Buenaaaaaaaaas!

Tal y como prometí, aquí tenéis el siguiente *aplausos*

Bueno quiero advertir que en el próximo capítulo va a haber un salto en el tiempo de un par de meses y sobre todo ESPERO QUE OS SIGA GUSTANDO LA HISTORIA DE VERDAD.

Y qué decir de los reviews que dejáis, que sois un amor*-* MUCHÍSIMAS GRACIAS DE VERDAD.

Y ahora sí, me callo y os dejo el capítulo… DISFRUTAD

Cuando llegamos al loft, nos sentamos en el sillón y estuvimos en silencio durante unos minutos. Cuando ambos alzamos la vista y nos miramos, comenzamos a reírnos, y sin saber cómo ni por qué, esa era l primera vez que nos reíamos de verdad después de que nos dieran la fatídica noticia.

-¿Por qué nos reímos?-me pregunta Castle intentando parar-.

-Creo que no reímos para no llorar-digo yo calmándome poco a poco-.

Al escuchar mi contestación, Castle para de reírse y mira al suelo. Yo observo ese cambio de actitud y noto que he metido la pata al decir aquello. Me acerco más a él hasta que nuestras rodillas chocan. Al notar el contacto, levanta la mirada y me mira. Yo le acaricio la mejilla sonriendo dulcemente.

-Era broma Rick-le digo intentando calmarlo-.

Él me mira y suspira. Niega con la cabeza para volver a mirar al suelo.

-No Kate, sabes que no era una broma. Lo peor es que era verdad-me empieza a decir-, desde que nos dijeron lo del cáncer hemos entrado en un pozo del que no conseguimos salir. Ya no reímos, nada es como antes. Ahora solo estamos tristes o lloramos, y esto nos está hundiendo-termina de decir levantándose para ir hacia la cocina-.

Le miro irse y me quedo petrificada. No sé cómo entender lo que me acaba de decir, pero tiene razón. Ambos nos estamos metiendo en un pozo sin fondo, y no sé si podremos salir algún día.

Me levanto del sillón y me acerco a la cocina. Me apoyo en la isla y me froto las manos intentando buscar las palabras adecuadas para no volver a meter la pata.

-¿Qué me estás intentando decir?-le pregunto con miedo a su respuesta-.

-¿Qué crees que te estoy diciendo?-me responde girándose sosteniendo un vaso de agua-.

-No vale que me respondas con otra pregunta…-le digo ahora bajando mi mirada-.

-Kate, lo que intento decirte es que…-suspira mientras se acerca a mí-, tenemos que cambiar algo. Ambos nos estamos ahogando y creo que no es el mejor momento para hacerlo.

-¿Quieres romper conmigo?-le pregunto yendo directa al grano-.

Él se queda congelado tras esa pregunta. Frunce el entrecejo y ladea la cabeza poco a poco para entrecerrar los ojos.

-¿Por qué me preguntas eso?

-Porque has dicho que hay que cambiar algo, y a lo mejor me quieres cambiar a mí-le respondo intentando ser fuerte-, nos imaginábamos un cuento de hadas, ¿y con qué nos encontramos?, con que cuando lo estábamos empezando a vivir, voy yo y lo estropeo con este estúpido cáncer. ¿Pero sabes qué?, no te odiaría si ahora mismo quisieras salir por esa puerta para olvidarme, no sé ni cómo no lo has hecho antes, porque…

Y en ese instante Castle no me deja terminar. Me calla agarrándome del cuello para acercarme a él y besarme. Me besa con ímpetu, haciéndome callar.

Nos separamos poco a poco mientras nos miramos a los ojos. Yo sorprendida por su reacción y él pensando en qué decir.

-No vuelvas a decir nunca más todo dice aun agarrándome-.

-Es la verdad-le digo ahora cerrando los ojos y respirando profundamente-.

-No, no lo es. Y no voy a permitir que sigas diciendo eso Kate. Mi cuento de hadas no empezó cuando comenzamos a salir, o cuando empezó toda esta aventura del embarazo. Empezó cuando te conocí, cada día era un reto para mí. Kate, no te pienso cambiar por ninguna otra mujer-me dice ahora acariciando mi mejilla-, porque yo decidí estar contigo. Y ese cáncer vamos a vencerlo, tú y yo, juntos. No te pienso dejar sola en todo esto-termina volviéndome a besar-.

Tras unos minutos, escuchamos cómo alguien toca la puerta. Nos separamos lentamente mirándonos a los ojos y sonriendo.

-Te quiero-me susurra-.

-Y yo a ti-le respondo volviéndole a dar un beso rápido-.

Vuelven a tocar el timbre y Castle gruñe molesto rodando los ojos. Suspira y me mira.

-Yo abro-me dice sonriendo cambiando su semblante por completo-.

Yo asiento devolviéndole el gesto.

Al alejarse aproveché y me senté en el sillón. Empecé a pensar que a lo mejor podríamos salir de ese pozo, los dos juntos, apoyándonos en el otro.

Al abrir la puerta, la cara de Castle cambió por completo. Agarró con fuerza el pomo aguantando la rabia.

-¿Qué haces aquí?, ¿qué quieres?-le pregunta molesto Castle-.

Esposito suspira y le mira.

-Quiero hablar con vosotros.

-Creo que lo dejaste todo muy claro en comisaría-le responde Castle molestándose cada vez más-.

Desde el sillón veo cómo Castle está quiero frente a la puerta agarrando el pomo con fuerza. No puedo ver quién está al otro lado, por lo que decido levantare para ver quién es. Mi intriga se va convirtiendo en sorpresa cuando veo a Esposito.

-Espo, ¿qué haces aquí?-le pregunto intentando ser amable-.

-Quería hablar con los dos.

-Nosotros no tenemos nada de qué hablar-le responde Castle cerrando la puerta-.

Esposito es más rápido y pone un pie entre la puerta y el marco para evitar cerrarla.

-Espera, por favor-suplica Esposito-.

Al ver el pie de Esposito entre la puerta me acerco a Castle y apoyo mi mano sobre la de él en el pomo. Me mira al sentir el contacto.

-Venga Castle… dale una oportunidad-le digo ahora apoyando mi otra mano en su hombro-.

Tras estas palabras, suspira y poco a poco va dejando de hacer fuerza y termina abriendo la puerta. Mira a Esposito enfadado y se da la vuelta dirigiéndose a su despacho. Le miro irse y me giro para ver a Esposito colocándose la camisa. Me hago a un lado para dejarle pasar.

-Pasa-le digo indicándole con la mano-.

-Gracias-me contesta entrando y parándose justo en la entrada-.

Cuando cierro la puerta lo veo mirando hacia todos lados.

-Ven, vamos a sentarnos-le digo colocando mi mano en su espalda-.

Él se sorprende de mi reacción y me sigue hasta el sofá. Nos sentamos y nos quedamos varios minutos en silencio mirando ambos al suelo.

-¿Qué querías?-le pregunto intentando romper un poco el hielo-.

-Beckett, yo…-suspira y vuelve a mirar al suelo buscando las palabras-, venía a disculparme-empieza a decir-, me comporté como un imbécil en comisaría, y no debí decirle esas cosas a Castle. De verdad que lo siento.

Yo le miro y sonrío. Alargo mi mano y cojo la suya y la pongo entre las mías. Él me mira y sonríe levemente.

-Sé que lo sientes Espo, pero yo no soy la que tiene que perdonarte. No tengo que perdonarte nada-le digo levantándome para ir a buscar a Castle que se ha encerrado en su despacho-.

Al llegar a la puerta de este, abro la puerta lo veo sentado frente al ordenador con su cabeza apoyado sobre los nudillos de ambas manos mirando a la pantalla. Me acerco lentamente a él y le acaricio la espalda.

-Castle venga, sal-le digo incitándole para que salga-.

-No-me responde tajante-.

-Ha venido a disculparse.

-Que se lo hubiera pensado antes-me responde ahora levantándose yendo hacia una estantería-.

-Castle no seas injusto, tú también te comportaste mal-le respondo apoyándome en su escritorio-.

-Lo suyo fue peor-me dice mirándome fijamente-.

-Oye Castle, escucha…-empiezo a decir acercándome a él-, está dolido por todo lo que te dijo, y solo ha venido para hablar contigo. Ve y habla con él-le digo ahora acariciando su mejilla-.

Él suspira y me mira. Mira hacia la puerta y luego pierde su mirada por el despacho.

-Además… le has dejado un bonito morado en la mandíbula-le digo ahora remolona-.

´Me mira y sonríe. Así es como me gusta verlo, sonriendo. Se queda mirándome y me acaricia la mejilla y se acerca para besarme.

Nos separamos y juntamos ambas frente mientras él sigue acariciando mi mejilla.

-Gracias-me dice ahora pasando su brazo por mi cintura para acercarme a él y abrazarme-.

-Siempre-le digo correspondiendo al abrazo-.

Tras un par de minutos más en el despacho, salimos y vemos a Esposito sentado en la misma posición que lo dejé. Se lo notaba nervioso y no para de mover la rodilla.

Me senté al lado de él mientras que Castle se sentó en frente y lo miró desafiante. Esposito lo miró y suspiró para pasar a mirarse las manos.

-Castle lo siento-empezó a decir-, no debí hablarte así.

Castle siguió mirándolo igual de duro. Al notarlo, abrí los ojos mirándole para que notase mi mirada sobre él. Al hacerlo, me miró y al ver mi expresión en la cara cambió su semblante.

-Yo… -empezó a decir él-, también te debo una disculpa.

Sonreí al escuchar aquello. Parecían dos niños disculpándose por algo que habían hecho mal.

-No debí pegarte-dice ahora mirándolo más calmado-.

-Ni yo decirte todo aquello.

Hubo un silencio un poco incómodo. Aproveché ese momento para mirar a ambos. Esposito estaba mirando sus manos mientras Castle miraba la alfombra. Ambos suspiraron.

-¿Cómo tienes el morado?, ¿te duele?-le preguntó de pronto a Castle-.

Esposito alzó la vista y le miró. Sonrió levemente y se llevó la mano a la zona del morado.

-Bueno, solo cuando me río-le dijo aun sonriendo-.

-Lo siento, en serio. Fue un impulso-le dijo Castle levantándose y acercándose a él-.

-No Castle, me lo merecía. Nunca debí decirte que no piensas en el bien de Beckett. ¡Por Dios, no debí ni decirte que Beckett no te importaba!, no sé cómo no me pegaste otro puñetazo-respondió Esposito volviendo a agachar la cabeza-.

-Tranquilo, fue la situación que nos volvió locos a todos.

-Eso quiere decir que… ¿me perdonas?-le preguntó Esposito intentando sonreír-.

-¿Y tú a mí?-le respondió Castle tendiéndole la mano-.

-¿Tú que crees?-le respondió Esposito riéndose y devolviéndole el gesto a Castle-.

FIIIIIIIIIIN

¿Qué os ha parecido? Dejad review con vuestra opinión que ignorada no será, prometido.

MUCHAS GRACIAS Y HASTA EL PRÓXIMO