─ Bueno...Mogami-chan ¿Qué has decidido?

El presidente se encontraba en su oficina, que en esta oportunidad estaba decorada al estilo vaquero. El presidente estaba con un conjunto vaquero; con sombrero y espuelas incluidos.

─ Bueno, quiero participar en la sesión de fotos y en la novela The One.

─ ¿Segura? Sabes que es muy probable que actúes con Ren, si el acepta. ¿Eso no te intimida?

─ Yo, me creo capaz de estar a su altura en la actuación...claro que tendré que esforzarme mucho.

─ Te que te esfuerces mucho no lo dudo pequeña. Bueno, ya está decidido; no te preocupes que aún hay tiempo para que la filmación de la novela empiece, primero viene la sesión de fotos esta semana, y tienen que terminar el trabajo de los hermanos Heel en estos dos días.

─ Está bien, no tengo problemas, ya coordine con el director; la próxima semana termina la filmación de Box R.

─ Por otro lado; ahora que Yashiro regresó a trabajar con Ren tendrás que llevar tu agenda con Sawara-san. Tendrá que ser temporal ya que al acercarse tu debut tendremos que asignarte un manager.

─¡¿Qué?!

─ Programaremos tu debut con la salida de The One.

─ ¿Pero no es muy pronto? Además yo sigo en la seccion Loveme.

─ Al participar en The One se te estará abriendo el camino hacia la cima Mogami-chan. Protagonista y posiblemente actuando con Ren. Yo no puedo dejar de pasar esta oportunidad, es el momento perfecto para que hagas tu debut. Bueno, y por lo otro; con todo lo que ha sucedido últimamente no me parece correcto que sigas en Loveme. Tu ya recuperaste el sentimiento del amor.

Kyoko se puso completamente roja. Ella no le había contado nada al presidente; pero siendo él como es, podría averiguar cualquier cosa que le interesara.

─ Presidente...yo…

─ ¿Si?

El presidente y Kyoko se encontraban sentados frente a frente y en medio una mesa de té. Esto le hacía recordar a Kyoko la vez que le confesó lo que sentía por Ren y que lloró frente a él.

─ Yo...estoy enamorada...

─ Aja; por eso digo que no puedes seguir en Loveme. ¿Y él?

─ ¿Él?

─ Por lo que sé, eres correspondida Mogami-chan, no tengas vergüenza de decirlo, estás en confianza conmigo.

─ Está...bien.

─ Bueno, me alegro por ustedes; pero así como ya le dije a él; tienen que tener mucho cuidado con lo que piensen hacer a partir de ahora. ¿Está bien?

─ Sí presidente, no se preocupe.

─ Ya puedes irte pequeña, y recuerda, que si quieres hablar con alguien estoy a tu disposición.

─ Muchas gracias presidente, lo tendré en cuenta. Me retiro.

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Un par de días antes.

─ Bueno Ren, es raro que tu me busques para hablar ¿Pasó algo?

─ Primero, gracias por permitirme ir a EEUU a ver a Juliena.

─ No te preocupes, era necesario. ¿Cómo está ella?

─ Mejor, un poco más estable.

─ Que bueno.

─ Lo que he venido a decir…

─ ¿Si?

Ren se encontraba algo nervioso,sin saber realmente por qué.

─ Yo...bueno…

─ Solo suéltalo Ren.

─ Yo...estoy enamorado…

─ Bueno, si, ya lo sé.

─ La persona de la que me he enamorado...es...Mogami-san.

─ Aja. No me estás diciendo nada nuevo Ren.

─ Es que...yo me confesé a ella.

─ Umm, interesante, continúa.

─ Bueno, resulta que ella...también está enamorada de mi.

─ Lo sé, lo sé.

─ ¡¿Qué?! ¿Cómo es que lo sabe?

─ Ella me lo dijo, claro.

¿Cómo es posible que todo mundo lo haya sabido menos yo? ¿Cuándo?

─ Hace algún tiempo, pero eso no es lo que importa ¿No, Ren?

─ Claro. Bueno...yo...quería que lo sepa...antes de que...tal vez...no se...

─ ¿Sean novios?

─ Si, eso.

─ Bueno, agradezco que me lo digas Ren. Como jefe de ambos, y ambos siendo figuras públicas, necesitaba saberlo. Pero, no creo que necesites mi autorización para nada; lo único si, déjame hacerte acordar algunas cosas.

─ Sí, dígame.

─ Mogami-chan es menor de edad aún, y aún no ha debutado. Aparte de eso, estoy seguro que no tiene ninguna experiencia teniendo un novio. Así que debes tener estas cosas en consideración.

─ Lo sé, tengo todo eso en cuenta.

─ Déjame hacerte un favor Ren. Mogami-chan debutará si acepta participar en The One y si tú también aceptas. Es la oportunidad perfecta para que lo haga. Además ya no estará en la seccion Loveme, obviamente ya no tiene sentido. Pero no la presiones para que acepte el papel, ella tiene que decidirlo por su cuenta.

─ Gracias, estoy de acuerdo.

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Ren y Kyoko no se habían visto desde la noche que confesaron sus sentimientos. Ren tenía muchas cosas pendientes por el viaje que tuvo, y Kyoko se encontraba en filmación de Box R; solo se llamaron un par de veces para saber como estaban.

Ahora, esa noche tendrían que volver a verse. Ya que Ren dejó escenas pendientes de Cain, tendría que hacerlas en un estudio. Trabajaría arduamente por dos días, para así dar por concluida la filmación de Tragic Maker. Y como siempre, su dulce y sobreprotectora hermana tendría que acompañarlo.

Esta vez fue Kyoko la que llegó primero a su cuarto de hotel de siempre.

¿Ahora? ¿Qué debo hacer? ¿Cómo debo comportarme? No lo he visto en tantos días...lo extraño...waaa...este sentimiento es tan inquietante. - Kyoko daba vueltas de un lado para otro de la habitación con las manos cruzadas en su espalda. Esta vez la Musa la había vestido con una minifalda, un corpiño negro y sobre él una casaquita que cuero que dejaba descubierta su cintura y la parte superior del corpiño - Se que soy Setsu, pero me darán tantos nervios verlo después de todo lo que dijimos. ¡Kyoko! Solo te queda concentrarte en tu actuación, deja todo lo demás de lado. ¡Bien! Soy Setsu, y no he visto a mi nii-san en varias semanas. ¡Lo extraño mucho! ¡Lo necesito!

Justo en ese momento Kyoko siente un ruido de llaves en la puerta; luego las llaves entrando en la cerradura, y por último la puerta abriéndose y cerrándose. Entonces lo vió; era su nii-san, al que hace tanto tiempo no veía, y él se veía hermoso; y más cuando le dedicó una dulce sonrisa, y luego abrió los brazos hacia ella indicándole lo que quería.

Ella no lo dudó ni un segundo y se abalanzó a los brazos de su muy querido nii-san. El la abrazó fuertemente y le dió un beso en la cabeza.

─ Hola Setsu. Hermosa Kyoko, mi Kyoko; he extrañado tanto tenerte entre mis brazos - Ren la tenía abrazada como si nunca quisiera soltarla.

─ Hola nii-san, ¿Sábes por cuanto tiempo no me has dejado verte? ¿Es eso justo? - Kyoko se alejó un poco de Ren y le miró con un puchero; Ren aún la tenía abrazada.

─ Si, ha sido demasiado Setsu. Lo siento, te prometo que te compensaré - Por fin deshace su abrazo pero agarra sus manos y la mira.

Kyoko sabe que quizás esté pensando lo mismo que ella. Son hermanos ahora, pero por dentro siguen siendo Kyoko y Ren, dos personas enamoradas mutuamente y que se han extrañado.

Ella lo mira tiernamente y lo jala de una mano hacia la pequeña cocina.

─ Nii-san, te prepararé algo muy rico, dime lo que quieres.

─ Lo que sea que prepares me lo comeré y de seguro me encantará.

─ Entonces una comida especial para mi nii-san. ¿Por qué no vas a ducharte mientras tanto?

─ Como mande usted - Ren la suelta, le guiña un ojo y se dirige al baño.

Ambos sabían que no se estaban comportando totalmente como los hermanos Heel, pero mientras no se salieran de personaje, pues no les importaba.

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Kyoko estaba concentrada cocinando, cuando de repente sintió una presencia detrás de ella. Un cuerpo más grande que el de ella la acorraló contra la barra de la cocina.

Ren puso sus manos sobre la barra para encerrar a Kyoko. Se agachó y puso su rostro en el cuello de ella.

─ Huele delicioso Setsu - suspiró ─ te he extrañado. Claro que te he extrañado demasiado Kyoko, mi amor. Me muero de ganas por besarte.

¿Qué es lo que está haciendo este hombre? Me podría derretir acá mismo y volverme parte de la comida. - Kyoko volteó haciendo que Ren levantara la cabeza y la mirara - Si haces eso nii-san, no me dejaras terminar de cocinar, ¿No quieres probar la deliciosa comida de tu hermanita?

─ Claro que quiero probar tu comida...pero también quiero probar otra cosa. Déjame torturarte un poco Kyoko, me encanta cuando te sonrojas. - Ren coge con ambas manos el rostro de Kyoko y se acerca con intenciones de besarla.

¡¿Qué?! ¿Qué hace? Nunca había hecho eso. ¿Qué hago? Soy Setsu ¿Setsu que haría? Son...los labios...de su adorado nii-san.

Kyoko se quedó completamente quieta, tan solo esperando el roce de los labios de su nii-san. Ren a pesar de haber llegado hasta ese punto, ya no sabía qué hacer; pensaba que ella se iba a alejar o decir algo para pararlo, pero al ver que nada pasaba no pudo contra la tentación. Posó sus labios sobre los de ella.

Primero solo tocó sus labios, luego los fue acariciando, deleitándose con ese dulce sabor. Ya no podía más contra el deseo que sentía; este crecía poco a poco por todo su cuerpo y alma. Primero capturó lu sabio superior y luego el inferior, y de esa manera turnada sus caricias.

Ohh nii-san, tus labios son tan...y cuando me besas yo...ohh Ren…¡No!...¡Nii-san! - Kyoko se debatía entre su personaje y ella misma; jamás la habían besado así, y eso hacía despertar muchas cosas en ella, cosas que por primera vez sentía.

Luego de un minuto Ren reaccionó sobre lo que estaba haciendo.

¿Qué he hecho? Supuestamente soy su hermano...ahora, tienes que inventarte algo, piensa Ren - Ren se alejó poco a poco, fijando su mirada en una sonrojada y acalorada Setsu; verla así solo le daba ganas de devorarla a besos, pero tenía que contenerse ─ Setsu, me encantan tus labios, por fín tuve la oportunidad de probarlos.

─ Tonto nii-san, mis labios siempre han estado disponibles para ti; solo que tú nunca te fijaste en mi. Definitivamente a Setsu no le importaría nada esta situación tan extraña entre hermanos; al contrario, le encantaría recibir las atenciones de su nii-san, fueran las que fueran - Kyoko lo miraba aún acolorada.

─ Claro que me he fijado en ti...pero antes...entenderás que no podía hacer eso...eres mi pequeña hermana - Ren bajó las manos encerrandola nuevamente.

─ Si lo soy, por eso toda yo te pertenece.

─ Bien, espero no te arrepientas luego de decirme eso - Ren le da una sonrisa de emperador de la noche versión Cain ─ Pero primero...creo que se quema la comida.

Kyoko se escapó de su jaula humana y rápidamente se acercó a la cocina, solucionando el problema por poco.

─ Tonto nii-san, mira lo que has hecho, casi se arruina tu comida.

─ ¿Yo?, yo no he hecho nada - Ren le sonríe tiernamente.

Kyoko lo mira con un puchero y bufa por lo bajo.

Luego de que la comida estuvo lista, Kyoko se la sirvió a Ren, el que comió poco, pero con gusto. Luego este le dijo que ya tenían que dormir ya que al día siguiente tenían mucho que hacer. Kyoko aceptó gustosa y cuando regresó del baño cambiada, Ren ya estaba en su capullo.

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Kyoko estaba muy sorprendida, ver a BJ con su maquillaje igual de terrorífico que siempre, pero esta vez sin su capa, sino con el pecho y espalda desnudos; todo lleno de cicatrices; no parecía para nada Cain y menos Ren. Sabía que cuando se estrene la película y descubran que es el, muy pocas personas lo creerían.

Caín realizaba escena tras escena sin necesidad de segundas tomas. Ren no podía permitirse fallar, ya que todo estaba cronometrado para que termine en dos días para volver a ser Ren para siempre. Una parte de él quería fallar; retrasar todo y pasar un día más con su adorada Kyoko, pero otra parte sabía que ella también tenía compromisos.

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Terminando la filmación del día, y luego de que Ren pasara a que lo desmaquillen, salen dos personas vestidas de negro hacia la calle. Las luces del sol ya estaban por apagarse y las luces de los faroles empezaban a encenderse.

Cain le propuso a Setsu ir a comer a un restaurante para variar. Era su última noche como hermanos y tenían que aprovecharla. Cuando llegaron al restaurante familiar los meseros los miraban raro pero a ellos no les importaba. Kyoko como siempre, en los momentos que tenía oportunidad, pidió una hamburguesa al plato; Ren algo simple y en poco cantidad, pero comió. Ren observaba a Kyoko fascinado, como por momentos desaparecía Setsu saboreando su comida.

Terminando de comer caminaron cogidos de la mano hasta el hotel. Definitivamente para el que los viera parecían una pareja, cosa que no estaba tan lejos de la realidad. Disfrutaron de una caminata tranquila, riéndose de todo y dirigiéndose miradas enamoradas mutuamente.

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Llegaron al hotel. Cain se duchó, luego Kyoko. Cuando salió de la ducha encontró a Ren en su capullo como siempre, se metió la la cama y pronto se quedó dormida. En eso Ren asomó la cabeza entre las sábanas, miró a su muy amada Kyoko dormir; era un milagro que esa mujer que estaba a su lado sintiera lo mismo que él por ella, definitivamente la haría su novia y jamás la dejaría, lucharía por ser un mejor hombre para ella y superar todos sus demonios, la haría feliz.

Todo eso tenía que decirlo, ya no podía guardarlo o su corazón explotaría.

Se sentó en su cama y estiró la mano para acariciar el rostro de Kyoko, cuando de pronto todo empezó a temblar.