Hola a todos! Gracias a quienes leen el fic y gracias por sus reviews Raquel y LadyAniMangaXD. Saludos! :D

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Capítulo 11

Te amo.

El moreno abrió la puerta para que su amigo entrara y se sentaron a cenar juntos. La comida de ayer con la familia Winchester, había resultado mejor de lo que esperaba y hoy, el mayor había venido a pasar la noche con él.

-Mi mamá te envió esto- le entregó una bolsa- Son galletas de chocolate, te encantarán.

-Estoy seguro que así será, cocina muy bien, muchas gracias.

-Mamá preparó una pasta deliciosa con carne- abrió el contenedor.

-Oye Dean- dijo entregándole los platos- ¿Y… tú papá…? No quiero causarte problemas.

-Estuvimos hablando después de que te fuiste en la mañana.

-Dean.

-Está molesto porque le mentí pero creo que entendió que eres importante para mí- sonrió- Mamá también habló con él, eso ayudó- le acarició la mejilla al moreno- Así que irás a almorzar mañana.

-Pero…

-No te preocupes, todo saldrá bien, yo siempre te cuidaré.

-Gracias, Dean- sonrió- Yo también te protegeré y te querré mucho.

Los dos comieron manteniendo una amena conversación y a las once fueron hasta la habitación de Castiel. No supo muy bien quien comenzó pero terminaron recostados sobre la cama mientras se besaban apasionadamente.

-Dean…- dijo jadeando y manteniéndose sobre él.

-Cas… deberíamos parar- esas esmeraldas brillaban con intensidad.

-No quiero…- respondió besándolo de nuevo y acariciando ese fuerte torso.

-Cas… Mmm…

-Dean… yo… quiero estar contigo.

-¿Eh?

-Quiero hacerlo contigo…

-¿Estás seguro?

-Muy seguro.

El rubio comenzó a desvestirlo mientras le daba besitos por cada parte de piel descubierta que encontraba. Rápidamente el calor aumentó en su cuerpo y llevó sus manos bajo la camiseta del menor antes de quitársela, admirando ese torso desnudo.

-¿Te gusta lo que ves, Cas?- preguntó con sensualidad.

-Demasiado…- respondió jadeando para terminar de quitarle la ropa- Eres hermoso, Dean.

-Y tú no te has visto a un espejo, Cas, eres demasiado atractivo- esas palabras lo hicieron sonreír- Voy a enseñarte algo muy placentero, Cas.

-¿Más que la última vez?

-Oh sí.

El menor sonrió con coquetería para inclinarse a lamer su cuello y bajar lentamente por su abdomen. Castiel disfrutó de sus atenciones hasta que su cuerpo se estremeció al sentir como lo masturbaba despacio e introdujo su hombría en la boca.

-¡Deeaaannn! Aaaahhh…

Quería apartarlo, ya que le parecía algo muy vergonzoso pero era demasiado placentero como para hiciera algún acto coherente y se dejó hacer, disfrutando de esa caliente boca que subía y bajaba por su virilidad mientras esa lengua hacia cosas extrañas pero fascinantes. Al cabo de unos minutos, su cuerpo ya no podía soportar tantos estímulos y acabó con un ronco gemido de placer.

-Aaaahhh…Mmm…Dean…

-¿Todo bien, Cas?- preguntó el menor lamiéndose los labios.

-Sí… lo siento…- se disculpó sonrojado.

-¿Por qué te disculpas? ¿Por dejarme así de caliente?- el moreno bajó la vista y se percató de lo excitado que estaba su acompañante- Bien, te perdono, ahora continuemos.

-Dean- sonrió tomándolo por la cintura para intercambiar de lugares.

-¿Cas?

-Yo también quiero hacerlo.

-Soy todo tuyo- respondió extendiendo las manos.

Castiel exploró el cuerpo ajeno con sus manos antes de inclinarse a mordisquearle el cuello, obteniendo un coro de gemidos que lo hizo estremecer. Comenzó a masturbarlo despacio hasta que se acercó tímidamente para darle un lametón que hizo que el rubio gimiera más fuerte. Encantado con la respuesta que obtuvo, tragó por completo su virilidad para darle placer, de la misma forma que se lo habían dado a él antes. Los gemidos del menor estaban excitándolo otra vez y cuando arqueó la espalda terminando con un gruñido de placer en su boca, se alzó sonriendo.

-¿Lo hice bien, Dean?- éste le dio un lujurioso beso que lo hizo jadear- Dean…

-Fantástico, Cas… Mmm…

-Dean.

-¿Estás listo para lo siguiente?

-Sí, si es contigo sí.

-Cas- sonrió acariciando su mejilla- Pásame mis pantalones.

-¿Eh?- obedeció curioso y vio el sobrecito que sacaba de su pantalón- ¿Qué es eso?

-Lubricante, así será menos doloroso.

-Sí…

-¿Estás nervioso?

-Un poco…- admitió.

-Nunca haría algo que te lastimara, Cas, si quieres detenerte, solo debes decírmelo.

-Dean, quiero hacer esto contigo.

-Yo también, Cas.

El menor lo dejó recostado sobre la cama antes de esparcir el lubricante en sus dedos y comenzó a penetrarlo lentamente con uno. Se sentía algo extraño pero el segundo intentó colarse en su interior, se tensó un poco. El rubio repartió besitos por su mejilla antes de bajar hasta volver a tragar su virilidad, haciéndolo gemir roncamente.

-Deeeaaannn…Mmm… Aaaahhh… Aaaahhh… Aaaahhh… Deeaannn…

Cuando esos dedos tocaron un desconocido punto en su interior, su cuerpo entero vibró de placer y comenzó a mover las caderas para pedir silenciosamente por más mientras gemía descontroladamente. Observó como el rubio esparcía lubricante sobre su hombría antes de acomodarse entre sus piernas.

-Cas…- se inclinó para susurrar sobre sus labios- Te amo- el moreno lo observó fijamente para luego rodearle el cuello con los brazos.

-Yo también te amo, Dean…

El rubio comenzó a penetrarlo despacio y se quedó quieto varios segundos mientras esos orbes esmeraldas se mantenían fijos en él. Respiró profundo para relajarse y besó esos apetitosos labios con pasión, siendo correspondido de la misma forma. El menor lo embistió despacio, procurando dar con ese placentero punto en su interior que lo hacía gemir y jadear. Castiel le enterró los dedos en la espalda.

-Aaaahhh… Más Deeaaaannn…Aaaahhh… Mmm… Deeaannn…

-Caaass…Mmm… te daré lo que quieraaass… Aaaahhh…

Las embestidas se hicieron más rápidas y erráticas hasta que el rubio arqueó un poco la espalda mientras cerrada los ojos con fuerza antes de correrse en su interior con un ronco grito de placer que llevaba el nombre del moreno. Iba a bajar una mano para masturbarse pero el menor lo tomó por las muñecas para dejarlo inmovilizado sobre la cama.

-Dean… Aaaahhh…necesito…

-Lo sé…- respondió jadeando- Y te daré… Mmm…algo muy bueno…

Castiel lo observó expectante y gimió cuando el rubio salió de su interior con cuidado antes de acomodarse sobre su regazo para comenzar a autopenetrarse. El moreno iba a detenerlo, ya que no estaba listo para recibirlo pero su acompañante tenía otros planes y cuando lo tuvo completamente dentro, se movió rápido, montándolo con fuerza mientras gemía de placer.

-Deeeaann…Mmm… Aaaahhh…

-¡Caaasss! Aaaahhh… se siente tan bien… Aaaahhh… Aaaahhh…

El moreno llevó sus manos a esas encantadoras caderas para embestirlo más fuerte, sintiendo su orgasmo muy cerca y el menor se inclinó besándolo apasionadamente. Castiel sintió algo muy entraño en su interior y cambió de lugares con el rubio para continuar penetrándolo con fuerza mientras lo besaba con lujuria y colocó su mano en el hombro izquierdo de su acompañante.

-¡Caaasss! ¡Aaaahhh! ¡Maass Caasss! Mmm…

-Dean…- gimió sobre sus labios.

Un intenso deseo de posesividad se apoderó de él y con su mano libre cubrió los ojos del menor mientras se inclinaba a morderle el cuello y llegaba al orgasmo en su interior. Percatándose que el lugar donde estaba su mano sobre el hombro del menor, brillaba cada vez con mayor intensidad y cerró los ojos también por varios segundos.

-Cas…- lo llamó esa atractiva voz jadeando- Cas…

-Mmm…- lo miró quitando la mano de sus ojos.

-¿Qué demonios… fue eso…?- preguntó curioso- Había una luz y… mi hombro dolía un poco.

El moreno quitó la mano despacio y abrió un poco la boca al notar la marca que tenía el rubio en su hombro izquierdo, el cual parecía una cicatriz con la forma de su mano. La acarició despacio antes de mirar al menor.

-Dean… lo siento mucho… no tengo idea de qué pasó…- dijo afligido- Sentí algo muy raro en mi cuerpo… y mi mano comenzó a brillar… perdóname…

-Cas.

-La curaré- intentó hacerlo pero no surtió efecto- Mmm… lo siento… lo siento mucho… por favor perdo—

-Basta- dijo cubriendo sus labios con dos dedos- Yo tampoco entiendo que ocurrió pero fue maravilloso.

-Dean…

-Me marcaste en más de un sentido- le guiñó un ojo con coquetería y el mayor se rio.

-Dean.

-Te amo, Cas.

-Yo también te amo, Dean- se besaron cariñosamente y el moreno se acostó a su lado.

-Vamos a dormir un poco, Cas… tengo sueño y me siento demasiado bien como para moverme de aquí.

-Sí, Dean- lo abrazó sonriendo- Nunca me había sentido así de bien.

-Ni yo, Cas- se acurrucó contra su cuerpo- Casi lo olvido… hay algo que no te he preguntado aún.

-¿Eh?

-¿Quieres ser mi pareja?

-Claro que quiero, Dean, me encantaría.

-No tienes idea de lo feliz que me has hecho con eso, Cas- compartieron otro suave beso y el menor cerró los ojos, quedándose dormido a los pocos segundos.

-Y tú no tienes idea de lo feliz que me haces con solo estar a mi lado- susurró sonriendo antes de afirmar su frente contra la del rubio para dormir también.

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Gabriel estaba platicando con el castaño en su habitación cuando por unos breves segundos sintió la gracia del moreno y se apresuró en asomarse por la ventana, mirando en dirección a la casa contigua.

-¿Ocurre algo, Gabe?

-El idiota de tu hermano está con Cas ¿Verdad?

-Sí, papá le permitió pasar la noche con él, así no estaría solo.

-Ya veo…

No le cabía ninguna duda, esa aparición repentina de la gracia de su hermano, solo podía significar una cosa y ahora que esos dos se encontraban unidos por un vínculo tan fuerte como esa marca, sería muy difícil que consiguieran llevarse a Castiel de ahí y evitar perderlo otra vez.

-¿Gabe?- éste se sobresaltó al sentir una mano en su hombro- ¿Estás bien? Tienes el ceño fruncido.

-Estoy bien…

-Eres malo mintiendo.

-Sammy.

-Sé que no me lo dirás pero tengo la impresión que Cas es alguien importante para ti.

-Mmm…

-Mi hermano a veces se comporta como un idiota pero él realmente quiere a Cas y va a cuidarlo.

-Sammy.

-Yo creo que lo que siente por él es amor.

-No quiero que resulte herido…

-Bueno, tiene alguien que se preocupa mucho por él- dijo indicándolo- Y también a Dean, que siempre protege a las personas que quiere, Cas va a estar bien.

-Realmente eres raro- dijo abrazándolo.

-¿Eh?

-Basta con unas palabras tuyas para calmarme- sonrió.

-Gabe…

No permitió que el menor siguiera hablando y le dio un apasionado beso, aún cuando encontró algo de resistencia al comienzo, rápidamente se esfumó y esas manos lo sostuvieron por la cintura para atraerlo a su lado. El bromista iba a dejarse llevar cuando unos golpes a la puerta hicieron que se separaran y se ocultó a la vista humana.

-Adelante- dijo el castaño sosteniendo un libro en la mano- ¿Qué ocurre, papá?

-¿Habías hablado con Castiel antes de que viniera a cenar ayer?

-No, Dean me contó varias cosas pero no lo conocía en persona.

-¿Y qué piensas de él?

-Papá- sonrió- Cas es un buen chico, él no tiene la culpa de que sus padres sean tan desagradables.

-Ya veo.

-No te preocupes, papá, Dean estará bien y no hará alguna tontería.

-Supongo…

-Nunca había visto a mi hermano tan feliz con otra persona, entiendo que te preocupe la situación y sé que te cuesta aceptar que a Dean le guste un hombre-el mayor desvió la vista- Pero nos has educado muy bien, papá y ninguno de los dos tomará decisiones equivocadas.

-Lo sé, es solo que me preocupa tu hermano, es algo descuidado e impulsivo, no quiero que lo lastimen.

-Dean estará bien- dijo Mary entrando al cuarto- Es un buen chico, John.

-Sí, se parece mucho a ti.

-Entonces no tienes que preocuparte, ahora vamos a la cama, Sammy tiene que descansar también, buenas noches cariño.

-Buenas noches- respondió sonriendo y los dos mayores salieron de la habitación.

-Eres tan buen chico, Sammy- el bromista lo abrazó por la espalda.

-Gabe.

-Tus padres tienen razón, debes descansar, no es hora para que los pequeños sigan despiertos.

-No soy pequeño- replicó haciendo morritos.

-Sí lo eres, y uno adorable-le dio un beso en la mejilla- Descansa, Sammy, nos vemos.

-Nos vemos, Gabe.

El arcángel apareció en el departamento que compartía con su hermano y éste se encontraba dando vueltas de un lado a otro mientras fruncía el ceño. No necesitaba de sus poderes para averiguar que el enfado del rubio era por lo que acababa de ocurrir entre Castiel y ese humano idiota.

-Balthy.

-Ese hijo de puta- gruñó molesto- Si no nos llevamos a Cassie pronto, lo perderemos de nuevo.

-¿Y cómo planeas hacerlo? No vendrá por su voluntad.

-Le diré la verdad.

-Dudo mucho que después de saberlo deje a Dean, si no encuentran a Cas irán por él.

-Me importa una mierda lo que le hagan a ese idiota.

-Yo no voy a permitir que lastimen a Sammy- replicó serio.

-Entonces llevémoslo con nosotros y listo.

-No funciona así, Balthy y sabes tan bien como yo, que ahora que el vínculo entre ambos se ha fortalecido, no podemos separarlos…

-No me importa los métodos que deba usar.

-¿Vas a asesinar a Dean?

-Si es necesario, sí.

-No puedo creerlo, Balthy, nosotros no somos como nuestros hermanos y lo sabes, asesinar humanos no es lo que hacemos.

-Pero Gabe.

-Yo estoy igual de preocupado que tú pero esa no es la solución, ya has visto lo que ocurrió la última vez… ¿Quieres que vuelva a suceder lo mismo?

-Claro que no.

-Entonces no nos apresuremos todavía, además, ese rubio idiota ama a Cas… ya no podemos separarlos.

-No quiero perder a Cassie y me importa una mierda lo que quiera ese idiota.

-Balthy.

-No Gabe, he hecho las cosas a tu manera y lo único que hemos obtenido es que el vínculo entre esos dos se fortalezca, ahora voy a actuar yo.

-Estás comiendo un error, Balthy…

-Haré lo que sea necesario para salvar a mi hermano, y si tú también quisieras a Cassie, me apoyarías.

El ángel rebelde desapareció de la habitación y el bromista suspiró. Si su hermano hubiera tomado la determinación de acabar con Dean antes, es probable que lo hubiera apoyado pero ahora que pasaba tiempo con Sam, entendía ese sentimiento llamado amor y sabía muy bien que Castiel no permitiría que algo le ocurriera a ese humano, aún si debía enfrentar a sus propios hermanos con tal de protegerlo.