Aviso: el presente capitulo contiene lenguaje no apto para menores, así que si quieren leerlo será bajo su propio riesgo.
Capitulo 11. Nuestro amor.
Darien se levanto de la mesa y camino detrás de Kenji, que lo condujo a lo que parecía un pequeño estudio, le indico que entrara y se sentara y así lo hizo Darien, cuando Kenji cerro la puerta y se giro para quedar de frente a Darien lo miro como si sus ojos fueran rayos X, después se acerco a el.
– Así que usted es el novio de mi pequeña – enfatizo las palabras novio y pequeña.
Darien tardo unos segundos en responder – si.
– ¿Esta seguro? – cuestiono al ver que Darien no respondió de inmediato – por que a mi me da otra impresión – esto ocasiono que Darien comenzara a sentirse mas nervioso, pero aun así decidió encararlo.
– No tiene por que dudarlo – contesto mas seguro, ya que se dio cuenta de que si no lo hacia esto le traería serias consecuencias, como lo había ocasionado su respuesta anterior.
– Y que intenciones tiene con mi hija – el tono empleado por Kenji daba un poco de miedo.
– Le garantizo que las mejores, yo jamás la dañaría – inconcientemente se puso de pie y encaro a su suegro.
– Eso espero – retándolo con la mirada y acercándose mas a el.
Parecía que ambos hombres estaban a punto de librar una gran pelea – jamás lo dude, yo la amo más que a mi propia vida, y estaría dispuesto a darla por ella – acercándose más a su suegro.
– Vaya eso me alegra mucho – el tono que empleo Kenji permitía darse cuenta que hablaba con la verdad – solo espero que la cuides mucho hijo, ella es mi tesoro.
En el rostro de Darien apareció una gran sonrisa, ya que las ultimas palabras de Kenji ya no fueron emitidas con un tono hostil – no se preocupe lo haré.
– ¿Mi esposa me comento que estudias medicina cierto?
– Así es, actualmente estoy realizando esos estudios en Estados Unidos.
– En Estados Unidos – medito por unos segundos Kenji.
– Me ofrecieron una beca y la acepte – Darien respondió rápidamente al ver la reacción de Kenji.
– ¿Y entonces cada cuando ve a mi hija?
– Primero que nada señor, me gustaría que me hablara de usted, y bueno pues nos vemos en vacaciones, aunque tratamos de hablarnos diario y escribirnos – añadió rápidamente al ver la reacción de Kenji.
– Entonces concluyo que su relación es a larga distancia, sabes ese tipo de relaciones suelen no durar.
Darien lo miro un poco extrañado – para serles sincero señor nuestra relación va mas allá de la distancia.
– ¡Queeeee! – el rostro de Kenji adquirió un color rojo y su mirada cambio por una que decía "ahora si te mato".
– No, no, no me mal interprete – trato de defenderse al ver que había metido la pata – a lo que me refiero es que ambos sentimos un gran amor por el otro – Kenji aun lo miraba con recelo – como le dije yo estoy dispuesto a dar mi vida por la de su hija, a eso me refería.
– Ah – la voz de Kenji aun no sonaba muy convencida – pues eso espero, que te parece si regresamos – apoyo uno de sus brazos en el hombro de Darien.
– Cla… claro – Darien se sintió un poco extraño.
– De hoy en adelante puedes considerarte un miembro mas de la familia – se detuvo antes de abrir la puerta y miro fijamente a Darien – pero si lastimas a mi hija, juro que no lo contaras – el cuerpo de Darien se tenso completamente, y no se hubiera movido de no ser porque Kenji lo jalaba hacia la salida del estudio.
En tanto mientras Serena veía como su novio seguía a su papá, rápidamente se acerco a Ikuko y con carita de suplica la miro.
– No te preocupes hija, te aseguro que todo saldrá bien.
El silencio reino por largo rato en el comedor, ni siquiera Samy se atrevía a hacer comentario alguno, de hecho se veía un poco preocupado, Serena miraba de vez en cuando a su mamá que solo sonría, y cuando por fin escucharon ruido, sin pensarlo dos veces Serena salio hacia la sala, donde pudo ver a su papá y a Darien, ambos iban como si nada.
– Bueno hijo pues te agradezco mucho que hayas venido, fue un gusto conocerte.
– No tiene que agradecerlo, el gusto fue mió.
Serena se quedo mirado la escena por unos segundos hasta que su papá noto que ella también estaba hay – hija – se acerco a ella.
– ¿Que fue lo que sucedió? – pregunto un poco intrigada al ver la escena que de desarrollaba frente a sus ojos.
– Nada hija, solo aclare algunos puntos con tu novio, y como ya todo esta en orden, por que no pasmos a la sala – indico, ante la mirada de asombro de su hija.
– De hecho preferiría que fuera en otra ocasión, debo retirarme, ya es un poco tarde – se disculpo Darien.
– Querido, Darien tiene razón, además recuerda que mañana temprano salimos de viaje – apoyo Ikuko.
– Es verdad, lo había olvidado, bueno, espero verte pronto por aquí – le estrecho la mano a Darien – y recuerda lo que hablamos.
– No se preocupe, con su permiso, y espero que los regalos sean de su agrado – se acerco a Serena – nos vemos después.
– Te acompaño a tu auto – y camino detrás de el, y una vez que el subió a su auto ella desde la entrada de su casa le lanzo un beso – nos vemos.
Darien no tardo mucho en llegar a su departamento, una vez que estuvo dentro, lo único que pudo hacer fue cambiarse y dormir, ya que su día no había terminado del todo mal.
A la mañana siguiente en la casa Tsukino después de 1 hora de ajetreos por fin reino la calma, y mientras unos preocupados padres se despedían de su hija, ella por otro lado estaba más que feliz.
– Bueno hija, regresaremos en una semana, espero que te porte bien – su papá se acerco a ella – espero encontrar la casa tal cual – la miro directo a los ojos.
– No te preocupes papá prometo no hacer fiesta – en la cara de Serena se dibujo una amplia sonrisa.
– ¡Queeee! – la expresión en su rostro cambio totalmente, por una de disgusto.
– Quiero decir que… que no te preocupes estaré bien y me portare bien – trato de corregirse, ya que por lo visto la sola mención de la palabra fiesta había generado una reacción comprometedora.
– Querido, si no nos damos prisa, me temo que nos toparemos con mucho trafico – intervino Ikuko, al ver que su esposo estaba a punto de cambiar de opinión y llevarse a arrastras a su hija.
Cuando por fin los vio alejare, entro rápidamente a la casa y después de haber corrido por ella dando saltos y gritando de alegría, se acerco a una mesita y tomo el teléfono.
– Bueno – al otro lado de la línea Darien acababa de contestar, y por lo visto aun no se había levantado.
– Hola amor, buenos días, ¿a que hora vienes por mi?
– Eeeeee, ¿que hora es?
– Son las 8:30 – respondió rápidamente la rubia.
– ¿En una hora te parece?
– Claro amor, pero date prisa, quiero aprovechar cada momento contigo.
– También yo, bueno te dejo para apurarme, te amo.
– Yo también te amo – y colgaron.
– Ay Darien te amo demasiado – se dijo a si misma y rápidamente subió las escaleras y entro en su habitación, donde al entrar se topo con la mirada reprobatoria de Luna – buenos días Luna – la saludo no prestando atención a su actitud.
– Buenos días… Serena, veo que ya tienes planes con Darien – un poco molesta.
– Si, ¿acaso tienes algún problema con eso? – cuestiono con una mirada desafiante, lo que provoco que a Luna le llegara el recuerdo de su princesa.
– De hecho si – encaro, mostrando la misma mirada que ella.
– Pues cuanto lo siento – en tono sarcástico y de inmediato entro al baño.
– Serena, porque has cambiado tanto – hablo para si misma Luna, con una expresión de profunda tristeza.
La princesa de la luna disfruto de su baño, después del cual se cambio y cuando le daba los últimos toques a su peinado sonó el timbre y se apresuro a bajar para abrir la puerta, en cuanto lo hizo lo primero que vio fue un ramo de rosas.
– Son para la mujer que más amo en este universo.
– Ay Darien que romántico te has vuelto últimamente – Serena tomo las rosas entre sus manos – son hermosas, pasa.
– Gracias – y entro, y se acerco a Serena para besarla.
Así pasaron un par de días, Darien siempre iba por ella a su casa y pasaban todo el día juntos disfrutando de su compañía, el la llevaba a diferentes lugares, y siempre al final de cada cita terminaban con un gran beso que demostraba todo lo que sentían, solo que con cada día que pasaba los besos se volvían un poco mas atrevidos y expresaban también mas sentimientos, no solo amor; el viernes llego rápidamente, ese día Darien había planeado algo especial para Serena, solo que no se lo había informado aun, como las veces anteriores el llego a casa de ella.
– Sabes tenia planeado llevarte al cine.
– ¿Como que tenias planeado? – un poco intrigada al escuchar que los planes de su novio habían cambiado.
– Pues, bueno es que… te tengo una gran sorpresa – se acerco a ella y de forma delicada tomo su barbilla para besarla de forma tierna – ¿nos vamos? – después de separarse de ella.
– Si, solo déjame traigo mi bolsa – desapareció detrás de la puerta del comedor para aparecer unos segundos después – ya esta.
Ambos salieron de la casa, pero ninguno de los dos se dio cuenta de que eran observados por 2 pares de ojos, que los miraban analizando y registrando cada movimiento.
– Tienes razón, se comportan algo diferente.
– Han estado así desde que recordaron su pasado.
– Bueno se que el cambio es algo notorio, pero no hay que exagerar Luna.
– Es lo que no se Artemis, ella se comporta cada vez mas como Serenity – expreso su preocupación.
– ¿Creo que será mejor no?, siempre le decíamos que se comportara mas madura – trato de hacerle ver a Luna.
– Lo se, pero debes recordar muy bien como se comportaba Serenity, digamos que ella a veces era algo dura.
Ambos felinos se miraron con resignación, y luego volvieron a mirar la puerta por la que su princesa había salido hace solo algunos minutos; mientras tanto la pareja de enamorados ya estaban en marcha hacia su destino, únicamente conocido por Darien.
– ¿Darien? – pregunto Serena al ver que entraban al estacionamiento del edificio donde vive.
– Si princesa – miro la cara de desconcierto de su novia, y antes de que formulara otra pregunta le respondió – es una sorpresa.
Estaciono el auto en su lugar habitual y miro por unos segundos a su novia, luego bajo del auto y camino hasta la puerta de Serena y la abrió.
– Te tengo una sorpresa por lo que… – giro a Serena para que le diera la espalda y le coloco una venda en los ojos.
– Darien, pero no veo nada – reclamo.
– Esa es la intención… amor – esto ultimo se lo susurro al oído, lo que ocasión que Serena sintiera un escalofrió recorrer toda su espalda.
Con la excusa de evitar que chocara o cayera la abrazo delicadamente, mientras la guiaba lentamente hasta llegar al elevador y luego hasta la puerta de su departamento, una vez que estuvieron dentro la llevo a su habitación, donde le dijo que le tenía parte de su sorpresa.
– Serena, sobre mi cama hay algo que quiero que te pongas, puedes cambiarte aquí, solo te pido que no espíes más allá de esta habitación, esta bien – retirándole la venda de los ojos.
– Esta bien, pero con una condición – con una gran sonrisa.
– ¿Cual?
– Un beso – el se acerco lentamente y cumplió la condición.
– Muy bien, ahora no hagas trampa – salio de la habitación.
Serena se dio la vuelta y lo que vio sobre la cama de su novio la confundió un poco, ya que ella no pensaba que se tratara de un vestido, pero aun así hizo lo que su novio le había pedido y se cambio, el vestido le quedo perfecto, era un hermoso vestido de seda en color azul celeste, estaba acompañado de un par de zapatillas sencillas de tacón mediano, lo ultimo que hizo antes de que su novio la llamara fue arreglarse el cabello que ya no lo usaba con su habitual peinado de siempre, ahora lo traía en una especie de moño con mechones sueltos en su espalda.
– ¿Amor ya estas lista? – pregunto Darien al otro lado de la puerta.
– Si – respondió ella, y en su voz se hizo muy notoria su emoción.
– Quiero que cierres los ojos – ella así lo hizo y el entro y le volvió a colocar la venda sobre sus ojos, después la volvió a guiar fuera de la habitación, y le descubrió los ojos – que te parecer.
– Da… Darien – observaba lo que frente a ella se encontraba, ya que lo que solía ser la sala de departamento de su novio había sido cambiada por un lugar con una mesa para dos personas, al ambiente era de lo mas romántico ya que el lugar estaba oscuro y era únicamente iluminado por varias docenas de velas colocadas alrededor de la mesa, la mesa tenia en el centro un gran ramo de rosas rojas, y a los lados había 2 velas para alumbrarlos.
– Permítame princesa – el le extendió su brazo y por fin pudo verlo, portaba un traje que lo hacia lucir como todo un caballero.
– Darien, pero… como – aun no salía de su asombro.
– Eso no importa ahora, lo que importa es que estamos juntos – se acerco a ella, la tomo de la cintura y la beso, pero ese beso era diferente a todos los demás, demostraba mucho amor, ternura, comprensión, necesidad y deseo, después de separarse el la observo, ya que ella aun no abría los ojos.
– Darien – susurro ella.
– Aquí estoy Serena – en ese momento ella abrió los ojos y lo miro fijamente – que te parece si comenzamos con nuestra cena – le indico su lugar y la ayudo a sentarse.
– Pero es que…
– Solo hay que disfrutarlo – le sonrió y en ese momento frete a ellos pareció la comida como por arte de magia, ella ya no puso mas objeciones y solo se dedicaron a disfrutar de la comida y la compañía del otro.
Cuando por fin acabaron de comer, Darien se levanto – gusta bailar princesa.
Ella se levanto y la mesa desapareció y se comenzó a escuchar una sutil canción, se acerco a su novio y recargo su cabeza sobre el pecho de el y el aprovecho para abrazarla, todo era perfecto, la música, el ambiente, pero sobretodo la compañía, no supieron cuanto tiempo había pasado, ellos seguían bailando.
– Darien.
– ¿Si?
– Cuando me besaste… bueno… me recordaste mucho a Endymion.
– ¿Que no somos la misma persona? – pregunto el un poco contrariado.
– Bueno si… aunque bueno creo que… en mi caso si soy diferente a ella.
– Como crees – en su cara se formo una sonrisa – eres la misma.
– Pero que hay de eso que no se patinar, baliar y…
– Eso no tiene la menor importancia, ahora eres Serena Tsukino, mi Serena – se acerco a su rostro y la volvió a besar.
Su beso fue subiendo de intensidad, desde que habían recuperado sus recuerdos sus besos habían cambiado poco a poco, así como su forma de ser, y esto se había dado sin que ellos lo notaran, de manera muy sutil las manos de ambos comenzaron a vagar por el cuerpo de sus compañeros, como había sucedido hace algunos meses, solo que esta vez ninguno de los dos se separaba.
– Te amo – susurro Serena al separarse un momento de su amado.
– También yo te amo, mi Serena – y volvió a besarla.
Sin darse cuenta habían llegado a la entrada de la habitación de Darien, se detuvieron un segundo en la puerta que inmediatamente se abrió, pero continuaron besándose y avanzando, ahora Darien era el que tenia mas control, había levantado a Serena que ahora se encontraba con la piernas entrelazadas alrededor de la cintura de su novio, ambos seguían besándose, y las manos de cada uno recorrían el cuerpo de su compañero, después de haber besado la boca de su amada comenzó a moverse, y ahora besaba el cuello de ella, Serena se dejo consentir por su novio, aunque no tardo mucho en complacerlo también.
– Te amo tanto Darien – le susurro al oído.
– Y yo a ti princesa – su voz había cambiado, ahora estaba llena de deseo – te amo.
Se acerco a la cama y suavemente coloco a Serena, la miro por uno segundos, como grabando cada detalle de ella, ya que ahora sus mejillas estaban completamente rojas y sus ojos brillaban, muy lentamente ella se hinco en la cama, y con una seña de su mano pidió a Darien que se acercara, el no dudo y lo hizo, se volvieron a abrazar y el lentamente llevo sus manos al cierre del vestido de su novia, y comenzó a bajarlo lentamente, mientras le decía cuanto la amaba; Serena puso sus manos en el pecho de el y le quito el saco para así comenzar a desabrochar los botones de la camisa, que termino en el suelo así como el saco.
– Creo que ya tienes algo de ventaja – se quejo Darien.
– Eres tan hermoso – hizo como que no escuchaba los reclamos de su novio y volvió a besarlo.
Lentamente Darien la recostó para poder quitarle los zapatos y el vestido, lo fue deslizando lentamente, descubriendo por primera vez ese hermoso cuerpo, y cuando por fin lo logro no pudo seguir contemplándola, ya que ella rápidamente se enredo en las cobijas de la cama de Darien, el solo sonrió y se acerco a ella.
– ¿Sucede algo amor?
– Es que… me dio un poco de pena – contesto y sin mas se cubrió el rostro.
– ¿Pena por que amor? Si eres perfecta y lo más importante eres mía – se acostó a su lado para poder retirarle la cobija que tapaba su rostro.
– Darien – lo abrazo cuando sus miradas se volvieron a encontrar.
– Si no quieres continuar… por mi no hay problema.
– Yo… quiero… quiero continuar – lo miro directamente a los ojos.
Para hacerle más fácil el trabajo se quito los zapatos y el pantalón y se metió bajo las cobijas junto con su amada princesa, al sentir el calor de sus cuerpos las cosas comenzaron a darse por si solas, cuando se dieron cuanta ya nada separaba el contacto completo de sus pieles, continuaron besándose, y sus manos vagaban por el cuerpo desnudo de su compañero, y así cada uno pudo identificar los puntos débiles del otro, lo que ocasión que en toda la habitación se comenzaran a escuchar suspiros y gemidos, que aumentaban de intensidad con el pasar de los minutos.
– Darien quiero… ser tuya, solo tuya – le hizo saber Serena separándose de el por unos instantes.
– Y yo también mi Serena quiero ser tuyo, no solo hoy, sino todos los días de mi vida – acercándose a ella y besando su cuello, para después pasar a sus hombros y a sus pechos, Serena se dejo caer en ese mar de sensaciones mientras se aferraba a la espalda de Darien, el continuo su camino, sus besos llegaron hasta el ombligo de Serena, donde introdujo su lengua, lo que ocasiono que de los labios de Serena saliera un grito de placer acompañado de su nombre, esto genero en Darien aun mas deseo – eres muy hermosa – se incorporo y la miro a los ojos .
– Darien – fue lo único que pudo articular, se volvió a acercar a su novio y muy lentamente comenzó a besar el fornido torso de el, mientras sus manos comenzaron a vagar libremente por su espalda, el por su parte se poso sobre ella y la beso de nuevo, los gemidos de ambos cada vez eran mayores el podía sentir como el cuerpo de su amada estaba completamente listo para el, por lo que se detuvo y la miro directo a esos hermosos ojos azules que brillaban como nunca antes.
– Serena…
– Lo se, no te preocupes – al decir esto el se acomodo entre la piernas de Serena y poco a poco comenzaron a ser uno, solo que Darien se detuvo ya que observo que su Serena había apretado los ojos y que se había tensado un poco.
– ¿Estas bien amor, quieres que me detenga? – pregunto un poco angustiado al ver el rostro de su amada.
– No hay problema Darien – abrió sus ojos y lo miro, en ese momento ambos comprendieron que todo estaría bien, ella se abrazo mas a el, y el continuo de forma mas lenta; después de unos minutos el comenzó a aumentar la velocidad por pedido se su novia que ahora gemía y gritaba su nombre con mas intensidad, el rito que tomaron ambos era tan sincronizado, que incluso se podría decir que sus corazones latían al mismo tiempo y con mucha intensidad que casi se escuchaban, y por fin llegaron al orgasmo, los dos juntos. Cuando su acto de amor y entrega total termino, Darien se iba a dejar caer aun lado pero Serena le pidió que se quedara así, a lo cual el accedió, pero para que les resultara mas cómodo, Darien con un rápido movimiento hizo que ella estuviera sobre el.
– Te amo tanto Serena – le susurro aun con la voz un poco agitada.
– Y yo a ti – contesto ella acomodándose en el pecho de su amado.
Sin darse cuenta ambos se quedaron dormidos, sus rostro reflejaban una gran alegría, dicha y felicidad, felicidad que pronto seria opacada por una fuerte presencia que apareció minutos después de que ellos quedaran profundamente dormidos.
– Por fin podré vengarme – grito la recién que se encontraba en la punta de la Torre de Tokio, para después dar paso a una malévola carcajada, que se perdió en la inmensidad de la noche.
Fin del capitulo 11.
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Hola a todos, que tal el capitulo?
Por fin pude cumplir la petición de algunos que se quedaron con ganas en el primer capitulo, o que me lo venían pediendo (verdad Miriam); bueno espero que les haya gustado mucho, y como podrán ver, después de este dulce capitulo ya vienen las batallas, y para continuar daré respuesta a sus reviews:
serenity-venus022: No como crees, para nada, al contrario me agrada que pregunten, y bueno espero que con este capitulo te hayas relajado un poco, ya que en los próximos habrá mas dosis de suspenso e intriga que en gran parte será ocasionada por Yuiko, salu2.
rts: Y que tal la platica de Kenji con Darien, estuvo divertida, o como estuvo? Si no te gusto, con todo gusto puedes quejarte, y si te gusto acepto review, salu2.
sailor angel moon: Pues parece que Darien solo recibió una advertencia por parte de Kenji verdad, aunque pobrecito en algunos momentos si sufrió un poco, y si se quedaron solitos, y no solo eso, si no en el departamento de el, que ira a pasar?, eso se sabrá en el siguiente, salu2.
annyfansailormoon: Pues aquí estuvo el tan esperado y solicitado Lemon, que tal estuvo? y bueno ahora la que se sonrojo fue Serena, y por lo del capitulo, no hay de que, te mando muchos salu2.
Selene Chiba y Astarte Black: No, lamento decirte que Yuiko no esta en el reino del Sol, esta en… (Pronto se sabrá), y que tal el Lemon, bien o mal, tierno u horrible, espero tu opinión sobre el y sobre el capitulo en general, salu2.
luz sandra: Aquí estuvo la reacción de Kenji, y también la de Darien, y que tal si fue mejor que el 10 o no?, espero tu opinión, salu2.
CASTIDAD: No es que Serena sea la experimentada, es solo que quise que ella fuera un poco atrevida pero nada más, y creo que en este capitulo se noto que no era tan atrevida o si?, bueno espero tu comentario sobre este capitulo, salu2.
Fan de Sailor Moon: Como eres mala Miriam, pero bueno y dime que tal estuvo el capitulo?, salu2.
Bueno como siempre fue un placer estar con ustedes de nuevo, espero que el capitulo les haya gustado mucho, y si no, ya saben que acepto reclamos, quejas, o lo que gusten, y lo mismo si les gusto, espero su comentario, y bueno nos estamos leyendo les mando muchos salu2.
