Despertar en un lugar desconocido no era algo nuevo para él, pero hacerlo solo y vestido si ¿Dónde estaba? Solo recordaba estar en una terrible fiesta snob con sus padres y… que hermosos ojos plateados.
Quizá logró escapar pero lo arrollo un auto muggle o pudo caer de su motocicleta, porque nunca escucho al buen Remus que decía una y otra vez que no era algo seguro, ¿sería posible morir por sobredosis?¿El alcohol cuenta cómo droga? (Si, los muggles mueren por excesos, cuidado). De seguro murió de alguna forma muggle o no, porque vio a un hermoso ángel.
Levantarse fue la cosa más difícil que hizo en su vida y más aun con el susto que se llevó cuando cayeron de sus bolsillos miles de frascos de vidrio unos cuantos cortes no lo matarían, aunque si dejarían una horrible marca, pero tanto ruido si incrementaron su dolor de cabeza.
¿¡Tomo tantas pociones anoche!?
No, lo recordó, el último golpe de un frasco en el solo fue el detonador de la bomba de recuerdos, necesaria pero no gratamente bienvenida. Necesitaba encontrar a aquel ángel. Era el olor a quemado y los gritos extraños que llegaban así ya acabara la fiesta y salido el sol, además de los efectos de las pociones y bromas de los comensales, pero esos alaridos no eran de dolor, aun fingían los efectos. Así empieza un poco a la vez aunque podría ser que a esas pobres almas las ansias enfermas las consumieran y apagaran su luz "Oh que cruel final para tan puras almas" el susurro salió de sus labios con un bajo tono sarcástico. Como si el no supiera, cuando caes no interesa que tan bajo sea o el terrible infierno al regresar, no nunca nada es más importante que las ansias. Ansias de volver a caer, aún más bajo y nunca volver a ver el infierno.
Sin saber que Lucifer los espera con una sonrisa
Él era un experto en eso, no en literatura muggle, en el infierno. Él vive y vivirá en el ¿Cómo más conocería tan bien las ansias? Cuando vives con ellas, cuando no peleas con ellas. Oh si ahora mismo las sentía correr por sus venas, nublar su magia y poseer poco a poco su cerebro, lo deseaba y no estaba dispuesto a ignorarlo. Antes de sentir deseaba tener esa libertad de "borracho" de nuevo, pero… Las ansias eran más suaves, algo cruzaba por su mente y lo distraía, un Ángel.
Un Ángel al cual debía proteger esa sería su salvación o su condena ¿terminaría en el séptimo círculo? Quizá, por suicida y decidir que algo que solo desea corromper va a ser su única salvación y boleto para la sala de Mandos o el Paraíso celeste.
-Quizá sea bueno rencarnar sufrir eternamente sería un horror- exclamo sin aliento en medio del pasillo vacío.
-Por tu apariencia diría que serias un excelente perro- una voz dulce y melodiosa dijo a sus espaldas.
