Hola a todos aquí estamos con el primer capítulo de la secuela, estamos muy agradecidas por el apoyo que nos dieron en la primera parte y esperamos que ésta también sea de su agrado.
Aclaramos como siempre que Ranma ½ no nos pertenece (es de nuestra sensei Rumiko Takahashi y de Akane xp).
"La guerra por consumar nuestro amor"
Capítulo XI "Comienza el viaje a China"
Luego de despedir a su familia, los dos jóvenes caminaban alegremente por las calles de Nerima, llevaban sus manos entrelazadas y su mirada denotaban la alegría de ambos en ese momento.
-¿Emocionado?- preguntó sonriente la muchacha a su alegre compañero.
El joven la observó con una sonrisa en su rostro -¿Tú que crees?- preguntó -Por fin voy a China, después de tanto tiempo al fin me voy a deshacer de esta maldición y seré una persona normal- agregó observando el paisaje a su alrededor -Además estaremos solos por varios días, sin nadie que nos moleste… ¿No te parece suficiente para estar emocionado?- esto último lo dijo con tono sensual hacia la chica.
La joven en respuesta no pudo evitar mostrar una gran sonrisa, detuvo sus pasos y lo observó directamente a los ojos -Te amo Ranma- dijo conteniendo ambas manos del muchacho entre las suyas, cautivada por la mirada que éste le daba en ese momento.
El estremecimiento que sintió al escuchar las palabras de la joven le dieron la fuerza para acercarse, soltó las manos de ésta y delicadamente le tomó el rostro, para posteriormente besarla suavemente, el contacto de sus labios fue tierno, dulce, por momentos se perdió en la mágica sensación de un beso de la persona amada, de sentirla entre sus brazos, estremecerse, corresponder con la misma entrega a cada caricia que él le proporcionaba, el contacto tibio de sus labios se rompió, pero el contacto físico se mantuvo, poco a poco ambos fueron abriendo sus ojos, sus pupilas se encontraron al mismo tiempo.
La joven esbozó una sonrisa, una que reflejaba amor, mucho amor -Estoy enamorada de ti- dijo acariciando sus mejillas son sus dedos pulgares -Estoy enamorada de tu sonrisa, que me hace estremecer cada vez que la veo, enamorada de tus ojos que cuando los clavas en los míos me siento perder en ellos, de tus gestos- dijo acariciando cada parte del rostro del muchacho -Tus labios- agregó acariciándolos con la yema de sus dedos…
-De haber sabido que eran tan dulce no habría esperado tanto para besarte- espetó sonriente -Te lo dije una vez y te lo vuelvo a decir, nunca nadie te va a alejar de mi… eres mía y algún día te casarás conmigo, solo conmigo- concluyó posando sus manos en la cintura de Akane.
-Vaya, estoy sorprendida¿Dónde está el presumido chico que llegó a mi casa hace algunos años?- preguntó divertida -De haber sabido que podrías llegar a ser tan romántico te habría seducido antes- agregó con un deje de sensualidad en su voz mientras que rodeaba el cuello de Ranma.
Ranma la observó irónicamente -¿Tú seducirme a mí?... no lo creo koishii, ni siquiera me dejabas acercarme a ti- aclaró frunciendo levemente el ceño.
-¿Cómo me llamaste?- preguntó sonrosada la peli-azul
El chico al instante se sonrojó completamente -No me di cuenta que la había llamado así, lo dije sin pensar- poco a poco soltó a la muchacha de su abrazó -Lo siento Akane, no pensé lo que decía yo…-
Sus disculpas fueron calladas por un apasionado beso, ni siquiera tuvo tiempo de cerrar sus ojos, por instinto volvió a dejar sus manos descansar en una de las curvas de su novia, de pronto se asustó de sentir algo húmedo y tibio en sus labios, con un poco de miedo se separó de la joven, recién en ese momento se dio cuenta de que Akane estaba sollozando, sus marrones estaban más llamativos que nunca, ligeramente húmedos, pero en ellos no había tristeza.
-No te disculpes tontito- dijo sonriente aún con lagrimas en su rostro -Y antes de que preguntes, estoy así de alegría- explicó al ver la afligida expresión del joven -Nunca me habías llamado así y yo… yo… me gustó…y mucho- de un rápido movimiento puso al muchacho hacia una pared que se encontraba cerca, -En este mismo momento me gustaría que estuviéramos solos para demostrarte lo mucho que me gustó- dijo acariciando el torso del sorprendido muchacho.
-¿De verdad, lo dices en serio?- respondió con una inocente expresión en su rostro -Yo... bueno… también qui… quiero… tenerte a so… solas-
Akane le lanzó una mirada seductora, giró su rostro de un lado para el otro para comprobar si había alguna persona cerca, una pícara sonrisa se formó en sus labios. Miró de nuevo los ojos azules que la observaban con algo de timidez y en un movimiento a la velocidad de la luz jaló a Ranma por la camisa hasta llevarlo a un callejón cercano.
-Creo que ya estamos a solas…- le dijo ella con malicia mientras se acercaba al oído del muchacho -No veo a nadie por aquí- lentamente pasó su lengua por el lóbulo de la oreja de Ranma creando con este efecto múltiples escalofríos en él.
-A… kane… Yo…- no pudo terminar la frase que iba salir de su boca al sentir unos labios que recorrían su cuello con ansias, una y otra vez Akane se deleitaba con los reacciones que sus besos le provocaban a su prometido.
Se separó un poco de él aún rozando con su aliento el cuello de su amado -Acaso no querías estar a solas conmigo Ranma-
-Eh… sí… así… es…- contestó aún sintiéndose en otro mundo.
La chica comenzó a besar suavemente la mejilla del muchacho -Pues relájate…- besó la comisura de sus labios, en un suspiró agregó -Disfruta ahora que estamos a solas-
Una vez esbozadas esas palabras Ranma se olvidó por completo de en donde se encontraba para aferrar con fuerza el cuerpo de su novia entre sus brazos… -Si así lo quieres…lo haré…- dicho esto rozó con suavidad sus labios sobre los de ella.
Con cuidado se movió llenando la boca de Akane con tiernas caricias, la humedad de su beso crecía y el juego entre lenguas que se entrelazaban se hacía cada vez más apasionado, sus cuerpos se juntaban como si una fuerza magnética actuara sobre ellos, el calor en aquel callejón parecía hervir a una temperatura asfixiante.
Ranma se separó de ella intentando obtener el aire que comenzaba a faltarle. Al hacerlo pudo observar como ella estaba completamente sonrojada, respirando de forma agitada y a su completa disposición. Con cuidado acercó su lengua hacia la barbilla de su prometida e inició con ardor la labor de lamer de ahí hasta bajar por el centro del cuello de su amada.
La humedad y el calor se daban en su interior mientras sentía como su prometido la devoraba lentamente haciéndola perder la razón. Desesperada sujetó con su mano el contorno de la cara de Ranma y selló esos labios que adoraba con otro apasionado beso.
Así continuaron besándose, Akane cada vez buscaba recostar más a su prometido contra la pared pegando por completo su cuerpo contra el de él. Una desesperación comenzó apoderarse de ambos, parecía que la cercanía ya no era suficiente, intentaban con sus besos reflejar esas ansias que tenían de pasar a algo más…
Seguían en su lucha por ver quien se apoderaba más de la boca del otro, habían perdido por completo la noción del tiempo, a ciencia cierta no estaban seguros de cuanto tiempo había transcurrido en ese callejón besándose y acariciándose cuando la alarma del reloj de Akane comenzó a sonar. Con fastidio ambos se separaron.
-¿Qué fue eso Akane?- preguntó el muchacho intentando acomodarse la ropa y el cabello que su adorada novia había desordenado entre caricias.
-Fue mi reloj- respondió ella sonrojada, dirigió su mirada hacia el objeto y sus ojos se abrieron como platos -¡Rayos Ranma es tardísimo!- con preocupación cubrió su rostro -¡No vamos a llegar a la hora al aeropuerto!-
Con fuerza tomó al chico de la trenza por la mano y lo arrastró por las calles de Nerima, corrieron a toda prisa hasta llegar al aeropuerto con la esperanza de aún encontrar su vuelo.
Al llegar a la entrada la menor de las Tendo respiraba con algo de dificultad y con el ceño fruncido, miró con algo de enojo hacia Ranma… -Si no logramos abordar el avión va a ser tu culpa-
-¡¿Qué dices?!- vociferó el chico -¡Fuiste tú la que me llevó a ese callejón!-
Ella lo encaró -¡Y fuiste tú el que dijo que quería estar a solas conmigo!-
-¡Sí lo dije!- le gritó él -¡Pero tú fuiste la de la idea de meternos en ese lugar, por tu culpa me distraje!- denotó con cara de fastidio -Solo espero que logremos coger ese avión para llegar a China-
Una aura roja se apoderó de la figura de Akane y sus dientes comenzaron a crujir -Con que soy distracción para ti ¿Ne?- sacó de la nada un mazo gigante y lo estampó contra el suelo… lo dejó ahí tirado para luego agregar despectivamente…
-Pues a mí me pareció que disfrutabas mucho la forma en que te distraía… BAKA- dicho esto se giró y caminó dando a notar lo molesta que se encontraba.
Ranma despacio se puso en pie sintiéndose algo aturdido por el golpe de su dulce compañera… -Akane- gruñó por lo bajo… -No cabe duda que tienes el peor carácter del mundo-
Corrió tras de ella para llegar al aeropuerto, la encontró cerca de las pantallas donde se dan el estado de los vuelos, Akane se encontraba más tranquila cuando sintió la presencia del muchacho cerca lo volteó a ver aún con algo de enojo en la mirada.
-El vuelvo se retrasó- dijo secamente.
-Menos mal…- respondió mientras emitía un suspiro de fastidio -Vamos a tomar algo, me muero de sed-
Akane frunció el ceño -No quiero… Ve tú- expresó cruzando sus brazos frente a sí.
Ranma la miró con ojos de ternura -Vamos Akane no te pongas así...- bajó su rostro y con dificultad pronunció -Dis cul pa me… No quise decir eso, yo…a mi me gusta…que me distraigas- acercó su mano para entrelazarla con la de ella -Estar a tu lado es lo que más disfruto…- su cara se tensó un poco antes de proseguir -Pero debes admitir que lo del callejón fue iniciativa tuya-
La chica recuperó la suavidad de sus fracciones… -Tienes razón fue mi idea- respondió con las mejillas sonrojadas -Perdóname Ranma… Pero también debes aceptar que la propuesta de estar a solas la hiciste tú-
-Sí lo acepto- le contestó él dándole un tierno beso en la mejilla… -Vamos koishii, no estés enojada… ¿Te parece si comemos algo?- preguntó con la expresión más tierna posible.
-Sip…- contestó ella esbozando una dulce sonrisa.
La joven pareja se distrajo entre las múltiples tiendas del aeropuerto, comiendo varias cosas y paseando por los pasillos, olvidaron completamente que el vuelvo pronto saldría, iban muy concentrados el uno en el otro…
-Akane, tengo mucha hambre¿Te gustaría comer un poco de ramen?- preguntó el oji-azul.
-Sí, me parece buena idea- le respondió ella con una sonrisa.
-¡Genial! Vamos- el muchacho la tomó por la mano mientras hacía su pedido -Por favor déme dos ordenes de ramen para comer aquí-
Estaban esperando en pedido cuando escucharon por los parlantes -Por favor los pasajeros del vuelvo 202 a China abordar por la puerta 10, última llamada-
Ambos sintieron como un golpe en estómago -¡No puede ser otra vez!- corearon ambos al unísono.
Corrieron a toda prisa por entre las personas que inundaban los pasillos del lugar buscando la mencionada puerta.
Al cabo de menos de dos minutos lograron llegar al lugar, ahí una señorita muy elegantemente vestida terminaba de cerrar la puerta por la cual ingresaban los pasajeros.
-¡Espere un momento, no cierre!- gritaba Akane a unos pocos pasos de la señorita, a su lado Ranma le hacía entrega de los dos boletos con dirección a China.
La joven recibió los boletos y observó a ambos muchachos -Lo siento mucho, pero el avión acaba de partir y me temo que no…- en ese instante detuvo sus explicaciones al ver a la joven pareja abrir la puerta y dirigirse a toda velocidad a la pista de aterrizaje -¡Esperen es peligroso que vayan por ahí, vuelvan acá!
Ambos jóvenes no escucharon en lo absoluto a la muchacha, siguiendo con su desenfrenada carrera tras el avión, el cual aún se encontraba sobre la pista de vuelo y comenzaba a tomar velocidad para ascender.
-¡Akane, debes correr más rápido o no alcanzaremos!- vociferó Ranma tirando de la mano de la chica.
-¡Baka voy lo más rápido que puedo!- gritó doblemente fuerte, exasperada por la actitud de su novio, de pronto sintió como dos fuertes y conocidos brazos la levantaban rápidamente del suelo con mochila y todo -¿Qué demonios crees que haces?- preguntó notablemente furiosa.
Ranma aumentó su velocidad de manera que el avión se veía cada vez más cerca -Tomaremos ese vuelo a como de lugar, no desperdiciaré la oportunidad de ser normal otra vez- concluyó, en ese instante se encontraba a menos de un metro del avión.
En un último impulso Ranma corrió con todas sus fuerzas, con sus ojos recorría la gran máquina buscando un lugar donde aferrarse. Su vista se detuvo en una de las ruedas del avión -Es peligroso pero talvez pueda lograrlo- pensó... Luego se dirigió a su histérica prometida -Sujétate bien, vamos a saltar- expresó sin mirar a la joven.
Al escuchar las palabras emitidas por el muchacho su rostro palideció por completo -¡¿Cómo que vamos a saltar¡Acaso estás loco!- vociferó completamente fuera de sí.
-Solo hazme caso sino quieres quedarte aquí- replicó, decidido tomó el impulso necesario y saltó para poder aferrarse a uno de los fierros de la rueda.
Akane se encontraba desesperada, se aferraba a como podía al chico mientras veía como se levantaban de la faz de la tierra -Idiota, pronto el avión ocultará las ruedas- con pánico miró de soslayo al chico -¿Qué demonios vamos hacer? No te das cuenta que caeremos- reclamó furiosa la chica.
-¡Podrías dejar de quejarte y ver como logras ayudarme¡No ves que no puedo moverme contigo en brazos!- le gritó intentando acomodar a la joven en sus brazos.
-¡Yo no te pedí que me ayudarás cretino¡Si quieres suéltame de una buena vez!- expresó golpeando al muchacho con sus extremidades, los cuales no fueron fuertes puesto que su actual posición se lo impedía.
-¡Como se te ocurre¡No seas infantil Akane!- le dijo fastidiado -Anda fíjate si no hay otro lugar para sujetarnos o una puerta- mantuvo su agarre fuertemente y elevó un poco a la joven para que ésta pudiera observar más claramente.
La chica comenzó a recorrer con su vista la superficie, el viento que chocaba en sus ojos le impedía tener una visión clara pero logró divisar una manilleta de lo que podría ser una puerta -Me parece que hay algo aquí- le dijo a Ranma algo nerviosa -Pero no estoy segura de que podamos llegar a alcanzarla-
-Vamos Akane haz el intento, yo te sujetaré con este brazo, tú intenta llegar hasta el lugar-
Ranma se sentía preocupado, no le gustaba la idea de que su prometida se arriesgara, pero no había otra opción, si Akane no alcanzaba la manilleta de entrada ambos caerían al vacío con resultados no muy alentadores.
La chica comenzó a moverse con suma cautela, Ranma la sujetó con su mano libre por las piernas mientras ella se estiraba al máximo para poder alcanzar su objetivo. Sus dedos se curvaban una y otra vez intentando abrir la pequeña compuerta -Esto es difícil, pero tengo que lograrlo es nuestra última esperanza- expresó en un susurro para si misma.
Al fin sus dedos lograron aferrarse a la entrada de la compuerta... Jaló con todas sus fuerzas y esta se abrió, Akane se deslizó con dificultad hasta que logró con sus manos aferrarse al borde de la puerta, con una amplia sonrisa se dirigió a su novio -Ya está Ranma lo he conseguido-
-Genial, ahora intenta subir- le respondió mientras empujaba con fuerza a la chica para que pudiera llegar hasta la entrada.
Akane se deslizó con dificultad hasta que logró con sus manos aferrarse al borde de la puerta, comenzó arrastrase pero al fin pudo entrar por la compuerta del avión.
Ranma se sentía más tranquilo suspiró al ver que su prometida al fin había podido entrar, ahora además tenía ambos brazos libres lo que le proporcionaba mayor seguridad.
Poco duró su tranquilidad ya que notó que el fierro al que se estaba afirmando comenzaba a ocultarse junto a la rueda del avión -¡Akane ayúdame a subir… rápido esta cosa se está cerrando!- le expresó a la chica mientras que intentaba sujetarse para no caer.
La joven se acomodó lo más rápido que pudo y estiró sus brazos para sujetar al muchacho, en ese instante la rueda ya estaba terminando de cerrarse y Ranma no tenía lugar donde aferrarse.
En el último segundo saltó ágilmente hasta la puerta sujetándose en los bordes de ésta, Akane lo tomó de su camisa y tiró fuertemente de él, dejándolos a ambos a salvo. Producto del impulso ahora Ranma se encontraba sobre la joven en una posición que de seguro bajo otras circunstancias le hubiese parecido bastante sugerente.
La respiración de ambos estaba realmente agitada -¿Te encuentras bien?- preguntó con preocupación el oji-azul examinando a su novia para asegurarse de que ésta se hallaba sana y salva.
Akane salió de su letargo al escuchar la pregunta, furiosamente tomó al muchacho por el cuello -¿Qué rayos tienes en tu cabeza Ranma¡Por poco y nos matamos!- expresó completamente fuera de sus cabales, con fuerza lanzó al muchacho al otro extremo del oscuro lugar en el que se encontraban.
-No seas boba Akane, sabes perfectamente que no dejaría que nada malo te sucediera- respondió igual de furioso el muchacho ante la violenta reacción de la chica -Maldito equipaje, de no haber tenido estas pesadas mochilas en mi espalda todo hubiera sido mucho más fácil- alegó para si mismo, mirando a su novia de soslayo.
Akane por primera vez durante los últimos minutos recordó su equipaje, con preocupación observó como el muchacho se quitaba ambas mochilas de su espalda y se recostaba sobre ellas para descansar un poco, abrió levemente sus labios para decir alguna palabra, más sus intentos fueron en vano, aún se hallaba levemente enojada por el susto que habían pasado ambos por lo que prefirió guardar silencio hasta que él se acercara a ella y se disculpara.
El viaje había sido silencioso ninguno de los dos había emitido palabra alguna, y ambos se encontraban en extremos totalmente opuestos el uno del otro -Ya deberíamos estar llegando a China, Akane ni siquiera me mira, tal vez debería acercarme a ella… ¡rayos! Niña boba- con cautela comenzó a acercarse sigilosamente a la joven trayendo consigo las mochilas
-¿Tienes hambre?- preguntó de forma casual y relajada, tratando de ignorar el nerviosismo que tenía.
La joven no respondió simplemente volteo a mirar en el sentido contrario de donde se encontraba el muchacho.
Al observar la actitud de la joven soltó un sonoro suspiro que denotaba resignación -¿Hasta cuando piensas estar enfadada?- preguntó con la intención de dialogar un poco con la muchacha.
-No es tu asunto- respondió secamente la peli-azul sin dar el más mínimo indicio de entablar una conversación.
El escuchar la respuesta de su dulce prometida hizo que olvidara por completo el autocontrol que se había impuesto para acercarse a ella, definitivamente Akane nunca ponía las cosas fáciles para él -¡Claro que es mi asunto! Estamos juntos aquí, o acaso ya lo olvidaste- exclamó el muchacho, con poca sutileza la tomó del brazo e hizo que ésta volteara para poder observarla.
Al sentir la mano de Ranma tomando su brazo, se puso rápidamente de pie -¡No me toques!, es tu culpa que estemos aquí, casi nos matamos por tus estúpidas ideas, sin mencionar que ahora mismo deberíamos estar sentados como los demás pasajeros, en cambio estamos en este oscuro y feo lugar…- expresó furibunda alejándose nuevamente del muchacho.
-¡No fue mi culpa! Te recuerdo que gracias a mi alcanzamos a subirnos al avión y no nos pasó nada- inquirió acercándose nuevamente a la chica.
-Aléjate de mi BAKA…- al decir esto último dio un paso atrás para mantener la distancia con su novio, sin embargo en este movimiento pisó justamente el lugar donde anteriormente habían ingresado a esa sala de manera que la puerta automáticamente cedió.
-¡AKANE!- gritó Ranma al ver como su prometida caía desde el avión, sin pensarlo dos veces se lanzó en su busca, con el equipaje de ambos a cuestas.
En pocos segundos se encontraba a un lado de la joven, como pudo la tomó de una de sus manos y la aferró con todas sus fuerzas a su cuerpo, esperando irremediablemente caer a tierra, mas su sorpresa fue mayor al darse cuenta que se dirigían directamente al mar, con más fuerza aún aferró el cuerpo de la muchacha al suyo, en el aire volteó a la joven de manera que el recibiera el impacto de la caída.
De esa manera cayeron ambos jóvenes, las mochilas con el equipaje ayudaron a Ranma a amortiguar la caída y a su vez Akane resultó completamente ilesa.
La transformación no se dio a esperar, por lo que ahora habían dos lindas jovencitas en medio del mar aferradas la una a la otra -Akane…necesito que te afirmes fuertemente de mí, nadaremos hasta llegar a tierra firme, no estamos muy lejos- dijo indicándole a la muchacha para que mirara tras de ella donde se podían apreciar algunos árboles.
Akane simplemente asintió con la cabeza dejándose llevar por la ágil chica pelirroja. En poco menos de media hora ya habían llegado hasta la orilla.
Luego de nadar por casi media hora cargando el equipaje y a su novia, Ranma respiraba agitadamente recostado sobre la arena con Akane a su lado y las mochilas al otro -Gracias por salvarme Ranma- expresó tímidamente la joven, con sigilo se reincorporó levemente, quedando así frente a frente con el rostro de la pelirroja -Perdóname Ranma, por mi culpa casi… casi…- no pudo terminar de hablar puesto que unas traicioneras lágrimas amenazaban con salir de sus ojos y una fuerte presión en su pecho le impedía expresarse con claridad.
La sensación de angustia terminó cuando sintió la pequeña y fina mano de Ranma acariciar sus cabellos -Niña boba, sabes perfectamente que siempre estaré a tu lado para protegerte… pero la próxima vez que quieras que me aleje de ti me lo pedirás a mí con palabras ¿De acuerdo?- expresó con un claro tono de diversión en su voz.
-De acuerdo- respondió la muchacha dejándose llevar por la placentera sensación de sentirse en los brazos del hombre que amaba, a pesar de que éste se encontrara en su forma femenina seguía siendo Ranma, de eso ella no tenía duda.
Habían pasado alrededor de dos horas desde que habían llegado a ese lugar, el ambiente tenso que se había dado durante el viaje se había disipado completamente.
Ranma había armado una pequeña carpa para pasar la noche y una fogata para no sentir frío alguno. Ahora ambos se encontraban sentados a un lado de la fogata, Ranma ya había recuperado su apariencia masculina y Akane apoyaba tranquilamente su cabeza en uno de los hombros de éste.
-Akane, estaba pensando que podríamos ir caminando desde aquí a las pozas de Jusenkyo, así aprovechamos de estar más días, conocer otros lugares y esas cosas… ¿Que me dices, aceptas pasear por China con este apuesto, vigoroso e inteligente joven?- expresó con aires de grandeza y diversión en su voz.
Akane soltó una sonora risa ante el último comentario del muchacho -Me encantaría- dijo, con un tono de voz particularmente tierno, acariciando la mano de Ranma que el tenía sobre el hombro de ésta.
Él con sutileza levantó a la joven y la puso entre sus piernas sentada sobre la manta que habían puesto en el suelo, con suavidad la rodeó por la cintura con sus dos fuertes brazos, envolviéndola en un tierno abrazo -Después de batallar contigo todo el día por fin tengo mi recompensa- habló en un susurro cerca de la oreja de la muchacha.
El tibio contacto de su respiración en ese particular y sensible punto la hizo perderse en aquella caricia, sin darse cuenta se aferró levemente al cuerpo del muchacho, poniendo sus manos sobre los brazos de él -Y ¿Cuál es tu recompensa?- preguntó en un tono suave y casi imperceptible, la situación en la que se encontraba la relajaba de sobremanera, la sutileza con la que Ranma la tocaba, le hablaba y la seducía la llevaban a terrenos completamente desconocidos para ella.
Ranma comenzó a acariciar lentamente las curvas de la muchacha, pasó por su cintura, llenándola de caricias, y comenzó un camino ascendente con dirección a sus brazos, le gustaba sentirla así, normalmente Akane era temperamental y acostumbraba llevar la ofensiva, pero en ocasiones como esta, eran las pocas veces que la sentía dócil y eso particularmente le encantaba, por lo que aprovechaba al máximo esos momentos.
Ambas manos del artista marcial masajeaban suavemente los hombros de la muchacha, sentía bajo sus dedos como ésta emitía ligeros sonidos de satisfacción ante la tarea que él realizaba -Tú eres mi recompensa Akane, solo estar a tu lado, sentirte entre mis brazos…- lentamente bajó su cabeza y dirigió sus labios hacía el cuello descubierto de la joven, suave depositó un pequeño beso en él.
Ante tal acto Akane emitió una ligera risa -Me haces cosquillas- habló entre risas al sentir nuevamente como el muchacho depositaba un segundo beso en el mismo lugar -A mi me gusta estar entre tus brazos, me siento segura, protegida e inmensamente amada- expresó con el cariño único con el que solo una persona enamorada puede expresar.
Acompañando sus palabras, dejó caer su cabeza suavemente hacía atrás apoyándola en el torso del joven, dejándose así a merced de las tiernas caricias que el joven le entregaba.
En el último movimiento de la joven, Ranma sintió la particular necesidad de ahondar un poco más sus caricias, acercó sus manos a los hombros de la muchacha y deslizó levemente la prenda de ropa que ésta ocupaba a un lado, de manera que su piel quedara al descubierto para ser colmada de caricias por él.
La llama de la fogata le daba a la piel de su novia un matiz increíblemente atrayente, ansioso de sentir más de ella se acercó al trozo de piel que él con sus manos había descubierto anteriormente, para dejar sobre él un suave y tierno beso -Quiero demostrarte cuanto Te Amo, por todo el tiempo que lo negué, besarte por todas las veces que no te besé, abrazarte por todas y cada una de las oportunidades en que nos interrumpieron, te juro koishii que me faltará vida para amarte…- susurró casi pegado a la piel de la joven, sus palabras denotaban pasión, deseo, ternura, un perfecto complemento de todas aquellas sensaciones que despierta el ser amado.
-Ran…Ranma- emitió en un suspiro emocionada por las palabras del joven, se sentía en el cielo al estar así con él -Tendremos toda la vida para demostrarnos cuanto nos amamos…anata- la última palabra salió de sus labios con un tono que iba más allá de lo sensual, incitándolo a fundirse en las llamas del deseo y la entrega.
Ranma esbozó una tierna sonrisa, sintió como algo dentro de él se esparcía por todo su cuerpo, intensificándose en su pecho, mil emociones pasaban dentro de él cuando la escuchaba hablar de esa forma, las mismas sensaciones que lo embargaban cuando ella le sonreía.
En ese momento él quería decirle con palabras lo mucho que le había gustado la forma en que ella lo había llamado, sin embargo no halló las palabras exactas con las que explicárselo, por lo que simplemente optó por tomar a la joven de su barbilla y acercarla sutilmente hacía él, mientras que la acercaba para besarla se encargó de penetrarla con la mirada, como si de esa forma pudiera trasmitirle todo lo que sentía por ella.
La forma en que Ranma la estaba observando la hacía sentir desnuda entre sus brazos, encendiendo una llama en su interior, se había sentido así en otras ocasiones y cada vez que eso sucedía ella y Ranma terminaban en situaciones bastante comprometedoras.
Le resultaba inevitable perderse en ese azul grisáceo que parecía suplicarle más y más amor. La distancia que aún los separaba se hizo extremadamente molesta para la joven por lo que sin pensarlo dos veces se lanzó a devorar ansiosamente esos labios que desde hace varios minutos pedían de su entera atención. Se sintió reconfortada al ver que el muchacho le respondía con las mismas ganas y el mismo amor.
Así permanecieron largos minutos solo descubriendo sensaciones uno en los labios del otro, hasta que finalmente quedaron observándose mutuamente sin mediar palabra alguna, solo observando a sus anchas cada uno de los gestos y facciones del otro.
Ranma observó atentamente cada uno de los detalles que poseía el rostro de su novia, reparó en su mirada, esos ojos siempre le habían transmitido seguridad, su pequeña nariz, tan delicada como lo era su tersa piel, sus labios, no se cansaría jamás de besar esos labios, su particular tono rosa y ese brillo deslumbrante que solo había visto en ella lo llevaban una y otra vez a desearlos con fervor.
Su mirada siguió descendiendo hasta terminar irremediablemente en el escote que la muchacha ofrecía, su vista se perdió en el lugar donde ambas se unían para quedar completamente pegadas la una a la otra, irremediablemente su rostro enrojeció ante los calurosos pensamientos que surcaban su mente
Akane observó extrañada el rostro enrojecido del muchacho, notó que el observaba fijamente un punto en particular de su anatomía, al descubrir cual era el punto de atención sus mejillas se sonrojaron rápidamente, en su interior sentía que lo más correcto era golpearlo por tal atrevimiento, pero algo dentro de ella se lo impedía rotundamente, por el contrario se sentía la mujer más bella del mundo, ya que la mirada de Ranma no denotaba solo deseo, sino que también había amor en su mirada, por lo cual cualquier acción violenta de su parte sería realmente injustificada.
Con nerviosismo se acomodó levemente entre los brazos del artista marcial, con la clara intención de que él dejara de observarla de esa manera y en ese lugar, sin embargo no obtuvo el resultado esperado, puesto que el muchacho seguí prendado de lo que parecía ser una magnífica visión para él -Ran… Ranma te… tengo un po… poco de sueño- expresó notablemente nerviosa.
Las palabras emitidas por la muchacha lograron el efecto esperado y Ranma logró volver a la realidad, nervioso y asustado de haber sido descubierto, soltó el abrazo que tenía sobre la chica y se puso de pie -Pu... puedes entrar a la carpa y cambiarte yo…yo iré des…después- espetó tembloroso, deslizando su mirada hacía otro lugar que no fuera la joven frente a él.
La reacción del chico le causó bastante gracia por lo que olvidó por completo su nerviosismo, con sutileza se acercó a él y besó tiernamente su mejilla -No tardes mucho, te estaré esperando- y sin decir más se perdió entre la fina tela de la carpa.
-Si sigo así no se que va a pasar…cuando estoy con ella no puedo contenerme- decidió quedarse por algunos minutos ahí para lograr relajarse, aún le esperaba toda una noche con su adorada prometida.
Continuará
Notas de las autoras:
Hola de nuevo nuestras queridas lectoras y lectores, quiero agradecer la paciencia que han tenido en esperar el epílogo de esta historia. La verdad entre las cosas de la U y nuevos fics que ambas hemos empezado a escribir nos dimos un break antes de volver con la secuela.
Muchas gracias a cada persona que nos ha leído, posteado y presionado para continuar (sin duda creo que Cyn sufrió en manos de Freya XD). Espero que les guste este primer capítulo y nos dejen sus reviews como de costumbre.
Voy hacer una acotación, no estamos seguras de con cuanta regularidad estaremos subiendo las contis, en particular para mí noviembre es mes de locos, pero prometemos no durar más de dos semanas. De nuevo gracias a todas por su apoyo y paciencia.
Besos AkaneKagome
Hemos vuelto, por fin después del break que nos tomamos (aunque no descansamos nada xd) hemos vuelto, definitivamente escribir entre dos personas es mucho mejor jee, no saben lo agotador que es escribir sola sobretodo cierto tipo de escenas, ya te extrañaba Caro jiji, quiero agradecerles a todas por la espera y el apoyo muchas gracias.
Como les dijo Caro estaremos actualizando cada dos semanas por motivo de tiempo espero nos comprendan.
Matta ne
Besos Akane Red
