Fantasy Love Moon and Earth
Nota aclaratoria: Los personajes de Sailor Moon no me pertenecen son de Naoko Takeuchi se usan sin fines de lucro
Summary : La princesa de la Luna: Serenity tiene que casarse para asumir al trono y con ello poder imponer paz en el universo, sin embargo su prometido, su amado príncipe Endymión ha muerto al tratar de protegerla de un ataque enemigo. Diamante el príncipe de Némesis ha pedido su mano, pero ella ha decidido aceptar el reto del amor, una prueba que se pone a todos los caballeros (nobles y plebeyos) que aspiren a casarse con la princesa de la Luna, entre ellos destaca un joven enmascarado que hará lo imposible por ganarse el corazón de la princesa, ¿podrá ella olvidar al gran amor de su vida y entregarse al enmascarado por amor a su pueblo? ¿El amor es capaz de vencer todas las barreras que impiden su realización? Una nueva historia llena de fantasía y misterio, donde el drama y el romanticismo juegan un papel importante.
Capítulo 11. Una verdad se revela
POV de Tuxedo Mask
Estaba nervioso hoy era el día en que me uniría al amor de mi vida, la princesa Serenity, había tenido que pasar por mucho para llegar a este momento, aun recuerdo la primera vez que la vi
Flash Back
Había llegado a la Luna, me invitaron a una reunión muy importante, pero como me encontraba distraído por los problemas que tenía con la odiosa de Beryl, si esa mujer que intentaba a toda costa que le correspondiera, pero ¿Qué pretendía ella? La verdad no me importaba, por lo pronto no pensaba en el amor, es decir, si quería enamorarme pero no aparecía la mujer de mis sueños, al menos ninguna de las que conocía tenía un poder sobre mí, en eso veo a lo lejos un pequeño jardín con rosas ¿rosas en la Luna? Realmente la persona que las plantara debería ser muy especial, las rosas eran mis flores favoritas, me acerqué y vi una diminuta figura femenina, con hermosos cabellos dorados, de pronto vi que recogía sus cosas para irse pero chocó conmigo, la agarré para que no cayera al suelo, al hacerlo pude ver su hermoso rostro, o mejor dicho su divino rostro, parecía un ángel, supongo que lo era pues los ángeles viven en el cielo y la Luna está en el cielo, supongo que se sorprendió al no caer en el suelo, pues empieza abrir sus ojos, pero ¡que ojos tan hermosos! Azul cielo, definitivamente esta mujer era un ángel
- Disculpe señorita ¿se encuentra bien? – le pregunté, ella me dijo que sí con su cabeza, la ayude a ponerse de pie, realmente no quería soltarla, pero tenía que hacerlo, una vez que lo hice empecé a recoger sus cosas mientras le decía – en verdad lo siento, pero creo que me encuentro perdido, ¡oh! – en ese momento me di cuenta que no me presenté, una descortesía de mi parte, siempre que me sucedía me llevaba las manos a la cabeza y así lo hice para después ofrecerle mi mano a esa hermosa criatura así que me presenté – que descortés he sido no me he presentado, soy Endymión, el príncipe Endymión del planeta tierra – ella me ofreció su mano mientras se presentaba, su voz era dulce, realmente esta mujer era perfecta – la Princesa Serenity – agarré su mano y la besé, se sonrojó pero eso la favorecía, aunque debo decir que me sorprendió, es decir, como princesa debe estar acostumbrada al protocolo, pero supongo que a pesar de eso es muy tímida, eso me gustaba de una mujer
- Princesa Serenity, mucho gusto, nuevamente le pido perdón por haberla hecho caer, venía distraído, me citaron para estar en el salón del trono, pero creo que giré en dirección contraria, cómo le dije creo que estoy perdido en su magnífico castillo – le dije sonriendo, ella estaba asombrada, supongo que no siempre se pierde un terrícola en este castillo, por lo que le pedí que me enseñara el salón del trono – sería mucho pedirle que fuera mi guía y conducirme al salón del trono
- Por supuesto príncipe Endymión – me dijo, realmente su voz me tenía hechizado, ahora comprendía el poder que podían tener las sirenas sobre los hombres, pero a mí la influencia la ejercía la princesa de la luna – sígame – me dijo mientras me sonreía, le ofrecí mi brazo, ella lo aceptó, con el otro agarraba las herramientas de jardinería que había recogido
- Veo que le gusta la jardinería princesa – dije tratando de entablar una plática con ella, no sabía porque pero deseaba conocer todo de ella
- Así es, desgraciadamente no tengo talento – me dijo en un suspiro lo que no entendía, pues realmente el tener ese jardín en la luna era algo excepcional y se lo hice saber – Yo opino lo contrario – al decirlo me volteó a ver sorprendida, así que continué diciéndole – el que haya hecho florecer rosas en la Luna es ganancia, esas flores son muy delicadas
- ¿Cómo lo sabe? – me preguntó curiosa, me sentí satisfecho al fin pude tener un tema de que hablar con ella
- En palacio hay un jardín de rosas, eran de mi madre, las cuido y varios miembros del consejo me han pedido retoños para sembrarlas aquí sin éxito, usted es la primera que las ha hecho florecer – le dije cuando me miraba, le sonreí, al ver que le interesaba mi platica
- Usted ¿cultiva flores? – me preguntó admirada
- no me hables de usted, me haces sentir viejo, ¿me puedes decir Endymión? – le dije sonriendo, era una manera de romper el hielo, además quería que me tuviera confianza
- No sé si sea lo correcto – al decírmelo me entristecí muchísimo – pero lo haré, Endymión – estas últimas palabras hicieron saltar a mi corazón, que en este momento le pertenecía a ella, a la princesa Serenity
- Gracias Serenity, en realidad lo aprendí de mi madre, ella era admirable, hacía que florecieran flores en terrenos infértiles – le empecé a platicar
- debió ser extraordinario – me dijo admirada
- Si quieres te puedo ayudar con tu jardín – le dije esperando que me contestará que sí, si no fuera por el hecho de que la acaba de conocer me pondría de rodillas para suplicarle que me dejara hacerlo
- ¿lo dices en serio? – me contestó, parecía estar feliz, pero creo que en eso yo le ganaba, tuve que detener mis impulsos de agarrarla y darle vueltas por los aires de lo feliz que estaba
- Por supuesto, al fin que ya conozco el camino para ir al jardín – dije un poco triste pues estábamos llegando a nuestro destino – gracias Princesa Serenity – agarré suavemente su mano para darle un beso, entré al consejo no sin antes verla sin que ella se diera cuenta, pero en eso vi que se acercaba Diamante, pero había llegado demorado y no quería causar mala impresión a los concejales de la Luna. Momentos después entraba el arrogante príncipe, parecía estar molesto, me vio con furia, pero ignoré su mirada, momentos después se encontraba a mi lado
- ¿Qué le decía a Serenity? – me preguntó como si ella fuera un objeto de su propiedad, cosa que me disgustó muchísimo
- Príncipe Diamante, igual me alegro de saludarlo, pero creo que mi platica con la princesa es un asunto personal, y mis asuntos personales son como su nombre los dice personales – le dije en voz queda, realmente nunca me había caído bien ese príncipe
- Sólo te digo, que ella jamás se fijaría en ti, eres un terrícola, los enemigos naturales de los selenitas – expresó con aire de autosuficiencia
- Eso no tiene porque ser así, por esa razón estoy aquí, para acabar con esas peleas entre nosotros, he decidido firmar un tratado de paz – le contesté y justo en ese momento uno de los concejales empezó a decir mi propuesta, la cual fue aceptada por la mayoría de ellos, sin embargo hubieron sus excepciones, miré de reojo a Diamante, no le pareció la propuesta, pero no dijo nada, tanto él como yo no podíamos intervenir en los asuntos
- Ahora sólo falta que quieras un matrimonio, para sellar este tratado – dijo burlón
- Creo que aceptaré tu sugerencia Diamante, después se la haré saber a la reina Serenity y a los concejales – expresé con triunfo su cara se transformó, su mirada se llenó de odio, realmente daba pánico verlo, pero no se lo demostré, pues sabía que era eso lo que quería
- Eso no será nunca, la princesa será mi prometida, ella se casará conmigo – nuevamente se expresó como si ella fuera un mueble
- Diamante, no veo caso a la discusión, en dado caso la princesa es la que decidirá con quien casarse – le dije pero él se extraño
- Ella se casará con quien diga el consejo – dijo furioso
- En eso te equivocas Diamante, la princesa es un ser humano, el consejo no puede imponerle un matrimonio – expresé, supongo que se dio cuenta de sus palabras pues se quedó callado, pasó casi una hora se terminó la sesión, al salir me dirigí al jardín esperaba encontrarme nuevamente con ella, en efecto la vi trabajando en él, realmente se veía hermosa, aun cuando estuviera con la cara sucia por la tierra
- ¿Aun deseas mi ayuda con este jardín Serenity? –le pregunté de espaldas a ella, por lo que se volteó para brindarme una hermosa sonrisa, con la cual me hechizó
- Por supuesto –me respondió, enseguida me quite mi saco para quedarme en una camisa y empecé ayudarla, ese fue nuestro primer secreto
Fin del flash Back
Sonreí al recordar ese día, pues a partir de ese momento buscaba cualquier pretexto para viajar a la Luna, si bien era cierto lo que le dije a Diamante, cómo príncipe pude haber pedido que nuestro tratado de paz terminará en el matrimonio, no era adecuado hacerlo, si Serenity se casaba conmigo era porque me amara, aun recuerdo ese día en la tierra, donde los miembros de nuestro consejo me pedían que me case
Flash Back
Acababa de volver de la Luna donde había visto a la princesa Serenity, realmente la amaba, pero ella ¿sentiría lo mismo por mí? Era una pregunta que me hacía todos los días
- príncipe Endymión, que bueno que lo encuentro – dijo Jedite mientras se acercaba a mi un poco preocupado
- ¿Qué pasa Jedite? – pregunté intrigado
- los miembros del consejo lo buscan, es urgente que vaya – me declaró
- ¿Algún problema? – le pregunté
- No Endymión, no creo que sea algún problema que tú no puedas solucionar – me dijo sonriendo, ambos nos dirigimos al salón de audiencias donde estaban todos los ancianos
- Príncipe Endymión, me alegro que esté aquí – dijo el más anciano de todos, un hombre llamado Asbeen
- Para que se requería mi presencia concejal Asbeen - cuestioné
- príncipe, es necesario que se case, el reino necesita un heredero, las cosas como están son peligrosas, si bien es cierto que tenemos ya una alianza con la Luna y los planetas del sistema solar, existen otros que… - empezó a decir
- Me habla del planeta némesis – afirmé más que preguntar
- Así es, el príncipe Diamante no descansará hasta que tenga el poder del universo – dijo el anciano – de ser así es necesario dejar a un sucesor que rija la tierra
- ¿Tienen a la candidata? – pregunté con gran preocupación, moriría si me imponían a alguien pues amaba a Serenity
- Tenemos una, pero respetaremos su decisión – comentó el anciano con una sonrisa
- ¿Quién es ella? – mi pregunta la dije con mucha dificultad
- la princesa de la Luna, ella es nuestra candidata, pero como le dijimos no queremos imponerle a nadie – dijeron con una sonrisa, pero creo que los contagió la mía
- Es un alivio, por un momento pensé que podría ser Beryl – dije sin pensar en voz alta
- ¿Beryl? – cuestionó el anciano – príncipe realmente me asombra que pueda pensar eso, esa mujer no es buena, si bien dos o tres personas del consejo la aprecian más que nada por cuestiones familiares, la mayoría comparte mi punto de vista – los demás miembros del consejo afirmaron con la cabeza – Entonces príncipe, esperemos que anuncie su compromiso antes del 30 de junio, si la candidata es la que imaginamos, será un lindo regalo de cumpleaños el que pueda ofrecerle – me sonrojé y todos los miembros del consejo se rieron
- Entonces solicito permiso para ir a la Luna – dije
- Aun sin nuestro permiso irías a la Luna, pero te lo damos – dijo el concejal
Fin del Flash Back
Realmente me había sorprendido la decisión del consejo, ahora el sueño de ellos y el mío se estaba cumpliendo, hoy me casaba con ella, aún recuerdo el día que se lo propuse
Flash Back
Al llegar a la Luna me dirigí al jardín de las rosas, realmente estaba muy hermoso pues las rosas florecían, la mujer de mi corazón estaba tan distraída que no notó mi llegada, así que me acerqué a ella y le tapé los ojos mientras le decía – Adivina quién soy – después de unos instantes me respondió alegremente – Endymión – quité mis manos de sus ojos, pero agarré las de mi princesa que se habían dirigido a las mías, mientras se volteaba para verme
- No te esperaba hoy, apenas ayer, cuando te despedías me dijiste que vendrías en una semana ¿pasó algo malo? – me preguntó
- No mi querida Serenity, pero te extrañaba – le dije suavemente y su rostro tomo un leve color rojo, me encantaba ver como se sonrojaba
- igual yo – me dijo en un susurro – pero…
- Serenity, te extraño, no podía pasar un día más sin verte y decidí hacerlo, además necesitaba entregarte algo muy valioso así como declararte algo sumamente importante – le dije un poco nervioso, sin embargo pude escuchar el sonido de su corazón acelerarse
- ¿Qué es lo que me tienes que entregar y decir con tanta insistencia? - me dijo tratando de sonar tranquila, pero supongo que estaba tan nerviosa como yo
- Serenity, princesa, no sé cómo decirte esto – empecé a decirle, en breve le declararía mi amor y no sabía cómo lo tomaría
- Endymión, siempre has sido muy directo, no entiendo tu actitud – me dijo y era verdad, para algunas cosas no me andaba por las ramas, pero confesarle a ella que la amaba, realmente derrumbaba todas mis fuerzas
- Serenity, el consejo de la tierra quiere que anuncie el nombre de la mujer que deseo sea mi esposa a mas tardar el 30 de junio – le dije, pero al hacerlo pude ver la tristeza en sus ojos, entonces brilló la esperanza, si ella se entristecía ante la noticia de mi boda puede que sienta algo por mí
- y ¿sabes quién es? Es decir, ya encontraste la indicada – me dijo mientras me daba la espalda, su voz sonaba quebrada y triste, tenía que apresurarme a decirle que era ella, no podía permitir que siguiera sufriendo
- Así es, pero tengo miedo de que no me acepte – le dije mientras agarraba sus hombros para acercarla hacia mí
- Estoy segura que cualquiera sería feliz de ser tu esposa – me dijo, después suspiró realmente su tristeza me estaba matando
- ¿incluso tú? – le dije dulcemente en su oído, al escucharlo se asombró tanto que volteó su cara para mirarme con sus enormes y hermosos ojos azules, me perdí en ellos quería, pero esperaba con ansias su respuesta
- incluso yo – me respondió mientras por sus ojos surcaba una lágrima, al verla me dolió el alma, la amaba y no soportaba el verla sufrir
- entonces creo que tengo que darte algo – le dije mientras sacaba un pequeño estuche para ponérselo en sus delicadas manos – ábrelo – le ordené suavemente, siguió mis órdenes un poco extrañada y extrajo un corazón colgado de una cadenita, me observó tratando de que le explicara el porqué de esa medalla, sonreí mientras le decía con el corazón en la mano – Serenity te estoy entregando mi corazón, eres la mujer que deseo para que seas mi esposa, no es necesario que me respondas ahora, tienes una semana antes de tu cumpleaños para decirme si aceptas, por lo pronto quiero que seas mi novia – después de declararle mi amor, me acerqué a ella, necesitaba demostrarle cuánto la amaba, mis labios toparon con los suyos y la besé, un tierno y dulce beso para demostrarle mi devoción, al corresponderme me hizo el hombre más dichoso del universo sus manos se posaron en mi cuello, después apoyé mi frene en la de ella mientras le decía con todo mi amor – te amo Serenity, no podía estar un día sin verte
- igual te amo Endymión – nos quedamos un rato así juntos, después agarré la cadena para colocársela mientras le decía – quiero que mi corazón siempre esté junto al tuyo
Fin del Flash Back
En eso llamaron a la puerta sacándome de mis recuerdos
- Tuxedo Mask, le recuerdo que en una hora tiene que estar en el templo – dijo una de las mujeres del servicio
- Gracias por avisar – contesté, enseguida me puse mi Tuxedo de Gala, me cambié el antifaz y por supuesto me acomodé la capa, estaba terminando de hacerlo cuando nuevamente llamaron a mi puerta
- Adelante – dije y cinco mujeres entraron, eran las adivinas las cuales estaban con sus mejores galas, todas ellas estaban felices
- Tuxedo Mask, mis respetos para el próximo gobernante – me dijo Morgane
- Gracias, pero realmente no me caso para ser gobernante – le contesté a ella, si bien era cierto que el casarme con Serenity podía gobernar la Luna, desde mi nacimiento estaba destinado a gobernar la tierra, sin embargo por ahora permanecía de incógnito y aunque ellas hacían como que no sabían mi verdadera identidad, la verdad era que la ocultaban al igual que yo por motivos que de vida o muerte
- Lo sabemos, sabemos que el motivo que te mueve es el amor – argumentó Rowina con una sonrisa
- Sin embargo, a pesar de haber salido triunfante de todas esas pruebas, te falta la más importante, sabemos que saldrás bien, sin embargo te enfrentaras a los mayores peligros – empezó a decir Brigitte sabía a qué se refería, el decirle la verdad a Serenity después de haber consumado el matrimonio
-Así es, el mal se acerca, dos grande fuerzas se unirán, sólo la unión de un terrícola y una selenita puede vencer ese mal, pero es importante que la guerrera de la Luna aparezca – terminó diciendo Aimé, la verdad me intrigó su revelación, es decir, después de nuestro matrimonio Serenity y yo tendríamos que enfrentarnos a más pruebas
- Sin embargo para ello los cristales arcoíris deben aparecer – dijo Galia
- ¿Cristales arcoíris? – le pregunté, había oído hablar de ellos
- si los cristales que los guiaran al famoso cristal de plata – me aclaró Morgane
- ¿El cristal de plata?, ¿es el cristal de la Luna así como el cristal dorado es el de la tierra? – cuestioné, realmente me intrigaba tanto misterio
- Sí – dijo ella, la misma diosa que me había salvado, al verla, las sacerdotisas hicieron una reverencia mientras la saludaban a la recién llegada – Mi señora –
- Tuxedo Mask, ha llegado el momento, después vendré a verte para encomendarte otra misión de ella dependerá la paz del universo – me dijo seria
- Es decir, el unirme a ella – recalqué sabía que mi unión con Serenity era algo que deseaba desde que la conocí
- Ese era tu destino, su amor siempre será una leyenda, pasará el tiempo, cada vez que ustedes vuelvan a la vida su amor volverá a florecer, pero tendrán que vencer obstáculos en la mayoría de ellos – dijo como si fuera una profecía
- ¿Qué quieres decir? – le pregunté,
- Que su amor será eterno – me respondió, al hacerlo no pude disimular la alegría que sentí, por lo que apareció una sonrisa en mi rostro, después de las felicitaciones se despidieron para ir al templo donde se realizaría la ceremonia.
Salí del palacio donde me esperaba un magnífico corcel blanco, me subí a él para dirigirme a la ceremonia, realmente el camino del palacio al templo estaba todo engalado con hermosas guirnaldas de flores blancas, en algunas habían pequeños botones de rosas rojas, una vez que llegué al templo me bajé para irme al lugar, sólo tendría que esperar un tiempo mientras llegaba el amor de mi vida
De pronto escuché el sonar de las campanas y con ellas empezó la marcha nupcial anunciado la llegada de mi hermosa princesa, entró demasiado nerviosa, la conocía muy bien, sabía que para ella esta boda representaba un sacrificio, se casaba con Tuxedo Mask, en parte por qué los miembros del consejo Lunar la habían obligado a este matrimonio, entro lentamente dirigiéndose hacia el altar, justo donde me encontraba, al llegar junto a mí tome su mano, por supuesto que ni cuenta se dio llegó el momento de realizar nuestros votos matrimoniales
- Yo al cual me conocen como Tuxedo Mask, te aceptó a ti, Serenity, princesa del Milenio de Plata, como mi esposa, para amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, tanto en la pobreza como en la riqueza, en los momentos felices como en los problemas, a partir de este momento hasta el fin de mis vidas – después le puse el anillo
- Yo Serenity, princesa del Milenio de Plata, te aceptó a ti, a quien conocen como Tuxedo Mask, como mi esposo, para amarte y respetarte, en la salud y en la enfermedad, tanto en la pobreza como en la riqueza, en los momentos felices como en los problemas, a partir de este momento hasta el fin de mis vidas – después me puso el anillo, realmente lo hacía todo como un pequeño robot, no había emoción en sus palabras pero sabía el motivo, cuanto hubiese dado por decirle que se casaba conmigo, con Endymión, pero prefería callar, su vida estaba en peligro, no podía darme el lujo de perderla.
Al terminar nuestros votos el celebrante empezó con su discurso, al terminar dijo – para consumar esta alianza matrimonial es necesario el beso de amor, después de él todos los presentes pidieron el beso con el cual se sellaba nuestra unión, me acerqué a ella, no podía darle un beso como el que estaba acostumbrado a darle cuando éramos novios, así que sólo fue un pequeño roce de nuestros labios, para mí fue una experiencia realmente extraordinaria, el volver a beber el néctar de sus dulces labios, al hacerlo también sentí la emoción de ella, pues aunque realmente no supiera quién era; su cuerpo todavía reconocía el mío, por así decirlo.
La agarré de la mano para salir de la capilla, teníamos que recorrer el camino a la recepción en la carroza real, una vez que llegamos al palacio teníamos que empezar la celebración con el brindis, conociendo a mi amada, sabía que su intención sería emborracharse para cumplir con la consumación de nuestro matrimonio, no podía permitirlo, en primer lugar porque siendo la princesa no podía dar un espectáculo, y segundo por qué quería que disfrutará tanta nuestra entrega como yo.
Al entrar al palacio nos dirigimos al lugar donde se celebraría el brindis, alzamos nuestras copas, y tal como lo había previsto, ella quiso tomar más, así que le quité la copa de sus manos, al principio me vio extrañada, pero después se sonrojó, era evidente que se vio descubierta en lo que pretendía hacer.
Antes de que iniciara el baile, me topé con Luna, era la nana de mi amada
- Hola Luna – le dije en cordial saludo
- Hola señor – dijo muy ceremonial
- puedes llamarme Tuxedo Mask – le expresé con una sonrisa
- cuide mucho a la princesa – me suplicó
- eso no tienes porque pedirlo Luna, por supuesto que la protegeré, en especial de Diamante, sé que él le quiere hacer mucho daño, eso jamás lo permitiré – le comenté, ella se extrañó de mi reacción así que le dije – Luna, si me casé con la princesa es porque la amo, la amé desde el primer momento que la vi, por esa razón entré al torneo, si logré casarme con ella es porque el destino así lo quiso, ten por seguro que haré todo lo posible y hasta lo imposible por hacerla feliz –
- ¿Es una promesa? – me cuestionó
- Es una promesa – le respondí, en eso vi que los músicos se preparaban, era el momento del baile, por lo que me dirigí hacia donde estaba mi esposa para iniciar con ella el baile, empezamos realmente me sentía feliz con ella entre mis brazos, sabía que pronto tendría que compartirla, era parte del festejo donde teníamos que bailar con varias personas, mientras ella bailaba con los generales y algunos concejales, a mí me tocó hacerlo con las sailors, por supuesto todas me pidieron lo mismo, que la protegiera y la hiciera feliz, por supuesto a todas les dije que esa era mi intención, de pronto me tensé al ver que ella iba bailar con Diamante, realmente quería impedirlo, pero eso se vería muy mal, entonces me di cuenta que la siguiente en bailar conmigo era nada menos que Beryl, me alegraba en ese momento ser Tuxedo Mask y no Endymión, porque de ser así no me quitaría a esa arpía, por no decirle un calificativo peor
- Lo felicito por su casamiento, aunque tal vez el gusto le dure muy poco – se estaba burlando, sabía que tanto ella como Diamante querían anular el matrimonio, ella porque odiaba a Serenity, por supuesto según ella porque le quito el amor del príncipe Endymión, si supiera que nunca la soporté, si lo hice era porque mis padres me enseñaron a ser caballeroso
- Gracias por sus buenos deseos sin embargo estoy seguro que nuestro matrimonio durará muchos años – le dije con mucha seguridad, sabía que al menos en la noche de bodas consumaríamos nuestro amor, tal vez Serenity se enojaría conmigo por no decirle quien era, pero estaba seguro que acabaría perdonándome cuando supiera que su vida estaba en peligro, además intuía que el principillo de quinta planeaba algo mas, como la anulación de mi matrimonio por no ser de sangre real, vaya sorpresa que se iba llevar cuando supiera que era el príncipe Endymión, solo de pensar la cara que pondría estaba disfrutándolo
- aún así, no entiendo cómo se casó con esa insignificante, supongo que por lo mismo que todos, por el poder que ella representa – dijo con toda la maldad del mundo, en realidad estaba celosa de Serenity, pero realmente Beryl no le llegaba ni a los talones a Serenity en todos los sentidos
- Se equivoca, el amor es el único motivo para estar con la princesa Serenity, ese poder que representa sólo se alimenta del amor de un hombre y una mujer, además mientras más poder se tenga, más responsabilidades se tiene con las demás personas – le respondí, tuve que controlarme para no insultarla por pensar que a mi hermosa princesa la buscaran solamente por el poder que representa, en eso me di cuenta que Beryl se me quedaba viendo, a pesar de todo esa mujer era muy perspicaz podría descubrir quién era, en eso volteo a ver a mi Serenity al sentir su mirada, al verla no pude más que sonreírle por supuesto la hice sonrojar, al ver que bailaba con Malaquite le pedí con señas que intercambiáramos pareja.
Una vez que la tuve en mis brazos pude respirar tranquilo, la acuné en mis brazos mientras terminaba el baile, después nos dirigimos al trono donde recibimos las felicitaciones de todos los invitados, bueno no de todos, algunos concejales de la Luna no lo hicieron y afortunadamente tampoco Diamante ni Beryl, después de los saludos me disculpé con Serenity, pero tenía que preparar todo para nuestra noche de bodas
- Luna, ¡me alegra encontrarte! – le dije
- dígame Señor – me contestó ceremonial
- quiero darte unas cosas para la alcoba nupcial – expresé, ella me miró asombrada, me siguió a la habitación que había ocupado antes y le di una caja la cual abrió, se sorprendió mucho del contenido
- Pero Señor, esto es maravilloso, todo lo necesario para una velada romántica – me dijo feliz
- Por supuesto Luna, ella se merece esto y más, es necesario que estos inciensos – le dije señalando un paquete – los enciendan cuando ella esté preparada
- De acuerdo, pero ¿Por qué no antes? – me preguntó
- El aroma es especial, te lo aseguro – le sonreí y ella aceptó sin decir nada más, regresé a donde estaba Serenity, minutos después llegó su madre para llevársela para que la prepararan para la consumación del matrimonio, en ese momento se me acercaron tanto los generales como las sailors
- Queremos pedirle un favor – me dijo Rei
- Si está en mis manos hacerlo con mucho gusto – le respondí
- No obligues a Serenity – me dijo Lita – ella todavía ama a Endymión
- Lo sé, sé que Endymión es su gran amor – le respondí y me miraron sorprendidos
- y aún así, te casaste con ella – me cuestionó Amy
- La amo, y si no me casaba con ella, la hubiese dejado a merced de Diamante, prefiero protegerla y haberme casado sin que ella me amara, pero sé que me amará tanto como ama a Endymión – les dije – y con respecto a la consumación, nunca la obligaría, sin embargo esta se dará, no me pregunten cómo, pero les aseguró que ella será feliz – aunque no sabían el significado de mis palabras creo que el amor que puse en ellas, y cómo no hacerlo si la amo con todas las fuerzas de mi ser que aceptaron sin replicar mi respuesta.
Me dirigí a la alcoba nupcial estaba verdaderamente nervioso, pero lo que si sabía es que muchas cosas cambiarían a partir de esta noche, entre despacio por la puerta que le estaba destinado al esposo al entrar había un pequeño recibidor donde me encontré con Luna
- Señor, está todo preparado – me dijo Luna
- Gracias Luna, ¿prendiste los inciensos que te di? – le pregunté
- Sí, Señor, no entiendo sus motivos, pero supongo que es para hacer más llevadero este momento – me preguntó
- Así es Luna, por ahora no puedo explicarte, mis labios están sellados hasta esta noche, en caso de que podamos consumar el matrimonio, podré decírtelo – le respondí
- y ¿si no es así? – insistió la dama, la comprendía ella quería demasiado a mi princesa
- En caso de que no sea así, nunca permitiré la anulación de mi matrimonio, Diamante no se saldrá con la suya, antes lo reto a un duelo de muerte – le contesté
- Pero Tuxedo…
- Luna, no lo entendería a menos que supieras toda la verdad, pero he tenido que librar bastantes pruebas para estar aquí, en este momento junto al amor de mi vida, porque eso es Serenity para mí, sé que mi amor por ella es más grande del universo, sólo espero…
- ¿Qué espera mi señor? –
- nada Luna olvídalo, una cosa le pusiste seguro a la puerta principal, así como a la puerta del vestíbulo de la princesa – le pregunté, era necesario que nadie entrara a nuestra habitación, no iba exponerla a una situación bochornosa
- Así es mi Señor, supongo que querrá que también le ponga seguro a este – me preguntó
- Si, Luna, eso quiero, no deseo que mañana a primera hora entre la comitiva, quiero evitarle esa vergüenza a mi amada –
- Lo sé Señor, pero…
- No te preocupes ellos deben esperar a que nosotros estemos levantados, somos los príncipes, al menos merecemos este respeto – le respondí, Luna se me quedó viéndome parecía que supiera que yo era Endymión
- Con su permiso Señor –
- Es todo tuyo Luna – la mujer salió, me empecé arreglar para ir a ver a mi esposa, me quite el antifaz, me quité la ropa y me puse una bata, al entrar a la alcoba nupcial, la vi en el balcón, me acerqué silenciosamente a ella y la abracé por la espalda, aspiré el perfume de sus cabellos, la sostuve firmemente de tal manera que no pudiera verme, no era el momento, tenía que decirle que se iba entregar a mí, a Endymión, sin decirle que era Endymión,
- Princesa Serenity, antes de empezar quiero pedirle que cierre los ojos – se lo dije como si fuera una súplica y así lo sentía cada palabra se sentía como una caricia, aunque era una orden más bien parecía una súplica, ella lo estuve pensando, después me hizo caso cerrando los ojos, una vez que lo hizo la giré para que quedara frente a mí, le acaricié suavemente la espalda y le dije – piensa que soy Endymión – ella se sorprendió muchísimo, quiso abrir los ojos pero se lo impedí besándole los párpados mientras le decía – no lo hagas Serenity, no quiero lastimarte ni tampoco obligarte, pero sólo pensando en que te estás entregando a tu gran amor te será fácil hacerlo– el aroma de los inciensos se dejó sentir, eran unos inciensos con mi aroma, de esa manera a ella se le haría más fácil pensar que se estaba entregando a mí.
La besé con todo mi amor, como era de esperarse nuestros labios se volvieron acoplar estábamos hechos para amarnos, realmente volver a besar sus labios era como llegar a un oasis después de estar en el desierto sin sus besos, le acaricié con mi lengua su labio inferior, necesitaba pedirle permiso para profundizar ese beso, ella me lo permitió empezamos una maravillosa armonía con nuestras lenguas su cuerpo todavía reconocía al mío, entonces su reacción me fascinó, llevó sus manos a mi cabellos, tal como lo hacía siempre, la empecé acariciar, necesitaba hacerlo, necesitaba llenar mis manos de todo su ser, llevé mis manos a sus hombros para quitarle la bata, pero sabía que tenía ella tenía que disfrutar, así que al hacerlo la acaricié, por supuesto estaba pendiente de sus reacciones, no podía darme el lujo de que abriera sus ojos, no en este momento, le acaricié el baby doll, tuve que controlarme, la deseaba tanto, pero tenía que hacer que ella disfrutara, tenía que disfrutar esa noche, de pronto sus manos se dirigieron a mi pecho, me empezó acariciar y me sentí en las nubes, nos encontrábamos desnudos acariciándonos, en ese momento entró un pequeña brisa y la sentí estremecerse en mis brazos, la abracé para llevarla a la cama, la deposité en ella suavemente sin dejar de besarla, me acomodé sobre ella, por supuesto me sostuve en mis brazos para no dejar mi caer mis peso, estaba tan distraído que no me fijé en qué momento ella abrió sus ojos, nuestras miradas se cruzaron – Endymión, mi amor, estás conmigo – me dijo ella, realmente me sentí feliz, la besé nuevamente con todo mi amor, no me cansaría de besarla, le dije – Serenity, te amo, eres todo para mí, mi dulce princesita – después de mi declaración me dediqué a besarla por todo su hermoso cuerpo, no hubo un lugar que no probaran mis labios saboreé sus hermosos pechos, sabían a gloria, ella sólo me decía – Endymión te amo, te amaré siempre – haciendo que me excitará más de lo que ya estaba, mi manos se fueron al centro de su femineidad, la veía gemir y disfrutar cada una de mis caricias, pero necesitaba probarla, así que mis labios sustituyeron a mis manos haciéndola que tuviera su primer orgasmo, después de probar su delicioso néctar volví a sus labios, necesitaba de ellos, sabía que era el momento de unirnos así que me acomodé para entrar en ella, tenía que ser muy cuidadoso, no quería que sufriera, sin embargo al romper su barrera de su inocencia, sé que le dolió, sus uñas se aferraron a mi espalda, pero me detuve nuestros cuerpos tenían que acostumbrarse uno al otro, nuestra entrega fue lo más maravilloso que pudiera existir, sé que ella lo disfruto, al fin al cabo ella pensaba que se estaba entregando a Endymión, al llegar al clímax fue la mejor experiencia, mi princesa se empezó a quedar dormida le dije – te amo Serenity – después la miraba dormir, era tan hermosa, tan mía, si sólo mía, ahora por nada del mundo se la entregaría a Diamante, porque con ella había alcanzado la gloria, toda la noche me la pasé admirándola, deseaba volver hacerla mía, pero ya habría tiempo para ello, al menos esa noche velaría sus sueños, sin embargo el cansancio me venció y me quedé dormido con ella entre mis brazos.
No había dormido mucho, sin embargo me sentía fresco y descansado cuando abrí los ojos, los rayos del sol empezaban aparecer cuando me levanté de la cama, me dirigí al baño para asearme, realmente estaba feliz había pasado la noche más maravillosa con la mujer que amaba, ahora necesitaba decirle la verdad, pero no tenía miedo, no sabía cómo reaccionaría ella al saber que estaba vivo, salí del baño y la encontré llorando, me imaginaba lo que sentía, ella me amaba, o mejor dicho amaba a Endymión y se había entregado a Tuxedo Mask, si somos la misma persona pero ella no lo sabía, era hora de decírselo así como también los motivos que tuve para callarme, me acerqué a ella para abrazarla por la espalda, por ahora no debía verme
- Serenity, mi amor, tenemos que hablar – ella sólo seguía llorando, no levantaba la vista, pero tenía que hacer que me mirara – Por favor princesa, no llores, mírame por favor – suavemente le agarré su rostro y girándolo hacia mí, levantó sus ojos, al verme los abrió demasiado y cayó desmayada en mis brazos, en eso tocaron a la puerta, eran las personas encargadas de tomar las "pruebas de la consumación del matrimonio", me alegré de que ella estuviera inconsciente, no quería que pasara por esa vergüenza, todo por culpa de Diamante, la levanté suavemente para ponerla en el diván, antes le puse su bata y la cubrí con un edredón, no iba permitir que otros mancillaran su cuerpo con la mirada, me puse mi máscara, aún no era tiempo de que los demás supieran quien era yo
- Disculpe … su alteza – dijo una de las señoras que entraban, noté su confusión pues no sabía cómo llamarme, detrás de ella estaban otras tres damas y algunos concejales entre ellos Kepanboi y Nodoi, los cuales quisieron entrar pero les impedí la entrada – lo siento, pero no es de caballeros entrar a la habitación cuando una dama se encuentra durmiendo – les dije, muy a su pesar se quedaron afuera, las señoras agarraron las sábanas no sin antes revisar el último rincón del cuarto, pensando en encontrar algo que dijera que la consumación había sido falsa, sin embargo una de ellas, había examinado la sábana cuidadosamente – la consumación del matrimonio fue real – dijo con mucha autoridad, agarró la sábana la dobló y se la llevó saliendo de tras de ella las otras, al salir cerré la habitación, mientras me dirigía a ver a mi amada, ella empezaba a abrir los ojos para verme
- ¿Quién eres en realidad? – me cuestionó su voz estaba angustiada
Me acerqué a ella para contestarle – Soy Endymión – le dije mientras me quitaba el antifaz, ella estaba realmente confundida – Endymión está muerto, lo vi morir, no puedes ser él, no me hagas sufrir – expuso llorando
- Así es Serenity, lo que viste fue real, me viste morir, pero antes que nada déjame contarte que pasó a partir de esa noche – ella asintió con los ojos anegados por las lágrimas
Flash Back
Al ver que éramos atacados sentí miedo, tenía que proteger a Serenity aún a costa de mi propia vida, la tuve abrazada a pesar de que el barco era sacudido por las balas que caían cerca de nosotros – A sus puestos, prepárense a luchar – le dije a mis generales los cuales los cuales se pusieron en posición de ataque lo mismo que las sailors guerreras, las guardianas de mi amada, pero era demasiado tarde una bala cayó en el barco, todo era caos y confusión en el barco, tuvimos que pelear pero tenía que protegerla a ella, de pronto en una de los movimientos bruscos que hizo el barco, Serenity salió de mis brazos la vi volar por los aires parecía que iba caer en el mar, me tiré a salvarla no importaba como, pero ella tenía que estar viva, dirigí nuestros cuerpos a un trozo de hielo, sin embargo nuestro peso era demasiado, por lo que me tiré en el agua y le dije para mantenerla calmada – Serenity, no te preocupes por mi – pero no pude lograr mi objetivo, su rostro estaba angustiado – Endymión, por favor súbete – me decía mientras trataba de ayudarme a subirme me estaba helando pero tenía que calmarla – amada princesa, si me subo esto se hunde, tengo que protegerte – mi voz era débil, lo helado del agua estaba haciendo mella en mi cuerpo, de pronto vi a lo lejos a los generales y a las sailor en una balsa cambié de rumbo – Endymión, no quiero que nada te pase – me decía con lágrimas en los ojos, afortunadamente llegamos a la embarcación, con la ayuda de mis generales logramos ponerla a salvo.
- Por favor Endymión, sube, no me dejes – me suplicaba, sentía que mis fuerzas me abandonaban, pero saqué la poca que me quedaba para darle la última orden a mis generales – ¡Protéjanla! Con su vida si es necesario, ¡Es un orden! – ellos asintieron y le dirigí la última mirada a mi amada en la que le decía con los ojos todo lo que amaba, mis últimas palabras fueron para ella – Te amo Serenity, no lo olvides – y con las pocas fuerzas que me quedaban la agarré de su cuello para darle el último beso, ella hizo todo lo posible para agárrame, pero no podía, era demasiado grande para ella, empecé a hundirme en las obscuras aguas frías del océano, mis ojos no dejaban de mirarla, quería que su figura fuera lo último que viera antes de dejar esta vida, me dolía el saber el sufrimiento que le estaba causando, la vi desmayarse y cerré los ojos al pensar que era mi fin, sentí de pronto como era llevado por unos brazos, escuchaba voces
- Él no puede morir, si lo hace el caos volverá a reinar y quién sabe qué otras fuerzas del inframundo volverán a reinar – dijo una de la voces
-En eso tienes razón, debemos llevarlo con ella, sólo ella puede salvarlo – era otra voz, sabía que se referían a mí, porque sentí como era agarrado por unas frágiles y fuertes manos las cuales empezaron a guiarme, sin embargo no pude sentir angustia sino sentía una tranquilidad infinita, consideré prudente mirar que pasaba, entonces abrí los ojos, noté que me guiaban a través de las profundidades marinas, realmente me sorprendí, según mis cálculos debía estar muerto, y por lo que pasaba supongo que era así, pasamos por una obscura cueva marina, al final se vislumbraba una luz intensa, tuve que entrecerrar mis ojos para que aquella brillante luz no me molestara, llegamos a una especie de puerto, hermosos árboles de piedras preciosas adornaban el lugar, haciendo que la luz brillara en todo su esplendor entonces apareció ella, una hermosa mujer de cabellos brillantes los cuales cambiaban de color haciendo que pareciera que el agua, el fuego, la tierra y el aire estuvieran en ellos, ojos era de color arcoíris, las bellas tonalidades, su piel era tan pálida como la luna, al entrar las personas que me guiaban se postraron ante ella
- Bienvenido príncipe Endymión, soy Itzel, la diosa de la vida, de la paz y el amor
- Mucho gusto en conocerla, pero no sé porque me encuentro aquí – dije un poco sorprendido
- sé que estás extrañado, pero no era tu momento de morir, sin embargo el sacrificarte por la persona que amas fue un lindo gesto de tu parte, lo que sientes por ella es amor verdadero, por lo que merece ser recompensado
- No entiendo cómo, si estoy muerto – dije un poco sarcástico
- En realidad no estás ni en el mundo de los muertos ni en el de los vivos, te encuentras en el limbo – me dijo con una sonrisa
- discúlpeme pero quisiera que fuera más explícita – realmente estaba un poco molesto, la verdad es que estaba preocupado por mi hermosa princesa
- No te enojes príncipe, te encuentras aquí porque como te dije no era tu tiempo de morir, las fuerzas del mal provocaron esta situación – la miré extrañado – así es querido príncipe, en la luna y en la tierra hay traidores que provocaron el ataque que sufrieron pero esas fuerzas no deben unirse, ellos quieren apoderarse del poder del cristal del plata – me dijo – debes impedirlo, pero no podrás hacerlo como Endymión
- No entiendo, realmente ¿Qué quieres que haga? – quería que me dijera las cosas claramente, me molestaba que se anduvieran por las ramas, sabía que el cristal de plata era la piedra regente de la luna, pero ¿Quién se quería apoderar de él?
- Veo que no te gusta andar por las ramas – dijo la diosa – eso es bueno, entonces seré directa. Endymión debes impedir que Serenity se casé con el príncipe Diamante, pero no puedes hacerlo como Endymión, realmente todos deben pensar que moriste – me miró, seguro se dio cuenta de que no entendía o mejor dicho me extrañaba lo que me pedía – te explicó mejor, los enemigos deben pensar que han triunfado, sólo de esa manera podrás proteger la vida de tu amada – realmente me sorprendió que mi amada Serenity estuviera en peligro – así es Endymión, la vida de Serenity corre peligro si tú regresas como Endymión, para ello debes transformarte en Tuxedo Mask
- ¿Tuxedo Mask? El héroe terrícola pareja de la guerrero de la Luna, pero esos es imposible – le contesté
- No Endymión, de hecho tú destino es ser Tuxedo Mask, pero debes entrenar para que se de esa transformación, empezarás ahora mismo, cuando te transformes, regresaras con ella, debes hacer que ella se case contigo, no como Endymión, sino como Tuxedo Mask, después de tu noche de bodas le podrás decir a ella la verdad, no antes, si lo haces su vida estará en peligro –
- pero ¿cómo es posible?
- el destino está escrito, así es como debe ser, hoy mismo empezarás con tu entrenamiento – después de decir eso se fue. Las ninfas que me habían llevado con ella se acercaron a mí, para llevarme a la sala de entrenamientos, me empezaron con técnicas de combate, por supuesto eso fue fácil, había recibido lecciones desde los tres años, sin embargo de pronto me di cuenta que el nivel era bastante elevado, al terminar mi entrenamiento me encontraba agotado.
Después me llevaron a una gran biblioteca – príncipe Endymión, es necesario que sepas que Diamante pedirá la mano de Serenity, ella tendrá que casarse con él, a menos que pueda encontrar algo que la ayude a casarse con él – dijo una de las ninfas llamada Nicté
- Eso no puedo ser – dije furioso – ese imbécil no puede casarse con ella
- Lo sabemos, él es uno de los que quiere apoderarse el cristal de plata, pero para derrotarlo debes hacerlo con valor y sabiduría, ambos unidos en una balanza perfecta – me respondió calmadamente por lo que empecé a pensar, sabía que en todas las bibliotecas tienen sus fichas bibliográficas y ésta no podría ser la excepción, así que empecé a buscar decretos sobre las bodas reales, había varios tenía que darme mi tiempo para leerlos
Esa era mi rutina de todos los días, hasta que tuve una visión donde los concejales de la Luna querían obligarla a casarla con Diamante, era tal mi ira, que al querer destruir a ese príncipe de mis manos salía una especie de rosa que fue a parar en medio de mi visión, al hacerlo las ninfas se alegraron – al fin lo has conseguido, has empezado a transformarte, pero para que se complete es necesario ir a Ilusión – tuve que hacer una pequeña maleta para ir ahí
Al llegar había un pequeño joven llamado Helios
- Bienvenido príncipe Endymión, me alegra que esté aquí, supongo que ha llegado el momento de la transformación – le preguntó a las ninfas las cuales asintieron, él nos guió a un gran salón
- príncipe Endymión, espero que pueda hacerlo – me entregaron el cristal dorado – tiene que pensar en Tuxedo Mask – seguí sus indicaciones y de pronto una luz me envolvió apareció ante mí un traje negro, en realidad era un smoking, una capa, un sombrero, un bastón y por supuesto una máscara, al tomarla ellas se unieron a mí, un gran espejo apareció y me vi, ahora era Tuxedo Mask
- Bien hecho – dijeron tanto Helios como las ninfas
- Lo felicitó – expresó Zazil, la segunda ninfa
- gracias, pero no he podido buscar ningún decreto que ayude a mi amada – dije tristemente
- debería buscar en la biblioteca de Ilusión, sólo déjese llevar por su corazón – me comentó Helios
Entré a la biblioteca, los archivos estaban clasificados por fechas, hubo una que llamó mi atención, el 30 de junio me acerqué al estante que tenía esa fecha sólo tenía un decreto que se había empezado a escribir ese día, terminándose de escribir el 3 de agosto, rara coincidencias, pues eran el cumpleaños de mi amada y el mío, tomé el decreto que se había titulado 30-6-3-8 por las fechas en que había sido elaborado, al empezar a leerlo era lo que estaba buscando, entonces me di cuenta que eran los decretos olvidados, decretos que se habían realizado para una situación específica pero después de no usarlos pasaban a esa categoría, sabía que en varias bibliotecas había una copia de esos decretos
- Haz completado tu misión – dijo Itzel – es hora de volver a la tierra, sólo te recuerdo a partir de este momento sólo serás Tuxedo Mask, nadie debe saber tu identidad, tanto la vida de Serenity como la tuya podrían estar en peligro si se descubre que estás vivo
- Lo sé, y gracias, pero quisiera pedirle que me mandara a la Luna, quiero verla aunque sea de lejos – le dije y ella aceptó
Fin del Flash Back
- No entiendo nada – expresó mi linda princesa, estaba llorando se levantó tratando de ocultar sus lágrimas
- Perdóname por ocultarte la verdad Serenity, pero era necesario – la abracé pero ella se zafó de mi abrazó
- No sabes todo lo que sufrí, desde ese día, eres muy cruel al dejar que te creyera muerto, al hacer que me entregara a ti sin decirme quien eras – me reprochó sin dejar de llorar – te pido que me dejes sola
- pero Serenity, ¡tienes qué comprender! – empecé a decirle
- Comprender ¿Qué tengo que comprender? ¡Qué me mentiste! – lo siento pero no puedo hacerlo, te dije quiero estar sola – la vi tan enojada que preferí hacer lo que me dijo le tenía que dar su tiempo así que me fui a la pequeña habitación que estaba destinada para mí, al salir ella seguía llorando, quería consolarla, pero por el momento era mejor hacer lo que me pedía
continuará
Bueno chicas, debido a su grata respuesta al capitulo anterior, decidí adelantarles este, sí se que lo dejo en la incertidumbre, realmente quería poder ponerle un poco más, pero lo que sigue queda mejor en el siguiente capitulo que se llamara investigando, como ven realmente Tuxedo Mask era Endymion, lo rescataron para que los planes de la fuerza del mal no pudieran cumplirse, ahora ¿lo perdonará Serenity? eso lo veremos en el siguiente capitulo, donde se descubriran muchas sorpresas
besos
Cherrie SA
18- marzo - 2010
