¡Hola! Sé que he desaparecido durante un siglo, podría daros mil escusas pero lo importante es que he vuelto y os traigo un nuevo capítulo. En mi opinión es ahora cuando las historias comienzan a enlazarse, cuando todo empieza a tomar forma. Temari me encanta y en esta historia es un personaje muy importante, así que espero que os guste su capítulo.

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Capítulo 11: Temari

Nevaba en Konoha cuando Kankurou abrió la puerta para encontrarse con su hermana con el rostro enrojecido, empapada y con una gran maleta a su lado. Temari sonrió y su hermano mayor solamente atinó a abrazarla con fuerza.

Sabaku no Temari había vuelto a Japón y era para quedarse.

Se había cansado de la soledad.

Gaara estuvo a punto de dejar caer el plato cuando vio a su hermana en medio del salón con un jersey que le estaba enorme. Ella no le dio tiempo a moverse y se abalanzó encima del pelirrojo. El joven abrazó a su hermana, la mujer que siempre le había cuidado, la que lo había ayudado a convertirse en el hombre que era.

Temari había pasado casi nueve meses viviendo en Estados Unidos, no se arrepentía pero ya se había cansado de vivir sola. Echaba de menos a sus amigas, a sus hermanos y a él. El hombre que un día dijo que se casaría con ella.

Itachi se fue de Tokyo hacía casi dos años, cuando su padre sufrió un infarto y él tuvo que hacerse cargo de la empresa. No habían roto, más bien se habían dado un tiempo para vivir sin ataduras. Él necesitaba dedicarse por completo a la empresa y a su familia, y ella necesitaba ver mundo.

Ahora los dos estaban en la misma ciudad de nuevo. El reencuentro era inminente.

Tenten se detuvo unos segundos para observar con atención a la rubia. Una sonrisa apareció en su rostro, Temari nunca había llevado el pelo tan largo. Has crecido, amiga. Y con una sonrisa le abrazó. Meses después estaban juntas de nuevo.

—Podías haberme avisado, Tema-chan.

La Sabaku No sonrió al ver el puchero por parte de la morena. Con los años Tenten mostraba más su lado dulce y femenino. No se equivocaba al pensar que de todas ella era la única que había logrado deshacerse de su máscara por completo y eso la enorgullecía.

Tomaron asiento en la mesa de la sala de estar del apartamento que la morena compartía con Arata, su novio. No le sorprendió cuando su amiga la llamó para contarle la gran noticia y no se pudo alegrar más. Si esos dos no habían acabado juntos antes había sido por Hyuuga Neji, el primer amor de Tenten. Ese chico siempre se había interpuesto entre ellos aún sin saberlo. Jamás imaginó que al acostarse con él su amiga lograría borrarlo por completo de su vida. Y gracias a eso la morena tenía una enorme sonrisa dibujada en su rostro. Tenten era feliz y Temari sintió que la vida tenía algo más de color.

—¿Has hablado con Itachi?

—No, aún no sé qué decirle.

—Dile que lo sientes, que ya has visto mundo suficiente como para saber que él es todo el mundo que necesitas.

Temari rió feliz.

—Jamás pensé que precisamente tú me dirías algo tan cursi. Sin duda Inuzuka Arata te ha cambiado.

Un guiño por parte de la rubia y un sonrojo por parte de la anfitriona.

Temari se despidió de su amiga con un abrazo y una promesa de verse al día siguiente para ir a comer. Tenían que recuperar el momento perdido.

Fue cuando ya llevaba una semana en Konoha que Temari se atrevió a ir a buscar al genio Uchiha. Un suspiro. Vamos, Temari no va a ser tan difícil. Se dijo a sí misma tratando de infundirse valor. Tenía que hacerlo, tenía que entrar ahí y decirle todo lo que sentía. Pero antes de que pudiera llamar y decir quien era el gran portón se abrió y lo que vio jamás lo olvidaría. A escasos metros de ella estaba Itachi. Besando a una mujer. A otra. Y algo dentro de ella se rompió en mil pedazos. Al parecer se cansó de pensar. Pensó con amargura. O tal vez jamás esperó. Se giró sobre sí misma, si seguía ahí sus pensamientos se harían cada vez más oscuros.

Llamó a Tenten. La necesitaba.

Temari no sabía que Itachi sí la había esperado.

Itachi no sabía que ella por fin había vuelto y que había cometido el peor error de su vida.

Tenten no sabía cómo arreglar el corazón de Temari.

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¡Muchas gracias por leer! Espero que os haya gustado y que sigáis esta historia a la que le tengo tanto cariño.

Próximo capítulo: Graduación

Ya queda menos para la aparición de Hinata.