CAPÍTULO 10
-No es una broma papá, realmente nos casamos- dijo Shaoran asintiendo lentamente. Hien dejo de reír inmediatamente y su rostro comenzó a enrojecer. Lancé mis ojos hacia mi padrastro que se veía furioso. ¡Santos cielos!
Antes de que pudiera reaccionar, saltó fuera de la silla y agarró a Shaoran de la camisa. Su rostro contorsionado de rabia. Grité y traté de levantarme pero Shaoran me empujó hacia atrás en el sofá, manteniendo su mano firmemente en mi hombro así no podría levantarme.
-¡¿Te casaste con mi hija en Tokyo?! ¡¿Maldita sea Shaoran, en qué demonios estabas pensando?! ¡Ustedes dos son sólo niños! ¡Ella es un bebé por amor de Dios!- gritó Fujitaka furiosamente con los puños apretados sobre la camisa de Shaoran.
Shaoran ni se inmutó.
-Sé que somos jóvenes pero amo a su hija más que a nada- dijo Shaoran.
Fujitaka bajo la cabeza y resopló fuertemente revolviendo su cabello con la otra mano con desesperación. Parecía que trataba de controlarse.
-¿Entonces la amas? ¿Tú la amas?- dijo de forma irónica para luego golpearlo de lleno en la cara casi derribándolo. Grité de nuevo sorprendida de que esto estuviera pasando. Hien se levantó rápidamente y agarró a Fujitaka.
-¡Es mi hijo!- dijo empujándolo lejos de Shaoran. Todos estaban de pie ahora gritándose el uno al otro, el Sr. Fujitaka estaba tratando de alcanzar a Shaoran, mientras Hien estaba frenándolo. Incluso nuestras madres estaban gritándoles a sus maridos llorando.
Miré a Shaoran, su labio estaba sangrando y se veía furioso. Agarró mi mano y me puso detrás de él cuando Fujitaka se liberó de Hien y se lanzó a agarrar mi mano.
-¡No vas a seguir casada con él Sakura! ¡Vete a tu habitación ahora! Mañana iremos a ver a un abogado y arreglaremos este desastre- grito furiosamente.
Negué con la cabeza.
-No vamos a divorciarnos- dije en voz baja agarrando la parte trasera de la camisa de Shaoran, lo sentí tensarse cuando Fujitaka trató de lanzarse por mí de nuevo, giró su cuerpo ligeramente así estaba fuera de su alcance.
-¡Cómo no! ¡Ustedes van a divorciarse, no vamos a permanecer impasibles mientras ustedes dos lanzan su vida a la basura, ni siquiera estaban saliendo, son unos críos!- gritó Hien.
Mi mamá y Ieran se miraron la una a la otra.
-Fujitaka calmate por favor, tenemos que hablar sobre esto, tiene que haber algo que podamos hacer sin un divorcio ¿siquiera es legal? Sakura no tiene dieciocho, quiero decir ¿qué hay de una anulación?- preguntó mamá como si eso resolviera todos los problemas.
¿No era legal? ¿Oh Dios en realidad no estábamos casados? Me sentí enferma de decepción, empujé la sensación lejos ya que no había tiempo para pensar en eso ahora, si no era legal entonces lidiaríamos con eso después, nos casaríamos de nuevo o algo.
-Tampoco vamos a conseguir una anulación, Shaoran y yo queremos estar casados- dije con seguridad.
Hien se acercó a mí rápidamente y me abofeteó. Al instante Shaoran soltó lo que sonó como un gruñido y agarró a su padre empujándolo contra la pared.
-¡No vuelvas a tocarla! ¡No me importa si eres mi padre, si vuelves a poner un dedo sobre mi esposa otra vez TE MATO!- dijo tan cabreado que sólo con su tono de voz podría haberlo matado. Se volvió hacia Fujitaka.
-Eso va para usted también- gruñó regresando a mí y acariciando mi rostro con ternura.
-Amo a Sakura y ella me ama. Seguiremos casados, no importa qué edad tengamos, creí que estarían felices por nosotros pero obviamente me equivoqué- dijo tomando mi mano y volviéndose hacia la puerta.
-Vámonos Sakura- dijo empujándome suavemente hacia la puerta y siguiéndole de cerca.
De repente su mano fue arrancada de la mía, me giré para verlo en el suelo, Fujitaka estaba golpeándolo.
-¡No te llevarás a mi hija a ninguna parte maldito!- gritó mientras lo golpeaba de nuevo.
Shaoran se lo quitó de encima fácilmente sin lastimarlo demasiado, me di cuenta de que él no había hecho ningún movimiento para atacar a nadie a parte de la amenaza que le hizo a su padre, tenía un férreo control a diferencia de nuestros padres. Nuestras mamás se aferraban la una a la otra llorando, Shaoran agarró mi mano y me llevó hacia su auto agarrando nuestro equipaje que habíamos llevado a Tokyo que afortunadamente habíamos dejado en los escalones del porche. Los echó a la parte de atrás y abrió la puerta para mi asegurándose de que estaba segura antes de caminar al lado del conductor. Mi mamá irrumpió a través de la puerta principal con Ieran pisándole los talones.
Abrí la ventana así podría hablar con ellas.
-¡Espera! ¿A dónde irán? No pueden irse podemos hablar de esto, Fujitaka se calmara eventualmente- dijo mamá acercándose a la ventana. Shaoran estaba en el auto ahora.
-Mamá no podemos hablar con ellos mientras estén así, miren lo que le hizo a Shaoran- dije llorando y señalando el rápido moretón en su rostro y su labio partido.
-Lo siento mucho Shaoran, no puedo creer que Fujitaka pudiera hacerte eso, él te ama- mamá sollozó.
-Señora Nadeshiko está bien pero tenemos que irnos, no quiero a Sakura en ningún lugar cerca de ellos mientras estén así- dijo Shaoran furiosamente mirando de vuelta hacia la puerta.
-¿Pero a donde irán?- preguntó Ieran todavía llorando.
-Encontraremos un hotel o algo- dijo Shaoran sonando inseguro.
-¿Necesitas dinero?- pregunto Ieran tomando dinero de su bolsillo.
Shaoran negó con la cabeza.
-No, estaremos bien, pero gracias por la oferta mamá- dijo sonriéndole con tristeza.
-Por favor no te vayas- rogó.
Mi mamá se acerco a través de la ventana y tomó mi mano izquierda mirando mis anillos.
-Son hermosos cariño, felicidades a los dos- dijo sonriendo pero con lágrimas en los ojos.
-Gracias mamá, te llamaré- dije abrazándola torpemente a través de la ventana del auto.
-Cuida de ella por mi- mamá le dijo a Shaoran.
Él le sonrió.
-Lo haré, lo prometo- dijo sinceramente.
Ella le soplo un beso.
-Sé que lo harás, eres un buen chico- dijo sonriéndonos a ambos antes de retroceder para dejar a Ieran acercarse a la ventana.
-Llámame cuando lleguen a donde sea que vayan, no lo dejes llevarte lejos por favor- rogo abrazándome.
-Bueno te llamare mañana mientras estén en el trabajo ¿quizás podamos acercarnos y recoger algo de nuestra ropa y esas cosas?- preguntó Shaoran esperanzado. Ella asintió luciendo triste, la puerta principal se abrió de nuevo, Fujitaka y Hien comenzaron a hacer su camino hacia el auto discutiendo entre ellos.
-Tenemos que irnos, te amo mamá- gritó Shaoran mientras encendía el motor, ella retrocedió y Shaoran arrancó. Me giré en mi asiento para ver a nuestras madres abrazadas y llorando pero ambas estaban sonriendo ligeramente. Fujitaka todavía se veía furioso y el Sr Hien se veía como si todavía estuviera en shock, saludé y entonces me eche a llorar.
Shaoran nos llevó lejos y se detuvo un par de minutos después, desabrochó mi cinturón de seguridad y me empujó a su regazo poniendo su frente en la mía.
-Lo siento mucho Sakura bear, lo siento tanto- dijo en tono de disculpa. Miré su hermoso rostro, su pómulo tenía un tinte rojo, tenía un corte en el puente de la nariz, sombras púrpuras comenzaban a formarse bajo sus ojos y su labio estaba partido. Toqué su rostro mientras siseaba entre dientes, se estremeció ligeramente pero sonrió para encubrirlo.
-Oh Dios Shaoran ¿estás bien?- pregunté sollozando de nuevo, él tiró de mi en un abrazo.
-Estoy bien hermosa, sólo lamento que esto pasara- dijo con tristeza.
Retrocedí y lo miré.
-¿Lamentas haberte casado conmigo?- pregunté desesperadamente.
Él negó con la cabeza inmediatamente.
-Nunca me arrepentiría de casarme contigo- dijo honestamente.
-¿Te arrepientes de haberte casado conmigo?- preguntó luciendo preocupado por mi respuesta.
-Bueno la noche de bodas fue un poco decepcionante- bromeé haciéndolo reír.
Me beso pero se apartó rápidamente tocando su labio herido.
Puse mi frente de vuelta en la suya.
-¿Qué vamos a hacer Shaoran?- pregunté, mientras las lágrimas bajaban por mi rostro lentamente, él las beso suavemente a pesar de que probablemente le dolía hacerlo.
-Vamos a buscar un hotel o algo, mañana iremos por nuestra ropa y esas cosas y podremos comenzar a buscar un departamento- dijo despreocupadamente como si esto fuera algo que sucediera todos los días.
Su labio comenzó a sangrar de nuevo ligeramente cuando él me besó. Me acerque más teniendo cuidado de no tocar su labio, deslizó sus manos por mi espalda acercándome más a él, pase mis manos por su cabello color chocolate desordenado y entonces me aparte para mirarlo. Mi esposo. No importaba nada más, sería la única cosa que me dolería perder.
Suspiré.
-Vayamos a registrarnos en un hotel, será mejor que paremos a conseguir algunas cosas para tu rostro porque te ves como un desastre- dije sonriendo con tristeza.
-Sí pero todavía me amas- dijo confiadamente.
-Hmm no lo sé, tu cara era mi parte favorita- dije entrecerrando los ojos. Él se rió mientras me ponía de regreso en mi asiento y abrochaba mi cinturón de seguridad de nuevo.
Nos detuvimos en la farmacia más cercana y me baje para comprar algodón y antiséptico para Shaoran, luego conducimos a un hotel. Caminamos a la recepción donde la chica detrás del mostrador estaba mirando a Shaoran a pesar de que se veía un poco peor que la mercancía pero tenía que admitir que los cortes y moratones le daban un aire de chico malo que en realidad funcionaba muy bien para él.
-Hola puede darnos una habitación por favor- le preguntó Shaoran.
-Claro cariño ¿quieres dos individuales?- preguntó mirándome con fastidio.
Él se rió.
-No, creo que a mí y a mi esposa nos gustaría una doble si tienes una, pero estoy bastante seguro de que podríamos arreglárnosla con una individual también ¿Verdad hermosa?- dijo guiñándome un ojo. Ella me disparó una mirada vulgar mientras él pagaba por la habitación y volvió a desvestirlo con la mirada justo frente a mí.
-Normalmente no voy por hombres casados pero por ti haré una excepción- ronroneó hacia Shaoran.
Me reí con incredulidad. ¿En serio está coqueteando con él conmigo parada justo aquí?
Shaoran la ignoró olímpicamente y tiró de mí en un largo beso hasta que su labio comenzó a sangrar de nuevo pero no parecía importarle.
Ella golpeó la llave en el mostrador.
-Te di la habitación cuatro, tiene un baño y una televisión- dijo todavía mirando a Shaoran como si tuviera una oportunidad.
-Gracias - dijo Shaoran sonriéndole mientras tomaba la llave y me arrastraba a la habitación cuatro, tome una bolsa de hielo de una nevera en el pasillo.
La habitación estaba bien, estaba limpia y tenía una cama doble, televisión, refrigerador y aire acondicionado, tenia su propio cuarto de baño con una bañera y ducha separada. Él me agarro para otro beso pero lo aparte rápidamente.
-Siéntate- ordené sacando una silla cómoda, él se sentó obedientemente y tomé las cosas de la farmacia. Me puse a trabajar limpiando su rostro y luego puse el hielo para tratar de mantener a raya algunos de los moretones.
Él me jaló sobre su regazo así que estaba a horcajadas sobre sus piernas mientras trabajaba. Él estaba pasando sus manos arriba y abajo por mis muslos haciéndome arder así que le di un manotazo.
-Quieres parar estoy tratando de concentrarme- dije tratando de sonar seria. Él sonrió arrogantemente y puso sus manos de vuelta en mis piernas.
-¡Basta! tengo que limpiar tu rostro Shaoran- dije tratando de no sonreír. Me jalo hacia él y presiono sus labios suavemente contra los míos, podía probar el antiséptico en su boca.
-Te amo tanto Sra. Li- dijo poniendo su frente en la mía y acariciando mi rostro.
-También te amo Shaoran- dije sonriendo, consiguiendo mariposas en el estómago-¿Shaoran qué si en realidad no es legal porque no tengo dieciocho?- pregunté preocupada.
Él frunció el ceño y se encogió de hombros.
-No lo sé Sakura, vamos a tener que averiguarlo supongo pero espero que lo sea- dijo en voz baja.
-Si no es legal entonces sólo tendré que casarme de nuevo contigo en un año- dije. Esa era la única solución. Podríamos casarnos de nuevo en mi cumpleaños si no era legal.
Él suspiro dramáticamente.
-Oh bueno supongo que puedo afrontar otra noche de bodas, ya que por lo visto te he decepcionado la primera vez- dijo burlonamente haciéndome reír. Me beso suavemente metiendo mi cabello detrás de mi oreja.
-¿Qué tal si ordenamos una pizza?- sugirió, asentí con la cabeza ni siquiera me había dado cuenta de lo hambrienta que estaba hasta que él lo dijo.
Después de una noche de descanso desperté pronto la mañana siguiente. Me giré y vi que Shaoran seguía dormido junto a mí. Tragué saliva y miré su rostro. Había empeorado un montón por la noche. Tenía dos sombras purpuras bajo los ojos y su mejilla se veía como si estuviera sonrojado. El corte sobre su nariz y su labio había sanado pero lucía doloroso e irritado. Suspiré y salí de la cama tan silenciosamente como pude para no despertarlo y me puse la ropa. Me escapé de la habitación y me senté en las bancas que estaban en el pasto frente al hotel. Había estado pensando en esto toda la noche. No quería mudarnos y conseguir un lugar si no teníamos que hacerlo. No quería que Shaoran tuviera que ganar dinero para pagar las cuentas si había alguna manera de enfriar esto con nuestros padres.
Mamá y Fujitaka amaban a Shaoran, sólo estaban sorprendidos eso era todo, bueno eso era lo que esperaba de cualquier modo. Esperaba que si los llamaba quizás podría convencerlos de dejarnos a mí y a Shaoran vivir allí juntos, me refiero a que prácticamente él vivía en mi casa de todas formas así que sólo sería hacerlo más oficial.
Llamé a la casa rezando silenciosamente para que mi mamá respondiera, aun estaba molesta con mi padrastro por lastimar a Shaoran pero él me había convencido anoche de no guardarle rencor. Supongo que estaba haciendo lo que cualquier padre haría a un tipo que acababa de decirle que se casó con su hija adolescente.
Contuve el aliento mientras el teléfono sonaba, eventualmente mi padrastro respondería.
-Hola soy yo- dije cerrando los ojos esperando su reacción ¡Por favor que esté bien!
-¡Sakura! ¿Dónde demonios estás jovencita? Vuelve aquí ahora mismo para que podamos arreglar este maldito desastre- gruño, no se había calmado en absoluto.
-No hay nada que arreglar, Shaoran y yo nos amamos el uno al otro, queremos estar casados- dije tratando de sacar mi voz más persuasiva en un intento por calmarlo. Habitualmente esto funcionaba de frente pero nunca antes lo había intentado por teléfono.
-¡Seguro que hay algo que arreglar Sakura! No puedes casarte a los diecisiete por amor de Dios, vuelve a casa ahora- ordenó haciéndome estremecer ligeramente.
-No ¿sólo me preguntaba si hay algo que pudiéramos hacer para arreglar todo esto, seguir casados pero volver a casa?- pregunté esperanzada aunque sabía que era inútil preguntar siquiera.
Él jadeó.
-¿Estás bromeando? Si quieres volver a casa entonces vuelve a casa pero hazlo tú sola, ¿entiendes lo que estoy diciendo?- gritó. Podía escuchar a mi mamá llorando en el fondo.
-Por favor no me hagas elegir entre Shaoran y tú- dije suplicante.
-¡No voy a permitir esto, ven a casa ahora y deja de comportarte como una chiquilla!- gritó. Cerré los ojos y limpié unas lágrimas que caían. Amaba a mi padrastro siempre pensé en él como mi padre, estaba rompiendo mi corazón ¿Como podía hacerme esto?
-Amo a Shaoran- susurré.
-¿Entonces vas a seguir casada eso es lo que estás diciendo?- pregunto condescendientemente.
-Sí- dije.
-Bueno entonces supongo que hiciste tu elección, cuando todo salga mal tu madre y yo estaremos aquí para recoger los pedazos, pero no puedo tolerar un matrimonio adolescente, te amo Sakura- dijo rompiéndose por la emoción.
-También te amo- susurré. Escuché a mi mamá gemir en el fondo y él desconectó la llamada.
Se sentía como si estuviera matándome pero sabía que había hecho la elección correcta, amaba a Shaoran con todo mi corazón. Quería ser la Sra. Li y él estaba equivocado, no recogería los pedazos porque Shaoran y yo estábamos destinados a estar juntos. Con el tiempo él también vería eso.
Me limpie el rostro y fui a la tienda de la esquina más cercana para comprar los clasificados, en mi camino de vuelta al hotel me detuve y compré donas y café. Shaoran todavía estaba dormido cuando regresé a la habitación.
-Shaoran- susurré sentándome en la cama junto a él, se movió para envolver sus brazos alrededor de mi así que moví rápidamente el café y las donas fuera de su camino mientras lanzaba su brazo sobre mis piernas.
-Shaoran- dije de nuevo un poco más alto, él abrió los ojos lentamente y notó que ya estaba vestida y sosteniendo el desayuno.
-Hey…- dijo soñoliento.
-Hola - dije sonriendo, fingiendo que no estaba lastimada por dentro, él se levantó y le pasé uno de los cafés, puse la caja de donas en la cama.
-Te traje una donas- dije, él sonrió y tomó una dándole un gran mordisco.
-Organizaste esta mañana, ¿por qué no me despertaste? habría ido contigo- dijo pasando su mano por mi pierna amorosamente.
-Quería traerte el desayuno a la cama- dije bebiendo mi café. Agarré el periódico y lo hojee hasta que encontré "se renta" luego me acurruqué más cerca de él y lo puse sobre mis piernas así podríamos leerlo ambos.
-¿Compraste el periódico?- preguntó pareciendo orgulloso de mi.
Asentí con la cabeza.
-Sí Shaoran, llamé a mi casa esta mañana, no hay manera de que podamos ir ¿quizás podrías llamar a tus padres y ver también?- pregunté esperanzada.
Él asintió.
-Lo siento mucho Sakura bear, ellos vendrán cuando vean que esto no es un error, cuando vean lo mucho que nos amamos el uno al otro todo estará bien- dijo frotando mi pierna tranquilizadoramente.
Besé su boca y sonreí.
-Sí lo sé, sólo es triste que haya pasado de esta manera pero si tus padres nos dejaran vivir con ellos pensé que podríamos saltarnos la escuela hoy y arreglar todo esto, no me importa este lugar pero en realidad no quiero quedarme aquí demasiado tiempo- dije arrugando la nariz.
Me puse a arreglar nuestra ropa y el equipaje mientras Shaoran hablaba por teléfono con su madre. Se veía triste cuando colgó el teléfono y ni siquiera hacía falta que dijera que había pasado. Me di cuenta por su cara que ellos tampoco habían aceptado.
Sonreí y me resigné a encarar que tendríamos que rentar un departamento.
En realidad me gustaba la idea, nuestro primer hogar, sólo desearía que Shaoran no tuviera que pagar por ello y usar su sueldo para pagar las cuentas cuando yo no sería capaz de ayudar estando en la escuela. Por lo menos teníamos el dinero de Tokyo.
Me tiré de vuelta en la cama con él, revisando el periódico y encontramos tres apartamentos en renta en esta área. Dos de ellos tenían dos dormitorios y el otro sólo uno, todos estaban amueblados lo que era bueno porque nosotros no teníamos nada.
Un par de horas después estábamos caminando por la calle, Shaoran dijo que había algo que tenía que resolver. Él me arrastró hasta el banco.
-¿Qué estamos haciendo aquí?- pregunté confundida, él me sonrió y me arrastró hasta la asistente de banca libre más cercana.
-Hola tengo una cuenta con ustedes, me acabo de casar recientemente así que quería añadir a mi esposa a mi cuenta por favor- le dijo a la señorita.
Ella sonrió.
-Ok necesitaré un comprobante de identidad así como la tarjeta del banco, la licencia de conducir de los dos y su certificado de matrimonio- dijo sonriendo.
Tendríamos que venir de nuevo en un par de días para recoger mis tarjetas ya que no teníamos una dirección permanente.
Todavía teníamos que revisar si nuestro matrimonio era legal pero eso estaba hasta abajo en la lista de prioridades. En realidad no importaba si era legal o no, si no lo era entonces simplemente lo haríamos de nuevo en cuanto tuviera la edad suficiente. Primero teníamos que resolver toda esta situación de estar sin hogar.
Comimos en el parque antes de hacer nuestro camino al primer apartamento. Literalmente entramos por la puerta antes de que Shaoran riera se diera la vuelta y saliera.
-No, no es para nosotros- dijo empujándome de nuevo fuera de la puerta. El lugar era un basurero, los muros estaban cuarteados y los techos estaban amarillos, la persona que vivía allí antes era un fumador empedernido.
Fuimos al siguiente, uno de dos dormitorios que simplemente era malo.
¡Oh va llevarnos una eternidad encontrar algún lugar! Shaoran me miró decepcionado, obviamente pensando lo mismo que yo. Seguimos al agente al último apartamento que veríamos hoy. Cuando estábamos frente al siguiente apartamento me sorprendió lo bonito que se veía desde el exterior. Estaba limpio y el área era agradable, había dos lugares de estacionamiento y una pequeña zona de jardín que era compartido con otros tres apartamentos en el edificio. Miré a Shaoran que se veía esperanzado mientras subíamos las escaleras al primer piso, apartamento 2A.
La puerta se abrió una burbuja de emoción me envolvió. El pasillo era lindo, era de un tono crema sencilla, y suelo de madera. El lugar estaba totalmente amueblado así que tenia de todo aparte de las sabanas y las toallas, literalmente podríamos mudarnos directamente.
Podía escuchar a Shaoran charlando con el agente sobre las facturas mensuales. Este lugar era perfecto podía vernos a mí y a Shaoran viviendo aquí felizmente.
Miré a Shaoran tratando de no saltar arriba y abajo por la emoción.
-¿Te gusta este?- preguntó realmente contento, asentí tan emocionada que podría estallar, él se rió y se giró hacia el agente.
-Nos lo quedamos- dijo estrechando manos con el hombre.
Regresamos al hotel y pagamos por otra noche, la misma mujer estaba coqueteando con Shaoran descaradamente haciéndome reír.
-No puedo creer que mañana nos mudaremos oficialmente a nuestro propio hogar- grité emocionada.
-¿Qué tal si salimos a cenar para celebrar?- preguntó poniéndome sobre mis pies.
-Sí - dije animadamente.
Caminamos al restaurante más cercano y en menos de diez minutos estábamos sentados en una mesa privada en la parte trasera de un pintoresco restaurant y ya habíamos ordenado nuestra comida.
La charla fluyó libremente mientras comíamos. Estábamos a medio postre cuando mi teléfono sonó, miré el identificador de llamadas era Daiki. Me quedé mirándolo en estado de shock, con todo lo que había pasado en el último par de días me había olvidado completamente de él.
-¿Vas a responder eso?- Shaoran preguntó sonriéndome. Tragué saliva y negué con la cabeza.
-¿Qué está mal Sakura bear?- preguntó tendiendo su mano por mi teléfono.
No podía hablar así que puse el teléfono en su mano, él jadeo y abrió el teléfono de golpe.
-¿Qué demonios haces llamándola?- escupió al teléfono furiosamente, luego sólo apretó los dientes y cerró el teléfono de golpe mascullando improperios por lo bajo. Me tendió de nuevo el teléfono, lo miré sorprendida ¿Por qué estaría llamándome Daiki? En serio está loco después de todo lo que pasó.
-Colgó- dijo Shaoran apretando la mandíbula con fuerza.
-Tenemos que ir a la policía -dijo tomando mi mano y jugando con mi anillo de bodas distraídamente.
Asentí con la cabeza.
-Sin embargo, no hoy ¿sí? no quiero que pase nada más, ha sido un largo día- dije dándole mi cara de cachorrito.
Él suspiro.
-Ok bien pero si llama de nuevo iremos directo a la policía- dijo severamente mirándome fijamente.
El teléfono sonó de nuevo y Shaoran lo cogió con los ojos brillantes de ira, miró el identificador de llamadas y se calmó devolviéndomelo.
- Es tu mamá Sakura bear- dijo sonriendo con tristeza.
Respondí rápidamente.
-Hola- dije animadamente. Estaba tan feliz de escucharla, no creí que sería capaz de hablar con ella tan pronto después de lo que dijo mi padrastro esta mañana.
-Hola cariño ¿Cómo estás? ¿Donde están? ¿Tú y Shaoran están bien? ¿Están en un hotel? He estado tan preocupada- dijo, sus palabras eran un enredo porque disparaba preguntas una tras otra.
Me reí, sintiendo que la calidez me invadía ante lo familiar de su voz.
-Estamos bien mamá, encontramos un lugar hoy, nos mudaremos mañana- dije emocionada.
Ella jadeó.
-¿Encontraron un lugar? Oh Dios mío mi niñita es una mujer casada que tiene su propio hogar- dijo sonando llorosa.
Me reí ante lo extraño que sonaba. Seguimos hablando por un tiempo más extrañaba su voz. Shaoran llamó a su mamá y finalmente acordamos un horario con las dos para ir por nuestras cosas sin cruzarnos con el padre de Shaoran ni el Sr. Fujitaka, quienes aún seguían enojados
Después de cenar volvimos al hotel, estaba tan emocionada por la mudanza que apenas podía dormir. Shaoran, comportándose como el marido cumplidor se ofreció voluntario a mantenerme ocupada hasta que me durmiera, después de un par de horas estaba demasiado cansada para seguir despierta por más tiempo y me quede dormida en sus brazos.
La mañana siguiente Shaoran preparó el desayuno y comimos antes de subir al auto e ir a la casa de mi mamá. Mis entrañas estaban agitándose, ¿qué pasa si el Sr. Fujitaka decidió quedarse en casa hoy? ¿Si mi mamá le dijo que veníamos? ¿Qué si él lastima a Shaoran de nuevo? Un millón de ideas pasaban a través de mi cerebro a la vez, ni siquiera me di cuenta de que ya habíamos llegado y que Shaoran estaba esperándome, estaba de pie con la puerta del auto abierta mirándome con preocupación.
Tomó mi mano y me sacó.
-Sakura bear, todo estará bien, vamos hermosa. ¿A menos que no necesites tu ropa?- dijo levantando una ceja burlonamente.
Reí.
-Si mi padrastro está aquí, sólo vámonos ¿si? No quiero que salgas herido- dije frunciendo el ceño y mirando el suelo cuando visiones de mi padrastro golpeándolo llenaron mi cabeza de nuevo.
-Todo va a estar bien- me aseguró, tomando mi mano y llevándome hacia la casa. Nos detuvimos frente a la puerta y nos miramos el uno al otro incómodamente.
-¿Quizás deberíamos tocar en lugar de sólo entrar?- ofreció, luciendo un poco inseguro. Me encogí de hombros pero asentí al mismo tiempo. Parecía increíblemente raro tener que tocar la puerta de tu casa pero técnicamente ya no era más mi casa así que teníamos que respetar eso. Él sonrió con tristeza, su mano apretada en la mía mientras alcanzaba el timbre.
Ieran abrió la puerta casi inmediatamente. Sonrió y lanzó los brazos alrededor de Shaoran, sus ojos llenos de lágrimas.
-¡Oh Shaoran! Te extrañe- chilló, lágrimas bajando por su rostro.
-Hola mamá, también te extrañe- dijo besando su mejilla luciendo un poco confundido en cuanto que hacia ella en casa de mis padres.
Ella se apartó y me abrazo también.
-¿Sakura, estás bien?- preguntó, abrazándome fuerte.
-Estoy bien Sra. Ieran, ¿cómo está?- pregunté devolviéndole el abrazo.
-¡SAKURA!- Escuche a mi mamá gritar desde dentro, mire alrededor para verla corriendo por el pasillo sonriendo como loca. Tiro de ambos, de Shaoran y de mí en un gran abrazo de oso, casi estaba saltando arriba y abajo por la emoción.
-Hola mamá- dije apartándome.
-Les conseguimos algunas cajas. Ieran y yo comenzamos a empacar tus cosas para que fuera más fácil para ti- dijo ella sonriéndole a Ieran.
-Vamos a la sala, tenemos algo para ustedes- mamá dijo tomando mis manos y llevándonos hacia delante, ¿Algo para nosotros? ¿A qué se refieren? le dispare una mirada a Shaoran que se quedó cerca, a mi lado mientras caminábamos.
Cuando entramos a la habitación jadee, en la mesa de café había una pila de regalos. Algunos estaban envueltos en papel dorado y otros estaban cubiertos en papel blanco con pequeños lunares.
- Nos perdimos su boda así que les compramos regalos para inaugurar su nuevo hogar- dijo mamá señalando las dos pilas de regalos separadas. Comence a llorar, Shaoran envolvió su brazo alrededor de mi cintura abrazándome fuerte.
Nos sentamos y abrimos cada uno de los regalos, nos dieron toallas, sabanas, adornos, de todo, el último que abrímos era un hermoso soporte plateado para un certificado de matrimonio, me quedé sin aliento.
-Es fantástico, muchas gracias- dije llorando.
-Gracias, eso es muy lindo de su parte- dijo Shaoran.
Abracé a mi mamá.
-No hay porque agradecer- dijo sonriendo- Vamos, tienen mucho que empacar, será mejor que vayan si quieren hacerlo antes de que sus padres estén en casa- dijo mamá empujándonos hacia las escaleras.
-Nosotras empacaremos estas cosas de nuevo y luego haremos un té o algo ¿ok?- dijo mamá agarrando algunas bolsas y poniendo los regalos dentro.
-Ok gracias- dijo Shaoran tomando mi mano.
Pasamos casi dos horas empacando el resto de mis cosas antes de que hubiéramos terminado. Ayude a Shaoran a cargarlo a su auto, él dijo que tenía menos equipaje que yo así que pasamos otra hora empacando sus cosas. Tenía un montón de fotos de nosotros, las deslice en mi bolso.
Cuando finalmente terminamos y lo cargamos en al auto abracé a mi mamá y a Ieran prometiendo llamarlas el jueves ya que querían venir el viernes después de la escuela para echar un vistazo a nuestro departamento.
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Dos horas después, estaba caminando en nada más que la camiseta de Shaoran y él estaba usando solo un par de pantalones, no llevaba camiseta, apenas podía mantener mis ojos en la ropa que estaba tratando de colgar en nuestro closet. ¿Cuándo me había vuelto una pervertida?
-Oh Dios mío Shaoran ¿Cuánto tiempo va a llevarnos esto?- me quejé.
-No lo sé espero que no demasiado, quiero ver ese sexy trasero tuyo meneándose en mi camiseta sobre el sofá, no hemos tenido una noche de película en un largo tiempo- dijo sonriendo.
Shaoran ordenó una comida preparada ya que por lo visto ni siquiera habíamos tenido tiempo de hacer nuestras compras de comestibles aún. Ahora estábamos acurrucados en el sofá mirando televisión.
-Estoy cansada Shaoran- dije frotando mis ojos y bostezando.
Él aliso el cabello fuera de mi cara.
-Vamos a la cama entonces Sakura bear, tenemos escuela mañana- dijo. Gruñí no quería ir a la escuela.
-Tengo que ir Sakura bear, tengo un juego el viernes si todavía me permiten jugar después de saltarme dos días- dijo besando mi frente.
Asentí con la cabeza, mis ojos comenzaban a cerrarse, cada vez que los cerraba era más difícil abrirlos de nuevo. Me apartó ligeramente de él, así podría levantarse y luego agacharse para cogerme en brazos y llevarme hasta nuestra habitación.
-Te amo Sakura- susurró mientras se deslizaba en la cama junto a mi metiendo las sabanas bajo mi barbilla.
-Te amo más Shaoran- dije bostezando.
-Imposible- respiró en mi oído mientras se acurrucaba más cerca de mí fundiendo nuestros cuerpos juntos.
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Me desperté por el sonido de mi celular. Mi cabeza giraba ligeramente cuando desperté del profundo sueño en el que estaba. Mire el reloj para ver que apenas eran después de las dos de la mañana.
Agarré mi teléfono rápidamente antes de que despertara a Shaoran y pulsé el botón de responder saliendo de la cama silenciosamente. Me escabullí fuera de la habitación antes de poner el teléfono en mi oído.
-¿Hola?
-Hey Jailbait- Daiki arrastrando las palabras.
-¿Daiki? ¿Qué haces llamándome? No tienes permitido llamarme- dije mirando de vuelta en el cuarto rezando para no despertar a Shaoran, si él se enteraba de que Daiki estaba al teléfono estaríamos en la estación de policía en menos de cinco minutos y yo estaba demasiado cansada. Le diría en la mañana, sé que estará molesto porque no lo desperté inmediatamente pero el chico necesitaba dormir.
-Quiero verte- arrastró las palabras de nuevo.
¿Está ebrio?
-¿En serio? ¡Esto tiene que parar! No estoy interesada, estoy con Shaoran. Tienes que dejar de llamarme- dije asustada.
-No puedo Jailbait. Lo intenté pero sólo no puedo. Te amo- dijo sonando ligeramente cabreado.
- Estoy con Shaoran, lo amo y eso es todo- dije severamente.
-Déjalo. Puedo hacerte tan feliz como él- suplicó.
-Daiki, apenas me conoces, fuimos a dos citas, eso es todo, sólo dos. ¡Tienes que dejarme en paz, tengo una orden de restricción contra ti, no estás autorizado a llamarme tampoco!- dije desesperada. ¿Qué tengo que decirle a este chico para hacerlo entender?
-No, la orden de restricción significa que no puedo acercarme a ti, o contactarte de una manera amenazante. Tú puedes venir a mí, esono viola la orden- dijo arrogantemente.
-¡No quiero verte!- casi grité.
-Jailbait, vuelve. Nos divertimos juntos ¿cierto? Prometo que nunca te haré daño de nuevo. Siento mucho lo que hice, no debería haberlo hecho, pero es que Li, ¡simplemente me vuelve un maldito loco! Todo esto es suculpa, todo estaba genial hasta que él comenzó a meter su maldita nariz- gruñó furiosamente.
-No, no estaba genial Daiki, lo siento pero necesito que superes esta pequeña obsesión por mí. Honestamente es espeluznante- dije estremeciéndome.
-¿Espeluznante?- se rió- Eso es muy gracioso, no soy espeluznante- dijo todavía riendo.
-Voy a volver a la cama. Deja de llamarme- cerré el teléfono sin esperar su respuesta. Inmediatamente vibró en mi mano de nuevo, así que lo apagué.
Supongo que tenía que conseguir un número nuevo o algo así.
Bebí un vaso de agua tratando de calmar mis nervios antes de meterme de vuelta en la cama con Shaoran.
-¿Hey, dónde fuiste?- preguntó soñoliento mientras me acurrucaba más cerca, a su lado otra vez.
-Baño- mentí. Él beso mi nariz y empujé todos los pensamientos de Daiki fuera de mi cabeza y volví a dormir por otro par de horas.
La alarma sonó a las siete, me giré y presioné mi cara en el pecho de Shaoran necesitando dormir más.
-Buenos días Sakura bear- chilló.
-¿Por qué estás tan animado esta mañana?- pregunté en derrota mientras ponía una almohada sobre mi cabeza para bloquear la luz remanente.
-Conseguí despertar a la chica más hermosa del mundo. Ese tipo de cosas le da un toque de felicidad a mi mañana- dijo encogiéndose de hombros y quitando la almohada de mi cabeza.
-Conseguí despertar para ti, pero lo siento, todavía prefiero tener una hora más de sueño- me burle frotando mi nariz suavemente con la suya haciéndolo sonreír.
-Hay escuela hoy Sra. Li y no puedo esperar- dijo emocionado mientras rodaba encima de mi sonriendo como un loco.
-¿Por qué la escuela no puede empezar como a las diez y media o algo así?- pregunté arrugando la nariz. En realidad no era una persona madrugadora, como Shaoran.
-¡Oh vamos! ¿No estás entusiasmada por la gente preguntando por nosotros estando casados?- preguntó sentándose sobre la cama y pasando una mano por su cabello despeinado.
-Por supuesto que lo estoy, pero apuesto a que las porristas me empujarán por las escaleras, me atropellarán en el aparcamiento o algo así- dije haciendo un pequeño mohín.
Shaoran se rió y negó con la cabeza.
-No lo harán, vamos Sakura bear estoy hambriento. Vamos a vestirnos para que podamos ir a comer- rogo jalándome hacia arriba. No podía decir que no a esa cara, así que lo dejé levantarme y llevarme a la ducha.
Una hora y media después, salí del auto de Shaoran en el estacionamiento de la escuela. Me aferré a su mano cuando la gente dejaba de hablar para mirarnos. Yo estaba en lo cierto, las porristas especialmente Ishida-san se veían como si quisieran matarme.
-¡Mira sus caras!- susurré asustada cuando pasamos a un grupo de chicas con miradas asesinas. Shaoran se rió y presionó sus labios con los míos mientras las pasábamos haciéndome sentir mejor al instante.
Fuimos a la oficina primero. La señora sonrió mientras entrábamos.
-Buenos días, joven Li, señorita Kinomoto- dijo animadamente.
-Buenos días Sra. Mizuki. Sakura y yo tenemos una nueva dirección y cosas que informar- dijo Shaoran confiadamente sacando la carta del agente con la dirección y esas cosas por delante.
-¿Tienen una nueva dirección?- preguntó dirigiéndose a los archivadores detrás de ella y sacando el archivo de Shaoran del cajón de la "L" antes de dirigirse al cajón de la "K" por el mío.
-Sí y tengo un nombre nuevo también- dije mirando mi archivo.
-¿Nombre nuevo?- preguntó mirándome como si estuviera loca.
-Sí Shaoran y yo tenemos que ser archivados juntos ahora, ambos con la "L"- dije sonriendo.
Ella rió.
-Estoy perdida cariño.
-Nos casamos- dijo Shaoran orgullosamente jalándome a su lado con una sonrisa.
-Me están tomando el pelo.
-No es broma- confirme sonriendo felizmente.
Deje a Shaoran decirle todo al respecto mientras yo escribía toda nuestra nueva información en las casillas correspondientes.
-Debería haber practicado antes de firmar esto. Esta firma es horrible- dije arrugando la nariz ligeramente.
Shaoran se rió.
-Bueno todo está hecho Sr. y Sra. Li- dijo sacudiendo la cabeza luciendo un poco desconcertada mientras fotocopiaba nuestro certificado de matrimonio para el archivo.
-Fantástico gracias- dijo Shaoran envolviendo su brazo alrededor de mi hombro y llevándome hacia el pasillo.
Tomoyo estaba parada afuera de la oficina apoyada contra el muro flirteando como loca con Eriol. Cuando salimos ella sonrió.
-Hey ustedes dos. Por fin pudieron salir de su nuevo apartamento ¿eh?- ella meneó las cejas sugestivamente haciéndome sonrojar ligeramente.
-¡Cuidado!- alguien grito ruidosamente. Shaoran saltó en el aire y atrapó una pelota de fútbol que literalmente pareció salir de la nada.
-Lo siento- dijo un chico corriendo y palmeando a Shaoran en el hombro.
-No hay problema. Hey quizás necesitas trabajar en tu brazo porque ese tiro apesta- dijo Shaoran arrogantemente con la cabeza hacia un lado con una sonrisa.
Rodé los ojos, si él iba a estar hablando de fútbol entonces yo me voy de aquí.
-Te veo luego Shaoran- dije enganchando mi brazo al de Tomoyo antes de alejarme por el pasillo.
La mañana fue bien, los maestros estaban un poco sorprendidos cuando les dije todo sobre mi nuevo nombre, la mayoría de las veces lo olvidaron de todos modos y terminaron llamándome señorita Kinomoto. Llevaría un tiempo para mi acostumbrarme a mi nuevo nombre, así que apenas podía culpar a un maestro que en realidad no parecía creerme en primer lugar.
En el almuerzo todos querían hablar sobre nuestra boda y como fue, cada persona en la escuela había visto el vídeo de la misma.
Las chicas estaban frotando mis anillos y Tomoyo estaba recitando palabra por palabra la preposición de Shaoran. No tenía ni idea como es que lo recordaba porque esa noche ella también estaba perdida. Me senté allí con una sonrisa de orgullo sobre mi rostro todo el tiempo, no me importaba ser el centro de atención como pensé que lo haría. Estaba tan feliz de estar casada con Shaoran, que quería que todos lo supieran.
La campana sonó señalando el final del almuerzo y Shaoran me acompañó a la sala de estudio besándome fuera de la puerta suavemente, haciendo que llegara tarde a su clase sin duda.
-Te amo- murmuró contra mis labios quitando el cabello de mi rostro.
-También te amo Shaoran- susurré, él sonrió, se dio la vuelta y corrió hacia los vestidores para cambiarse para el gimnasio.
Me dirigí a mi mesa en la parte trasera y saqué mi tarea de Ingles de esta mañana. Un par de minutos después una silla se recorrió junto a la mía haciéndome saltar.
Levanté la vista para ver a un chico que no conocía sentándose junto a mí, tenía el pelo rubio cenizo y ojos marrones.
Él sonrió.
-Hey, soy nuevo aquí, Kaoru Tachibana- dijo sonriendo amablemente.
-Sakura Li- dije sonriendo y asintiendo con la cabeza.
-Entonces ¿cómo te rompiste el brazo?- preguntó señalando mi escayola.
Sonreí incomoda.
-Me golpeé en clase de deportes- respondí asintiendo lentamente volviendo a mi ensayo de Inglés.
-Eso apesta. ¿Te dolió? Nunca me he roto nada antes...
-Sí, me dolió mucho pero está bien ahora, en realidad sólo molesta con el yeso- admití.
-Apuesto a que sí. Así que Sakura, ¿el yeso te hizo dejar de ir a las citas y esas cosas?- preguntó sonriéndome.
-La sala de estudio es para estudiar ¡no para socializar!- siseo el maestro desde el frente.
Le sonreí agradecida y volví a mi ensayo sin hablar de nuevo por el resto de la hora. Afortunadamente me libré de rechazar al chico nuevo, odiaba rechazar a las personas. En realidad no es su culpa, él no sabe que estoy con Shaoran ¡Cielos, probablemente ni siquiera sabía quién era Shaoran si él era nuevo!
Cuando la campana sonó guardé mis cosas rápidamente.
-¿Crees que podrías decirme como llegar al salón 401? Tengo Francés ahí en el siguiente periodo- preguntó Kaoru mirándome esperanzado.
-Ehh sí, en realidad tengo esa también, así que puedes venir conmigo- agarré la última de mis cosas y me dirigí a la puerta con él pisándome los talones.
-¿Entonces, nunca respondiste a mi pregunta antes, la escayola hizo que dejaras de ir a citas y esas cosas?- preguntó sonriéndome.
Oh no. Me retorcí incomoda y abrí la boca para decirle que estaba perdidamente enamorada de mi marido pero gracias por la invitación, cuando escuché a alguien gritar mi nombre.
Solté un suspiro de alivio y me giré en dirección a la voz. Era Tomoyo. Estaba caminando hacia mí lentamente con una sonrisa en el rostro cuando notó al chico nuevo con el que estaba.
-Hey Tomoyo, um... Necesito ir al baño. ¿Crees que podrías mostrarle a Kaoru el aula de francés? Él es nuevo- dije levantando una ceja conocedora hacia ella.
-Por supuesto que puedo. Gusto en conocerte Kaoru, soy Tomoyo. ¿Qué te ha parecido aquí hasta ahora?- dijo amablemente.
La miré agradecidamente mientras me daba la vuelta hacia el baño, realmente no necesitaba ir pero rechazar chicos en realidad no era mi especialidad ¡Esperaba que para cuando volviera a la clase Tomoyo hubiera desviado su interés hacia ella y en realidad, no tuviera que decir nada!
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SHAORAN
-Hablando en serio, eres un hombre casado que tiene su propio hogar con su esposa y tienes dieciocho- dijo Kaoru de nuevo mirándome sacudiendo la cabeza en desaprobación.
-Vamos hombre, ¿sigues con eso otra vez? Sí,me gusta estar casado con Sakura y no, no es un error- dije por centésima vez hoy.
-No me malinterpretes, Sakura me agrada un montón, lo que quiero decir es... ¿Cómo puedes ser feliz durmiendo con la misma chica por el resto de tu vida en lugar de tirarte cualquier cosa que se mueva como todos?- preguntó mirándome como si me hubiera vuelto loco.
-Porque esa chicaes Sakura- contesté simplemente.
No sabía cómo explicarlo. Sakura era especial, siempre lo había sido y si hubiera sabido que un día querría estar conmigo habría esperado por ella también.
-Entonces chicos, salgan a la cancha para la práctica- gritó el entrenador interrumpiendo nuestra conversación.
Sonreí agradecido por tener algo más que hacer que responder preguntas sin sentido sobre mi y Sakura. El entrenador se acercó a mí para regañarme por ausentarme estos últimos dos días, así que tuve que contarle sobre todo lo ocurrido, afortunadamente quedó todo claro y no me ha expulsado del equipo.
- Entonces comencemos la práctica, vamos allí y hagámoslos sudar. Ayuda a Tachibana, es el nuevo receptor. Estuvo jugando mucho para su ultima escuela y somos afortunados de tenerlo pero no creo que tenga demasiada confianza- dijo golpeando mi espalda mientras caminábamos hacia el campo.
El chico nuevo era muy bueno pero el entrenador tenía razón, le faltaba un poco de confianza en su habilidad y estaba vacilando un poco para ir en serio por el balón. La práctica fue bien, el entrenador nos entrenó bastante duro lo que creo que era mi culpa por estar fuera por dos días.
La mayor parte del tiempo que estuve practicando no pude quitar mis ojos de la castaña que estaba sentada en las gradas hablando con Tomoyo. Maldición mi esposa es tan hermosa. Sentí algo impactar mi pecho y golpeé contra el suelo con fuerza. ¡Mierda necesitaba mantener la cabeza en el juego! ¡Guau eso dolió!
-Lo siento ¿estás bien?- preguntó Tachibana mirándome en tono de disculpa mientras se quitaba de encima de mí y me tendía su mano ayudándome a levantarme.
-Si no hay problema, no estaba mirando así que tenías razón en sacarme. Debería estar agradecido de que fueras tú en lugar de uno de los otros chicos, de otra forma probablemente tendría una costilla rota para enseñarme a poner atención- bromeé golpeando su hombro y lanzando mis ojos a Sakura que se había levantado y me miraba con preocupación. La saludé para mostrarle que estaba bien.
-Ok chicos eso es todo por hoy- gritó el entrenador.
-Sí, estás un poco distraído, esa es tu hermana ¿verdad?- preguntó Tachibana asintiendo hacia Sakura y Tomoyo.
-¿Hermana?- pregunté confundido.
-Sí Sakura, ella dijo que su nombre era Sakura Li. Eres Shaoran Li ¿verdad? -preguntó.
¿Piensa que es mi hermana?
Me reí y negué con la cabeza.
-Sakura no es mi hermana, ella es...- algo se estrelló contra mi espalda enviándome al suelo de nuevo. Gruñí y escuché a alguien reír encima de mí.
-Eriol, déjalo- gritó Sakura desde la barrera.
-¡Oh-oh la señorita está molesta!- dijo riendo mientras se levantaba.
-Tú no quieres verla molesta, confía en mí esa chica es como un fuego artificial cuando explota- dije sacudiendo la cabeza riendo y levantándome del suelo.
-¿Si? ¿Toda chispas y luego se esfuma?- bromeó sonriendo- Vamos Sakura, extrañe patearle el culo por el ultimo par de días- dijo riendo.
-¿Así que extrañaste mi trasero Eriol?- me burlé.
Eriol seguía riendo.
Kaoru sólo estaba parado allí mirando el intercambio. Me di cuenta de que le estaba sonriendo a Sakura. ¡Oh no!
Tomé su mano y la jalé hacia mi haciéndola chillar.
-¡No! ¡Estás sucio!- ella hizo una mueca cuando puse mis brazos fangosos alrededor de ella empujando su perfecto cuerpo contra el mío haciendo que su uniforme se ensuciara también.
-Te gusto sucio- susurré sonriéndole.
-Bueno tienes razón allí, me gustas sucio- ella dijo. Sonreí y acerqué mi rostro al suyo, la había extrañado como loco todo el día y no podía esperar a llevarla a casa. Su boca estaba a centímetros de la mía haciendo mi boca agua.
-Pero no me gusta que meensucies- dijo apartando su rostro justo cuando mis labios estaban a punto de tocar los suyos.
La miré sorprendido mientras ella me sacaba la lengua.
-Oh estás muymetida en ello Sakura bear- advertí. Ella se rió, se dio la vuelta y corrió a través del campo. Le di un poco de ventaja ya que podía correr bastante más rápido que ella.
-Sera mejor que corras Sakura- grité detrás de ella, sonreí cuando la escuché reír más alto.
-Disculpen- dije meneando las cejas hacia los chicos que estaban mirando su huida.
Despegué en una carrera y ralenticé cuando comencé a alcanzarla demasiado rápido. Quería que ella consiguiera alejarse un poco de la escuela así podríamos estar a solas, incluso si era sólo por un minuto. Cuando ella estaba a mitad de camino a través del campo corrí a su lado y agarré su cintura frotando mi sudada cara en su mejilla haciéndola chillar.
-¡Shaoran!- se retorció riendo.
Deslice mis manos hacia su trasero y la levanté. Al instante envolvió sus piernas alrededor de mi cintura donde parecía encajar perfectamente, como si estuviera hecha para mí.
-Necesitas practicar para correr más rápido si no quieres que te atrape - me burlé.
Ella sonrió y sacudió la cabeza envolviendo sus brazos alrededor de mi cuello.
-Quería que me atraparas- dijo riendo contra mis labios.
La besé duro saboreando cada segundo de ello, recuperando el tiempo perdido, fue difícil verla en clases y en los pasillos. Sin ser capaz de hablarle y tomar su mano cuando yo quería. Abrí la boca besándola profundamente poniéndome tan caliente que era irreal. Camine lentamente hacia los chicos, besándola mientras ella enredaba sus manos en mi cabello presionándose más cerca de mí.
Podía escuchar a todo el equipo silbar y abuchear burlonamente. Sonreí cuando Sakura retrocedió y se sonrojó como loca. Movió sus piernas como si fuera a bajarse así que puse mi mano en su muslo envolviéndolo de nuevo alrededor de mi impidiéndole alejarse de mí.
Ella sonrió y puso su frente sobre la mía.
-Te amo Shaoran- susurró.
-También te amo Sakura bear, demasiado.
Cuando llegamos al grupo me di cuenta de que Tachibana estaba mirándome de forma extraña. ¡Oh mierda, el piensa que Sakura es mi hermana! Me reí, supongo que esto luce un poco torcido con ella envuelta alrededor de mí de esta forma.
-Tachibana esta es mi esposa Sakura, Sakura este es Tachibana Kaoru el nuevo receptor- dije asintiendo hacia él.
Ella sonrió un poco incómoda.
-Sí, ya nos conocíamos ¿Así que juegas en el equipo Kaoru?- preguntó cortésmente.
Él nos miró sorprendido.
-¿Esposa? ¿Ustedes dos están casados? ¿Es por eso que su nombre es Li? Pensé... sí, ok supongo que tiene sentido... debería um... ir a ducharme- dijo torpemente. Se giró y comenzó a alejarse.
Sakura se rió abrazándome con fuerza.
-¿Quieres ir a hacer la compra después de que termines aquí?- preguntó emocionada.
-Claro Sakura bear. ¿Vas a cocinar algo agradable para mi esta noche como una buena esposita?- pregunté sonriendo.
-Claro, lo que tú quieras- presionó sus labios de nuevo sobre los míos terminando la conversación.
Cuando llegamos a la puerta de los vestidores la presioné contra el muro exterior besándola profundamente. Casi había olvidado donde estábamos, estaba tan metido en ello ¡Maldición, mi esposa me vuelve salvaje!
-¡Li! ¡Baja a la señorita Kinomoto y metete a tu ducha! - gritó el entrenador desde los vestidores haciendo reír al resto del equipo.
Sonreí tímidamente y la bajé extrañando su contacto casi al instante. Froté algo de barro de su camisa.
-Espérame aquí ¿ok?- dije mirándola con severidad. Odiaba perderla de vista, si algo le pasaba, literalmente perdería la única cosa que siempre me ha importado.
-En realidad tengo que ir a la biblioteca rápidamente y devolver mi libro de historia, olvidé hacerlo antes. Volveré para cuando salgas de la ducha- dijo besando mis labios de nuevo.
-Bueno, encuéntrame aquí entonces- besé su frente y me dirigí por una ducha fría, tenía que esperar un rato antes de que pudiera poner las manos sobre ella otra vez, no quería andar por la tienda sintiéndome como un jodido conejo cachondo o algo así.
Me duche rápidamente y me estaba vistiendo con el resto del equipo.
-¿Entonces van a dar una fiesta de inauguración o qué?- preguntó Eriol entusiasmado.
Fruncí el ceño, Sakura y yo no habíamos hablado sobre ello pero no creo que quisiera gente entrando y desordenando todo ¡Guau realmente me estaba volviendo responsable con la edad, la vida de casado me estaba volviendo un aburrido!
-No lo sé hombre, probablemente no, me refiero a que no es muy grande para mucha gente. Podríamos tener a algunas personas para una película, comida para llevar o algo así- sugerí. Estaba bastante seguro de que Sakura preferiría eso.
-Guau, una película y comida para llevar, ustedes son tan intrépidos como pareja- bromeó Eriol.
-Como sea sólo estás celoso. ¿Cómo te esta yendo con Daidouji de cualquier modo?- pregunté mientras salíamos por la puerta de los vestidores. Al instante mire alrededor por Sakura pero ella todavía no regresaba. Miré mi reloj eran veinte para las cinco, debería estar regresando de la biblioteca ahora.
Eriol suspiró.
-No lo sé hombre, ella va de caliente a frío, no sé que estoy haciendo mal y que estoy haciendo bien con ella. Me está volviendo loco- él negó con la cabeza frunciendo el ceño.
Sonreí.
-Por lo que yo he escuchado haces algo muy bien con tus manos pero no le digas que te dije. Sakura me dijo que no dijera nada al respecto- dije riendo mientras lo golpeaba en el hombro.
-¿Con mis manos? ¿Qué demonios hago con mis manos?- preguntó confundido.
Me reí.
-Ni idea hombre, pero al parecer a Tomoyo realmente le gusta, así que quizás deberías enfocarte en eso- menee mis cejas cuando él se dio cuenta de lo que estaba hablando.
-¡Oh eso! Sí ella lo hizo así ¿Demonios le dijo a Sakura? Guau debo ser muy bueno- dijo riendo luciendo un poco pagado de si mismo.
-No quiero escuchar sobre ello, eso fue lo que le dije a Sakura eso es lo que te digo a ti. Sólo estoy pasando información invaluable para ayudarte a ganar a la chica, pero por favor no le digas a Daidouji, no quiero que Sakura se meta en problemas por violar el código de chicas o lo que sea que tengan- dije encogiéndome de hombros.
-No lo haré, voy a llamar a Tomoyo ahora para ver si esta libre esta noche. Te dejaré saber cómo fue mañana. ¡Gracias Shaoran!- Él abrió su celular sonriendo mientras se alejaba hablando con ella.
Sonreí y esperé otro par de minutos antes de empezar a preocuparme un poco por Sakura. ¿Dónde demonios estaba? Ya debería haber regresado de la biblioteca.
Abrí mi celular y la llamé pero estaba apagado. ¿Oh mierda porque está apagado su celular? Comencé a entrar en pánico mientras corría a la biblioteca. Daiki no vendría aquí, no dentro de la escuela. Sabía que yo estaba con ella, seguramente no se atrevería a cabrearme de nuevo.
Irrumpí en la biblioteca tan rápido que casi saqué la puerta de sus bisagras. Sakura estaba riendo con la bibliotecaria mientras la ayudaba a poner los libros de vuelta en el estante.
Ambas me miraron cuando entre corriendo probablemente me veía como un auténtico idiota.
-Hey Shaoran, te duchas rápido- dijo Sakura mirándome confundida.
-¿Rápido? Son casi diez para las cinco Sakura bear.
Ella hizo una mueca y me miró en tono de disculpa.
-Lo siento, no me di cuenta. Estaba ayudando con los libros.
-No hay problema, no te preocupes- dije tratando de no mostrar el pánico que había sentido antes. Estaba siendo estúpido y sobreprotector.
-Bueno ustedes dos deberían irse entonces. Gracias por ayudarme Sakura y si vas en serio respecto a la ayuda entonces te veo mañana- dijo la bibliotecaria sonriendo alegremente.
-Sí adiós- gritó Sakura mientras ponía su brazo alrededor de mi cintura. Sonreí y caminamos hacia la puerta, la miré con curiosidad preguntándome que estaba pasando. Ella sonrió.
-Soy voluntaria en la biblioteca después de la escuela cuando tienes práctica, espero que no te importe- explicó.
¡Oh con que era eso!
-¿Si? Es una buena idea aunque extrañaré no verte sentada desde la barrera- dije señalándola burlonamente.
Ella rió.
-Bueno si no estoy allí serás capaz de concentrarte y jugar apropiadamente. Odio decirte esto pero desde que estamos juntos, juegas mal- se burló haciéndome reír.
-Vaya manera de levantarme el ánimo Sakura bear- rodé los ojos- Estaba preocupado cuando no regresaste, pensé que algo había pasado- admití.
-Shaoran deja de preocuparte- dijo con una sonrisa tranquilizadora.
-Te llamé y tu celular estaba apagado, ¿necesitas cambiarlo o algo así?- pregunté encogiéndome de hombros saltándome su comentario. Sabía que era molesto para ella por lo preocupado que estaba pero ese era mi trabajo ahora ¿no?
¿No se le permiteal marido preocuparse por su esposa?
-¡Oh no!- murmuró deteniéndose y mirándome incomoda.
Sonreí y la miré esperando para que me dijera que perdió otro teléfono celular o algo así. Esa era una de las cosas de Sakura, un celular nunca le duraba más de seis meses antes de que se rompiera o lo perdiera, siempre ha sido lo mismo.
-Lo apague anoche, olvide decírtelo. Lo siento mucho Shaoran, quise decirte pero luego me distrajiste con toda la charla y la ducha esta mañana y entonces simplemente lo olvidé- ella divagaba. Sakura nunca divagaba ¿de qué está hablando?
La miré esperando que continuara y ella cerró los ojos luciendo un poco apenada.
-¿Qué Sakura?
-Daiki me llamó de nuevo durante la noche, no quería despertarte. Lo lamento mucho, quería decirte esta mañana lo prometo- dijo bajando la mirada.
Sentí la rabia explotar dentro de mí.
-Qué demonios ¡¿Te llamó de nuevo?!- grité.
Ella hizo una mueca y me miró en tono de disculpa.
-Shaoran por favor no te enfades, quería decirte- suplicó.
Suspiré y envolví mis brazos alrededor de ella con fuerza.
-¡No estoy cabreado contigo Sakura bear, estoy furioso con él!- dije tratando de controlar mi voz cuando todo mi cuerpo estaba tratando de forzarme a entrar en el auto e ir y golpear a ese maldito.
-Siento mucho darte problemas siempre- dijo con tristeza.
Retrocedí y acuné su rostro en mis manos.
-Sakura , nada de esto es tu culpa. Azuma debe estar desquiciado o algo para seguir así- dije apretando los dientes para no escupir su apellido.
-Aunque deberías haberme despertado anoche. ¿Por qué siquiera respondiste la llamada?- dije negando con la cabeza.
-No sabía que era él, sonó y respondí rápido para no despertarte. Había respondido antes de darme cuenta que era él- dijo con los ojos llenos de lágrimas.
Incline la cabeza y besé sus labios suavemente por un segundo.
-¿Qué dijo Sakura bear?- pregunté, en realidad no quería saber pero lo necesitaba.
-Lo mismo de siempre, que lo sentía, que quería verme- dijo limpiando las lagrimas de su rostro.
-¿Te amenazó con hacerte daño o lo que sea?- todo mi cuerpo estaba tenso por el estrés.
Ella sacudió la cabeza.
-No, no lo hizo- dijo rápidamente mientras envolvía sus brazos alrededor de mi presionando su cuerpo contra el mío apretadamente.
-Necesitamos reportar esto- suspiré. ¿Cuándo demonios iba a parar esto?
-Shaoran sólo quiero que todo vuelva a la normalidad. ¿Por favor? Necesitamos conseguir comida y comenzar a comportarnos como una pareja de casados, no pasarnos toda la tarde en la estación de policía ¿Qué tal si sólo consigo un número nuevo?- preguntó mirándome esperanzada.
Suspiré y pensé al respecto, él no sabía donde vivíamos, no sabría su número así que no tendría manera de contactar con ella de nuevo y la policía probablemente no haría nada por una llamada telefónica de cualquier modo, más o menos nos dijeron que él tenía que violar la orden a lo grande antes de que pudieran arrestarlo.
-Tengo una mejor idea ¿qué tal si intercambiamos nuestros celulares por un par de días? Así no tendrás que molestarte en decirles a todos sobre tu nuevo número- ofrecí. Esa no era la verdadera razón pero ella no necesitaba saberlo, en realidad, la verdadera razón podría no gustarle. Si tenía su teléfono y él llamaba aún conseguiría hablar con el cabrón y decirle exactamente lo que voy a hacerle si se acerca a ella de nuevo.
-Shaoran esa no es una buena idea, sólo deberíamos librarnos de ello o algo, entonces él no podrá llamar de nuevo- dijo negando con la cabeza.
-Reportarlo o intercambiar números, tú eliges- dije levantando las cejas hacia ella sabiendo que ella no querría reportarlo esta noche. Estaba desesperada por comenzar a vivir como una pareja de casados y para ser honesto yo también.
Ella pensó al respecto por un minuto mientras yo esperaba pacientemente, sabía que había ganado sólo necesitaba darle tiempo para pensarlo, la conocía demasiado bien.
-Esta bien pero si llama de nuevo nos lo quitaremos de encima y lo reportaremos- dijo mirándome.
-Absolutamente- confirme. Besé su frente y la lleve hacia la puerta.
-Vamos Sakura bear, vamos al supermercado y consigamos provisiones porque me harás un filete esta noche.
-¿Ahora?- ella rió. Asentí con la cabeza y le di mi cara de suplica que ella nunca puede resistir.
-¡No esa cara! Bien haré un bistek- ella rodo los ojos sonriendo.
El viernes se fue tan rápido como el día anterior, la gente todavía estaba emocionada sobre nosotros estando casados. Sakura aun recibía miradas asesinas de un montón de chicas o eso es lo que ella me dijo de todos modos, yo no vi nada. Estar casado no las detiene de coquetear conmigo y ofrecerse a hacer todo tipo de cosas de zorra en el armario de suplementos o en los baños al igual que lo hacían siempre.
Ellas no cogieron la indirecta en absoluto, nadie se compara con Sakura, nunca lo hicieron. Siempre les deje claro a todas las chicas con las que me acostaba que no estaba interesado en una relación. Por qué demonios se acostaban conmigo después de que les decía eso no tengo ni idea, pero nunca las sacaba en absoluto. Nada parecía ponerlas más ansiosas, queriendo ser la única que me haría comprometerme a algo.
No obstante, ahora que estaba casado la atención parecía haberse duplicado, era como si ellas estuvieran determinadas a separarnos. No había manera de que dejara que eso pasara sin embargo, Sakura era la chica de mis sueños y no la dejaría por nada en el mundo.
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Me senté de vuelta sobre el sofá y la observé pintar otra muestra de pintura en la pared del salón. Aunque el verde era mi color favorito, en lo que a pinturas se refiere todas lucían igual para mi, verde claro, verde oscuro, verde cálido, verde frío. Quiero decir vamos, era verde, que demonios importaba si "Susurro de manzana" era ligeramente más fresco que "Brisa de menta". ¿Qué demonios significa fresco de todos modos? ¡Guau apestaba en decoración!
El timbre de la puerta sonó y ella retrocedió mirándome con preocupación.
-Todo va estar bien Sakura bear- dije quitándola de mi regazo y dirigiéndome a la puerta principal.
Abrí la puerta para ver a nuestras madres paradas allí sonriendo alegremente. Mis ojos fueron detrás de ellas para asegurarme de que en definitiva no habían traído a mi papá o a el Sr. Fujitaka, ellas dijeron que no lo harían pero Sakura había estado preocupada por mi siendo lastimado todo el día. Cuando estuve satisfecho de que ellos no estaban con ellas sonreí y abrí la puerta ampliamente para dejarlas entrar.
Después de unos minutos Sakura se encontraba charlando alegremente con su madre.
Me volví hacia mi madre que me jaló en un gran abrazo.
-Te extrañe Shaoran, ¿ustedes dos lo están haciendo bien? ¿Necesitas algo de dinero o lo que sea?- preguntó mirándome con preocupación mientras acunaba mi rostro en sus manos.
-Estamos bien mamá, en serio, gane algo de dinero en Tokyo, todo esta listo lo prometo- confirmé.
-La casa no es lo mismo sin ti. Tu padre siente mucho lo que hizo Shaoran. Él quería venir hoy pero le dije que te diera un par de días- dijo mirándome suplicante.
Me tensé ante la idea de él abofeteando a Sakura. No estaba listo para perdonarlo, creo que si lo veía al momento querría golpear la mierda fuera de él así que era mejor que se mantuviera lejos por un tiempo.
-Sí, no quiero verlo- me encogí de hombros ignorando la forma en que el rostro de mi mamá decayó ligeramente.
-Puedo entender eso Shaoran pero ustedes dos tendrán que hablar eventualmente ¿no?- preguntó limpiando una lágrima que caía.
No me gustaba ver a mi mamá triste, dolía en mis entrañas, nunca quise lastimarla pero no podía conseguir que esa imagen de la mejilla roja de Sakura saliera de mi cabeza.
-Eventualmente- me encogí de hombros esperando que "eventualmente" estuviera a un largo tiempo de distancia.
Ella sonrió .
-¿Entonces vas a mostrarme alrdedor?- preguntó cambiando de tema, sonreí agradecido ya que eso fue un poco incómodo.
-Por supuesto-dije.
Nadeshiko y a Sakura comenzaron a hablar sobre la pintura de nuevo. Gruñí para mis adentros, ¡Maldita sea, por favor no comiencen de nuevo! ¡Brisa de Menta es suficiente!
-Voy a hacer café- me excusé cuando ellas comenzaron a discutir colores para el dormitorio. ¡Hombre, odiaba la decoración!
Me tomé mi tiempo haciendo bebidas y cuando regrese al salón ellas estaban saliendo del baño todavía charlando animadamente. Sakura extrañaba a su mamá, también extrañaba a su padrastro pero se negaba a admitirlo. Se dejo caer a mi lado y envolví mi brazo alrededor de ella.
-Es un poco raro pensar que mi hijo está casado y que tengo una nuera pero ustedes dos están hechos el uno para el otro. Todos podían ver eso, sólo era cuestión de tiempo- dijo mamá tomando una taza de café y sacudiendo la cabeza pareciendo divertida.
Nadeshiko rió y asintió con la cabeza en confirmación.
-El amor no tiene edad- ella se encogió de hombros.
-Este lugar es tan encantador y ustedes se han establecido cómodamente, por lo que veo- dijo mamá sonriéndonos sentándose en el sofá con nosotros.
-Sí, estamos desempacando bastante ahora. Vamos a pintar mañana si quieren venir y ayudar- sugirió Sakura entusiasmada.
-Me encantaría venir y ayudar ¿crees que podría traer a tu papá Shaoran? Sé que también querrá ayudar- preguntó mi mamá mirándome esperanzada.
Fruncí el ceño. Abrí la boca para decir que no cuando Sakura apretó mi mano. La miré, estaba mirándome suplicante. A ella no le gustaba la idea de mi no viendo a mi padre y creía que debería dejarlo ir por el bien de mi madre.
Sakura estaba matándome, sabía que no quería verlo así que ¿por qué estaba mirándome de esa forma? Sabía que ella estaba tratando de ayudar y que no quería que perdiera a mi familia pero iba a ser muy difícil estar en una habitación con él.
-Por favor Shaoran, por tu mamá- susurró, haciendo girar mi anillo de bodas distraídamente alrededor de mi dedo mientras sostenía mi mano.
Supongo que podía dejarlo ir por mi mamá, suspiré y asentí con la cabeza.
-Bien, traelo pero si dice alguna cosa que no me guste se va de aquí- dije con severidad.
Mi mamá me sonrió felizmente, rodé los ojos y miré a Sakura.
-Sabes que es lo correcto- susurró apretando mi mano tranquilizadoramente.
-Lo sé- murmuré a regañadientes.
Después de otro par de minutos Sakura y nuestras madres fueron a preparar algo para cenar, descanse la cabeza sobre el sofá y la escuché riendo allí dentro con ellas. Ella sonaba tan feliz que hizo que mi corazón doliera un poco, me encantaba hacer feliz a esa chica.
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CONTINUARA…
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