Siento no haber subido el capítulo ayer como había dicho, pero espero que lo que ocurre en este compense la tardanza.
Capítulo 11:
Durante el siguiente día y mientras trabajaban en el estudio todos estaban nerviosos. Principalmente por empezar de nuevo a trabajar después de sus merecidas vacaciones pero también influía la cena que había preparado Lea esa noche.
Todos tenían ganas de ir, contar lo que habían hecho y divertirse con sus amigos ya que la mayoría no se habían visto en esa semana.
Pero la mas nerviosa era, por supuesto, Dianna, que se movía por el lugar dando vueltas sin poder estarse quieta.
-Di... -susurró Heather que se encontraba sentada, con la cabeza contra la pared a su lado mientras seguía con la mirada a la inquieta rubia- Me estas mareando...
-¿Que crees que signifique el beso? -preguntó alterada haciendo caso omiso a lo que decía la otra.
Heather suspiró cansada mientras rodaba los ojos.
-Por décimo cuarta vez, no lo sabrás hasta que vayas a la cena.
Dianna gruñó por lo bajo.
-¡Eso no me ayuda en nada! -le recriminó a su amiga.
Heather se levantó fastidiada y cogió a la otra de los hombros haciendo que se detuviese y la mirase. La sacudió suavemente y la miró frunciendo el ceño.
-O te tranquilizas o te secuestro y no te dejo ir a la cena -le amenaza seriamente.
La otra mostró una expresión de horror.
-No seras capaz... -susurró.
Heather alzó una ceja sonriendo de manera traviesa.
-Ponme a prueba -respondió haciendo que un escalofrió recorriese el cuerpo de Dianna.
-¡De acuerdo! -dijo sentándose e intentando tranquilizarse mientras cruzaba los brazos sobre su pecho.
Heather suspiró y se sentó donde se encontraba hace unos segundos.
Después de unos minutos de silencio en el que Heather solo miraba a su alrededor y Dianna movía la pierna aun nerviosa, algo llamó la atención de las dos, que se quedaron extrañadas mirándose
-¿Y eso? -preguntó Heather señalando a Lea y Naya abrazadas y riéndose entre los decorados.
-Al parecer las dos han estado esta semana en Nueva York, juntas -puntualizó esto último.
Heather se giró mirándola con la boca abierta.
-¿Y tú como lo sabes?
Dianna se encogió de hombros.
-Lea me lo contó ayer -dijo simplemente.
Heather la agarró de la camisa haciendo que le prestase atención.
-¿Me cuentas cada cosa insignificante que te dice Lea y no me cuentas eso tan importante? -dijo alzando algo la voz.
Dianna la miró entre asustada y confusa.
-¿Porque es impor... -de repente se calló y una sonrisa traviesa comenzó poco a poco a aparecer en su rostro- Ah... ya lo entiendo...
Heather la soltó sonrojándose y mordiéndose el labio para después volver a dirigir la mirada a las otras dos.
Dianna, sonriendo aun de la misma manera, imitó a su amiga.
-¿No te molesta que estén tan cariñosas? -preguntó Heather después de unos segundos.
-No mucho la verdad -se encogió de hombros- ¿Y a ti? -preguntó divertida.
Heather frunció el ceño levemente.
-¿Porque debería molestarme? -preguntó sin dejar de mirar a las otras.
-No lo se, dímelo tú.
Heather gruñó por lo bajo cuando Naya besó la mejilla de Lea y se levantó rápidamente
-Me voy -sentenció.
Dianna la miró confundida.
-¿A donde?
-No lo se, a cualquier sitio -y sin mas se fue del lugar dejando a Dianna sola.
Al irse, Heather pasó al lado de Naya y Lea para hacerse notar y la rubia prestó atención a cada uno de sus movimientos.
Las chicas notaron como la otra pasó rápidamente por su lado y se miraron confusas, después Naya giró su cabeza mordiéndose el labio mirando el trasero de Heather.
Dianna se rió y Naya fijó su mirada en ella sonrojándose poco a poco al darse cuenta que la estaba mirando.
La rubia le guiñó un ojo haciendo que se sonrojase aun mas y estalló a carcajadas.
Naya desvió la mirada y se acercó mas a Lea, susurrándole algo al oído Lea la escuchaba frunciendo levemente el ceño y cuando la latina se separó, Lea miró a Dianna, que aun seguía pendiente de ellas.
Conectaron sus miradas y ninguna de las dos pudo moverse. Estuvieron así durante unos segundos hasta que una dulce sonrisa apareció en el rostro de Lea, haciendo que la otra se mordiese el labio suavemente.
Dianna sacudió la cabeza y se levantó de su asiento alejándose del lugar.
Entró en su trailer para después dejarse caer en el sofá, cerrando los ojos intentando relajarse.
Rabian pasado apenas unos minutos cuando oyó que la puerta se abría y alguien entraba en el lugar.
La rubia aguantó la respiración rezando porque no fuera Lea, ya que tenerla en esos momentos allí, a solas, no sabia lo que podría acarrear, ni si se podría controlar.
Abrió lentamente los ojos y se encontró frente a ella a Naya, con las manos en las caderas mirándola frunciendo levemente el ceño.
Dianna la miró confundida esperando a que la otra dijese algo.
-No es lo que crees -dijo por fin la otra.
La rubia sonrió y se acomodó mejor en el sofá
-¿Y que es lo que creo? -preguntó divertida.
Naya gruñó.
-Sabes a lo que me refiero -sentenció.
-Ni siquiera me lo puedo imaginar -siguió jugando.
La miró frunciendo el ceño durante unos segundos.
-No me gusta Hemo -afirmó Naya.
-Yo nunca he dicho que te guste Hemo -dijo tranquilamente y después añadió- aunque por lo que parece lo que si te gusta es su culo.
Naya comenzó a sonrojarse nuevamente.
-¡Es algo instintivo! -se defendió- También se lo miro a Lea y no pasa nada por eso.
El rostro de Dianna cambió rápidamente mirándola frunciendo el ceño y Naya sonrió al darse cuenta de lo que habían producido sus palabras.
-Naya -dijo lentamente la rubia- Tu puedes hacer lo que te de la gana, no tienes porque venir a darme explicaciones. Ahora si me disculpas, me gustaría descansar un poco -le pidió para que se fuera.
Naya suspiró.
-Solo... no vayas diciéndolo por ahí -le dijo en tono de súplica.
-No soy de esa clase de personas -le dijo frunciendo el ceñó de nuevo.
-Me refería a Hemo... -dijo lentamente.
Dianna sonrió y asintió.
-No diré nada de que te gusta mirar culos ajenos, no te preocupes -bromeó.
La latina se sonrojó y abandonó el trailer dejando sola de nuevo a la rubia, que volvió a intentar relajarse, aunque sabia que iba a tener poco éxito.
Dianna se encontraba en esos momentos en el ascensor que la llevaría hasta el apartamento de la morena. Se había arreglado exclusivamente para la ocasión escogiendo de su armario el vestido que mas resaltaba cada curva de su cuerpo. No sabia lo que iba a ocurrir en esa cena, pero de lo que estaba segura es de que ella iba a conseguir que Lea no pudiese dejar de mirarla.
Las puertas del ascensor se abrieron y ella salió con pasó firme hasta llegar frente a la casa de Lea. Oía como la música y las voces de sus amigos sonaban ya en el interior. Cogió aire y llamó al timbre.
Unos segundos después la puerta se abrió dejándola frente a Lea, que nada mas verla abrió la boca considerablemente mientras la miraba de arriba a abajo con deseo.
Dianna sonrió traviesa también mirando a la morena, que esa noche se encontraba aun mas preciosa que de costumbre.
Tosió suavemente sacando de sus pensamientos a Lea, la cual se apartó de la puerta sonrojándola dejándola pasar.
-Hola... -susurró Dianna mientras pasaba por su lado.
-Hola... -le respondió Lea cerrando la puerta.
Lea siguió mirando su cuerpo, en esos momentos se centró en su trasero ya que la rubia estaba delante de ella, caminando hasta el salón.
Dianna la observó de reojo, satisfecha por la reacción de la morena y sonrió ampliamente.
Nada mas entrar en el salón todo el mundo se quedó callado mirándola con la boca abierta y no tardaron en ponerse a silbar y a lanzarle piropos.
La rubia puso una cara inocente comenzando a sonrojarse y después de saludar a todos se dirigió hacia la barra para coger algo de beber.
Se encontraba allí apoyada bebiendo lentamente cuando Lea apareció a su lado.
-Estas preciosa... -susurró Lea cerca de su oído
Un escalofrío recorrió el cuerpo de Dianna e intentó disimularlo sonriendo tímidamente
-Gracias... -le respondió girándose para mirarla- pero tú no te quedas atrás -agregó mirándola de arriba a abajo y comiéndola con la mirada.
Lea sonrió de manera coqueta e iba a hablar pero fue interrumpida por Mark y Cory.
-Oye Lea, ¿cuando vamos a comer? Tenemos hambre -le dijeron los chicos mirándola con carita de pena.
La morena los miró riéndose suavemente.
-¿Ya estamos todos? -preguntó alzando la voz para que todo el mundo la escuchase.
-¡Si! -gritaron.
-Bueno, pues a comer todo el mundo -dijo señalando hacia el comedor.
Todos se dirigieron hacia allí y al entrar vieron la mesa ya totalmente preparada dándose cuenta que los sitios ya habían sido seleccionados por la morena, que había colocado pequeños cartelitos con el nombre de cada uno.
Uno a uno fueron sentándose en sus respectivos sitios y cuando Dianna llegó a la mesa se dio cuenta que su sitio estaba justo al lado de cierta morena que la comía con la mirada.
Se rió para sus adentros y se sentó ignorando a la morena que seguía mirándola esperando alguna reacción de ella.
A los pocos segundos ya estaban todos sentados y sirviéndose la comida mientras hablaban animadamente.
Dianna miró a sus compañeros y vio como Heather y Naya estaban sentadas juntas, al igual que ella y Lea, pero en cambio ellas hablaban mientras seguían comiendo. En un momento dado Naya miró a Dianna y esta le guiñó un ojo haciendo que la latina se sonrojase y Dianna se riese suavemente.
-¿De que te ríes? -preguntó Lea acercándose mas a ella.
La rubia la miró aun con una sonrisa en su rostro.
-De que se ven adorables juntas
Lea miró a sus amigas y asintió.
-Por eso las puse juntas -le confesó- pero tu... shhhh! -dijo poniendo un dedo en sus labios para que no dijese nada.
Dianna se volvió a reír y asintió.
-¡Lea! -le llamó Cory haciendo que esta la mirase- Es injusta tu organización de la mesa -sentenció- Nos has puesto demasiado lejos de las preciosidades -dijo poniendo una sonrisa coqueta.
La rubia se fijó mejor en la organización de la mesa y se dio cuenta que las chicas estaban sentadas en parejas, Amber y Jenna, Heather y Naya, ella y Lea, mientras que los chicos estaban algo apartados.
-No creo que tengas posibilidades con ninguna de nosotras -bromeó Lea haciendo que todos se riesen.
-Eso nunca se sabe y menos si no me dejas acercarme -le guiñó un ojo.
-No me interesas Cory, lo siento -dijo Lea riéndose
-Tranquila, no me meto con gente en pareja -aseguró y luego miró a Dianna sonriendo coquetamente de nuevo- ¿Pero tú no tienes pareja no?
Dianna se rió sonrojándose levemente y negó con la cabeza.
-¡Eh! -dijo alzando la voz Lea haciendo que todos la mirasen- ¡Que yo tampoco tengo pareja! -afirmó y todos la miraron confundidos.
-¿Y Theo? -preguntó Cory después de unos segundos asimilándolo
Dianna en cambió se había girado completamente mirando a la morena con la boca abierta.
-Ya no estamos juntos -dijo encogiéndose de hombros sin darle importancia.
-Oh, lo siento cariño -dijo Chris.
-No te preocupes -le respondió Lea sonriéndole cálidamente.
Después de eso cada uno volvió a lo suyo, hablando entre ellos, incluso Lea participaba animadamente aunque miraba a la rubia de reojo cada vez que podía mientras que Dianna jugaba con su comida sumida en sus pensamientos.
-¿Estas bien? -le preguntó Mark que se encontraba a su lado.
Dianna sacudió la cabeza volviendo a la realidad y miró a su amigo sonriendo levemente.
-Si -le dijo para después levantarse del asiento- Solo tengo que ir al baño -le informó y el asintió no muy convencido.
La rubia salió del comedor sabiendo que la morena la miraba y caminó hasta el baño, entrando en él pero sin cerrar la puerta. Se apoyó en el lavabo y miró al suelo esperando, cosa que no tuvo que hacer mucho tiempo ya que a los pocos minutos apareció Lea, cerrando la puerta tras de ella.
-¿Porque no me lo habías dicho? -dijo rápidamente Dianna sin darle la oportunidad a Lea de hablar y aun mirando al suelo.
-Te lo iba a decir hoy -afirmó Lea mirándola tímidamente y mordiéndose el labio.
Dianna suspiró y alzó la mirada para mirar a los ojos de la otra.
-¿Y que significa que lo dejaseis? -preguntó lentamente temiéndose la respuesta.
-Significa que intento hacer las cosas bien -explicó con convicción Lea sin desviar la mirada de esos ojos verdes.
-¿Qué cosas? -siguió preguntando la rubia.
Lea la miró entre confundida y asustada.
-Estar contigo... -dijo lentamente para después morderse el labio.
-¿Quieres estar conmigo? -dijo Dianna nerviosa.
La morena por fin entendió lo que le pasaba a la otra así que se acercó, cogió sus manos con suavidad sin dejar de mirarla.
-Quiero estar contigo, si. Quiero abrazarte, besarte, cuidarte. Quiero darlo todo por ti porque se que lo mereces. Porque eres la persona mas importante de mi vida y porque haré lo que sea para conseguir que estés conmigo.
La rubia la miró sorprendida por sus palabras.
-Yo... -comenzó a decir pero no sabia como continuar.
Una sombra de duda surcó el rostro de Lea.
-No.. -se le hizo un nudo en el estomago- ¿ No quieres estar conmigo? -preguntó lentamente.
Dianna por fin reaccionó y en vez de hablar, ya que le era francamente difícil, recorrió el espació que separaba sus labios uniéndolos en un beso que transmitía todo lo que sentía en esos momentos.
Lea sonrió entre sus labios cogiéndola de la cintura y pegándose mas a ella.
Se besaron lenta y dulcemente y después de unos minutos se separaron, se apoyaron en sus frentes y se miraron a los ojos.
-Quiero estar contigo -afirmó Dianna en un susurró haciendo que el rostro de Lea se iluminase por completo.
-¡Chicas! -oyeron que gritaba Amber al otro lado de la puerta- ¡Necesito entrar!
-¡Ya vamos! -le respondió Dianna mientras que Lea se separaba.
La morena le sonrió dulcemente y se disponía a abrir la puerta pero Dianna la cogió de la mano tirando de ella de nuevo entre sus brazos y volviendo a besarla rápidamente
-¿Y esto? -preguntó Lea sonriendo.
-Es para poder aguantar durante toda la cena sin poder besarte -explicó Dianna sonriendo ampliamente.
Lea se rió.
-¡Chicas! -volvió a llamar Amber.
Dianna gruñó por lo bajo y fue a abrir la puerta pero esta vez fue Lea la que la detuvo.
-¿Te quedas esta noche conmigo? -le preguntó algo nerviosa.
Dianna se sonrojó mordiéndose el labio y asintió.
Lea saltó feliz y le dio un rápido beso y por fin salieron del baño, cosa que Amber agradeció.
Se sentaron en la mesa con una sonrisa radiante en su rostro que no paso desapercibida por Heather que las miraba curiosa y sonriendo.
Dianna la miró sonriendo aun mas explicándole con la mirada que todo estaba bien. La otra se rió y asintió casi imperceptiblemente y volvió a la conversación que mantenía con Naya.
Después de unos minutos la rubia sintió como Lea posaba la mano en su muslo, acariciándole suavemente y un calor empezó a invadir su cuerpo. Miró a la morena esperando alguna explicación, pero en cambió la otra estaba manteniendo una conversación con Chris ignorándola, aunque no podía evitar que una amplia sonrisa se incrustase en su rostro.
La mano lentamente comenzó a subir colocándose entre sus muslos y subiendo levemente el vestido de la rubia.
Dianna se encontraba totalmente roja y notaba como el sudor se empezaba a hacer presente en su cuerpo.
Volvió a mirar a la morena que seguía igual que antes y lanzó un largo suspiró haciendo que Lea sonriese aun mas.
Iba a ser una larga noche hasta que todos se fueran, de eso estaba segura.
¿Y bien? ¿Qué os ha parecido?
La historia de Heather y Naya sera vista desde los ojos de Dianna o de Lea, nunca sera vista desde ellas ya que no son las protagonistas y esta es una historia Achele.
Siguiente capítulo el sabado/domingo y narrare lo que ocurre con ellas dos después de la cena.
Twitter:
SaraChana1
