Hola, Hola, aquí Luna de Acero reportándose. Bueno traigo el nuevo material, desde ya agradeciendo a mi gran amiga y animadora personal: Odaxochilt96, gracias por tus reviews hermosa, me dan la fuerza para seguir, me alegra tanto que te guste el fic, estoy poniendo mi alma. Capítulo decisivo, espero no defraudar.
Disclaimer: Los personajes son de Isayama, que quiere ver el mundo arder.
n Es un capi fuerte, muchos feels dolorosos, algo de shotacon apenas, pero con apología de pedofilia y violación, si no eres mentalmente fuerte te recomiendo que saltees esas partes o directamente no lo leas, para mayores de 18, como siempre, queda bajo tu responsabilidad.
Capítulo 11: Cuando la venganza supera al amor
Levi suspiró cansado y dejó la foto sobre la mesa ratona, se cruzó de piernas y trató de pensar rápido.
-: Sí, soy yo…
Eren tragó en seco y lo miró con miedo.
-: Tú conocías a mi padre…
-: Mira, Eren, ya te lo dije antes, ¿verdad? Si supieras realmente todo sobre mí, no me abrazarías con tanta confianza, no es un tema del que quiera hablar, creo que estás pidiéndole respuestas a la persona equivocada, tal vez deberías estar interrogando a tu padre, ¿no crees?
-: Yo vi… vi los papeles de adopción… él… te adoptó cuando eras un niño… ¿qué sucedió, Levi?
-: No voy a responderte, ya te lo dije, soy la persona equivocada.
-: Cuando los presenté… ¿acaso todo fue una farsa? ¿Fue una coincidencia?
-: Tu padre no sabía que yo era tu compañero, creo que lo mejor fue dejar el pasado atrás y hacer de cuenta que no nos conocíamos, sólo eso.
-: ¿Por qué?
-: No te diré nada más, Eren… Y ahora te voy a pedir que te vayas, por favor.
-: No confías en mí, ¿cierto?
-: No es eso… simplemente que… digamos que conozco un lado de tu padre que tu nunca deberías conocer, si necesitas más respuestas pídeselas a él, yo no diré más nada.
-: Levi, yo, no hay nada que pueda saber de ti que haga que me aleje, mi amor es verdadero – Eren se puso de pie y se levantó para sentarse al lado del hombre a quien abrazó con sentimiento, pero su abrazo no fue devuelto – Esto me está lastimando mucho… voy a respetar tu silencio, pero prométeme que cuando estés listo, me dirás la verdad… ¿lo harás?
-: Está bien, cuando sea el momento te diré toda la verdad… sólo, dame un poco de tiempo…
Soltó su agarre y tomó el rostro de su compañero entre sus manos mientras sus ojos reflejaban una enorme desolación, lo besó delicadamente en los labios.
-: Te amo, Levi, eres mi prioridad, no estás solo, ¿de acuerdo? Yo no dejaré de amarte, pase lo que pase… soy completamente tuyo.
Levi se quiso reír, aunque Eren trataba de consolarlo él solo pensaba que se veía patético. Sin embargo volvió a usar su sonrisa ladina y lo besó con mayor profundidad.
-: Gracias, Eren, hoy necesito de tu apoyo más que nunca… Eres lo mejor que me ha pasado en la vida, nunca necesité de nadie, pero ahora… no puedo imaginarme estar sin ti.
Sí, él era bueno para dar lástima, mientras jugara bien el papel de herido, Eren le obedecería, esto había salido más que bien, no tenía idea de donde carajos el mocoso había sacado esa información, pero sin duda le iba a servir mucho en el futuro.
Se despidieron con besos y caricias, hasta que al fin Eren se marchó. Apenas cerró la puerta, Levi se sonrió con malicia, hasta que una carcajada siniestra brotó de adentro suyo, si lograba ponerlo de su lado destruiría esa fachada de familia soñada, dejaría a Erwin ardiendo hasta que sólo se convirtiera en sucias cenizas que serían desperdigadas por el viento. Ah, se sentía tan cerca de su objetivo que su sangre se aceleraba, un poco más, sólo un poco más. Volvía a ser el mismo de siempre, volvía a convertirse en "Levi, el violento", y su alma solo anhelaba ver la sangre de Erwin desparramarse hasta drenarlo por completo.
-0-
-: Levi – dijo el rubio una vez que se sentó frente a él.
-: Erwin…
-: Me sorprendió que llegaras antes…
-: Vé al grano, no tengo tiempo para perder.
-: Sé de la relación que tienes con Eren.
-: Ajá… ¿Y?
-: ¿Qué es lo que pretendes? ¿Qué es lo que quieres?
-: No lo sé, ¿la paz mundial?
-: No jodas conmigo, Levi, no estoy para bromas.
-: El que me citó aquí, en este café de mala muerte, fuiste tú, si hay alguien que debería estar pidiendo explicaciones soy yo, maldito cabrón.
-: Escucha, todo terminó muy mal entre nosotros aquella vez…
-: ¿Acaso fue mi culpa?
-: Hubiera sido más fácil si hubieras sido más dócil – dijo el alto endureciendo sus facciones.
-: Oh, claro, hubiera sido más sencillo si simplemente me dejaba manosear y sodomizar por ti, ¿eso fue lo que quisiste decir? Eres tan macabro, Erwin, muestras al mundo el lado brillante del que todos se enamoran, pero yo conozco a esa bestia que llevas dentro, estás más podrido que el cadáver de mi madre. Lo planeaste todo, un niño indefenso, sin alternativas, sin esperanzas, fue fácil seducirlo y pintarle un mundo de colores para luego destruirlo una y otra vez. ¿Quién iba a desconfiar del bueno de Erwin? ¿Y ahora qué? ¿Buscaste redimirte formando la familia feliz? ¿Adoptando a otro niño para expiar tus culpas?
-: Con Eren fue diferente.
-: Fue diferente porque tenías culpa, a mí no me mientas, yo conozco tus verdaderas plumas, más negras que la injusticia. ¿Sabes qué es lo que más te duele de todo esto? Que pudiste con mi cuerpo, pero jamás con mi mente, jamás con mi alma… Dime, Erwin, ¿cuánto le dolió a tu orgullo que un pre adolescente de casi trece se saliera con la suya?
-: Yo te amaba, Levi, más que a cualquier cosa o persona en este mundo, siempre lo hice.
-: Oh, sí, me amabas tanto que me dejabas semi inconsciente cada vez, me amabas tanto que hasta que no me veías sangrar no detenías tu mano, todavía tengo las marcas de tu maldito amor.
-: ¿Por qué no cedías? Yo te hubiera hecho feliz, te hubiera dado todo lo que alguna vez soñaste.
-: Yo confié en ti, hijo de puta, yo de verdad te quise, porque creí en tus palabras. Pero nunca más volverá a pasarme de nuevo, al menos aprendí que no vale la pena creer en las personas, todas te lastiman tarde o temprano, hasta el imbécil de Lenny era mejor que tú, al menos no me mentía. Sólo me arrepiento de una cosa, no haberte cortado la garganta antes de irme.
-: Levi… - Erwin bajó la cabeza, visiblemente afectado y se sonrió con tristeza – tu lengua sigue siendo tan afilada como siempre…
-: Tal vez porque siempre digo la verdad.
-: No tienes idea como te busqué, había días que sentía que iba a volverme loco…
-: Erwin, ya estás completamente desquiciado, no sé de qué mierda hablas.
-: Nunca pude olvidarte, cuando Eren pronunció tu nombre, pensé que me desmayaría de la emoción… me arrepiento de todo, de no haberme controlado a tiempo, pero es que te deseaba tanto, deseaba que te entregaras a mí sin oponer resistencia…
-: Estás tan enfermo que me das asco.
-: Por favor, te lo ruego, no te desquites con Eren, él no tiene nada que ver en esto.
-: Oh, hasta que por fin empiezas a hablar como corresponde, ya me estaba cansado de tantas vueltas.
-: Te daré lo que me pidas, pero no le hagas daño.
-: Yo no le estoy haciendo nada, él solito vino a mí, no sabes lo tierno que se ve cuando me dice que me ama, oh, y no tienes idea lo apasionado que es en la cama – Erwin lo miró desencajado – Cuando entra y sale de mí con tanta fuerza, es tan obscenamente erótico. ¿Qué sucede? ¿Te molesta saber que tu hijito amado sabe coger mejor que su brutal padre?
Erwin trató de abofetear a Levi, pero éste detuvo su mano con su antebrazo y lo alejó de un golpe.
-: No te atrevas a poner un solo dedo sobre mí, no soy el indefenso chiquillo de aquella vez, y así como me ves puedo machacar tus huesos si me lo propongo. Yo haré con Eren lo que se me venga en gana, le abriré las piernas las veces que se me antoje y lo gozaré como un puerco cuantas veces se me cante. Todo lo que una vez deseaste se lo daré a él, todo eso y más.
-: Aléjate de Eren, Levi, no te lo diré de nuevo.
-: ¿Me estás amenazando? – dijo el más bajo sonriendo ladinamente – Inténtalo, Erwin, ya quiero ver a quien obedecerá tu amado retoño.
-: ¿Qué quieres? Ya te lo dije, te daré lo que sea.
-: Renuncia a todo, a tus lujos, tus posesiones, tú casa, tu empresa, déjalo todo, regálalo, quémalo, dónalo, no me interesa, hazlo desaparecer, quédate con lo puesto, y entonces tal vez yo recapacite desaparecer de tu vida.
-: Pides demasiado.
-: Sigues siendo el mismo bastardo sin alma. Al fin y al cabo no eres más que un pedazo de mierda sin tu dinero. Pero ya que eres tú al que le gusta ponerle un precio a todo, ¿cuánto crees que valen esos casi tres años sometido a tus perversiones? ¿Cuánto valen para ti las ilusiones y los sueños de un miserable crío sin suerte? Te lo diré, ese sufrimiento no tiene precio.
-: No me obligues a usar mis influencias, Levi, si realmente quiero puedo hacer tan miserable tu vida, que los antiguos grilletes te parecerán el paraíso.
-: No te tengo miedo, Erwin, ya no más, no hay absolutamente nada que puedas quitarme ya, ya te lo llevaste todo antes.
El celular de Levi empezó a sonar, el hombre miró la pantalla y sonrió con malicia.
-: No podía ser en mejor momento, discúlpame Erwin, debo atender ésta – aceptó la llamada y mientras no dejaba de fulminar con la mirada al rubio, habló – Hola, mi amor, ¿ya me estabas extrañando? No, vine a tomar un café con un viejo conocido, después te contaré… oh, qué bien, te felicito, eso hay que celebrarlo. ¿Vendrás a verme esta noche?... Oh, sí, yo también no veo las horas de estar contigo, fue una larga semana… por supuesto, puedes quedarte a dormir, te dejaré exhausto, espero que estés preparado… Ja, ja, ja… sólo escuchar tu voz me pone duro, amor… No te preocupes, estoy lejos, no está escuchando… Sí, claro, sí… eso también… me encanta cuando te pones creativo… te esperaré ansioso… también te amo, adiós.
Erwin estaba rojo de la frustración y apretaba la mandíbula intermitentemente.
-: Ah, el amor… ¿no es la mejor época de la vida?
-: Estás provocándome, Levi… no juegues conmigo, como bien lo dijiste, me conoces demasiado bien. No te saldrás con la tuya.
-: No te pongas celoso, papi, trataré muy bien a mi hermanito.
Erwin se puso de pie y se retiró a pasos furiosos, si permanecía un minuto más se tiraría encima de ese infame ser para apretar su garganta hasta que dejara de respirar.
Levi lo había disfrutado de principio a fin, de sólo ver la cara desencajada de Erwin, todo valía la pena. Ahora sólo se sentaría a ver como se despedazaban entre ellos, conocía lo posesivo que era ese hombre. Se levantó, dejó los billetes en la mesa y se retiró.
-0-
-: Eren, siéntate – dijo Erwin con el semblante serio.
-: Tengo que irme, papá, se me hace tarde – dijo el muchacho con recelo.
-: No te vas a ir de aquí hasta que hablemos, puedes llamarlo y decirle que demorarás.
Eren lo miró algo sorprendido, evidentemente no iba a dejarlo ir hasta que el dijera lo que sea que tenía en mente, por lo que dejó su mochila a un costado y se sentó en la mesa.
-: Ya sé que estás saliendo con ese hombre – fue lo primero que le dijo – Los mandé a seguir, así que de nada sirve que lo niegues.
-: No iba a hacerlo – replicó el menor.
-: Escucha, hijo, sé que piensas que soy un intolerante a este tipo de… relación, pero quiero que sepas que lo que voy a decirte no tiene nada que ver con eso. Eres mi hijo, mi mayor anhelo es tu felicidad, nunca te vi de otra manera, para mí eres parte de mi sangre. Pero ese hombre… ese… demonio, sólo te está envolviendo para usarte. Créeme que sé lo que digo.
-: Así como tú sabes lo que pasa entre él y yo, yo también sé algunas cosas que has estado ocultando papá. Como que adoptaste a Levi cuando él tenía 10 años.
Erwin lo miró desencajado, sin dar crédito a lo que sus oídos habían escuchado. ¿Eren sabía?
-: ¿Eso te ha dicho ese hombre?
-: No, Levi no ha querido contarme nada respecto a la parte de su pasado que tiene que ver contigo, lo he descubierto yo mismo, he visto los documentos que guardas celosamente en tu despacho. Aunque le pregunté él no quiso revelarme nada, me dijo que en todo caso te pidiera explicaciones a ti, y eso es lo que voy a hacer, ¿qué sucedió entre tú y Levi?
Erwin suspiró, en cierta manera era un alivio que el enano gruñón no le hubiera dicho nada a su hijo, ¿a qué estaba jugando? Tal vez porque no tenía pruebas, de ser así sólo era la palabra suya contra la del pelinegro, sabía lo emocional que era Eren, debía ser cuidadoso, usar esa ignorancia a su favor.
-: De acuerdo, te lo contaré. Conocí a Levi cuando era muy pequeño, vivía en una casa que se caía a pedazos, a la merced de un tipo alcohólico, no sé mucho antes de eso más que la madre de este tipo, que se llamaba Lenny lo había acogido en su casa cuando lo encontró muriéndose de hambre al lado del cadáver de su madre. Este tipo lo golpeaba, lo dejaba marcado a diario. ¿Quién en su sano juicio no sentiría algo de pena por esa pobre criatura? Yo lo sentí, en ese tiempo frecuentaba la escuela municipal donde colaboraba con algo de útiles y pintura, allí lo conocí. Siempre solo, sus compañeros escolares pasaban de él, lo ignoraban, lo incordiaban, no pude sacar de mi cabeza sus tristes ojos. Lo hice seguir, muchas veces se quedaba en la plaza del horrible barrio donde vivía, solo sentado en los bancos, tal vez para pasar menos tiempo en su casa. Como fuera, me acerqué a él, quise reconfortarlo un poco, estaba delgado y desnutrido, poco a poco se fue abriendo a mí. Quise ayudarlo, sentí afecto genuino por él, hablé con ese tal Lenny y le pedí que lo dejara a mi cargo, quería ser un padre para él. El tipo aceptó de inmediato, para él era un alivio, una carga menos. Levi me dijo que me quería, me hizo sentir que podía confiar en él. Se quedó conmigo hasta casi los 13 años. Lo hice atender por los mejores doctores, le di casa, comida, ropa nueva y lo inscribí en un colegio de elite. Por un tiempo las cosas parecieron funcionar, pero ya sabes, yo no podía estar en la casa el tiempo que me hubiera gustado, sin mi presencia él se volvió incontrolable, completamente egoísta y caprichoso, exigía cada vez más y las peleas no tardaron en llegar. Si las cosas no salían como él quería, simplemente rompía todo lo que estuviera a su alcance, se volvió en verdad peligroso, lo hice hacer terapia, pero su inestabilidad mental era grande. Yo no podía darle la contención necesaria para borrar todos sus fantasmas del pasado. Finalmente, viendo que sería inflexible a sus demandas, un día me golpeó duro con un bate, tomó todo lo de valor de la casa, incluido dinero y huyó. De nada sirvió buscarlo, desapareció por completo sin dejar rastro alguno, por más que contraté los mejores detectives, nunca más volví a saber de él. Hasta ahora.
Eren estaba espantado con lo que escuchaba, no podía creer que Levi fuera un simple ladrón ¿Quién en su sano juicio dejaría una vida cómoda y de lujos para huir con un poco de dinero? De alguna manera, todo sonaba… extraño. Pero su padre jamás mentía.
-: Sólo Dios sabe las penurias por las que habrá pasado tratando de sobrevivir solo. Como sea, no le tengo rencor, en cierta manera me siento culpable, quise ayudarlo y tal vez al final sólo empeoré las cosas. Creo que es por eso que él no quiso contarte la verdad, tal vez se siente avergonzado de confesar las fechorías que hizo. Como sea, lo hice investigar Eren. Ese tipo estuvo dos veces en la cárcel, las dos fueron por enviar a otros al hospital, uno quedó con secuelas de por vida. Él sólo te está mostrando el lado bueno, él sabe manipular a la gente, y sinceramente, tengo miedo hijo. Miedo por ti, no sé qué es lo que se propone, pero te aseguro que no es nada bueno. Él sabía que tú eras mi hijo, y creo que sea acercado a ti con intenciones de manipularme de nuevo, porque sabes que eres mi talón de Aquiles.
-: Lo amo, papá - dijo el joven deshecho.
-: Eren, él sólo te está mintiendo debes creerme, Levi no puede amar, es imposible para él albergar sentimientos como el amor, tiene un grave problema mental, debes escucharme, te lo suplico. Ya te he dicho que no le guardo rencor, pero si llevo a ver que te lastima o que hace que derrames una sola lágrima por él… yo lo destruiré.
-: No entiendo, papá… sé que no me mentirías, pero yo… no entiendo… él parece haber huido de algo realmente espantoso, no tenía motivos para volverse en tu contra…
-: Es lo que él quiere que creas, Eren, es bueno actuando, lo hizo conmigo a tan corta edad, trate de cumplir sus caprichos, pero él tiene demasiada maldad adentro. Estoy seguro que si le ofreciera una suma considerable… él te dejaría ir…
-: ¡No! Levi me ama, él no haría eso. Si fuera un simple ladrón podría haberse dedicado a eso, pero es un hombre honesto que ha reformado su vida. Yo lo he visto trabajando… Mira, yo no sé lo que hayas conocido de Levi en ese entonces, pero han pasado 20 años papá, tú mismo siempre me has dicho que no podemos juzgar a las personas por sus errores del pasado.
-: ¡Es distinto, maldita sea, no seas tan obstinado y escúchame! – Erwin levantó la voz y Eren se sorprendió, muy pocas veces en su vida había visto a su padre alterado – No permitiré que sigas viendo a ese tipo, no me importa si no lo quieres entender, definitivamente está tramando algo malo y no lo permitiré.
-: ¿Entonces vas a oponerte a nuestra relación?
-: ¡Por supuesto que lo haré!
-: ¡No puedes hacerlo! – Eren también levantó la voz y se puso de pie para darse énfasis - ¡Lo amo! ¡Y ni tú ni nadie me impedirá que lo siga viendo! ¡Tengo 21 años, no puedes obligarme!
-: ¡Eren, si osas desobedecerme se acabarán los privilegios para ti! Puedes olvidarte de tu costosa universidad, tu auto y todo aquello que atesoras, ¡lo entenderás por las buenas o por las malas!
-: ¡Anda, hazlo! ¡Quítame todo lo que quieras!
-: ¿Lo ves? – Dijo Erwin poniéndose de pie también – Esto es lo que él busca, que peleemos y nos dividamos, así es como él actúa siempre. No dejes que se salga con la suya. ¿Acaso elegirás a un tipo que te envuelve con sus palabras por encima de tu familia? ¿Eso fue lo que te enseñé? ¡Eren, reacciona!
-: No, él no me está pidiendo elegir, tú eres el que lo está haciendo, papá – Varias gruesas lágrimas se deslizaron por el rostro del menor – Amo a mi familia, pero él confía en mí y no lo traicionaré.
El joven tomó su mochila y salió prácticamente corriendo del lugar.
-: ¡Eren, regresa! ¡Eren! ¡Maldita sea! – Erwin estampó sus puños en una pared cercana – No te lo permitiré, Levi, serás mío cueste lo que cueste, no dejaré que te escapes de nuevo.
-0-
Eren estaba llorando en el living de Levi, mientras el pelinegro le alcanzaba algunos pañuelos.
-: Ya, tranquilízate, poniéndote en contra de tu padre no llegarás a ningún lado. Tal vez deberíamos dejar de vernos por un tiempo, hasta que las cosas se calmen.
-: ¡No! De ninguna manera – decía entre sollozos el muchacho – No me importa lo que diga.
-: Aaah, Eren, eres tan impulsivo. Sin su protección la ciudad te comerá vivo.
-: No soy un niño, ¿tú también me tratarás así Levi?
-: Oye, cálmate, mocoso de mierda. No creas que te las sabes todas. Tampoco creas que voy a dejar que vivas aquí, si él te hecha de la casa ¿qué harás? Con la miseria que ganas en la empresa no podrás alquilarte ni siquiera un cuarto.
-: Puedo pedirle a Hanji que me dé jornada completa, estoy seguro que dirá que sí. Puedo quedarme en casa de Mikasa por un tiempo.
De alguna estúpida manera eso le molestó un poco a Levi.
-: ¿Y dejar la universidad? No digas boberías. Deberías aprovechar tu Black card y pagar tus clases hasta fin de año por lo menos. Mantenerse sólo no es nada fácil, lo dices ahora porque estás molesto, pero cuando veas que no puedes siquiera comer te lo replantearás.
-: No, Levi, yo soportaría todo, siempre que estés a mi lado. Te prometo que no seré una molestia, lo juro – dijo secándose las últimas lágrimas – No te pediré nada, pero no me alejes.
El hombre acarició su cabeza como si se tratara de un cachorro y le sonrió con tristeza.
-: No lo haré – "por ahora", fue lo que pensó.
-: ¿Sabes?... Él… él dijo que tú te volviste caprichoso e inmanejable, y que te fuiste robándote todo lo que podías porque él no accedía a tus exigencias… - Eren miró a Levi, sus facciones se contrajeron y puso una mueca de disgusto.
-: ¿Tú que crees, Eren? ¿Qué crees que pasó en verdad?
-: Pues… mi padre nunca me ha mentido… - Levi giró su cabeza hacia otro lado – Sin embargo yo… no creo que hayas sido capaz de hacer algo así por nada…
-: Pues… es verdad que yo le robé… es verdad que lo engañé y me llevé todo lo que pude. ¿Aún sigues pensando que no te mintió?
-: Más bien creo… que no me dijo toda la verdad… pero es tu pasado, yo no quiero perturbarte con eso, yo confío en ti, y sé que si lo hiciste tus motivos eran justificados.
Levi suspiró sonoramente y se puso de pie.
-: Ven conmigo, Eren.
El joven lo siguió, el hombre caminó hasta el último cuarto del departamento, entró a su pieza sacó una llave y volvió. La puso en la cerradura y miró al joven con dolor.
-: Escúchame, aquí dentro está toda la verdad, está lo más obscuro y espantoso de mi pasado. Absolutamente nadie lo sabe, jamás se lo he mostrado a otra persona, de hecho, hace años que yo no entro a esta habitación, lo más probable es que esté mugrienta. Pero no seré yo el que te empuje a ella, si entras allí, lo que verás te cambiará por completo, la visión que tienes de mí, pero mucho más la que tienes de tu padre. Si entras… nunca más volverás a ver el mundo de la misma manera, tal vez… se quiebre todo dentro de ti… Soy feliz sólo sabiendo que a pesar de todo confías en mí, y es justamente por esa fe ciega que me tienes que soy capaz de darte esta oportunidad… No te lo tomes a la ligera Eren… no estoy jugando… Debes tomar una decisión, no entrar y que todo siga como siempre, y debería recomendártela, o entrar y que todo aquello que creías que era puro y bueno se convierta en la masa más asquerosa de gusanos putrefactos… Lo que sea que decidas, estará bien para mí. Estaré en el balcón, fumando.
Levi se giró y lo dejó frente a la delgada puerta. Eren no entendía ni la mitad de lo que él más bajo le había dicho, por un lado sentía que debía entrar de inmediato, pero un alerta dentro de él le decía que debía alejarse. Pero algo tenía claro, quedarse con la duda no era una opción. Giró la llave, tomó el pomo y entró. Prendió la luz, era una habitación pequeña y tal como dijera Levi, estaba todo lleno de una fina capa de polvo, contrastaba tanto con la pulcritud casi inmaculada de lo anterior que realmente parecía como si estuviera entrando a otra dimensión. Se encontró con unos estantes a un costado, casi vacíos, y al medio una silla frente a un televisor viejo al que estaba conectado un reproductor de VHS. Se movió casi por instinto. Sobre el reproductor había tres videos negros que no estaban rotulados. Tomó uno y prendió los artefactos. El televisor se puso negro, luego azul y la cinta empezó a reproducirse.
Lo primero que vió lo dejó boquiabierto. Un niño de piel extremadamente blanca yacía en una habitación sobre un colchón mugriento, con grilletes en sus tobillos y muñecas, los ojos vendados fuertemente, estaba solo con unos pantalones casi andrajosos, a un costado se veía una especie de taza de metal y un plato sucio. Las paredes parecían manchadas de varias cosas, era difícil definir. Estaba contra una esquina, temblaba y al moverse sonaban las cadenas que estaba unidas a sus grilletes, y éstos a una argolla que salía de la pared. Escuchó una voz familiar hablando.
-: Levi, más al centro, ahora – la boca del pequeño se contrajo con miedo y tanteando con sus manitos sobre el piso se fue moviendo despacio, se veían sus costillas sobresaliendo por los costados.
-: Por… por favor – dijo con una voz diminuta, que acalló la otra.
-: ¿Te di permiso para hablar, acaso? Más adelante, ahora.
El niño obedeció arrastrándose hasta donde el adulto quería. Al fin el hombre se acercó y la cámara lo enfocó, Eren sintió que se descomponía. El adulto hincó una rodilla en el piso y con sus manos enfundadas en guantes, con una acariciaba las hebras de cabello negro y deslucido, algo largo y despeinado, mientras que la otra sostenía una especie de fusta larga y blanca, como la de los rebenques que se usan para los caballos.
-: No estás comiendo, Levi… ¿Por qué eres un niño malo?
El pequeño parecía encogerse ante el toque del adulto, quien lo levantó de la quijada para dejar un beso en sus labios.
-: Sabes que no me gusta castigarte, pero entonces… ¿por qué no obedeces? – el niño casi gimió con miedo y tomó la mano entre las blancas suyas, casi pálidas.
-: P-por fa-favor…
Una feroz bofetada le surcó la cara dejando la mejilla roja y palpitante, el niño chilló apenas, pero no se defendió.
-: ¿Comerás, Levi? – El pequeño asintió con la cabeza repetidas veces – Ahora bésame – le ordenó.
Pero el niño no se movió, solo tiritaba en su lugar, Eren lloraba sin parar. El adulto se puso de pie y salió del alcance de la cámara. Sólo se escuchaba su voz.
-: Siempre eliges de la peor manera… ¿es tan difícil para ti mostrar algo de gratitud?
Volvió con una mordaza con una pelota para la boca y la colocó en el infante que empezó a sollozar bajito.
-: Manos atrás – le ordenó y el pequeño meneó la cabeza apenas en disconformidad, la fusta lamió la mejilla ya herida, dejando un surco brillante y rojo, el pequeño se crispó y llevó sus manos tras su espalda, el adulto se las ató con una especie de media de nylon de manera brutal, se veían sus pequeñas manos ponerse algo rojas por la acumulación de sangre. El rubio empujó su cabeza contra el suelo con brutalidad y en esa posición le bajó los pantalones de un solo tirón, luego comenzó una descarga de severos golpes en los cuartos traseros del niño, que empezó a llorar con ganas, la pálida piel se enrojecía con facilidad. Se escuchaban los jadeos roncos del mayor, que parecía disfrutar de esa aberración.
-: Si no me dejas disfrutar de tu sonrisa… de tu calidez – decía con la respiración entrecortada – ¡Disfrutaré de tu dolor y tus lágrimas! ¡Tú lo elijes!
Después de golpear a su gusto se arrodilló detrás del niño para desabrochar sus pantalones. Eren cubrió su rostro con sus manos, era imposible seguir mirando. Su cuerpo se convulsionó por completo cuando empezó a escuchar los gritos desgarradores de la criatura en el video.
-: ¡Mmmooooo! ¡mmmoooooooo! ¡Aaaaaaahhh, Aaaaaahhh!
Apagó todo mientras lloraba de rodillas completamente destruido. Estaba en una crisis existencial, en su cabeza se reproducían las horribles imágenes una y otra vez, casi no podía respirar de los violentos accesos de llanto que tenía. Tuvo que salir disparado al baño a vomitar sin control, sentía que su alma se consumía en agonía. No podía detener el torrente de lágrimas, no podía ser posible, todo era una cruel pesadilla, todo era un grave error, eso no podía ser real, eso no era cierto. Se abrazó a la taza del inodoro casi sin fuerzas, sin poder dejar de llorar. Sentía que iba a desvanecerse en cualquier momento. Después de muchos minutos, tiró la cadena del inodoro y se lavó un poco el rostro. Aún no podía dejar de llorar.
Caminó agarrándose de las paredes, hasta el balcón, Levi estaba con sus brazos apoyados en el barandal, fumando, con su misma cara inexpresiva de siempre. Lo abrazó con fuerza como si estuviera en medio de un océano furioso y fuera la única tabla que podía mantenerlo a flote. Levi se giró y Eren cayó de rodillas sin dejar de abrazarlo y llorar hasta no tener más pulmones. El hombre solo acariciaba su cabeza con tranquilidad.
-: Lo siento, Eren… discúlpame… pero no podía explicarlo más que de ese modo.
-: ¡Dios, Levi! ¿Por qué? ¿Por qué? – se repetía el joven completamente devastado.
-: Es la misma pregunta que me he estado haciendo por más de veinte años… ¿por qué?
-0-
La relación entre Eren y su padre se transformó por completo. El joven jamás se lo perdonaría. Después de esa horrible experiencia, pasaron más de dos días hasta que volvió a aparecerse por su casa. El hombre lo esperaba, y todo terminó en una grotesca pelea en la que casi se fueron a las manos, sino fuera por la intervención de Tyron, el secretario de Levi, y Auruo el mayordomo.
Eren hizo un bolso y se fue a casa de Levi por algunos días, hasta que encontrara donde vivir, no podía seguir viviendo bajo el mismo techo de ese monstruo, su madre no volvería en las próximas dos semanas, y aún no sabía lo que debería decirle. Por el momento sólo quería estar lo más lejos posible. A pesar de todo Erwin no le cortó la tarjeta, ni le sacó el auto. Eren ya sabía la verdad y no soportaba ni siquiera mirarlo a los ojos.
El mocoso se esmeraba por tener todo limpio como a Levi le gustaba, la comida caliente, la ropa planchada, intentaba consentirlo de todas las maneras posibles, pero lo cierto es que el hombre estaba acostumbrado a la soledad y tanta atención lo sofocaba un poco.
Erwin se lo había cruzado un par de veces, le había amenazado, pero Levi más bien se divertía con el dolor del rubio, no se tomaba en serio ninguna de sus palabras. Sabía que a pesar de todo Erwin sabía que Eren era especial para él, y que mientras estuviera juntos era su garantía de que no le tocaría un pelo.
De vez en cuando caían a su casa Mikasa o el idiota de Armin, Eren estudiaba con ellos, pero para él eran un completo fastidio. A veces discutían por sus presencias y todo terminaba con un cabreado Levi sugiriéndole al joven que se fuera. Eren sentía que había perdido una parte importante de su mundo y lo único que le quedaba era aferrarse al gran amor que sentía por ese hombre, de manera que siempre terminaba pidiéndole disculpas.
-0-
Eren llegó temprano esa noche, las ultimas horas de la materia Derecho Fiduciario se habían cancelado por enfermedad del profesor. Se alegraba de haber cocinado mucho el fin de semana, ahora solo debería sacar las bandejas freezadas para la cena.
Abrió la puerta del departamento y se sorprendió de encontrar zapatos de mujer en la entrada, junto a los de Levi, ¿acaso ya habría vuelto de las compras semanales en el super? ¿Había salido temprano de la oficina? Dejó su mochila y se sorprendió de no encontrar a nadie en la cocina, ni en el living. Caminó por el pasillo mientras escuchaba jadeos y sonidos de satisfacción provenir del cuarto. La puerta estaba abierta y lo que vio lo dejó perplejo. Efectivamente una mujer, más precisamente Annie, la rubia compañera de Mikasa, estaba dándole una fellatio (sexo oral) a Levi, mientras semidesnudos ambos disfrutaban del acto. Su mente quedó en blanco.
-: ¡Mierda! – dijo la rubia al notar al intruso y enseguida soltó a su presa para empezar a vestirse con rapidez. Levi se limitó a un simple "Tch", como si el joven viniera a arruinarles la diversión, Eren volvió al living y con los brazos cruzados se quedó allí.
La mujer fue la primera en salir.
-: Lo siento cariño, Levi dijo que iba a estar solo, lamento el espectáculo – luego se colocó sus zapatos y se fue.
El hombre vino caminando tranquilo con la camisa abierta, como si nada hubiera sucedido, se sentó a gusto en un sillón del living y prendió un cigarrillo, eso era raro, el jamás fumaba adentro a pesar de que había ceniceros en todas partes. Subió los pies a la mesa ratona y miró a Eren sin expresión.
-: ¿Me vas a explicar qué fue eso? – dijo Eren dolido.
-: ¿Qué fue qué?
-: Que estabas teniendo sexo con Annie en tu pieza, eso.
-: Apenas me la chupó un poco, llegaste cuando recién empezábamos, no puedo llamar a eso sexo.
-: ¡¿Qué mierda significa eso, Levi?! – dijo ya el muchacho sacado y levantando la voz.
-: No eres quien para pedirme explicaciones.
-: ¿Qué no soy nadie? ¡Soy tu maldita pareja, Levi! – dijo el joven con enojo.
-: ¿Pareja? Oh, bien, creo que es momento de decirte finalmente la verdad…
-: ¿Qué verdad? – Eren tenía los puños cerrados y temblaba ligeramente.
-: Toma asiento, esto va a llevar un rato.
Eren estaba perplejo, sentado con sus piernas juntas y sin despegar la mirada de la masculina figura de ojos afilados que fumaba parsimoniosamente.
-: Bueno fue bonito mientras duró, pero ya sabes lo que dicen, nada dura para siempre, ¿verdad? En realidad, para ser completamente honesto, después que terminemos, me sentiré en verdad aliviado, ha sido realmente un jodido infierno tener que aguantar tus niñerías en este tiempo, invadiendo mi espacio, mi tiempo, mi sagrado hogar. ¿Alguna vez te dije lo mucho que odio besar? Me da nauseas, el sólo sentir los fluidos de otra gente en mi boca, tan asqueroso – Levi hizo una mueca de fastidio levantado levemente su labio al hablar al respecto - ¿Sabías que por lo general me lavo los dientes tres o cuatro veces después de estar contigo? Supongo que no. Oye, no te sientas ofendido, no es porque seas tú, me sucede con cualquiera… Y especialmente la gente rica, la detesto, tan malditamente felices, con sus rostros llenos de risas y sus sueños imperturbables – Levi afiló sus ojos, que brillaban con la ira de un perro hambriento – Siempre poniéndole un precio a todo, a su ropa, a su comida, a sus lujos, a la vida, tan egoístas y monstruosos, que piensan que pueden adueñarse de lo que se les venga a en gana, pues sus billetes los hacen intocables ante la ley… mocosos mimados, que no tienen idea lo difícil que es sobrevivir cuando sólo cuentas con tu propia fuerza, los odio, los aborrezco profundamente.
-: ¿De qué hablas, Levi? Yo… no entiendo…
-: De que yo no te amo, Eren Jeaguer, nunca lo hice, bueno, tal vez sentí un poco de pena un par de veces. Pero sólo eso.
El joven no podía dar crédito a lo que estaba escuchando, tal vez en algún recóndito lugar de su mente, quería intentar creer que ese hombre le estaba gastando una broma, sólo tal vez…
-: Y eres lindo y apuesto, tienes un bonito cuerpo y todo, pero a mí no me gustan los hombres… yo sólo quería acercarme lo suficiente a tu padre para lastimarlo y desquitarme, nunca tuve en mi mente otra cosa que no fuera eso. Tch, que mierda haber tenido que abrirte las piernas para poder lograrlo.
-: Tú… tú… - la voz de Eren temblaba, a pesar de que apelaba a todo su autocontrol para no desmoronarse – Tú te viniste… te corriste…
-: ¿Oh, eso? – Levi tomó una gran bocanada a su cigarro y expulsó el humo con fuerza, mientras balanceaba una de sus piernas con tranquilidad – Eren, si me concentro lo suficiente podría acabarle dentro a una anciana de 80 años, un cuerpo humano es un cuerpo humano, me da igual.
Eren sintió la primer gota deslizarse por su mejilla, no, no podía ser cierto, esas palabras que quemaban como ácido… ¿esto era real? ¿O era una horripilante pesadilla?
-: Oh, ¿ya te vas a poner a llorar? – Dijo en un tono algo burlón mientras ladeaba la cabeza – Ni que fuera el fin del mundo, eres tan joven, toma esto como una experiencia que te va a servir para el resto de tu vida, no existe nadie en quien puedas confiar más que en ti mismo. El amor es para tontos, ¿realmente crees eso de que una persona va a ponerte por encima de todo? Admiro esa fe ciega de tu parte, aunque me da más risa que otra cosa a decir verdad. Fue algo… divertido, ver a Erwin envuelto en celos, oye lo sigue estando, ja, ja, ja, tan patético, un maldito enfermo obsesionado conmigo, y tal vez tanto vivir con él se te pegaron sus manías.
-: No me compares con él… - dijo el joven temblando por el sinfín de emociones nefastas que lo estaban atravesando – Yo te amo de verdad.
-: Pues guárdate todo ese amor para aquel o aquella que lo quiera, es inútil conmigo. ¿Sabes? De todas las idioteces que te dijo tu padre, hay una que es cierta, yo no puedo amar. Oye, lamento haberte mentido, en serio, me molesta hacerlo, pero era necesario. Aaah, voy a lamentar no poder ver la cara de Erwin cuando te vea destruido… sería maravilloso si pudiera verlo.
-: ¿Todo fue una mentira? ¿Es así?
-: Es así, estás en el mundo real, bienvenido. Ya puedes dejar Disneylandia y toda esa mierda infantil, lamento ser yo el que te enseñe que este mundo no vale la pena – tocó su tatuaje – Serpientes venenosas, Eren, todos lo somos, y te acercaste demasiado a la peor… o bueno, una de las peores…
Eren sintió que su corazón se quebraba por completo, ni siquiera podría haberlo adivinado, había creído que Levi lo había aceptado, que había compartido aquellas cosas que no le permitía a nadie, que había traspasado sus límites, pero en realidad sólo era una herramienta para concretar su venganza. Sendas gotas cayeron silenciosamente de su rostro, lamiendo sus pómulos y arrastrándose por su quijada para impactar en sus manos más abajo.
-: Eres tan jodidamente inmaduro, nada se puede arreglar con lágrimas. ¿Acaso no te diste cuenta lo incompatible que somos? Tú joven, yo viejo, tú con una niñez esplendorosa, yo… bueno, ya sabes, tú rico, yo pobre devenido a clase media apenas, tú esperanzado, yo pesimista… ¿en qué momento íbamos a encontrar un punto en común? Y no me salgas con esa mierda del amor lo puede todo, el amor es una ilusión pasajera de las mentes débiles, las personas fuertes no dependemos de esas emociones estúpidas. Oye, no te he tratado tan mal, ¿o sí? Al menos quedarán buenos recuerdos, bueno no muchos, pero algunos tenemos. Reinicia, Eren, vuelve con tu linda ex novia, o ponte de novio con ese rubio afeminado, lo que prefieras, eres encantador, pronto conseguirás un reemplazo. Nadie es imprescindible… el cementerio está lleno de gente que se creía única e irremplazable, y ya ves…
-: ¿Me odias, Levi? – el ojiverde no sabía de donde sacaba fuerzas para poder hablar, pero lo hacía.
-: Tch… no es que te odie a ti, es a lo que representas… todo aquello que nos es arrebatado, todo aquello a lo que aspiramos pero jamás tendremos los desahuciados como yo… familia, oportunidades, elecciones… pronto te acostumbras a lo que la vida te da y te resignas… mientras ves como en una vidriera como otros tienen a manos llenas lo que tu jamás… Yo… no te odio, sólo aborrezco a los de tu clase, siempre mirándonos por encima como su fueran superiores, cuando dentro de sus propias casas hay más putrefacción que en una morgue. No digo que sea tu caso, pero… no, bueno, si es tu caso… como sea, no lo hagas más difícil, te lo dije antes, el amor es para vivir de a dos, y es claro que no somos un ejemplo.
-: Levi… - Eren lo miró con seriedad, aunque las lágrimas no se detuvieran necesitaba hablar – El cobarde eres tú, tienes tanto miedo que vuelvan a dañarte que no te permites vivir el amor. Vives engañándote, pensando que este es un mundo malvado, pero eso es lo que tú eliges creer. El que hayas sobrevivido a todo lo malo que te tocó vivir, no te hace más sabio que los demás. Tal vez sea infantil y tonto, pero lo que siento por ti es lo más profundo y hermoso que me pasó en la vida. Te lo preguntaré una última vez, y te pido que pienses muy bien tu respuesta, porque no me echaré atrás una vez que decidas. Tengo mi corazón para ofrecerte, si decides tomar mi mano y no soltarme, te perdonaré incluso lo que estuviste a punto de hacer, iniciaré un nuevo camino a tu lado, al lado de la persona que amo más que a mí mismo, por la que dejaría todo hasta mi vida. ¿Vas a tomar mi corazón, Levi?
-: Pfff… eres tan jodidamente cursi… No, Eren, no necesito pensar nada, no me interesa ni tu corazón, ni tu pie, ni tu ojo, ni tu mano, no quiero nada de ti, especialmente amor. Si quieres odiarme, adelante, puedo vivir con eso. Pero si insistes en darme algo, te pediría que desaparecieras de mi vida de una jodida vez, porque sinceramente ya no te soporto. Quería ser más sutil, pero sinceramente me sacas de mis casillas, no sé ya cómo decírtelo. No te quiero aquí, quiero que te vayas para siempre, que te olvides de mí, de que existo. Está claro ¿o te lo dibujo?
-: Está muy claro – dijo el joven con la voz apagada – Lamento haberte incordiado tanto, vendré por mis cosas cuando no estés, te dejaré la llave por debajo de la puerta. Adiós, Levi.
Eren se puso de pie, tomó su mochila, calzó sus zapatillas y se fue.
-: ¿Eso es todo? Vaya, qué fácil – dijo Levi una vez que se quedó solo – Pensé que me haría una escena o algo, después de todo es más fácil tener una relación con un hombre, cortar es bastante sencillo. Como sea – prendió otro cigarrillo y acomodó un poco la sala. Al fin su departamento volvía a ser suyo. No cenó, se bañó y se fue a acostar.
Antes jugó un poco con la play, de seguro Eren se la llevaría al otro día. No era demasiado divertido jugar solo, se dio cuenta cuando pasó de nivel y no tuvo a quien contárselo. Boberías de niños, se dijo, pero la cama se sentía grande… y vacía…
By Luna de Acero… con el corazón partido…
Próximo capítulo:
-: ¿Podemos hablar?
-: La verdad estoy algo ocupado… en realidad, no tengo ganas de escucharte, no quiero mentirte.
-: Serán unos minutos, por favor…
-: No.
