RETOMAMOS...
SANTANA POV
...
-"Qué está pasando Q?, ...dime que no me lo estoy imaginando...", me sale un susurro nervioso, con voz agitada, a dos centímetros de sus labios,
La escucho respirar tres veces antes de oír su respuesta, vuelvo a mirar a sus ojos incapaz de soportar la espera,
-"...no... no lo sé, no pienses..., hoy es jueves, el domingo cada una volverá a una punta del país...", sin más, suelta mi mano para agarrar el borde de su jersey y se lo quita sacándoselo por la cabeza rápidamente,
Se me para el corazón al verla, vuelvo a asentir veloz,
-"...a 900 kilómetros...", la digo dándola la razón. Me lanzo otra vez contra sus labios al tiempo que siento sus dedos comenzar a soltar los botones de mi camisa...
Cada segundo que paso besando sus labios me hace desearla aún más, son irresistibles, son suaves... y eran prohibidos...
...es Quinn!...
...joder, Santana!, supéralo ya y disfruta del momento!...
Intento distraerme a mí misma e intensifico el beso haciendo que mi lengua vuelva a tantear sus labios, Quinn entonces no tarda en reaccionar y abre la boca permitiéndonos enredarnos en la más dulce locura.
-"..mmmhhhh...", escucho un gemido y ni siquiera sé quién de las dos ha sido.
Entonces noto que mi camisa se abre, ya me ha debido desatar todos los botones y de repente sus dos manos se posan inseguras sobre mi vientre que se tensa. Me vuelvo a estremecer. Es una sensación bestial.
Quinn deja de besarme y se separa unos centímetros de mis labios para bajar la vista hasta sus manos, esta nerviosa. Siento como mueve levemente la punta de sus dedos sobre mi piel, y se queda así unos segundos.
Hemos perdido toda la velocidad que habíamos alcanzado, de repente. Yo la miro a ella mientras ella mira sus manos, ahora se deslizan un poco mas lejos hasta mi cintura.
-"Q?...", la llamo con un suspiro, pero no responde. "...Lucy?...", al fin levanta la cabeza y me mira a los ojos. Poso mis manos en sus mejillas, con cuidado de no hacerla daño allí donde ayer le marqué la cara, y la acaricio, despacio. Tiene su mirada más inocente y la veo asustada, ella sólo me mira, "...Q, no tenemos que... hacer nada..., esto es una locura...", mirándola me siento como si la fuese a quitar su virginidad.
Pero ella niega con la cabeza rápidamente y, como parte de su respuesta, agarra los bordes de mi camisa a la altura del cuello y tirando hacia atrás me la va sacando por los brazos. Yo sólo la dejo hacer mientras no desvío la vista de sus ojos.
Intento mantener la calma pero el latido desbocado de mi corazón me delata, estoy segura de que puede ver cómo palpita mi pecho.
De repente me encuentro en medio de mi habitación, en sujetador y frente a Quinn. Es de día y hay mucha luz, apenas es aún la hora de comer... y estamos aquí. Me miro hacia abajo sin pensar y aparto unas pocas neuronas de mi crisis nerviosa actual para felicitarme mentalmente por haberme puesto hoy unos de los conjuntos nuevos de lenceria que compré esta semana.
...el azul eléctrico me sienta muy bien...
Levanto otra vez la vista y sonrío al notar que Quinn parece pensar lo mismo; sus ojos en mi pecho, sigue nerviosa pero me está devorando con la mirada.
...quién lo diría..., Quinn Fabray...
Pero no hace nada.
-"Ey...", la digo susurrando, "...soy yo..., sigo siendo yo...", no me atrevo a hacer nada yo tampoco. Veo en sus ojos cómo me desea, pero parece bloqueada.
Me mira y se agarra el borde de su camiseta de tirantes para sacársela en un segundo. Ahora estamos las dos en sujetador. Quietas.
-"Es...sólo..., no sé... lo que estoy haciendo...", me dice casi avergonzada, yo sonrío sin que diga más. Me muero de ternura viéndola completamente vulnerable frente a mí, totalmente expuesta.
...ahora sí me siento como si fuese a quitarla la virginidad...
-"...haz lo que quieras hacer...; no... no tienes que pensar en qué se supone que deberías estar haciendo... o qué me gustaría que hicieses..., no soy cualquier chico idiota, Q..., sólo... no pienses tanto..., haz lo que te apetezca...",
..idiota Santana!...
Sólo de escucharme me abofetearía. Ha parecido una cinta cutre de autoayuda.
Cuando creo que va a empezar a reírse de mí y marcharse a su casa, algo cambia en su cara. Sus ojos se entornan, jugando, y mirando su boca veo como se muerde el labio inferior. Empiezo a babear como una tonta, dos movimientos sutiles y tengo frente a mí la chica más sexy del planeta.
...cómo hace eso?..., me tiene a sus pies...
-"vale...", contesta, y entonces sonríe de verdad. Ni me acuerdo a qué me está contestando,
...Ay, Dios mío...
Sigo quieta mientras la veo levantar la mano, despacio. Y trago saliva. Entonces, lentamente, casi dudando me roza el pecho con la yema de los dedos, tocando la piel disponible por encima del sujetador; no deja de intercalar miradas a mis ojos como preguntándome si puede hacer eso.
Más increíble todavía, al tiempo que siento sus dedos deslizarse, puedo ver sus párpados moverse como si se sorprendiera, sus ojos se abren más como con la realización de su cuerpo reaccionando. Es completamente transparente, casi puedo sentir lo que ella siente. Me estoy derritiendo.
...ok, lo quiero todo...
...y lo quiero ya...
No espero más y me llevo las manos a mi espalda, ansiosamente me desabrocho el cierre del sujetador y vuelvo a agarrar los tirantes para quitármelo del todo. Lo lanzo al suelo.
Estoy desnuda de cintura para arriba.
Quinn me mira un segundo más, no sé si la estoy abrumando. Entonces pasa sus dedos sobre mi clavícula recorriendo unos centímetros y se inclina para posar sus labios ahí donde acaban de estar sus dedos, siento el calor, un beso suave y sencillo antes de apartarse otra vez. Sus dos manos ahora vuelven a bajar hasta mis pechos, dibujando caminos sin sentido sobre mi piel, chocan y se detienen una y otra vez contra mis pezones, dedicándoles más tiempo, ya sin recato alguno.
-"...tu piel es... suave...", dice como si mentalmente me estuviese comparando con la colección de merluzos que han tenido el privilegio inmerecido de acostarse con ella. Y entonces sonríe, vuelve a ser Quinn, noto que se está relajando. Yo sonrío también y me acerco a sus labios de nuevo, despacio; disfrutando de cada instante, poso mi boca sobre su sonrisa, sólo dos segundos, un beso por lo irresistiblemente adorable que es a veces.
Empiezo a tener claro que soy un experimento, pero me da igual, voy a disfrutar muchísimo de esto.
-"...más suave que ese profesor tuyo?", la tanteo bromeando, ...y luego me maldigo.
...cállate la boca; no era el momento, Santana...
-"eres boba...", me contesta ella rodando los ojos.
...ya lo sabía...
Y entonces, sin darme cuenta, todo vuelve a acelerarse. Sus labios aparecen de repente sobre los míos, presionándolos. Una de sus manos vuelve a mi nuca apretándome contra ella. No tardamos en hacer del beso el más intenso de todos.
Avanzo contra su cuerpo y hago que camine hacia atrás, empujándola hasta que chocamos con la cama, pero no caemos todavía.
Permanecemos de pie un poco más. Quinn deja de besarme otra vez y se aparta lo justo para poder observar su juego con mi cuerpo; sus dos manos otra vez sobre mis pechos, bajan hasta la cintura para volver a ascender de nuevo. Se acerca un poco y me besa el cuello, después un segundo beso que me absorbe,
-"...mmmmggghhh...",
...ahora sí he sido yo...
Quinn se para un momento y levanta la cabeza; me mira entonces sonriente y sorprendida, quizás por conseguir esos sonidos de mí.
-"interesante...", musita levantando una ceja, se deja media sonrisa en los labios.
...ayyYYYY!..., la mataría...
...la mataría a besos...
Y no me da tiempo a pensar más. Quinn se va agachando y noto sus labios dejando un beso bajo mi cuello, luego besa un poco más abajo y se aparta para mirarme a los ojos, no hago ni digo nada. Vuelve a besarme un poco más abajo y levanta de nuevo la vista. Es como confirmar a cada paso que seguimos adelante, las dos sabemos dónde acaba ese camino de besos y no puede hacerme más feliz, no tengo nada que objetar.
...hoy es Acción de Gracias y esta noche voy a tener mucho q agradecer!...
-"uooooaaaahhh...", un vergonzoso sonido gutural sale de mi boca al sentir la lengua de Quinn contra mi pezón, su saliva empapándome, sus labios succionándome la vida. Mis párpados se intentan resistir pero se me cierran los ojos.
...qué está pasando?, por qué lleva ella las riendas?, parezco yo la niñita inocente...
Me esfuerzo en olvidar el placer y alargo los brazos para alcanzar su espalda, en un momento ya he desatado su sujetador. Entonces la agarro de la cintura suavemente haciéndola erguirse de nuevo.
-"...ven aquí...", balbuceo sin pensar al tenerla donde quería. Una frente a la otra, muevo mis manos y con la punta de los dedos tiro de los tirantes de su sujetador; sin resistencia ya, la prenda se viene conmigo y la dejo caer.
Sólo me maravillo un momento con mi visión, dejándome sentir todo lo que me provoca. Luego me aprieto contra su cuerpo permitiendo que nuestra piel se toque directamente, su pecho contra el mío..., y alcanzo el delirio.
-"...wwaaahhh...", sonrío al escucharlo,
...y ahora sí ha sido ella...
Con un brazo rodeando su espalda, la empujo un poco más y apoyo mi rodilla encima de la cama, sin soltar su cintura la voy recostando sobre la colcha despacio antes de posarme casi entera sobre ella y volver a sentirla.
...ahora yo tengo el mando...
Pero se esfuma el pensamiento en el momento en que me sujeta la cara y se lanza a besarme los labios, más bien me lanza contra ella. En un momento los sonidos de los besos se mezclan con los gemidos enredados de las dos. Mi pierna aparece entre las suyas y mi muslo se aprieta contra ella.
...por qué tenía que ser hoy el día en que se pusiese pantalones?...
-"mmhh...", gime, "...San...",
Me descubro adicta a mi nombre en sus labios. Entonces me dirijo a su cuello y me quedo allí, jugando con mis dientes y saboreando su piel, buscando nuevas reacciones de su cuerpo. Mi muslo la vuelve a embestir.
-"San..., mmhhh..., haz eso otra vez...", y yo sonrío por dentro porque mis labios están ocupados ahora.
En lugar de hacer caso a sus demandas, voy deslizando mi mano hacia abajo; desde su pecho bajando lentamente por su tripa. Se estremece porque lo está viendo venir, yo me estremezco mirándola a ella. Tropiezo con la tela de su pantalón y sigo bajando la mano por encima de la prenda hasta que la poso y froto con toda la palma donde antes presionaba mi pierna, mis dedos traviesos haciéndola sentir más.
-"...mmmhhh, quítamelos...",
Y entonces dejo de estar nerviosa y muevo la mano en busca del botón que me va a abrir las puertas del paraíso Fabray.
...el paraíso Fabray?..., Santana: hortera...
Da igual. Quiero esto y ella también lo quiere.
...no hay vuelta atrás...
...me voy a acostar con Quinn...
...Ya quería subir algo, perdón por la espera.
SÉ que a nadie le gustan las excusas FF pero pasó algo el último mes que está haciéndome la vida muy complicada, no tengo demasiado tiempo. Sólo decir que aunque tarde en actualizar, nunca abandonaré un fic.
y muchas gracias por los reviews, animan un montón a seguir!, y a Dani, que me pone las pilas cuando lo dejo mucho tiempo. A ver si me pongo con PRECIOSA...
UN BESAZO PARA TOD S!
