Summary: Tres Gryffindor, tres Slytherin y una Revenclaw deciden olvidarse de la guerra organizando una gira de estudio, en donde van a "disfrutar" en un "intento" de llevarse mejor. Ahí es donde llegan a Forks. Arriendan una casa y... comienza la locura. Deben aprender a convivir y aceptar los defectos de las otras. Y sucede lo que menos se esperaban… Ellas se enamoran.

Claro que no todo es color de rosa, en especial para Hermione quien se niega rotundamente a caer en aquel seductor moreno de carácter impulsivo.

Mega-y-ultra-super-hiper agradecimiento a:

Sweet Dream'S fairy Cullen

Perse B.J

Alexa Blaze

alastor82

¡Llegamos al fin, chicas y chicos! ¡Muchas gracias de corazón por haberme estado leyendo, y espero que nos veamos en la siguiente parte de la saga! C:


Epilogo:

Hermione miró asombrada a Paul quien se echo a reír con diversión antes de besarla.

—No seas idiota. ¡No haré eso! –dijo la castaña separándose bruscamente de él.

—Pero amor… -rogó el metamorfogo con cara de perrito abandonado.

— ¡No! ¡No lo haré! –dijo Hermione cruzándose de brazos. Paul frunció su ceño y la miró con enojo, Hermione ondeo su mano.

—No funciona eso, bonito, recuerda que tu polla sigue felizmente enterrada en MI cuerpo. –espetó ignorando el calor de sus mejillas ante las palabras que salían de su boca.

— ¡Bien, pero ponte seria!

— ¡Estoy seria, idiota! ¡Por eso digo que no!

Él la miró con el ceño aun más fruncido.

— ¡Hermione, dale tu jodido pasaje a Leah!

—No, entiéndelo, no lo haré. –reclamó ella enojada.

— ¿Por qué? ¿Acaso no recuerdas lo difícil que es vivir sin la imprimación? ¡Probablemente Leah se muera sin Charlie!

—Tú no estás muerto, Paul.

— ¡No estuve dos jodidas semanas lejos de ti! Ellos si lo estarán. Dale tu pasaje a Leah.

— ¡No puedo!

Hermione gritó al sentir que él le daba una fuerte estocada sonriendo malvadamente, se estremeció y lo miró con enojo. La castaña gruñó negando, jodido Paul que nunca pensaba en otra cosa que no sea sexo, no es que se quejara pero no era un buen momento...

— ¡Paul, solo mmm, estábamos serios!

—Sigo estando serio. ¿Me dirás por que no le darás el pasaje?

— ¡Mierda, si, pero no se te ocurra detenerte! –dijo Hermione mientras gemía y movía sus caderas ajustándose al rápido ritmo del chico quien de inmediato sonrió antes de darle un delicioso y apasionado beso.

—Tranquila bebé, dijimos que lo tomaríamos con calma.

¿Calma? ¡Hermione ya ni conocía la calma por su culpa! Tembló y mordisqueo su labio con vergüenza. Él tuvo el descaro de echarse a reír.

— ¿Si continuo me dirás por que haces esto? –preguntó Paul acariciando con suavidad su mejilla.

—Uh ajá.

Paul gimió ansioso antes de sostener su cara y mirarla fijamente a los ojos. Ella jadeo, golpeando su brazo con enojo.

— ¡Bien, idiota! ¡No puedo darle el jodido pasaje a Leah por que lo más probable es que Molly arruine la linda relación que tiene con Charlie!

Paul frunció su ceño, no por que la perra de su madre cagara todo con ella quería decir que sucedería lo mismo con Leah… Él sonrió mientras la besaba y volvía a moverse frenéticamente dentro de ella.

Total, lo hecho esta hecho y Leah mañana se marcharía con Charlie.

Ellos se lo debían por ayudarles con la deliciosa reconciliación, pensó satisfecho.

[******]

Hermione gruñó furiosa, cruzándose de brazos y mirando a Paul ceñuda.

—No puedo creer que me convencieras de darle mis pasajes.

—Si quieres puedo recordarte como lo hi…

— ¡Paul, te escucharan! –dijo avergonzada. Le dio un fuerte manotazo y suspiró de forma soñadora:- cuando volvamos a casa, ¿vale?

Paul asintió sin ser capaz de decir cualquier cosa. Su cuerpo se estremeció al ver que la castaña caminaba con excesiva confianza hacia Leah… Joder, ¿tenia que ser tan sexy? No le gustaba nada eso de que alguien más la viera después de haber tenido la noche más caliente de su vida. Con su chica. Con su amor. Con su Hermione…

Bien, estaba decidido: la encerrarla en hasta estar seguro de que tenia claro que no bromeaba con eso de ser celoso.

Hermione puso sus ojos en blanco al sentir la mirada de Paul en su nuca, bajando por su espalda y posándose en su… ¡No, no, concéntrate!

—Escucha, Leah, no estoy de acuerdo con este viaje –susurró la castaña con las mejillas rojas. Leah frunció su ceño ladeando su cabeza para verla mejor.

— ¿Por qué?

—Créeme, es mejor que te quedes.

—No creo poder estar lejos de Charlie –confesó la morena cruzándose de brazos de manera defensiva. Hermione la miró con nerviosismo.

— ¡Leah, hazme caso! Lo digo en serio, debes quedarte aquí…

—Amor, debemos irnos. –dijo Charlie con una enorme sonrisa, sus ojos se posaron en la castaña y después viajaron al moreno que se mantenía distante alejando con su ceño fruncido a cualquier hombre que estuviese cerca de ella, ahora el pelirrojo era el que recibía las miradas furiosas y oscuras de Paul:- ¿Todo bien, Hermione?

— ¿Uh? Aaaah si, Paul y yo estamos bien. –dijo Hermione asintiendo rápidamente mientras miraba con pánico a Leah quien negó suavemente antes de darle un abrazo.

—Me llamas, envías cartas o cualquier mierda que necesites, ¿Vale? Pero intenta no contarme nada de lo que haz echo con Paul, o será realmente asqueroso.

Hermione se despidió de Astoria, quien le murmuro lo suertuda que era por el caliente chico que tenia, haciéndola reír. Después Lavander le dio un fuerte abrazo diciendo que cuando regresara tendría que obligatoriamente contarle hasta el detalle mas morboso de lo que había sucedido, no hace falta decir que la castaña bruja de mejores calificaciones de la época se sonrojó a más no poder. Y por ultimo Pansy pasó por su lado y le dio una sonrisa ladeada antes de seguir su camino.

Hermione volvió a los brazos de Paul ondeando su mano al ver que sus amigas se iban, sabiendo que su mal presentimiento probablemente seria un gran problema…

—Paul, creo que enviaste a Leah a la boca de los leones…

— ¿De que hablas?

—De mi madre. –los interrumpió Ginny con cara de preocupación, la misma que tenia Hermione. Ambas chicas se miraron por largos segundos antes de que la pelirroja sonriera moviendo sus cejas de forma provocativa:- ¿así que lo hicieron, eh?

—Ginny, concéntrate en Leah…

La cara de la pelirroja de bromista paso a una de dolor y preocupación al escuchar el nombre de su cuñada.

—Si, fue muy mala idea enviarla con mi madre. En especial cuando sepa que se van a casar.

— ¿Cómo que se van a casar?

—Dos meses. –dijo Ginny suspirando y apoyándose en Jacob quien al igual que Paul no entendía la conversación que llevaban las chicas.- Ellos se casaran en dos meses.

— ¡¿DOS MESES? –chilló Hermione atrayendo la atención de todas las personas, de inmediato sostuvo a su novio quien se quedo quiero con brusquedad:- ¡No, eso es injusto! ¡Yo y Paul nos casaríamos en dos meses!

—Casamiento doble.

— ¡no, yo quería a Leah como madrina! ¡¿Cómo la madrina de boda será la otra novia? –dijo Hermione híper ventilando. Paul se echo a reír al ver la cara de horror de la castaña y antes de que pudiese reclamar le dio un sonoro beso en la mejilla:- Ni lo intentes, amor, por que por si no te has dado cuenta… ¡Leah y Charlie nos intentan quitar el protagonismo!

—Mi amor, no creo que quieras protagonismo ahora que tú y yo jugamos a seducirnos…

—Ejem, ejem, volvamos al tema si no quieren que Jacob se desmaye.

Hermione y Paul se rieron ante el disparate de Ginny, pero volvieron su atención al avión que ya había comenzado a volar.

— ¿Crees que tu madre lo hará?

—Si. Estoy segura. Leah y Charlie no tendrán futuro si mi madre descubre el punto débil de mi cuñadita. Así que ustedes dos, ¿Cuál es la debilidad de Leah?

Jacob y Paul se miraron por largos segundos confusos ante la pregunta de Ginny. Ambos negaron al mismo tiempo sin saber la respuesta. Hermione suspiró y miró preocupada a la pelirroja.

— ¿No puedes hacer nada?

—No. Ella esta furiosa porque rompí con Harry. –explicó encogiéndose de hombros sin darse cuenta que ante el nombre del chico Jacob tensaba sus músculos.- Pero, tal vez salve a Leah… Mejor hazlo tú o me regañara.

—Claro, Ginny, yo llamo a William… Ahora, todos volvamos a casa.

— ¿Tienen casa?

—Nop, pero nos conformamos en seguir arrendando la pequeña casa en la que estábamos mientras encontramos un trabajo fijo. Y…

—Nos casamos, tenemos hijos, estudiamos. –interrumpió Paul sonriente. Jacob y Ginny quisieron reírse pero por respeto a ambos se quedaron en silencio.

—No, creo que es al revés, Paul: estudiamos, nos casamos, tenemos hijos. –señaló Hermione con tono de sabelotodo.

— ¿da igual, no? Ahora, nena, volvamos a casa… Y que a nadie se le ocurra pasarse por ahí.

— ¡nos sale más barato que una porno! –dijo Ginny meneando sus cejas. Paul le cerró un ojo y Hermione se coloco roja haciendo reír a Jacob. Rápidamente la castaña decidió cambiar el tema.

— ¿Dónde esta Sam y Luna? –preguntó al darse cuenta de que la rubia no había venido a despedir a las chicas. Ginny se encogió de hombros, Paul la miró ansioso, y Jacob que era el más cuerdo decidió que era hora de contestar.

—Bueno, son Sam y Luna… con esos dos nunca se sabe, ¿no?

Hermione asintió antes de que Paul gruñera y la arrastrara hacia él, colocando los ojos en blanco desapareció dejándole el peso a Ginny si algún muggle los veía.

[******]

—Mmmm…. Paul, ya basta. –dijo arqueando su espalda, él rió mientras mordisqueaba su cuello con lujuria:- Paul si no llamo a Bill las cosas entre Leah y Charlie se irán al diablo.

Paul gruñó de forma posesiva y lamió su cuello rompiendo su polera, Hermione dio un grito ahogado retrocediendo con enojo.

— ¡Tú! ¡Idiota hijo de puta! ¡No voy a dejar que rompas toda mi ropa, así que ve preocupándote en dejarla intacta! ¡Aleja tus manos que voy a llamar a Bill!

— ¿Cuántos pelirrojos son? –pregunto enojado y celoso, Hermione retuvo una sonrisa y sin pensarlo contesto.

—Cinco, amor.

Y Hermione agradecía al cielo que él no conociera a Ronald o probablemente el pelirrojo estaría diez metros bajo tierra. Mirando a Paul con orgullo marco el celular de Fleur.

— ¿Oui? ¡¿Quién habla?

—Fleur, no es necesario que grites, solo habla normal –dijo Hermione con cara de horror, escucho la risita avergonzada desde el otro lado de la línea.

—Oui, ¿Hegmione?

—Si, soy yo. ¿Estará por ahí Bill? –preguntó con educación Hermione. Escucho un siseo de enojo y esta vez no fue de Paul, rápidamente aclaró su garganta:- Tiene que ver con Charlie, Fleur, nada de lo cual preocuparse.

—Oui. Pegdon, esto del embagaso me tiene afectada. –dijo la rubia antes de llamar a Bill. Hermione sintió como si alguien pateara su estomago lo cual asusto a Paul quien de inmediato se acerco y la abrazo con fuerza

— ¿Herms? –preguntó Bill con felicidad.

—Bill, ve rápido a la madriguera antes de que tu madre destroce la relación de Charlie.

— ¿la…relación…de…Charlie? –preguntó arrastrando cada palabra con asombro

— ¡William, apresúrate! ¡O ella se dará cuenta de que Leah no puede tener hijos!

— ¿Leah? ¿Charlie con hijos?

—Bill, después explico todo solo apresúrate e improvisa algo… –dijo Hermione con lágrimas en sus ojos. Escucho una afirmación de Bill y después la línea quedo muerta, Paul la miraba con horror.

— ¡no llores, mi amor! De seguro ni se dará cuenta que Leah no es como ustedes…

—Si que la jodimos, Paul. Por nuestra culpa destrozaran a Leah.

—Vamos a encontrar una solución, mi amor, no te preocupes. No te preocupes.

Hermione cerró los ojos y espero que las palabras de su príncipe se cumplieran, Paul apoyó sus manos en su estomago desnudo y ambos dieron un grito ahogado al sentir que… ¿Algo se movía?

Oh, oh. Las alarmas sonaron en su mente y su corazón latió frenético mientras se sumergía en los calidos ojos de Paul.

— ¿P-Paul, s-sabias q-que l-los m-metamorfogos y los brujos tienen un proceso acelerador de sistemas celulares?

— ¿En español?

— ¡Que apresura los procesos! ¡Lo hicimos y no nos cuidamos, idiota!

— ¿o sea que nuestra ecuación volvió a cambiar?

Hermione parpadeo confundida, él río entre dientes antes de besarla con suavidad.

—Hijos. Casamiento. Estudios.

— ¡No dejare los estudios al final!

— ¿Entonces el casamiento?

—Si quieres que mis padres te maten… -dijo encogiéndose de hombros. Los dos se miraron con horror.- ¡Mis padres!

—Joder, mi amor, vamos mañana.

—No, nada de eso. Vamos hoy. Hablaras con ellos. Y todo esta solucionado.

— ¿Todo? ¡Como demonios voy a explicarles que te embarace!

— ¿Uh? ¿Diciéndole que hicimos el amor? ¡Venga, Paul, mis padres no te harán nada!

Paul dudaba seriamente que los padres de Hermione le hicieran "nada" cuando les contara que había dejado a su hija embarazada. Pero la castaña tenia puesta esa mirada de no-me-contradigas-o-voy-a-patear-tu-culo que le asustaba como el demonio. Así que cabizbajo, nervioso y muerto de miedo, sostuvo la mano de su imprimación y desaparecieron rumbo a la casa de los doctores Grangers.

[*****]

—H-Hermione…

— ¿Si, Paul?

—N-nunca e-en m-mi v-vida…

— ¿Qué? –apresuro Hermione caminando por las calles de Londres, guiando al chico hacia la clínica donde trabajaban sus padres. Él se plantó frente a ella con una mueca de autentico pánico.

—Que nunca en mi vida he sido presentado como novio formal.

—Tranquilo, amor, se tu mismo. –dijo la chica con una sonrisa tranquila. Sostuvo su mano y entro a un edificio que a Paul le pareció de lo más pijo, Hermione saludo con una radiante sonrisa al cuidador y por parte de su novio una mirada amenazante que hizo retroceder de forma inconciente al hombrecito.

Subieron al ascensor y apenas se cerraron las puertas el chico la beso ansiosamente mordisqueando su diente con pasión.

—Paul… -regañó la chica intentando alejarlo. Paul gruñó e introdujo su cara en su cuello dejando suaves besos en este.

— ¿Sabes? Siempre he querido hacerlo en un ascensor.

— ¡Paul, basta! –susurro la chica sonrojada. Él suspiró enojado.

—Es que estoy nervioso.

—Tranquilo. Saldrá bien. –le dio un suave beso antes de sonreírle de forma sugestiva.- y después quien sabe si tu fantasía se cumple…

Si, claro, ahora en vez de tranquilizarlo lo había dejado malditamente duro. La miro ceñudo pero en ese instante la puerta se abrió y ella salio del ascensor a largas zancadas. La siguió intentando decir algo pero su voz se extinguió al ver una mujer igual a la castaña…

¡Su madre! Oh, joder, eran iguales. La miró impactado por largos segundos antes de que ella lo mirara y le diera una enorme sonrisa.

— ¡oh, eres tan guapo como Hermione dijo! –dijo con felicidad. Hermione se sonrojo de golpe y él soltó una risa divertida.

—Mucho gusto, señora Granger, es un placer conocerla.

—Cariño no seas tan formal, no es necesario. Hermione dijo que había algo muy importante que debían contarnos…

—Mamá, dije también que debíamos estar todos. Vamos adentro, ven amor.

—Vale –dijo Paul más relajado. Ni dos pasos habían dado cuando apareció el señor Granger con una mirada grave y con el ceño fruncido.

—Así que este es el chico…

—Will, amor, basta.

—Vamos dentro –dijo de nuevo Hermione esta vez sonando nerviosa. Mientras caminaban la castaña aclaró su garganta y dejo caer la bomba de golpe:- Paul y yo viviremos juntos.

— ¡Felicidades, amor!

— ¡¿Qué? ¡¿En donde? ¡¿Por qué?

—Por que estamos esperando un bebé…

Dos segundos en silencio y entonces ¡zaz! Su padre cayó al suelo desmayado. La mujer mayor lo miro con ternura y le dio un abrazo y después un beso sonoro a Hermione.

—Muchas felicidades, queridos, nada de que preocuparse por aquí, pero es mejor que se marchen ya si no quieren escuchar los gritos histéricos de Will. Oh y quiero pasajes para ir a conocer Forks, ¿eh?

—Si, mami. Gracias por todo. Vamos, Paul, rápido…

Bien, sinceramente esto era una gran sorpresa. Pero de inmediato corrió detrás de su novia para que le diese explicaciones, el ascensor cerró las puertas y la castaña se abalanzó sobre él con una enorme sonrisa.

— ¿Qué decías con eso de hacerlo en un ascensor?

Al diablo con las respuestas. Al diablo con sus extraños suegros. ¡Al diablo con Leah y Charlie!

Él se preocuparía después por solucionar todo eso… por ahora tenia que complacer a su futura esposa.

THE END.