Capitulo once con extra queso y anchoas jaja capitulo dedicado a Kaya16 y Montanahatsune92 :D Los personajes no son míos les pertenecen a sus respectivos dueños. ¡Disfruten de la lectura!
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Day 11: Selva Roja
Base de Overwatch. Suiza. 09:00hs
Los agentes sobrevivientes al ataque de Deadeye Joe se recuperaban excelente por cada hora que pasaba. La hija de uno de ellos, Brigitte Lindholm alegraba los ojos y el alma de los agentes. Ana Amari podía ver todo por la ventana como la pequeña niña jugaba a la doctora con su padre y sus amigos. Sintió que su celular vibraba, no le dio importancia ya que pensaba que era un mensaje. Vibró una segunda vez haciendo que obligase a la egipcia a fijarse quien era. Una llamada privada, no había numero ni siquiera sabía quien era, no lo tenía agendado. Ella pensó que tal vez era el coronel Bahamut avisando sobre Amelie Lacroix. Ana dejó de ver la ventana saliendo de la vista de sus compañeros yéndose a una parte solitaria del corredor, para hablar tranquila con esa persona.
-¿Como lograste conseguir mi número Hart? Dios mío... ¿Cuando dejarás de esconderte y decirnos todo? ¿Como sobreviviste en Rusia? Necesito saberlo.
-Todavía no Ana, quiero tener todas las pruebas antes de culpar. Quería compartir información... Sé donde está Amelie.
-¿Qué? ¿Como lo... ¿Donde está?
-En el Amazonas... Ya estoy en Brasil y en cuando tenga la ubicación exacta... Te avisaré.
-Hart... Gracias.
-Tendremos tiempo para hablar, ahora hay cosas más importantes que hacer. Hasta pronto Ana, lo siento.
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Una semana después. Amazonas. 13:00hs
La lancha iba a todo motor por el río, con el sol de la tarde posándose sobre las nubes del cielo brasileño. Las alimañas sobrevolaban el vehículo acuático, haciendo que el orbot Vectorman se espante. Conrad tomaba el control de la lancha mientras la chica coreana se bronceaba la piel.
-Oye Dva. -Vectorman se acercaba a ella. -¿Quieres ponerte algo? Así llamarás la atención de los caníbales que hay por aquí.
-Esta niña tiene que estar de diez. -Dva solo contestó eso al mismo tiempo que se sacaba el sombrero.
-Bueno, entonces Conrad y tú serán comida de los indígenas mientras yo seguramente seré su dios.
-Llámalos nativos. Lo mas probable que pase es que a Hana y a mi nos reduzcan nuestras cabezas y a ti, te venderán como chatarra. -Habló el joven agente disminuía la velocidad.
-Eso cambia muchas cosas... ¿Falta poco para que lleguemos? -Cambió de tema el orbot.
-Según la información que robamos en los archivos de las estaciones de policia, un grupo criminal se esconde en el corazón de la selva. Las actividades criminales de ese grupo era vender cocaína en las favelas, reclutar ex convictos y robar camiones llenos de dinero. ¿Y quien crees que recluta toda esa clase de gente?
-¿Quien? -Dijeron Dva y Vectorman al mismo tiempo.
-Pensé que eran mas listos. Escuchen esta descripción: "Los oficiales se enfrentaron a un masculino con partes metálicas remplazando sus miembros humanos". Es nuestro amigo Deadeye Joe. Dice que también es responsable por el asesinato de docientos cincuenta y cinco policia.
-Tenemos que destruir a ese mal nacido. -Gruñó el orbot golpeando el suelo.
-Tienes que acabarlo Conrad... ¿Es aquí? -Preguntó Dva viendo como la lancha se acercaba a la selva.
-Si es aquí... Okey, éste es el plan: Dva, te quedas en la lancha. Si pasa algo tienes todo lo necesario para incriminar a los responsables de todo esto. Vectorman, vienes conmigo. Necesito tu ayuda.
-Conrad... Cuídate. Prométeme que volverás ¿Lo juras? -Dva tomó del brazo al joven agente.
-Si, además tengo un trabajo pendiente contigo. Todo estará bien Hana... Vectorman, vámonos.
-¡Te sigo amigo!
Hart agarró su mochila con lo necesario para la misión no sin antes regalarle una motivada sonrisa a la gamer. Ella veía como el chico y la maquina se adentraban en la selva amazónica, frotando sus manos impacientemente con nervios y soltando un suspiro.
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La selva era todo una trampa, pisaban con cuidado teniendo miedo de que sus pies estén apoyados en alguna planta tóxica, o algún ser vivo tan peligroso que podía acabar con sus vidas. Conrad y Vectorman pasaron treinta minutos cruzando el Amazonas, todavía no había contacto. El joven alzó la vista al ver que un par de pájaros sobrevolaron su cabeza. Lamentaba no tener una cámara de fotos profesional, tener aves exóticas en su hábitat natural no era un espectáculo que se vive todos los dias. Continuando con la marcha, ambos divisaron huellas en el suelo, con forma de pie humano.
-¿Militares?
-Tal vez. -Dijo Hart mirando a su alrededor.
Dejando las huellas atrás, Conrad y Vectorman siguieron caminando. Al pasar unos minutos pudieron encontrar lo que tanto buscaban: La guarida secreta de Deadeye Joe. Resguardada por metros y metros de cables electrificados, con tal de proteger unos cuantos vehículos terrestres y dos helicópteros de combate. Patrullas de a diez hombres, tal vez criminales brasileños o mercenarios como su patrón. Edificios de maderas y otro de concreto que al parecer era el mas importante, ya que era el mejor vigilado. Cuatro torres en cada esquina del perímetro con francotiradores bien armados. La única entrada era la principal siendo la imposible de penetrar.
-Tenemos que esperar a la noche.
-Es lo mejor. -Conrad hizo caso a la obvia sugerencia del orbot.
Ya a las siete de la tarde, el sol se ocultaba sobre los árboles teniendo un poco de oscuridad como ventaja. Hart sacó de su mochila unos binoculares, buscando la parte débil de la base. La única forma de entrar era escalando la torre que se mantenía en el medio de la división del interior y del exterior de la base. El único problema era el francotirador, si herraban un solo movimiento serían descubiertos y asesinados en segundos.
-Soy mas rápido, iré primero.
-Sabes que te pueden destruir ¿No?
-Haré de cuenta que soy un soldado de elite, como aquel juego que jugué con Dva... Okey okey okey... Ahí voy.
Vectorman se escabullía entre los arbustos como un felino, sin hacer nada de ruido, siendo visto por Hart con los binoculares. Llegó hasta la torre, el joven podía ver como la maquina subía lentamente por las escaleras. El francotirador no se percató de nada. El orbot apenas divisó al hombre, lo tomó por detrás tapándole la boca y sacándole el rifle. Conrad vio la señal de que podía avanzar. El primer obstáculo fue evadido.
-¿Lo mataste?
-No Conrad. Ponte su ropa, ahora tenemos que saltar al suelo. Hay que ir por las camionetas sin que las patrullas nos vean, luego entrar al edificio por el techo. Nos subiremos y entraremos por esa ventana de ahí.
-De acuerdo déjame... Listo ¿Parezco un tipo malo? -Hart agarró el rifle y la pistola del tipo desmayado.
-Pasarás desapercibido por unos momentos. ¿Listo para saltar?
-Uno... Dos... ¡Tres!
Saltando de cuatro metros, Hart soltó un pequeño quejido tras caer mal. Se frotó las rodillas al mismo tiempo que se ocultaba detrás de unos barriles junto con Vectorman, al ver unas luces pasar cerca suyo. Ya de pie, ellos corrían por territorio enemigo agachados por los vehículos como se planeó. No fue difícil subir al techo de edificio, había cajas de madera facilitando así el trabajo. Al llegar a la ventana, notaron que estaba cerrada. Cualquier ruido provocaría una muerte segura. Siguieron buscando una entrada alternativa, y la consiguieron. Un guardia de adentro abrió la ventana, acercándose al palco. Apoyándose en la pared sacando un cigarrillo y un encendedor. Éste se puso a fumar tranquilamente viendo la selva amazónica sin darse cuenta de que por detrás Hart y Vectorman entraron dentro del edificio.
El joven pensó que era navidad, tenía a la vista a las mismas personas que lo querían asesinar en Moscú. Katia Volskaya, Noiman Cascade y al buen vecino, Deadeye Joe. Los dos intrusos no podían escuchar muy bien la conversación de ellos, solo podía distinguir palabras fuera de lugar y palabrotas entre el mercenario y la empresaria. El hacker se mantenía distante cuando ellos discutían, como que se aferraba en su papel. Conrad maldijo al no avisar antes a los Overwatch de que sus investigaciones de la base eran ciertas, solo sabía que Amelie estaba en el Amazonas, no en que punto de la selva.
-¡Yo sabía! ¡La célula alien se está muriendo aquí! ¡Si todos me hubieran escuchado no estaríamos discutiendo!
-"¡Hay si hay si escúchenme soy Katia Volskaya!" ¡POR FAVOR! ¡No seas estúpida mujer!
-No quiero defender a nadie pero Katia tenía razón Joe, la célula estaba mejor en Rusia. Ahora contamos con biotubos con el ADN. El calor de la selva le afectó bastante según los informes de nuestros doctores.
-Joe hijo de puta... -Katia se refregó la frente varias veces. -¿Y la francesa?
-Está ahí con Moira. Le está... Esperen. -Joe sacó su celular atendiendo la llamada. -Hola si que... Co... Espere jefe ¿Que? ¡¿QUE?! okey.
El mercenario cortó la llamada y luego de eso, lanzó el aparato al piso con todas sus fuerzas rompiéndolo al instante. Katia lo miraba fijamente mientras Noiman tosió incómodamente.
-¡Tenemos que irnos a la mierda! ¡AHORA!
-¿Quien rayos te llamó Joe? -Preguntó la rusa alterándose.
-¿Quien crees? Están viniendo los Overwatch y los Hard Corps ¡Todos juntos! ¡Noiman y tú agarren los biotubos y tomen uno de los helicópteros! Yo me encargo del resto.
Apenas terminó de hablar, Deadeye Joe salió en dirección afuera llamando a los gritos a sus hombres. El hacker y la empresaria rusa tomaron sus pertenencias y corrieron al helipuerto. Entre las sombras y detrás de unas cajas, Hart y Vectorman apresuraron el paso, tenían que llegar a Amelie antes de que ocurra otra tragedia.
Las torres de vigilancia una a una, explotaron coordinadamente al mismo tiempo. Granadas que caían a la puerta principal volaron todo envolviéndolo en humo y fuego. Ana liderando a los Overwatch y Bahamut a sus Hard Corps iniciaron un intercambio de balas con Deadeye Joe y sus mercenarios. Entre las balas y las explosiones los helicópteros despegaron de la zona de combate, uno se quedó en el conflicto y el otro huía de ahí. Hart y Vectorman tuvieron suerte de que todos los guardias, ahora están concentrados en el ataque sorpresivo de aquellas organizaciones. Cuando corrían hacia el lugar donde Amelie estaba, sentían como las balas pasaban muy cerca de sus cabezas y agradecieron de que Deadeye Joe no los descubriera.
Ella al escuchar la batalla de afuera, se puso el chaleco antibalas y tomó una jeringa, golpeándola levemente. Se acercó a Amelie que se encontraba en un estado deplorable, con sus ojos cerrados y la respiración agitada.
-De acuerdo querida, esto no dolerá... Por ahora.
La mujer gritó al sentir que una bala destruyó su mano izquierda, la misma que tenía la jeringa. Maldijo al joven que le disparó desde el suelo entre dolor e ira.
-¡Vectorman desátala!
-¡Me las pagarás hijo de puta! ¡Aaahhh! -Siguió maldiciendo sin dejar de retorcerse de dolor.
-¡Listo Conrad! ¡Vámonos!
El orbot se puso al hombro a la desgraciada Amelie luego de eso, Hart aturdió a la mujer con la culata del rifle. La misión estaba completada, ahora tenían que salir ilesos de ahí. Nuevamente traspasaron la batalla entre los camiones hasta el punto en donde entraron. La torre se encontraba en llamas y la cerca no tenía electricidad. Vectorman escaló con la mujer en sus brazos hasta saltar la barrera luego le siguió Hart. Antes de marcharse, alzó el rifle apuntándole a los tanques de combustible que se encontraban cerca de los camiones. Jaló del gatillo y la bala impactó en el blanco. Una seguidilla de explosiones destruyeron gran parte de los edificios y unos camiones. Hart sonrió levemente y luego corrió junto con Vectorman.
Deadeye Joe al verse superado por tan solo unos cuantos hombres, se vio obligado a activar su plan de contingencia. De su cinturón apretó un botón y la selva que rodeaba su base, se envolvió en fuego, atrapando así a los Overwatch, los Hard Corps y a Conrad y Vectorman. En varias partes del Amazonas se vieron afectadas por explosiones, hasta Dva desde la lancha podía ver las llamas haciendo la noche un infierno.
-¡Se llevaron a Amelie! -Gritó la mujer mientras corría con su mano izquierda vendada.
Joe solo gruñó sabiendo quien fue. -Ya me encargaré de él... ¡Sujétate!
Sonic Mania OST: Stardust Speedway boss (hd)
Él junto con la mujer en brazos saltó al helicóptero y éste por ordenes del mercenario, escapó al igual que el otro. El fuego comenzó un gran incendio obligando a que todos escapen de ahí. Ana y Bahamut controlaban la rabia que liberó Gerard Lacroix al ver donde su mujer era mantenida como rehén. Todos corrían desesperadamente por la selva, hasta los mercenarios de Joe escapaban con algunos camiones que sobrevivieron durante la batalla. Hart tenía los pulmones llenos de humo, su voluntad lo hacían estar despierto. Vectorman veía también que el humo afectó a Amelie, él y el joven agente aumentaron los pasos en el infierno. Los animales corrían por sus vidas también, otros no pudieron hacerlo, el fuego aniquilaba todo a su paso. Las llamas se hacían mas grandes con el viento esparciéndose a otros árboles y aumentando el incendio.
-Chicos por favor por favor donde están. -Dva miraba con desesperación a cualquier dirección.
-¡PRENDE LA LANCHA! -Vectorman corría con Hart y Amelie en sus brazos.
Mientras se subía depositó en un rincón a los jóvenes y tomó el mando de la lancha. La coreana se hincó de rodillas al cuerpo de Hart tomándole la mano. Soltó un suspiro sintiendo las pulsaciones cardíacas. El orbot a todo motor se alejaba del incendio, pensó en el destino de los Overwatch y los Hard Corps y sin pensarlo, mantuvo rumbo donde probablemente pasarían. Ana ni siquiera con su boca podía evitar la filtración de humo a sus pulmones al igual que su equipo y los demás. Pidió por radio ayuda pero cuando llegara probablemente estaría muerta.
-¡No puedo más!
-¡Tranquila capitán Amari! -Calmó Bahamut manteniéndose despierto. -¡Tenemos que cruzar este río!
-¡Las pirañas coronel! ¡Las pirañas! -Gritó preocupado Ray Poward.
-¡Tiene razón coronel Bahamut, estamos perdidos! -Farfulló Angela Ziegler cubriéndose su boca con sus manos.
-¡Tiene que haber... ¡ES UN MILAGRO! -Sheena podía ver una lancha acercarse a la playa con un robot al mando y una jovencita como tripulante.
-¡SUBAN SUBAN SUBAN! -Gritó la máquina.
-¡Escucharon a la maquina! -Ana sabiendo quien era, no dudó en subirse.
-¡¿Lo conoces?!
-¡Si coronel Bahamut, es un amigo! -Le respondió la egipcia subiéndose.
-¡Amelie! -Dijo con felicidades Gerard al ver sana y salva a su futura esposa.
-Hart. -Murmuró Amari al verlo nuevamente.
Con todos a bordo de la lancha, Vectorman aceleró con todo teniendo el fuego detrás suyo. El cielo se volvió rojo, las llamas se alzaban a lo alto y el humo ya no era una amenaza. Gracias a la inesperada ayuda del orbot, los Overwatch y los Hard Corps seguían vivos. Hana Song aún arrodillada no podía ocultar su felicidad al ver que la misión se cumplió y ver a Hart respirando. Escapando por el río, estarían en unas horas en Manaos recuperando oxigeno y fuerzas. Era una gran victoria por recuperar a Amelie y una pérdida por el daño a la selva amazónica.
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Confinará...
