejaba de sentirse al notar que su ultimo bebe había salido de su recamara, enseguida las miradas se hicieron de alegría, pronto Isogai expreso.

-Mira.- Dijo totalmente impresionado.- Su cabello.- Souichi y Tetsuhiro dejaron de sufrir ahora estaban felices por esas tres cositas que lloraban en concierto, Isogai se las arregló, para poder cortar sus cordones y marrárselos. De la capa del peli negro misterioso, hicieron las suaves sabanas para proteger a los tres del frio, Isogai entregaba a los tres a ambos padres, pero pronto le quitaban uno de los bebes a Souichi, puesto que Isogai necesitaba seguir con lo suyo.

Luego de una media hora y que todo estaba aparentemente bien, Souichi admiraba a las criaturas que en sus brazos reposaban, dos platinados y un peli azul.- Son hermosos.- Susurraba Tetsuhiro mirando a ambos gemelos y a su mellizo.

-Si lo son.-

-Son dos varones y una nena,- Dijo el platinado, - hiciste un buen trabajo Souichi.-

-Gracias Isogai.-

-De nada, ahora hay que esperar a que anochezca, para movernos, entre todos te llevaremos a casa.- Ante esto dicho, Soubi se puso en pie y susurro.

-Iré a informar de lo ocurrido.-

-Claro.- Isogai se quedó solo con ambos, mientras que a un costado, Nisei analizaba todo, miraba a los tres chiquitos con ojos suspicaces, estaba listo para actuar, pero ante el hecho de que la única cosa que le protegía del sol había sido cortada en pedazos y regia a esos enanos decidió pensar mejor su plan, entre sus pensamientos logro escuchar.

-Tetsuhiro, ¿Te encuentras bien?- El mencionado era ayudado por Isogai quien sujetaba al último de los bebes en nacer y admiraba como el vampiro se apartaba para toser, y dejar ver un hilo de sangre, pronto el Taichirou deposito al infante cerca de Souichi y corrió a ayudar al Morinaga quien, a este punto volvía a sentir los estragos de la anterior guerra, pronto le examino las heridas y susurro.

-Son heridas muy serias.-

-Tetsuhiro.- Llamo angustiado el ojo miel, causando que los bebes soltaran llanto, Isogai no sabía que hacer hasta que…

-Yo puedo ayudar.- Susurro, con calma Nisei, para sujetar uno de los brazos del peli azul quien le miro a los ojos, ante esta mirada llena de sufrimiento del Morinaga, Nisei se detuvo en seco, esas orbes verdes, ese cabello azul pegado a los costados de su rostro y esa presencia en aquel vampiro todo él era.-"Hermoso"- Se dijo en su interior, para apurarse a ayudar.- Por favor, dese la vuelta.- Dijo con calma y voz grave para que el ojo verde así lo hiciera, enseguida pidió que se quitara la camisa o los despojos de esta, Souichi miraba atento todo aquello, no le gustaba para nada lo que estaba sucediendo, Ese pelo negro, acariciaba la piel de su vampiro con una sensualidad impregnada, y juntándose a su espalda sus cabellos negros se rosaban en la maltratada espalda mientras, decía.- Concéntrate en tu curación… la mayoría de los vampiros, podemos ayudarnos nosotros mismos a curar.-

-¿Cómo sabes todo eso?- Cuestionaba Tetsuhiro, cerrando los ojos sintiendo las suaves caricias del moreno, quien ahora acariciaba sus hombros y bajaba por estos al centro en su pecho.

-¿Ahg, eso es normal?-

-Para nada lo es.- Gruño Souichi, entregando a sus bebes a Isogai e intentando ponerse en pie.

-NO TE LEVANTES AUN NO ESTAS EN CONDICIONES.-

-Nadie va a tocarlo de esa forma.- Dijo furioso, pero sin poder moverse sus piernas no le respondía.- Maldición….- Golpeó el piso, para gritar.- OYE TU, DEJA DE TOCARLO DE ESA MALDITA MANERA.-

Tanto Tetsuhiro como Nisei se giraron a ver al lobezno.- Souichi…- Expreso con calma el pelo azul, a su lado Nisei se prendaba a su espalda y acercaba sus labios a su oído mirando con sensualidad al.

Souichi estaba realmente molesto, un sentimiento extraño se había formado en su pecho, no soportaba que ese sujeto tocara la piel de Tetsuhiro, ante esto Morinaga sujeto una mano de pelos negros y susurro.-Muchas gracias… ¿Cómo te llamas-

-Cierto no nos has dicho tu nombre.- El moreno agrando la mirada y susurro con calma.

-Mi nombre es Ni… Nicole.- Mintió para admirar a todos en el lugar, y sonreír con calma, la mentira ya estaba puesta, el engaño estaba realizado, la lucha entre Kunihiro había terminado, ambos lados se habían quedado sin elementos para luchar, sin embargo, otra más se levantaría muy pronto, pues el objetivo de Nisei se cumpliría, pronto.

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

Unas horas después en Fukuoka…

Kunihiro estaba furioso, se había hecho esa lucha por nada, Masaki admiraba la furia de su amante a quien sujeto de pronto del cuello y lo lanzo a la pared para gritarle.-¡KUNIHIRO QUE DEMONIOS TE ESTA PASANDO!- Sujeto la mano del rubio y grito.

-Suéltame, Maaki.-

-No lo hare.- Grito furioso.- YA ES SUFICIENTE DE ESTA TONTA GUERRA.- Le apretó aún más el cuello.- DATE CUENTA DE LO QUE ESTAS HACIENDO, REGRESA EN TI KUNIHIRO.-

-JAMAS.-

-¿Por qué HACES TODO ESTO?-

-Porque todos se burlan de mi por eso.-

-¿Burlarse, de qué demonios hablas?- Gruño furioso, sintiendo un golpe severo proveniente del castaño quien rugió.

-Tu no me entiendes nunca lo harás.-

-EN ESO TIENES RAZON.- Grito severo.- No logro ver en tu alma, te sigo porque te amo, pero ya has hecho demasiado daño.-

-¿De qué hablas? no me vengas con golpes de pecho.- Expreso por lo alto.

-Ya es suficiente, ya no pensó seguir contigo de esta manera, me has hecho hacer cosas que no quiero.- Expreso severo, para sentir que el Morinaga sujetaba su cuello y susurraba.

-Lo has hecho porque has querido yo nunca te he obligado.-

-Entonces, ahora mismo, te anuncio que me largo.-

-¿Qué?-

-Agotaste mi paciencia y mi cordura, no pienso ver cómo te hundes.-

-Masaki.-Se apartó de el.-¿A dónde vas?-

-A donde sea, lejos de ti y de tu egocentrismo.- Se retiró.

-Bien lárgate no te necesito largo.- Grito bastante enfadado, admirando la realidad a su alrededor el profundo dolor de la soledad, Recuerdos invadieron su cabeza, desde cuando su madre murió a manos de los lycan hasta la muerte de su padre, se miró las manos llenas de sangre, la sangre que había sacado al cuerpo de Tetsuhiro, trato de encontrar una respuesta del porqué de sus actos pero no la encontraba clara, miro a su alrededor de nuevo y a su mente llego aquella escena en la que su hermano se lanzaba al vacío para salvar al lobo.-Ese maldito Tetsuhiro…- Arrugo sus puños y logro determinar que lo que más quería en ese mundo lo que tanto ansiaba era para su hermano.-¿Pero qué razón tiene si me odia?- Dijo agachándose y cayendo al piso de rodillas. De sus ojos comenzaron a salir lágrimas de sangre.-¿En qué momento me convertí en esto?-

-Yo puedo responder esto.- Susurro una voz bastante seria y grave, Kunihiro miro por sobre su hombro y noto enseguida al que había llegado a su hogar, tenía el cabello negro cortado en capas y la mirada más severa del mundo.

-¿Quién eres?-

-Yo no necesito introducción alguna.- Respondió.- Lo único que debes saber es, que… por haber interrumpido mi maravilloso balance vas a pagar.- Elevo su mano y de manera increíble, las armas de oro se elevaban a sus costados, Kunihiro miro aquello con ojos enormemente angustiados y susurro.

-¿Qué estás haciendo?-

-Tu exterminaste a la mitad de los lobos del Japón, esa no es mi idea de balance en el mundo.- Lanzo la primera espada, la cual esquivo con rapidez el castaño.

-¿De qué balance hablas?-

-Lobos y vampiros, día y noche, ese es el eterno balance… y si lo rompes debes morir, ¿Entendido?- Ahora lanzo dos más, que logro nuevamente esquivar, pero otras cuatro espadas más se elevaban y aquel agregaba.- Para que el balance se suscite, tendré que terminar con esta guerra y tú debes morir, Luego me hare cargo de castigar a los lobos.- Las lanzo todas, dos fueron esquivadas y las otras cayeron justo en los hombros del Morinaga quien solo arrugo con fuerza las cejas y gritando.

-¿Quién eres? Responde.-

-Soy el día y la noche, el mal y el bien, soy el primer Hibrido de esta tierra.- Gruño para lanzar otra más y atravesar su pecho, en el instante en que lo hizo, el peli negro recibía un severo golpe en el costado de su rostro, para caer al piso, pero no ser herido, admiraba como el rubio que antes se había ido, sujetaba a Kunihiro y se largaba, rompiendo las ventanas del lugar…

[~~~~~~~~~~~~~~*~~~~~~~~~~~~~]

La luz entraba inclemente a la habitación, en la que el dormía, una venda en su cuello había cubierto la mordida que Morinaga le había hecho, el pequeño hibrido comenzaba a abatirse en la cama, pesadillas llegaban a su subconsciente, en la que miraba a su hermano matar a seres inocentes por reclamar el balance entre las razas, un bebe lloraba ante la enorme mano del peli negro, y en cuanto vio lo que estuvo a punto de hacer con ese pequeño infante grito.- ¡NOOO SEIMEI!- Se sentó aprisa en la cama su pecho se hundía con rapidez en un respirar acelerado, el pecho el dolió, admiraba el lugar y notaba la enorme luz tras las cortinas blancas que hacían que la habitación cogiera una apariencia antigua, tragaba grueso y temblaba, elevando una mano a su ojo derecho al tiempo que susurraba.- Seimei… no puede ser cierto…- Trago grueso al haber sido testigo de lo ocurrido con Kunihiro.

Pronto la puerta se abrió y con calma entraba Soubi con una grata sonrisa en sus labios, con prisa se acercó a su ojos violeta y susurro.- Estas despierto, que alegría.-

-Soubi…- Susurro bastante tembloroso a lo que el rubio le miro confuso y cuestiono.

-¿Qué ocurre?-

-Seimei, es el, el sigue con vida.- Respondió con temblores el moreno, causando en Soubi un impacto tremendo, llevando a su cuello una mano en donde reinaba los vendajes sin duda alguna el pasado de estos había sido verdaderamente duro a lo que el peli largo susurro abrazando a su pequeño.

-Es imposible…- Le acaricio los cabellos.-A lo mejor tuviste una pesadilla.-

-Pero,,, Soubi.,- Tragaba grueso, pero pronto era separado del pecho de su rubio quien le miraba realmente preocupado y susurraba.

-No sucede nada.- Le dedico un beso, que hizo que los ojos del menor se cerraran con calma y haciéndolo sentir seguro y tranquilo, dejando atrás aquellos temblores y cayendo en la cama, gracias a las caricias de aquellos labios que le susurraban.

-Ritsuka… Todo va a estar bien.-

-Soubi.- Le llamo con calma, perdiéndose en sus besos, para pronto volver a quedar dormido en el acto a lo que el mayor susurro.

-Descansa aun sigues, débil cuando despiertes…- Le beso de nuevo.- Voy a amarte como se debe.- Susurro para apartarse de él y yendo a la puerta, dejando a Ritsuka "Dormido" pero este abría los ojos y se acomodaba en la cama para ver el brillo en las ventanas y susurrar.

-Se lo que vi…- La aflicción se encajó en su corazón….